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viernes, 19 de junio de 2020

A la hora en que la cuerda se rompe. Marcelo Óscar López Díez. Punta del Este. Música, Films & Literatura


A la hora en que la cuerda se rompe
Música, Films y Literatura
Marcelo Óscar López Díez
Punta del Este


"The Graduate" (1967). Mike Nichols
Mrs. Robinson (Anne Bancroft) & Benjamin Braddock (Dustin Hoffman)


I

 De todas las maneras que hay para emborracharse conozco una que nunca falla, no se las diré, para qué romper la imaginación y el gusto por la autocrítica.
 Dadas las preguntas me gustaría
 empezar a rememorar algunos capítulos de días pasados y segundos barajados por un reloj pulsera de pilas gastadas.
 Un querido amigo me había recomendado una película que me era desconocida hasta hace unas horas “Counterpoint” del año 1967. La música era de carácter clásico en las escenas más significativas, el cine se sirve del sonido como herramienta, pero cada vez son menos los que captan ese tesoro. No hay imagen sin sonido, ni sonido que no sea capaz de hacernos pensar en un cuadro de la vida. Esta transición es tan efectiva que me cuesta no tenerla presente porque los problemas empiezan cuando el arte se agranda, después, las cosas no se ven en un tono vano, todo cobra una vida intensa, es como aprender a hacer el amor.

"Counterpoint" (1968). Ralph Nelson
Poster

"Counterpoint" (1968). Ralph Nelson
Poster español. "Una tumba al amanecer"

"Counterpoint" (1968). Ralph Nelson
Poster. Italia. "Sinfonia di guerra"

"Counterpoint" (1968). Ralph Nelson
Affiche. France. "La Symphonie des héros"

 Carteles publicitarios de “Counterpoint” de nacionalidades diferentes. Vemos que del título original salen traducciones enfrentadas, matices de un mismo hilo conductor. ¿Cuál es la apropiada? La que mejor le muestre a la memoria el carácter central de la película.

 La música, en este caso,
 me hace pensar en un castillo muy frío, tanto como el filo de un cuchillo para cortar al caliente pan recién servido como premio a una mañana de trabajo. 


II

 Frente a mi mesa de trabajo escucho un grito desaforado, no es un asesinato, pero podría llegar a ser parte de una película de terror clase B. Detrás de ese grito, un hombre obeso como un canguro sin hijos escupe al piso algo parecido a una placenta de calamar. Tiene un aliento a vino del siglo XIX, pero sin romanticismo, ni voces de soprano, solo un buzo de color verde le cubre los abdominales invisibles. Lo que le cae sobre el bajo vientre es un racimo de años de extinción de una vida prolija, ya no hay sexualidad digerible, podría ser un lobo marino, pero es un ser humano. La dimensión que adquiere su rostro blanco, por encima de otros que pasan a su alrededor, es proporcional al gesto que hace mientras grita, nervioso y con un bigote que posiblemente habría usado el profesor de gimnasia de Hitler, lo hacen un ser musical. Tiene un pantalón de colores difusos, se podría decir que varios colores o manchas del tiempo lo marcan. Gesticula antes de subirse a una motocicleta que tose gases con dificultad, acelera y carraspea la pobre, en una línea de tranquilidad parecida a la de una monja en su oración de la mañana. Las motocicletas nunca me han gustado, tienen un perfil algo italiano, pero de tiempos de la Roma antigua, de todas maneras, reconozco que la alimentación a combustible me produce un ligero óxido en la nariz. Pero en gustos es mejor manejarse racionalmente, los sentidos se parecen a la flauta de Hamelin, pueden dejarte caer por un barranco.
La motocicleta se diluye junto con aquel ser
en extremo musical, pero la película no fue más que una escena simple, la cámara que mide todo lo ocurrido se clava ahora en un profundo sueño salido de un joven graduado. 


III

 En 1967 se hacían cosas estupendas. “The Graduate” es otra muestra de canciones y escenas propias de un cerebro hecho a gran escala por extraterrestres. 

"The Graduate" (1967). Mike Nichols
Poster

"The Graduate" (1967). Mike Nichols
"The Graduate", song by Paul Simon. Performed by Simon & Garfunkel
Soundtrack. CBS. 1968

"The Graduate" (1967). Mike Nichols
Elaine (Katharine Ross) & Benjamin Braddock (Dustin Hoffman)

"The Graduate" (1967). Mike Nichols
Elaine (Katharine Ross) & Benjamin Braddock (Dustin Hoffman)

 Con los sonidos del silencio se puede jugar a ser un aventurero, como un joven inexperto que duerme con una piel de temperamento ágil y aliento a cócteles de Martini. Las canciones de Paul Simon y Art Garfunkel arman una historia tan honda que no te deja ahogarte en ningún momento, cada canción es un salvavidas. En color no se puede pensar con calma, así que prefiero pensar escenas en blanco y negro, como la de la iglesia, con esos dos pasajeros de una historia que no nos deja un futuro claro, solo el momento de la emoción. Una cruz que queda atrás y un camino de piedras por delante, la metáfora de la vida que uno deja para crecer y la cruz a la que se le da la espalda para continuar. Animarse a nadar no es fácil, la primera vez cuesta tanto como aprender a caminar. Al final, solo la frescura de la juventud y los ojos de él que anuncian un posible verso nuevo.

 Tarareo la canción de los Beatles “When im sixty four”, claro, ésta no aparece en la banda original de la película, pero la escucho a través de los ojos de Dustin Hoffman en el ómnibus, al final. Cuando tenga sesenta y cuatro años ¿te seguiré queriendo? Es una pregunta difícil, porque la generalidad hace que el tiempo haga perder la frescura inicial. Lo cierto es que estos personajes siguen viajando. Inmersos en una carátula como la del Sargento Pimienta de 1967, solo que aquí la banda sonora la coloca mi visión de rayos gama elevada a la taza de café de ayer.

The Beatles: "Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Culb Band". EMI. 1967


IV

 Al salir del café, cruzo por una calle que tiene una serie de columnas con un cableado parecido al que llevamos dentro. Me miro, como pensando en otro lugar, cuando un perro me lo cuenta todo de un tirón.

- Voy a ladrarte para que
 nadie desconfié, no pases por aquí de nuevo, van a cerrar esta calle y en su lugar van a abrir un campo de concentración para humanos que no usan tapabocas.
 He traducido el lenguaje animal desde mi niñez. No lo hablo para no crear confusión, solo le guiño un ojo para que vea que lo escucho. No uso tapabocas y dos mujeres hablan sobre el daño que pueden hacerle a un perro que habla mucho. No voy a distraerme de nuevo, pero no pasaré más por esta calle. Es extraño, pero no le pregunté el nombre a ese perro. Seguro que no le dejan hablarme más, no es criterioso pasarle información a extraños.



V

 Hay una casa deshabitada a doscientos metros de la mía y una música clásica me cubre de manchas parecidas a versos. En 1928 “La chute de la maison Usher” tenía la música de unas flores podridas, pero de pétalos volátiles y ventanales quebrados por el viento. Una casa habitada por pensamientos de ultratumba y un sol amainado por el chisporroteo de cables. El sabor de la ausencia de color y un silencio sinfónico.

"La chute de la maison Usher" (1928). Jean Epstein
El inicio de música y su invitación a penetrar las paredes góticas

"La chute de la maison Usher" (1928). Jean Epstein
En medio de corredores mentales, donde es fácil asustarse de los sonidos que produce una soledad como de comienzo de año


VI

Francesa
Láudano que nunca lo conocí
pero intuyo un soplo de aire
atormentado por letras francesas
letras de leños sensibles
vestidos de francesas
encajes cosidos felices
de sueños pasados, timbres
presentes que desconocí.

Láudano de página abierta
de lomos de burro
pasados rostros amarillos
como el diario fuera de moda.

Piedras de una sala cubierta
de ella toda
trillos
de perfume de lavanda y conjuro

"La chute de la maison Usher" (1928). Jean Epstein

 Y ella que no es más real que un verso incierto. Se me ocurren palabras propias de cuadro descolorido. A la hora en que la cuerda se rompa empezará todo de nuevo, claro, espero no despertarme nunca…


VII

AIRE

Es en extremo
difícil escribir, pero hay que vivir con ello
como un don
el látigo que cae
como una braza
del leño
como la viga
que el tiempo desprotege
como una elipsis
de vapores póstumos
escribir hasta que los dientes se salten
estar detrás del espejo…

Marcelo López



domingo, 1 de diciembre de 2019

Recuerdos de cine de infancia. Inma Benítez Sesma. Tudela (Navarra). Los cines de verdad. Texto literario autobiográfico. Cines de Tudela


Recuerdos de cine de infancia
Los cines de verdad (Texto literario autobiográfico). Cines de Tudela
Inma Benítez Sesma
Tudela (Navarra)



Inma Benítez Sesma
Tudela (Navarra)
Con 4 años


LOS CINES DE VERDAD


 Claro que el de barrio era un cine de medio pelo, como de pobres de trapillo, porque las pelis que de verdad molaban las daban en los otros, en los de mayores. Quiero decir “E.T.” y “Grease” y todas esas. Y “La guerra de las Galaxias”, que fue lo más de lo más de todos los lomases de la época. Y que a mí me llevó a verla mi hermana, porque mis padres se estiraban más bien poco con eso de la paga, así que ella ejercía de maestra de ceremonias de los estrenos de postín. 

La muñeca desvencijada de Inma Benítez Sesma
Tudela

"Star Wars" (1977). George Lucas
Cartel español "La guerra de las galaxias"

Mi muñeca Nancy hippy. Inma Benítez Sesma
Tudela

 Yo era una pitufa y aún se me ponen los pelos como escarpias cuando recuerdo las letras amarillas deslizándose al compás de la sintonía de John Williams, y al Ben Kenobi en holograma azul y a la princesa, que tenía bastante mala leche y se parecía muy poco a la de Rubén Darío. Luego ya vi las otras dos pero no fue lo mismo. Ese cosquilleo primigenio es lo que tiene. Que solo se da una vez.

Inma Benítez Sesma
Tudela (Navarra)
De niña en un pony. Con su padre

"Grease" (1978). Randal Kleiser
Original American Poster

"Grease" (1978). Randal Kleiser
Olivia Newton-John (Sandy Olsson) & John Travolta (Danny Zuko)

 No hubo la misma suerte con “Grease”, quizá porque para entonces mi hermana ya tenía novio y no necesitaba de mi compañía. O porque yo era mayor y no era plan. Y mis padres se negaron a soltar la mosca, de modo que me conformé con el Travolta de mentira de “La juventud baila” y con lo que mis compañeras de colegio me contaban. Y con dejar que mi hermana (siempre ella) me cortase el flequillo para ponerme unas horquillitas a los lados como Olivia Newton-John. Que molaba más el look putón desorejado del final, pero que si me vestía así fijo que mi padre me sacaba de casa a puntapiés.

"Grease" (1978). Randal Kleiser
Olivia Newton-John (Sandy Olsson)

"La voz de la Ribera"
Tudela (Navarra)
Cartelera de cines de mitad de los 70: Cines Gaztambide, Regio y Versalles

Cine Regio
Calle Eza
Tudela (Navarra)
Postal

Cine Regio
Calle Eza
Tudela (Navarra)
Palco
Inaugurado en septiembre de 1943 con la película inglesa "Coqueta hasta el fin" (French Without Tears) (1949). Anthony Asquith

Cine Regio
Calle Eza
Tudela (Navarra)
Pantalla y platea
"Los promotores y propietarios del cine fueron los hermanos Rafael y Víctor Melero Monterde, y como socio Luis Ochoa Azcona. El autor del proyecto fue el arquitecto Víctor Eusa"

 Había tres cines infantiles que eran del clero: El de Jesuitas y el de las monjas estaban en el centro, muy cerca el uno del otro, y el tercero estaba allá donde Dios perdió el mechero, en el colegio del Barrio de Lourdes, y no sé si se llamaba ya Moncayo, como ahora. Pero lo cierto es que es el único que ha sobrevivido como cine urbano. Los otros dos infantiles desaparecieron hace ni se sabe, y en cuanto a los tres cines de adultos que teníamos cada uno corrió distinta suerte. El primero en cerrar fue el Regio, que tenía una escalinata digna de su nombre y alcanzó el renombre suficiente como para que la calle Eza se acabase conociendo como Cuesta del Regio. Igual que la calle, también ascendente, donde se encontraba la otra sala, se llamase “Cuesta del Versalles” en honor a ese local, que gozó de una segunda oportunidad tras la reforma que Pepe Romano realizó en el mismo y que fue, hasta su cierre, el único cine que quedó en el centro.

Cine Versalles
Calle Doña María Ugarte 21
Tudela (Navarra)
Miembros del Cine club Muskaria en el vestíbulo del cine Versalles de Tudela (Navarra) el 24 de mayo de 2001. Foto Blanca Aldanondo, 2001

Cine Teatro Gaztambide
Calle Camino San Marcial, 27
Tudela (Navarra)
En esta foto antigua es el edificio alto detrás del seto. El teatro en el bajo no se ve.
"Las obras comenzaron en mayo de 1936, bajo la dirección del arquitecto Mariano Barroso, sobre los terrenos de la antigua fábrica de aceites de los señores Cistué. La inauguración tuvo lugar los días 22, 23 y 24 de junio de 1943 con una serie de comedias musicales y operetas de la Compañía Aliaga-Gómez, que llevaban por título: “Tabú”, “Una rubia peligrosa” y “El baile del Savoy”. Seis años más tarde, los promotores del teatro presentaron ante el Ayuntamiento de Tudela un proyecto para crear 5 plantas de viviendas sobre el teatro, lo que dio al Gaztambide su aspecto actual"

Cine Teatro Gaztambide
Calle Camino San Marcial, 27
Tudela (Navarra)
Exterior. Foto antigua

 Mención aparte merece el teatro Gaztambide, ubicado desde sus inicios junto a la vía del tren. Que manda huevos, ya que supongo que la vía llegaría antes que el cine y hace falta poco seso. Un servidora, que participó en un par de espectáculos que allí se realizaron, sintió en sus propias carnes la vibración del escenario cada vez que el ferrocarril pasaba. No pocos de los actores que subieron a sus tablas bromearon con la anécdota del ruido, mucho más molesto durante las representaciones teatrales que durante los pases cinematográficos, ya que ambas actividades se simultanearon en la sala hasta que, tiempo después de desterrar la actividad cinematográfica, una desafortunada reforma lo transformó en un modernísimo teatro con la vía del tren detrás y unas cuantas butacas de dificultosa visibilidad. La obra se deshizo y se rehizo varias veces; y total para acabar en democrática chapuza que la reina Sofía inauguró.
 País...

"Tarzan's Hidden Jungle" (1955). Harold Schuster
"Tarzán en la selva escondida"
Original Poster
Con Gordon Scott

"Tarzan and the Trappers" (1958). Charles F. Haas, Sandy Howard
"Tarzán y los cazadores"
Con Gordon Scott

 Tarzán y Maciste. Era lo que había. El cine de barrio valía menos de 10 pesetas y el otro, el de los mayores, donde ponían las pelis de Disney, más de 25.

 Así que nos consolábamos pensando que Blancanieves, la Bella Durmiente y compañía no eran más que mariconadas para niños pijos.

"Maciste nella terra dei ciclopi" (1961). Antonio Leonviola
Original Italian Poster

"Maciste nella terra dei ciclopi" (1961). Antonio Leonviola
Cartel italiano con foto de Chelo Alonso y Mitchell Gordon

"Maciste nella terra dei ciclopi" (1961). Antonio Leonviola
Cartel español. "Maciste el coloso"

 Y allá que nos íbamos a pasar la tarde, con ese pedazo del bolsa de pipas que te aguantaba un Ben Hur con intermedio y aún te sobraban para el recreo del lunes. Las pipas, el chicle y los regalices, que entonces no existían ni los Jumpers, ni las Ruffles de Matutano ni sofisticaciones como el Kinder Bueno. Allí, o te llevabas el chocolate de casa, o si tenías suerte y tu familia tenía pasta y erais pocos hermanos (y en consecuencia te daban una paga rockefelleresca), podías comprarte un Toblerone, que lo anunciaban en la tele unos hippies con melena y una cinta alrededor de la cabeza… Que porque yo era muy pequeña, pero con el paso de los años he entendido que el chocolate que estaban tomando los chavales aquellos no era precisamente Toblerone.

Toblerone (Tobler)
Swiss Milk Chocolate (with Almonds & Honey)
Import: W.G.M. Shepherd Co. Ltd. Montreal (Canada)
Anuncio años 40

Pipas Tate
Años 70

 Pero a lo que iba. Tú te metías a las cinco en el cine, te tragabas el Nodo con su ración de generalísimo inaugurando pantanos y repartiendo premios a la natalidad y, al cabo de media hora y con más rayas que una cebra y más cortes que una carretera en obras, empezaban a proyectar la película, que siempre se iniciaba con un rótulo gordo escrito con caracteres de aire histórico y a continuación aparecía esa palabra que a mí me gustaba tanto: starring.

"Night of the Ghouls" (Revenge of the Dead) (1959). Ed Woods
Filmed in Hollywood. USA
The End. End Title

 Y siempre terminaban ganando los buenos, y salía el The End, lo cual estaba muy bien porque sabías exactamente dónde estaba el final, no como ahora, que empiezan a salir letras sobre la pantalla y dices: “Vaya, pues debe haberse terminado”, y te levantas de la butaca con cara de gilipollas, todavía esperando a que aparezca el starring o, mejor aún, a que pase algo.
 Porque en esas películas siempre pasaba algo.
 Tenían, como toda historia que se precie, planteamiento, nudo y desenlace: el planteamiento era casi siempre el secuestro de alguien por alguien, ejecutado con mucha profusión de mamporros, o incluso tiros, dependiendo del género del film. El nudo relataba la odisea del héroe a la búsqueda del desaparecido, repartiendo más leña (o disparando a más gente), para llegar así al desenlace, que consistía en entrar en la guarida del villano como un elefante en una cacharrería, cargarse a toda la banda, rescatar a la víctima y devolvérsela a su atribulada familia.

"Maciste all'inferno" (1962). Riccardo Freda
"Maciste en el infierno". Kirk Morris (Maciste) retorciendo a una serpiente

 Y nosotros ahí, comiendo pipas y viendo al malo acercarse por detrás, y diciéndole a Maciste “¡¡¡¡Date la vueltaaaaaaa!!!!”, y sufriendo porque no nos hacía caso, hasta que en el último momento (200 críos chillando como hienas tenían que oírse desde los anillos de Saturno), el héroe se daba la vuelta, y... ¡¡¡Toma!!!, noqueaba al enemigo de un derechazo en el mentón. Y nosotros aplaudíamos como si fuera una final de la Champions y el Barça acabase de encajarle al Liverpool el gol de la victoria en el último segundo, y pataleábamos, y saltábamos encima de las butacas, y al son de la música de trompetas y el The End desfilábamos, aún comiendo pipas, camino de casa, comentando las mejores secuencias y soñando con que un héroe como ese entrase un día en el colegio y le atizase a don Vicente la paliza que se merecía…

Inma Benítez Sesma
Tudela 
Escritora

Inma Benítez Sesma
Tudela 
Escritora

Inma Benítez Sesma
Tudela 
Escritora



martes, 30 de julio de 2019

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer. "The moments passed as at a play / I had the wisdom love can bring" (W. B. Yeats). Francisco Huertas Hernández


"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
"The moments passed as at a play / 
I had the wisdom love can bring" (W. B. Yeats)
Francisco Huertas Hernández




"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Odile Versois (Lizette Marconne) & Alec Guinness (Sir Edgard Fraser)
El juego del amor o los amores cruzados


A Inma

"To Paris with love" es una comedia romántica británica de 1954 construida sobre el mito de París como ciudad del amor. A pesar de su apariencia menor y llena de clichés, el guión de Robert Buckner basado en una historia de Sterling Noel presenta una historia de amores cruzados aunque planificados metódicamente por una ociosa clase terrateniente británica de postguerra encarnada por un padre viudo y mayor (¡¡¡42 años!!!, aunque Alec Guinness solo tenía 41 cuando interpretó el papel), Sir Edgard Fraser, un escocés de caricatura, y su hijo John (un insípido Vernon Gray). Ambos atropellan a una chica en París (Lizette). Y, evidentemente, quedan prendados de ella. En el hotel en que se alojan aparece una distinguida señora mayor (no tendrá más de treinta y tantos) (Sylvia) que busca señores ricos. Poco más tarde los Colville, unos amigos igualmente ricos y de costumbres relajadas, deciden emparejar a los Fraser. Leon de Colville ayuda a su amigo Edgard a emparejar a su hijo John con Lizette, que trabaja para una antigua amante, Sylvia, dueña de una tienda de lujo (y la misma dama que echó el ojo a Edgard en el hotel). Y Victor de Colville a instancias de John elige a la propia ex amante de su padre para Edgard.




"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
"París de mis amores"

 La gracia de la película reside en que las chicas eligen a las personas equivocadas: Lizette a Sir Edgard, ya que le gustan los hombres maduros, y Sylvia a John porque le gustan jóvenes. El espectador sabe que los amores cruzados acabarán volviendo a su orden natural. Además existe un chico pobre, novio de Lizette, al que ella desprecia, encandilada por los ricos visitantes.

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
"París de mis amores"

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Odile Versois (Lizette Marconne) & Alec Guinness (Sir Edgard Fraser)
The J. Arthur Rank Organization presents Alec Guinness in "To Paris with Love"
Color by Technicolor. Released by Continental Distributing, Inc.

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Elina Labourdette (Sylvia) & Alec Guinness (Sir Edgard)

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Elina Labourdette (Sylvia) & Vernon Gray (John)

 La crítica fue dura con este largometraje al que acusó de aburrido, previsible y carente de ritmo, y con su estrella, Alec Guinness notablemente apático, a excepción de las escenas de los tirantes y el árbol (que, dicho sea de paso, no encajan en el tono de la película, con el actor notablemente sobreactuado)



"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Paris: Arc de Triomphe, Champs-Élysées, Grand Palais

 La estructura de esta comedia ligera es la clásica de enredos y desenredos amorosos. Un París de postal aparece en las escenas exteriores con algunos de sus monumentos (Panthéon, Arc de Triomphe, Champs-Élysées, Grand Palais), mientras que el resto del filme está rodado en los Pinewood Studios de Londres. 
 La parte francesa del reparto es la mejor: Odile Versois (Lizette Marconne) está muy natural como hija de un taxista caricaturizado como bigotudo socialista moralista, Jacques Brunius (Aristide Marconne), y Elina Labourdette (Sylvia Gilbert) muy elegante; Alec Guinness (Sir Edgard Fraser), la gran estrella, interpreta a un hombre que, siendo mayor -42 años- es joven aún para el amor. Pero no tiene una actuación regular: oscila entre la dejadez y el histrionismo en las dos escenas mencionadas. Qué duda cabe que la culpa es del director. Los demás no tienen nada destacable.

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Odile Versois (Lizette)

Odile Versois (1930-1980)

El poeta irlandés William Butler Yeats (1865-1939) escribió: 

"The moments passed as at a play 
I had the wisdom love can bring..."

(El tiempo pasó como en una representación,
tuve la sabiduría que el amor puede dar

William Butler Yeats: "Love and the Bird" 


 Y eso es, precisamente, este enredo de amores ligeros: una obra de teatro en la que los papeles que han sido asignados quedan trastocados: viejas (que no lo son) enamoradas de jóvenes; y jóvenes enamoradas de viejos. Una amable subversión vodevilesca, resuelta sin demasiado desparpajo por Robert Hamer, aunque con cierto equilibrio. El amor es un pájaro que vuela de rama en rama, aunque la moral y la costumbre llaman al orden natural (?) de las edades.

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
British Poster

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
British Poster. London Premiere. 1955 February

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Affiche belge: "À Paris, tous les deux!" / "Slippertje naar Parijs"

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Cartel español: "A París con el amor"

"To Paris with Love" (1955). Robert Hamer
Cartel mexicano: "París de mis amores"


"To Paris with Love"
United Kingdom
1955
78 minutes
Directed: Robert Hamer
Produced: Antony Darnborough
Screenplay: Robert Buckner
Story: Sterling Noel
Music: Edwin Astley
Cinematography: Reginald H. Wyer
Edited: Anne V. Coates
Production company: Two Cities Films
Distributed by: General Film Distributors (UK)
Release date: 11 January 1955 (UK)

Cast:
Alec Guinness as Col. Sir Edgar Fraser
Odile Versois as Lizette Marconne
Vernon Gray as John Fraser
Elina Labourdette as Sylvia Gilbert
Jacques François as Victor de Colville
Austin Trevor as Leon de Colville
Jacques Brunius as Aristide Marconne
Claude Romain as Georges Duprez
Maureen Davis as Suzanne de Colville
Mollie Hartley Milburn as Madame Alvarez
Michael Anthony as Pierre
Pamela Stirling as Madame Marconne
Claude Collier as Solo Drummer, Cabaret Act
George Lafaye Company as Cabaret Act