miércoles, 4 de febrero de 2026

El perro en la literatura rusa: "Муму" y "Собачье сердце". Un acercamiento filosófico. Conferencia. Francisco Huertas Hernández

El perro en la literatura rusa: "Муму" y "Собачье сердце".
 Un acercamiento filosófico. Conferencia.
 Francisco Huertas Hernández

Иван Сергеевич Тургенев (1818-1883): "Муму"
Edición soviética de 1948




"Муму" (1959). Евгений Тетерин, Анатолий Бобровский.
Герасим (Афанасий Кочетков)
"Mumú" (1959). Yevgueni Teterin, Anatoli Bobrovsky.
Guerasim (Afanasi Kochetkov)
Primera adaptación al cine del célebre relato de Ivan S. Turgueniev, tras una versión leída con dibujos de 1949


"Mitleid mit Tieren hängt mit der Güte des Charakters so genau zusammen, dass man zuversichtlich behaupten darf: wer gegen Tiere grausam ist, kann kein guter Mensch sein"

(La compasión por los animales está tan estrechamente relacionada con la bondad de carácter que se puede afirmar con seguridad: quien es cruel con los animales no puede ser una buena persona)

Arthur Schopenhauer (1788-1860): "Die beiden Grundprobleme der Ethik" (1841). Preisschrift über die Grundlage der Moral, § 19


"У меня, батенька, «влеченье, род недуга» к бездомным собакам. Такой умный, сердечный зверь и — не оценен! Заметьте, Самгин, никто не умеет любить человека так, как любят собаки"

(Querido amigo, siento una fascinación, una especie de aflicción, por los perros callejeros. Un animal tan inteligente y bondadoso, ¡y sin embargo, tan poco apreciado! Eso sí, Samgin, nadie puede amar a una persona como lo hacen los perros)

Максим Горький: "Жизнь Клима Самгина" (1936)
Maksim Gorki: "La vida de Klim Samguin" (1936)


Introducción


 El perro ha sido el compañero fiel del ser humano desde hace 15000 años en el Paleolítico superior. El primer animal domesticado plantea interrogantes filosóficos acerca de la humanidad y la animalidad, la civilización y la naturaleza, la racionalidad y el instinto. En milenarias tierras de lo que más tarde fue Rusia (norte de Eurasia) hace 30000 años es donde se cree, mediante estudios genéticos, que se domesticó por primera vez a este animal. Procediendo el perro del lobo, ciertas hipótesis hablan de autodomesticación de lobos que se acercaron a campamentos humanos hasta adaptarse a ellos y evolucionar diferenciándose de los lobos. Aunque la caza y la defensa fueron las funciones iniciales de los canes, éstos acabaron conviviendo largamente con los humanos hasta desarrollar fuerte vínculos emocionales entre ambas especies. El apego y el entendimiento entre personas y perros va más allá de la huella olfativa y reconoce miradas, tonos de voz, gestos y señales. 


 En la literatura rusa el perro simboliza lealtad (преданность) (Mumú) o humillación (унижение) (Shárik). Y permite conocer la humanidad, pues dependiendo de cómo se trata a los perros podemos medir la moral de las personas. 

 Podemos recordar los siguientes perros: Муму (Ivan Turgueniev, 1852); Ласка ("Anna Karenina", Lyev Tolstoi, 1877); Каштанка (Anton Chejov, 1887); Шарик ("Corazón de perro", Mijail Bulgakov, 1925); Банга ("El Maestro y Margarita", Mijail Bulgakov, 1940).


"Муму" - Lealtad (преданность)

Иван Сергеевич Тургенев (1818-1883): "Муму"


  "Муму" (Mumú(1852) es un relato de Ivan Sergueyevich Turgueniev (1818-1883) sobre un campesino sordomudo que trabaja al servicio de una rica señora viuda de Moscú, en un palacio, microcosmos cerrado repleto de sirvientes que obedecen a la caprichosa e insensible mujer. 

 Turgueniev, en una prosa de extraordinaria belleza, sobriedad, elegancia y precisión, toma a Guerásim como centro de la narración. La paradoja de un hombre gigantesco y de fuerza descomunal, que, mentalmente, es un niño y obedece como un siervo sometido, se explica por el hecho de que hasta 1861, con la Reforma Emancipadora del zar Alejandro II, no se abolió la servidumbre en Rusia. Guerasim era un mujik, arrancado de su aldea, donde araba, segaba y trillaba por cuatro, y llevado a Moscú, donde le compraron unas botas altas, un caftán, un abrigo, y le dieron una escoba, una pala y lo nombraron guardián.

 Guerasim es la bondad natural del pueblo, un mujik. La señora es la degradación artificial de la aristocracia. Entre estos dos matizados extremos morales de la sociedad surge un animal, una perrita, que da nombre a la novela, y se ha convertido en un símbolo de la literatura rusa. Mumú es la mediación del animal fiel, entre la prepotencia inhumana de los señores y la impotencia subhumana de los esclavos.

 En Turgueniev, como en todos los maestros rusos, hay una sutileza en la evaluación moral de los personajes. John Galsworthy (1867-1933) afirmó que nunca se había escrito una obra de arte más estremecedora contra la crueldad tiránica (no more stirring protest against tyrannical cruelty was ever penned). Esa "tyrannical cruelty" procede de la aristocracia ociosa e improductiva, que, sin embargo, dispone de sus siervos como animales. No es una maldad activa lo que caracteriza a la dueña de la casa sino su aburrimiento caprichoso y su mezquindad, como explica el narrador. Guerasim cumplía sus obligaciones y despertaba miedo en el resto de criados por su fuerza y discapacidad que le alejaba de sus congéneres al estar privado del lenguaje. Mediante signos le explicaban las cosas. Era serio, austero y quería orden en todo. "En su presencia ni siquiera los gallos se atrevían a pelearse. ¡Ay de ellos! Guerasim los agarraba de las patas, les daba una docena de vueltas como aspas de molinos y los arrojaba en direcciones opuestas" (Вообще Герасим был нрава строгого и серьезного, любил во всем порядок; даже петухи при нем не смели драться, — а то беда! Увидит, тотчас схватит за ноги, повертит раз десять на воздухе колесом и бросит врозь). Le destinaron a un cuartucho sobre la cocina, y allí se hizo una cama con tablas de roble sobre cuatro troncos, una auténtica cama de titán.


 El acontecimiento inicial, tras la descripción del personaje y su entorno, marca la primera parte del relato: la vieja señora -carece de nombre- decide casar a su zapatero Kapitón Klímov, un borracho empedernido, siguiendo las antiguas cosumbres, con Tatyana. Turgueniev se siente obligado a contar quién era esa Tatyana: una de las lavanderas, de unos veintiocho años, delgada, rubia, con lunares en la mejilla izquierda. "En Rusia se cree que los lunares en la mejilla izquierda constituyen un signo adverso, anuncio de una vida desgraciada... Tatyana no tenía mucho que agradecer a su destino" (Татьяна, состоявшая, как мы сказали выше, в должности прачки (впрочем, ей, как искусной и ученой прачке, поручалось одно тонкое белье), была женщина лет двадцати осьми, маленькая, худая, белокурая, с родинками на левой щеке. Родинки на левой щеке почитаются на Руси худой приметой — предвещанием несчастной жизни...). Una muchacha maltratada que ya había perdido su hermosura, y, sobre todo, dócil, amedrentada y aislada. El gigantón Guerasim se enamoró de ella y la seguía a sol y sombra. El comportamiento del mujik denota algo más que sordomudez: un leve retraso mental. Y la chica no sabía qué actitud adoptar, mientras el resto de criados se burlaban de ella. Turgueniev nos da en los personajes de Guerasim y Tatyana a dos ofendidos y humillados, típicos de la literatura rusa, presentes en Gógol y Dostoyevski, especialmente. Guerasim no podría escuchar ni responder verbalmente pero era perspicaz para las humillaciones y las burlas y defendía a su amada. La señora, sabiendo de los sentimientos de Guerásim, al que apreciaba por su fidelidad y esmero en el trabajo, sin embargo, decide casar a Tatyana con el zapatero. Para el mayordomo Gavrilo, que tenía que comunicar al zapatero y a la muchacha la decisión, esto era sumamente difícil, pues todos temían al gigante inocente. Aunque, en todo caso, un "hombre sin habla" (всё же он существо бессловесное) carecía del derecho a casarse. Gavrilo Andreich informa al zapatero borracho de la orden de la dueña y éste acepta sin rechistar, aunque con terror al oso de la estepa enamorado de la chica.  Kapitón es un personaje cómico que atribuye poderes sobrenaturales al demoniaco Guerasim, aunque, en su bajeza de borracho inútil, el zapatero reivindica su dignidad ("sin embargo, soy una persona, al fin y al cabo, y no una despreciable olla", всё же я, однако, человек, а не какой-нибудь в самом деле ничтожный горшок). Y añade: "cuando era un niño, me pegaba el amo, que era un alemán; en la mejor época de mi vida, me pegaba mi propio hermano, y ahora que ya no soy joven, ya ves lo que me espera" (В младых летах был я бит через немца хозяина; в лучший сустав жизни моей бит от своего же брата, наконец в зрелые годы вот до чего дослужился...). La piedad por los humillados está presente aquí tanto como en Dostoyevski, autor que siempre tuvo una relación distante con Turgueniev. El lector tiene ante sí a tres víctimas de la opresión de clases: GuerasimTatyana y Kapitón. Tres seres humanos que se someten a la voluntad de otro, sacrificando su libertad. De igual manera Tatyana acata la orden de la señora. Su respuesta monótona de sumisión absoluta: "como manden" (Слушаю-с). La traducción de Augusto Vidal y José Laín Entralgo -espléndidos traductores- es inexacta: "le escucho". La muchacha, atemorizada, también asegura que el oso la matará cuando se entere. Reaccionaron los novios forzados con tristeza, incluso Kapitón le anunció a un amigo de borrachera que iba a suicidarse, sin despertar en él ningun sentimiento. Los sirvientes convocados por el mayodormo estudiaron la situación: había que neutralizar al iracundo Guerasim. Decidieron engañarle fingiendo Tatyana ser una borracha, cosa que Guerasim detestaba. La extraña reacción del mujik al ver a la lavandera aparentemente ebria fue agarrarla del brazo y llevarla donde estaban reunidos los criados y arrojarla en brazos del zapatero. Luego se encerró en su cuartucho un día entero. Una semana más tarde tuvo lugar la boda. Guerasim apenas se inmutó. Un año más tarde, y como Kapitón iba de melopea en melopea, fue enviado a una aldea con su mujer. El día de la partida, Guerasim salió de su habitación y regaló un pañuelo rojo de algodón que le había comprado a Tatyana un año atrás. Tatyana lloró y besó al gigantón tres veces a lo cristiano. El carro se alejó tras seguirlo un trecho Guerasim. Termina la primera parte del relato. 


 El segundo episodio es el centro de la obra. Guerasim, a quien bien podríamos comparar con el monstruo de Frankenstein, por su aspecto terrible y su consecuente soledad, huérfano de protección y amor. Los humanos son incapaces de ser mínimamente afectuosos con el bondadoso sirviente. Será pues el ser más leal, el perro, quien dará el amor que los hombres niegan a su semejante. El monstruo de Frankenstein, en el relato que hace a su creador en la montaña, evoca los meses que pasó escondido en un cobertizo espiando a una familia de granjeros pobres, esperando el momento para demostrarles su amor, aunque con temor al rechazo por su deformidad. Guerasim, que carece de esa capacidad racional, y del que sólo conocemos lo que el narrador en tercera persona escribe, muestra una sensibilidad similar.

 Regresando por el río tras la partida de Tatyana, "anochecía. Caminaba lentamente, contemplando el agua. De pronto le pareció que algo se agitaba en el fango, junto a la orilla. Se inclinó y vio un pequeño cachorro blanco con manchas negras, que no podía salir del agua a pesar de los esfuerzos que hacía. Flaco y mojado, se debatía y resbalaba tiritando. Guerásim contempló al desgraciado perrito, lo agarró con una mano, se lo guardó bajo la camisa y a grandes zancadas emprendió el regreso a la casa"

(Дело было к вечеру. Он шел тихо и глядел на воду. Вдруг ему показалось, что что-то барахтается в тине у самого берега. Он нагнулся и увидел небольшого щенка, белого с черными пятнами, который, несмотря на все свои старания, никак не мог вылезть из воды, бился, скользил и дрожал всем своим мокреньким и худеньким телом. Герасим поглядел на несчастную собачонку, подхватил ее одной рукой, сунул ее к себе в пазуху и пустился большими шагами домой

 "El perrito no tenía más de tres semanas y hacía poco que había abierto los ojos" (Бедной собачонке было всего недели три, глаза у ней прорезались недавно). Resultó ser una perrita (Собака оказалась сучкой), y en ocho meses gracias a los cuidados de Guerasim se convirtió en una magnífica perra de raza española, con largas orejas, cola felpuda y grandes y expresivos ojos, y seguía a su salvador agitando la cola. El nombre que éste le dio fue "Mumú", sonido de los mugidos del sordomudo. Hombre y animal quedaron unidos frente a la hostilidad del mundo externo. Al igual que Guerasim era guardían del patio, Mumú, imitándole, era guardiana del cuartucho en que vivían. 

 Otro año transcurrió así. Pero una circunstancia inesperada sobrevino: la señora vio desde una ventana a Mumú bajo un rosal del jardín royendo un hueso, y ordena que se la traigan. Con el consentimiento de Guerasim la llevan al salón de la anciana, pero la perrita tenía miedo ante los extraños, y rechazó a la intrusa que se acercó a ella. Los lacayos no sabían en qué momento los sentimientos de la señora cambiarían. Y ésta, tras el rechazo de Mumú, mandó sacarla diciendo lo dañina y rabiosa que era la perrita, como si la hubiera mordido. La volubilidad de la dama ociosa e insensible se hizo patente cuando alguien -un animal- contrarió sus deseos que eran órdenes. La señora siguió de mal humor el resto del día, y predispuesta contra Mumú. Esa noche los ladridos de un perro no la dejaron dormir: "¿Para qué quiere un perro el mudo? ¿Quién le ha dado permiso para tener perros en mi casa?" (И на что немому собака? Кто ему позволил собак у меня на дворе держать?). La "tyrannical cruelty" que vio Galsworthy en este cuento se manifiesta aquí sin esquematismo moral. La vieja aristócrata no es activamente malvada en su intención, sino en el poder de mandar sobre sus sirvientes imponiendo sus caprichos como decretos ministeriales a personas que carecen de la capacidad de desobedecer, es decir, de ser libres. Guerasim para su dueña, es sólo una herramienta, un objeto de su propiedad, sin derechos ni sentimientos. Si anteriormente decidió casar a la lavandera con el zapatero sabiendo que el guardián estaba enamorado de la muchacha, ahora quiere arrebatar a Guerasim su única alegría y amor: "¡Que hoy mismo desaparezca de aquí! ¿Has oído?" (Чтоб ее сегодня же здесь не было... слышишь?) le dice a Gavrilo. Otra vez el mayordomo debe cumplir un mandato que atenta contra la felicidad de Guerasim. No es que al resto de criados les importe, pero tienen miedo de su reacción. Stepan, subordinado de Gavrilo, agarró al animal mientras su amo estaba ocupado y la vendió en la feria de Охотный Ряд por medio rublo. Guerasim, desesperado, recorrió medio Moscú buscándola. Se pasó la noche gimiendo y no salió de su cuartucho durante tres días, y esa misma noche sintió que le tiraban de la ropa, mientras estaba echado en el henil... ¡Era Mumú! El sordomudo comprendió que el animal no se había perdido por sí solo, que probablemente lo habían llevado por orden de la señora. Así, decidió esconderla en su cuarto, pero los ladridos de la perra podían delatarla sin que él se enterara. Una noche mientras paseaba con Mumú, ésta ladró a un borracho, al otro lado de la valla. Los estridentes ladridos despertaron a la señora, que con aspavientos hizo ver a los criados y a su doctor que la estaban matando. Guerasim se encerró en su chamizo con cerrojo. Gavrilo aseguró a la dueña que la perra al día siguiente dejaría de pertenecer al mundo de los vivos, y que rogaba a la señora que no se enojase y tranquilizara (но что завтра же ее в живых не будет и чтобы барыня сделала милость не гневалась и успокоилась). La imagen del gigante sentimental Guerasim echado en la cama apretando fuertemente el hocico de Mumú, y los criados al otro lado de la puerta vigilando amenazantes para liquidar al pobre animal es una estampa de la crueldad humana. El esclavo, por miedo al señor, ejecuta los mayores males: es la "obediencia debida", la "banalidad del mal". La responsabilidad de la que todos se eximen, la ausencia total de fraternidad, de amor, que transmite la inhumanidad jerárquicamente del amo al esclavo para dañar a sus semejantes. El mayordomo, el médico, el cocinero y otros criados armados con palos, intentando entrar en el cuarto del pobre Guerasim para cumplir la orden inhumana de su ama. De repente se abrió la puerta. Guerasim, inmóvil en el umbral con su camisa roja campesina, un verdadero gigante, y los acosadores, esos renacuajos con sus caftanes alemanes al pie de la escalera. Gavrilo explicó por señas los deseos de la señora, y Guerasim, comprendiendo, hizo gestos señalando que él mismo cumpliría la orden. 

 Guerasim, vestido con el caftán de los días de fiesta y llevando a Mumú de una cuerda, se dirigió a la calle. Fueron a un figón, y dio un plato de sopa de col con carne a la perrita, recién peinada. Guerasim la contemplaba y dos pesadas lágrimas cayeron de sus ojos. Tras tomas dos ladrillos de una obra, siguió por la orilla del río, tomó una barquita y se internó en el río, dejando atrás Moscú, extendíanse a un lado y a otro, prados, huertos y bosquecillos, con isbas. Tomó los ladrillos, los ató a la cuerda que llevaba al cuello Mumú, que le contemplaba confiada y sin miedo alguno, moviendo ligeramente la colita, y la arrojó al río...


 En un breve epílogo conocemos el destino de nuestro protagonista. Un gigantón con un saco al hombro y un largo palo avanzaba por la carretera de T... Regresaba a su aldea. Aunque no podía escuchar ni a las codornices ni el dulce susurro de los árboles, notaba el olor de los campos de centeno, del viento golpeándole el rostro. Divisiba el cielo con infinitas estrellas, y avanzaba fuerte y poderoso como un león. Dos días más tarde llegó a su casa, su isba. Guerasim volvió a segar...

 En Moscú, al notar su ausencia, Gavrilo dijo que el mudo había huido o se había ahogado con su estúpida perra. Dieron parte a la policía. La señora, furiosa, llorando, afirmaba que nunca ordenó matar a la perra. Aunque llegaron noticias de que estaba en la aldea, la veleidosa anciana cambió de opinión y declaró que no necesitaba a una persona tan desagradecida. Poco después murió. Sus herederos deshicieron la casa y mandaron a trabajar al campo a todos los criados. 

 Guerasim vive aún, pobre y sin tierra, en su isba solitaria, robusto y forzudo como antes... Pero sus vecinos se han dado cuenta de que ha dejado de tratar a las mujeres y no quiere perros en su casa.

(И живет до сих пор Герасим бобылем в своей одинокой избе; здоров и могуч по-прежнему, и работает за четырех по-прежнему, и по-прежнему важен и степенен. Но соседи заметили, что со времени своего возвращения из Москвы он совсем перестал водиться с женщинами, даже не глядит на них, и ни одной собаки у себя не держит. «Впрочем, — толкуют мужики, — его же счастье, что ему не надобеть бабья; а собака — на что ему собака? к нему на двор вора о́селом не затащить!» Такова ходит молва о богатырской силе немого)


 "Mumú", según los historiadores, tiene su origen en una historia real de la madre del escritor, Varvara Petrovna Turguenieva (1787-1850), persona autoritaria, tiránica, despótica, acaudalada terrateniente de la provincia de Oriol. Fracasó al intentar controlar la vida de sus hijos. El modelo de esta mujer dominante y egoísta sirve a la señora sin nombre del relato "Mumú". También Guerásim tiene su referente real: un campesino siervo, mudo, Andrei, apodado El Mudo, que Varvara Petrovna llevó a su casa de Moscú para trabajar como conserje, era alto y fuerte. Y, además, Andrei tenía un perro, Mumú, al que ahogó por orden de su señora, la madre del escritor, pero el siervo no abandonó la casa, como Guerasim. En la idealización de la libertad que implica la literatura, Turgueniev corona la infamia con la liberación de las cadenas de la opresión de Guerasim, personaje mucho más complejo y lírico que Andrei. Por supuesto, Ivan Turgueniev no castiga con rigor a la señora, es decir, a su madre, simplemente la deja en su miseria moral, mientras que el siervo humillado regresa a su tierra. El resto de personajes así mismo proceden del entorno de Varvara Petrovna, como el ridículo médico Jaritón en el cuento, inspirado por Porfiri Timofeyevich Kudryashov

 P. E. Lipatov, en un artículo, describe a la señora, no como malvada deliberada, sino como dueña de la vida de sus sirvientes, quizás buscando su felicidad, pero sin contar con ellos. Esto podía valer para la boda de Tatyana, pero no para el deshacerse de la perrita que le alteraba el sueño: "creyendo que hacía el bien y que hacía felices a los siervos, sus acciones solo les causaron un sufrimiento terrible". 

 La censura cayó sobre esta novelita, porque podía hacer que los lectores sintieran compasión del protagonista, un siervo. Aleksandr Herzen (1812-1870) alabó la obra. Turgueniev, aritstócrata, habitual de los salones de París, europeísta, aparentemente alejado del pueblo campesino ruso, nos da en esta narración una de las muestras de la esencia popular rusa, identificándose con el dolor de las víctimas desposeídas. Por eso Ivan Sergueyevich Aksakov (1823-1886) resumió magistralmente el carácter de Guerasim: "es la personificación del pueblo ruso, de su terrible fuerza y ​​de su incomprensible mansedumbre, de su repliegue sobre sí mismo y en sí mismo, de su silencio ante todas las preguntas, de sus motivos morales y honestos" (В нём есть олицетворение русского народа, его страшной силы и непостижимой кротости, его удаления к себе и в себя, его молчания на все запросы, его нравственных, честных побуждений). Aleksandr Druzhinin (1824-1864) fue certero: "miniatura magistralmente elaborada" (мастерски отделанную миниатюрную картинку). Si bien Anton Chejov llegó a la síntesis absoluta en la miniaturización del relato, muchos autores rusos le abrieron camino, empezando por el mismísimo Pushkin, y, evidentemente, Gógol. Turgueniev, heredero de toda esta tradición, logra en "Mumú" una condensada pintura en la que la crueldad de la desigualdad humana se descarga en un animal inocente (afectuoso y leal). Sin que ninguno de los personajes obre con mala voluntad, ninguno, ni siquiera Guerasim, se libra de la mediocridad maligna o la obediencia perversa. El régimen de la servidumbre, incluso atenuado, anula la dignidad humana: ni la racionalidad ni la libertad pueden existir en ese sistema. La obediencia o resignación cristiana del pueblo eran muy necesarias para la perpetuación de esa esclavitud. El trabajo físico, mecánico y repetitivo, bajo el dominio de los señores, sólo tenía en el vodka una válvula de liberación. Guerásim sentía una natural aversión por los borrachos, y encontró en otro ser desvalido, más aún que él, una perrita callejera, el consuelo ante tanto servilismo degradante. El único amor del relato, no es el de Kapitón y Tatyana, ni el de Guerásim por Tatyana, sino el de Mumú y Guerásim. Los siervos son privados incluso de su derecho a amar, sobre él disponen sus amos. Pero el amor sucumbió ante la cruel desigualdad. El epílogo con Guerasim trabajando solitario en el campo recupera la dignidad del humillado, aunque, en el camino, el amor ha sido destruido...


"Собачье сердце" - Humillación (унижение)

Михаил Афанасьевич Булгаков (1891-1940): "Собачье сердце" (1925)
Издательство «Правда». Москва. 1990



"Собачье сердце" (1988). Владимир Бортко
"Corazón de perro" (1988). Vladimir Bortko
Adaptación al cine en la época de la URSS de la novela corta de Mijail Bulgakov.
Полиграф Полиграфович Шариков / Шарик) - Владимир Толоконников
Филипп Филиппович Преображенский, профессор - Евгений Евстигнеев
Poligraf Poligrafovich Shárikov / Sharik - Vladimir Tolokonnikov
Filipp Filíppovich Preobrazhenski, profesor - Yevgueni Yevstigneyev


 "Corazón de perro" (Sobachye syerdtse) (1925) es una novela corta escrita por Mijail Afanásyevich Bulgakov (1891-1940). La maestría absoluta del relato trasciende la distorsionada interpretación sociologista que unánimemente se ha hecho hasta ahora. Un relato en las fronteras entre la ciencia ficción, la sátira política y la reflexión filosófica sobre los límites de lo humano y el poder de la ciencia, que toma como modelo "Frankenstein or The Modern Prometheus" (1818) de Mary Shelley, aunque ajeno a la tradición gótica y al terror. Es el humor, heredado directamente de Nikolai Gogol, el sustrato íntimo de esta historia, en la que el amor por los animales y la desconfianza en el ser humano, propias de Bulgakov, también están presentes. 

 Sharik (bolita) es un perro callejero de Moscú maltratado (humillado) por cocineros y porteros en pleno invierno. El narrador en primera persona al inicio del relato es el propio perro lo que sitúa la mirada del espectador a ras de la mirada del canino:

"!A-u-u-u-u-hu-huu-huuu!
'Oh, mírenme, me estoy muriendo. La ventisca en el portal entona mi réquiem y yo aúllo con ella. Estoy perdido, perdido. Un miserable con un gorro sucio -el cocinero de la cantina de los empleados del Soviet Central de Economía Nacional- me ha escaldado con agua hirviendo todo el costado izquierdo.
 ¡Qué bicho!"

(У-у-у-у-у-гу-гуг-гуу! О, гляньте на меня, я погибаю. Вьюга в подворотне ревёт мне отходную, и я вою с ней. Пропал я, пропал. Негодяй в грязном колпаке – повар столовой нормального питания служащих центрального совета народного хозяйства – плеснул кипятком и обварил мне левый бок.
 Какая гадина)
 
 El pobre animal, que piensa en términos lastimeros en su triste destino, con el cuerpo destrozado, golpeado, malherido por los hombres, con el pelo quemado y el costado herido, ve en los porteros, a la peor gentuza entre los proletarios -Bulgakov va tomando partido- y se compadece de una mecanógrafa cuyo sueldo apenas le llega y que bautiza al chucho con ese nombre cariñoso -bolita o globito, Шарик- antes de desaparecer dentro de un portal en el que se resguarda el animal. "Un ciudadano y no un camarada" (Именно гражданин, а не товарищ), "a decir verdad, un señor" (вернее всего, – господин) se acercó a nuestro protagonista/narrador, que comprendió por su mirada que no era de los que dan patadas, ni era de los que tenía miedo porque no pasaba hambre. "Un señor, un señor intelectual" (Этот ест обильно и не ворует, этот не станет пинать ногой, но и сам никого не боится, а не боится потому, что вечно сыт. Он умственного труда господин) (Obsérvese la estupenda traducción de Ricardo San Vicente que no es literal). Las reflexiones del perro, hambriento, congelado, dolorido, son casi omniscientes: sabe que este señor es una personalidad de renombre internacional, gracias a las glándulas sexuales masculinas, y experto en el rejuvenicimiento. Bulgakov ha elegido al perro para radiografiar con ironía la urbe moscovita bolchevique, a la que este señor parece bastante ajeno. El científico entonces le dio un trozo de salchichón Cracovia Especial al can llamándole otra vez Shárik. Al ver que no llevaba collar se lo llevó a casa, por la calle Prechístenka hasta el pasaje Óbujov entrando en un inmueble con portero (esos proletarios que patean a perros como Shárik), llamado Fyodor. El lector escucha el nombre del señor: Filipp Filíppovich (transcribo las dos p de nombre y patronímico, cosa que no hace Ricardo San Vicente), "el gran benefactor de los perros" (Важный пёсий благотворитель). El portero y el "benefactor" hablan de los nuevos inquilinos que ocuparán el apartamento tercero. Sólo el apartamento del científico se librará. 


 El capítulo II contiene una hipótesis tan deslumbrante, inverosímil e inquietante como que los perros leen los letreros con dificultad, apoyados en los olores, los colores y los dibujos. Una especie de sentido protorracional guiado por el instinto de supervivencia (hambre). Bulgakov nos cuenta como discriminaba las letras Shárik. Aunque lo importante es la descripción de la vivienda de Filipp Filíppovich: fastuosa, grande con muchas habitaciones, con una criada llamada Zina que le conduce a la Sala de Observación que el perro confunde con una enfermería canina. Shárik se rebeló, quería escapar. El lector advierte que el narrador ahora habla en tercera persona, aunque los pensamientos del perro siguen priorizando su punto de vista y la mirada del mundo desde abajo. Cuando el perro despierta le han vendado el costado y ve unas piernas de hombre al que ha mordido que pregunta al doctor cómo engatusó a un perro tan nervioso:

"Con caricias. Es la única forma posible de tratar a los seres vivos. Con el terror no se consigue nada de los animales, sea cual sea su nivel de desarrollo. Siempre lo he dicho, lo digo ahora y lo seguiré diciendo. Es inútil que algunos piensen que el terror les va a ayudar. No, no les ayudará, sea cual sea: ni el blanco, ni el rojo, ni siquiera el pardo. El terror paraliza completamente el sistema nervioso"

(Лаской-с. Единственным способом, который возможен в обращении с живым существом. Террором ничего поделать нельзя с животным, на какой бы ступени развития оно ни стояло. Это я утверждал, утверждаю и буду утверждать. Они напрасно думают, что террор им поможет. Нет-с, нет-с, не поможет, какой бы он ни был: белый, красный и даже коричневый! Террор совершенно парализует нервную систему)

 ¿El humanismo del científico coincide con el de Bulgakov? Un rechazo de la violencia, entendida como terror que paraliza el sistema nervioso. El médico Bulgakov fue también un gran amante de la música. Filipp Filíppovich canturrea todo el tiempo romanzas. La música amansa a las fieras, las humanas, claro. Medicina y música curan cuerpo y alma. 

 Con demasiada discreción el autor, desde la perpleja mirada del perro, hace desfilar a los pacientes del doctor, que le tildan de mago y hechicero. Éste les hace bajarse los pantalones o levantar sus faldas (?). Todo es elíptico, pero suponemos que estos adinerados pacientes se someten a una cura de rejuvenecimiento. La narración alterna los instintos perrunos de Shárik al ver algún gato y las confidencias en voz baja de los visitantes del médico, como la dama que no quería revelar su edad, y hablaba con arrepentimiento de su último joven amante, mientras se desnudaba, lo que hizo adormilarse avergonzado al perro, que no entendía nada. Despertado Shárik por el timbre escuchaba al doctor diciendo que le injertaría ovarios de mona a la dama. En su somnolencia, tras la inyección que le habían administrado el hombre mordido y el doctor, Shárik oía trozos de extrañas conversaciones de una cabeza calva como bola de billar que no sabía contenerse. Aquí omitiremos que este importante cargo público estaba casado pero hablaba de una de catorce años.

 Unos nuevos visitantes, recibidos con hostilidad por Filipp Filíppovich: cuatro jóvenes sin chanclos, el nuevo comité de la casa, encabezado por Shvónder, que le informa de lo acordado en la asamblea general de vecinos: reducir la superficie por habitante. El profesor responde que su departamento está exento por una orden administrativa. Le acusan de tener siete habitaciones. Con gran humor responde enojado el doctor que aún necesitaría ocho habitaciones. La cosa se pone fea, y éste telefonea a un importante personaje. Ahora el lector averigua el apellido del profesor, Preobrazhenski. ¡Qué maestría en Bulgakov al dar cuenta de los nombres en función de la marcha de la historia y surgiendo en los diálogos de los personajes! También omitiremos lo que le dice Preobrazhenski al tal Piotr Aleksándrovich, paciente suyo, sobre la androginia de estos jóvenes bolcheviques, más cercanos a la ideología de género, queer, que anula las determinaciones biológicas, propias de esta época presente. El profesor amenaza con marchar al extranjero. Estas páginas son prácticamente teatrales, en la vivacidad e ingenio de los diálogos. Recordemos que en vida Bulgákov fue un famoso dramaturgo, aunque tuviera problemas para publicar sus narraciones. El perro observa todo, y muestra respeto, veneración, por su benefactor, que se niega a comprar una revista para ayudar a los niños alemanes, y le acusan de odiar al proletariado, cosa que admitió. 

 El problema de la vivienda es universal y atemporal. Bulgakov lo mostró también en "El Maestro y Margarita". Quizás no fue justo el autor con los planes de la URSS de proporcionar apartamentos comunales a millones de habitantes de las ciudades. Pero este asunto no añade ni quita valor a "Corazón de perro", que sigue siendo leída con entusiasmo sin saber nada del contexto histórico, pues no es un documento histórico ni político sino una excelsa obra de arte. 


 En el capítulo III asistimos a la comida del profesor y su ayudante, del que aún no sabemos el nombre. Como el perro es el narrador seguimos conociendo a este ayudante como "el mordido". Preobrazhenski gusta de elegancia y buena mesa. Es un señor burgués. Se le permite porque es "una celebridad europea". "Doctor Bormental, se lo suplico, deje en paz el caviar. Y si quiere un buen consejo, no beba vodka inglés, sino simple vodka ruso. 
 El guapo mordido, que había cambiado la bata por un correcto traje negro, se encogió de hombros, sonrió educadamente y se sirvió vodka transparente" 
(Доктор Борменталь, умоляю вас, оставьте икру в покое. И если хотите послушаться доброго совета: налейте не английской, а обыкновенной русской водки.
 Красавец тяпнутый – он был уже без халата в приличном чёрном костюме – передёрнул широкими плечами, вежливо ухмыльнулся и налил прозрачной)
 
 El Dr. Preobrazhenski hace un discurso sobre la comida, cómo, cuándo y qué conversación (ni bolchevismo ni medicina) para una buena digestión, que se estropearía si antes de comer se leyeran periódicos soviéticos. El antibolchevismo burgués del profesor resulta, leído ahora, entrañable: un aislado científico en busca del grial (eterna juventud) sin ningún vínculo con la sociedad ni la historia. El Dr. Ivan Arnóldovich Bormental escucha con interés. El profesor Preobrazhenski hace gala de humor con sus observaciones en los pacientes de su clínica sobre los efectos en la salud de leer "Pravda", aunque cae en contradicción al hablar de medicina (y bolchevismo) en la comida. Dan esturión y roast-beef sangriento al perro y con la copiosa ingesta se amodorra. El profesor continúa su reflexión sobre la revolución social como marasmo patológico y la pérdida de las buenas costumbres antiguas (quitarse los chanclos y no ensuciar el mármol) y la general desorganización que ha provocado la revolución. Llama la atención al profesor la insistencia en la internacionalización y la solidaridad con los obreros de otras naciones cuando en Rusia aumenta la desorganización. Filipp Filíppovich no es ni siquiera europeísta, es un científico burgués en su torre de marfil, ¡con siete habitaciones! Un hombre quijotesco entregado al ideal de vencer a la naturaleza (envejecimiento) sin que las necesidades materiales del pueblo y los acontecimientos sociales y políticos le distraigan. 

"Filipp Filíppovich empezó a perder los estribos y su nariz aguileña empezó a dilatarse. Con las nuevas fuerzas de una copiosa comida, tronaba como un profeta de la antigüedad y su cabeza lanzaba destellos plateados.
 Las palabras caían sobre el perro somnoliento como si fuera un ruido subterráneo. En sus sueños iban apareciendo la lechuza con sus estúpidos ojos amarillos, la abominable cara del cocinero con su sucio gorro blanco, el airoso bigote de Filipp Filíppovich iluminado por la intensa luz de la lámpara, los soñolientos trineos que chirriaban y desaparecían, y en su estómago se cocían, nadando en jugos gástricos, los restos del trozo de roast-beef.
 "Se podría ganar bien la vida en los mítines -pensó confusamente el perro-. ¡Un orador de primera! De todos modos, tampoco parece que así le falte nada"

(Филипп Филиппович вошел в азарт, ястребиные ноздри его раздувались. Набравшись сил после сытного обеда, гремел он подобно древнему пророку, и голова его сверкала серебром.
 Его слова на сонного пса падали, точно глухой подземный гул. То сова с глупыми желтыми глазами выскакивала в сонном видении, то гнусная рожа палача в белом грязном колпаке, то лихой ус Филипп Филипповича, освещенный резким электричеством из абажура, то сонные сани скрипели и пропадали, а в собачьем желудке варился, плавая в соку, истерзанный кусок ростбифа.
 "Он мог бы прямо на митингах деньги зарабатывать, - мутно мечтал пес, - первоклассный деляга. Впрочем, у него и так, по-видимому, куры не клюют")

 Preobrazhenski acusa a los jóvenes inquilinos bolcheviques de cantar a toda hora, ¡curiosa crítica, no propia de un contrarrevolucionario sino de un maniático obsesivo! Su irritación permanente por la alteración de sus metódicas costumbres son un recurso satírico de Bulgakov que opone el sueño burgués del profesor (orden, gusto, jerarquía y confort) frente al caos del nuevo hombre soviético. 

 El Dr. Filipp Filíppovich marcha al Teatro Bolshoi a escuchar "Aida" encomendando a su ayudante que esté atento por si llega el cadáver adecuado... y siga observando al perro, "neurasténico callejero"... mientras éste, Sharik, en sueños teme ser devuelto a las frías calles, con sus malas gentes y el hambre...


 Al llegar al capítulo IV Sharik ha engordado, ha destruido la lechuza disecada y librado del castigo por la benevolencia del profesor, visita la cocina de Daria Petrovna con su nuevo collar, mientras ésta se pierde tras la puerta entreabierta de su cuarto abrazada por un hombre bigotudo ardiente de pasión. Cada anochecer la "divinidad" se instala en su profundo sillón, rodeado en sombras por unos horribles recipientes de vidrio conteniendo sesos humanos en un líquido nauseabundo, y los manipula con un cuchillo, canturreando "Aida"

 Pero aquel fatídico día Shárik tuvo un presentimiento... ruidos en la casa, una maleta con desagradable olor. El profesor preguntando a Bormental cuándo ha muerto. Hace tres horas, respondía el ayudante. El perro intranquilo. Pero se escuchó que no le diesen de comer a Shárik. Y entonces Zina arrastró al perro a la sala de observación. Le llevaban a la mesa de operaciones. Le pusieron un algodón húmedo en el hocico. Y luego, nada...

 La descripción de la operación realizada sobre el perro es minuciosa, propia de un médico como Bulgakov. Mary Shelley, sin embargo, omite en su novela los detalles, centrándose en la chispa eléctrica que dio vida a los trozos de cadáveres ensamblados (With an anxiety that almost amounted to agony, I collected the instruments of life around me, that I might infuse a spark of being into the lifeless thing that lay at my feet). El realismo científico de Bulgakov en lo tocante al cuerpo, la enfermedad y la cirugía se plasmó magistralmente en sus relatos de 1926: "Записки юного врача" (Notas de un joven médico). En "Собачье сердце" (Corazón de perro) escrita en 1925 el realismo satírico gira hacia la ciencia ficción. Representan estilos muy diferentes. Los cuentos de 1926 bajo la influencia de Chejov, la novela corta de 1925 con la huella de Gogol. 

 Se extirpan las glándulas genitales del perro y se sustituyen por las del humano transportado en la maleta. La precisión cronométrica y el rigor en los detalles es absolutamente visual. En el cráneo se realiza el cambio de la hipófisis: colocando la del hombre y extrayendo la del perro. Inyecciones de adrenalina y cosido. Y a esperar el milagro de la supervivencia, que parece improbable.

 "En 1922 Evans y Long determinaron que la hipófisis regula el crecimiento al inyectar extractos de hipófisis en ratas y causar un exceso de crecimiento". "Aunque desde 1922 se había descrito que el crecimiento estaba regulado desde la hipófisis, la hormona de crecimiento (HC) no fue aislada hasta 1944 en hipófisis de animales y hasta 1956 en la hipófisis de humanos (HCh)". La anticipación científica de Bulgakov es sobresaliente, siendo éste el aspecto que todos los estudiosos de "Corazón de perro" omiten, con la eterna cantinela de la crítica política anticomunista. A diferencia de Mary Shelley, interesada en el terror gótico envuelto en brumas románticas, Bulgakov siempre es luminoso y su descripción del mundo, incluso en la fantasía más delirante como "El Maestro y Margarita" describe con exactitud la realidad física. Es esa capacidad de hiperrealismo bulgakoviano en el uso de un lenguaje preciso lo que eleva a poesía la oscura entraña de lo real. 


 Bulgakov introduce en el capítulo V una historia clínica de la operación de Shárik, el perro, escrita por el Dr. Bormental, lo que estructuralmente ofrece un cambio de narrador. El hiperrealismo bulgakoviano usa un instrumento técnico de control. Es la navidad de 1924 en Moscú. Experimento pionero en Europa. El perro operado empieza a transformarse. Sus huesos crecen. Comienza a pronunciar palabras. El humor se desborda en casa anotación clínica: se le cae la cola y pronuncia "cervecería". Filipp Filíppovich ha enfermado de la impresión. Los periódicos ya hablan de la aparición de un marciano en el pasaje Óbujov. Y el Dr. Bormental escribe que el profesor Preobrazhenski reconoce su error: la sustitución de la hipófisis no produce el rejuvenecimiento, sino la plena humanización. El nuevo ser mutante comienza a insultar y a vestirse. 

 Bulgakov era un gran admirador del "Faust" de Goethe. El 12 de enero de 1925 se lee en el historial clínico del Dr. Bormental:

"El extraordinario experimento del profesor Preobrazhenski ha descubierto uno de los secretos del cerebro humano. A partir de ahora la misteriosa función de la hipófisis -la glándula del cerebro- ha quedado esclarecida. Determina el aspecto humano. Sus hormonas -que podemos considerar las más importantes del organismo- son las hormonas de la apariencia humana. Un nuevo campo se abre ante la ciencia: sin ninguna retorta de Fausto ha sido creado el homunculus. El escalpelo del cirujano ha traído a la vida a un nuevo ser humano. ¡El profesor Preobrazhenski es un creador!"

(изумительный опыт профессора Преображенского раскрыл одну из тайн человеческого мозга. Отныне загадочная функция гипофиза - мозгового придатка - разъяснена. Он определяет человеческий облик. Его гормоны можно назвать важнейшими в организме, - гормонами облика. Новая область открывается в науке: без всякой реторты Фауста создан гомункул. Скальпель хирурга вызвал к жизни новую человеческую единицу. Профессор Преображенский, вы - творец!)

 El Dr. Bormental concluye que el transplante de la hipófisis ha desarrollado el centro del habla en el cerebro del perro, y una observación inquietante:

"Otra hipótesis mía: el cerebro de Shárik, en el periodo canino de su vida, había acumulado un sinfín de conceptos. Todas las palabras con las que operaba al principio eran palabras de la calle, las había oído y guardado en su cerebro. A partir de ahora miro con un secreto terror a los perros que encuentro por la calle. Quién sabe lo que se oculta en su cabeza.
 ¡Shárik leía! ¡¡¡Leía!!! (Tres signos de exclamación). Lo he llegado a descubrir por lo de Glavryba. Y leía precisamente empezando por el final. Y sé también dónde se encuentra la solución de este problema: en la intersección de los nervios ópticos del perro"

(Ещё моя гипотеза: мозг Шарика в собачьем периоде его жизни накопил бездну понятий. Все слова, которыми он начал оперировать в первую очередь, – уличные слова, он их слышал и затаил в мозгу. Теперь, проходя по улице, я с тайным ужасом смотрю на встречных псов. Бог их знает, что у них таится в мозгах.
 Шарик читал. Читал (3 восклицательных знака). Это я догадался. По Главрыбе. Именно с конца читал. И я даже знаю, где разрешение этой загадки: в перерезке зрительных нервов собаки)

 Los estudios científicos actuales no apoyan esa afirmación de Bormental: la capacidad conceptual y de lectura de los perros. Aún sabiendo que el relato de Bulgakov es humorístico, varias investigaciones confirman que los perros tienen representaciones multisensoriales de personas y objetos, pueden acumular cientos de etiquetas uniendo palabras y objetos concretos y tienen memoria episódica.

 El Dr. Filipp Filíppovich analizó los datos del hombre cuya hipófisis usaron: Chugunkin, condenado por robo, tocaba la balalaika en tabernas, de pequeña estatura y mal formado, bebedor, y muerto por una cuchillada en el corazón en una cervecería. Preobrazhenski no entendía lo que estaba pasando con el nuevo ser. En unos días este transplantado se convirtió en un hombre de 50 kgs, bajo, fumador, comiendo alimentos humanos, vistiéndose solo y manteniendo una conversación...


 El capítulo VI presenta al nuevo señor Shárikov, apellido que ha tomado Shárik al humanizarse. Los diarios soviéticos han destapado el asunto, aunque con poco acierto:

"No hay ninguna duda de que es su hijo ilegítimo (como se solía decir en la podrida sociedad burguesa) ¡Así es como se distrae nuestra burguesía seudocientífica! Ocupan siete habitaciones, pero, eso sí, sólo hasta que la fulgurante espada de la justicia caiga sobre ellos con su rojo resplandor"

(Филипп Филиппович, склонившись над столом, погрузился в развёрнутый громадный лист газеты.
 Молнии коверкали его лицо и сквозь зубы сыпались оборванные, куцые, воркующие слова. Он читал заметку:
 «…выражались в гнилом буржуазном обществе. Вот как развлекается наша псевдоучёная буржуазия. Семь комнат каждый умеет занимать до тех пор, пока блистающий меч правосудия не сверкнул над ним красным лучом. Шв…Р»)

 Filipp Filíppovich relampagueaba de ira. Nosotros también porque el traductor -Ricardo San Vicente- nos endilga lo del hijo ilegítimo que no está en el texto ruso. 

 La descripción primera de Shárikov en la puerta del despacho de Preobrazhenski es la de un contrahecho sujeto repulsivo vestido con una corbata de un violento azul celeste y unos botines de charol deslumbrante con polainas blancas. La criatura monstruosa llama "papaíto" (папаша) y se niega a obedecer las órdenes de buenas costumbres que el Dr. le da. Tiene conciencia de que era un perro y reprocha al profesor que le hicieran hombre... un hombre medio perruno, lleno de pulgas, que ladra y habla, y duerme en la cocina. El nuevo ser pide un documento que acredite quien es. Habla como un bolchevique, lo que exaspera a Filipp Filíppovich, y elige un nombre absurdo: Poligraf Poligráfovich, aconsejado por el Comité de la Vivienda, con los que ha hecho amistad. El apellido elegido fue, como se dijo, una variante de su nombre canino: Shárikov. Todo queda arreglado ante Shvonder, aunque el nuevo ciudadano se resiste a ir a una guerra contra las horas imperialistas si se declara, actuando como si fuera un anarquista individualista. 

 Aquí se realiza la sátira del hombre nuevo soviéticoPoligraf Poligráfovich Shárikov es sucio, vulgar, alcohólico y bolchevique, como el hombre del que extrajeron su hipófisis, Chugunkin, y ha transformado en el departamento burgués del eminente investigador en un caos. Filipp Filíppovich está desbordado. La entrada de un gato provoca la reacción instintiva del ciudadano perruno, que se ha metido en el baño. El gato se convirtió en una viejecita con pañuelo en la cabeza (estas metamorfosis diabólicas serán el eje de "El Maestro y Margarita") que quería ver al "perro que habla". Shárikov no puede cerrar el agua y todo empezó a inundarse. Con ayuda del portero Fyodor sacaron al hombre perruno. Las visitas de los pacientes tuvieron que cancelarse. Shárikov ha destruido la vida de Preobrazhenski...


 En el capítulo VII vemos a la extraña familia a la mesa, comiendo. Shárikov el hombre-perro se resiste a usar servilleta y tenedor, tiene apetencia incontrolable de vodka. Bormental actúa como mediador adiestrador del "mal salvaje". No es obtuso el nuevo hombre que reprocha a sus anfitriones la rigidez de usos y costumbres a la manera de los tiempos de los zares. Este hombre natural, en realidad, no es un hombre. Herencia de perro y cadáver de delincuente borrachín, inmerso en un mundo proletarizado, al que se adscribe, más como protesta contra el padre, que por principios, pues Shárikov no tiene valores, tiene instintos y... hábitos:

"Shárikov engulló de un trago todo el contenido de la copa, se acercó a la nariz un trozo de pan, lo olió y seguidamente se lo tragó mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
- El hábito -dijo de repente Filipp Filíppovich como recordando algo"

(Шариков выплеснул содержимое рюмки себе в глотку, сморщился, кусочек хлеба поднёс к носу, понюхал, а затем проглотил, причём глаза его налились слезами.
– Стаж, – вдруг отрывисто и как бы в забытьи проговорил Филипп Филиппович)

 Ese "Стаж" (experiencia, antigüedad) que Ricardo San Vicente traduce como "hábito", y que ni Preobrazhenski ni Bormental explican, alude a las costumbres animalescas que provienen del canis lupus familiaris y del borracho músico ladronzuelo, aunque en Aristóteles el hábito (ἕξις) es la disposición estable del carácter adquirida por repetición de actos. La traducción de San Vicente es discutible, aunque coherente con el diálogo de alusiones de los dos médicos. Esa experiencia de animal y borracho es, al fin y al cabo, el carácter de Shárikov, que ya no puede modificarse mediante la educación. 

 Shárikov -vagosoezlujurioso acosador de damas, borracho, ladrón- quiere ir al circo y rechaza el teatro. Sus hábitos son contrapuestos a los de sus educadores: eructa, no lee... Bueno, sí, lee la correspondencia entre Engels y Kautski... pero, evidentemente, no entiende nada. Su propuesta social es dividir la propiedad, y Preobrazhenski responde que, dadas las pérdidas de las consultas de ayer (por el grifo y el gato), habría que dividirlas entre los habitantes del apartamento. 

 Bormental acompaña al nuevo hombre al circo, y Filipp Filíppovich se quedó observando la hipófisis del perro flotando en un recipiente de vidrio, y guardándola celosamente en el armario con llave se quedó fumando y tomó una decisión...


 Las discrepancias entre el homúnculo y el científico contrariado continuan en el capítulo VIII. La crítica sociologista mayoritaria reduce el conflicto al enfrentamiento entre el fanatismo ignorante de los colectivistas comunistas (Shárikov y Shvonder) y la aristocrática libertad de espíritu cultivado del individualista burgués representante de una casta científica privilegiada (Preobrazhenski y Bormental). Pero en una interpretación más universal y rica de la narración, que podría estar escrita en el siglo XIX ruso, se trata de la lucha entre la masa y la inteligencia, como en Griboyédov, Ibsen, Chejov, Schopenhauer, Nietzsche, Le Bon u Ortega y Gasset. Paradójicamente hoy esa masa es fanática e intransigentemente "liberal" en su imposición de la Agenda 2030 tachando de negacionistas, fascistas y enemigos de la libertad precisamente a los que ejercen la libertad de pensamiento, es decir, la crítica del poder y sus valores dominantes. 

 Preobrazhenski, ¿es también paródico o representa las ideas de Bulgakov? Preobrazhenski rechazaría la globalista Agenda 2030 como un proyecto totalitario que impone valores seudo progresistas a través de políticas transversales, similar a la proletarización forzada que satiriza Bulgákov. Su anticomunismo lo alinearía con los críticos actuales que ven en ella un "caballo de Troya" intervencionista, persiguiendo la disidencia filosófico-política a través de mecanismos de corrección cultural (cancelación, censura con el pretexto de combatir la desinformación). 

 Shárikov se hace miembro de la asociación de inquilinos del inmueble y exige la superficie que le corresponde: cinco metros cuadrados en el apartamento de Preobrazhenski, que amenazó con echarle de casa. El ciudadano homúnculo se sale con la suya. Pero sus borracheras son cada vez más insoportables. Al mismo tiempo, Filipp Filíppovich tiene miedo por Bormental. Ambos son vistos como contrarrevolucionarios, y no se van a salvar por su "origen social", atenuante en esos casos. Filipp Filíppovich es una personalidad de renombre internacional, pero Bormental no. Preobrazhenski admite desencantado el fracaso de su operación: un golfo (parodia del monstruo de Frankenstein) en lugar de un hombre, por haber violado la naturaleza:

"Ya ve, doctor, qué ocurre cuando un investigador, en vez de marchar a la par y en contacto con la naturaleza, fuerza las cosas y levanta el velo: ¡toma!, te encuentras con un Shárikov"

(Вот, доктор, что получается, когда исследователь вместо того, чтобы идти параллельно и ощупью с природой, форсирует вопрос и приподнимает завесу: на, получай Шарикова и ешь его с кашей)

 La reflexión ética de Preobrazhenski es seria: 

"¿Qué necesidad hay de fabricar artificialmente Spinozas cuando cualquier mujer puede parirlo cuando quiera... Doctor, la humanidad resuelve sus problemas por sí misma, de acuerdo con un orden evolutivo; cada año, de modo persistente, crea decenas de genios célebres que adornan el globo terráqueo... Pero, ¿en la práctica qué? ¿Qué es lo que tenemos delante? - Preobrazhenski levantó el dedo en dirección a la sala de observación donde dormía Shárikov.
- Un canalla como nunca se ha visto.
- Pero ¿quién es? ¡Es Klim, Klim! -gritó el profesor-, Klim Chugunkin. -Bormental se quedó boquiabierto-. Es decir: dos condenas, alcoholismo, "repartirlo todo", un gorro y dos chervonets desaparecidos... un villano, un cerdo... En una palabra, la hipófisis es una cámara cerrada que determina la personalidad de cada individuo determinado... Es, en miniatura, el cerebro mismo... Yo me dedicaba a otra cosa... a la eugenesia, al perfeccionamiento de la raza humana. Y, en cambio, he caído en el problema del rejuvenecimiento. ¿O es que cree que me dedico a rejuvenecer a los demás por dinero? No, sea como sea, soy un científico"

(Объясните мне, пожалуйста, зачем нужно искусственно фабриковать Спиноз, когда любая баба может его родить когда угодно... Доктор, человечество само заботится об этом и в эволюционном порядке каждый год упорно, выделяя из массы всякой мрази, создаёт десятками выдающихся гениев, украшающих земной шар... Ну, а практически что? Кто теперь перед вами? – Преображенский указал пальцем в сторону смотровой, где почивал Шариков, – исключительный прохвост.
– Но кто он – Клим, Клим, – крикнул профессор, – Клим Чугунков (Борменталь открыл рот) – вот что-с: две судимости, алкоголизм, «всё поделить», шапка и два червонца пропали (тут Филипп Филиппович вспомнил юбилейную палку и побагровел) – хам и свинья… Ну, эту палку я найду. Одним словом, гипофиз – закрытая камера, определяющая человеческое данное лицо... Это – в миниатюре – сам мозг. И мне он совершенно не нужен, ну его ко всем свиньям. Я заботился совсем о другом, об евгенике, об улучшении человеческой породы. И вот на омоложении нарвался. Неужели вы думаете, что из-за денег произвожу их? Ведь я же всё-таки учёный)

 "Shvónder es un grandísimo imbécil. No comprende que Shárikov es un peligro más grave para él que para mí. De momento se esfuerza por todos los medios de enfrentarle conmigo, sin pensar que si alguien lo lanza contra él no quedarán de Shvónder ni los huesos.
- ¡Si sólo le interesan los gatos! Es un hombre con corazón de perro"

(Швондер и есть самый главный дурак. Он не понимает, что Шариков для него более грозная опасность, чем для меня. Ну, сейчас он всячески старается натравить его на меня, не соображая, что если кто-нибудь в свою очередь натравит Шарикова на самого Швондера, то от него останутся только рожки да ножки.
– Ещё бы! Одни коты чего стоят! Человек с собачьим сердцем)

 Filipp Filíppovich corrige a Ivan Arnóldovich: "lo más terrible de la situación es que su corazón ya no es canino sino humano. ¡Y el más podrido de todos los que existen en el mundo!" (Сообразите, что весь ужас в том, что у него уж не собачье, а именно человеческое сердце. И самое паршивое из всех, которые существуют в природе!). Bormental clama que lo matará... y Bulgakov, con su genio teatral, da un giro insospechado... aparece en el pasillo iluminado sólo vestida con un camisón el opulento cuerpo de Daria Petrovna, que, debido al pánico, les pareció desnudo. La mujer arrastraba por el suelo a Shárikov borracho, "majestuosa semidesnuda", quien en la oscuridad intentó aprovecharse de las dos mujeres. Daria Petrovna temía por Zina, doncella. Bormental la emprendió a golpes con el hombre-perro, pero el pacifista Preobrazhenski se interpone.

 ¿Qué es un ser humano? Para la tradición logocéntrica la diferencia específica que separa al ser humano de los otros es la razón (λόγος) como discurso coherente en que las palabras se refieren a la realidad. Frente a ese λόγος, que es lenguaje y lógica, y, finalmente, ciencia, están el instinto primitivo y las emociones. Los animales no humanos actúan por instinto y emociones básicas. Shárik cuando era un perro callejero actuaba por hambre y miedo. Sin embargo, al humanizarse como ente que es capaz de hablar añade costumbres, valores, ideas, que se superponen con dificultad a sus instintos caninos. Preobrazhenski sentencia: "что у него уж не собачье, а именно человеческое сердце" (su corazón ya no es canino, sino humano), y, por si fuera poco: "И самое паршивое из всех, которые существуют в природе!" (¡y el más sarnoso que existe en toda la naturaleza!). La perversión no procede del instinto, sino de la voluntad y la razón, es decir de lo específicamente humano, de la sociedad. Las costumbres, valores e ideas de la masa más la degeneración de los instintos dan lugar al monstruo, ni animal ni humano, que es Shárikov. Su corazón es vil, egoísta y destructivo, típico del lumpen proletariado, al que el elitista Dr. Filipp Filíppovich detesta. 

 Más allá de la crítica al voluntarismo revolucionario, sin duda loable, a pesar de Bulgakov, de transformar al hombre ruso en ciudadano igualitario y culto, late un pesimismo dostoyevskiano en Preobrazhenski: su fe en una ciencia, donde Dios está ausente y los hombres son malos por naturaleza, conduce al nihilismo. Preobrazhenski canturrea "Aida", goza de la buena mesa y de comodidades burguesas en su apartamento de siete habitaciones, aislado del mundo, y tolerado por su fama como científico. Es egoísta e insolidario. Su "hijo" Poligraf Poligrafovich se rebela contra el padre, afirmando los principios revolucionarios de distribución y compromiso social, pero comportándose como una bestia incívica. 


 El desenlace de este experimento fallido llega en el capítulo IX. Bulgakov, oculta al lector los detalles de los planes de los médicos. Poligraf Poligráfovich roba en el Comité de la Vivienda y huye. Tendrían que avisar de la desaparición a la milicia, mas justo en el momento en que lo comentaban, reapareció el degenerado Shárikov diciendo que le habían dado un cargo: director del subdepartamento de limpieza de animales vagabundos (gatos, etc.) en un departamento de Moscú. Shvónder le colocó allí. Unos días después de su regreso a la casa trajo a una muchacha con la que afirmó iba a casarse. El profesor Filipp Filíppovich hubo de informar a la señorita Vasnetsova, empleada en la oficina de Shárikov, de los detalles sobre ese comandante del Ejército Rojo, con el que comería piña americana todos los días en un apartamento lujoso... 

 Un paciente del profesor le enseña una denuncia contra él firmada por Shárikov y Shvónder con acusaciones de querer matar al presidente del comité del inmueble, pronunciar discursos contrarrevolucionarios, quemar un libro de Engels, y ser un menchevique notorio... El Dr. Preobrazhenski expulsa de la casa al denunciante traidor, y el perruno homúnculo apunta con un revólver al Dr. Bormental... se produce un forcejeo... pasaron unos días... en el apartamento de la calle Prechístenka reinaba el más mortal y horrible silencio...


 El lector no sabe qué ha ocurrido. El epílogo resuelve el enigma. Diez después de producirse la lucha en la sala de observación vinieron la milicia judicial y el juez de instrucción a hacer un registro bajo la acusación de asesinato del director del subdepartamento de limpieza  de M. J. K. Poligraf Poligráfovich Shárikov cometido por los cuatro habitantes de la casa (Preobrazhenski, Bormental, Zinaida Búnina y Daria Petrovna). El Dr. no entiende nada, y pregunta si se refieren a su perro. El juez aclaró que no se trataba del perro como tal, "sino de cuando ya era hombre". Preobrazhenski matiza: "¿usted quiere decir que hablaba? Esto no significa que fuera un hombre... Shárik sigue vivo y nadie ha pensado en matarlo. Piden ver al tal Shárik... y lo vieron... vaya que si lo vieron. 

Conclusión de "Собачье сердце"

 Dejamos al lector sin desvelar las últimas páginas de esta brillante novela de Mijail Bulgákov de perros, médicos, bolcheviques, burgueses, y, sobre todo, ὕβρις que desafía el poder de la naturaleza y de Dios creando vida.
 Como en "Frankenstein, or, The Modern Prometheus" (1818) de Mary Shelley (1797-1851), "Собачье сердце" (1925) de Mijail Afanasievich Bulgakov (1891-1940), la ciencia es arrogancia, desmesura (ὕβρις, hybris), la de la inteligencia que no acepta límites, no acepta vejez ni muerte.

 El estudiante Victor Frankenstein es de origen noble y admirador de la alquimia que prometía el "elixir de la vida". Desencantado de la alquimia, se interesa por la química en Baviera, y sin abandonar su viejo sueño, aspira a crear vida a partir de materia inanimada mediante la técnica. La criatura a la que dio vida, no se sabe si por reunión de fragmentos de cadáveres o por alguna desconocida sustancia química, o por ambas causas, será un humanoide desgraciado por su monstruosidad y un criminal que se rebelará contra su creador.
 El Dr. Filipp Filíppovich Preobrazhenski es un eminente médico ruso que investiga la hipófisis y el rejuvenecimiento. En el principio de la narración sus discretos pacientes parecen gozar de una renovada potencia sexual, pues, al fin eso es la juventud biológica: la capacidad de procrear... y gozar. Estos adinerados pacientes rebasan incluso los límites morales (legales) al recobrar su potencia juvenil. Pero el anhelo de Preobrazhenski, su ὕβρις, es dar el salto del animal al humano. Y para ello busca un perro callejero manso. El resultado será un caos. El can "bolita" (shárik), tras la operación de implantarle una hipófisis y genitales humanos, resulta ser un hombre-perro Shárikov, lumpen violento y repugnante, mientras que la criatura de Victor Frankenstein será vengativa. Ambos sufren por una existencia que no les pertenece. Ésta es la idea: el homo sapiens es el único que se asombra y se pregunta por su existencia. Los monstruos fruto de la ὕβρις sufren al tener conciencia de estar en una existencia que no les pertenece. 

 Para toda ὕβρις (desmesura) hay una Νέμεσις (némesis), es decir, una venganza divina, una justicia retributiva, un equilibrio cósmico restablecido. Todos los hijos para afirmarse necesitan matar (metafóricamente) al padre. El hijo es siempre un monstruo sacado de la nada y traído al ser para sufrir. La justicia es que tanto el padre como el hijo serán devorados por la noche de la nada, aunque antes intentaron ser inmortales en su desmesura de crear, destruir, amar, odiar, gozar, soñar... sin resultado alguno. Shárikov es un hijo no deseado, ingrato y brutal, como el monstruo de Frankenstein. Su lugar natural es el no-ser. En "Corazón de perro", ni siquiera el chucho vagabundo Shárik tiene sitio en la sociedad, mendiga alimento y calor. Menos aún el híbrido mutante hombre perruno Shárikov. Lo de menos es el fondo social de la nueva sociedad comunista. El problema es universal...


Conclusión - Humanidad del perro, semihumanidad del hombre 

 En estas dos novelas los personajes humanos o humanizados (homunculus) -Guerasim en "Mumú" de Ivan Turguéniev y Shárikov en "Corazón de perro" de Mijail Bulgákov- representan el "monstruo semihumano" por su alteridad física y social: fuerza descomunal y aislamiento en el primero, humanización grotesca y proletario bolchevique en el segundo. Frente a ellos, los perros Mumú y Shárik encarnan lealtad y humillación (desprecio social) por el animal callejero, sin carácter de monstruosidad: la naturaleza es inocente, la sociedad corrompe y designa lo diferente como repulsivo, amenazante y merecedor de aniquilación: es el monstruo

 Guerasim, siervo sordomudo (глухонемой) de fuerza hercúlea arrancado del campo y llevado a la gran ciudad, Moscú, evoca lo semihumano por su vigor sobrehumano y su incapacidad de hablar, que lo aísla como un gigante trágico en la jerarquía servil. Su amor por Mumú, la perrita rescatada y leal que lo humaniza emocionalmente, culmina en el acto forzado de ahogarla por orden de la dueña, a la que el siervo obedece irracionalmente. Ese amor es el único que el hombre apartado de la fraternidad de sus semejantes puede conocer. 

 En el otro extremo, en "Corazón de perro"Shárik, chucho callejero, hambiento, herido, humillado, arrancado de las frías calles del invierno moscovita y operado por el profesor Preobrazhenski, se transforma en Poligraf Shárikov: un homínido (Homunculus) vulgar, grosero, que parodia al "nuevo hombre soviético", combinando instintos caninos con vicios humanos como el alcoholismo y la delación. Más allá de la reductiva interpretación sociologista, la novela de Bulgakov, rezuma un gran pesimismo antropológico: el ser humano es realmente un monstruo, tanto en su forma burguesa (Preobrazhenski es descrito como egoísta, insensible al dolor de sus semejantes o del propio perro al que usa como un simple medio para conseguir prestigio como científico), como en la seudo proletaria (Shárikov, es la caricatura de una naturaleza no educada sino retorcida hasta la monstruosidad. Mientras que el can Shárik era puro, aunque lastimado y quejoso, el ser híbrido que nace de él, representa la imposible armonía de naturaleza y utopía social).

 Inversamente el perro -Mumú leal e inocente, víctima de la  brutalidad humana; Shárik, humillado pero astuto- carece de monstruosidad, actuando como espejo de la condición humana opresiva. Guerasim y Shárikov, semihumanos marginados (siervo rural, proletario mutado), proyectan fuerza destructiva desencadenada por las estructuras sociales mientras los canes representan afecto y lealtad.

 Una inversión moral que nos hace replantearnos si el bien puede alojarse en un mundo deshumanizado por el poder y la sumisión, donde el propio ser humano queda despojado de su condición, que reconoce como algo perdido en el afecto sincero y la fidelidad inquebrantable del perro.

Francisco Huertas Hernández
Enero-febrero de 2026