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miércoles, 17 de abril de 2024

La filosofía cartesiana: de la duda al infinito / Reflexión sobre el pensamiento cualitativo y cuantitativo cartesiano. Francisco Huertas Hernández. Dos Mini Ensayos sobre René Descartes

Dos Mini Ensayos sobre la filosofía de René Descartes.
 La filosofía cartesiana: de la duda al infinito / Reflexión sobre el pensamiento cualitativo y cuantitativo cartesiano. 
Francisco Huertas Hernández

Francisco Huertas Hernández
IES Doctor Balmis. Alicante
31 de enero de 2020
Un viejo profesor preparado para explicar el pensamiento de René Descartes (1596-1650)
Hoy es 17 de abril de 2024 y el serio docente está felizmente jubilado. Ha rescatado estos dos escritos de esa época y los ha reunido aquí


Reflexión sobre el pensamiento cualitativo y cuantitativo cartesiano. Francisco Huertas Hernández

 "
Es difícil ser cartesiano en un mundo regido por la probabilidad, el azar, la multicausalidad. Pero, al igual que Kant más tarde, la claridad del conocimiento es un ideal que regula nuestra búsqueda de saber. ¡Cuántas veces se discute sin clarificar sobre aquello que se discute! Sin definir previamente, sin aportar claridad y distinción a los conceptos. Las ciencias sociales o humanas están aquejadas de este mal.

 La filosofía cartesiana, por otra parte, sitúa la razón verbal por encima de la matemática, aunque sea ésta la que sirve de modelo con la claridad y distinción de la geometría de Euclides.

 Esta disputa entre verbo y número también podría ser la disputa entre cualidad y cantidad, que Platón apuntó sólo tangencialmente en la famosa alegoría de la línea: el saber de la dianoia o demostración matemática cuantitativa es inferior al saber de la nóesis o intuición (sinopsis) de las ideas, sus relaciones, y su comunión con el Bien, como fuente de todo ser y saber, es decir, la cualidad de lo no sometido a medida, a lo cuantificable como más o menos.

 En el esencial descubrimiento del COGITO, el pensamiento se revela como cualidad propia de lo que existe reflexivamente. La materia se mide, se pesa, se reduce a número y posición, pero nuestra mente y su actividad, nuestros pensamientos no miden, ni pesan, ni se reducen a números. Somos existencia como cualidad, no como cantidad, y es el pensamiento como cualidad no mensurable el que mide lo que hay fuera de él: la materia extensa.

 El ser humano es la autoconciencia que mide pero no puede ser medida. Eso descubre el gran René Descartes"

*****

 La filosofía cartesiana: de la duda al infinito. Francisco Huertas Hernández

 El saber es, desde los griegos, una necesidad desinteresada. Aunque el refrán dice "el hambre aguza el ingenio", creo que el "hambre" que impulsa el saber es la curiosidad natural humana que surge de su limitación biológica.

 La "neotenia" (conservación del estado juvenil en el organismo adulto en comparación con su ancestro u organismos cercanamente emparentados, debido a un retraso pronunciado del ritmo de desarrollo corporal en relación con el desarrollo de las células germinales y órganos reproductores, que se lleva a cabo normalmente) propia del "homo sapiens" que le impulsa a buscar la adaptación mental al mundo más que la física. Y en esto, la filosofía es la reina, pues impulsa más lejos que ninguna otra ciencia (al infinito) y corroe el pensamiento humano con más intensidad que ningún otro saber (duda).

 Es mi personal aproximación a la filosofía cartesianade la duda al infinito, ambas insertas en la incompleta naturaleza humana, que es dual (impotente trascendente) y, por eso, parte de la impotente duda de un yo desnudo anhelante de certeza, que sólo encuentra en el descubrimiento de su existencia mental (cogito: estoy pensando, pues es evidente que estoy existiendo si dudo y pienso) que para salir de su encerramiento estéril (solipsismo) necesita fundamentar la existencia de algo más poderoso 
que sirva de fundamento a la realidad externa (infinito=Dios)

Francisco Huertas Hernández
2020-2024

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Foto filosófica: Platón. Alumna: María Nicolás Bañón. Asignatura: Historia de la Filosofía 2º Bachillerato A. IES Dr. Balmis. Alicante. 2023-2024. Profesor: Francisco Huertas Hernández

Foto filosófica: Platón
Alumna: María Nicolás Bañón
Asignatura: Historia de la Filosofía
2º Bachillerato A. IES Dr. Balmis. Alicante
Curso 2023-2024
Profesor: Francisco Huertas Hernández


Foto filosófica: Platón
Alumna: María Nicolás Bañón
Asignatura: Historia de la Filosofía
2º Bachillerato A. IES Dr. Balmis. Alicante
Curso 2023-2024
Profesor: Francisco Huertas Hernández

 En la foto podemos observar múltiples rotuladores, todos tapados a excepción de uno. Viendo ese rotulador sin tapa se me ha venido a la cabeza la siguiente comparación entre los bolígrafos y el proceso de aprendizaje de los humanos según Platón. De todos los bolígrafos sólo uno puede escribir, ya que los demás llevan una tapa, todos ellos se encuentran en la caverna, viviendo en la ignorancia, a diferencia del morado, que pasando por un largo proceso de aprendizaje ha conseguido quitarse la tapa, ha conseguido salir de la caverna.
 
 Ahora, ese bolígrafo tardará un poco en escribir, ya que jamás lo ha hecho, pues ha vivido mucho tiempo con esa capucha sobre su punta, en la oscuridad (ignorancia). ¿No os ha pasado nunca que después de abrir un bolígrafo por primera vez, le cuesta un par de pasadas escribir? Pues cuando lo hace, quiere decir que ha completado el proceso de aprendizaje superior, en ese momento es conocedor del Bien, y con ello la Justicia, ese bolígrafo está listo para escribir (gobernar) y ofrecernos la escritura (gobierno), pues hemos sido nosotros los que le hemos liberado de su capucha e ignorancia

María Nicolás Bañón
Noviembre de 2023


Comentario del profesor:

 El poder de la analogía, de la metáfora, es el poder del pensamiento creativo que encuentra la relación entre dos conceptos. La metáfora filosófica en Platón tiene un aspecto literario y mítico (toda literatura lo es), y eso ha sabido plasmarlo María con gran intuición y capacidad analítica en esta versión de la Alegoría de la Caverna en la que los prisioneros se han convertido en rotuladores de colores, con capucha. Es difícil explicarlo mejor y más sintéticamente de lo que lo ha hecho ella.
 Solamente nos queda felicitarla, pues es en momentos como éste cuando todos los sinsabores de enseñar dejan paso a la alegría de la luz que se ha hecho, al fin, en algún estudiante. La luz de la creación y la comprensión de la verdad

Francisco Huertas Hernández
29 de noviembre de 2023. 4:44 am

viernes, 10 de noviembre de 2023

Platón. ¿Quién conoce la justicia?. Alegoría de la Línea. "República". VI. El pintor, el biólogo, el matemático y el filósofo. Interpretación del texto por Francisco Huertas Hernández

Platón. ¿Cuál es el conocimiento más valioso?. Alegoría de la Línea. "República". VI
El pintor, el biólogo, el matemático y el filósofo: ¿quién conoce la justicia?
Interpretación del texto por Francisco Huertas Hernández


Símil de la Línea Dividida
Platón: "República". Libro VI
Pide Sócrates a Glaucón (hermano real de Platón) que divida una línea en dos segmentos desiguales, y, posteriormente, los vuelva a dividir. La desigualdad representa la superioridad del segmento anterior sobre el posterior -que depende de él y lo imita como un reflejo-. Estos 4 segmentos son un símil de la realidad (ontología), el conocimiento (epistemología) y la educación.
La primera división corresponde epistemológicamente a dos niveles de conocimiento: el segmento superior es la ciencia (ἐπιστήμη), un conocimiento universal (objetivo) y necesario de realidades invisibles permanentes (Ideas y objetos matemáticos).
El segundo segmento de esta primera división (más corto, o sea, inferior, imitación del primero) es la opinión (δόξα), un conocimiento particular (subjetivo) y probable de realidades visibles en devenir (cambio) (seres físicos e imágenes).
Volvemos a dividir la línea, y tenemos otros dos segmentos:
La doxa (opinión), un tipo de conocimiento del cuerpo poco claro (verdadero) de lo que parece ser (apariencia).
 Se divide en dos: la sección inferior de la línea es la eikasía (εἰκασία) (imaginación) que capta imágenes (reflejos, sombras...), y la sección superior de la recta es la pistis (πίστις) (creencia del sentido común) que percibe las realidades físicas visibles en el espacio y el tiempo, es decir, en el devenir. Es un conocimiento verosímil (probable), pero no se puede probar, porque no se fundamenta en la razón (λόγος). Puede ser verdadero, pero no sabemos por qué. No podemos justificarlo. Por eso es opinión.
La importancia de la vista en este tipo de conocimiento revela también su fragilidad: lo que vemos (objeto percibido) necesita de la luz (aunque casi siempre permanece en sombras, por lo que es poco claro) y está en movimiento (por lo que es borroso: falta de distinción). Nada de lo que se ve, "es", únicamente "parece ser". La realidad (mundo) visible, para Platón, es una especie de "alucinación" del cuerpo.
Para "elevarnos" por encima del cuerpo, el alma capta realidades permanentes, que "son" (esencias), mediante la razón
 Este tipo de conocimiento se denomina episteme (ciencia). La simetría entre la realidad inteligible y la sensible es la relación proporcional entre "original" pensado y "copias" visibles. En Platón, siguiendo a Parménides, lo que es pensado, "es". Coinciden el pensamiento y el ser. Son las "Ideas". Pero, para mantener la simetría tiene que volver a dividir en dos el ámbito inteligible.
 El subsegmento inferiormenos claro (verdadero) de lo inteligible pertenece a la dianoia (διάνοια) (pensamiento, razonamiento discursivo) propio de las matemáticas, que usan la "demostración", una captación indirecta de la verdad, siguiendo pasos deductivos.
 El subsegmento superior es el nivel supremo del conocimiento: la noesis (νόησις) (intuición) que permite al alma racional captar las Ideas, sus relaciones y su conexión con el Bien Absoluto y la Idea de Bien, directamente, pues la intuición es el conocimiento más claro
En Diálogos posteriores ("Sofista", "Político", "Filebo") Platón explicó el método dialéctico propio del filósofo como una división dual de géneros y especies, que, más tarde, usó Aristóteles. La división (διαίρεσις, diairesis) de lo real inteligible permite su definición, clasificación y relación.
El filósofo como persona que sabe definir retoma la enseñanza socrática que buscaba definir las virtudes. Platón concibe al filósofo como el gran taxónomo de la realidad (ser) mediante la razón, y no la observación, de la que partirá Aristóteles en su giro empirista

 La justicia es el conocimiento más necesario, pues de ella depende la salud del alma individual y el alma de la ciudad. La justicia es la virtud unificadora (armonizadora) de la moderación, la valentía y la prudencia, y, como tal, solamente puede ser contemplada (intuida) por la persona que haya purificado su alma mediante el conocimiento, en un larguísimo proceso educativo de 35 años, que pasa del adiestramiento físico, al placer de las artes, la observación de la naturaleza en devenir, luego, por la lenta demostración matemática, y, finalmente, asciende hasta la intuición de las verdades (éticas y metafísicas) supremas, entre las que se alza la Justicia.


 El símil (analogía) o alegoría de la Línea dividida es un difícil texto de Platón, en su libro "República", Libro VI. Éste es el fragmento:


— Sócrates: Toma, pues, una línea que esté cortada en dos segmentos desigualesvuelve a cortar cada uno de los segmentos, el del género visible y el del inteligible, siguiendo la misma proporción. Entonces tendrás, clasificados según la mayor claridad u oscuridad de cada uno: en el mundo visible, un primer segmento, el de las imágenes. Llamo imágenes ante todo a las sombras, y en segundo lugar, a las figuras que se forman en el agua y en todo lo que es compacto, pulido y brillante, y a otras cosas semejantes, si es que me entiendes"

...

 — Sócrates: Pues bien, aprende ahora que sitúo en el segundo segmento de la región inteligible aquello a que alcanza por sí misma la razón valiéndose del poder dialéctico y considerando las hipótesis no como principios, sino como verdaderas hipótesis, es decir, peldaños y trampolines que la eleven hasta lo no hipotético, hasta el principio de todo; y una vez haya llegado a éste, irá pasando de una a otra de las deducciones que de él dependen hasta que, de ese modo, descienda a la conclusión sin recurrir en absoluto a nada sensible, antes bien, usando solamente de las ideas tomadas en sí mismas, pasando de una a otra y terminando en las ideas.

— Glaucón: Ya me doy cuenta -dijo-, aunque no perfectamente pues me parece muy grande la empresa a que te refieres, de que lo que intentas es dejar sentado que es más clara la visión del ser y de lo inteligible que proporciona la ciencia dialéctica que la que proporcionan las llamadas artes, a las cuales sirven de principios las hipótesis; pues aunque quienes las estudian se ven obligados a contemplar los objetos por medio del pensamiento y no de los sentidos, sin embargo, como no investigan remontándose al principio, sino partiendo de hipótesis, por eso te parece a ti que no adquieren conocimiento de esos objetos que son, empero, inteligibles cuando están en relación con un principio. Y creo también que a la operación de los geómetras y demás la llamas pensamiento, pero no inteligencia, porque el pensamiento es algo que está entre la simple creencia y la inteligencia"

 — Sócrates: Lo has entendido -dije- con toda perfección. Ahora aplícame a los cuatro segmentos estas cuatro operaciones que realiza el alma: la inteligencia (νόησις - nóesis), al más elevado; el pensamiento (διάνοια - diánoia), al segundo; al tercero dale la creencia (πίστις - pístis) y al último la imaginación (εἰκασία - eikasía); y ponlos en orden, considerando que cada uno de ellos participa tanto más de la claridad cuanto más participen de la verdad los objetos a que se aplica"


( ὥσπερ λέγομεν , δύο αὐτὼ εἶναι , καὶ βασιλε ύειν τὸ μὲν νοητοῦ γένους τε καὶ τόπου , τὸ δ᾽ αὖ ὁρατοῦ , ἵνα μὴ οὐρανο ῦ εἰπὼν δόξω σοι σοφίζεσθαι περὶ τὸ ὄνομα . ἀλλ᾽ οὖν ἔχεις ταῦτα διττὰ εἴδη, ὁρατόν, νοητόν;

ἔχω .

ὥσπερ τοίνυν γραμμὴν δίχα τετμημένην λαβὼν ἄνισα τμήματα, πάλιν τέμνε ἑκάτερον τὸ τμῆμα ἀνὰ τὸν αὐτὸν λόγον , τό τε τοῦ ὁρωμένου γένους καὶ τὸ τοῦ νοουμένου , καί σοι ἔσται σαφηνείᾳ καὶ ἀσαφείᾳ πρὸς ἄλληλα ἐν μ ὲν τῷ ὁρωμένῳ τὸ μὲν ἕτερον τμῆμα εἰκόνες — λέγω δὲ τὰς εἰκόνας πρῶτον

  μὲν τὰς σκιάς, ἔπειτα τὰ ἐν τοῖς ὕδασι φαντάσματα καὶ ἐν τοῖς ὅσα πυκνά τε καὶ λεῖα καὶ φανὰ συνέστηκεν, καὶ πᾶν τὸ τοιοῦτον, εἰ κατανοεῖς.
ἀλλὰ κατανοῶ.

τὸ τοίνυν ἕτερον τίθει ᾧ τοῦτο ἔοικεν, τά τε περὶ ἡμᾶς ζῷς καὶ πᾶν τὸ φυτευτὸν καὶ τὸ σκευαστὸν ὅλον γένος.

τίθημι, ἔφη.

ἦ καὶ ἐθέλοις ἂν αὐτὸ φάναι, ἦν δ᾽ ἐγώ, διῃρῆσθαι ἀληθείᾳ τε καὶ μή, ὡς τὸ δοξαστὸν πρὸς τὸ γνωστόν, οὕτω τὸ ὁμοιωθὲν πρὸς τὸ ᾧ ὡμοιώθη;

 ἔγωγ᾽, ἔφη, καὶ μάλα.

σκόπει δὴ αὖ καὶ τὴν τοῦ νοητοῦ τομὴν ᾗ τμητέον.

πῇ;

ἧι τὸ μὲν αὐτοῦ τοῖς τότε μιμηθεῖσιν ὡς εἰκόσιν χρωμένη ψυχὴ ζητεῖν ἀναγκάζεται ἐξ ὑποθέσεων, οὐκ ἐπ᾽ ἀρχὴν πορευομένη ἀλλ᾽ ἐπὶ τελευτήν, τὸ δ᾽ αὖ ἕτερον—τὸ ἐπ᾽ ἀρχὴν ἀνυπόθετον—ἐξ ὑποθέσεως ἰοῦσα καὶ ἄνευ τῶν περὶ ἐκεῖνο εἰκόνων, αὐτοῖς εἴδεσι δι᾽ αὐτῶν τὴν μέθοδον ποιουμένη.

ταῦτ᾽, ἔφη, ἃ λέγεις, οὐχ ἱκανῶς ἔμαθον.

 ἀλλ᾽ αὖθις, ἦν δ᾽ ἐγώ: ῥᾷον γὰρ τούτων προειρημένων μαθήσῃ. οἶμαι γάρ σε εἰδέναι ὅτι οἱ περὶ τὰς γεωμετρίας τε καὶ λογισμοὺς καὶ τὰ τοιαῦτα πραγματευόμενοι, ὑποθέμενοι τό τε περιττὸν καὶ τὸ ἄρτιον καὶ τὰ σχήματα καὶ γωνιῶν τριττὰ εἴδη καὶ ἄλλα τούτων ἀδελφὰ καθ᾽ ἑκάστην μέθοδον, ταῦτα μὲν ὡς εἰδότες, ποιησάμενοι ὑποθέσεις αὐτά, οὐδένα λόγον οὔτε αὑτοῖς οὔτε ἄλλοις ἔτι ἀξιοῦσι περὶ αὐτῶν διδόναι

  ὡς παντὶ φανερῶν, ἐκ τούτων δ᾽ ἀρχόμενοι τὰ λοιπὰ ἤδη διεξιόντες τελευτῶσιν ὁμολογουμένως ἐπὶ τοῦτο οὗ ἂν ἐπὶ σκέψιν ὁρμήσωσι.
πάνυ μὲν οὖν, ἔφη, τοῦτό γε οἶδα.

οὐκοῦν καὶ ὅτι τοῖς ὁρωμένοις εἴδεσι προσχρῶνται καὶ τοὺς λόγους περὶ αὐτῶν ποιοῦνται, οὐ περὶ τούτων διανοούμενοι, ἀλλ᾽ ἐκείνων πέρι οἷς ταῦτα ἔοικε, τοῦ τετραγώνου αὐτοῦ ἕνεκα τοὺς λόγους ποιούμενοι καὶ διαμέτρου αὐτῆς, ἀλλ᾽ οὐ

  ταύτης ἣν γράφουσιν, καὶ τἆλλα οὕτως, αὐτὰ μὲν ταῦτα ἃ πλάττουσίν τε καὶ γράφουσιν, ὧν καὶ σκιαὶ καὶ ἐν ὕδασιν εἰκόνες εἰσίν, τούτοις μὲν ὡς εἰκόσιν αὖ χρώμενοι, ζητοῦντες

  δὲ αὐτὰ ἐκεῖνα ἰδεῖν ἃ οὐκ ἂν ἄλλως ἴδοι τις ἢ τῇ διανοίᾳ.
ἀληθῆ, ἔφη, λέγεις.

τοῦτο τοίνυν νοητὸν μὲν τὸ εἶδος ἔλεγον, ὑποθέσεσι δ᾽ ἀναγκαζομένην ψυχὴν χρῆσθαι περὶ τὴν ζήτησιν αὐτοῦ, οὐκ ἐπ᾽ ἀρχὴν ἰοῦσαν, ὡς οὐ δυναμένην τῶν ὑποθέσεων ἀνωτέρω ἐκβαίνειν, εἰκόσι δὲ χρωμένην αὐτοῖς τοῖς ὑπὸ τῶν κάτω ἀπεικασθεῖσιν καὶ ἐκείνοις πρὸς ἐκεῖνα ὡς ἐναργέσι δεδοξασμένοις τε καὶ τετιμημένοις.

 μανθάνω, ἔφη, ὅτι τὸ ὑπὸ ταῖς γεωμετρίαις τε καὶ ταῖς ταύτης ἀδελφαῖς τέχναις λέγεις.

τὸ τοίνυν ἕτερον μάνθανε τμῆμα τοῦ νοητοῦ λέγοντά με τοῦτο οὗ αὐτὸς ὁ λόγος ἅπτεται τῇ τοῦ διαλέγεσθαι δυνάμει, τὰς ὑποθέσεις ποιούμενος οὐκ ἀρχὰς ἀλλὰ τῷ ὄντι ὑποθέσεις, οἷον ἐπιβάσεις τε καὶ ὁρμάς, ἵνα μέχρι τοῦ ἀνυποθέτου ἐπὶ τὴν τοῦ παντὸς ἀρχὴν ἰών, ἁψάμενος αὐτῆς, πάλιν αὖ ἐχόμενος τῶν ἐκείνης ἐχομένων, οὕτως ἐπὶ τελευτὴν καταβαίνῃ,

  αἰσθητῷ παντάπασιν οὐδενὶ προσχρώμενος, ἀλλ᾽ εἴδεσιν αὐτοῖς δι᾽ αὐτῶν εἰς αὐτά, καὶ τελευτᾷ εἰς εἴδη.
μανθάνω, ἔφη, ἱκανῶς μὲν οὔ—δοκεῖς γάρ μοι συχνὸν ἔργον λέγειν—ὅτι μέντοι βούλει διορίζειν σαφέστερον εἶναι τὸ ὑπὸ τῆς τοῦ διαλέγεσθαι ἐπιστήμης τοῦ ὄντος τε καὶ νοητοῦ θεωρούμενον ἢ τὸ ὑπὸ τῶν τεχνῶν καλουμένων, αἷς αἱ ὑποθέσεις ἀρχαὶ καὶ διανοίᾳ μὲν ἀναγκάζονται ἀλλὰ μὴ αἰσθήσεσιν αὐτὰ θεᾶσθαι οἱ θεώμενοι, διὰ δὲ τὸ μὴ ἐπ᾽ ἀρχὴν

  ἀνελθόντες σκοπεῖν ἀλλ᾽ ἐξ ὑποθέσεων, νοῦν οὐκ ἴσχειν περὶ αὐτὰ δοκοῦσί σοι, καίτοι νοητῶν ὄντων μετὰ ἀρχῆς. διάνοιαν δὲ καλεῖν μοι δοκεῖς τὴν τῶν γεωμετρικῶν τε καὶ τὴν τῶν τοιούτων ἕξιν ἀλλ᾽ οὐ νοῦν, ὡς μεταξύ τι δόξης τε καὶ νοῦ τὴν διάνοιαν οὖσαν.
ἱκανώτατα, ἦν δ᾽ ἐγώ, ἀπεδέξω. καί μοι ἐπὶ τοῖς τέτταρσι τμήμασι τέτταρα ταῦτα παθήματα ἐν τῇ ψυχῇ γιγνόμενα λαβέ, νόησιν μὲν ἐπὶ τῷ ἀνωτάτω, διάνοιαν

  δὲ ἐπὶ τῷ δευτέρῳ, τῷ τρίτῳ δὲ πίστιν ἀπόδος καὶ τῷ τελευταίῳ εἰκασίαν, καὶ τάξον αὐτὰ ἀνὰ λόγον, ὥσπερ ἐφ᾽ οἷς ἐστιν ἀληθείας μετέχει, οὕτω ταῦτα σαφηνείας ἡγησάμενος μετέχειν)







Símil de la Línea Dividida
Platón


El pintor, el biólogo, el matemático y el filósofo hablan de la justicia


 En el enlace de arriba puede leerse un completo análisis del texto. Sin embargo, hoy propongo una nueva interpretación del pasaje conclusivo (511e) acerca de "las cuatro operaciones del alma": a) imaginación (eikasía); b) observación (pistis); c) medida y cálculo cuantitativo (dianoia); d) inteligencia cualitativa (noesis)
 Las dos primeras dependen del cuerpo (sentido de la vista, oído...) aunque se procesan en el alma. Por eso Platón escribe "καί μοι ἐπὶ τοῖς τέτταρσι τμήμασι τέτταρα ταῦτα παθήματα ἐν τῇ ψυχῇ γιγνόμενα λαβέ". 

 Si personificamos estas cuatro operaciones del alma tendremos cuatro tipos de actividad intelectual: a) el artista crea imágenes por tener una imaginación muy desarrollada. Por ejemplo, el pintor (del que Platón habla más de una vez); b) el científico que observa la naturaleza (realidad física en devenir). Por ejemplo, el biólogo; c) el matemático, que mide y calcula el espacio y usa series numéricas temporales. El matemático tiene un pie en lo sensible, porque se ayuda de signos visibles (dibuja ángulos, figuras geométricas, trazos numéricos) y parte de hipótesis (existencia de tres clases de ángulos, existencia de números pares e impares...) aunque no se remonta al principio / ἀρχή (la definición de las ideas y, por encima, el conocimiento del Bien). Para el matemático la realidad (inteligible) es cantidad (cuantitativa), algo que admite grados de comparación (homogeneidad), o es medido espacialmente (geometría), o es contado en una serie numérica (aritmética) como conjunto de elementos de un todo. Pero la realidad no es comprendida en su esencia por el matemático. Sólo en su representación inteligible, espacial y temporal. Las demostraciones (deducciones) matemáticas, al ser cuantitativas, son indirectas, largas, lentas e inseguras, pues deben encadenar pasos que dependen unos de otros, para llegar a una conclusión; d) el filósofo o dialéctico, que se ha "elevado" por encima de lo cuantitativo a lo cualitativo, y por eso puede intuir (captar directamente) la esencia de cada cosa (Idea), es decir, definirla, y esto es posible porque cada realidad (Idea) es perfecta y luminosa al participar del Bien, que es la Perfección. Cada esencia es diferente de otra, es heterogénea. Y, al mismo tiempo, es idéntica a sí misma, en tanto que sus características propias son permanentes, eternas. La intuición de la diferencia (alteridad) y la identidad de cada Idea (ser) es una captación directa del alma, pues ésta ya ha sido entrenada en el proceso del razonamiento deductivo matemático y está preparada para descubrir (recordar) la significación y el sentido intrínseco de la realidad, es decir, su esencia, no su medida. El valor del ser -incluyendo el alma humana- no está en su extensión sino en su intensión, o sea, su esencia.


 Ya se han sentado en la mesa del debate el pintor, el biólogo, el matemático y el filósofo. Y ahora, Platón les lanza la pregunta más importante para la vida humana: ¿qué es la justicia? Solamente sabiendo lo que es podremos aplicarla (intelectualismo moral socrático-platónico). La salud del alma es la justicia, tal como la del cuerpo lo es la dieta y el ejercicio físico. Para curar los cuerpos están los médicos, pero para curar las almas tenemos a los filósofos porque únicamente ellos son capaces de definir qué es la justicia, y el conocimiento de la virtud (en este caso, la justicia) implica su realización. La voluntad obedece al intelecto (razón). Por eso Platón es intelectualista: si entiendo lo mejor, lo quiero y lo hago. Muy distintos son los voluntaristas para quienes la realización de la virtud, es decir, la conducta moral, es independiente del conocimiento, y se basa en los buenos sentimientos o intenciones. Así el filósofo cura la verdadera enfermedad del alma (individual y social): la injusticia.


 Preguntemos a los "4 sabios" convocados en esta asamblea: a) ¿Qué nos tiene que decir el pintor acerca de la justicia? Nada. La justicia no es la diosa Themis, una figura coloreada de una señora con los ojos tapados y una balanza; b) ¿Qué nos tiene que decir el biólogo, el observador de plantas, animales, células y ecosistemas, sobre la virtud más importante, la justicia? Nada. La justicia no es una propiedad observable en los procesos físico-químicos de la vida; c) ¿Qué nos dirá el matemático sobre la justicia? Nada. O, quizás, algo, pero insuficiente. No podrá definirla aunque intente reducirla a una fórmula, una ecuación que mida ciertos parámetros, ciertas variables, pero sin saber por qué. No nos dirá qué es la justicia, en su esenciad) ¿Y el filósofo qué dirá de la justicia? Éste, que ha pasado previamente por todos los escalones de la imaginación, la observación y el cálculo, sí podrá definirla. Si la definición se ajusta al ser de la "Idea" de Justicia, es decir, si expresa una definición de su esencia, habrá encontrado el pharmakon, el medicamento, que curará del peor de los males: la injusticia. Este sabio dialéctico (usa el diálogo y reconoce la separación de la esencia de sus manifestaciones sensibles en las copias múltiples y fugaces) ha intuido que la Justicia puede ser conocida y comunicada porque participa del Bien. Y esto es una "iluminación" intelectual, una intuición directa. Solamente hay conocimiento directo de algo cuando esto es claro, iluminado por el ser y la verdad del Bien. Nuestra razón ha sido iluminada porque la hemos "abierto" al Ser, a la Luz. Esa es la metáfora del Sol y de la salida de la Caverna. Es la intuición (noesis) que nos ha abierto el alma a la verdad y el ser, porque previamente hemos escalado toda la escarpada subida desde las profundidades de la caverna donde reinan las confusas imaginación y percepción, y un primer contacto con el exterior en el que aún no podemos "alzar" la vista sino conformarnos con las imágenes inteligibles de las formas matemáticas que representan las esencias, pero no lo son. Recordemos ese pasaje del prisionero mirando los reflejos de los seres del exterior en el agua. Esa intuición (synopsis, insight, einsicht) -comprensión súbita- de la que hablaron los psicólogos de la Gestalt siguiendo a Kant, o, más exactamente, este texto de la Línea de Platón, que sienta la bases de la superioridad de un conocimiento cualitativo directo y simple del mundo, separado de sus accidentes sensibles, y su estructura espacio-temporal cuantitativa, puede remitir a la reducción eidética de la Fenomenología de Husserl.

 El pintor alegra la vista, el biólogo sosiega el perpetuum mobile de la Naturaleza, el matemático rentabiliza el espacio y el tiempo midiéndolos, pero el filósofo, ajeno a la alegría, el sosiego y la rentabilidad, dice la verdad que cura las almas porque es un buscador de luz

Francisco Huertas Hernández
Viernes, 10 de noviembre de 2023

sábado, 28 de octubre de 2023

Platón: Mapa Dualismo Ontológico & Epistemológico. Francisco Huertas Hernández. 2017-2023

Platón: Mapa Dualismo Ontológico & Epistemológico
Profesor: Francisco Huertas Hernández. 2017-2023

Platón: Mapa Dualismo Ontológico & Epistemológico
Francisco Huertas Hernández. 2017


Ver enlaces: PLATÓN - Apuntes Historia de la Filosofía. 2º Bachillerato - Francisco Huertas Hernández. 15 PDF + 11 Enlaces Web


 Platón de Atenas (Πλάτων) (427 a.C.-347 a.C.), el filósofo que distinguió entre dos realidades, sensible y racional, elaboró un modelo del mundo en donde el cuerpo quedaba separado del alma. Uno estaba encadenado a la materia fugaz, y la otra quería -o, más bien, debía- elevarse hacia lo espiritual eterno (Ideas).

 Este mapa conceptual hecho a mano por mí, en la cara posterior del examen de un alumno, representa el dualismo platónico.

 Empecemos por el Dualismo Ontológico. Existen esos dos mundos: a) Ο ορατός κόσμος (O oratós kósmos) (mundo visible). Es la realidad aparente (metáfora de las sombras del interior de la caverna), cambiante y múltiple. El cuerpo pertenece a esta realidad, con sus torpes órganos sensibles, de los cuales la vista (ojos) es el más claro. La vista nos engaña si no va guiada por la razón: ilusiones ópticas, espejismos, delirios. Ver no es saber.

 Así que esta realidad está dividida en dos: a1) imágenes (copias "borrosas" de seres físicos: sombras, reflejos). Es la realidad menos perfecta; a2) seres físicos (vivos y artificiales). Los seres vivos fueron creados por un Demiurgo (Δημιουργός) que imitó en la materia informe las ideas o formas originales del mundo superior. El Δημιουργός, "artesano" divino que ordena y da movimiento al mundo, está inspirado en el νοῦς (Nous) de Anaxágoras (500-428 aC), el presocrático, casi contemporáneo de Sócrates (470-399 aC), que enseñó en Atenas.
 Los seres físicos, materiales, son "copias" (imitaciones) de Ideasproporciones matemáticas (figuras geométricas y números). Cada nivel de realidad copia/imita el nivel superior.

 Platón establece un dualismo epistemológico paralelo. Para conocer un mundo duplicado, necesitamos un conocimiento duplicado. El conocimiento del mundo sensible, aparente, fugaz y múltiple es la δόξα (doxa), que traducimos como "opinión". Un término que usó Parménides de Elea (530 aC) para referirse a la experiencia sensible. Platón lo identifica con el conocimiento del cuerpo, de la vista y los demás sentidos, que nos engañan porque la realidad que pretenden captar se escapa, se transforma, se resiste a ser "conceptualizada" en su "devenir" y "multiplicidad" incesante. 

 La δόξα se divide en dos: a1.1) εἰκασία (eikasía) es la imaginación, que capta las imágenes borrosas. Es el grado mínimo de verdad. El arte produce imágenes. Y por eso Platón propone limitar la actividad (censura) de los artistas, pues con sus imágenes alejan de la verdad; a2.1) πίστις (pistis) traducida como "conjetura", "creencia", aunque significa conocimiento de los seres materiales obtenido por los sentidos. Es decir, "percepción". La verdad de la πίστις es superior a la de la εἰκασία, pero sigue siendo "opinión" (δόξα) confusa, inestable, subjetiva, sin fundamento racional. La "Física" es el conocimiento sensible propio de la πίστις, y no es una ciencia (episteme) porque sólo conoce la φύσις (physis, naturaleza), que es cambiante y múltiple.

 Todo este nivel de realidad (ontológico) y de conocimiento (epistemológico) corresponde con el interior de la caverna de la famosa alegoría de "República", libro VII.


 Seguimos con el Dualismo Ontológico. Pasamos a la realidad superior (metáfora del exterior de la caverna): b) κόσμος νοητός (kósmos noetós) (mundo inteligible). Recordemos que esta realidad perfecta, y, por eso, "ideal" (no material), existe fuera de nuestra mente. Aunque la denominemos "inteligible", es decir, "conocida por la inteligencia o razón", no depende de nosotros. Platón es "realista" porque defiende una "realidad externa a la mente" y no "construida" por ésta. Esa realidad inteligible solamente es accesible al alma racional, porque ambas son inmortales. Lo perfecto conoce lo perfecto. El cuerpo (ojos, oídos) es incapaz de pensar. Para pensar hay que captar "realidades" estables (permanentes), únicas. Y las "cosas materiales" son lo contrario: inestables y múltiples.

 En las simetrías propias de la filosofía platónica, hallamos dos realidades inteligibles: b1) objetos matemáticos (números, figuras geométricas). Por influencia pitagórica, este tipo de entes ideales, constituyen un "orden" y una "proporción" cuantitativa que el Demiurgo toma en cuenta al dar "proporción matemática" a las copias sensibles; b2) Ideas (εἶδος, ἰδέα). Son los "modelos originales", "formas ideales", "prototipos", "paradigmas" permanentes, únicas, eternas, perfectas, que representan la "esencia" de las cosas. Cuando conocemos algo conocemos su "esencia" (características permanentes y básicas) y no sus "cambios", "variedades" o "accidentes". Para saber hay que "elevarse" por encima del ver.
 La Idea suprema es el Bien, del que "participan" (μέθεξις, méthexis) el resto de Ideas, lo que las hace "perfectas", es decir, únicas, permanentes, eternas, "buenas". El mundo inteligible solamente contiene ideas buenas. No existe nada imperfecto o negativo en el mundo ideal/real. Por eso Platón, en su libro "Parménides" rechazó la existencia de Ideas como "basura" o "barro".

 Dualismo Epistemológico. Para conocer esta realidad inteligible (racional) el ser humano dispone del alma en su función racional (λογιστικόν, logistikón). El conocimiento superior que capta el mundo superior se llama ἐπιστήμη (episteme), que traducimos cono "ciencia", aunque solamente se refiere al mundo inteligible. Es el saber de las causas, de los principios, de las esencias. Es universal y objetivo, a diferencia de la δόξα, particular y subjetiva. Lo que los hombres ven es múltiple, sujeto a mil perspectivas, interpretaciones y confusiones, pero lo que los humanos entienden, usando adecuadamente la razón y el diálogo, es único y estable. Los principios matemáticos fueron la inspiración para Platón. No hay interpretación ni confusión en las verdades geométricas

 El "paso" del conocimiento de los sentidos (δόξα) al conocimiento de la razón (ἐπιστήμη) corresponde a la metáfora de la "liberación" del prisionero de la caverna. Este "ascenso" es la educación. Es el proceso por el que el alma racional se desliga del cuerpo para purificarse en la "contemplación" (reminiscencia, recuerdo o ἀνάμνησις, anámnesis) de las Ideas originales, que permanecían "dormidas" en el alma, al unirse al cuerpo, y son "recordadas" al comparar la copia con el original
 Para Platón, únicamente existen dos ciencias (ἐπιστήμη): matemáticas y dialéctica/filosofía. Ellas exigen "pensar", más allá de los sentidos, en realidades inteligibles.

 El saber de la ἐπιστήμη se divide en dos, para aplicarse a cada una de las realidades inteligibles: b1.1) διάνοια (diánoia) es el "pensamiento discursivo", o sea, la "demostración" matemática -o lógica-, que sigue varios pasos para obtener una conclusión. Este tipo de conocimiento indirecto exige un esfuerzo grande y se da en las Matemáticas (Geometría, Aritmética, Astronomía). En "República" Platón aconsejó el estudio de las matemáticas únicamente en la enseñanza superior después de cumplidos los veinte años; b2.1) νόησις (nóesis) es la "inteligencia pura", directa, o sea, la "intuición", la captación inmediata de las Ideas, de su relación (participación) con el Bien, y el conocimiento de éste, la Idea suprema: la Idea de Bien. En la Alegoría del Sol y en la de la Caverna, Platón propone la metáfora del Sol para explicar la importancia del Bien: hace cognoscibles todas las ideas (las "ilumina") y les da "perfección". La νόησις es una facultad intelectual que capta las cualidades esenciales, a diferencia de la διάνοια que se limita a conocer la cantidad y la proporción. La Nóesis se da en la ciencia Dialéctica o Filosofía que consiste en definir, clasificar y relacionar los tipos de realidades (Ideas). Se eleva por encima de las demostraciones matemáticas hasta los "Αρχαί" (Arjaí, principios). El verdadero Principio es único: el "Bien absoluto" del que todo participa, pero no puede ser "medido" o "reducido a número". Quizás el Filósofo/Dialéctico, que ha aprendido el método de las διαίρεσις (diaíresis), como forma de clasificar por división la realidad, sea un "taxónomo" que ha alcanzado una "iluminación espiritual", en la que su alma impregnada por el Bien, por fin, entiende "todo" lo "divino".

 Ésta es mi explicación, mil veces repetida, y mil veces diferente, de la división simétrica de la realidad y el conocimiento que Platón propone. Espero que sea útil para los estudiantes latinoamericanos y españoles. Un saludo

Francisco Huertas Hernández
Sábado, 28 de octubre de 2023