lunes, 4 de mayo de 2026

"Cine soviético: arte, ideología, emoción: "La calle de los tres álamos"". Conferencia (Video) de Francisco Huertas Hernández. Escuela Oficial de Idiomas. Málaga. 30 de abril de 2026. "Три тополя на Плющихе" (1968). Татьяна Михайловна Лиознова. "Tri topolya na Plyushchije" (Tres álamos en Plyushchija / La calle de los 3 álamos) (1968). Tatyana M. Lioznova. Cine romántico soviético de la Nueva Ola. Una película que surgió de una canción: "Ternura"

"Cine soviético: arte, ideología, emoción: "La calle de los tres álamos"". Conferencia (Video) de Francisco Huertas Hernández.
Escuela Oficial de Idiomas. Málaga. 30 de abril de 2026.
Ciclo 11 idiomas, 11 miradas.
Departamento de Ruso. Profesora: Svetlana Dalaloyan.
"Три тополя на Плющихе" (1968). Татьяна Михайловна Лиознова. "Tri topolya na Plyushchije" (Tres álamos en Plyushchija / La calle de los 3 álamos) (1968). Tatyana M. Lioznova. Cine romántico soviético de la Nueva Ola. Una película que surgió de una canción: "Ternura" (Нежность)



VIDEO. Conferencia: Cine soviético: arte, ideología y emoción. "La calle de los tres álamos" (1968) de Tatyana Lyóznova. Escuela Oficial de Idiomas (Departamento de Ruso). Málaga. Por Francisco Huertas Hernández. 30 de abril de 2026.
11 Idiomas. 11 Miradas.
Departamento de Ruso. Profesora: Svetlana Dalaloyan.
"Три тополя на Плющихе" (1968). Татьяна Михайловна Лиознова. "Tri topolya na Plyushchije" (Tres álamos en Plyushchija / La calle de los 3 álamos) (1968). Tatyana Mijailovna Lióznova. Cine romántico soviético de la Nueva Ola. Una película que surgió de una canción: "Ternura" (Нежность)



 El jueves 30 de abril de 2026 a las 17.30 en el Salón de Actos de la Escuela Oficial de Idiomas de Málaga, sita en el Paseo de Martiricos, tuvo lugar una conferencia de Francisco Huertas Hernández, divulgador de cine y literatura rusa, dentro del ciclo "11 idiomas, 11 miradas". La profesora y jefa del Departamento de Ruso, Svetlana Dalaloyan Shakhbazyan invitó a este ponente. El conferenciante quiere agradecer a la Directora de la Escuela de Idiomas malacitana, Marta Perles Aguado; a la Jefa de Estudios, Sara Alarcón Moreno; y al Departamento de Actividades Extraescolares con su Coordinadora del Proyecto Babelcast, Alicia Sendino Cariñena, la hospitalidad y afabilidad mostradas. Y, muy especialmente, a la profesora Svetlana Dalaloyan, por su incansable contribución a la cultura.


 La charla se tituló "Cine soviético: arte, ideología, emoción" y presentó tres partes. La moderadora preguntó cómo surgió el interés por la cultura rusa del ponente, y éste habló de su infancia en el París del general De Gaulle en 1963-1966 cuando la industria y arte soviéticos se exhibían en la capital francesa. El padre del conferenciante le abrió el camino: un LP del primer concierto de piano de Chaikovski, y, más tarde, ya en España la televisión, cuyas adaptaciones de clásicos de la literatura rusa despertaron un amor que dura hasta hoy. Sobre este asunto pueden leer y ver el siguiente enlace (La cultura rusa. Orígenes de una pasión en la infancia. Actualidad de una vocación: mi divulgación del cine soviético en Acorazado Cinéfilo. Francisco Huertas Hernández)

 Leyó en ruso Francisco Huertas Hernández un fragmento de la novela "Almas muertas" de Nikolai V. Gógol

Русь! Русь! вижу тебя, из моего чудного, прекрасного далека тебя вижу 

(¡Rusia! ¡Rusia! Te veo desde esta maravillosa y bella lejanía)


 Si en una novela se condensa el alma rusa es, sin duda, en "Мёртвые души" (Almas muertas) de Gógol. Y es que el arte es la expresión más profunda del alma de un pueblo, de una nación, siguiendo la idea del romanticismo alemán, de un "espíritu del pueblo" (Volksgeist), formulada por Herder.


 La primera parte de la charla analiza la relación entre arte y almaFyodor M. Dostoyevsky nos dejó a través de un personaje de "El idiota", una variante de esta idea: "La belleza salvará el mundo" (Красота спасёт мир), y Lyev N. Tólstoi creyó que el arte es el medio de comunión entre las personas a través de sentimientos compartidos. 

 El cine es el séptimo arte, y, aunque rara vez se menciona, el cine soviético representa la continuidad de la literatura de la Edad de Oro rusa, con adaptaciones e historias y personajes esencialmente rusos. El ponente introduce la película de la que hablará en la tercera parte de la charla: "La calle de los tres álamos" de Tatyana M. Lyóznova.

 Pero, ¿cómo surgió el cine en Rusia? ¿y cuáles son sus etapas significativas?


 Llegamos a la segunda parte de la conferencia: una breve historia del cine ruso
 En mayo de 1896 un equipo de operadores de los hermanos Lumière llegó a San Petersburgo y filmó la coronación de Nicolás II. Fue el inicio del cinematógrafo en Rusia. Las primeras películas, exhibidas en "Electroteatros", solían ser adaptaciones de Pushkin o Tolstoi, y, precisamente, "El Padre Sergio" (Отец Сергий), dirigida por Yakov Protazánov en 1918, y basada en el cuento de Tolstoi, aunque rodada antes de la Revolución de Octubre de 1917, es el título más importante del séptimo arte pre-bolchevique. 


 El cine alcanzó su Edad de Oro en Rusia en los años 20 y 30. Es el cine mudo de la vanguardia soviética, en la que la experimentación formal en el montaje, dio numerosas obras maestras de Eisenstein ("El acorazado Potiemkin"), Vertov ("El hombre de la cámara"), Pudovkin ("La madre"), Dovzhenko ("Tierra") o Protazanov ("Aelita").


 Un decreto de 1932 impuso la estética del "realismo socialista" (Социалистический реализм). El cine, y el arte en general, siempre están condicionados por la ideología -política, moral, religiosa-. En el realismo socialista se impone el héroe positivo, la claridad narrativa (se rechaza cualquier experimentación formal). A pesar de la mala fama que tiene esta estética se produjeron muy buenos filmes, pues muchos de los maestros del cine mudo filmaron también clásicos en este periodo. La película más famosa fue "Chapayev" de los hermanos Vasíliev, en 1934, sobre un comandante en la Guerra Civil rusa, que, por cierto, fue muy famosa en la República Española. La "Trilogía de Maksim", de Kozintsev y Trauberg, entre 1934 y 1938, presentaba la historia de un obrero convertido en líder revolucionario. Pero fue Serguei Mijailovich Eisenstein el que realizó las dos grandes obras maestras de esta etapa: "Aleksandr Nevsky" (Александр Невский) (1938) y la monumental "Iván el Terrible" (Иван Грозный) (1944-1946). En ambas trabajó mano a mano con el gran compositor ruso Serguei Sergueyevich Prokofiev. El montaje de atracciones de su etapa vanguardista se sustituyó por la fusión de música y planos pictóricos. Eisenstein fue considerado durante buena parte del siglo XX el mayor director de cine del planeta. 


 Tras la muerte de Stalin, el realismo socialista desaparece, llega el "deshielo" (Оттепель) con Nikita Jrushchov. En el cine ruso se denomina "Nueva Ola del Cine soviético" al periodo entre finales de los años 50 y los años 60. La subjetividad, la emoción, la gente corriente con conflictos existenciales, el lirismo, y, fundamentalmente, un cine de autor con mayor experimentación visual, emparentado con las Nuevas Olas de Europa y América Latina, son los rasgos de esta fase. El realizador más universal en esos años es Andrei Arsenievich Tarkovsky, cuya primera película "La infancia de Iván" en 1962 ya tuvo un gran eco internacional. "Cuando pasan las cigüeñas" (Летят журавли) (1957) de Mijail Kalatózov, obtuvo la Palma de Oro en Cannes, y asombre por sus encuadres y sus planos secuencia. "La balada del soldado" (Баллада о солдате) (1959) de Grigori Chujrai, también galardonada internacionalmente, y definida por Francisco Huertas Hernández como "la más bella película de guerra, amor y trenes". "El destino de un hombre" (Судьба человека) (1959) de Serguei Bondarchuk, basada en un relato de Shólojov, y "Tengo 20 años" (Мне двадцать лет) (1965) de Marlen Jutsiev -quizás la obra maestra de este periodo- son otras cimas del cine del "deshielo".


 La tercera parte de la conferencia se centró en la película "La calle de los tres álamos" (Три тополя на Плющихе). Un filme alejado de la fuerte ideología del realismo socialista. Melodrama sobrio dirigido por la realizadora moscovita Tatyana Mijailovna Lyóznova (1924-2011), con óptica femenina: una historia de amor que une a una aldeana ingenua y tierna, Nyura -interpretada magistralmente por Tatyana Dorónina- y un taxista urbano y taciturno, Sasha -un contenido Oleg Yefrémov- recorriendo las calles de Moscú. Una historia de reconocimiento, de conexiones misteriosas, con el hilo conductor de la canción "Ternura" (Нежность), que tanto gustaba a la directora, que buscó una novela, para poder contar una historia que recreara la canción que grabó la excepcional Maya Kristalínskaya en 1966.
 Filmada en blanco y negro, y con un pulso narrativo preciso, la película explora muchos temas, apoyados en la presencia luminosa de Tatyana Dorónina.










 Francisco Huertas Hernández contó más cosas, pero aquí ya hemos dado una buena muestra de la conferencia, que fue un éxito de público.

 El autor de este resumen, que no es otro que el conferenciante, les deja acá abajo la lista de las películas rusas que ha comentado en este blog, Acorazado Cinéfilo, con los enlaces para poder leer esos ensayos fílmicos:

 
Silent Soviet/Russian films (List) - Мой список немых советских/российских фильмов - Mi lista de películas mudas soviéticas/rusas
"Броненосец Потёмкин" (El Acorazado Potemkin) (1925) de Sergei Eisenstein;
"Мать" (La madre) (1926) de Vsevolod Pudovkin;
"Человек с киноаппаратом" (El hombre de la cámara) (1929) de Dziga Vertov;
"Новый Вавилон" (La Nueva Babilonia) (1929) de Grigori Kozintsev & Leonid Trauberg;
"Энтузиазм: Симфония Донбасса" (Entusiasmo: Sinfonía del Donbass) (1931) de Dziga Vertov;
"Чапаев" (Chapayev) (1934) de Sergei Vasiliev Georgi Vasiliev;
"Счастье" (Felicidad) (1935) de Aleksandr Medvedkin;
- "Лётчики" (Pilotos) (1935) de Yuly Raizman;
"Строгий юноша" (Un joven severo) (1936) de Abram Room;
"Машенька" (Mashenka) (1942) de Yuly Raizman;
- "Мечта" (Sueño) (1943) de Mijail Romm;
"Первоклассница" (Estudiante de Primer Grado) (1948) de Ilya Frez;
"Садко" (Sadko) (1953) de Aleksandr Ptushko;
"Весна на Заречной улице" (Primavera en la calle Zarechnaya) (1956) de Marlen Jutsiev;
"Карнавальная ночь" (Noche de Carnaval) (1956) de Eldar Ryazanov;
"Летят журавли" (Cuando pasan las cigüeñas / Pasaron las grullas) (1957) de Mijail Kalatozov;
"Два Фёдора" (Los dos Fyodor) (1958) de Marlen Jutsiev;
"Баллада о солдате" (La balada del soldado) (1959) de Grigori Chujrai;
"Евгений Онегин" (Eugenio Oneguin) (1959) de Roman Tijomirov;
- "Судьба человека" (El destino de un hombre) (1959) de Sergei Bondarchuk;
"Серёжа" (Seryozha) (1960) de Georgy Danyelya & Igor Talankin;
"Вечера на хуторе близ Диканьки (Ночь перед Рождеством)" (Noche antes de Navidad) (1961) de Aleksandr Rou;
"Девять дней одного года" (Nueve días de un año) (1962) de Mijail Romm;
"Я Куба" (Soy Cuba) (1964) de Mijail Kalatozov;
"Добро пожаловать, или Посторонним вход воспрещён" (Bienvenidos, o Prohibida la entrada a los extraños) (1964) de Elem Klimov;
"Мне двадцать лет" (Tengo 20 años) (1965) de Marlen Jutsiev;
"Июльский дождь" (Lluvia de julio) (1966) de Marlen Jutsiev;
"Крылья" (Alas) (1966) de Larisa Shepitko;
"История Аси Клячиной, которая любила, да не вышла замуж" (La felicidad de Asia) (1966) de Andrei Konchalovsky;
"Комиссар" (La Comisaria) (1967) de Aleksandr Askoldov;
"Короткие встречи" (Breves encuentros) (1967) de Kira Muratova;
"Анна Каренина" (Anna Karenina) (1967) de Aleksandr Zarji;
"Три тополя на Плющихе" (Tres álamos en Plyushchija / La calle de los 3 álamos) (1968) de Tatyana M. Lioznova;
"Ещё раз про любовь" (Una vez más sobre el amor) (1968) de Georgy Natanson;
"Начало" (Debut) (1970) de Gleb Panfilov;
"Монолог" (Monólogo) (1972) de Ilya Averbaj;
"В бой идут одни «старики» (Solo los "viejos" van a la batalla) (1973) de Leonid Bykov;
"Романс о влюблённых" (Romance de amantes) (1974) de Andrey Konchalovsky;
"Калина красная" (El viburno / árbol rojo) (1974) de Vasily Shukshin;
"Зеркало" (El espejo) (1975) de Andrei Tarkovsky;
"Восхождение" (La Ascensión) (1977) de Larisa Shepitko;
"Бобик в гостях у Барбоса" (Bobik visita a Barbos) (1977) de Vladimir Popov;
"Пять вечеров" (Cinco tardes(1978) de Nikita Mijalkov;
"Взлёт" (Despegue) (1979) de Savva Kulish;
"Двадцать шесть дней из жизни Достоевского" (Veintiséis días de la vida de Dostoyevsky) (1980) de Aleksandr Zarji;
"Вокзал для двоих" (Estación para dos) (1982) de Eldar Ryazanov;
"Простая смерть…" (Una simple muerte) (1985). Aleksandr Kaidanovsky;
- "Зеркало для героя" (Espejo para un héroe) (1987) de Vladimir Jotinenko;
"Исчезнувшая империя" (El imperio desvanecido) (2008). Karen Shajnazarov;
"Палата № 6" (El Pabellón nº 6) (2009). Karen Shajnazarov;
"Трудно быть богом" (Qué difícil es ser un dios) (2013) de Aleksey Yurevich German;
"Лето" (Verano) (2018) de Kiril Serebrennikov


 Muchas gracias por todo, y a seguir viendo cine y leyendo...

Francisco Huertas Hernández
4 de mayo de 2026

domingo, 3 de mayo de 2026

"Diario de un Profesor de Filosofía. 1989-2023". Podcast. Entrevista de la profesora Svetlana Dalaloyan al autor Francisco Huertas Hernández en Radio de la Escuela Oficial de Idiomas. Málaga. 30 abril 2026

"Diario de un Profesor de Filosofía. 1989-2023". Podcast. Entrevista de la profesora Svetlana Dalaloyan al autor Francisco Huertas Hernández en Radio de la Escuela Oficial de Idiomas. Málaga. 30 abril 2026

Francisco Huertas Hernández. Escuela Oficial de Idiomas. Paseo de Martiricos, 26. Málaga

Podcast iVoox. "Diario de un Profesor de Filosofía. 1989-2023". Podcast. Entrevista de la profesora Svetlana Dalaloyan al autor Francisco Huertas Hernández en Radio de la Escuela Oficial de Idiomas. Málaga. 30 abril 2026


 En Málaga, ciudad a la que Vicente Aleixandre, dedicó emocionados versos de su infancia rememorada:

Siempre te ven mis ojos, ciudad de mis días marinos.
Colgada del imponente monte, apenas detenida
en tu vertical caída a las ondas azules,
pareces reinar bajo el cielo, sobre las aguas,
intermedia en los aires, como si una mano dichosa
te hubiera retenido, un momento de gloria, antes de hundirte para siempre en las olas amantes

A esa "Ciudad del Paraíso", nueva en nuestra retina, aunque habitante eterna en los pliegues del alma, hubimos de llegar por la gentileza de Svetlana Dalaloyan Shakhbazyan, del Departamento de Ruso y la amabilidad infinita de la Directora de la Escuela Oficial de Idiomas Marta Perles Aguado, y allí entre muestras de hospitalidad desusadas, la profesora Dalaloyan me entrevistó para la radio de la Escuela, con la ayuda técnica de la profesora Alicia Sendino Cariñena, para hablar de mi libro "Diario de un Profesor de Filosofía (1989-2023)".

 En este podcast de apenas quince minutos pueden ustedes escuchar las respuestas del autor, Francisco Huertas Hernández, a las siete preguntas que la profesora Svetlana Dalaloyan le hizo.

 El profesor como alguien que tiene más preguntas que respuestas, y que en su propio proceso de preguntar, duda. Y el autor habla de la inquietud que mueve a preguntar, ya en los primeros filósofos griegos, y la alegría de escuchar preguntas de alumnos, inseparable de la necesidad de saber, que corresponde a la curiosidad natural del ser humano. 

 Svetlana Dalaloyan planteó a continuación la cuestión de cómo el profesor mantiene viva la llama viva, esa necesidad de saber, entre la burocracia educativa y el desinterés que a veces impera en las aulas. Francisco Huertas responde que él entiende la filosofía como una parte de la cultura, o más bien, que la necesidad de pensar es inseparable de la necesidad de ese enriquecimiento y superación de los límites del ser humano, que es la cultura, en la búsqueda de una transcendencia de la verdad, la belleza y el bien.

 Se reflexiona después en esta entrevista sobre la aplicación a la vida de los conceptos abstractos de la filosofía, y el autor recuerda dos capítulos del libro que recrean con bastante precisión sendos debates con alumnos sobre el sentido de la vida y qué sigifica aprender y qué es educar. Saber para qué se vive o por qué se debe aprender algo son interrogantes universales y atemporales. 

 El libro aborda, como se sostiene a continuación, la irrupción del modo de vida digital, en el que la atención, la capacidad de comprensión y la expresión de ideas se ven afectadas. Nuestros estudiantes, como la sociedad en su conjunto, sufren ese deterioro de la sobreestimulación y la infrarreflexión propias de internet y sus redes sociales. 

 El empobrecimiento del lenguaje afecta a la posibilidad de pensar. Dice Francisco Huertas que el lenguaje no sólo es una herramienta, sino nuestro modo de ser, somos seres lingüísticos. Sentimos, pero sin la expresión lingüística de esos sentimientos, no seríamos conscientes de los sentimientos. La búsqueda de la precisión en el uso de las palabras y las ideas es vital, y ha de hacerse con la mayor claridad y distinción, como fundamentó René Descartes. 

 La crisis del pensamiento se refleja en el aula, espejo de la sociedad, señala la entrevistadora, citando el libro, y el autor responde con pesimismo: la palabra está siendo destronada por la imagen. Cita a T. S. Eliot, que aparece en el "Diario de un profesor de filosofía" con el diagnóstico anticipado del presente: "¿Dónde está la sabiduría que perdimos en el conocimiento? ¿Dónde está el conocimiento que perdimos en la información?". 

 Preguntado por la relectura del libro y aquellas clases, y qué le ha sorprendido de su propia evolución, el autor manifiesta un gran pesimismo: la IA ha irrumpido con una fuerza tan grande, que está desposeyendo al ser humano, no ya de su capacidad de pensar, sino de su libertad y su dignidad. 

Francisco Huertas Hernández
3 de mayo de 2026

domingo, 26 de abril de 2026

"Petersburgo" (1913). Andrei Biely. "Петербург". 3º Ensayo. Gente y ciudad. La Avenida Nevsky (Capítulo VI). Lo mecánico y lo anímico. Por Francisco Huertas Hernández

"Petersburgo" (1913). Andrei Biely. "Петербург". 3º Ensayo. Gente y ciudad. La Avenida Nevsky (Capítulo VI). Lo mecánico y lo anímico. Por Francisco Huertas Hernández

Невский проспект. 1908. Санкт-Петербург



1. Introducción. El autor y la ciudad


 "Petersburgo" es una novela rusa de Andrei Biely (1880-1934), pseudónimo de Borís Nikolayevich Bugayev, un escritor de Moscú, cuya visión de la capital oscila entre lo tétrico de las eternas nieblas de la urbe pantanosa y lo místico de su querencia por la teosofía. Siendo hijo de un eminente matemático (Nikolai Bugayev) y lector de Kant, se da en el autor, como ya he señalado en un ensayo anterior (la ciudad y el orden geométrico. Petersburgo kantiano: de la multiplicidad indefinida de lo sensible a la unidad estructurante de la apercepción): "un continuo juego de lenguaje -intraducibles significantes- en el que la prosa poética se eleva desde la ciudad convergiendo con la geometría perceptiva que el personaje impone kantianamente para ordenar, en lo posible, el caos de las sensaciones. Andrei Biely, como su personaje Nikolái Apolónovich, era kantiano, y en Immanuel Kant se dio el descubrimiento copernicano: nuestro conocimiento no depende sólo de los estímulos externos sino de las formas a priori que nuestra mente impone para ordenar y dar significado a ese caos sensorial".

 El novelista pertenece a esa generación conocida como "Серебряный век" (Edad de plata) de la literatura rusa. El simbolismo de Aleksandr Blok determinó su escritura poética, y, en su paso a la narrativa, de la cual el más conseguido ejemplo es "Petersburgo", la prosa rítmica basada en pies métricos (dáctilo, peón) configura una escritura musical de cadencia hipnótica, usando repeticiones de párrafos, algo inusual en la novela tradicional. Las palabras y los objetos mantienen correspondencias nuevas que transcienden lo sensorial o lo intelectual. Hay una hiper descripción continua del paisaje urbano y el anímico en "Petersburgo", el detalle revela matices nuevos, porque la alucinación es la manifestación externa de la visión interior. Aleksandr Dudkin y Nikolai Ableujov son visionarios y alucinados. Y todo empieza en la visión de la ciudad.

 Mijail Svierdlov establece esas variadas conexiones de la ciudad: "pero la propia San Petersburgo, que da título a la novela, emerge como un personaje especial. Aparece bajo múltiples apariencias. Es personificada, mitificada, demonizada. Constantes paisajes mitológicos de San Petersburgo, presentados a través del prisma del delirio, alucinatorios, presentados en todo tipo de refracciones, ilusiones, alucinaciones: este sueño, obsesión y pesadilla de San Petersburgo persigue no solo a los héroes de la novela, sino también a los lectores"
(Но зато выступает особенным персонажем сам Петербург, который дал название роману. Он во многих ликах выступает. Он персонифицирован, мифологизирован, демонизирован. Постоянные мифологические пейзажи Петербурга, данные через призму бредов, галлюцинаторно, данные во всевозможных преломлениях, иллюзиях, галлюцинациях, — вот этот Петербург-сон, Петербург-наваждение, Петербург-кошмар преследует не только героев романа, но и читателей)


2. Análisis del fragmento "Avenida Nevsky" del capítulo VI de "Petersburg" de Andrei Biely. Con citas en ruso y español (traducción de Rafael Cañete)


 Así pues, hoy analizaré el epígrafe llamado "Avenida Nevsky" del capítulo sexto de la novela. Así empieza, en la traducción de Rafael Cañete Fuillerat, de la que ya he hablado en el ensayo nº 1 (Empezando la lectura: Prólogo. Un traductor sectario), y no para bien: 

"Barbas, bigotes, mentones: aquella copiosa corriente que fluía hacia ellos eran los remates de los troncos humanos"
(Бороды, усы, подбородки: то изобилие составляло верхние оконечности человеческих туловищ)

"Fluían hombros, hombros y más hombros; y todos aquellos hombros formaban una pasta, un poso tan negro como el betún; todos aquellos hombros se integraban en mayor o menor grado en esa pasta viscosa que fluía lentamente; uno de los hombros de Aleksandr Ivanovich también se adhirió momentáneamente a ella; se quedó pegado a ella, por decirlo así; y el propio Aleksandr Ivanovich no tardó mucho en seguir el camino de su hombro, interpretando correctamente la ley sobre la indivisible integridad del cuerpo humano; así fue lanzado él a la corriente de la Avenida Nevsky; y así, como una pequeña hueva más de esturión, se hundió él en aquella pasta negra y viscosa que fluía"

(Протекали плечи, плечи и плечи; черную, как смола, гущу образовали все плечи; в высшей степени вязкую и медленно текущую гущу образовали все плечи, и плечо Александра Ивановича моментально приклеилось к гуще; так сказать, оно влипло; и Александр Иванович Дудкин последовал за своенравным плечом, сообразуясь с законом о нераздельной цельности тела; так был выкинут он на Невский Проспект; там икринкой вдавился он в чернотой текущую гущу)

 Varias analogías estructuran la descripción urbana: la masa como organismo, la ciudad como cuerpo, la avenida como corriente. 

 A continuación una original comparación entre la hueva de esturión: el caviar, simbólico de Rusia, y la masa urbana que circula mecánicamente. El caviar es un conjunto de huevas de esturión: el consumidor conoce el caviar pero no la hueva, dice Biely. El caviar es la pasta de huevas extendida sobre un canapé.

 Andrei Biely prosigue:

 "Pues por la misma regla de tres, cualquier cuerpo que se sumerja en una acera de individuos en movimiento se convierte, en la Avenida Nevsky, en el órgano de un cuerpo común, es decir, en una hueva de caviar: las aceras de la Nevsky son, por así decirlo, canapés simbólicos. Eso fue lo que le ocurrió al cuerpo de Dudkin al zambullirse en aquella pasta; y lo que le ocurrió también al porfiado pensamiento que tenía entre ceja y ceja: que se adhirió a un pensamiento ajeno e incomprensible para su propia mente; al pensamiento de ese enorme miriápodo que discurría por la Nevsky"

(Так вот тело влетающих на панель индивидуумов превращается на Невском Проспекте в орган общего тела, в икринку икры: тротуары Невского – бутербродное поле. То же стало и с телом сюда влетевшего Дудкина; то же стало и с его упорною мыслью: в чуждую, уму непостижную мысль она влипла мгновенно – в мысль огромного, многоногого существа, пробегающего по Невскому)

 La "Многоножка" (ciempiés) -masa de viandantes- es el organismo colectivo que discurre sin conciencia por la ciudad, tal como un insecto vive carente de identidad limitado a su instinto mecánico, que reacciona ante estímulos sin capacidad de elección. En los organismos inferiores evolutivamente, es la especie la que, propiamente, vive, y no el individuo. Biely pasa de las cabezas del principio (barbas, bigotes, mentones) y los hombros a las piernas. La mirada entomológica del narrador ha descendido en busca de las extremidades móviles: 

"Abandonaron la acera; seguía pasando una multitud de piernas; y allí se quedaron ellos, en silencio, contemplando aquel tropel de piernas que configuraban una oscura pasta humana en movimiento; una pasta que, dicho sea de paso, no fluía, sino que reptaba"

(Они сошли с тротуара; тут бежали многие ноги; и безмолвно они загляделись на многие ноги пробегающей темной гущи людской: эта гуща, кстати сказать, не текла, а ползла: переползала и шаркала)

 Es muy difícil traducir esta prosa poética de una lengua tan musical como el ruso a cualquier otro idioma. Cañete, aparte de su sectarismo rusófobo, se toma licencias que desvirtúan la forma y sentido de Biely, pero, en su defensa, y lo digo yo, que sé poco ruso, hay que concluir: traducir poesía es imposible, y aquí hay poesía, es decir, música, y sentido, es decir, ideas. 

 Los dos personajes que se han internado en el tráfago de la avenida petersburguesa son Nikolai Apolónovich Ableújov -bajo el shock de la carta en la que el partido le recuerda que debe cumplir una vaga promesa que hizo, y que, ahora se concreta, en que debe asesinar a su padre, el Consejero de Estado Apolón Apolónovich Ableújov- y el desconocido intrigante de una célula dormida del Partido -el lector no sabe de qué partido clandestino se trata-, Aleksandr Ivánovich Dudkin, cuyas alucinaciones, descritas con genio único por Biely, constituyen uno de los pasajes clave de la literatura poético psiquiátrica. 

 La profesora Mercedes Jiménez de la Fuente en un análisis de la obra escribe que "los trayectos de nuestros personajes simbolizarían las venas que dan vida al organismo que es la metrópolis, más allá de un simple espacio físico", aunque citar la novela en... ¡inglés! no le confiere mucha autoridad.

 La analítica kantiana de Biely descompone la realidad mecánica y caótica sensible de la masa moviente. Descompone espacialmente su morfología individual: cabeza, tronco, extremidades. Establece las analogía de las huevas de esturión y del ciempiés. Aplica, pues categorías del entendimiento, a partir de coordenadas espacio-temporales, a los datos ciegos del fluir sin sentido de la materia. Los cuerpos humanos que cruzan la Nevsky son materia vistos como organismo colectivo. En la novela de Biely los individuos emergen contra la masa, dostoievskianamente. La masa es muda, o, al menos, profiere ruido sin significado. Biely nos da fragmentos de esas conversaciones entrecortadas, con un realismo inquietante. Las cabezas huecas de las barbas y mentones, y las piernas impulsadas por la corriente de una ley general del movimiento mecánico, emiten palabras, y esto es un misterio. ¿Alguien ha pensado en el milagro que supone que un ser que empieza llorando y gritando entone luego sonidos con significado aprendidos de sus padres?

"En aquel espacio húmedo se almacenaba una ingente pluralidad de voces, una pluralidad de palabras; las frases bien articuladas rompían unas contra otras y, entonces, de una manera absurda y espantosa, las palabras salían despedidas en todas direcciones, como los vidrios rotos de las botellas vaciadas y hechas añicos en el mismo lugar: todas ellas, enredándose entre ellas, volvían a enlazarse de nuevo en una frase volante e interminable, sin principio ni fin; una frase que carecía de sentido y parecía trenzada de fábulas: y el interminable galimatías inducido por esa frase se quedaba allí, suspendido sobre la Avenida Nevsky, como una especie de hollín negro, como un humo negro de fábulas que pendiera sobre aquel espacio.
 Y con estas fábulas, el Nevá, hinchándose a veces, rugía y rompía contra el macizo granito"

(в одно сырое пространство ссыпало многоразличие голосовмногоразличие слов; членораздельные фразы разбивались там друг о друга; и бессмысленно, и ужасно там разлетались слова, как осколки пустых и в одном месте разбитых бутылок: все они, перепутавшись, вновь сплетались в бесконечность летящую фразу без конца и начала; эта фраза казалась бессмысленной и сплетенной из небылиц: непрерывность бессмыслия составляемой фразы черной копотью повисала над Невским; над пространством стоял черный дым небылиц.
 И от тех небылиц, порой надуваясь, Нева и ревела, и билась в массивных гранитах)

 Sigue el narrador con su analogía del ciempiés, que Cañete traduce como "miriápodo", reptador horrible, horrible, por su ausencia de alma, sin duda. Y propone algo terrible: las estaciones pasan, los inviernos, las primaveras... pero ese insecto multiforme permanece igual. Algo siniestro: la masa no se modifica, porque carece de conciencia: vive igual bajo los zares, que bajo los bolcheviques, bajo la Coca Cola o el vodka. Esas masas están en cualquier ciudad del mundo y son siempre la misma masa reptadora. Esos que hablan de fútbol cada lunes, aunque el mundo se derrumbe a sus pies...


3. Conclusión. El destino de Rusia simbolizado en el Jinete de Bronce. Pedro el Grande, Falconet y Pushkin. Occidente y Rusia


 Este pasaje termina regresando a la estatua del Jinete de Bronce, que ya adquirió vida en un capítulo anterior, esa estatua de Pedro el Grande, erigida por orden de la emperatriz Catalina (Ekaterina) en 1782, y esculpida por un francés: Étienne-Maurice Falconet. La base de 1200 toneladas sustenta al emperador sobre un caballo encabritado, y su brazo señala al río Nevá, mientras los cascos del animal aplastan la serpiente que encarna a los enemigos del europeísmo autocrático del fundador de la ciudad de Petersburgo. Toda la tensión de la historia rusa está en ese monumento, cuya fama se debe más al gran poema de Aleksandr Pushkin que al diseño del mediocre Falconet. Pushkin vio la tragedia de Rusia en esa estatua: un pobre funcionario ha perdido a su amada en la inundación de 1824, y culpa a la estatua, que, metonímicamente, representa al fundador de la ciudad en los pantanos. Pero la hybris de desafiar al dios-héroe da lugar a la venganza sobrenatural: la estatua cobra vida y persigue al imprecador. En Biely, devoto de Pushkin, ese jinete del zar occidentalizado, que mudó a la fuerza la capital de Rusia, es la Rusia pétrea, europeizada contra natura y racionalista, a punto de explotar ante la presión de Oriente y la revolución inminente. ¡Rusia, oh sagrada Rusia de Pushkin y Dostoievski, Gogol y Tolstoi, Chaikovski y Shostakovich, detén tu trote hacia Occidente, que aquí sólo quieren tu cuerpo muerto y tu hacienda viva saqueada!

 Callo ahora y leo. Porque al leer, pienso y declaro: ahora he comprendido a Rusia, al mundo... no con palabras, aunque la literatura se compone de ellas, sino con estremecimientos que el concepto nudo de la filosofía no mueven. Salud, lectores de los clásicos...

Francisco Huertas Hernández
Domingo, 26 de abril de 2026


Bibliografía:

- Свердлов, Михаил: 
"Парадоксы потустороннего в «Петербурге» Андрея Белого"https://magisteria.ru/mysticism-and-magic-in-russian-literature/paradoxes-of-andrei-bely

- Jiménez de la Fuente, Mercedes: "St. Petersburg, Andrei Biely". Ángulo Recto: Revista de estudios sobre la ciudad como espacio plural. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3661519

domingo, 19 de abril de 2026

Dostoievski leído por Berdiaiev. Imagen espiritual del novelista. Francisco Huertas Hernández

Dostoievski leído por Berdiaiev. Imagen espiritual del novelista. Francisco Huertas Hernández

Николай Александрович Бердяев (1874-1948) Nikolai Aleksandrovich Berdiaiev
Filósofo y teólogo ruso


Nikolai Berdiaiev. Vida

 Dostoievski -uso la nueva transliteración aceptada mayoritariamente- es un literato que desborda la categoría de la ficción porque, como en todo ruso, late en él un impulso hacia la sabiduría y la trascendencia. Mi perplejidad se renueva cada día: no es posible que un autor tan complejo, tan espiritual y tan ruso, pueda ser tan popular, incluso entre lectores de escasa formación y dudoso gusto. 

 Nikolai Aleksandrovich Berdiaiev dictó unas conferencias en el invierno de 1920-1921 en Moscú sobre Fiodor Mijailovich Dostoievski en las que parece más interesado en exponer su propio pensamiento que analizar literariamente la obra del novelista.

 Berdiaiev -mucho mejor es escribir Berdiayev- había nacido en el oeste de Rusia, en Obujovo, el 19 de marzo de 1874 en una familia aristocrática. Lo más relevante de su infancia y adolescencia fue la influencia de los dos gigantes rusos: Tolstoi y Dostoievski, sus verdaderos padres. Porque hay una verdad del espíritu innegable para algunos hombres: la plenitud de su desarrollo y su horizonte afectivo e intelectual no procede de su familia. Los verdaderos padres son nuestros guías en el Reino de la Belleza. La tendencia a identificarse con esos genios y sus personajes marcó a Berdiaiev. El realismo existencial de las novelas de Dostoievski realiza el milagro: superar la arbitraria distinción entre ficción literaria y experiencia vital, o, si se quiere, entre aventura y reflexión. Descubrir que el ser humano es contradictorio es más fácil en la literatura que en la vida, donde la hipocresía social vela esta verdad. En su "Autobiografía" manifestó Berdiaiev: "El hombre es un ser contradictorio. Las contradicciones son algo más profundo que su ausencia aparente".
 Tras pasar por el Cuerpo de Cadetes ingresó en la Facultad de Derecho de Kiev. En esa época la nobleza rusa era políglota, y Nikolai leía en francés y alemán a los filósofos y escritores clásicos: Voltaire, Kant, Hegel, Schopenhauer. Del idealismo alemán pasó al marxismo, del que sentía la atracción por su comprensión de la historia, la crítica al capitalismo, la unión de teoría y praxis. La impronta de Dostoievski seguía fermentando en su interior. La contradicción entre una visión inmanente de la historia y una transcendente aún no se había resuelto.
 Tras un arresto por actividades subversivas el 12 de marzo de 1898 se produjo una conversión espiritual consistente en la elección de la búsqueda del sentido de la vida. Fue desterrado a Siberia y publicó su primer libro. Sus ideas evolucionan hacia una forma de existencialismo: es el hombre concreto -no el sujeto trascendental ni el genérico o colectivo- quien se enfrenta a la verdad, la bondad y la belleza, los grandes misterios. En esto confluyó con otro pensador ruso muy afín, Liev Shestov, gran amigo y con una biografía paralela a Berdiaiev.
 Berdiaiev pasó a vivir en San Petersburgo, y, más tarde, en Moscú. Bajo la influencia de Vladimir Soloviov tomó partido contra positivistas, liberales y marxistas. Leyó a los Padres de la Iglesia. Su conversión a la religión ortodoxa le alejó del marxismo. 
 Su valoración cada vez más crítica de Kant -al que acusó de elaborar una "filosofía policial"- y sus sucesores no está exenta de parcialidad. Tras el triunfo de la Revolución Bolchevique en 1917 adopta una postura claramente anticomunista, desde una crítica no económica sino espiritual. Funda la Academia Libre de Cultura Espiritual. Mantiene tensas relaciones con los jerarcas de la Iglesia Ortodoxa. Precisamente en esos años posteriores a la constitución de la Nueva Rusia marxista surgen sus conferencias sobre Dostoievski, alejadas del psicologismo o la estructura de sus novelas, centrándose en el hombre y en Dios.
 Berdiaiev fue expulsado de Rusia y salió en el "barco de los filósofos" en 1922. Se estableció en Francia y siguió pensando, escribiendo y publicando en ruso hasta su muerte en Clamart el 24 de marzo de 1948.


Dostoievski leído por Berdiaiev: una imagen espiritual: libertad y fe

"Mi trabajo debe ser encuadrado en el ámbito de la pneumatología en vez de en el de la psicología. Quisiera descubrir el espíritu de Dostoievski, revelar su más profundo sentimiento sobre el mundo y reconstruir intuitivamente su modo de verlo. Dostoievski no sólo fue un gran artista, sino también un gran pensador y un gran contemplador del espíritu. Fue un dialéctico genial, un gran metafísico ruso". Así se inicia el capítulo primero "La imagen espiritual de Dostoievski" de su ciclo de conferencias, publicado en español por Editorial Nuevo Inicio en Granada en 2008 y traducido del ruso por Olga Trankova Tabatadze.

 Dice Berdiaiev que "el modo de ver el mundo de Dostoievski es su genial intuición del destino humano y universal", y eso lo hace desde su carácter profundamente ruso, "el más ruso de todos nuestros grandes escritores, y al mismo tiempo el más universal por su significado y sus temas". Y esa rusicidad de Dostoievski, imposible de entender para un lector occidental, es mostrada por otro genio ruso, Fiodor Tiutchev, al que Berdiaiev cita en su famosísimo poema:

Умом Россию не понять,
Аршином общим не измерить:
У ней особенная стать —
В Россию можно только верить

28 ноября 1866

Con la razón no se entiende a Rusia.
No se la puede medir con la medida común:
ella tiene una presencia especial -
en Rusia sólo puedes creer

 Hemos completado el poema de Tiutchev del que Berdiaiev nos da únicamente dos versos. 

Afirma Berdiaiev: "los rusos, cuando expresan más claramente los rasgos peculiares de su pueblo, son apocalípticos o nihilistas". No pueden permanecer en el punto medio, "su espíritu se precipita hacia el fin y el límite... Un pueblo con un alma así difícilmente puede ser feliz en su historia. El apocalipticismo y el nihilismo, desde extremos opuestos, religioso y ateo, rechazan igualmente la cultura y la historia como caminos comunes". Por eso Dostoievski profundizó "desde lo espiritual hasta lo moral" descubriendo las "lejanías, las profundidades del espíritu". Dostoievski descubre una "naturaleza volcánica. En su obra acontece la erupción de los volcanes subterráneos del espíritu humano". Berdiaiev ignora, desprecia, la interpretación psicoanalítica, absolutamente necesaria, para entender a Dostoievski, aunque sea parcialmente. Esa naturaleza apasionada del novelista, que el propio Dostoievski reconoció: "mi naturaleza es baja y demasiado apasionada. Dondequiera y en toda cosa, llego hasta el último término, toda mi vida he traspasado los límites", y que Berdiaiev sintetiza: "fue una personalidad ardiente: consumida por la pasión espiritual interior, su alma estaba en llamas. Y desde las llamas infernales su alma asciende hacia la luz. Todos los personajes de Dostoievski son él mismo, su propio camino, diferentes aspectos de su ser, sus suplicios, sus preguntas, su experiencia dolorosa". Por eso, continúa Berdiaiev, no hay épica en su obra, y aquí lo compara con Tolstoi. Adelantándose a la sesgada y atrabiliaria descalificación de Nabokov que colocó a Dostoievski entre los malos escritores, sentencia Berdiaiev: "las novelas de Dostoievski no son auténticas novelas, son tragedias, pero tragedias de un género especial. Es la tragedia interior del destino humano único... que se descubre sólo desde distintos aspectos en diferentes momentos de su camino". Por eso Dostoievski "tuvo el don de comprender al hombre en su movilidad apasionada, turbulenta y exaltada".

 A continuación, tras una comparativa entre Tolstói y Dostoievski en detrimento del primero, a todas luces injusto y tendencioso, se plantea si Dostoievski es realista. Y responde que no, su arte no surge de la realidad empírica, sino de la profunda, espiritual, metafísica. Esto es muy importante. Sabemos, y hablo yo, no Berdiaiev, que Dostoievski tomaba los sucesos truculentos de los diarios y sobre ellos levantaba historias de personajes encerrados en espacios angostos en conflicto permanente, o, más bien, en anhelos continuos. Cuando me he referido arriba a mi perplejidad por la legión de seguidores de Dostoievski no me cabe duda de que son buscadores del realismo truculento de sus novelas, de los crímenes y las tramas, algo que existe, sin duda, pero que no constituye el gran arte del narrador moscovita. ¿A quién le importa saber quién mató a Shatov o Fiodor Pavlovich Karamazov? Bueno, si realmente eso es lo que interesa al lector, se ha equivocado de autor. Debería dirigirse a Agatha Christie, "la Reina del Crimen". Así lo explica Berdiaiev: "(para Dostoievski) la realidad son las relaciones del hombre con Dios, del hombre con el diablo; la realidad son las ideas por las que vive el hombre".

 "El desdoblamiento del espíritu" es el tema esencial de todas las novelas de Dostoievski, concibe Berdiaiev. Y está relacionado con "el tormento religioso", la búsqueda de salvación, de un pueblo ruso que no tuvo Renacimiento, dice Berdiaiev. Berdiaiev descalifica el humanismo por superficial: "el humanismo pierde al hombre. El hombre renace si cree en Dios. La fe en el hombre es la fe en Cristo, en el Dios-Hombre". Aprovechará Berdiaiev en capítulos para desarrollar esta tesis: el humanismo es inmanentista, niega el poder de Dios y conduce al Hombre-Dios, por ejemplo en su versión Nietzsche o en la profecía revolucionaria. Pero sin Dios no hay hombre. De ahí que los personajes de sus grandes novelas ("Los demonios", "Los hermanos Karamazov") caminen con la angustia de un mundo sin Dios.

 Los siguientes capítulos de "El espíritu de Dostoievski" de Nikolai Berdiaiev se titulan: "El hombre", "La libertad", "El mal", "El amor", "La revolución y el socialismo", "Rusia", "El Gran Inquisidor: Dios-Hombre y hombre-dios", "Dostoievski y nosotros".

 Si la obra entera de Dostoievski, es en el entender de Berdiaiev, "una defensa del hombre y su destino", pero que se resuelve en "la entrega de ese destino al Dios-Hombre, Cristo", esto implica una "excepcional conciencia antropológica", inexistente en el mundo antiguo, precristiano. Muy interesante esta afirmación de Berdiaiev: "en la obra de Dostoievski no hay nada excepto el hombre: no hay naturaleza, no se encuentra el mundo de las cosas... existe sólo el espíritu humano". Y cita a Strajov, que conocía íntimamente a Dostoievski. Así la ciudad es sólo "la atmósfera del hombre... la ciudad... no tiene una existencia independiente". Incluso San Petersburgo, la ciudad en la que Dostoievski vivió y que tan bien describe, "es un fantasma". Una exageración berdiaieviana más, justamente en su intento de reducir el pensamiento a sus líneas fundamentales.

 Y esta concentración en el espíritu del hombre hace que "en la construcción de las novelas de Dostoievski se observe una gran centralización. Todos y todo tienden hacia una personalidad central o ésta tiende a todos y a todo. Esta personalidad es un enigma y todos se dedican a descubrir su secreto". Habla de diferentes personajes: Versílov ("El adolescente"), Stavroguin ("Los demonios").

 E introduce Berdiaiev su idea principal: la libertad. "Dostoievski considera al hombre puesto en libertad, huido de la ley, caído del orden cósmico". Pero la libertad tiene un gran riesgo: la arbitrariedad. Hablaré de ello. "El individualismo extremo, el aislamiento, la sublevación contra la armonía exterior del mundo, son las primeras manifestaciones del hombre en libertad" observa Berdiaiev porque "la naturaleza humana es extrema, antinómica e irracional", hay "una atracción invencible hacia la irracionalidad, hacia la libertad desenfrenada, hacia el sufrimiento. El hombre no tiende necesariamente hacia su comodidad. En todo momento, su arbitrariedad le hace preferir el sufrimiento. No se acomoda a una organización racional de la vida. Coloca la libertad por encima de la felicidad" y puede verse arrastrado por una libertad ilimitada que lo tortura y le lleva a la perdición, dice Berdiaiev. "Comienzan las dolorosas peregrinaciones del hombre por los caminos de la libertad arbitraria: le conducirán hasta los límites extremos del desdoblamiento".

 Y es que, afirma Berdiaiev, tanto Dostoievski como Nietzsche sabían es "que el hombre es terriblemente libre", que su libertad es trágica y que es para él una carga y un sufrimiento. Vieron escindirse en dos el camino que parte del hombre, un camino que lleva hacia el Dios-Hombre, es decir, hacia Cristo, y otro hacia el hombre-dios. El alma humana se les manifiesta en el momento en que Dios se ha retirado completamente de ella abandono que constituye una experiencia religiosa... y a través de la cual, después de una larga inmersión en las tinieblas, se encenderá una luz nueva".

 Berdiaiev continúa su arremetida contra el humanismo, que no queda claro que sea, pero imaginamos que llega desde el Renacimiento, la Reforma luterana y los ideales de la Revolución Francesa y la Enciclopedia, triunfantes en el Capitalismo moderno y su sirviente, el liberalismo y sus derivados: el socialismo. "La obra de Dostoievski no marca sólo la crisis, sino la verdadera derrota del humanismo". Y lo sitúa al lado de Nietzsche. Kirilov, ese personaje nietzscheano de "Los demonios", quería "convertirse en un dios" probando con el supremo acto de libertad -el suicidio- su máximo poder. "El término extremo de ese culto al hombre, creado por el humanismo, es la destrucción misma del hombre, absorbido por el superhombre", aunque este superhombre es un fetiche, un ídolo. "El humanismo es el reino de la mediocridad". ¡Penetrante intuición de Berdiaiev en su lectura de Dostoievski: el humanismo, al ser inmanentista, no reserva nada grande para el hombre más allá de su acción inane en su corto tiempo de vida! Sí, Dostoievski, sostiene Berdiaiev, exploró los caminos del hombre-dios, el superhombre, el camino de la libertad como arbitrariedad. Habría que enmendar en parte a Berdiaiev: la libertad irracional que impulsa al hombre se llama instinto, amoral, arracional. Porque el hombre será un espíritu, pero vive en un cuerpo animal, o, incluso, en un cerebro animal: el tronco cerebral, el sistema límbico. Que Berdiaiev viva de espaldas a la biología y al psicoanálisis no invalida su tesis pero le resta fuerza, credibilidad. Dostoievski es mucho más grande que Berdiaiev: en sus novelas habita el instinto del tallo cerebral, la emoción irracional del sistema límbico, y los diálogos atormentados del neocortex. Curiosamente, por más que Berdiaiev niega un alma puramente racional, su exposición es absolutamente lógica. 
 
 El éxtasis dionisiaco en Dostoievski nunca lleva a la desaparición de la imagen humana, puntualiza Berdiaiev. Pienso en Dmitri Karamazov, personaje infinitamente más rico y complejo que su hermano Aliosha, al que el autor quiso hacer protagonista, pero no lo fue... del todo. Dmitri, o Mitia si usamos el diminutivo tan ruso, es voluptuoso, pero nunca un libertino perdido. Se alza con toda la grandeza humana aceptando la condena y abrazando el amor a Dios, bien es cierto que su hermano Ivan ha preparado un plan de fuga... a América. Dostoievski quizás no profetizó que el siglo americano, que él no llegó a conocer, el malhadado siglo XX, sería el siglo de la rusofobia enmascarada en anticomunismo, que el mismo Berdiaiev alimentó.

 Las reflexiones cristianas de Berdiaiev sobre Dostoievski alcanzan en la significación de la libertad el núcleo de sus conferencias. No entraremos en ello. Basta esta iniciación para conocer el acercamiento hondamente vivido y fecundante de Nikolai Berdiaiev sobre Fiodor Dostoievski: ambos rusos y cristianos. Contradictorios y atormentados. El ensayo de Berdiaiev es muy claro, en ocasiones demasiado claro, y simplifica la desbordante pujanza vital de los personajes dostoievskianos, para acomodarla a su conceptos. "El espíritu de Dostoievski" de Berdiaiev es un libro necesario para quienes ya han leído a Dostoievski, si han sentido la conmoción espiritual que su lectura no siempre produce en un mundo que se ha vuelto ajeno a Dostoeivski.

Francisco Huertas Hernández
Domingo, 19 de abril de 2026

Bibliografía


- Berdiaiev, Nikolai: "El espíritu de Dostoievski". Traducción del ruso de Olga Trankova Tabatadze, con la colaboración de Sebastián Montiel y Artur Mrowczynski-Van Allen. Editorial Nuevo Inicio. Granada. 2008


Nota del AUTOR

 Este ensayo está libre de IA. Ha sido pensado y escrito por Francisco Huertas Hernández tomando el libro físico de Berdiaiev editado en España y a partir de las lectura acumuladas durante toda su vida de la obra de Dostoievski.

 La única y, de momento muy incómoda, novedad consiste en haber usado por primera vez, y, probablemente, última, la transliteración estandarizada del ruso que suprime la "y", en lugar de mis transliteraciones propias