sábado, 2 de marzo de 2024

Individuo & Totalidad (XI). Comprensión y Rebeldía: el "espíritu crítico" trasciende al individuo. Francisco Huertas Hernández

Individuo & Totalidad (XI)
Comprensión y Rebeldía: el "espíritu crítico" trasciende al individuo
Francisco Huertas Hernández 

Puente rojo
Alicante
10 mayo 2020
Fotografía: Francisco Huertas Hernández


 El proceso de "humanización" del individuo integra la adquisición del lenguaje -forma en que se comunica el pensamiento racional-, la aceptación de los valores, costumbres y normas aprendidas en los grupos sociales (familia y otros), y, sobre todo, la "autoconciencia", fuente de la "identidad" y de la capacidad de reflexionar sobre lo externo y lo interno. Todos estos elementos son fruto del lenguaje, simbólico y productivo, que vincula nuestra autoconciencia y la acción sobre el mundo social.

 Desde niños nos enseñan que madurar es "comprender" las causas de los hechos, las motivaciones de las personas, las relaciones entre los sistemas y las finalidades de los procesos. El conflicto entre comprender y aceptar nos recuerda que como individuos teñimos de valores todo lo que conocemos. Conocer o comprender es también valorar. Los valores que usamos como guía son "verdadero/falso", "bueno-justo/malo-injusto", y, en menor medida, "bello-armónico/feo-desordenado"

 Si la ciencia es una comprensión del mundo en términos matemáticos y empíricos, quedan fuera de ella, amplias zonas de la realidad social y psicológica, en las que la valoración se impone sobre la descripción. La ética, la política, la estética y la psicología no pueden prescindir de los "juicios de valor", porque lo afirmado es subjetivo, mientras que los "juicios de hechos" de las ciencias, establecen descripciones -normalmente en forma de ecuaciones matemáticas- independientes del que las enuncia, y contrastables mediante la observación y el experimento.

 La posibilidad de la historia como ciencia, o la economía, es problemática porque los "fines" se imponen a las descripciones. Es decir, la "totalidad" de un sentido de la historia, sea ésta la libertad, la democracia, el progreso material, la justicia social, o cualquier otro, determina la "interpretación" de los acontecimientos, cuyo valor está "pre-determinado" por esos "fines". Lo mismo vale para la economía. Cuando la interpretación globalista ultraliberal de la historia en el llamado "Occidente" afirma su "superioridad" sobre las naciones "atrasadas" impone unos "fines" puramente especulativos que sirven para justificar su colonialismo e imperialismo. Las acciones son siempre justificadas a partir de estos "fines". Cualquier crimen es justificable en defensa de la libertad y el libre mercado, que es el otro "fin" de la economía ultraliberal. O de creencias religiosas o étnicas. 

 La "rebeldía" como posición epistemológica es llamada "espíritu crítico". El individuo "descubre" que los "hechos", condenados o legitimados por la "ciencia interpretativa" (historia, economía, psicología, sociología), no son más que "juicios de valor" encubiertos, que colocan los "fines" por encima de los hechos. O, más bien, los "hechos" sometidos a los "fines". Un "hegelianismo" innegable sigue actuando como "justificación" de cualquier acción irracional o execrable. 

 Desde los medios de "incomunicación" se despliega la función de "adiestrar" las conciencias en la "comprensión" de esas realidades históricas, económicas, psicológicas y sociológicas como "buenas/malas", ocultando que los hechos son sólo interpretaciones interesadas de una "voluntad de dominio". Friedrich Nietzsche utilizó el término "Wille zur Macht" (voluntad de poder) referido a un impulso innato hacia el crecimiento, la expansión y la afirmación de la propia vida. La "guerra cognitiva", que usa los medios de "incomunicación" al servicio de la propaganda, la desinformación, la manipulación mediática y la guerra psicológica, destruye el "espíritu crítico" (rebeldía, resistencia) de las conciencias individuales, infundiendo el odio al "otro", al "enemigo", "deshumanizándolo". El "otro" sirve para justificar los "fines" establecidos de antemano, pues sin "oposición del mal" (inventado), no pueden legitimarse las acciones de una "voluntad de poder", que necesita "oposición" para justificarse y expandirse

 El pensamiento y la serenidad de espíritu son el único "puente" entre la visceralidad emocional del odio irracional al "otro" -exaltación de una "identidad" excluyente- y la "aceptación" -que tomamos como "comprensión"- de unos "hechos" ya "interpretados/manipulados" por los "de-formadores" de conciencias. La "rebeldía" es "negación". En un sentido hegeliano implica una "transformación" o "superación". La "autoconciencia serena", alejada de pasiones agitadas y de consignas obedecidas, comprende, evalúa y "rechaza" la identidad entre fines de dominación y descripción de hechos sociales o psicológicos.

 Este "espíritu crítico", o "rebeldía epistemológica", trasciende al individuo porque le eleva por encima de sus necesidades particulares y su visión local, para comprender las causas, motivaciones, relaciones y finalidades de los sistemas sociales y psíquicos.
 Situarse en la escala de la "totalidad", desde la reflexión informada de la "autoconciencia serena", es el camino de la "liberación" de la conciencia individual sometida a la manipulación valorativa de quienes nos dominan, que cambian sus discursos, pero no sus intenciones. Como escribió Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957) en "Il Gattopardo": "Se vogliamo che tutto rimanga com'è, bisogna che tutto cambi"

Francisco Huertas Hernández
2 de marzo de 2024

viernes, 1 de marzo de 2024

Individuo & Totalidad (X). Meditar & Viajar: la experiencia interna y externa. Francisco Huertas Hernández

Individuo & Totalidad (X)
Meditar & Viajar: experiencia interna y externa
Francisco Huertas Hernández

Triumph Cabriolet rouge
Bruxelles
8 août 2013
Photo: Inma Arriero Doblado


 La experiencia humana viene a ser una "totalidad" indefinida de sensaciones, percepciones, emociones, pensamientos y accionesvividas en el tiempo. Hay dos tipos de "experiencia": la "externa", vinculada al espacio, y constituida por estímulos sensoriales. La experiencia externa de un individuo contiene elementos físicos, biológicos y sociales. Immanuel Kanten "Kritik der reinen Vernunft" (1781), describe esta experiencia como un conjunto de representaciones externas por las cuales somos conscientes de los fenómenos en el espacio. Y el segundo tipo, la experiencia "interna", por la que tomamos conciencia de nosotros mismos, en el tiempo. Esta experiencia interna queda unida al pensamiento, como forma de conocimiento superior

 René Descartes en su autobiografía intelectual, "Discours de la Méthode" (1637), explica que el "viaje", que podríamos considerar en su apariencia una mera "experiencia externa" de acumulación de estímulos, es una fuente de conocimiento, pues enseña a dudar de las ideas y modos de vida (costumbres) que creíamos ciertos, pues no conocíamos otros. El viaje da lugar a la "meditación" del mundo, pues en el "proceso" del viajar, el viajero se "transforma", al confrontar sus prejuicios con las nuevas costumbres e ideas descubiertas. En el apócrifo acervo de las "citas" se atribuye a San Agustín de Hipona (354-430) esta bella y nunca escrita sentencia: "El mundo es un libro y quien no viaja lee sólo una página". Conocer el mundo solamente sería posible recorriéndolo, es decir, superando los límites de una visión local

 La conexión entre viajar -viendo y escuchando cuanto de sorprendente y exótico choca con nuestras costumbres y prejuicios- y meditar (filosóficamente) -concentración en nuestra conciencia para extraer por intuición y razonamiento ideas profundas que superen los límites de nuestra experiencia externa- llevaría al individuo desde la "totalidad" indefinida de la experiencia externa a la "unidad" de la meditación, que como certeza o representación unitaria, actúa como guía intelectual en la vida. Quien no ha viajado no puede pensar, si por pensar se entiende una guía que oriente al ser humano entre la "tierra" y sus modos, y el "cielo" y sus fines, es decir, entre el caos y el orden, entre lo múltiple y lo uno, entre lo que pasa y lo que es

Francisco Huertas Hernández
Viernes, 1 de marzo de 2024

miércoles, 21 de febrero de 2024

La infancia en el cine soviético: "Два Фёдора" (1958), "Серёжа" (1960), "Добро пожаловать, или Посторонним вход воспрещён" (1964)”. Francisco Huertas Hernández

La infancia en el cine soviético: "Два Фёдора" (1958), "Серёжа" (1960), "Добро пожаловать, или Посторонним вход воспрещён" (1964)
Francisco Huertas Hernández


"Серёжа" (1960). Георгий Данелия, Игорь Таланкин
"Seryozha" (1960). Georgy Danyelya, Igor Talankin
Серёжа (Борис Бархатов) - Seryozha (Boris Barjatov)


"Вернутся ли когда-нибудь та свежесть, беззаботность, потребность любви и сила веры, которыми обладаешь в детстве? Какое время может быть лучше того, когда две лучшие добродетели — невинная весёлость и беспредельная потребность любви — были единственными побуждениями в жизни?"

(¿Volverán alguna vez la frescura, la despreocupación, la necesidad de amor y la fuerza de la fe que tuviste cuando eras niño? ¿Qué época podría ser mejor que cuando las dos mejores virtudes -la alegría inocente y la necesidad ilimitada de amor- eran los únicos motivos de la vida?)

Лев Николаевич Толстой: "Детство" (1852)
Lyev Nikolayevich Tolstoi: "Infancia" (1852)

"Повсюду блеск, повсюду яркий свет,
Песок – как шелк... Прильну к сосне корявой
И чувствую: мне только десять лет,
А ствол – гигант, тяжелый, величавый"

(Fulgor en todas partes, una luz deslumbrante,
y la sedosa arena... Trepo a un pino torcido
y siento que yo tengo solamente diez años
y el pino es un gigante, enorme, majestuoso)

Иван Бунин: "Детство" (1906)
Ivan Bunin: "Infancia" (1906)


Лев Николаевич Толстой (1828-1910)


Иван Алексеевич Бунин (1870-1953)

La infancia en el cine soviético: "Два Фёдора" (1958), "Серёжа" (1960), "Добро пожаловать, или Посторонним вход воспрещён" (1964). Francisco Huertas Hernández. Ponencia.
 V Seminario AEPRU. Facultad de Filología. Universidad de Valencia. 22 febrero 2024


 La infancia es el ciclo inaugural de la existencia. La niñez es la etapa en la que el Homo Sapiens aún está desarrollando su diferencia específica -la razón- y es más parecido al resto de animales. El crecimiento físico y el aprendizaje, la dependencia de los padres que dan alimento y protección, junto a la exploración del entorno mediante el juego, son rasgos comunes con los animales. Sin embargo, la infancia humana es más larga, el desarrollo mental es más complejo, emocional y cognitivamente, y la socialización humana queda impregnada de valores y normas desde bien pronto, incluso antes de poder entenderlos. 

 Aunque, para el poeta, los años infantiles son "la alegría inocente y la necesidad ilimitada de amor, (cuando) eran los únicos motivos de la vida", y, ésta era "fulgor en todas partes, una luz deslumbrante", porque todo parecía "enorme y majestuoso". 

 La literatura clásica rusa abordó el tema de la primera etapa de la vida en novelas como "Детство" (Infancia) (1852), de Liev Tolstoi (1828-1910), primera parte de una trilogía autobiográfica, que continuó con "Отрочество" (Adolescencia) (1854) y "Юность" (Juventud) (1856). Anton Chejov (1860-1904), maestro de la "miniatura narrativa", en "Репетитор" (El repetidor) (1884), o "Скучное дело" (Una historia aburrida) (1889), también capta la visión de la realidad desde los ojos de un niño 

Антон Павлович Чехов (1860-1904) & Лев Николаевич Толстой (1828-1910)

"Репетитор" (El repetidor) (1886). Anton Chejov
Análisis psicológico, sociológico y moral. Guía para Trabajo de Alumnos de 3º BUP
Francisco Huertas Hernández. 1997


 El cine ruso continuó esa tradición literaria en la presentación de la niñez. Me detendré en tres obras maestras realizadas a partir del periodo llamado "Хрущёвская оттепель" (deshielo de Jruschov)


Марлен Мартынович Хуциев (1925-2019)
Marlen Martynovich Jutsiev (1925-2019)













"Два Фёдора" (1958). Марлен Хуциев
"Dva Fyodora" (1958). Marlen Jutsiev
"Los dos Fiódor"
Фёдор-большой (Василий Шукшин) & Фёдор-малый (Коля Чурсин) - Fyodor grande (Vasiliy Shukshin) & Fyodor niño (Kolya Chursin)


 En primer lugar, "Два Фёдора" (Los dos Fyodor) (1958) de Марлен Мартынович Хуциев (Marlen Martinovich Jutsiev) (1929-2019), un filme ambientado al terminar la Gran Guerra Patria (1941-1945), que narra la amistad entre un soldado (Vasiliy Makárovich Shukshín) que regresa a casa, y un niño (Kolya Chursin), al que encuentra en una estación de tren. Ambos se llaman Fyodor. Y comparten su soledad: el gran Fyodor ha perdido su casa, y el pequeño Fyodor es huérfano. Una amistad "paternofilial" que tendrá que adaptarse al matrimonio del gran Fyodor con Natasha (Tamara Syomina)
 El subgénero cinematográfico posbélico del "regreso de los soldados al hogar", tiene un referente en la obra maestra "The Best Years of Our Lives" (Los mejores años de nuestra vida) (1946) de William Wyler. Mucho más dura que ésta, pero menos poética. Jutsiev entronca con la imagen de la infancia de un realismo deudor de Tolstoi, donde la cotidianidad y el humanismo se imponen a una visión épica o trágica de corte más metafísico, tal como muestra Andrei Tarkovski (1932-1986) en "Иваново детство" (La infancia de Ivan) (1962), en la que otro niño huérfano explora una realidad de muerte y venganza, entre sueños y premoniciones



"Иваново детство" (1962). Андрей Тарковский
"Ivanovo Diestvo" (1962). Andrei Tarkovski
"La infancia de Iván"


 La guerra interrumpe el crecimiento físico y moral de los pequeños, aunque la historia alterna periodos de paz, de reconstrucción y desarrollo

Вера Панова: "Серёжа" - Vera Panova: "Seryozha"
несколько историй из жизни очень маленького мальчика, изд. Х.Л.,М.-1958г, рисунки Д.Дубинского - Varias historias en la vida de un niño pequeño. 1958. Dibujos de D. Dubinsky.
La obra literaria en la que se inspira el guion

Георгия Данелия, Вера Панова и Игорь Таланкин
Georgy Danielya (director), Vera Panova (guionista), Igor Talankin (director)






















"Серёжа" (1960). Георгий Данелия, Игорь Таланкин
"Seryozha" (1960). Georgy Danyelya, Igor Talankin


 Nuestra segunda película, "Серёжа" (1960), dirigida por Georgy Danyelya e Igor Talankin, tiene como protagonista a un niño de cinco años, Seryozha (Boris Barjatov), cuya historia contemplamos, entre un verano y un invierno. Diversas estampas de una vida sin escuela en las que sentimos no solo el tiempo de la naturaleza en el paso de las estaciones, sino el del juego, la aventura, la espera, el encuentro, los afectos y el diálogo con los adultos
 Su madre, Maryana (Irina Skobtseva) se ha vuelto a casar. Dmitry Korneyevich Korostelyev (Sergey Bondarchuk), el jefe de la granja estatal, se ha convertido en su nuevo padre. El niño le llama por su apellido: Korostelyev. Se convierte en su mejor amigo y ayuda a Sergey a resolver los pequeños problemas de la vida. 
 La vida en la granja estatal para un niño como Seryozha (Sergito) es al aire libre, rodeado de otros niños de edades y estaturas mayores. Y los chicos hacen travesuras, a veces sin querer. Estrellan la bicicleta contra un animal. Tocan la campana del edificio de bomberos. Y el pequeño Seryozha observa el mundo circundante: a los niños más grandes, y a los adultos que les dan órdenes, les reprochan y castigan, a los adultos de la granja colectiva premiada por su aumento en la producción de leche, que se contemplan a sí mismos en un noticiero cinematográfico. El niño acompaña a su nuevo padre en las tareas de dirección de la explotación ganadera. Ve partir a sus amigos grandes, como Zhenka (Yury Kozlov), a estudiar lejos. Y sigue descubriendo la irracionalidad y misterio de los adultos en el bromista tío Petya (Vyacheslav Brovkin), o el tío de su amigo mayor, Vaska (Sergey Metelitsin), el estrafalario capitán Kostya (Vasily Merkuriev), con sus caracolas, sus postales de Honolulu, y, sobre todo, sus tatuajes, que los niños quieren imitar...



Элем Германович Климов (1933-2003)
Elem Germanovich Klimov (1933-2003)



















"Добро пожаловать, или Посторонним вход воспрещён" (1964). Элем Климов
"Dobro pozhalovat, ili Postoronnim vjod vospreshchyon" (1964). Elem Klimov
"Welcome, or No Trespassing)"

Костя Иночкин (Витя Косых) - Kostya Inochkin (Vitya Kosyj)
товарищ Дынин, начальник пионерского лагеря (Евгений Евстигнеев) - Camarada Dynin, jefe del campo de pioneros (Yevgeny Yevstigneyev)


 Para cerrar este recorrido nos detenemos en una comedia"Добро пожаловать, или Посторонним вход воспрещён" (
Dobro pozhalovat, ili Postoronnim vjod vospreshchyon) (Bienvenidos, o Prohibido pasar) (1964), dirigida por Elem KlimovBajo la apariencia de la alegre historia de un campamento de verano que recuerda las travesuras de Guillermo ("Just William" de Richmal Crompton, 1922) hay una aguda sátira política y social, que fue posible en tiempos del "deshielo" de Jrushchov, que autorizó personalmente su estreno. 

  Contar la vida desde la perspectiva de un niño es algo que todo adulto puede hacer, porque como leemos al comienzo del film: "Esta película está dedicada a los adultos que una vez fueron niños, y a los niños que seguramente se convertirán en adultos".

 La película narra el castigo de un niño llamado Kostya Inochkin (Vitya Kosyj) expulsado de un campamento de verano de Pioneros por desobedecer la prohibición de nadar a una isla cercana, que se creía contaminada. Kostya anticipa imaginariamente la muerte de su abuela y regresa al campamento de noche, escondiéndose bajo la tribuna donde el Director, el camarada Dynin (Yevgeny Yevstigneyev) da sus discursos edificantes llenos de frases vacías. Se convierte en un "proscrito". Las aventuras que suceden a continuación se desarrollan en clave de comedia infantil, aunque la verdadera lectura del largometraje es política. 

 La crítica de la burocracia soviética representada en la figura del Director del campamento, el camarada Dynin, un hombre gris, amante de discursos vacíos, e intransigente en la disciplina, tiene como contrapunto las travesuras de los niños, especialmente Kostya Inochkin -el héroe- cuya libertad consiste en desobedecer (nada a la isla y, finalmente, "vuela" desafiando las leyes de la ciencia)

 
 Tres películas rusas que se acercan a la infancia sin sentimentalismo ni ñoñería, sin los estereotipos del cine comercial de Hollywood, y en la herencia de los grandes maestros de la literatura rusa, porque, como escribieron Semyon Lungin e Ilya Nusinov, autores del guion de "Bienvenidos, o Prohibido Pasar": "todos los adultos fueron niños, y los niños, quizás, se convertirán en adultos".

Francisco Huertas Hernández
12 de febrero de 2024