jueves, 5 de diciembre de 2019

Recuerdos de cine de infancia. Lluís Bonet González. "Pedro y el dragón Elliott" (1977). Cine Atenas. Barcelona. Barcelona


Recuerdos de cine de infancia
Lluís Bonet González
"Pedro y el dragón Elliott" (1977). Cine Atenas. Barcelona
Barcelona




Cine Atenas (1960-1985)
Balmes 365
Barcelona
"1969. Adolescents encuriosits miren des de la distància les cues que es formen davant del cine per veure Helga, el milagro de la vida, la pel·lícula de més èxit de la història del Cine Atenas."
"Cinema molt popular al barri de Sant Gervasi, l'Atenas era situat al carrer Balmes abans d'arribar a la cantonada amb la Ronda del General Mitre. Va ser inaugurat el 22 d'abril de 1960 amb l'estrena de "Bajo el sol de medianoche", una curiosa coproducció sueco-alemanya protagonitzada per Erika Remberg i Joachim Hansen sobre una historia d'amor a les gelades terres de Laponia.
A partir del febrer de 1971 l'Atenas va deixar de ser sala d'Art i Assaig i va encetar la seva última etapa amb la reposició d'un film de llarguíssim metratge (160 minuts): La leyenda de la ciudad sin nombre de Joshua Logan, amb Lee Marvin i Clint Eastwood. Fins al seu definitiu tancament, produit l'últim dia d'abril de 1985, va oferir bàsicament pel·lícules de cinema infantil i familiar"

 A los 9 años mi hermano gemelo y yo íbamos a veces solos al cine. Fuimos de punta a punta de Barcelona a pie porque teníamos el dinero contado para ver "Pedro y el dragón Elliot", cine de Disney mezcla de personajes reales y animación, al cine Atenas de Barcelona, también desaparecido

"Pete's Dragon" (1977). Don Chaffey
"Pedro y el dragón Elliott" (España) / "Mi amigo el dragón" (Hispanoamérica)

Lluís Bonet González
De niño
Barcelona

 Cuando llegamos después de hacer cola (antes siempre se hacían colas), la taquillera al ver la calderilla, nos dice: "falta una peseta". Miramos por los bolsillos y no encontrábamos ni una. No quería vendérnoslas. Lloramos desconsoladamente. Como hicimos mucha pena al señor de detrás nos dejó una peseta para poder entrar. ¡Qué ilusión poderla ver! 

 Este cine era curioso porque en vez de hacer bajada, hacía subida las filas a la pantalla. Nos gustó mucho. Luego de mayor la he vuelto a ver y es de las peores de Disney que he visto.

"Pete's Dragon" (1977). Don Chaffey
"Pedro y el dragón Elliott" (España) / "Mi amigo el dragón" (Hispanoamérica)
Cartel español

 Os dejo el cartel y una imagen del cine Atenas


miércoles, 4 de diciembre de 2019

Recuerdos de cine de infancia. Juan Ramón Torregrosa Torregrosa. Poeta. Alicante. "Eva al desnudo" (novela inédita "El viaje de los salmones")


Recuerdos de cine de infancia
Juan Ramón Torregrosa Torregrosa
Poeta
Alicante
"Eva al desnudo" (capítulo de la novela inédita "El viaje de los salmones")
Guardamar del Segura (Alicante)


Eva al desnudo



"All about Eve" (1950). Joseph Leo Mankiewicz
"Eva al desnudo" / "La malvada" / "Hablemos de Eva"

 Me temblaban las manos al hojear el cuaderno Rubio de tapas azules que acababa de encontrar en una vieja maleta de madera que había sido de mi padre. Allí estaban, de nuevo ante mis ojos, los cuadernos de la escuela con su letra infantil, el Parvulito con el que había aprendido a leer, mis diarios, los álbumes de cromos. Perdida la noción del tiempo fui repasando las imágenes en blanco y negro de Marcelino, pan y vino, el álbum de la película protagonizada por Pablito Calvo; los cromos coloreados de Veinte mil leguas de viaje submarino que tantos pataleos y tabletas de chocolate habían costado hasta completarlo; el lujoso álbum Vida y color de cuando estudiaba bachillerato; postales de actrices famosas; programas de mano de películas proyectadas en el cine Nacional o de Arriba, ya desaparecido, y en el Cartago, más moderno y confortable. También mi hermana había depositado allí el catecismo y hasta el misal que me regalaron en mi primera comunión, de tapas nacaradas ahora amarillentas y con el cierre oxidado.

"Marcelino, pan y vino" (1954). Ladislao Vajda
Cartel español original

"Marcelino, pan y vino" (1954). Ladislao Vajda
Pablito Calvo (Marcelino)

"Vida y Color"
Álbum de cromos. 1965
Álbumes Españoles S.A. (Barcelona)
Un hito en el coleccionismo infantil que acercó las Ciencias Naturales a los niños de las escuelas franquistas

Cuadernos Rubio
Ejercicios de trazos. 1962

 Pero lo que más emoción me produjo fue encontrarme con aquel cuaderno Rubio en el que había ido apuntando, según la calificación moral, los títulos de las películas que venían en las revistas Mundo Cristiano y Familia cristiana. Todas las semanas tenía que comprárselas puntualmente a mi hermana en el kiosco Mora, junto a la iglesia. Ella era desde niña la que mandaba en casa, la que dictaba las normas que nuestra madre, en una actitud sumisa y reverencial, acataba.

Revista "Mundo Cristiano"
Noviembre 1963 - Enero 1964

Revista "La Familia Cristiana"
Mayo 1967

Kiosco Mora
Prensa y revistas
Guardamar del Segura (Alicante)
Foto de David Mora Rodríguez

Ahora que las dos habían muerto, el contenido de aquella vieja maleta me devolvía una infancia que creía definitivamente enterrada. Regresaba al pueblo para vender la casa y desprenderme del pasado y me encontraba con aquello.

 ¿Debía conservarla o deshacerme de ella? ¿No sería una rémora más a la hora de encarar un futuro que no veía con claridad? ¿O tal vez me podría ser útil en mi empeño de escribir sobre mi infancia y adolescencia? Creía poder reconstruirlas sin obviar el más mínimo detalle y descubría que no recordaba la existencia de aquel cuaderno

Cine Cartago
Guardamar del Segura (Alicante)

Cine Cartago
Guardamar del Segura (Alicante)

 La primera vez que penetré en el recinto encantado de un cine fue de la mano de mi padre. Vivíamos aún en el campo y debió de ser en uno de los viajes en los que me llevaba con él al pueblo sentado en el cuadro de la bicicleta, entre sus robustos brazos. Recuerdo que era una película de vaqueros porque se me quedó grabada durante mucho tiempo la escena de unos pistoleros disparándoles a unas latas colocadas encima de una valla. Pero la escena que realmente me impresionó hasta provocarme pesadillas fue otra, tal vez el mismo día, pues las sesiones eran dobles. En ella unos egipcios con el cráneo rapado lanzaban sus carros de combate a toda velocidad por una llanura en la que asomaban las cabezas de unos prisioneros enterrados en la arena, cabezas que saltaban por los aires al pasar por encima los carros con sus afiladas cuchillas entre las ruedas. 

 A partir de entonces nada más entrar en la sala oscura de un cine me ponía a temblar, los dientes me rechinaban y un sudor frío empapaba mi cuerpo por más que me repitiese que todo era mentira, solo fotografías en movimiento proyectadas sobre un lienzo blanco. Una vez que mi hermana me obligó a ir con ella a ver Barrabás tuvimos que salirnos a media sesión, con el consiguiente enfado de ella, porque yo no soportaba ver cómo el protagonista, condenado a trabajos forzosos en unas minas de azufre, se iba quedando ciego. Me pasé toda la noche con alucinaciones y vomitando.

"Barabba" (1961). Richard Fleischer
"Barabbas" es una película italiana con tema bíblico
"Barrabás"
Cartel italiana

 Incluso en el cine de verano del pueblo, a pesar de ver el cielo y las estrellas y las copas de los pinos asomando por detrás de la pantalla y a la gente devorando tranquilamente bolsas de pipas, no podía controlar los temblores y las palpitaciones. Solo los Hermanos Marx con su humor absurdo lograron que me reconciliase, entre risas y carcajadas, con el cine. Era Una tarde en el circo.

"At the Circus" (1939). Edward Buzzell
"Una tarde en el circo"
Cartel español
Hermanos Marx

 Pero lo que hizo que perdiese todo temor a la sala oscura de los cines fue ir en pandilla, ese invierno, al cine Nacional, que tenía gallinero y donde podíamos armar gresca. 

 Cuando descubrí que en las revistas que le compraba a mi hermana venía una lista de películas con su calificación moral, se me ocurrió ir apuntándolas en aquel cuaderno Rubio que ahora tenía entre mis manos. Fue también el comienzo de mi afición al cine. Me preguntaba por qué unas películas eran toleradas, las menos, y otras para mayores con reparos, o qué historias contarían algunas para ser gravemente peligrosas. Sentía igualmente curiosidad por ver qué directores y actrices abundaban más en cada apartado, y si las películas que echaban en el pueblo estaban en esas listas.

Informe (Circular) de Censura Cinematográfica en España
"A mí las mujeres ni fu ni fa" (1971). Mariano Ozores
Esta película del cantante Peret sufrió numerosos "tijeretazos" del censor. Calificación: Mayores de 18 años

 La calificación moral se exponía también en la cancela de la iglesia, pero lo que contaba era si en la cartelera que las anunciaba ponía para todos los públicos o solo para adultos. Excepto en algunas películas con fama de escandalosas casi siempre nos dejaban entrar, aunque pronto descubrimos que las calificadas con 3R o 4 eran lentas y aburridas, unos auténticos rollos sobre matrimonios que no se entendían, o seres angustiados que se pasaban la película discutiendo. Las que a nosotros nos gustaban eran las de acción y las de miedo, Drácula, La momia, Fu Manchú; también las cómicas y de espías

"Dracula: Prince of Darkness" (1966). Terence Fisher
"Drácula, príncipe de las tinieblas"
Cartel español

 Mi hermana, sin embargo, no pensaba igual. Quería que solo fuese a las adecuadas moralmente a mi edad, incluso ponía reparos a las calificadas con un 2, aunque ya tenía trece años.
 Es lo que ocurrió con Eva al desnudo. Cuando se enteró de que la había visto le pidió insistentemente a mi madre que me castigase. Había ido a ver una película gravemente peligrosa no solo para los jóvenes sino también para los adultos.

"All about Eve" (1950). Joseph Leo Mankiewicz
"Eva al desnudo" / "La malvada" / "Hablemos de Eva"
Cartel español

 ̶  ¿Eva al desnudo? –preguntaba, azorada, mi madre, que no sabía qué hacer, si obedecer a la hija, siempre tan exigente y moralista, o disculpar al hijo pequeño, que no lo hacía por maldad.

 ̶  Sí, una película prohibida por la Iglesia  ̶ insistía mi hermana ̶ . Tiene un 4, por algo será. 

̶  ¿Y qué es eso de cuatro?

̶  Pues qué va a ser, que el mañaco está en pecado mortal y tendrá que confesarse.

 ¿Qué confesión ni qué porras? Todos mis amigos iban al cine a divertirse, la película era lo de menos, lo importante era estar todos juntos en la misma fila y, sobre todo, poder sentarnos al lado de la chica que nos gustaba. Qué diferente la claustrofobia y angustia que antes padecía a la emoción de sentir en la butaca de al lado la presencia y el aliento de Almudena, la chica que en secreto me tenía trastornado. La oscuridad y la luz densa de humo del proyector, que nos envolvía convirtiéndonos en cuerpos espectrales, tenían ahora un encanto mágico, embriagador.

 Pero nada de eso le dije a mi madre ni a mi hermana, lo que les dije es que era un rollo de película en blanco y negro, aburrida y pesada. “Además –añadí–, no sale ninguna Eva desnuda”. Eso de las calificaciones morales que venía en las revistas, a ver si se enteraban, era una tontería y no iba a dejar de ir al cine con mis amigos por nada del mundo

"All about Eve" (1950). Joseph Leo Mankiewicz
"Eva al desnudo" / "La malvada" / "Hablemos de Eva"

 Sí, aquel cuaderno Rubio de tapas azules descoloridas contenía muchas películas peligrosas que luego dejaron honda huella en mi sensibilidad. Allí estaban, escritos con mi letra infantil, los títulos de películas que entonces no me sonaban de nada y que ahora me resultaban familiares. Algunas las acabé viendo, ya adolescente, en el pueblo, como El graduado. El portero del cine Cartago, que había sido amigo de mi padre desde los años de la mili, dejó que me colase en un descuido del dueño. Otras, las disfrutaría luego en cineclubes universitarios o en salas de Arte y Ensayo.

"The Graduate" (1967). Mike Nichols
"El graduado"
Cartel español

 Conservaría el cuaderno, me traía recuerdos agridulces de un tiempo ido. Fue también la época de los primeros guateques en casas particulares o de jugar a las tinieblas cuando alguien se ponía enfermo y la pandilla iba a visitarlo. Una tarde, a la salida de la escuela, propuse repetir el juego en mi casa. Mi hermana y mi madre habían ido en taxi al médico y tardarían en regresar de Alicante. 

 El juego consistía en encerrarse en un cuarto a oscuras y, con las manos por delante, ir buscando a las chicas, pero sin malicia, con la inocente emoción de lo desconocido. De pronto, alguien a quien le divertía pillar in fraganti a los demás, encendía la luz. Pero quien nos pilló, antes de que yo pudiese tocar a Almudena, fue mi hermana, que abrió de repente la puerta. Sin decir nada, nos fue mirando a todos, paralizados como estábamos, igual que cuando en el cine se atascaba el proyector y la imagen se congelaba o se movía a cámara lenta. Luego nos ordenó que nos fuésemos a la calle a jugar, sin una amonestación, sin un grito. 

 Tampoco por la noche, cuando regresé mohíno a casa, me reprochó lo ocurrido, al contrario, me pidió que le contase con todo detalle lo que hacíamos, quiénes eran los demás, si a mí me gustaba alguna de aquellas niñas. Intenté salir del trance con evasivas, sin dar muchos detalles. Me sentía penetrado por su mirada, al desnudo. A partir de entonces, sin saber por qué, esquivé su presencia, y procuraba no estar a solas con ella.


lunes, 2 de diciembre de 2019

Recuerdos de cine de infancia. Luis Solera Guirau. Granada. "Sword in the Stone" (1963). Recuerdos del barrio de Los Ángeles (Alicante)


Recuerdos de cine de infancia
Luis Solera Guirau
Granada
Recuerdos del barrio de Los Ángeles (Alicante)
"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)




Luis Solera Guirau (a la derecha)
Con su hermano, de niño

 No estoy seguro dónde leí que la infancia es esa época que nos pasamos el resto de nuestra vida intentando superar, pero sí estoy seguro de que lo leí en algún lado, o sea que no debo ser el único que la recuerda como una etapa que afortunadamente pasó, como una condena cumplida o una cuestión zanjada. Me recuerdo de niño principalmente desconcertado, atropellado cada día por la brutalidad, desbordado por el empleo de la fuerza en aquellos que observaba, desarmado de antemano.

Luis Solera Guirau
Foto de niño

 Me recuerdo de niño ajeno a toda esa testosterona que se derramaba a raudales por cualquier causa, me producía la sensación de que yo era diferente, que nunca podría, aunque me fuera la vida en ello, arremeter con esa violencia. Todos esos juegos en los que se pegaban, todas esas peleas por nada, me producían una repugnancia insalvable. Y cuando por obligación, las circunstancias me atrapaban en una de ellas, una especie de parálisis se apoderaba de mí y me resultaba imposible siquiera defenderme.

Luis Solera Guirau
De niño con su familia

 Por lo tanto es fácil imaginar que mis compañeros, los chicos de la calle, los del pueblo, todos, se dieron cuenta de que, pasara lo que pasara, yo era incapaz de pelear y, como es de esperar, me convirtieron en su blanco preferido. Continuamente me agredían con cualquier excusa, fuera como fuera la gran mayoría de las veces para mí era totalmente inexplicable.

 Quiso la fortuna dotarme de un tamaño considerable, que, pasados los dos o tres primeros cursos atroces en el colegio, me permitió blindarme y fabricarme un universo personal, fuera de los intereses de los demás niños, en el cual estaba totalmente excluida la violencia y que irradiaba el suficiente atractivo para atraer a tres o cuatro chicos más a los que permití acceder a mi mundo, y con los cuales satisfacía mis necesidades artísticas y mi tendencia al liderazgo.

 Así, blindado en mi mundo de colores, con mis amigos tan marcianos como yo, logré, logramos, ir sobreviviendo unos cuantos años. Nada de batallas de pedradas ni de partidos de futbol, nunca respondíamos a las provocaciones, no solíamos ir con ellos de excursión, éramos como un grupo segregado, nosotros no nos metíamos con nadie y, cada vez menos, nadie se metía con nosotros, era una especie de armisticio fáctico, aprendimos a camuflarnos en nuestra exclusividad
.

Cine Los Ángeles
Alicante
1964
Con tranvía delante

 Vivía esos años en Los Ángeles, no los de California, sino los de Alicante, un barrio de clase media al que habían llegado gentes de todas partes, en una casa fea que recuerdo de un color tan aburrido que no sabría nombrarlo, un tono que no era ni beige ni gris, con balcones y una azotea, un espacio vacío donde la luz tenía otro carácter. El cielo se desparramaba a raudales, blanca, blanca como una bofetada de cal, como un golpe de sal

Explanada
Alicante
Postal años 70
Colección Francisco Huertas Hernández

 Esa azotea era fantástica, porque desde ella, por la noche, teníamos la suerte de poder ver todas las películas que proyectaban en el cine de verano de al lado, estaba tan cerca que las oíamos y las veíamos como si tuviéramos un exclusivísimo palco. Es cierto que la abuelita no nos dejaba comer pipas, pero a cambio nos hacía unos bocadillos riquísimos de croquetas o de ensaladilla; no teníamos sillas de madera como en el cine, pero sí un sofá un poco viejo pero comodísimo, pegado a la barandilla, en el que nos sentábamos todos y desde el que podíamos ver las películas más felices que las perdices.

Cine de verano junto al Cinema Pla. Alicante. Año 1944. Podemos ver al fondo el Hospital Provincial de Alicante, hoy museo arqueológico (MARQ). Colección fotógrafo Francisco Sánchez (Archivo Municipal de Alicante) 

 Y allí nos sentábamos los cinco: mis hermanos, que eran más pequeños, y mis dos amigos, ninguno de los tres jugábamos al fútbol, ni a tirarnos piedras, éramos un cantón independiente, inventábamos juegos divertidísimos en los que éramos exploradores de África o del espacio, sacábamos buenas notas, y en cuanto tuvimos edad quedábamos para ir al cine en la azotea de mi casa casi todos los sábados.

 De entre todas aquellas películas, aparte de las de romanos, recuerdo una Disney con especial cariño, no es la más brillante de las cintas de la casa, hay muchas reiteraciones y se redunda en lo evidente, pero tiene un encanto indiscutible. Una estupenda transgresión sobre el mito y la leyenda de Arturo que nos encantó, no tanto por Arturo, o “grillo” que es como le llaman en la película, todo eso de la espada y el destino no nos acababa de emocionar, sino por Merlín, Merlín es un mago que ha viajado al futuro, por ello ha visto cosas increíbles… La magia pura y dura es la protagonista. Merlín llegará al rescate de Arturo cuando la bruja, madamme Mim, esté a punto de acabar con él. Para solucionar sus disputas se enfrentarán en un combate de magia que es mi escena preferida donde, una vez más, la transformación será clave. Los dos magos se irán transformando para acabar con su oponente. La idea de la transformación, la adquisición de la sabiduría, del aprendizaje, cuanto más sabes más te conoces, cuanto más sabes más te conviertes en lo que eres realmente, cuanto más aprendes más te transformas, ya no serás el mismo. Esta idea mostrada visualmente, ella de rojo y él de azul, es deliciosa, me cautivó desde que la vi, en nuestro palco de azotea, aquella primera vez
.

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)
Walt Disney Pictures
Cartel español

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)

 Es curioso como hay recuerdos tan nítidos que nos acompañan toda la vida, con mis amigos del colegio jugamos muchas veces a batallas de magia, desde entonces, y ya hace, conservo una especial afición por las películas de animación. Y por la magia.

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)
Poster

MERLÍN, EL ENCANTADOR (THE SWORD IN THE STONE) - Walt Disney Pictures - 1963 - Recuerdo el cine de verano de Los Ángeles -en Alicante, no en California-, el ruido de las pipas, las sillas de madera y los bocadillos con croquetas de mi abuela, aquella pantalla enorme, y el calor. Una película de Disney que no era tan ñoña como las otras, "Merlín el encantador", la historia del niño y la espada en la piedra no me impresionó mucho, la verdad, sin embargo la maravillosa batalla entre Mme Mim y Merlín me maravilló, una roja y el otro azul, me divirtió tanto que aún conservo la afición a dibujar y a las películas de animación.

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)
Walt Disney Pictures
Película



*****

Comentarios de nuestros lectores:


- Alfonso Carralero: "Francisco, seguramente no sabrás porqué en España "The Sword in the Stone" llevó el ridículo título francés de "Merlín, el encantador" en vez de compartir el mismo título que en Hispanoamérica. Todo se debió por el nombre de la actriz que doblaba a la maravillosa Madame Mim. Era española y exiliada política en tiempos de Franco en México. Te sugiero que leas esta historia. Te va a dejar a cuadros
"

Maruja Sen (1915-2002)
Actriz de doblaje barcelonesa exiliada en México por la persecución franquista
"Como dato curioso, tanto en La espada en la piedra como en la Noche de las Narices Frías ocurrió algo inusual. Debido a la censura franquista, se estableció que todo debía presentarse con doblaje al castellano, sin embargo, para ahorrar costos, las cintas de Disney llegaron con el doblaje mexicano a la península ibérica. Debido a la persecución política que sufría la señora Sen, los censores del gobierno español exigieron a Disney que se cambiasen los créditos omitiendo el nombre de Maruja, a lo que Disney se negó rotundamente. Como solución, los censores cambiaron los títulos de las películas a “Merlín, el encantador” y “101 dálmatas” para forzar a Disney a incluir nuevos créditos, cosa que no hicieron, dejando solo los títulos “Walt Disney presenta” en español junto con los nuevos nombres e incluyendo los créditos en inglés. Sería hasta 1970 que la secretaría de turismo española relajaría la censura permitiendo el nombre de Maruja en Los Aristogatos"

- Alfonso Carralero: "Para que no saliera este crédito en España se cambió el título y que salieran las voces de la versión en inglés a pesar que lo que se escuchaba era el doblaje en español"

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)
Walt Disney Pictures
Títulos de crédito de voces de doblaje



Recuerdos de cine de infancia. Juan Carlos Parra Romero. Ciudad de México. Cine "Las Américas"


Recuerdos de cine de infancia
Juan Carlos Parra Romero
Ciudad de México
Cine "Las Américas"



Juan Carlos Parra Romero
Ciudad de México
De niño

 Soy Carlos Parra Romero. Nací en la ciudad de México en el año 1985. Mis recuerdos acerca del cine pueden ser inexactos, ya que al ir creciendo se va creando una mezcolanza de ellos, de esos primeros recuerdos, aquellos que sí los miras en retrospectiva parecen haber sido un sueño.

México D. F. 1985 (año de nacimiento de Juan Carlos Parra Romero)
Hotel y Cine Regis derrumbados. El cine Regis "de un lujo excepcional, con una pequeña sala cinematográfica, con cómodas y espaciosas butacas, pequeños palcos tipo teatro y elegante decoración interior, asimismo incluía también un pequeño foro con gran telón de tela gruesa"
El terremoto de México de 1985 tuvo lugar el jueves 19 de septiembre de dicho año; inició a las 07:17:47, hora local (UTC-6), y alcanzó una magnitud de 8.1 MW

 En la ignorancia de espacio y tiempo, que hoy considero una ventaja de la niñez, el primer recuerdo que tengo en la mente es cuando caminaba tomado de las manos de mis padres. Ellos tomando cada uno una de ellas. Yo mirándolos hacia lo alto, arrastrado por esos dos gigantes de paso apresurado, hasta que de frente nuestro se abría de par en par una puerta color rojo ocre. La oscuridad ya estaba presente -queridos lectores disculpen pero no sé qué cine era-, tomamos asiento, yo siempre en medio de la seguridad de mis papás. Aquella gran pantalla mostró un conejo con overol rojo y moño amarillo jugando con un bebé, que minutos después hablaba como un adulto y daba apresuradas bocanadas a un puro que estaba fumando. 

"Who Framed Roger Rabbit?" (1988). Robert Zemeckis 
Cartel "¿Quién engañó a Roger Rabbit?

 Como ya lo han de haber adivinado mi primer recuerdo fue “¿Quién engañó a Roger Rabbit?". Por lo que sé, se estrenó en 1988, pero según un dato que me daría mi padre años después, fue que las películas las veíamos con año de atraso. Así que muy probablemente la haya disfrutado a la edad de cuatro años.

"Who Framed Roger Rabbit?" (1988). Robert Zemeckis 
Bob Hoskins (Eddie Valiant) & Roger Rabbit

 Comenzaba mi vida escolar, y las responsabilidades del hogar y trabajo de mis padres hacían que no visitáramos el cine a menudo, pero yo al volver del kinder corría inmediatamente hacia la sala. Teníamos un gran televisor que reproducía las imágenes en blanco y negro. Cuando cambiaba de canal lo hacías a través de una perilla con su inconfundible sonido “click, clack” al girarla, inmediatamente aparecía el programa de la “Familia Monsters”. Con el tiempo adquirieron una televisión más pequeña a color y... ¡¡con control remoto!! Una Sony Trinitron de 26 pulgadas. Me maravillé y disfruté mirando a las hermanas “Ivonne e Ivette”, películas de mis comediantes favoritos “Viruta y Capulina” comiendo frituras y refresco que aún costaban un nuevo peso mexicano. 

TV Sony Trinitron

Ivonne e Ivette: "Sin prejuicios" (1991)
Warner México
CD

Viruta y Capulina
"Viruta y Capulina fue un dúo de comedia mexicano caracterizado por Marco Antonio Campos y Gaspar Henaine, cuyo trabajo artístico se desarrolló desde 1956 hasta 1966 en cine, televisión, teatro, radio e historietas"

 No mucho tiempo después nos mudamos a una nueva casa que estaba sobre la misma calle. Los sábados y domingos mi padre se dedicaba a leer periódico y ver televisión. Mi madre se dedicaba a preparar la comida. Por lo regular los domingos en el canal 11 la programación era de vaqueros (así le llamábamos nosotros a los western)

Torta de pierna de cerdo
México in my Kitchen

 Así que mi mamá nos hacía tortas de pierna, mi padre y yo nos quedábamos tumbados en la cama viendo películas de vaqueros: “El oro de MacKenna”, “El bueno, el malo y el feo”, y recuerdo muy bien “Un hombre llamado Caballo”. Ahh, esa escena cuando el protagonista, Richard Harris, es colgado del pecho… es simplemente inolvidable.

"MacKenna's Gold" (1969). J. Lee Thompson
Cartel "El oro de MacKenna"

"Il buono, il brutto, il cattivo" (1966). Sergio Leone
Cartel original italiano
"El bueno, el malo y el feo"

"A Man Called Horse" (1970). Elliot Silverstein
Richard Harris (John Morgan/Shunkawakan)
"Un hombre llamado Caballo"

 El cine preferido por mi familia antes de todas las cadenas cinematográficas venideras era el cine “Las Américas”, el cual se encontraba a unos metros de la estación del metro Chilpancingo.

Cine "Las Américas"
Insurgentes Sur esq. Baja California. Roma. Cuauhtémoc. México DF
Estreno de "La provinciale" (1953). Mario Soldati. Con la estrella Gina Lollobrigida
"La provinciana"

 Recuerdo haber disfrutado ahí las películas de “Volver al futuro 2" y "Volver al futuro 3". Como anécdota adicional, después de haber visto la tercera entrega, al volver a casa nos trasportábamos en camiones (vivía en Nezahualcóyotl), llamados chimecos, de color verde. El ajetreo del camino y recordar la escena cuando Biff cae en el estiércol no fue muy agradable para mí.

"Back to the Future. Part III" (1990). Robert Zemeckis 
"Volver al futuro III"
Thomas F. Wilson (Buford "Mad Dog" Tannen/Biff Tannen) en el estiércol

 En ese mismo cine vi “RoboCop 2". Otros recuerdos que alimentan esta historia es que se formaba una pequeña verbena de vendedores a las afueras del cine, vendiendo parafernalia del film del momento. Yo conseguí victorioso que me compraran un RoboCop de plástico hueco gigante.

"RoboCop 2" (1990). Irvin Kershner
Cartel mexicano

 Como les había comentado antes los fines de semana mi papá leía el periódico y nos gustaba leer la sección de tiras cómicas. Una de nuestras predilectas era “Dick Tracy”. Así que cuando se estrenó la película fuimos a verla. En la tv hacían promociones de helado acerca de la película. No recuerdo que podías canjear por dos vasos del helado que tenía figuras de Dick. Mi madre nos preparó tortas de milanesa que ingresamos sin problema. Antes no eran tan estrictos para poder meter tus propios alimentos. Recuerdo el aroma de aquellas tortas. ¡Ahhh, qué deliciosas estaban! Hasta en una ocasión, además de tortas de milanesa, mi mamá llevó ensalada rusa (risas). Entramos al cine. En esta ocasión nos acompañaba mi hermana Fabiola. En la dulcería nos compraron los helados que venían en vaso con logos de Dick Tracy. Disfrutamos la peli. Salimos del cine y mi madre nos exigió a mi hermana y a mí los vasos para canjearlos, pero los habíamos olvidado en las butacas. Así que sabíamos que estábamos en problemas ya que mi mamá no era muy tolerante por aquellos días.

"Dick Tracy" (1990). Warren Beatty
Poster

 Esos son algunos de mis queridos recuerdos del cine, o los más vividos en mi memoria. Sin lugar a dudas es de lo que disfruto más: la magia y la experiencia de ver una película, ya sea el lugar, los olores, los sabores, y con quién disfrutaste esa película en específico.

 Tú, ¿qué recuerdas de tu infancia cinéfila?