domingo, 10 de mayo de 2026

"Petersburgo" (1913). Andrei Biely. Resumen de una novela experimental: la ciudad y las sombras. Percepción alterada y violencia política. Francisco Huertas Hernández. 4º Ensayo

"Petersburgo" (Петербург) (1913). Andrei Biely. Resumen de una novela experimental: la ciudad y las sombras. Percepción alterada y violencia política.
4º Ensayo. Francisco Huertas Hernández

Mis tres ediciones de "Petersburgo" de Andrei Biely:
1) "Petersburgo", edición española de Akal (2021). Traducción de Cañete de la primera edición completa rusa de 1916; 2) "Pétersbourg", edición suiza de Éditions des Syrtes (2018), traducida por Catteau y Nivat de la segunda edición acortada berlinesa de 1922, seguida del ensayo "Le jeu cérébral, étude sur Pétersbourg" par Georges Nivat"; 3) "Петербург", edición rusa de Альпина Проза (2023) a partir de la primera publicación en ruso











Андрей Белый «Петербург» (1916). факсимильное воспроизведение первой книжной (1916, тираж 6000 экз.) публикации романа, представляющей собой механическое воспроизведение частей романа из трех сборников "Сирин" (1913-1914, тираж каждого сборника 8100 экз.)


La novela "Petersburgo" (1913-1914, 1916) de Andrei Biely. Dos ediciones (1916, 1922): dos novelas

 Expondré brevemente el contenido de la compleja novela experimental del escritor ruso Borís Nikoláyevich Bugáyev (1880-1934), conocido por el seudónimo de Andrei Biely

 A) Primera edición (1916): Ante todo, tenemos dos novelas: entre 1913 y 1914 la editorial Sirín (Sirena) de San Petersburgo editó por entregas la extraña historia de Biely.
Luego, publicada íntegramente en formato libro en 1916, en cuya portada se aprecia el alfabeto ruso anterior a la reforma ortográfica de 1917-1918. Esta primera edición era bastante extensa: unas seiscientas páginas, y contenía muchas alucinaciones cinestésicas de los personajes y una fuerte influencia de la Antroposofía de Rudolf Steiner, que Biely siguió desde 1912. Los temas antroposóficos y ocultistas están presentes en esta primera edición: "juego cerebral"; simbolismo del Este -caótico, mongol- y el Oeste -lógico, europeo, burocrático-racional-, estando Rusia en el centro de este conflicto cósmico; uso simbólico de los colores (cielo y río petersburgués, casas, mobiliario, vestidos...) y el ritmo (prosa poético-sensorial adaptada a gestos corporales y movimientos de masas...). 
 Esta edición, luego reducida por el escritor, se considera canónica en Rusia y es la usada por Akal en España para su traducción. Una obra rica en planos narrativos, metapsíquicos y antroposóficos.

 B) Segunda edición berlinesa (1922): "Petersburgo" era una obra muy difícil para los lectores. Biely hizo una edición para el público alemán y europeo (en ruso) en la editorial Époche. Probablemente, bajo exigencias de la editorial y también por evolución de las ideas del autor, en lugar de corregirla, la redujo en un tercio, cortando párrafos enteros.
 Ésta es la edición que sirvió de base a la tercera, reeditada en Moscú en Editorial Nikitínskie en 1928, aún más recortada. Jacques Catteau y Georges Nivat tradujeron del ruso al francés esta versión, publicada en 1967 en Francia en Éditions L'Âge d'Homme. En Suiza, en 2018, Éditions des Syrtes usó esta versión.
 Es muy curioso que el lector español y el francófono lean dos "Petersburgos" completamente diferentes, lo cual recuerda las versiones duplicadas de las sinfonías de Anton Bruckner. 


Resumen de "Petersburgo": planos, estilo, simbolismo, teosofía, kantismo, Oriente y Occidente.
Una ciudad espejismo, unos personajes-sombras, violencia política (la bomba), conflicto padre-hijo, alucinación y geometría

 C) Dos planos en la historia: Resumir la novela "Petersburgo" es una tarea difícil: por un lado, la trama simplificada es sencilla, pero, por otro, la complejidad de los "juegos cerebrales" y las proyecciones de unos personajes en otros -convertidos en sombras que deambulan entre la niebla nocturna o se desplazan por casas y organismos recargados y decorados con esculturas (cariátides, atalantes) que juzgan y vigilan a los mortales desde las cornisas-. Estos testigos de piedra simbolizan la mirada de la historia y del destino. En la interpretación de Rudolf Steiner podrían entenderse como formas de pensamiento materializadas. Así, los personajes interactúan con los espacios, porque sus propias ideas se expanden sensorialmente. Los viajes astrales -al menos en la primera edición- llevan a los protagonistas más allá de sus límites, aunque, al mismo tiempo, corroen su racionalidad y arruinan su equilibrio psíquico y su salud.

 D) El estilo: Los críticos la han definido como una de las prosas más brillantes de inicios del siglo XX. Corresponde a la Edad de Plata de las letras rusas (1890-1929). Ya es un tópico decir que es el "Ulysses" de Joyce ruso. Aunque sería al revés porque la novela de James Joyce se publicó en 1922, y la de Biely en 1914. La prosa poético-teosófica de Biely en ruso es superior a la de Joyce, si uno atiende a la belleza musical y panestésica (multisensorial) de "Petersburgo"
 Andrei Biely usa un metro poético específico: el anapesto, que, según los filólogos, imita sonidos presentes en la trama: el galope de la escultura del Jinete de Bronce, o el tic-tac de la bomba. Si Joyce recorre una gama de estilos casi enciclopédica en el uso de todos los registros lingüísticos, Biely aguza su oído musical -se le ha comparado con Aleksandr Skriabin-: su prosa es una partitura musical y hay abundancia de leit-motivs (repetición de párrafos enteros o variaciones mínimas). Skriabin y Biely intentaron establecer correspondencias entre sonidos y colores (el amarillo o el verde adquieren un valor disonante en la descripción de espejismo poético de la ciudad del Nevá). Ambos estaban imbuidos por ideas místicas: buscaban transfigurar la materia en estados espirituales de fusión cósmica. Puede que el Biely que eliminó una tercera parte de su novela en 1922 ya se hubiera alejado de ese mundo steineriano, pero su prosa simbolista permanecía ligada a una visión interior.

 E) El simbolismo: Biely abrazó el movimiento simbolista sobre 1898, y junto a Petrovski, Kobilinski, Soloviov, Vladimírov y Sízov, formó el Círculo de los Argonautas. Se decanta por escribir lo que él llama "Sinfonías". En esta primera etapa, Biely es poeta: "Золото в лазури" (Oro en el azul celeste) (1904), "Пепел" (Cenizas) (1909) y "Урна" (Urna) (1909). El misticismo y la sinestesia (cromatismo sonoro) predominan. 
 La gran influencia de Biely fue Aleksandr Blok (1880-1921), el jefe del movimiento simbolista. Amigo y maestro, del que se apartó al enamorarse de su esposa, Liubov Dmítrievna Mendeleieva. Explica Georges Nivat que Andrei Biely intentó suicidarse una noche de septiembre de 1906 por este motivo, incidente que recogerá en un episodio de la novela en el personaje de Nikolai. Andrei Biely, dice Nivat, deliraba en el apartamento de su madre en Moscú durante el verano de 1906 con apuñalar a Liubov... ¡enmascarado bajo un dominó rojo!... lo que constituye uno de los leit-motivs centrales de su novela posteriormente. Poe, lo demoniaco, el terror, la muerte y la locura, se cruzan.

 F) Immanuel Kant: La racionalidad es la esencia humana, en tanto que somos seres de lenguaje, que buscamos comunicarnos y que nos entiendan. La dimensión lógico-verbal-matemática, en el ideal cartesiano de la claridad y la distinción, surgió con fuerza en Biely tras sus devaneos con el ocultismo y la teosofía de Steiner. La represión del movimiento revolucionario de 1905 en Rusia también fue entendida como un fracaso del misticismo de Soloviov, con el que extrañamente se asoció. La mala comprensión de la compleja teoría del conocimiento de Kant dio lugar a la extraordinaria filosofía de la voluntad de Schopenhauer. Andrei Biely y su alter ego, el personaje Nikolai Apolónovich Ableújov, eligen a Kant para reconciliar lo físico-espacial del mundo real, externo, y lo espiritual-temporal del mundo psíquico. Los Ableújov, padre e hijo, están obsesionados con lo geométrico, una estructura matemática que somete a lo real-dinámico y a la voluntad, tranquilizando la conciencia, aunque sea falsamente. 

 G) La primera novela, "Серебряный голубь" (La paloma de plata" (1909): Biely concibió una trilogía épico-filosófica sobre Rusia, escribe Rafael Cañete, de la que "Petersburgo" sería la segunda parte. "La paloma de plata", bajo una fuerte influencia de Gógol, abría la trilogía proyectada. Georges Nivat analiza la primera novela del autor moscovita como "la marcha hacia Oriente de un joven intelectual ruso, el estudiante Darialski, desgarrado entre dos extremos: su novia, Katia, dulce y cultivada, y, por otro lado, Matriona, esposa del carpintero Kudeiarov, jefe de una secta secreta, la secta de la Paloma. Ésta simboliza el misticismo del pueblo, el erotismo, Oriente. Darialski, hechizado, elige Oriente y muere atrozmente. El conflicto entre Oriente y Occidente, en Rusia, será uno de los temas ímplicitos de su gran novela posterior, "Petersburgo".

 H) Oriente vs. Occidente: En "Petersburgo" el conflicto entre Oriente y Occidente es una lucha metafísica, no una cuestión geográfica de la Rusia siberiana y la Rusia palaciega petersbuguesa. Lo occidental está asociado a Apolón Apolónovich Ableújov, Consejero de Estado de un Organismo gubernamental: un hombrecillo anciano que encarna la burocracia petrificada de los informes. Encerrado en un coche de caballos, en el trayecto de su mansión estancada al Organismo ministerial, tiene delirios geométricos que comprimen la ciudad de las masas obreras y el caos de la naturaleza cambiante en líneas rectas y cubos. También su hijo, Nikolai Apolónovich, revolucionario de salón, y lector de Kant, aspira a la quietud geométrica, acosado por alucinaciones parasensoriales. 
 El Oriente que llega impetuoso, desde la herencia mongola, y ese fantasma que el terrorista Dudkin ve en el papel pintado de su cuarto, es la bomba, que rueda amenazante y desconocida por varias manos. Es el caos de las masas obreras, la huelga de la que se habla y no se ve, la revolución de 1905 en la que se sitúa la narración, pero no tiene presencia visible.
 Rusia es Europa y es Asia, es Occidente y Oriente. En ella se juega esa tensión geopolítica: Desde la polémica entre Chaadayev y Pushkin. En 1836 Piotr Chaadayev, en una polémica carta filosófica -¡escrita en francés!-, niega que Rusia tenga historia, ni tradiciones ni haya aportado nada al mundo, no pertenece ni a Occidente ni a Oriente, "somos un pueblo excepcional" (Мы не принадлежим ни к Западу, ни к Востоку, мы — народ исключительный). No obstante, Chaadayev abogaba en la carta por el acercamiento a Occidente, en el que veía la realización del espíritu religioso que le animaba.
 Aleksandr Pushkin respondió a Chaadayev: Rusia tiene su esencia, no circunscrita al Occidente al que admira Chaadayev, y defendía su historia por encima de cualquier sentimiento de inferioridad y desprecio como los mostrados por Chaadayev.
 El choque entre occidentalistas y eslavófilos quedaba inaugurado, y, lamentablemente, sigue hasta hoy. Andrei Biely, en su novela "Petersburgo" parece inclinarse por la eslavofilia, a partir de su visión sombría de la burocracia europeizante. "Una nada a punto de estallar" por las tensiones sociales, que derivan de su doble principio. El misticismo de Biely le acerca más al oriente que conoció en su viaje a Egipto. 

 I) La ciudad-espejismo, Petersburgo: El novelista ruso de pseudónimo Biely (blanco) compone un gran fresco cromático y con trazos impresionistas, o una sinfonía/ópera casi atonal de múltiples leit-motivs. Señala Georges Nivat que este poema (a la manera de "Almas muertas" de Nikolai Gógol), "visión lírica y subjetiva del mundo", que "combina lo grotesco con lo precioso", tiene en su centro a "un individuo sufriente, una sensibilidad delirante, que persiguen espejismos cerebrales". El gran espejismo es la ciudad. El lector encontrará aquí una ciudad que se debate entre las rectas avenidas y las nieblas oscuras y húmedas, una ciudad imaginada y vivida como pesadilla, siempre. Una ciudad en la noche. Y esa ciudad, capital del Imperio Ruso, "parece que existe, pero es mera apariencia" (Если же Петербург не столица, то – нет Петербурга. Это только кажется, что он существует) escribe Biely en el prólogo. ¿Por qué es mera apariencia, o, mejor dicho, sólo parece que existe? Porque es una proyección mental, un "juego cerebral" (Мозговая игра) de los protagonistas (Apolón Apolónovich Ableújov, Nikolai Apolónovich Ableújov, Aleksandr Ivánovich Dudkin)

 J) El "juego cerebral" (мозговая игра), del espejismo al delirio, las formas a priori del conocimiento expandido: el pensamiento humano es creador. Ésta es la tesis central de todo idealismo epistemológico. El siglo XIX fue el siglo del idealismo alemán, desde el Idealismo transcendental de Kant al Idealismo absoluto de Hegel. Pero Francisco de Goya (Capricho nº 43), en una crítica precursora de la modernidad racionalista sostuvo que "el sueño de la razón produce monstruos". Interpretar el título de este grabado como una razón dormida dejando las fuerzas irracionales reinar es lo más fácil, pero cabría una lectura más inquietante, nietzscheana: la razón misma es un sueño, un velo, que niega la realidad esencial del caos, la fuerza, la vida, el instinto. La razón como enemiga de la vida. Esta interpretación nietzscheana conviene más a Biely que leyó al filósofo alemán, enemigo del idealismo. La tríada masculina principal de "Petersburgo" vive en el delirio: el delirio del poder (Apolón), el delirio del conocimiento (Nikolai) y el delirio de la acción violenta clandestina (Aleksandr Dudkin, el desconocido). ¿Y qué es un delirio? Un espejismo patológico, un espejismo aterrorizado, una forma a priori aterradora que se impone a los hechos, al caos sensorial, aunque, en sí mismo, el delirio es un caos, porque zarandea la conciencia, la expande y la confunde. 
 En Biely los pensamientos salen fuera del cuerpo -lectura esotérica de Kant: las formas a priori se materializan pesadillescamente-: las sombras percibidas se transforman en seres móviles, de apariencia humana. La densidad sensorial de la ciudad espejismo sirve de materia para la construcción de seres que emergen de la niebla, como el espía gubernamental Morkovín. En algunos párrafos pensados por Nikolai Apolónovich, éste describe la expansión de su materia a través del universo en una disolución del yo, semejante a los efectos de las drogas psicodélicas. Nivat insiste en la estructura de espejismo, de la repetición de sonidos, frases, colores, que disuelve la confianza del lector tradicional en el texto, y le hace sentir alucinaciones parecidas a las de sus personajes.
 No se trata de una visión psicoanalítica de fuerzas inconscientes y reprimidas, y trasciende incluso los temas de la teosofía y el ocultismo, pues las "fuerzas extrañas" -citando a Leopoldo Lugones- de la novela se construyen con signos sensoriales, lingüísticos y ritmo musical. La vida, y toda novela es vida, tiene un ritmo siniestro e inaudible, un tic-tac que no es sólo el paso del tiempo, o la inminencia de la catástrofe, sino el engranaje no verbal que conecta lo superficial y lo terrible.

 K) Padre e hijo: un conflicto eterno: La desconfianza, rivalidad y odio entre el viejo Apolón y su hijo Nikolai, tiene su origen en la infancia del autor, cuyo padre era una eminencia de las Matemáticas pero atemorizaba al pequeño Borishenka. Hay un nivel político en este enfrentamiento: la vieja Rusia zarista cuadriculada de Apolón Apolónovich que únicamente hace informes para inundar toda Rusia. Y la nueva Rusia, que no se sabe cómo será aún, mezcla de Kant  y socialismo con bombas, de Nikolai Apolónovich. Es el conflicto entre Estado y Revolución. La sinuosidad de la novela hace que el hijo quiera destruir al padre, pero se parezca tanto al padre, que, apenas pueden distinguirse: ambos viven en el delirio de los "juegos cerebrales". 
 La oposición edípica no admite una lectura freudiana: el hijo no desea a la madre, ni experimenta por ella ninguna fijación. Bien es cierto, que el autor dice que Apolón violaba a su esposa hasta que ésta se fugó con un pintor italiano a España. El hijo necesita matar al padre para desarrollar su identidad, pero ambos son simplemente sombras de sus delirios, de la ciudad espejismo. 
 Será la bomba, y no la madre que regresa, Anna Petrovna, lo que une dialécticamente, y físicamente, a padre e hijo, una bomba de Dudkin, del "partido" (¿qué partido?), que es entregada secretamente al hijo con la orden del partido para que cumpla su promesa y mate al representante del Estado zarista, el padre, alto funcionario, y casi futuro ministro.
 Padre e hijo se violentan cuando tienen que hablar. Son incapaces de comunicarse. A fin de cuentas, un hijo es un ser que ha llegado al mundo sin quererlo, y, necesariamente, desplazará al padre de su posición. No cabemos todos en el mundo. El poder exige el desalojo de las viejas generaciones. 

 L) Resumen de una novela ya explicada: Petersburgo es una ciudad que no existe, que es mera apariencia. 1905. En unos pocos días de septiembre y de octubre, entre huelgas que el lector no encuentra y la inminencia revolucionaria que sirve de fondo, varios personajes fantasmagóricos, entre lo grotesco y lo lírico-delirante, van de un sitio a otro, buscando no sé sabe qué. Apolón Apolónovich Ableújov, personaje anciano y alto cargo de un Organismo, de corte gogoliano, va cada día en su coche de caballos al Ministerio, observando con temor las masas que circulan por la ciudad. Su hijo, Nikolai Apolónovich Ableújov, es un estudiante taciturno y algo inclinado, que reparte su tiempo entre la lectura de Kant y sus devaneos con los revolucionarios. Un desconocido, de nombre Aleksandr Ivánovich Dudkin, es encargado de transportar una bomba, que será entregada a Nikolai, que prometió ayudar al partido. Ahora, el partido, en una carta anónima exige que cumpla su promesa y mate a un alto cargo, que es... su padre.  Dudkin tiene un contacto en el partido, un personaje grueso llamado Lippánchienko, casado con Zoya. Por otro lado, Nikolai está enamorado de una mujer casada, Sofia Petrovna, cuyo marido es un militar, Serguei Sergueich Lijutin. Como la señora, coqueta y de pocas luces, rechaza a su admirador, éste, Nikolai, se venga de ella, asustándola disfrazado de arlequín, vestido con un dominó rojo, enmascarado... Se descubre al arlequín y el padre se pone en guardia. Un espía o agente doble del partido y del gobierno amenaza a Nikolai, éste busca una explicación en Dudkin, y éste en Lippánchienko, pero, al final, en un bucle infinito, es probable que el propio Nikolai sea un espía del gobierno infiltrado en el partido... Mientras la bomba (una simple caja de sardinas) ha sido encontrada por Apolón en el despacho de su hijo sin saber lo que es y se la ha llevado. Por si todo esto fuera poco, regresa la esposa fugada con el pintor. Anna Petrovna, viene desde Granada, para ver cómo está su familia... 
 Es una novela donde no hay amor verdadero, donde no hay profundidad psicológica en los personajes, más bien arquetipos, aunque el fondo de sus mentes se impone desplazando la acción externa como algo accesorio. 

 La trama en sí, con sus personajes secundarios, no dice mucho, pero es la narración musical, obsesiva, los "juegos cerebrales" de los personajes, sus movimientos físicos, descritos con análisis de relojero, interaccionando con sus mentes que interfieren, modelan y multiplican la realidad en un misterio desasosegante, con una ciudad fantasmal que mueve los hilos invisibles, lo que hace de "Petersburgo" una obra maestra absoluta. Su prosa poética y rítmica es de una belleza paralizante y el mundo que Biely ha construido permanece en el alma del lector más allá del tiempo...

Francisco Huertas Hernández
10 de mayo de 2026


Bibliografía:

1) Andrei Biely: "Petersburgo". Akal. Madrid. 2021. Traducción de Rafael Cañete 
2) Andreï Biely: "Pétersbourg". Éditions des Syrtes. Genève. 2018. Traduit du russe par Jacques Catteau y Georges Nivat. Suivi de "Le jeu cérébral, étude sur Pétersbourg" par Georges Nivat"
3) Андрей Белый: "Петербург". Альпина Проза. Москва. 2023 

jueves, 7 de mayo de 2026

Francisco Huertas Hernández: una biografía indómita. Del lirismo hermético a la claridad disidente. El autor de "Diario de un Profesor de Filosofía" se confiesa

Francisco Huertas Hernández: una biografía indómita. Del lirismo hermético a la claridad disidente.
El autor de "Diario de un Profesor de Filosofía" se confiesa


Francisco Huertas Hernández.
Le Blanc-Mesnil (Île-de-France, Métropole du Grand Paris). 1965


  Una biografía es una escritura vital que depende de nuestra caligrafía, nuestra vista y nuestra memoria. Escribir lo que hemos visto y recordado, pero con el horizonte de lo que hemos querido ser. Porque una biografía no es tanto lo que se hizo como lo que se quiso hacer, el proyecto de vida que nos forjamos. 
 Nací en Le Blanc-Mesnil, la banlieue de París, el 12 de noviembre de 1963. Era un bebé gordo y mofletudo. Sé por mis padres que me gustaban la música y los camiones de basura. Probablemente también las ciudades, las mujeres y los libros. 

 Así que me trajeron a España y olvidé conscientemente las pocas palabras francesas que había aprendido viendo la televisión y cantando las canciones de Antoine. ¡Ah, pero la melodía de la lengua de la patria de nacimiento nunca se olvida! Quise ser compositor y escritor, y, despejadas las dudas de mi mal oído, sustituí las corcheas y las fusas por la sintaxis y el oxímoron. Mis primeros garabatos ya eran literatura, porque la caligrafía siempre es una confesión psicográfica. ¡Qué olvidada está la caligrafía! Sin el dominio técnico, la belleza y la claridad de nuestros trazos difícilmente podremos reflejar las estancias entreabiertas del alma.

 Dibujaba mal, tarareaba desafinado (¡Tom Jobim y Newton Mendonça nos consolaron!), jugaba solo y presentía un destino inmenso, aunque no sabía dónde. 

 Y tú, lector, "mon semblable, - mon frère", quizás esperas conocer la ocasión en que tú y yo coincidimos en el párrafo que de mi mano salió con temblor y en tu ojo entró sin pudor...

 Fueron mis maestras de escuela, sin duda, las primeras que leyeron mis escritos. Allí en Palencia y en Valladolid. Las redacciones del colegio eran semilla de la escritura autobiográfica que más tarde fluiría por las libretas de viaje. 

 En 1979 se inició oficialmente mi trayectoria truncada de poeta adolescente, imbuido de surrealismo (algo difuso entre García Lorca e I am the Walrus). En periodos intermitentes quise expresar sentires e ideas en verso libre. Pero no era mi camino. En enero de 1985, en hojas sueltas de papel, empecé mis diarios, "Entre la filatelia y la halterofilia. Memorias de un hombre de acción", homenaje y parodia de mi amado Don Pío Baroja. Cientos de confesiones medio veladas y sin tino literario se sucedieron en madrugadas de whisky, poker, pubs y compañeros de apartamento en los años universitarios.

 Un verano de 1995 decidí publicar mi cuaderno con el Diario de Oviedo, de tapas grises y caligrafía tan perfecta que desentonaba del aire sombrío y taciturno de su contenido. Ese libro era puro "lirismo hermético y solipsismo elíptico", y mi amiga radiofónica, Luisa Castro, hizo un prólogo muy atinado. Allá en la calle Fuencarral de Madrid firmando el contrato uno se las prometía muy felices, y no me di cuenta de que no habría promoción, aunque sí distribución. Durante años siempre pasaba a la Casa del Libro de la Gran Vía, y desplazaba varios estantes móviles para sacar una copia de mi libro "Entre la filatelia y la halterofilia. Diario de Oviedo" y mirarla arrobado.

 En enero de 2014 un alumno del instituto de Alicante en el que trabajaba creó el blog Acorazado Cinéfilo, con el objetivo de cooperar con otro centro educativo de Francia, en un proyecto europeo. Al principio se trataba sólo de publicar los comentarios de los estudiantes de la asignatura de Sociología. El proyecto era loable: "Cine clásico, sociología y tercera edad". ¡No me digan que usar filmes de Ozu, Renoir, Griffith, Eisenstein, Bergman o Welles para explicar sociología y vincularlos con la tercera edad no era una idea original! El blog continuó cuando la asignatura desapareció, y seguí subiendo otros comentarios de estudiantes de psicología, filosofía y ética. Pero uno necesita expresarse, y unir el trabajo y la vida: así el blog empezó a incluir mis publicaciones de cine, y los colaboradores, que por docenas fueron pasando... hasta de cuatro continentes. Acorazado Cinéfilo se transformó en un contenedor de apuntes de clase y artículos de cine clásico y literatura.

 En enero de 2021, en momentos amargos de mi existencia -¡y cuándo no!- empecé a escribir "Diario de un Profesor de Filosofía (1989-2023)" en el blog, con la intención de convertirlo en libro. Mi psicoanalista me dio la idea de que fuera una trayectoria de toda mi vida laboral. Y como conservaba el cuaderno de mi debut como docente en 1989, pude hilar una suerte de itinerario poético-filosófico que se editó en Barcelona unos meses después de mi jubilación. Si durante años la soledad me hizo escribir elípticamente, tras todas las travesías por el amor y la enseñanza, arribé a la isla de la clarté et la distinction que pedía René Descartes para alcanzar la verdad. Nunca había apreciado el racionalismo estricto cartesiano, y, sin embargo, el lector quiere comprender, como el espectador de cine e, incluso, el oyente de música. La "voluntad de verdad", esa motivación obstinada del filósofo, según Friedrich Nietzsche, coincide plenamente con la necesidad del lector de entender. El ser humano es cruel con los que no entienden: el maestro se burla del alumno que no asimila, el jefe mortifica al empleado que no ejecuta bien la tarea o no la comprende, y el lector es despiadado con los libros con los que no se identifica...

 Y ahora estoy aquí, con las manos tendidas hacia ti, lector, como ante Dios, esperando el juicio. En esta biografía apenas hay hechos, personas o logros; hay una vida del espíritu. Esa que fue la primera —cuando nuestras manos trazaban letras temblorosas en los cuadernos Rubio— y que es también la última: la que ante el ocaso, en la tarde fría del invierno, entrega sus verdades claras y desobedientes a esos lectores lejanos que acaso aún no han nacido.

Francisco Huertas Hernández
7 de mayo de 2026
 

lunes, 4 de mayo de 2026

"Cine soviético: arte, ideología, emoción: "La calle de los tres álamos"". Conferencia (Video) de Francisco Huertas Hernández. Escuela Oficial de Idiomas. Málaga. 30 de abril de 2026. "Три тополя на Плющихе" (1968). Татьяна Михайловна Лиознова. "Tri topolya na Plyushchije" (Tres álamos en Plyushchija / La calle de los 3 álamos) (1968). Tatyana M. Lioznova. Cine romántico soviético de la Nueva Ola. Una película que surgió de una canción: "Ternura"

"Cine soviético: arte, ideología, emoción: "La calle de los tres álamos"". Conferencia (Video) de Francisco Huertas Hernández.
Escuela Oficial de Idiomas. Málaga. 30 de abril de 2026.
Ciclo 11 idiomas, 11 miradas.
Departamento de Ruso. Profesora: Svetlana Dalaloyan.
"Три тополя на Плющихе" (1968). Татьяна Михайловна Лиознова. "Tri topolya na Plyushchije" (Tres álamos en Plyushchija / La calle de los 3 álamos) (1968). Tatyana M. Lioznova. Cine romántico soviético de la Nueva Ola. Una película que surgió de una canción: "Ternura" (Нежность)



VIDEO. Conferencia: Cine soviético: arte, ideología y emoción. "La calle de los tres álamos" (1968) de Tatyana Lyóznova. Escuela Oficial de Idiomas (Departamento de Ruso). Málaga. Por Francisco Huertas Hernández. 30 de abril de 2026.
11 Idiomas. 11 Miradas.
Departamento de Ruso. Profesora: Svetlana Dalaloyan.
"Три тополя на Плющихе" (1968). Татьяна Михайловна Лиознова. "Tri topolya na Plyushchije" (Tres álamos en Plyushchija / La calle de los 3 álamos) (1968). Tatyana Mijailovna Lióznova. Cine romántico soviético de la Nueva Ola. Una película que surgió de una canción: "Ternura" (Нежность)



 El jueves 30 de abril de 2026 a las 17.30 en el Salón de Actos de la Escuela Oficial de Idiomas de Málaga, sita en el Paseo de Martiricos, tuvo lugar una conferencia de Francisco Huertas Hernández, divulgador de cine y literatura rusa, dentro del ciclo "11 idiomas, 11 miradas". La profesora y jefa del Departamento de Ruso, Svetlana Dalaloyan Shakhbazyan invitó a este ponente. El conferenciante quiere agradecer a la Directora de la Escuela de Idiomas malacitana, Marta Perles Aguado; a la Jefa de Estudios, Sara Alarcón Moreno; y al Departamento de Actividades Extraescolares con su Coordinadora del Proyecto Babelcast, Alicia Sendino Cariñena, la hospitalidad y afabilidad mostradas. Y, muy especialmente, a la profesora Svetlana Dalaloyan, por su incansable contribución a la cultura.


 La charla se tituló "Cine soviético: arte, ideología, emoción" y presentó tres partes. La moderadora preguntó cómo surgió el interés por la cultura rusa del ponente, y éste habló de su infancia en el París del general De Gaulle en 1963-1966 cuando la industria y arte soviéticos se exhibían en la capital francesa. El padre del conferenciante le abrió el camino: un LP del primer concierto de piano de Chaikovski, y, más tarde, ya en España la televisión, cuyas adaptaciones de clásicos de la literatura rusa despertaron un amor que dura hasta hoy. Sobre este asunto pueden leer y ver el siguiente enlace (La cultura rusa. Orígenes de una pasión en la infancia. Actualidad de una vocación: mi divulgación del cine soviético en Acorazado Cinéfilo. Francisco Huertas Hernández)

 Leyó en ruso Francisco Huertas Hernández un fragmento de la novela "Almas muertas" de Nikolai V. Gógol

Русь! Русь! вижу тебя, из моего чудного, прекрасного далека тебя вижу 

(¡Rusia! ¡Rusia! Te veo desde esta maravillosa y bella lejanía)


 Si en una novela se condensa el alma rusa es, sin duda, en "Мёртвые души" (Almas muertas) de Gógol. Y es que el arte es la expresión más profunda del alma de un pueblo, de una nación, siguiendo la idea del romanticismo alemán, de un "espíritu del pueblo" (Volksgeist), formulada por Herder.


 La primera parte de la charla analiza la relación entre arte y almaFyodor M. Dostoyevsky nos dejó a través de un personaje de "El idiota", una variante de esta idea: "La belleza salvará el mundo" (Красота спасёт мир), y Lyev N. Tólstoi creyó que el arte es el medio de comunión entre las personas a través de sentimientos compartidos. 

 El cine es el séptimo arte, y, aunque rara vez se menciona, el cine soviético representa la continuidad de la literatura de la Edad de Oro rusa, con adaptaciones e historias y personajes esencialmente rusos. El ponente introduce la película de la que hablará en la tercera parte de la charla: "La calle de los tres álamos" de Tatyana M. Lyóznova.

 Pero, ¿cómo surgió el cine en Rusia? ¿y cuáles son sus etapas significativas?


 Llegamos a la segunda parte de la conferencia: una breve historia del cine ruso
 En mayo de 1896 un equipo de operadores de los hermanos Lumière llegó a San Petersburgo y filmó la coronación de Nicolás II. Fue el inicio del cinematógrafo en Rusia. Las primeras películas, exhibidas en "Electroteatros", solían ser adaptaciones de Pushkin o Tolstoi, y, precisamente, "El Padre Sergio" (Отец Сергий), dirigida por Yakov Protazánov en 1918, y basada en el cuento de Tolstoi, aunque rodada antes de la Revolución de Octubre de 1917, es el título más importante del séptimo arte pre-bolchevique. 


 El cine alcanzó su Edad de Oro en Rusia en los años 20 y 30. Es el cine mudo de la vanguardia soviética, en la que la experimentación formal en el montaje, dio numerosas obras maestras de Eisenstein ("El acorazado Potiemkin"), Vertov ("El hombre de la cámara"), Pudovkin ("La madre"), Dovzhenko ("Tierra") o Protazanov ("Aelita").


 Un decreto de 1932 impuso la estética del "realismo socialista" (Социалистический реализм). El cine, y el arte en general, siempre están condicionados por la ideología -política, moral, religiosa-. En el realismo socialista se impone el héroe positivo, la claridad narrativa (se rechaza cualquier experimentación formal). A pesar de la mala fama que tiene esta estética se produjeron muy buenos filmes, pues muchos de los maestros del cine mudo filmaron también clásicos en este periodo. La película más famosa fue "Chapayev" de los hermanos Vasíliev, en 1934, sobre un comandante en la Guerra Civil rusa, que, por cierto, fue muy famosa en la República Española. La "Trilogía de Maksim", de Kozintsev y Trauberg, entre 1934 y 1938, presentaba la historia de un obrero convertido en líder revolucionario. Pero fue Serguei Mijailovich Eisenstein el que realizó las dos grandes obras maestras de esta etapa: "Aleksandr Nevsky" (Александр Невский) (1938) y la monumental "Iván el Terrible" (Иван Грозный) (1944-1946). En ambas trabajó mano a mano con el gran compositor ruso Serguei Sergueyevich Prokofiev. El montaje de atracciones de su etapa vanguardista se sustituyó por la fusión de música y planos pictóricos. Eisenstein fue considerado durante buena parte del siglo XX el mayor director de cine del planeta. 


 Tras la muerte de Stalin, el realismo socialista desaparece, llega el "deshielo" (Оттепель) con Nikita Jrushchov. En el cine ruso se denomina "Nueva Ola del Cine soviético" al periodo entre finales de los años 50 y los años 60. La subjetividad, la emoción, la gente corriente con conflictos existenciales, el lirismo, y, fundamentalmente, un cine de autor con mayor experimentación visual, emparentado con las Nuevas Olas de Europa y América Latina, son los rasgos de esta fase. El realizador más universal en esos años es Andrei Arsenievich Tarkovsky, cuya primera película "La infancia de Iván" en 1962 ya tuvo un gran eco internacional. "Cuando pasan las cigüeñas" (Летят журавли) (1957) de Mijail Kalatózov, obtuvo la Palma de Oro en Cannes, y asombre por sus encuadres y sus planos secuencia. "La balada del soldado" (Баллада о солдате) (1959) de Grigori Chujrai, también galardonada internacionalmente, y definida por Francisco Huertas Hernández como "la más bella película de guerra, amor y trenes". "El destino de un hombre" (Судьба человека) (1959) de Serguei Bondarchuk, basada en un relato de Shólojov, y "Tengo 20 años" (Мне двадцать лет) (1965) de Marlen Jutsiev -quizás la obra maestra de este periodo- son otras cimas del cine del "deshielo".


 La tercera parte de la conferencia se centró en la película "La calle de los tres álamos" (Три тополя на Плющихе). Un filme alejado de la fuerte ideología del realismo socialista. Melodrama sobrio dirigido por la realizadora moscovita Tatyana Mijailovna Lyóznova (1924-2011), con óptica femenina: una historia de amor que une a una aldeana ingenua y tierna, Nyura -interpretada magistralmente por Tatyana Dorónina- y un taxista urbano y taciturno, Sasha -un contenido Oleg Yefrémov- recorriendo las calles de Moscú. Una historia de reconocimiento, de conexiones misteriosas, con el hilo conductor de la canción "Ternura" (Нежность), que tanto gustaba a la directora, que buscó una novela, para poder contar una historia que recreara la canción que grabó la excepcional Maya Kristalínskaya en 1966.
 Filmada en blanco y negro, y con un pulso narrativo preciso, la película explora muchos temas, apoyados en la presencia luminosa de Tatyana Dorónina.










 Francisco Huertas Hernández contó más cosas, pero aquí ya hemos dado una buena muestra de la conferencia, que fue un éxito de público.

 El autor de este resumen, que no es otro que el conferenciante, les deja acá abajo la lista de las películas rusas que ha comentado en este blog, Acorazado Cinéfilo, con los enlaces para poder leer esos ensayos fílmicos:

 
Silent Soviet/Russian films (List) - Мой список немых советских/российских фильмов - Mi lista de películas mudas soviéticas/rusas
"Броненосец Потёмкин" (El Acorazado Potemkin) (1925) de Sergei Eisenstein;
"Мать" (La madre) (1926) de Vsevolod Pudovkin;
"Человек с киноаппаратом" (El hombre de la cámara) (1929) de Dziga Vertov;
"Новый Вавилон" (La Nueva Babilonia) (1929) de Grigori Kozintsev & Leonid Trauberg;
"Энтузиазм: Симфония Донбасса" (Entusiasmo: Sinfonía del Donbass) (1931) de Dziga Vertov;
"Чапаев" (Chapayev) (1934) de Sergei Vasiliev Georgi Vasiliev;
"Счастье" (Felicidad) (1935) de Aleksandr Medvedkin;
- "Лётчики" (Pilotos) (1935) de Yuly Raizman;
"Строгий юноша" (Un joven severo) (1936) de Abram Room;
"Машенька" (Mashenka) (1942) de Yuly Raizman;
- "Мечта" (Sueño) (1943) de Mijail Romm;
"Первоклассница" (Estudiante de Primer Grado) (1948) de Ilya Frez;
"Садко" (Sadko) (1953) de Aleksandr Ptushko;
"Весна на Заречной улице" (Primavera en la calle Zarechnaya) (1956) de Marlen Jutsiev;
"Карнавальная ночь" (Noche de Carnaval) (1956) de Eldar Ryazanov;
"Летят журавли" (Cuando pasan las cigüeñas / Pasaron las grullas) (1957) de Mijail Kalatozov;
"Два Фёдора" (Los dos Fyodor) (1958) de Marlen Jutsiev;
"Баллада о солдате" (La balada del soldado) (1959) de Grigori Chujrai;
"Евгений Онегин" (Eugenio Oneguin) (1959) de Roman Tijomirov;
- "Судьба человека" (El destino de un hombre) (1959) de Sergei Bondarchuk;
"Серёжа" (Seryozha) (1960) de Georgy Danyelya & Igor Talankin;
"Вечера на хуторе близ Диканьки (Ночь перед Рождеством)" (Noche antes de Navidad) (1961) de Aleksandr Rou;
"Девять дней одного года" (Nueve días de un año) (1962) de Mijail Romm;
"Я Куба" (Soy Cuba) (1964) de Mijail Kalatozov;
"Добро пожаловать, или Посторонним вход воспрещён" (Bienvenidos, o Prohibida la entrada a los extraños) (1964) de Elem Klimov;
"Мне двадцать лет" (Tengo 20 años) (1965) de Marlen Jutsiev;
"Июльский дождь" (Lluvia de julio) (1966) de Marlen Jutsiev;
"Крылья" (Alas) (1966) de Larisa Shepitko;
"История Аси Клячиной, которая любила, да не вышла замуж" (La felicidad de Asia) (1966) de Andrei Konchalovsky;
"Комиссар" (La Comisaria) (1967) de Aleksandr Askoldov;
"Короткие встречи" (Breves encuentros) (1967) de Kira Muratova;
"Анна Каренина" (Anna Karenina) (1967) de Aleksandr Zarji;
"Три тополя на Плющихе" (Tres álamos en Plyushchija / La calle de los 3 álamos) (1968) de Tatyana M. Lioznova;
"Ещё раз про любовь" (Una vez más sobre el amor) (1968) de Georgy Natanson;
"Начало" (Debut) (1970) de Gleb Panfilov;
"Монолог" (Monólogo) (1972) de Ilya Averbaj;
"В бой идут одни «старики» (Solo los "viejos" van a la batalla) (1973) de Leonid Bykov;
"Романс о влюблённых" (Romance de amantes) (1974) de Andrey Konchalovsky;
"Калина красная" (El viburno / árbol rojo) (1974) de Vasily Shukshin;
"Зеркало" (El espejo) (1975) de Andrei Tarkovsky;
"Восхождение" (La Ascensión) (1977) de Larisa Shepitko;
"Бобик в гостях у Барбоса" (Bobik visita a Barbos) (1977) de Vladimir Popov;
"Пять вечеров" (Cinco tardes(1978) de Nikita Mijalkov;
"Взлёт" (Despegue) (1979) de Savva Kulish;
"Двадцать шесть дней из жизни Достоевского" (Veintiséis días de la vida de Dostoyevsky) (1980) de Aleksandr Zarji;
"Вокзал для двоих" (Estación para dos) (1982) de Eldar Ryazanov;
"Простая смерть…" (Una simple muerte) (1985). Aleksandr Kaidanovsky;
- "Зеркало для героя" (Espejo para un héroe) (1987) de Vladimir Jotinenko;
"Исчезнувшая империя" (El imperio desvanecido) (2008). Karen Shajnazarov;
"Палата № 6" (El Pabellón nº 6) (2009). Karen Shajnazarov;
"Трудно быть богом" (Qué difícil es ser un dios) (2013) de Aleksey Yurevich German;
"Лето" (Verano) (2018) de Kiril Serebrennikov


 Muchas gracias por todo, y a seguir viendo cine y leyendo...

Francisco Huertas Hernández
4 de mayo de 2026