domingo, 12 de abril de 2026

Best Female Singers of All Time - Mejores cantantes femeninas del mundo. Francisco Huertas Hernández. Una selección muy personal

Best Female Singers of All Time - Mejores cantantes femeninas del mundo.
Una Cosmogonía Vocal.
Selección de Francisco Huertas Hernández
(actualización continua)

Todos los continentes, épocas y estilos 

(pop, tango, chanson, mpb, rock, canzone italiana, reggae, flamenco, blues, country, fado, ranchera, schlager, folclore, pop soviético y ruso, enka, afrobeat, ethio-jazz, jazz, mbalax, griot, soukous, rumba congoleña, salsa, son, bolero, cumbia, bossa nova, samba, mandopop, música clásica hindustaní, qawwali, nueva canción latinoamericana, dangdut, kroncong, original pilipino music, khmer rock, raï, rebetiko, arabesque, música clásica persa, taarab, morna...)





Prefacio


 Las mujeres han llenado el mundo de sones concordantes con la tierra. Es más fácil que la voz femenina entre en el alma que un rico en el reino de los dichosos. La selección que he realizado es tan subjetiva como precisa la fama y calidad de sus intérpretes. He explorado continentes, mi memoria musical poblada de acordes, las damas que me han acompañado desde hace siglos en mi melódica interioridad. No están muchas de las que inundan los rankings confeccionados a imagen y semejanza del Imperio Yanki, que hace del mundo solo una sombra de su soberbia. El descubrimiento jubiloso de voces prodigiosas, de hierofanías lejanas y excelsas, es la recompensa de quienes recorran este catálogo de naves que surcan la belleza inasible del limen entre cielo, mar y tierra.


CRITERIO DE SELECCIÓN

 Tras muchos años trabajando sin descanso, oyendo mucha música, consultando acá y allá, buscando equilibrio de continentes, estilos, épocas, he decidido minimizar las cantantes actuales angloamericanas que me parecen, en general, de escaso valor musical -por mucho que Billboard, MTV, Netflix o Spotify las impongan-, porque esa uniformidad globalista ya iguala en mediocridad a las intérpretes de Asia, África y Europa, imitando los modelos norteamericanos de las "aulladoras" insípidas o "mugidoras" autoindulgentes. Tomo las expresiones ‘scuola del muggito’ (escuela del mugido) y ‘urlatori’ (aulladores) del crítico Rodolfo Celletti, que las aplicó a los excesos de los cantantes de ópera en los años 50.

 Y habiendo descubierto excepcionales cantantes de regiones olvidadas del mundo, siento que la investigación acaba de empezar. Una parte sustancial de las intérpretes de este canon forman mi discoteca, aunque en el siglo XXI podemos acceder, mediante el streaming, a cantantes de las que ya ni siquiera existen discos disponibles. Encarecidamente recomiendo a quienes descubran y se enamoren de alguna de estas voces que compren las grabaciones físicas, pues por problemas de derechos, licencias y censuras geopolíticas desaparecen de repente de Spotify. El amor a la música y la posibilidad de emocionarse por completo de estos timbres y estilos de canto exige una audición en las más depuradas condiciones.

 Para algunos talibanes del gusto que critican que yo pueda elegir a las MEJORES por ser algo subjetivo, expondré mis criterios:

- Importancia histórica de la cantante.
- Voz de calidad. Eso no incluye sólo el registro o la pureza del canto. Por eso
Chavela Vargas, Jane Birkin, Marianne Faithfull o Norah Jones entran. Se valora la intensidad, la verdad emocional, la sensibilidad. Por eso, Françoise Hardy es una de las más grandes.
- Compositora de sus temas.
- Importancia dentro de una época.
- Importancia dentro de un estilo.
- Muy importante: autenticidad. Si es una imitadora, o pastiche, no entra. Se valora la originalidad. La música folclórica es la más auténtica y tiene preeminencia.
- Muy importante: los arreglos musicales. Si son la pachanga que asoló la música asiática y europea ligera desde los años 70, procuro no ponerlas, por muy buena voz y significación histórica y nacional que tenga. Eso incluye
casi toda la música ligera del Sudeste Asiático desde los 70, la música ligera del centro y norte de Europa (schlager), todo el reggaeton, el pop actual casi completo, con sus arreglos clónicos, donde la voz ha sido manipulada por la tecnología...

 No podré agradar a todos. Mi selección es subjetiva-objetiva. No todas las intérpretes aquí incluidas son de mi agrado, pero por sus cualidades y trascendencia deben estar objetivamente. Y muchas ausencias de las omnipresentes divas mediáticas de la industria enojarán a sus seguidores.
 Pero, en cuestiones de gusto, no podrá haber acuerdo.

***
 La existencia de mi lista de las mejores cantantes femeninas del mundo es una anomalía en el panorama mundial dominado por un imperialismo yanqui, o anglo, vergonzoso: identifican el mundo, el planeta Tierra, con un país, el suyo, que ni siquiera tiene nombre: se apropian del nombre de un continente entero: América. Y lo "mundial" pasa a ser "local". Eso es el imperialismo: convertir el mundo en algo irrelevante, porque el "imperio" "es el mundo". El desprecio por el resto del continente americano es absoluto, pero la consideración de África o Asia es inexistente. Y de Europa únicamente tienen en cuenta a Inglaterra, porque cantan en inglés.

Aquí les dejo una muestra de listas espurias. Procede de Smooth Radio:

The 30 greatest female singers of all time, ranked in order of pure vocal ability - 7 March 2023
Who is the greatest female singer of all time?

 There have been so many incredibly talented singers over the years, all with different types of voices, ranges and styles.
We've ranked 30 of the very best of the best, based purely on vocal ability, rather than their overall talent or icon status, to make for a fantastic lineup of outstanding artists.

 The 20 greatest male singers, ranked on vocal ability

Kate Bush
Carole King
Dusty Springfield
Cher
Madonna
Amy Winehouse
Dolly Parton
Diana Ross
Donna Summer
Stevie Nicks
Adele
Nina Simone
Beyoncé
Lady Gaga
Kelly Clarkson
Etta James
Julie Andrews
Billie Holiday
Gladys Knight
Christina Aguilera
Shirley Bassey
Annie Lennox
Tina Turner
Barbra Streisand
Karen Carpenter
Ella Fitzgerald
Mariah Carey
Celine Dion
Aretha Franklin
Whitney Houston

 En fin, una vergüenza para el planeta que acepta esto, y lo repite incluso en países despreciados y olvidados por el "imperio", al que se rinde pleitesía. ¡Cuántas veces he tenido que oír que Aretha Franklin o Billie Holiday son las más grandes cantantes del mundo! Simplemente consultando MI LISTA se ve (o mejor, se escucha) la falsedad de ese "racismo cultural", ese "genocidio cultural", quizás colateral, pero efectivo: se ha silenciado la voz del planeta.
Solamente en África hay unas cuantas cantantes que son tan buenas como las mejores norteamericanas: Miriam Makeba, Bella Bellow, Abeti Masikini, Angélique Kidjo o Akofa Akoussah.

 Uno está harto de luchar contra tigres de papel que rugen tan fuerte que todos huyen sin reparar en sus garras gastadas. Y dicho esto, todos los que me conocen saben que adoro a Judy Collins, Janis Joplin, Grace Slick, Ella Fitzgerald o la gran Etta James. Y conozco bien toda esa gran música estadounidense, pero, amigos, el Planeta Tierra contiene otros miles de millones de personas que cantan, ríen y lloran y nos emocionan...

***

PODCAST: Francisco Huertas Hernández en la radio. Emisión radiofónica con selección de 15 cantantes de esta lista. Radio Onda Cero. Alicante. Septiembre 2021


PODCAST RADIO ONDA CERO ALICANTE. Viernes 3 septiembre 2021
15 MEJORES CANTANTES FEMENINAS DE TODOS LOS TIEMPOS
15 BEST FEMALE SINGERS OF ALL TIMES
Selección personal y Presentación de Francisco Huertas Hernández (Acorazado Cinéfilo)

1. ÉDITH PIAF (Francia) – La vie en rose
2. ELIS REGINA & Tom Jobim (Brasil) – Aguas de Março
3. MERCEDES SOSA (Argentina) – Gracias a la vida
4. FAIROUZ (Líbano) – Habbaytak Bessayf
5. LATA MANGESHKAR (India) – Tere Bina Zindagi se
6. YAO LI (China) – Chun Feng Wen Shang Wo De Lian (Dian Ying " Na Ge Bu Duo Qing " Cha Qu) (¿?)
7. KATE BUSH (Reino Unido) – Wuthering Heights
8. LA NIÑA DE LOS PEINES (España) – Que te quería no lo niego
9. BIZUNESH BEKELE (Etiopía) - Inkilfen Wesdehew | ብዙነሽ በቀለ - እንቅልፌን ወስደኸው
10. LIDYA RUSLANOVA (URSS-Rusia) – Katyusha
11. HIBARI MISORA (Japón) – Minatomachi Jusanbanchi
12. MINA (Italia) – Un anno d’amore
13. ELLA FITZGERALD & Louis Armstrong (USA) – Summertime (Porgy and Bess)
14. MIRIAM MAKEBA (Sudáfrica) – Pata Pata
15. BELLA BELLOW (Togo) – Zelie


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jueves, 9 de abril de 2026

Andrei Biely: "Петербург" (Petersburgo) (1913). 2º Ensayo. Prosa poética y geométrica. Capítulo: "El coche de caballos voló en la niebla" (Карета пролетела в туман). Por Francisco Huertas Hernández

Andrei Biely: "Петербург" (Petersburgo) (1913).
 2º Ensayo. Prosa poética y geométrica. Capítulo: "El coche de caballos voló en la niebla" (Карета пролетела в туман).
 Biely: la ciudad y el orden geométrico. Petersburgo kantiano: de la multiplicidad indefinida de lo sensible a la unidad estructurante de la apercepción.
 Por Francisco Huertas Hernández


Petersburgo: Tribunal de Distrito. Postal 1904




Biely creó personajes kantianos: la geometría ordenadora del caos sensorial urbano

 La novela experimental de Andrei Biely "Petersburgo" (Петербург) es un continuo juego de lenguaje -intraducibles significantes- en el que la poesía se eleva desde la ciudad convergiendo con la geometría perceptiva que el personaje impone kantianamente para ordenar, en lo posible, el caos de las sensaciones. Andrei Biely, como su personaje Nikolái Apolónovich, era kantiano, y en Immanuel Kant se dio el descubrimiento copernicano: nuestro conocimiento no depende sólo de los estímulos externos sino de las formas a priori que nuestra mente impone para ordenar y dar significado a ese caos sensorial. 


Capítulo "El coche de caballos voló en la niebla" (Карета пролетела в туман)

 Escribe Andrei Biely uno de los textos más hermosos del libro "Petersburgo", porque consigue armonizar una estructura kantiana (formas a priori de la sensibilidad: espacio y tiempo) en la geometría ordenadora, y un caos lírico de sensaciones emanando de la urbe bajo la niebla otoñal:

"Изморось поливала улицы и проспекты, тротуары и крыши; низвергалась холодными струйкам с жестяных желобов.

Изморось поливала прохожих: награждала их гриппами; вместе с тонкою пылью дождя инфлуэнцы и гриппы заползали под приподнятый воротник: гимназиста, студента, чиновника, офицера, субъекта; и субъект (так сказать, обыватель) озирался тоскливо; и глядел на проспект стерто-серым лицом; циркулировал он в бесконечность проспектов, преодолевал бесконечность, без всякого ропота – в бесконечном токе таких же, как он, – среди лета, грохота, трепетанья, пролеток, слушая издали мелодичный голос автомобильных рулад и нарастающий гул желто-красных трамваев (гул потом убывающий снова), в непрерывном окрике голосистых газетчиков.

Из одной бесконечности убегал он в другую; и потом спотыкался о набережную; здесь приканчивалось все: мелодичный глас автомобильной рулады, желто-красный трамвай и всевозможный субъект; здесь был и край земли, и конец бесконечностям.

А там-то, там-то: глубина, зеленоватая муть; издалека-далека, будто дальше, чем следует, опустились испуганно и принизились острова; принизились земли; и принизились здания; казалось – опустятся воды и хлынет на них в этот миг: глубина, зеленоватая муть; а над этою зеленоватою мутью в тумане гремел и дрожал, вон туда бегая, черный, черный такой Николаевский Мост"

 En traducción de Rafael Cañete Fuillerat, publicado por Ediciones Akal, queda así, no sé si traducido o adaptado:

"La llovizna empapaba las calles y las avenidas, las aceras y los tejados; se precipitaba en pequeños chorros desde los canalones de hojalata..

 La llovizna empapaba a los transeúntes y los premiaba con la gripe. Disueltas en el polvo fino de la lluvia, el catarro y la gripe penetraban reptando por los cuellos levantados del escolar, el estudiante, el funcionario, el oficial y, en suma, del sujeto... El sujeto (el habitante, por llamarlo así) miraba a su alrededor con tristeza, contemplando la avenida con su rostro gastado y gris; caminaba hasta el horizonte infinito de las avenidas y lo salvaba sin emitir la mínima queja -inmerso en el interminable torrente que formaban otros igual que él-, entre el revoloteo, el estrépito y la agitación de los coches de punto, escuchando de lejos el gorgoreo melodioso de los automóviles y el creciente zumbido de los tranvías rojos y amarillos (un zumbido que al poco menguaba de nuevo), entre el incesante griterío de los vociferantes vendedores de periódicos...

 Caminaba con premura desde un infinito a otro, hasta darse de bruces con el malecón; y allí se acababa todo: los gorgoritos melodiosos de los automóviles, el zumbido del tranvía rojo y amarillo y el griterío de cualquier posible sujeto. El malecón era también el extremo de la Tierra, el fin de los infinitos.

 Y allí, allí: los fondos marinos, el légamo verdoso y allá, en la lejanía más lejana, más lejos aún de lo que debieran, las islas, medrosas, se hundían, se humillaban; se humillaba la tierra; se humillaban los edificios... Parecía como si las aguas se hundieran y que, en un momento, los fondos marinos, el légamo verdoso, se posaran en ellas... Y sobre este légamo verdoso, en la niebla, huyendo hacia lo lejos, temblaba y retumbaba el negro, renegro puente Nikoláievski"


Biely: la ciudad y el orden geométrico. De la multiplicidad indefinida de lo sensible a la unidad estructurante del sujeto transcendental
 
 Unas breves palabras sobre este texto: la lluvia es una resistencia dulce al pensamiento por su poder seductor, embriaga la mirada y desata una voluptuosidad escondida. La lluvia en la ciudad puede ser habitual o esporádica. Petersburgo, en el norte báltico, y cruzada por río y canales, es una de las ciudades más nubladas del planeta. Quizás sólo haya sesenta días de sol al año y esta persistente lluvia -nieve en invierno- va acompañada de nieblas y una alta humedad. La vista se emborrona en la niebla. Niebla y noche conducen a la mente humana a la bruma de la fantasía. 

 Biely, a través de su personaje primero, Apolón Apolónovich Ableújov, alto funcionario cuadriculado y viejo, ve la lluvia disolviendo la ya bastante borrosa masa de transeúntes, a los que teme y rechaza: sólo les ve desde el interior de su coche, su carruaje. La gripe se extiende en ese frío húmedo del otoño. La bella enumeración de clases de personas que pululan por la avenida tiene algo lírico y melancólico: el escolar, el estudiante, el funcionario, el oficial, todos sujetos expuestos al contagio de la gripe.

 Pero la mirada quiere cruzar esa niebla y mirar hacia el horizonte infinito de las avenidas. Todavía en estos párrafos no aparecen los cuadrados, paralepípedos y cubos, las líneas, que componen la ciudad geométrica, artificial, kantiana, que Ableújov concibe, más mentalmente, que sensorialmente. Pero cualquier lector de Kant sabe que lo sensorial sólo es conocido cuando se estructura mentalmente por un sujeto trascendental, es decir, una conciencia capaz de formarse representaciones de las cosas.

 Lo sensorial es una amenaza antes de ser conocido, cuando sólo es caos, indefinición, choque de estímulos ciegos y estruendosos contra la conciencia. Biely, precisamente, habla del revoloteo, el estrépito y la agitación de los coches, el zumbido de los tranvías (luego, ingeniosamente, rectifica: no había tranvías en Petersburgo aún en 1905), el griterío de los vendedores de diarios... todo es caos en la ciudad, en la masa, en sus artefactos y costumbres...

 Un novelista no puede ser filósofo: el arte desborda el espíritu geométrico. El arte piensa más allá de las determinaciones a priori de la filosofía. Y Biely saca a relucir el infinito, que según Kant, no es más que una idea regulativa. Si el sujeto transcendental kantiano, es decir, todo yo que conoce, organiza la "multiplicidad de lo sensible" a través del espacio y el tiempo, pero nunca puede terminar de sumar o sintetizar el infinito en una sola intuición. Y Biely escribe, con alta poesía, que nos da un saber metafilosófico:

 "caminaba con premura desde un infinito a otro, hasta darse de bruces con el malecón (terraplén)" (Из одной бесконечности убегал он в другую; и потом спотыкался о набережную)

 El ser humano es un buscador de infinitos, por eso es artista y creyente. La Belleza y Dios escapan al conocimiento, pero también son sabiduría, la máxima. La poesía, entendida como visión no racional del mundo, mira al infinito, y lo suele hacer desde la finitud indefinida del caos de lo sensible: las masas vocingleras, el estrépito de las máquinas, el incesante tráfago de los quehaceres. Un infinito que cruza lo sensible, no sólo como idea regulativa, sino como salvación humana de lo efímero, múltiple, inane, enervante...

 Otro día continuaré. Gracias lectores por vuestra paciencia.

Francisco Huertas Hernández
9 de abril de 2026

martes, 7 de abril de 2026

Andrei Biely: "Петербург" (Petersburgo) (1913). Una de las mejores novelas del siglo XX. Prólogo. Un traductor sesgado. Francisco Huertas Hernández

Andrei Biely: "Петербург" (Petersburgo) (1913). Una de las mejores novelas del siglo XX. Empezando la lectura: Prólogo. Un traductor sesgado. Francisco Huertas Hernández

Санкт-Петербург: "Невский проспект"
San Petersburgo: "Avenida Nevsky". Principios del siglo XX








Andrei Biely: "Петербург" (Petersburgo) (1913). El secuestro ideológico de un clásico: crónica de un traductor sectario. Por Francisco Huertas Hernández

 El lector actual tiene muchos enemigos que le acechan: en primer lugar, la creciente distancia entre los textos clásicos y su existencia "onlife", una hiperconectividad alienante que ha reducido nuestro vocabulario, atención y gozo estético; en segundo término, y de manera subrepticia, aparece el sesgo ideológico que pasa de las noticias políticas a las traducciones de clásicos de la literatura. Los traductores actúan así como quintacolumnistas de la ideología dominante. Las traducciones corrigen el estilo del autor, lo modernizan, suavizan y simplifican: primera traición. Y luego, se añaden introducciones y notas a pie de página donde se contradice al escritor expresando la ideología del mediador. El secuestro del contexto original, el revisionismo y la "ruptura del pacto de lectura" por parte de este mediador que es el traductor acaba creando en el lector una disociación esquizofrénica entre el texto de la obra y el subtexto explicativo.
 Volveremos sobre esta cuestión después.


 La magna novela experimental "Petersburgo" escrita por Andrei Biely entre 1911 y 1913 sobre la Revolución de 1905 es una cumbre no sólo de la literatura rusa sino de las letras universales. Más allá de destacar su estructura, donde la descripción sensorial de la urbe se filtra a través de pensamientos obsesivos y alucinaciones cenestésicas, o la mezcla del monólogo entrecortado, el caos de las conversaciones callejeras y una trama perfectamente construida y narrada, que ha llevado a los críticos a ver en la obra maestra de Biely -escrita entre 1911 y 1913- un adelanto del "Ulysses" (1918) de James Joyce. 

 La prosa rítmica de Biely tiene la influencia de la música, cuyo amor fue trasmitido por su madre, y que encontró en la lectura de Schopenhauer y Nietzsche. El monólogo interior quasi patológico del personaje principal, el Consejero Titular Ableujov, es la "corriente de conciencia" en que se fractura la realidad percibida, recordada y pensada. Y un poderoso y original tratamiento del espacio como personaje: la ciudad. Ableujov, siguiendo a Biely, que habla en el Prólogo del que ahora nos ocuparemos, siente la ciudad como un organismo vivo, dotado de esqueleto geométrico. La alucinación geométrica compuesta por líneas, cuadrados, cubos, tiene, al mismo tiempo, belleza lírica -extraña, sí-, precisión matemática y delirio psicótico. Un lector del realismo ruso ya conoce a Gógol y a Dostoyevsky y sabe que la realidad es un espejo, y el espejo proyecta imágenes en superficies curvas. Sabe que lo absurdo, lo monstruoso, lo grotesco, son también reales. 


 Borís Nikoláyevich Bugáyev (1880-1934), conocido por el seudónimo de Andrei Biely, nació en Moscú, en una familia de profesores. Su padre era un famoso matemático, Nikolái Vasilyevich. Su madre, Aleksandra Dmitrievna, profesora de música. El escritor vivió en la calle Arbat, en pleno centro de la ciudad, hasta su juventud. La fealdad física de su padre se compensaba con su talento, siendo la madre, una mujer hermosa, sensual y artística, totalmente opuesta, lo que generaba terribles discusiones, tal como recuerda el biógrafo de Biely, Vladislav Jodásyevich. El joven escritor se sintió interesado por lo esotérico: el budismo, el ocultismo, y recibió la gran influencia de Ibsen, Dostoyevsky y Nietzsche. Vladímir Soloviov sintetizó toda esa espiritualidad y le propuso adoptar el seudónimo de Biely. Se introdujo en el círculo simbolista y se hizo amigo del poeta Aleksandr Blok. La producción poética de Biely fue tan admirada como la de Blok: "Золото в лазури" (Oro en el azul celeste) (1904), "Пепел" (Cenizas) (1909) y "Урна" (Urna) (1909). Biely se enamoró de la esposa de Blok y se distanciaron. Quedó muy afectado por la Revolución de 1905 -marco histórico de su novela "Petersburgo"- dándose esa necesidad de síntesis de misticismo de Soloviov y espíritu científico.

 En 1909 concibió una trilogía narrativa, que no pudo acabar, sobre Rusia, entre Oriente y Occidente (Восток или Запад), de la que se publicaron: "Серебряный голубь" (La paloma de plata) (1910) y "Петербург" (Petersburgo) (1913). Bajo la influencia de Gógol -humor, mística, amor a Rusia-, en la primera de estas novelas domina un gran pesimismo.

 Se casó con Asya Turguenieva, sobrina nieta del legendario escritor, y viajó por el Mediterráneo. Conoció a Rudolf Steiner y se acercó a la antroposofía, sintiendo que podía conciliar mística y ciencia.

 Se comprometió con la Revolución de Octubre y participó en actividades educativas, siendo destinado a Berlín para dirigir un organismo soviético de filología (Volfila). Regresó a Rusia en 1923 y pasó retirado sus últimos años junto a Klavdya Nikolayevna, escribiendo sus Memorias, poesía y ensayos filológicos sobre Pushkin o Gógol. Murió en Moscú en 1934


 En esta primera aproximación me detendré en el Prólogo, en la traducción, aparentemente correcta, de Rafael Cañete Fuillerat, al que ya hemos acusado de sesgo ideológico más arriba.

 Andrei Biely escribe esto en ruso:

"Ваши превосходительства, высокородия, благородия, граждане!

………………………

Что есть Русская Империя наша?

Русская Империя наша есть географическое единство, что значит: часть известной планеты. И Русская Империя заключает: во-первых – великую, малую, белую и червонную Русь; во-вторых – грузинское, польское, казанское и астраханское царство; в-третьих, она заключает… Но – прочая, прочая, прочая.

Русская Империя наша состоит из множества городов: столичных, губернских, уездных, заштатных; и далее: – из первопрестольного града и матери градов русских.

Град первопрестольный – Москва; и мать градов русских есть Киев.

Петербург, или Санкт-Петербург, или Питер (что – то же) подлинно принадлежит Российской Империи. А Царьград, Константиноград (или, как говорят, Константинополь), принадлежит по праву наследия. И о нем распространяться не будем.

Распространимся более о Петербурге: есть – Петербург, или Санкт-Петербург, или Питер (что – то же). На основании тех же суждений Невский Проспект есть петербургский Проспект.

Невский Проспект обладает разительным свойством: он состоит из пространства для циркуляции публики; нумерованные дома ограничивают его; нумерация идет в порядке домов – и поиски нужного дома весьма облегчаются. Невский Проспект, как и всякий проспект, есть публичный проспект; то есть: проспект для циркуляции публики (не воздуха, например); образующие его боковые границы дома суть – гм… да: …для публики. Невский Проспект по вечерам освещается электричеством. Днем же Невский Проспект не требует освещения.

Невский Проспект прямолинеен (говоря между нами), потому что он – европейский проспект; всякий же европейский проспект есть не просто проспект, а (как я уже сказал) проспект европейский, потому что… да…

Потому что Невский Проспект – прямолинейный проспект.

Невский Проспект – немаловажный проспект в сем не русском – столичном – граде. Прочие русские города представляют собой деревянную кучу домишек.

И разительно от них всех отличается Петербург.

Если же вы продолжаете утверждать нелепейшую легенду – существование полуторамиллионного московского населения – то придется сознаться, что столицей будет Москва, ибо только в столицах бывает полуторамиллионное население; а в городах же губернских никакого полуторамиллионного населения нет, не бывало, не будет. И согласно нелепой легенде окажется, что столица не Петербург.

Если же Петербург не столица, то – нет Петербурга. Это только кажется, что он существует.

Как бы то ни было, Петербург не только нам кажется, но и оказывается – на картах: в виде двух друг в друге сидящих кружков с черной точкою в центре; и из этой вот математической точки, не имеющей измерения, заявляет он энергично о том, что он – есть: оттуда, из этой вот точки, несется потоком рой отпечатанной книги; несется из этой невидимой точки стремительно циркуляр"

 Cañete traduce así el Prólogo:

"¡Excelencias, ilustrísimos, notables, ciudadanos todos!

 ¿Qué es nuestro Imperio ruso?

 Nuestro Imperio ruso es una unidad geográfica, es decir, una parte del planeta conocido. Y el Imperio ruso comprende: primeramente, la Gran Rusia, la Pequeña, la Blanca y la Roja; en segundo lugar, los reinos de Georgia, Polonia, Kazán y Astraján; en tercer lugar, comprende... Lo de siempre: etcétera, etcétera, etcétera...

 Nuestro Imperio ruso cuenta con multitud de ciudades: capitales de Estado, de provincia, de distrito, simples villas...; y, sobre todas ellas, la capital primigenia de la corte y la madre de todas las ciudades rusas.
 La capital primigenia de la corte es Moscú; y la madre de todas las ciudades rusas, Kiev.
 Petersburgo o San Petersburgo o Píter (para el caso, es igual) son productos del Imperio ruso. En cambio, Zargrado o Konstantinogrado (o Constantinopla, como dicen) derivan de una especie de derecho de herencia. Pero no nos vamos a extender en este punto.
 
 Por contra, nos extenderemos más sobre Petersburgo. Existe un Petersburgo, un San Petersburgo, o un Píter (para el caso es igual). Por consiguiente, y basándose en estas consideraciones, la avenida Nevski es una avenida petersburguesa.
 La avenida Nevski posee una característica sorprendente: la de ser un espacio destinado a la circulación del público. Y como este espacio está delimitado por casas numeradas y la numeración sigue el orden de las casas, la localización de la casa buscada se simplifica notablemente. La avenida Nevski es -como cualquiera otra avenida- una avenida pública; es decir, una avenida para la circulación del público (no del aire, pongamos por caso); y las casas que la limitan por ambos lados..., ¡ejem!..., sí, bueno..., son para el público. Por la noche la avenida Nevski se ilumina con luz eléctrica. Por el día, la avenida Nevski no necesita alumbrado.

 La avenida Nevski, como avenida europea que es (dicho sea entre nosotros), es rectilínea, dado que es una avenida europea; y es que una avenida europea no es una avenida cualquiera, sino (como ya he dicho) una avenida europea, porque..., precisamente...
 Y es por eso mismo por lo que la avenida Nevski es una avenida rectilínea.
 La avenida Nevski es una avenida bastante importante para esta ciudad rusa no capitalina. Las demás ciudades rusas no son más que un mero montón de casuchas de madera.
 Y Petersburgo se diferencia palmariamente de todas ellas.

 Si ustedes son de los que sostienen la absurda leyenda de que la población moscovita asciende a millón y medio, entonces tendremos que reconocer que la capital es Moscú, pues tan sólo las capitales cuentan con millón y medio de habitantes: ninguna ciudad de provincia tiene ni tendrá jamás millón y medio de almas. Así que, si damos pábulo a esa estúpida leyenda, tendremos que convenir que Petersburgo no es la capital.

 Y si Petersburgo no es la capital, entonces Petersburgo no existe... Parece que existe, pero es mera apariencia.
 Sea como fuere, Petersburgo no sólo parece, sino que incluso aparece en los mapas: en forma de dos círculos, uno dentro del otro, con un punto negro en su centro. Y desde ese punto matemático sin dimensión alguna, anuncia enérgicamente que existe: y es desde allí, desde ese punto, de dónde se difunde un torrente, una multitud de libros impresos; es de ese punto invisible de donde emergen imperiosas circulares"


 Este prólogo presenta una escritura musical: el ritmo de la repetición de las frases en forma de olas que regresan toma el espacio vital como tema. Un espacio vital bidireccional. En el orden de la escritura, se pasa del Imperio Ruso al punto matemático sin dimensión que representa en el mapa a Petersburgo, que no existe, porque no puede ser la capital, y no puede ser la capital porque no tiene millón y medio de habitantes, como Moscú, y para ser capital hay que tener más población.

 Del Imperio al punto sería una fuerza centrípeta: el Imperio converge, se comprime en el punto matemático. El mapa de Rusia entera queda reducido a esa intersección de coordenadas de la ciudad. Es el orden zarista intentando concentrar todo el poder en la abstracción de una cuadrícula.
 Biely estudió matemáticas en la universidad: su padre, Nikolai Vasilyevich Bugayev fue un eminentemente matemático.

 La paranoia geométrica, si puede llamarse así, toma también el sentido inverso: del punto geométrico al Imperio. Una fuerza centrífuga.  Una vez que el punto (la ciudad) existe, este proyecta sus líneas rectas hacia el infinito. Desde ese centro geométrico, Petersburgo irradia sus vectores sobre el resto de Rusia, intentando cuadricular y ordenar el caos de las estepas. El punto se convierte en el origen de un sistema que pretende dominar el espacio nacional.

 No es momento de profundizar en el vacío metafísico de ese punto geométrico o en la psicología de los personajes de una trama que aún no conoce este lector que ahora se inicia en la lectura de este gran libro, escrito por un loco que dispara líneas infinitas sobre los canales de la ciudad, y sufre las alucinaciones cenestésicas de esos cuerpos geométricos tridimensionales, como cuando teníamos fiebre en la infancia y percibíamos confusamente que nos aplastaban cubos, prismas y cilindros, en nuestro interior, en una suerte de metamorfopsia.


 La "rusicidad" de estos autores es el gran problema que afecta a los modernos traductores. En el marco de la rusofobia imperante en el mundo occidental se reescribe la historia rusa y se desrusifican autores de siglos pasados para adscribirlos a estados nacionales que nunca existieron. La Wikipedia y Google trabajan en esta reescritura rusófoba de la historia, al modo orwelliano. 

 Leamos lo que la editorial Akal dice del traductor de "Petersburgo": "Nacido en 1958 en Jauja (Córdoba), es licenciado en Periodismo e Historia Contemporánea. En 1989 realizó un curso de ruso para extranjeros en la Universidad Estatal de Kiev (antes URSS, hoy Ucrania). Trabajó como corresponsal en Moscú de un periódico gallego. Transcurridos ocho años huyó de aquel país. Desde entonces no ha vuelto. Desde entonces traduce ruso".
 Nadie firma esto. Y mi experiencia confirma cuántos profesores y traductores se dedican a la enseñanza de la lengua y literatura rusas y a la traducción... odiando al país de cuya lengua viven. Sea este país la URSS o la Federación Rusa. 

 Por si nos quedaban dudas de la beligerancia rusófoba del tal Cañete leamos esta nota al pie de la página 111: "En la Rusia zarista, Ucrania era la Pequeña Rusia y los ucranianos se denominaban tambien "pequeñorrusos". Los rusos de entonces y de hoy, con cierto matiz de superioridad étnica, les llaman también "jojoles", una expresión despectiva..."

 El libro se cierra con otra nota a pie de página afirmando que Grigori Savvich Skovoroda (1722-1794), filósofo, poeta, fabulista y maestro errante ruso, fundador de la filosofía religiosa rusa, y tatarabuelo del filósofo ruso Vladimir Solovyov... era ucraniano.

 Leer a Biely y, al mismo tiempo, las notas de Cañete y Akal, más propias de la CNN, que de un investigador riguroso y honesto, nos sitúa en el marco actual. George Orwell acertó: el Ministerio de la Verdad proclamaba en "1984", "quien controla el pasado, controla el futuro". Hoy, el borrado de la historia rusa y la reucranización anacrónica en una proyección retroactiva, los juicios de valor insospechados en contra del pueblo ruso en los comentarios del traductor, y la conversión de éste en un propagandista, nos permite concluir que estamos ante un atentado contra la integridad literaria. Mientras que traductores como Augusto Vidal respetaban la soberanía del autor, Cañete y otros actuales utilizan las notas al pie -el espacio tradicional del rigor- como un boletín de propaganda, convirtiendo una joya literaria en una herramienta de agitación política contra la propia cultura que le da su razón de ser

Francisco Huertas Hernández
7 de abril de 2026

domingo, 5 de abril de 2026

Forbidden pictures. Imágenes no autorizadas. Reflexión sobre los límites de la representación visual. Francisco Huertas Hernández

Forbidden pictures - Imágenes no autorizadas.
Reflexión sobre los límites de la representación visual.
Francisco Huertas Hernández. Alicante





 ¿Qué imágenes no dan cuenta del mundo externo o interno y no deberían ser filmadas o mostradas al público? O, ¿acaso, por dar cuenta de manera insoportable de ese mundo deben ser silenciadas, borradas, censuradas?
 En la tradición filosófica el mal, la fealdad y la ignorancia no tienen status ontológico. Son sombras, ausencia o privación de bien, belleza y conocimiento, o sea, de ser. Pero en la tradición religiosa adquieren una entidad óntica más peligrosa: el pecado, el poder de un mal que pone en cuestión la omnipotencia y bondad divinas.

"The Exorcist" (1973). William Friedkin

 Y, sin embargo, la representación de esa alteridad más amenazadora que la nada, de ese mal primigenio, está en el arte desde sus inicios. Freud imaginó, a modo de hipótesis, una pulsión de muerte en el ser humano, en la misma naturaleza, que tendía hacia la destrucción y la nada. Muchos psicoanalistas nunca aceptaron tal planteamiento, pues situaba parte de lo patológico más allá de las posibilidades terapéuticas. Nosotros, seres humanos de los bordes del siglo XX, tenemos ante nuestros ojos una cantidad de horror elevado a un exponente inimaginable gracias a la tecnología como nunca antes pudimos prever.

"The Lawnmower Man" (1992). Brett Leonard
"El cortador de cesped"

 Y el cine, o la representación visual de modo general (televisión, internet), vuelven sobre la cuestión de lo que podemos y debemos mostrar. Es una rémora de la tradición metafísico-religiosa decir que hay que abstenerse de lo inmoral, porque desde Nietzsche y su crítica a la moral esto ya no se sostiene.

 Hay actos humanos en sus distintos niveles que han sido cuidadosamente evitados en la representación visual, aunque, según las épocas, los límites de su visibilidad han sido variables:

- el parto
- la muerte
- la copulación
- la masturbación
- la excreción
- el sueño

"Salò o le 120 giornate di Sodoma" (1976). Pier Paolo Pasolini

"Pink Flamingos" (1972). John Waters

 A estos actos naturales se añaden comportamientos interpersonales de carácter agresivo, cuyo registro visual ha sido escasamente mostrado:

- autolesiones
- suicidio
- asesinato
- antropofagia
- sadismo-masoquismo


 De modo general han sido los aspectos relacionados con el cuerpo los más prohibidos, y los dos instintos básicos los más proscritos:

 - instinto sexual
 - instinto agresivo

"黑太陽731" ("Men Behind the Sun") (1988). 牟敦芾 (T. F. Mou)

 Pero, curiosamente, hay una constelación de representaciones prohibidas relacionadas con lo espiritual y lo social:

- blasfemias contra la religión y la iglesia
- burla del poder político (monarquía, gobierno)

"The Last Temptation of Christ" (1988). Martin Scorsese

"Je vous salue, Marie" (1985). Jean-Luc Godard

"The Holy Mountain" (1973). Alejandro Jodorowsky

 De entre las representaciones más marcadas por lo tabú está lo relacionado con la infancia -a pesar de los descubrimientos freudianos- y la enfermedad (en especial las enfermedades psíquicas, estigmatizadas como locura)

"A Clockwork Orange" (1971). Stanley Kubrick

 El conjunto de imágenes de lo que no debe mostrarse no ha parado de crecer conforme se han desarrollado las tecnologías, y lo que ayer era costumbre hoy es delito. Decía Platón en "La República" que los estados más corrompidos son los que más leyes tienen, y muy corrompidos debemos estar porque las leyes sancionadoras -porque nunca hubo leyes que premiaran- aumentan de forma geométrica en un mundo en el que la libertad ya sólo es una cuestión de poder para saltarse las leyes.

 Empecé con la pregunta de qué no debemos o no nos dejan mostrar en el cine y en lo audiovisual, y la respuesta, es que no nos dejan mostrar el cuerpo, la vida y la resistencia al poder

 Si alguien ha ido a este artículo buscando lo prohibido se habrá encontrado sólo palabras de los bordes del siglo XX. Tras Hiroshima e internet el mundo es sólo un borde de lo que fue.

Francisco Huertas Hernández
29 de marzo de 2016


Posdata. ¿Ha aumentado lo que no puede decirse y mostrarse diez años después? Marzo de 2026


 Y diez años han pasado, y el mundo no es el mismo en absoluto. La geopolítica ha reconfigurado el planeta. Estados Unidos y sus vasallos (Unión Europea, Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Japón, Corea del Sur, Marruecos, Arabia Saudí...) más el estado colonial fundado en 1948, son el Occidente Colectivo, al que se añaden como esclavos diferentes países de Iberoamérica según quién gobierne, de África y de Asia. Aunque todos estos estados tienden a ser agrupados en la ambigua categoría del Sur Global. El Sur Global es el antagonista del Occidente Colectivo (autoproclamado "mundo basado en reglas"), y tiene a Rusia y a China como líderes. Desde el conflicto de la OTAN contra Rusia en Ucrania hasta la agresión norteamericano-israelí contra Irán de 2026 el planeta vive una convulsión total, acompañada del triunfo vertiginoso de la Inteligencia Artificial, que pone en peligro la propia supervivencia humana, como explica uno de sus creadores, Geoffrey Hinton, con su anuncio apocalíptico: existe entre un 10% y un 20% de probabilidades de que la IA provoque la extinción humana en las próximas tres décadas. Ya internet en las pantallas (phone screen) ha destruido la capacidad de concentración, la atención, la memoria y la facultad de razonar y juzgar. La censura ha crecido de manera tan gigantesca en las redes sociales (social networks) en nombre de la protección de derechos de minorías y la lucha contra la desinformación (fake news), que encubren un intento de uniformización absoluto, al servicio de las grandes multinacionales (Big Tech, Big Five), donde nosotros, los usuarios nos convertimos en mercancía, con nuestros datos, gustos, confidencias e ideas.

 Entonces, ¿ha aumentado lo que no puede decirse y mostrarse diez años después? Evidentemente. Hoy en Meta, censuran los cuadros de Boticelli, las referencias al estado colonial de 1948, o el Imperio del Tío Sam, por no decir las palabras prohibidas que no paran de multiplicarse: una de ellas, de las más prohibidas, la referida a la pandemia de 2020. Todo esto se enmarca en la cultura de la cancelación, lo políticamente correcto y la cultura woke. Somos menos libres, y menos felices, y tenemos menos bienestar. La cultura ha sido una de las grandes sacrificadas. A pesar de que en YouTube, en teoría, uno puede hacerse sabio, aprender idiomas, ciencias, escuchar audiolibros de los clásicos de la literatura, en la práctica, los dominadores de la plataforma son adolescentes (adultescentes) descerebrados (influencers) cuyo lenguaje limitado e ideas inanes arrastran a millones de seguidores. La cultura quiso ser divertida -se dolía de la acusación de aburrimiento- y fue devorada por el entretenimiento.

 Así pues hablar de los países que el Imperio Estadounidense ha señalado como sus enemigos (Rusia, China, Irán, Corea del Norte) es de lo más prohibido, sin duda, que podemos encontrar. Hablar de las mujeres o las minorías de géneros fluidos, criticar el lenguaje inclusivo, sostener que ciertas epidemias sean creación intencionada humana, criticar el encierro obligatorio para proteger la salud, el uso de tapabocas, hablar de las estadísticas del suicidio y su explicación y justificación (en cambio se admite legislar sobre eutanasia), atentar contra la sensibilidad de personas con sobrepeso, hablar de razas, cuestionar el cambio climático, la multiculturalidad, criticar el veganismo o el animalismo, defender que una obra cultural tiene derechos y no es gratis, oponerse a las cuotas de género o diversidad en empresas e instituciones, criticar otras religiones dependiendo de coyunturas, y casos pintorescos como la Constitución Española, artículo 56.3, que dice: "la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad".

 El Código Penal del Reino de España (sic) introduce en 2015 el delito de odio en su artículo 510, que, por su vaguedad, introduce la persecución política de ideas:
 "1. Serán castigados con una pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a doce meses:
a) Quienes públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquel, por motivos racistas, antisemitas, antigitanos u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, aporofobia, enfermedad o discapacidad". 
 No citaré aquí todos los casos en que se ha aplicado este artículo para perseguir las voces disidentes en muchos de los temas arriba enumerados.

 La llegada de los algoritmos (instrucciones matemáticas que deciden que se puede ver y que se oculta en internet, en las redes sociales), y cuya función ha ido modificándose inequívocamente, hacia la censura, ha transformado todo. Desde el año 2000 empezaron "organizando" la información (que es lo contrario del conocimiento, como el conocimiento es lo contrario de la sabiduría, como expresó magistralmente T. S. Eliot), para luego "moderar" y "jerarquizar", es decir, censurar pasivamente. Los algoritmos que eran reactivos, se hicieron masivos y predictivos. Desde 2012 con el Deep Learning ya saben lo que nos gusta sólo viendo donde detenemos el dedo al hacer scroll. A partir de 2016 ya son algoritmos censores (no es casual que en 2014 se produjera el Maidan y el retorno de Crimea, y en 2016 las elecciones en Estados Unidos y el Brexit, ya usan ampliamente la paranoia rusófoba, como la gran amenaza invisible que interviene en todos los asuntos del Occidente Colectivo). Pero, es en 2020, el punto de no retorno, con la pandemia. Las Big Tech usan los algoritmos censores para etiquetar (descalificar) y censurar información que contradijese las fuentes oficiales (OMS), con temas prohibidos, ya mencionados. ¿Recuerdan que la primera v@cun4 y una de las más usadas en el mundo jamás fue autorizada en la Unión Europea (EMA, organismo ¡privado!) ni recibió el beneplácito de la OMS, sólo porque provenía del país de Dostoyevsky?

 ¿Y cómo el cine se habrá constreñido por todo ello? Pues, primero, con la autocensura. Y luego, con la retirada de subvenciones, distribución y exhibición en plataformas, controladas por capital de Estados Unidos y miembros de la comunidad del estado colonial de 1948. 

 La reescritura orwelliana de la historia ("1984") ha llegado: películas clásicas están recibiendo etiquetas de "contenido obsoleto" o incluso escenas modificadas para ajustarse a las sensibilidades actuales, y todo empezó quitando los cigarrillos a Lucky Luke, el "paciente cero" y el ejemplo más icónico de la censura retroactiva en el cómic y el cine de animación. Morris (dibujante creador) cedió a la presión y aceptó sustituir el cigarrillo por una paja o brizna de hierba. Esto, claramente, no fue un cambio artístico, sino una concesión comercial para mantener al personaje "limpio" y exportable. Y Spielberg, ¿saben lo que hizo? Sustituyó digitalmente las armas de los agentes del FBI por walkie-talkies en la edición del 20 aniversario de "E.T.". Su arrepentimiento posterior era inútil, y, quizás, insincero. Recordemos la polémica con "Gone With the Wind". En fin...

 Así, lectores casuales o concienciados, tenemos una lista mucho más distópica y devastadora de temas y palabras, imágenes y símbolos prohibidos, justo en el mundo donde la Lista de Epstein circula por todas partes, mientras sus usuarios siguen ejerciendo el poder con total impunidad...

Perdonen la redacción precipitada de este informe, mas los riesgos son obvios... @4?

Francisco Huertas Hernández
5 de abril de 2026