miércoles, 26 de enero de 2022

Diario de un profesor de Filosofía (X). El sentido de la vida. Un debate en clase. Francisco Huertas Hernández

Diario de un profesor de Filosofía (X)
El sentido de la vida
Un debate en clase
Francisco Huertas Hernández


Reportaje de boda junto al río Sena y la Tour Eiffel
Pont de Bir-Hakeim (Passy)
Junio 2015. París
Foto de Francisco Huertas Hernández

 Hoy hemos hablado del sentido de la vida en una clase diezmada por las cuarentenas del COVID. 


Notas del Debate sobre el sentido de la vida
Sandra Barros Rodríguez. 4º ESO B. Filosofía
IES Dr. Balmis. Alicante
Miércoles 26 de enero de 2022

Debate sobre el sentido de la vida
Filosofía. 4º ESO B
Miércoles 26 de enero de 2022
Pizarra con algunas notas

 Definir qué es el sentido es una difícil empresa. Hay tantas acepciones como interpretaciones: entendimiento, dirección, finalidad. Más difícil aún es comprender qué es la vida desde la que se pregunta y por la que se pregunta. Олена, sentada en la mesa del profesor, muy atenta, junto al ordenador, dijo que "la vida somos nosotros y tenemos que entender que hacemos aquí". ¿Aquí? ¿Dónde es ese "aquí" del que pregunta? Su alma, su casa, su pueblo, su país, su planeta... Sebas señaló que esa vida por la que se pregunta es toda la vida del planeta, "todo lo vivo en la Tierra". Yeremy intervino: cuando te preguntas por el sentido ponemos en duda nuestra existencia. ¿Cómo? ¿Acaso estaremos soñando, como Calderón y Descartes escribieron en el siglo XVII? 

"Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar"

Pedro Calderón de la Barca: "La vida es sueño". Jornada III. Escena XIX (1635)

"¿Cuántas veces he soñado, durante la noche, que estaba en este lugar, que estaba vestido, que estaba cerca del fuego, aunque estuviese completamente desnudo en mi cama? Me parece ahora que no miro este papel con ojos somnolientos; que esta cabeza que muevo no está adormilada; que extiendo esta mano intencionadamente y con un propósito deliberado, y que la siento: lo que ocurre en un sueño, sin embargo, no parece ser tan claro ni tan distinto como todo esto. Pero, pensándolo cuidadosamente, recuerdo haber sido a menudo engañado, mientras dormía, por semejantes ilusiones. Y deteniéndome en este pensamiento, veo tan manifiestamente que no hay indicios concluyentes, ni señales suficientemente seguras por las que se pueda distinguir claramente la vigilia del sueño, que me quedo totalmente asombrado"

René Descartes: "Meditaciones Metafísicas, en las que se demuestran la existencia de Dios y la inmortalidad del alma" (Meditationes de prima philosophia, in qua Dei existentia et animæ immortalitas demonstrantur). Primera Meditación: De las cosas que se pueden poner en duda (1641)

 Олена afirmó que el sentido tiene que ser algo que te enriquezca. No puede haber sentido en el sinsentido. El filósofo rumano-francés Emil Cioran nos dio este pensamiento sobre la vanidad de las acciones humanas, cuyo rastro se disolverá en la nada:

 "Según parece, dentro de quinientos mil años Inglaterra estará totalmente sumergida en el agua. Si yo fuera inglés dejaría de hacer en el acto cualquier cosa"

(Dans cinq cent mille ans l'Angleterre sera, paraît-il, entièrement recouverte d'eau. Si j'étais Anglais, je déposerais les armes tout affaire cessante)
 
Emil Cioran: "De l'inconvénient d'être né" (Del inconveniente de haber nacido). XII (1973)

 Es la muerte, la finitud, la fugacidad de la vida, lo que nos hace sentir el desgarro de la pregunta por la vida, como en la película "Blade Runner" (1982) de Ridley Scott, en la que un cyborg Nexus-6, un "androide creado por ingeniería biológica", se rebela contra los humanos, porque no quiere morir, quiere conocer el secreto de su mortalidad. El discurso de despedida de Roy Batty es una cima de la historia del cine:

"Blade Runner" (1982). Ridley Scott
Roy Batty (Rutger Hauer), el replicante que teme a la muerte, el "ser-para-la-muerte", pronuncia una de las despedidas filosóficas más sublimes de la historia del cine:

"I've seen things you people wouldn't believe... Attack ships on fire off the shoulder of Orion... I watched C-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in rain... Time to die"

(Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Naves de ataque en llamas más allá del hombro de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Hora de morir)

 Sandra postuló que el sentido de la vida es estar aquí, haber nacido, entrar en la existencia, pues así el mundo se modifica porque las personas con las que vivimos no serían las mismas sin nosotros, sin nuestra existencia. El mundo es, así, una "red" en la que cada existencia reconfigura las demás vidas
 Олена estuvo en desacuerdo porque hay personas a las que nadie echaría en falta si no estuvieran, personas solas, sin familia, sin amigos, marginados, insignificantes (no significan nada para nadie)
 Aitana acotó las personas para las que significamos algo solo a la familia, ya que los vecinos cada vez son más anónimos.
 En todo caso, si no hubiéramos venido al mundo, nuestro entorno sería diferente.

 Yo mencioné la gran película "It's a Wonderful Life" (¡Qué bello es vivir!) (1946) de Frank Capra, en la que el protagonista, George Bailey, arruinado, intenta suicidarse, y su ángel de la guarda le muestra cómo hubiera sido el mundo si él no hubiera existido:

"It`s a Wonderful Life" (1946). Frank Capra
"¡Qué bello es vivir!"
Clarence Odbody (Henry Travers) & George Bailey (James Stewart)
Un ángel de la guarda salva de la desesperanza a un suicida George Bailey arruinado. Una de las películas favoritas de mi padre, y uno de los himnos cinematográficos más gloriosos a la esperanza humana

 Y, sin embargo, hay "golpes en la vida" como escribió el poeta César Vallejo:

"Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!"

César Vallejo: "Los heraldos negros" (1918)

César Vallejo: "Los heraldos negros"
Talleres de la Penitenciaria de Lima
Lima. 1918

 Esos "golpes", como el triunfo de los injustos, la persistencia del "mal", la muerte de los inocentes. Solo desde el sufrimiento nos interrogamos por la vida. ¿Quién cuando es feliz va a meditar sobre el sentido de la vida? La filosofía llega con esos "golpes", desde el "asombro" ante lo infinito hasta el "desgarro" de saberse mortal y herido por el mal.
 Y "golpes en la vida, tan fuertes..." como el maltrato infantil, el abuso infantil, que siembran "traumas" en lo más hondo del alma. Y el suicidio como solución a una vida sin meta, sin horizonte, sin esperanza

 Pero, ¿dónde encontrar sentido? En la felicidad, en el amor.
 Олена habló de la seguridad que el amor trae. ¿Ese es el sentido de la vida, entonces? Yeremy distinguió la necesidad de recibir amor del amor a uno mismo (amor propio). Citó a un rapero, que, a su vez, homenajeaba a The Beatles cuando en 1967 grabaron "All You Need is Love". Porque, según Yeremy, el amor es una necesidad para escapar del vacío y la soledad. Todo es oscuro y gris sin amor, como en el film de animación "Yellow Submarine" (1968) de George Dunning, a partir de canciones de The Beatles, en el que los "Blue Meanies" convierten todo lo que tocan en "blanco y negro" matando los colores de la vida, esos "colores" que el amor da a la vida, como expresó Yeremy.

"Yellow Submarine" (1968). George Dunning
The Beatles liberan con su música Pepperland de los "Blue Meanies" que destruyen la música, el amor y vuelven el mundo algo en blanco y negro. La música es la expresión del amor y da color a la vida

 El debate terminó, pero nosotros no cesamos de sentir esa "herida" de la vida, que duele y nos desangra, mientras nos arrastramos hacia el horizonte. Para muchos el horizonte es Dios, garante de sentido en la otra vida. Sea como sea, creyentes o no creyentes, todos nos enfrentamos con angustia al sentido de nuestra vida y la fugacidad de la vida, el tiempo que huye, que se escurre entre nuestros dedos como el agua del mar que vanamente intentamos apresar. 
 Y necesitamos amor y, también, esperanza, porque solo en los grandes males -enfermedad, guerra, hambre, exilio, abandono, muerte- la esperanza encuentra alimento seguro. 
 No sabemos si seguir interrogándonos sobre nuestro destino dará fruto algún día. Pero no podremos dejar de hacerlo porque somos animales buscadores de sentido...

Musée Rodin
77 Rue de Varenne. 75007 Paris
Agosto 2011
Fotografía de Francisco Huertas Hernández

lunes, 24 de enero de 2022

"Don Quixote" (1957-1992). Orson Welles. Francisco Huertas Hernández. Invectiva. Nov. 1991. MHA. Folio 308

Invectiva
"Don Quixote" (1957-1992). Orson Welles
Francisco Huertas Hernández
Nov. 1991. MHA. Folio 308

"Don Quixote" (1957-1992). Orson Welles
Don Quijote (Francisco Reiguera)
El gran actor hispano-mexicano Francisco Reiguera Pérez (1899-1969) dio vida al hidalgo delirante de amor y hazañas guiado por los más nobles ideales caballerescos

""Don Quixote" fue concebido inicialmente en 1955 como una película de 30 minutos para la CBS titulada "Don Quixote Passes By". En lugar de ofrecer una adaptación literal de la novela de Miguel de Cervantes, Orson Welles (1915-1985) optó por traer los personajes de Don Quijote y Sancho Panza a la era moderna como anacronismos vivientes. Welles explicó su idea en una entrevista, declarando: "Mi Don Quijote y Sancho Panza están exacta y tradicionalmente tomados de Cervantes, pero no por ello dejan de ser contemporáneos". Welles explicó más tarde a Peter Bogdanovich: "Lo que me interesa es la idea de estas viejas virtudes anticuadas. Y por qué parecen seguir hablándonos cuando, según toda lógica, son tan irremediablemente irrelevantes. Por eso he estado obsesionado durante tanto tiempo con el Quijote... [El personaje] no puede ser nunca contemporáneo, esa es realmente la idea. Nunca lo fue. Pero está vivo de alguna manera, y está cabalgando por España incluso ahora... El anacronismo de la armadura de caballero de Don Quijote en lo que fue la época moderna de Cervantes no se manifiesta de manera muy aguda ahora. Yo simplemente he traducido el anacronismo. Mi película demuestra que él y Sancho Panza son eternos""

"Don Quixote" (1957-1992). Orson Welles
Don Quijote (Francisco Reiguera)

La lectura de libros de caballerías turbó el juicio al hidalgo Alonso Quijano. La lectura transforma inexorablemente al hombre en loco, profeta o amante. La lectura inicia al niño en el poder del contar lo que la imaginación abre tras las letras. El poder del vivir otras vidas, otros mundos. Alonso Quijano dejó de ser un hidalgo empobrecido y solitario, del que nada sabemos de su infancia o familia. El filósofo francés Michel Foucault (1926-1984) señala en "Les Mots et les Choses" que Don Quijote se elevó por la lectura de hidalgo a "Caballero" en constante búsqueda de los signos y las similitudes que le permitieran probar la verdad de las novelas (Le chevalier est constamment en recherche de signes et de ressemblances qui lui permettent de prouver la véracité des romans)

"Don Quixote" (1957-1992). Orson Welles
Don Quijote (Francisco Reiguera) & Sancho Panza (Akim Tamiroff)

La lectura de "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha" (1605) fue una de las experiencias culminantes de mi vida. Siendo yo adolescente probé suerte en su lectura un verano, libremente, y, dadas mis limitadas vivencias y saberes, hube de abandonar la empresa, en espera de días de mayor madurez. Hube de alcanzar la edad de veintiocho años para entrar en sus páginas y quedarme en ellas para siempre, porque, si algo tiene la lectura de la novela de Cervantes es su verdad, más honda cuanto más desgarrada. La novela de las burlas, de la humillación del pobre loco alucinado y el garrulo labriego, se transforma poco a poco en un drama universal de la insensatez humana, del desaliento de la existencia. Quien mucho rio en su primera parte no dejará de llorar en su segunda, como yo lloré desconsolado con las burlas de los Duques y la derrota del Caballero en las playas de Barcelona, y su regreso vencido a la Mancha, a morir como Alonso Quijano, renegando de lo que fue, de lo que soñó: 

""-Señores -dijo don Quijote-, vámonos poco a poco, pues ya en los nidos de antaño no hay pájaros hogaño. Yo fui loco, y ya soy cuerdo: fui don Quijote de la Mancha, y soy agora, como he dicho, Alonso Quijano el Bueno""

"Don Quixote" (1957-1992). Orson Welles
Orson Welles & Akim Tamiroff
Set

Hablar de Don Quijote me emociona hasta la médula del alma. No hay en esa novela de novelas más que quebranto, fe, disparate, humillación, caminar sin fin, engaño, amor y certeza, una certeza moral que se impone a los burdos hechos de una triste España sin ventura. La certeza del Caballero de la Fe es un amor sublimado -a Dulcinea- y una protección inalterable de los héroes míticos que le permite "contemplar" la esencia moral de las cosas, el ser escondido tras la paranoia quijotesca. Este leptosomático -en la clasificación de los tipos morfopsicológicos de Ernst Kretschmer (1888-1964)-, idealista que sublima sus impulsos, introvertido místico, es "nuestro hermano", "nuestro yo íntimo", que, más allá de representar la miseria -y grandeza- de España revela el sentir más profundo del ser humano: su sueño como realidad suprema. Somos lo que soñamos ser, no lo que los barberos, curas y bachilleres nos dicen que somos. Esa aventura de la libertad infinita, desmesurada, de la locura, del sueño lúcido, de la exigencia ética del "deber ser" que arremete contra todos los empirismos cobardes de quienes nos aconsejan "¡vivan las cadenas!" -esa tan españolísima divisa-

 A Miguel de Cervantes,
J. S. Bach, L. van Beethoven, J. Bergamín y L. N. Tolstoi

 Morid, canalla espuria que mi vida reducís a humillación y soledad. Morid, matadores ignorantes de mi vida, morid para que yo viva. Mi miedo y mi analepsia os han crecido para reducirme a este triste estado de abatimiento fatal.

 ¿Por qué me ofendéis? Alimento de endriagos y alimañas soy, triste galeote de vuestras burlas crueles.

 Sabed que en los nidos de antaño ya no hay pájaros hogaño.

 Nuestro Señor Don Quijote, virgen y mártir, al entender de Bergamín, da con sus huesos en la dura tierra, es pisoteado, apaleado, burlado y ofendido, y la turbamulta inicua le hace pagar cara su fe y su amor, su piadoso y casto amor. Párome a contemplar la vida, lejos de la fuerza vigorosa de Konstantin Dmitrievich Lievin, lejos aún de Julian Sorel, y, a veces, horriblemente próximo a Akadi Akakievich y a Iliá Ilich Oblomov y a Bernardo Soares; observo con pavor y aflicción la sucesión triste de los días, y, a mi lado, oigo el paso de las Dulcineas metamorfoseadas, antaño Aldonzas, cual ésta que ahora ocupa mi pensamiento, y maldigo mi oblomovismo mísero, encadenado en la torre del tedio y el enervamiento, Segismundo triste de los siglos actuales, maquinistas y laberínticos, caótico tiempo de soledad autosatisfecha. Invoco al caballero andante cuyo valeroso brazo ganó mil batallas, deshaciendo tuertos y agravios, vencedor de endriagos, gigantes y lugares comunes. Dadme, señor, vuestra vehemencia de fanático piadoso, de amoroso esforzado; conquiste yo la luz, álceme yo a la fama. Alonso Quijano, el bueno, aguerrido creyente, humano doliente de la sinrazón de la razón, deshacedor del común sentido por tenerle propio. “Yo sé quien soy” clama después de una mano de palos, y porque la razón de los cabreros cabrones, de los curas, barberos, canónigos y caballeros pisaverdes con sus estúpidas cuitas amorosas, no atañe al señor de los sueños, y no se somete a su imperio universal. No ha perdido el juicio, porque los que le juzgan y se lo quitan, no pueden juzgarle, irritados, coléricos, burladores, enemigos de la diferencia, del “Yo sé quien quiero ser” unamuniano cervantino. Don Quijote ha conocido el horror y la piedad porque ha visto el mundo desde dentro, desde la sinrazón que a la razón da sentido y que descubre la impostura del orden de la sumisión a la ley del tópico, de la mentecatería adorada por la canalla infame.

 Y porque fuera del tópico sólo queda la locura...

Francisco Huertas Hernández
Invectiva
Memorias de un Hombre de Acción. Folio 308
Noviembre 1991

domingo, 23 de enero de 2022

Cine y Especias. Cardamomo. 2003. Francisco Huertas Hernández. "Πολίτικη Κουζίνα" (2003). Tassos Boulmetis. "Politiki kouzina". "Un toque de canela / La sal de la vida" (A Touch of Spice)

Cardamomo. 2003
Cine y Especias. "Πολίτικη Κουζίνα" (2003). Tassos Boulmetis
"Politiki kouzina""Un toque de canela / La sal de la vida" (A Touch of Spice)
Francisco Huertas Hernández

"Πολίτικη Κουζίνα" (2003). Τάσος Μπουλμέτης
"Politiki kouzina" (2003). Tassos Boulmetis
"Un toque de canela / La sal de la vida" (A Touch of Spice)
Vassilis (Tassos Bandis), abuelo de Fanis, en su tienda de especias de Estambul

Una película turco-griega sobre Fanis Iakovidis (Georges Corraface), que viaja de Atenas a Estambul buscando las enseñanzas de su abuelo, que tenía una tienda de especias. 

Fanis Iakovides, profesor de astronomía y astrofísica, rememora los recuerdos de su infancia en Estambul. Cuando Fanis tenía 7 años, su abuelo Vassilis (Tassos Bandis) era propietario de una tienda de especias. También era un filósofo culinario y su mentor. Fanis se encariñó mucho con su abuelo, que le ayudaba en sus tareas con técnicas imaginativas. Por ejemplo, Vassilis enseñaba a su nieto los planetas del Sistema Solar mostrando una ilustración del mismo y sustituyendo los planetas por especias. La canela ocupaba el lugar de Venus ya que, según Vassilis, "como todas las mujeres, la canela es a la vez amarga y dulce". Fanis también se enamoró por primera vez en el piso superior de la tienda de su abuelo de una joven turca, Saime.

Sin embargo, a partir del pogromo de Estambul de 1955 y hasta 1978, la comunidad étnica griega de Estambul se redujo de 135.000 a 7.000 personas por una serie de disturbios, pogromos y deportaciones orquestados por el gobierno. La mayor parte de la familia de Fanis fue deportada en 1964 con la decisión del gobierno de Ankara de incumplir el Convenio Greco-Turco de Ankara de 1930, que afirmaba el derecho de los etablis griegos (griegos que habían nacido y vivido en Estambul pero tenían la ciudadanía griega) a vivir y trabajar en Turquía, y la mayoría de los ciudadanos griegos que vivían en Constantinopla fueron deportados a Grecia, a pesar de que la mayoría nunca había residido allí. Como Vassilis no tenía doble nacionalidad, pudo quedarse mientras su nieto Fanis y sus padres eran deportados a Atenas.

Al principio, Fanis tuvo problemas para adaptarse a Grecia, y trataba de pasar su tiempo en la cocina cocinando, ya que era el único vínculo entre él y su tierra natal. Sin embargo, esto molestaba a su madre, que temía que el chico tuviera una fuerte depresión o fuera homosexual. Fanis creció desde la infancia hasta la edad adulta, conservando sus talentos culinarios y ofreciendo a menudo sus secretos de la Cocina Politiki a quienes le pedían ayuda.

Con el paso de los años y la resolución de la tensión entre Turquía y Grecia, el abuelo Vassilis hizo varias promesas de visitar a su nieto en Atenas, pero no las cumplió. La razón por la que finalmente no cumplió este compromiso fue el rápido deterioro de su salud. En consecuencia, Fanis regresa a Constantinopla después de tres décadas para visitar a su abuelo y también se encuentra con su antiguo amor, Saime (Başak Köklükaya), que ahora está casada. Juntos, reflexionan sobre sus vidas y la forma en que la política lo cambió todo
(Wikipedia)

 El cine relacionado con la cocina ha sido escaso, porque el gusto no es un sentido muy desarrollado en el humano.     

 Algunas cintas icónicas de gastronomía en el cine han sido: "Chocolat" (2000) de Lasse Hallström; "Ratatouille" (2007) de Brad Bird; "Como agua para chocolate" (1992) de Alfonso Arau; "La Grande Bouffe" (1973) de Marco Ferreri; "Babettes gæstebud" (1987) de Gabriel Axel; "Bella Martha" (2001) de Sandra Nettelbeck; "飲食男女, Yin shi nan nu" (1994) de Ang Lee; "Les Saveurs du palais" (2012) de Christian Vincent; "Soul Kitchen" (2009) de Fatih Akın


Bazar de especias
Estambul

 Las especias son "aromas de origen vegetal que se usan para preservar o dar sabor a los alimentos". Son las "partes duras, como las semillas o cortezas, de ciertas plantas aromáticas, pero, por similitud, muchas veces también se engloba a las fragantes hojas de algunas plantas herbáceas, cuyo nombre culinario es hierbas". 
 "La mayoría de las especias pueden considerarse nativas de las regiones tropicales de Asia, y de las islas Molucas en Indonesia, también conocidas como islas de las Especias, aunque algunas se encontraban en el Mediterráneo (anís, mostaza). Las especias usadas en la actualidad son en muchos casos las mismas que se usaban en la Antigüedad, (clavo, nuez moscada, macis y canela) más aquellas llevadas a Europa por los conquistadores y colonizadores de América (vainilla, chile, cacao, achiote)"
 "Debido a sus propiedades aromatizantes es posible que alimentos insípidos o desagradables, aunque muchas veces nutritivos, pasen a ser gustosos y sabrosos sin perder sus propiedades nutritivas.
 Muchas de las especias deben consumirse con precaución ya que pueden resultar tóxicas en concentraciones elevadas"
 "Igualmente, muchas especias presentan compuestos incapaces de ser absorbidos por el organismo siendo eliminados directamente; otros son destruidos por las propias enzimas digestivas.
 Las especias, no suelen presentar aportes nutricionales, salvo raros casos en los que hay presentes minerales, como calcio o hierro, o alguna vitamina. Muchas veces suele ser importante el efecto que tienen sobre el apetito"

Cardamomo
Flor de cardamomo verde (Elettaria cardamomum)

Cardamomo
Hojas y Semillas de cardamomo verde (Elettaria cardamomum)
Russian Wikipedia

 El cardamomo no es una especia demasiado popular. 
 "El vocablo genérico cardamomo se aplica indistintamente a unas cuantas especies aromáticas de hierbas perennes de los géneros Amomum, Aframomum, Elettaria de la familia de las Zingiberaceae. Hay dos especies principales de cardamomo: Elettaria cardamomum, el “cardomomo verde” o “cardomomo verdadero” que se extiende desde la India hasta Malasia y Amomum costatum así como Amomum subulatum, el “cardomomo negro” o “cardomomo de Nepal” que se distribuye principalmente en Asia y Australia. Además, otra especie, Aframomum corrorima, el “cardamomo de Etiopía” o “falso cardamomo”, crece y es usado como especia en África (Tanzania, Etiopía, Sudán y Uganda)"

 "Solo se utilizan las semillas. Se emplea en la gastronomía de India y en la asiática en la elaboración de currys, arroces, postres, pasteles, panes, bollos, galletas y como aroma para bebidas tales como el té. En los países escandinavos se emplea en bollos y galletas junto con clavo, jengibre, y canela"


A F.

¿Por qué mencionaste el cardamomo? Según el psicoanálisis nada de lo que decimos o hacemos es casual. Y tú no dijiste esta palabra al azar. Curioso, busqué en el diccionario, aunque ya señalaste que era una especia. “Planta herbácea perenne, de flores blanquecinas, en espiga y fruto en cápsula, cuyas semillas, aromáticas, se usan en medicina y en la industria licorera”. El cardamomo es una de las muchas especias conocidas, junto al cilantro, el clavo, el macis, la vainilla, la canela o la nuez moscada
 Medicina y licor: simbiosis perfecta de nuestro amor. Amar es curarse la herida de la soledad y beber el dulce licor que embriaga los sentidos hasta el delirio. El cardamomo era un símbolo de lo que cura y embriaga a un tiempo, una metáfora del amor. Tú sabes de especias y de amor, condimentas la vida con delicados aromas que nos envuelven y elevan. Sabes de juegos y de risas. Me inicias en el arte de la ternura y la sensualidad, y hay en tu piel un olor de niña y de patio y de naranjo en flor. Lloras, y, al instante, ríes, y, luego, callas, y, de repente, hablas con voz dulce y de agua clara brotando del manantial más puro de tu corazón. Cardamomo es una fea palabra que encierra belleza y gusto, sabiduría y poesía. Tú puedes decirlo todo, y, eso, hará el mundo más ancho y hermoso, y mis miedos se desvanecerán. Nada es casual en la existencia. Y tú estás hecha de febreros en los que los almendros comienzan a florecer después de los últimos fríos invernales. Venías un invierno con tus mallas y tu coleta, y yo quedaba admirado. Y hablábamos mientras el sol se ponía. Cardamomo: curación y embriaguez. Tú me curas con tu bondad y tu ternura de la herida de la soledad y me embriagas con tu piel y tus labios. Eres aroma y fruto de mi vida

Francisco Huertas Hernández
Jueves, 8 de mayo de 2003

sábado, 22 de enero de 2022

Diario de un profesor de Filosofía (IX). Y si meditamos con Descartes... Francisco Huertas Hernández

Diario de un profesor de Filosofía (IX)
Y si meditamos con Descartes...
Francisco Huertas Hernández

Reforma de una vivienda en Alicante
La analogía cartesiana entre la reforma de la vivienda y la reforma del conocimiento mediante la duda, por un lado; y por otro, "alguna otra habitación" donde uno se alojará mientras dure la "reconstrucción" de la vivienda y la moral provisional.
Ladrillos nuevos vs. WC
Mientras reconstruimos la vivienda, el departamento, con nuevos ladrillos, hemos de salvar el WC, la cocina, donde seguir viviendo y realizando nuestras actividades básicas
Y, siempre, buscando la luz...

 "Y en fin, como no es bastante, antes de comenzar a reconstruir el alojamiento que se habita, con derribarlo y hacer provisión de materiales y arquitectos, o ejercitarse uno mismo en la arquitectura y además de esto haber trazado cuidadosamente el diseño, sino que también hay que haberse provisto de alguna otra habitación, en donde se pueda estar alojado cómodamente durante el tiempo en que se trabajará; así, a fin de no permanecer irresoluto en mis acciones, mientras la razón me obligara a serlo en mis juicios, y no dejar de vivir desde ese momento lo más felizmente que pudiese, hice mía una moral provisional que no consistía sino en tres o cuatro máximas, de la que quiero gustosamente haceros partícipes"

René Descartes: "Discurso del método". III Parte

 Era viernes y hacía frío. Estábamos en la clase de 2º de Bachillerato B haciendo un comentario de texto de la Moral Provisional cartesiana. En la filosofía cartesiana el frío juega un importante papel, como en el inicio de la Segunda Parte del "Discurso del método" cuando recuerda:

 "Hallábame, por entonces, en Alemania, adonde me llamara la ocasión de unas guerras que aun no han terminado; y volviendo de la coronación del Emperador hacia el ejército, cogióme el comienzo del invierno en un lugar en donde, no encontrando conversación alguna que me divirtiera y no teniendo tampoco, por fortuna, cuidados ni pasiones que perturbaran mi ánimo, permanecía el día entero solo y encerrado, junto a una estufa, con toda la tranquilidad necesaria para entregarme a mis pensamientos"

 Un frío que aísla del contacto social y propicia la reflexión o meditación introspectiva, pues así se funda el pensamiento moderno: en la soledad del frío invierno europeo. Lejos quedan ya los albores de la filosofía en Grecia, cuando filosofar era participar de la conversación comunal en las plazas, en el ágora, en las palestras, al modo socrático, bajo el calor mediterráneo, como en aquel paseo estival junto al río Iliso, en que Sócrates y Fedro platicaron sobre el amor.

 El frío acompañó a René Descartes incluso en su muerte, que vino con el invierno sueco. Así, que, en nuestro invierno alicantino, nos encontrábamos ante el texto de la reforma de la vivienda. ¿Por qué reformamos nuestro alojamiento? Porque queremos más luz, más ventilación, más comodidad, más seguridad, en definitiva. Uno reconstruye algo que ya está ajado, pero que ama y necesita. Nosotros necesitamos saber, distinguir lo verdadero de lo falso. El conocimiento no es un pasatiempo en la vida humana, sino una imperiosa necesidad. El vivir humano es un vivir pensante, porque pensando realizamos nuestra esencia de animales racionales o, en lenguaje científico, homo sapiens.
 Durante demasiado tiempo nuestro conocimiento ha sido algo oscuro y confuso, como esa casa, de paredes húmedas y estancias sombrías

Habitaciones oscuras, sombrías. Necesitamos luz, claridad
"Hacer provisión de materiales" escribe René Descartes
Reformar, reconstruir nuestra morada, nuestro alojamiento, es dar luz a nuestra vida, dar verdad, caminar seguro por las habitaciones del tiempo y el espacio

 ¡Pero qué extenuante es reformar nuestra vivienda! ¡Qué duro someter a reconstrucción nuestras ideas recibidas! ¡Y qué lucidez de Descartes al mostrarnos el conflicto entre el entendimiento y la voluntad, entre el conocimiento y la acción, la teoría y la práctica, el saber y el hacer! Pero, ¿cómo vamos a reconstruir todo nuestro conocimiento incierto, dudoso, si tenemos que seguir viviendo y actuando, eligiendo, tomando decisiones urgentes? La vida no espera. Radio Futura cantaba en 1985 "La vida en la frontera":

"Si cruzas por aquí, sé precavido
Si alguien te sale al paso no le des la espalda
Es bueno hallar con quien hablar, a veces
Pero es mejor callar cuando es preciso

No sueñes con el final del camino
Pues ya, maldita sea, otros aguardan
Para tomar su parte y ganarte
La mano sin moverse del sitio

La vida en la frontera no espera
Es todo lo que debes saber"

Radio Futura: "La vida en la frontera" (Santiago Auserón)
LP "De un país en llamas". Ariola. 1985
"Tocata". Televisión Española

 "No permanecer irresoluto en mis acciones" aunque mi razón me obligue a serlo en mis juicios. O sea, no dejar de actuar aunque no esté seguro de lo que debo hacer, de los principios de mi acción, de las consecuencias de mi acción. Esa es "la vida en la frontera" que no espera. La frontera es, claro está, el tiempo de nuestra vida, el límite entre la duda y la decisión, entre el huir y el avanzar, porque "no sueñes con el final del camino, pues ya, maldita sea, otros aguardan".

 El proyecto cartesiano de "habitar" una casa "nueva", segura, sin oscuridad, ni humedad, donde "avancemos" sin miedo a tropezar en los pasillos, o no encontrar el interruptor de la luz,  ese proyecto de un "conocimiento cierto", evidente, "claro y distinto", choca con la limitación de nuestra vida, nuestro escaso tiempo en el mundo. Quizás nuestra voluntad sea ilimitada, pero nuestro tiempo no lo es. Por eso "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". Es René Descartes un precursor en la denuncia de la "procrastinación" (hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables por miedo o pereza a afrontarlas)

 No podemos aspirar a saberlo todo con seguridad antes de tomar decisiones, y la "recomendación" individual del pensador de La Haye de seguir cuatro sencillas máximas morales -moderación, resolución, control mental y vocación- sitúan al ser humano individual en un espacio y un tiempo compartido con otros seres humanos, al que ha de adaptarse, con tal de que no coarte su libertad de pensamiento. Esa "moral provisional" es la "otra habitación" en donde nos alojaremos -aunque no cómodamente- mientras dure la obra, la reconstrucción, mas acaso, ¿terminará algún día la obra o es nuestra vida un reconstruir incesante cual Mito de Sísifo por ser el conocimiento una morada siempre insegura?

 Si, como él escribe, "es suficiente juzgar bien para obrar bien", y, sin embargo, debemos actuar antes de tener certeza de todas las cosas, entonces asistimos a la pugna entre pensar y vivir... "la vida en la frontera no espera"...

miércoles, 19 de enero de 2022

Diario de un profesor de Filosofía (VIII). La moral: ¿obediencia, compasión o racionalidad? Francisco Huertas Hernández

Diario de un profesor de Filosofía (VIII)
La moral: ¿obediencia, compasión o racionalidad?
Francisco Huertas Hernández

Alicante desde las escaleras del IES Jorge Juan
Fotografía de Francisco Huertas Hernández
Miércoles 19 de enero de 2022

 ¡Mira que me gusta hablar! Quizás como cantaba el gran Antonio Vega, "no me canso nunca de hablar porque vivo en el silencio más total" (Nacha Pop: "Desordenada habitación". 1987)

 Todo empezó en una guardia. Yo estaba hablando con Luis, otro profesor del instituto. De repente me vino la idea, clara y distinta, del origen de la bondad humana, o más bien de la moral. Las personas son morales (buenas), o bien por obediencia, o bien por compasión -simpatía moral lo llamaba Hume-, o bien por criterios racionales. Tres autores representan estas posiciones: Thomas Hobbes (obediencia), David Hume (sentimiento), Immanuel Kant (razón). La obediencia se da, o por miedo a un castigo, o por interés de un premio. El sentimiento de simpatía, compasión o empatía moral nos permite "sentir" con los otros, ponernos en su lugar. Pero solo la razón, que según Kant, nos dice cual es nuestro deber moral, es capaz de no depender de los vaivenes de los deseos subjetivos. ¿Cómo va a ser moral el comportamiento de la madre (padre) que cuida a su hijo "solo" por amor? Porque si el amor desaparece, ¿desaparece su "obligación moral"?

 Algo de esto intenté expresar en una clase de Historia de la Filosofía de Descartes en 2º de Bachillerato, mientras algunos estudiaban otras asignaturas por debajo de la mesa. Así que intentando aclarar la ausencia de mente o alma en los animales, como defendía René Descartes, encontré apoyo en mi clasificación anterior. Los animales que actúan con lealtad a sus dueños -los perros, por ejemplo- lo hacen por sentimientos, algo ajeno a la razón (entendimiento) y la voluntad (libertad). Descartes fue injusto con los animales al considerarlos como "máquinas", mecanismos de reflejos carentes de pensamiento y voluntad, pero, ¿actúan los animales por algo distinto de la espera del premio y el castigo, o el instinto, o el sentimiento? Si los animales fueran libres, o sea, si dispusieran de una voluntad libre podrían actuar en contra de su instinto, como los humanos cuando se ponen a dieta, o hacen huelga de hambre, o deciden practicar la castidad. Al final, la libertad humana se prueba en la capacidad de elegir "desobedecer". No, no me vale que se diga que por miedo al castigo no somos libres, porque, incluso, si nos castigan podemos elegir. Los niños y los animales actúan por miedo, esperanza o sentimientos, pero somos "adultos" cuando nos hacemos "responsables", o sea, "racionales", o sea, "libres". Y es la capacidad de elegir lo contrario a lo que nos exigen los instintos de autoconservación y reproducción lo que prueba la existencia de nuestra libertad. Todo resulta claro y distinto: nuestro pensamiento y nuestra libertad.

 Es duro asumirlo pero a nuestros alumnos todo esto les importa un bledo. Su preocupación es aprobar y que toque el timbre para irse a su casa, o, en su defecto, al patio. 

 Cuando me vienen ideas me propongo "fijarlas" por escrito antes de que se me olviden. Las ideas van y vienen, las creencias permanecen sólidas, como expresó José Ortega y Gasset. Por eso nuestra vida se debate entre la débil racionalidad de tener pocas ideas claras y distintas, y la irracionalidad de las creencias oscuras y confusas, que obedecemos acríticamente. Una de esas creencias actuales es la "resignación" ante los "hechos". Esa "tozudez" de los "hechos", atribuida a Lenin, que se manifiesta en la aberrante frase española "Esto es lo que hay". La renuncia al pensamiento y a la voluntad campan a sus anchas en esta servil expresión de sumisión y cobardía. La impotencia de la Filosofía ante el "seudo empirismo" que hace doblar la rodilla al débil ante el poder tiránico del fuerte. El obrero frente al empresario, o el cliente ante el banco. De nuevo regresa la "obediencia" como exigencia de comportamiento social. Y la razón nos viene enseñando, desde Sócrates -ese "tábano" de Atenas-, a "desobedecer" con criterio. El poder humano reside solo en su libertad, como escribió el gran filósofo francés René Descartes. Él no fue tan lejos para identificar "libertad" con "desobediencia". Yo sí. 

 No podemos ser morales (buenos), simplemente porque "obedecemos" a los que nos "mandan", o por sentir "empatía" con los que sufren. Ahí no es necesario ni entender ni elegir (ejercer la libertad). Basta con hacer lo que todo el mundo. ¿No os parece extraño que todos los alumnos digan que hacen falta asignaturas prácticas y que todos los adultos amen Netflix y el senderismo? ¿Que todos lleven las mismas zapatillas y semejante corte de pelo? ¿Que todos usen las mismas expresiones?

 Se obedece mucho cuando se piensa poco. Y si la Filosofía es algo revolucionario es porque, mostrando el camino del pensamiento propio, conduce inexorablemente a la desobediencia de las creencias, las costumbres, los hábitos...