domingo, 1 de agosto de 2021

Palabras perdidas e Identidad. Francisco Huertas Hernández. 2002. "Mies vailla menneisyyttä" (2002). Aki Kaurismäki. "The Man Without a Past"

Palabras perdidas e Identidad
"Mies vailla menneisyyttä" (2002). Aki Kaurismäki
"The Man Without a Past"
Francisco Huertas Hernández. 2002

"Mies vailla menneisyyttä" (2002). Aki Kaurismäki
"The Man Without a Past"
M (Markku Peltola) & Irma (Kati Outinen)
En esta desoladora película finlandesa -que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes en 2002- un hombre (Markku Peltola) llega en tren, de noche, a Helsinki. Se queda dormido en un parque y es golpeado por tres delincuentes. Lo llevan al hospital en coma y lo declaran muerto, pero, cuando los médicos se van, se levanta y sale del hospital con sus vendas. La familia de Nieminen, que viven en un contenedor portuario abandonado, lo encuentran tirado y lo llevan con ellos. Sin embargo, el hombre ha perdido la memoria y ni siquiera recuerda su propio nombre.
El amnésico intenta conseguir un trabajo, pero como no sabe su nombre es expulsado de la oficina de empleo. Conoce a Irma (Kati Outinen), que distribuye la sopa del Ejército de Salvación, y ésta le consigue un trabajo en el mercadillo de dicha organización benéfica.
Tras una peripecia en la que se ve envuelto en un atraco, recupera sus recuerdos. Descubre que su esposa le abandonó por ludópata.

Uno sabe quién es -y eso es presuponer que existe un yo y una inteligencia que pueda captarlo- cuando puede recordar palabras como su nombre, el lugar en que vive, el trabajo que hace, el nombre de sus familiares y amigos, y algunos recuerdos de hechos. Los nombres de sus ideas y sentimientos son probablemente secundarios, porque no añaden más que cualidades subjetivas a la base de su existencia.
El lenguaje es esa base. Existir es poder nombrar, o preparar las vivencias para ser recordadas -nombradas- en un futuro, cuando solo podamos recordar nuestros días felices.

En este escrito de 2002, "Chinoiseries" (un estilo artístico de influencia china en la Europa del siglo XVIII, coincidente con el Rococó), intenta rememorar una conversación estival con una conocida de Marsella, o, tal vez, un amigo de Grenoble -no recuerdo bien-, donde la indefinición de la lengua hablada generaba la ambigüedad propia de la realidad que solamente podemos compartir mediante las palabras.
Recordar las cosas partiendo de la mezcla del francés y el español, no dominando la otra lengua, nos hacía ser "prisioneros del lenguaje, o, tal vez, únicamente, merodeadores enmascarados en la nostalgia desenvainando lexemas y jugando a descubrir tesoros ocultos".
Las palabras son las etiquetas de la identidad, o dicho de otro modo: las llaves del mundo. Sin lenguaje no hay mundo. "El hombre sin pasado" es el "hombre sin palabras", o, al menos, sin la conexión entre las palabras y SU VIDA, y eso es la IDENTIDAD

Chinoiseries

 Estábamos hablando en una lengua que comenzaba en el francés, pasaba por el español y terminaba en esas regiones del aire que Cervantes y los aristotélicos llamaban éter. Apareció una palabra (un mot), no sé bien cómo, uno nunca sabe bien cómo aparecen. Y la conversación empezó a girar como un remolino hacia el pasado. Buscábamos las palabras olvidadas de nuestros abuelos, y las expresiones de aquellos personajes literarios de nuestras respectivas lenguas. En un ejercicio de buceo en los océanos de la memoria sacábamos sinónimos o circunloquios que buscaban la aproximación a esa esquiva palabra, cuyo concepto no acababa de ser apresado aunque sus letras, su sonido, el vocablo en sí, estaba ante nosotros. Éramos prisioneros del lenguaje, o, tal vez, únicamente, merodeadores enmascarados en la nostalgia desenvainando lexemas y jugando a descubrir tesoros ocultos

Francisco Huertas Hernández
Agosto de 2002

miércoles, 28 de julio de 2021

有史以来最好的中国电影。投票. Best Chinese Movies. 弗朗西斯科·韦尔塔斯·埃尔南德斯. 2021

有史以来最好的中国电影。投票
Best Chinese Movies
弗朗西斯科·韦尔塔斯·埃尔南德斯. 2021


投票:
有史以来最好的中国电影是什么?


"神女" (1934). 吳永剛
"Shénnǚ / The Goddess" (1934). Wu Yonggang

"李天濟" (1948). 費穆
"Xiǎochéng zhī chūn / Spring in a Small Town" (1948). Fei Mu

"黄土地" (1984). 陈凯歌
"Huáng tǔdì / Yellow Earth" (1984). Chen Kaige

"牛皮" (2005). 刘枷茵的
"Niu Pi / Oxhide" (2005). Liu Jiayin

"三峡好人" (2006). 贾樟柯
"Sānxiá hǎorén / Still Life" (2006). Jia Zhangke

"大红灯笼高高挂" (1991). 张艺谋
"Dà Hóng Dēnglong Gāogāo Guà / Raise the Red Lantern" (1991). Zhang Yimou

"蓝风筝" (1993). 田壮壮
"Lán fēngzheng / The Blue Kite" (1993). Tian Zhuangzhuang

"铁西区" (2003). 王兵
"Tiěxī Qū / West of the Tracks" (2003). Wang Bing

"马路天使" (1937). 袁牧之
(Mǎlù tiānshǐ / Street Angel) (1937). Yuan Muzhi

"舞台姐妹" (1965). 谢晋
(Wǔtái Jiěmèi / Two Stage Sisters) (1965). Xie Jin

"红高粱" (1987). 张艺谋
(Hóng gāoliáng / Red Sorghum) (1987). Zhang Yimou

"阳光灿烂的日子" (1994). 姜文
(Yángguāng Cànlàn De Rìzi / In the Heat of the Sun) (1994). Jiang Wen

"南京!南京!" (2009). 陆川
(Nánjīng! Nánjīng! / City of Life and Death) (2009). Lu Chuan

"天注定" (2013). 贾樟柯
(Tiān zhùdìng / A Touch of Sin) (2013). Jia Zhangke

Lo extraño y lo convencional en el amor. Francisco Huertas Hernández. Reflexión filosófica sobre amor, verdad, belleza y misterio en Platón. "The Woman in the Window" & "Laura" (1944)

Lo extraño y lo convencional en el amor 
"The Woman in the Window" (1944). F. Lang & "Laura" (1944). O. Preminger
Reflexión filosófica sobre amor, verdad, belleza y misterio en Platón
Francisco Huertas Hernández


"The Woman in the Window" (1944). Fritz Lang
"La mujer del cuadro"
Alice Reed (Joan Bennett) & Profesor Richard Wanley (Edward G. Robinson)
Una historia policiaca en la que Ricard Wanley, un intelectual deslumbrado por una mujer pintada, se ve envuelto en un homicidio involuntario al conoce personalmente a la mujer representada, Alice Reed

Que el hombre quede prendado por el "misterio" de la mujer, el "eterno femenino" (arquetipo psicológico que idealiza un concepto inmutable de mujer), es una manifestación de un anhelo trascendente
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) usó este arquetipo (das Ewig-Weibliche) al final de la segunda parte de su magna obra "Faust". Un "eterno femenino" contemplativo frente al principio masculino como acción. 
El romanticismo forjó esta idealización de "las mujeres descritas como ángeles, responsables de encaminar a los hombres por un camino moral y espiritual, donde destacaban las femeninas virtudes de la modestia, la gracia, la pureza, la delicadeza, el civismo, la complicidad, el retraimiento, la castidad, la afabilidad y la amabilidad".
Pero la filósofa feminista Simone de Beauvoir (1908-1986) denunció esta representación intelectual como un "mito patriarcal que construye a la mujer como algo pasivo, erótico y excluido del rol de sujeto que experimenta y actúa".

Afrekening

 Buscamos en lo que nos pasa en la vida relaciones y causas como si las personas y los acontecimientos estuviesen disponibles para ser reducidos a número y figura. Un talante de matemático heredado de tiempos remotos reside en nosotros, apuntalado por el triunfo de la ciencia y la tecnología.

 A veces, caminando, surgen en mí pensamientos en los que la complejidad de la vida afectiva y social parece expresarse en una ecuación vagamente cierta. Ni sé los términos de tal ecuación ni podría extraerlos de mi entendimiento, porque lo que, de repente, comprendo es una intuición. Una intuición que parece detener el curso del tiempo y las ocupaciones humanas al revelar una ley superior al tiempo y la circunstancia.

 He entrevisto que las personas más deseadas y trascendentes en nuestra vida son los desconocidos. El desconocido puede ser testigo de nuestros más íntimos secretos, puede ser el guía que ilumina nuestro camino en las encrucijadas más enrevesadas. Y cuando se piensa en el amor, la desconocida es el arquetipo de la mujer que ha sido puesta en nuestro destino para salvarnos y salvar al mundo. El símbolo de lo humano y lo divino.

 En el ideal romántico del amor está la idea de cómo lo extraño se eleva a lo convencional. Es decir, como la mujer desconocida, extraña en su identidad y su circunstancia, deviene a través del sentimiento de unión amorosa un alma y un cuerpo próximo, convencional. Nos salva de nuestra extrañeza, autoextrañamiento, mediante el hogar y la ternura, nos vuelve convencionales. Y burgueses. Aunque sólo sea una sospecha, creo que Goethe siguió este camino en “Werther” y “Wilhelm Meister”.

 Pero lo convencional no es trivial ni mediocre. Es la reintegración a la sociedad a través del matrimonio, de la institución familiar. Y es la reintegración al cosmos, al reunir dos mónadas aisladas y fundirlas en un haz de energía, que, en forma de amor, queda devuelta al universo.

 En psiquiatría o en psicología de la personalidad puede constatarse que el proceso inverso es necesariamente negativo, destructivo. Si lo convencional se vuelve extraño, uno se ha vuelto loco.

 La teoría del amor romántico excluye este camino. La mujer amada nunca puede comenzar siendo convencional, pues lo convencional es meta y nunca punto de partida. El amor sólo reside en el misterio y la poesía del desconocimiento absoluto, en la extrañeza de la mujer de identidad y condición oscuras. Un romántico ni siquiera puede imaginar el amor que se inicia en la convencionalidad, pues es de ésta de la que huye el romántico. Un ejemplo es la sublimación de Dulcinea por parte de Don Quijote. La misma atracción sexual se basa en el misterio de lo extraño de las entrañas femeninas. Yo comulgo con esta visión romántica y metafísica del amor y condeno el ideal de la mujer convencional a la que se ama por su medianía, y, que, a la larga, deviene extraña, pues no hay mayor misterio que la ausencia de misterio en el inicio del amor.

 Y cuando lo convencional evoluciona hacia lo extraño, entonces, todo está perdido: expulsados de la sociedad y reducidos a escombro del universo, alienados por haber confiado en la apariencia de la mujer convencional, que es tan extraña al  amor como vulgar su conocimiento.

 Enamorarse de lo que carece de extrañeza, de misterio, dice bien poco del que así ama, y confirma que el movimiento que se inicia en la superficie de los seres jamás puede aspirar a nada digno.

La mujer convencional es odiosa. La mujer extraña es seductora, pues promete un camino de ascenso a lo convencional que sólo puede ser digno cuando ha sido conquistado desde lo profundo.

Francisco Huertas Hernández
Noviembre. 2002

"Laura" (1944). Otto Preminger
Detective Mark McPherson (Dana Andrews) contempla el retrato de la asesinada Laura Hunt (Gene Tierney).
Un detective de la policía de Nueva York investiga a los sospechosos de la muerte de una bella ejecutiva publicitaria, Laura Hunt. Conforme conoce a las personas que la amaron ve sintiendo una "extraña" fascinación por la mujer, a la que contempla en un cuadro. El columnista  Waldo Lydecker (Clifton Webb) -uno de los investigados- le acusa de haberse enamorado de ella

El mismo año en que Lang filmaba "The Woman in the Window" Preminger realizaba este film de cine negro en el que la "mujer" se convierte, de nuevo, en "objeto", en un doble sentido: de deseo/amor ("eterno femenino") y de conocimiento (caso por resolver). 
Resolver una investigación no es solamente usar la lógica deductiva (razonamiento) e inductiva (observar las pistas, los hechos), sino ante todo "despojar" de "misterio" al "objeto"

Platón (427-347 aC) reúne el amor y la verdad en sus diálogos "Banquete" y "Fedro". Eso se llama "Filosofía" o Amor a la Sabiduría/Verdad. Pero falta un elemento esencial: la belleza. Únicamente amamos lo que es bello (el "eterno femenino" es la encarnación sagrada de esta belleza/bondad femenina universal). La atracción (deseo/búsqueda/amor) por lo bello (o la Belleza Absoluta) pone en marcha el proceso del conocimiento. Solo podemos conocer lo que amamos.
Y el "misterio" reside en que la belleza de una persona, de un cuadro, de un amanecer o un paisaje, son no más que un "reflejo" de la verdadera Belleza que está más allá de este mundo material y fugaz. La Belleza es "sagrada" porque nos atrae desde más allá de la vida y de la muerte, desde el infinito. Y el "amor romántico" es sagrado por eso mismo. El amante "cruza" el umbral de lo finito para reunirse con la persona amada.

Como expreso en mi escrito: "El amor sólo reside en el misterio y la poesía del desconocimiento absoluto"

martes, 27 de julio de 2021

Mapamundi (África, centro del mundo). Francisco Huertas Hernández. 2001

Mapamundi (África, centro del mundo)
Francisco Huertas Hernández. 2001


"Kati Kati" (2016). Mbithi Masya
Película de Kenya sobre Kaleche (Nyokabi Gethaiga), una chica sin recuerdos que llega a un lugar llamado Kati Kati, en el que se la informa de que está muerta. Una historia basada en leyendas africanas sobre espíritus ligados a acciones de su pasado. Una especie de Purgatorio

Mapamundi
África es el centro del mundo

Mapamundi. 1623

Mapamundi. 1500
Juan de la Cosa
El primer mapa del mundo que incluye América
"El mapa o carta de Juan de la Cosa es el primer mapamundi que contiene una representación de América. De 93 centímetros de alto por 183 de ancho, está pintado a color sobre pergamino y se conserva en el Museo Naval de Madrid. Una inscripción dice que fue realizado por el marino cántabro Juan de la Cosa en 1500 en El Puerto de Santa María de Cádiz. Su rica decoración indica que probablemente fue hecho por encargo de algún miembro poderoso de la corte de los Reyes Católicos.
El mapa es la representación inequívoca de América más antigua conservada; en él aparecen las tierras descubiertas hasta finales del siglo XV por las expediciones españolas y portuguesas a América. También muestra una gran parte del Viejo Mundo, según el estilo típico de los portulanos medievales, incluyendo noticias de la reciente llegada de Vasco de Gama a la India en 1498.
El mapa muestra, de oeste a este: América y sus islas adyacentes; el océano Atlántico con sus archipiélagos principales; Europa, el Mediterráneo y África; el continente asiático y el océano Índico. Aunque a menudo se llama "mapamundi" a la carta de Juan de la Cosa, no lo es en sentido estricto porque su representación de Asia se corta en la península de la India, omitiendo China y Japón.​ Tampoco aparecen el océano Pacífico ni las regiones antárticas"

Mapa de África. 2004
Meris

 El centro del mundo está en un punto del océano Atlántico, en las costas africanas, cerca de las islas de Sâo Tomé e Príncipe. Allí se corta el ecuador y el meridiano de Greenwich. El círculo máximo que equidista de los polos y el círculo máximo que pasa por los polos de la esfera terrestre. África. Donde empezó la especie humana. El continente que está en el centro de la Tierra. El eje del ecuador atraviesa la ex-colonia portuguesa mencionada por la isla de Sâo Tomé, Gabón, Congo, República Democrática del Congo, Uganda, Kenia, Somalia. Asia queda en el hemisferio norte casi en su totalidad, pertenece al hemisferio boreal, aunque el ecuador atraviesa el sur de las islas Maldivas e Indonesia. En ese continente poco definido llamado Oceanía el ecuador divide archipiélagos de islas minúsculas. Toca Nauru y corta Kiribati, y llega a las costas del Pacífico americano por las islas Galápagos y atraviesa el continente por Ecuador, Colombia y Brasil. Este es el mundo visto desde su eje horizontal, de abscisas. Y África está en el centro. También del eje vertical, de ordenadas, el meridiano cero. África es boreal y austral en su latitud; occidental y oriental en su longitud. Ningún otro continente tiene ese privilegio geográfico. América pertenece a los dos hemisferios, pero queda entre los 30º y los 170º longitud oeste aproximadamente. Pero este privilegio de África no le sirve de nada: es el continente más pobre, más bélico, más hambriento y con más epidemias del planeta. Sus moradores huyen de las guerras y la escasez hacia continentes geográficamente periféricos que les acogen con odio, como si olvidaran de dónde procede la especie y dónde está el centro del mundo. Decir que África es nuestra madre es decir poco. Los descarriados europeos, ocupantes de un ridículo rincón del globo terráqueo entre los 30º longitud oeste y los 50º longitud este, entre el paralelo 80 y el 40 más o menos, el continente más pequeño, tomaron conciencia de su poder militar y económico y confundieron éste con su posición real en la esfera terrestre. Después de navegar y conquistar los otros continentes se creyeron que éstos eran los suburbios del mundo. Pero no. No lo son. Asia es la reserva demográfica y el origen de las grandes civilizaciones de las que provenimos. África es la reserva de recursos y el origen de la humanidad. Estos son los dos continentes privilegiados pero avasallados. Donde el pasado remoto y el futuro agazapado se dan la mano. América del Sur tendrá sus bazas pero queda sojuzgada por los Estados Unidos, el único imperio sin civilización propia en la historia. Oceanía no es más que un nombre vacío. Como la historia tiende a repetirse en ciclos es necesario que África y Asia retomen su mando sobre el planeta, y, entonces, quizás, Europa tenga que aceptar su manifiesta inferioridad geográfica.

Francisco Huertas Hernández
18 de agosto de 2001

domingo, 25 de julio de 2021

“Eltávozott nap" (The Girl) (1968). Márta Mészáros. Pionera del cine húngaro. Estrella Millán Sanjuán

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
"The Girl"
Pionera del cine húngaro
Estrella Millán Sanjuán

Imágenes y comentarios de imágenes: Francisco Huertas Hernández

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

 La directora y guionista Márta Mészáros (1931) cumplirá en septiembre 90 años. Su última película "Aurora Borealis: Északi fény" se estrenó en 2017, lo cual pone de manifiesto su deseo permanente de contar historias, la gran mayoría con guiones escritos por ella. Pasión que vio la luz cuando ingresó en el VGIK de Moscú, por las dificultades y negativas que recibió en su país natal, Hungría, el día que decidió convertirse en directora. Cuenta en una entrevista muy actual en el periódico digital "The Guardian", las reticencias y burlas que sufrió por ser mujer y muy joven ante un tribunal de admisión, episodio que refleja en la película "Napló szerelmeimnek" (Diario para mis amores) (1987), segunda de su proyecto más personal, la tetralogía de recuerdos autobiográficos. También expresa su voluntad de seguir dirigiendo, lo cual revela su fortaleza y determinación a la hora de seguir ofreciendo un cine en el que las protagonistas son mujeres, en las que halla inspiración para regalarnos relatos sobre la heroicidad de lo cotidiano, de mujeres independientes que se encuentran en encrucijadas emocionales, que chocan con las convenciones y lo tradicional; mujeres que buscan la igualdad retratadas desde su psicología y comportamiento ante decisiones vitales.

 Su vida ha estado marcada por episodios dramáticos, históricos y políticos desde la infancia. Su padre, el escultor László Mészáros, fue un comunista que tuvo que emigrar desde Budapest con su familia a Moscú en 1936 como refugiado político, por las presiones en Hungría durante la regencia de Miklós Horthy (1868-1957); pero en 1938 fue detenido y encarcelado en lo que se denominó la Gran Purga de Stalin o también llamado en Rusia el Gran Terror, una serie de persecuciones políticas que tuvieron como consecuencia su desaparición. Acontecimiento que daría un giro drástico a su vida y que causó un hondo sentimiento, constituyendo una motivación constante que reflejaría en muchas de sus películas, aumentado por el fallecimiento de su madre al poco tiempo.

 Huérfana en un país que no era el suyo, la todavía niña Márta, afronta una situación difícil de sostener y no tiene más remedio que regresar a Budapest después de la II Guerra Mundial. Estas lamentables circunstancias la hacen madurar tempranamente y forjar un carácter fuerte y tenaz en su adolescencia, tal como observamos en "
Napló gyermekeimnek" (Diario para mis hijos), (1984). El descubrimiento y fascinación que le produjo el cine, atenuaron sus inseguridades y traumas, despertando su admiración por divas del cine como Greta Garbo, así como hallando en él la forma de vehicular esas ideas que ya plasmaba por escrito. Poco a poco se estaba gestando una personalidad valiente, rebelde y crítica con la presión política estalinista, que la conducirían a convertirse en la primera directora de un largometraje en Hungría en 1968, tras muchos años rodando cortometrajes. Sin duda, se reveló como una pionera, de esas que sortean las dificultades y piedras en el camino en un mundo mayoritariamente masculino, abriendo camino a otras. En las décadas de los 60-70 sólo unas pocas directoras contemporáneas tenían relevancia como Agnès Varda, Kira Murátova, Larisa Shepitko, Věra Chytilová, Mai Zetterling, Shirley Clarke, Kinuyo Tanaka o Liliana Cavani. Huellas seguidas de otras luchadoras precursoras como Alice Guy, Germaine Dulac, Dorothy Arzner, Ana Mariscal, Lotte Reiniger, Jacqueline Audry, Wanda Jakuboswka, Lois Weber, Ida Lupino o Leni Riefenstahl.

 Mészarós formó parte de ese nuevo cine húngaro de los años 60, considerado su edad de oro, que renovó y revitalizó su producción, creando un cine vanguardista con capacidad de innovación; si bien no es tan recordada como sus contemporáneos Miklós Jancsó (1921-2014), su marido durante 10 años, Lajos Koltai (1946), o István Szabó (1938). Corriente considerada como esa nueva ola que coincide en distintos países, como en Francia (Nouvelle Vague), Rusia, Inglaterra, Brasil o España.

Márta Mészáros (1931)

Márta Mészáros (1931)

Miklós Jancsó (1921-2015) & Márta Mészáros (1931)
1966
FOTÓ: MAÁR MARIANN - MTI

 La calidad de su cine le ha llevado a obtener numerosos premios como el Oso de Oro en el Festival Internacional de Berlín por "Örökbefogadás" (1975) (Adopción), siendo la primera mujer en conseguirlo; el premio FIPRESCI en el Festival de Cannes por "Kilenc hónap" (1976) (Nueve meses); Gran premio del Jurado de nuevo en Cannes por "Napló gyermekeimnek" (1984) (Diario para mis hijos); Oso de Plata en Berlín por "Napló szerelmeimnek" (1987) (Diario de mis amores) (1987); la Concha de plata en el Festival de San Sebastián por "Olyan mint otthon" (1978) (Just like home) (1978). Y los últimos han sido en 2007, en la Berlinale al conjunto de su trayectoria y en 2019, el Mikeldi de honor en el Festival de cine documental y cortometraje de Bilbao (ZINEBI).

 Esta directora se caracteriza por tener un sello propio, un cine de autor(a) que en su tiempo no era demasiado aceptado. Su capacidad de armonizar cine de ficción dramática con partes documentales, de realizar yuxtaposiciones de lo personal con lo político, es interesante. Hay películas en que lo documental recuerda a las de Marlen Jutsiev, sobre todo en esas manifestaciones políticas de masas en las calles, con grandes planos generales o escenas costumbristas y tradicionales como los bailes populares o el trabajo en las fábricas. Imagino que estudiar en la misma Escuela de Cine les acercaría en estilo. También aparecen similitudes con el cine de Andrei Tarkovsky, en especial en las escenas oníricas de recuerdo de sus padres en Rusia en la serie de “Diarios…”. Unos planos en la naturaleza y en una cantera con una enorme hondura poética, carga sentimental y excelente puesta en escena en los que los homenajea, denotando la importancia en su vida y el vacío que le dejaron. Pero, por todas esas características y los temas audaces que afronta, su cine posee entidad propia y su estilo a la hora de contar tan natural, sus largos planos secuencia, lentos travellings, abundancia de primeros planos sostenidos que enfatizan lo emocional de sus personajes, su vitalidad, humanismo y ternura con que los cuida, la hacen muy especial. Un cine que se detiene en momentos contados en tiempo real, con sus silencios, sus pausas, miradas y que ella sublima.

 Su cine bebía del zeitgeist de la época, con los comienzos de la lucha feminista –aunque ella no se ha considerado una activista del feminismo, sino que sus historias hablan de mujeres que se encuentran con trabas por el mero hecho de serlo y que intentan derribar muros para conseguir la equidad en un mundo que asistía al despertar del género femenino– y estaba completamente imbuido por los cambios políticos como el fin de la guerra, el peso del estalinismo, la efímera revolución del 56 con la consiguiente represión y respuesta soviética, el “deshielo de Jrushchov” o la primavera del 68.

 Con las numerosas películas que he podido ver en distintas plataformas (muchas de ellas no se encuentran o no tienen subtítulos), existen una serie de elementos comunes que definen muy bien su cine.

 A saber: una atmósfera deprimente y plomiza enfatizada por una excelente fotografía de zonas industriales nevadas de la ciudad que reflejan la melancolía de las mujeres que trabajan allí y su presente complicado. Algo con un aire al Free Cinema inglés sobre el desencanto de la juventud. Los países europeos del Este asistían a la industrialización y las mujeres ocupaban puestos de trabajo técnicos en las fábricas como alternativa al campo. En "
Eltávozott nap" (1968) (La muchacha) la protagonista trabaja en una fábrica textil con sus compañeras de internado, así como la chica de "Kilenc hónap" (1976) (Nueve meses), con su abatimiento y desidia ante los cantos stajanovistas de sus compañeras. También Juli, en la serie de los “Diarios”, la amiga de la directora de un internado en "Ők ketten" (1977) (Elles deux / The Two of Them), o la chica abandonada por los padres de "Örökbefogadás" (1975) (Adopción). Se aprecia una crítica velada, debido a la censura, sobre la idea de obreras prósperas y felices en sus trabajos en cadena.

 También observo que repite mucho con varios actores como la cantante Kati Kovács (1944) que protagoniza dos películas, "Eltávozott nap" (1968) (La muchacha) y "Holdudvar" (1969) (Binding Sentiments). Jan Nowicki (1939) es el que más ha rodado con ella, en diferentes papeles de hombre problemático, o al contrario, de alguien muy apreciado que representa a su querido padre o a Janos, uno de sus amores en los “Diarios”. La actriz 
Zsuzsa Czinkóczi (1967) empezó de niña con ella, sufridora del alcoholismo y mala relación de sus padres en la citada "Ők ketten" (1977) (Elles deuxThe Two of Them), hasta convertirse en la importante Juli, su alter ego en la tetralogía de inspiración autobiográfica ya citada y en varias más, incluso la última película hasta el momento, "Aurora Borealis: Északi fény" (2017). También Lili Monori (1945) protagoniza  ""Kilenc hónap" (1976) (Nueve meses) y "Örökség" (1980) (The Heiresses) con unos papeles muy distintos y forma parte del reparto en otras y también en la última de la directora citada anteriormente. Esto denota fidelidad y confianza hacia unos actores que se acomodaban muy bien a su tipo de relatos.

 Otra constante es que los hombres suelen ser presentados como obstáculos para la independencia de la mujer, como alcohólicos, maltratadores psicológicos, egoístas como el hijo en "Holdudvar" (1969) (Binding Sentiments) o el extraño capataz de la fábrica de 
"Kilenc hónap" (1976) (Nueve mesesque mantiene una relación con su trabajadora, la deja embarazada y la juzga por su relación anterior con la que tiene un hijo. También el proxeneta de "A Szerencse lányai" (1999) (Daughters of Luck). Si bien la directora no los demoniza, más bien al contrario, no los juzga, presenta sus defectos y alguna virtud. Aunque también los hombres representan la cordialidad y el cariño como su abuelo adoptivo, el carisma del padre o la seguridad y nobleza de su amor platónico, Janos o el marido complaciente en "Örökség" (1980) (The Heiresses).

 La juventud es presentada inmersa en la contracultura, rebelde contra la policía, contra las tradiciones, amante de la música beat local, desinhibida, iniciando la liberación sexual, idolatrando a grupos como los Beatles o a Che Guevara, con incipientes deseos “okupas” y antisistema, pero también un poco desorientada por los cambios políticos y el nuevo papel de la mujer. Varios de estos aspectos se ven en la película musical "Szép lányok, ne sírjatok!" (1970) (Don’t Cry, Pretty Girls), 
"Eltávozott nap" (1968) (La muchacha) y "Holdudvar" (1969) (Binding Sentiments)

 Otro elemento común es la introducción de escenas largas documentales que atestiguan los acontecimientos sociales de la época, las duras condiciones laborales, la vida en orfanatos o internados fabriles de chicas con problemas o las costumbres arraigadas, cultura y folklore. La constante alusión a centros estatales revela su experiencia vital y una preocupación por contar historias de mujeres de familias desestructuradas, abandonadas o con padres fallecidos, como le pasó a ella.

 Hay también mucha insistencia en la contraposición tradición-modernidad, aunque no para denostar a la primera, sino por los contrastes existentes, pero, sobre todo por la necesidad de encontrar las raíces del pasado, lo atávico, que a ella se le escapó en su niñez por el cambio de país y la orfandad prematura. Hallar referentes en un país que despertaba del oscurantismo y se preparaba para los nuevos tiempos que vendrían.

"Örökbefogadás" (1975). Márta Mészáros
Adoption
Csentesné (Katalin Berek) & Bálint Anna (Gyöngyvér Vigh)

 Las mujeres cobran protagonismo en sus films, algo poco habitual en la época y suelen ser personas fuertes, con problemas económicos, desadaptadas, de firmes convicciones algunas y otras con circunstancias adversas derivadas de un pasado del que quieren huir y un presente poco esperanzador. También formadas, cultas, pero que tienen que demostrar el doble para ser consideradas. Casi siempre deben tomar solas o con la ayuda de una amiga, decisiones cruciales. Verdaderas heroínas en situaciones normales, nada fuera de lo común, nada espectacular, sino que respiran y desprenden realidad. Las sentimos muy cerca, porque sus temas nos rodean. Temas que eran impactantes o controvertidos en su época a los que Mészáros pone voz y rostro, tales como ser madre soltera y querer seguir trabajando y estudiando, querer ser madre a los 43 años y adoptar una niña, ejercer la prostitución por necesidad, buscar a la madre biológica que la abandonó, querer tener sexo en un lugar, no atarse a una pareja, sino tener varias experiencias, casarse por amor para salir del drama, demandar la pasión perdida con la pareja o divorciarse, o el dolor por ser estéril. Además, quería destacar que rodar en 1976 un parto real en una película no debía ser nada común. La actriz Lili Monori estaba embarazada de verdad cuando le propuso rodar "Kilenc hónap" (1976) (Nueve meses) y el nacimiento de su bebé está rodado de una forma muy sencilla, sin excesos, con una naturalidad pasmosa. Impacta por ser un momento vivo, en directo y con sensibilidad.

 Un cine, en definitiva, muy cercano y humano, contado con sensibilidad y demostrando que lo femenino ha encontrado su sitio y que tiene mucho interesante que ofrecer.

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone). La Muchacha

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

 Una vez contextualizados su biografía y cine y analizadas sus características generales, me detengo en su ópera prima. Estrenada en 1968, este largometraje se convertiría en el primero rodado por una mujer en Hungría, fecha muy tardía respecto a otros países, lo cual denota la dificultad para acceder a una Escuela de cine y desarrollar una carrera cinematográfica en ese país. La irrupción de "Eltávozott nap" (The Girl o La muchacha en España) fue un soplo de aire fresco, un cine muy distinto que estaba influenciado por corrientes extranjeras como la Nouvelle Vague y deseos de renovación comunes que se dieron cita de manera sincrónica en el mundo. La directora, debido a la censura, todavía no podía acometer proyectos más políticos que tenía en mente y que dejaría para más adelante. Aunque, de alguna forma, en ésta ya se aprecian rasgos críticos sobre el contexto de esa juventud que asistía a unos cambios sociales, culturales y políticos que se reflejaban en la aparición de contraculturas, la música beat, la rebeldía ante las instituciones, un principio de liberación sexual o la expresión de un desencanto generalizado.

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Una chica huérfana buscando su identidad y el amor. Los grandes ojos de Kati Kovács inundan la pantalla. Su magnetismo subyuga al espectador, con su belleza distinta, algo andrógina, y su cuerpo de deportista. Mészáros explora su mirada, igual que hacía Antonioni con Monica Vitti.

La cantante y actriz Kati Kovács nacida en Verpelét el 25 de octubre de 1944. Una leyenda ("La más bella voz femenina de Hungría") de poderosa voz, con tesitura de mezzosoprano de cuatro octavas y media, ha recibido las más altas condecoraciones de la nación, como el Premio Ferenc Liszt, ha abarcado desde la ópera al rock, del pop al dance, pasando por el blues y el rock and roll. Es una de las pocas intérpretes de música ligera húngara que ha ganado una reputación internacional. Ha dado conciertos en los 5 continentes del mundo (América, Australia, África, Asia y casi todos los países de Europa). Sus canciones se publicaron en el extranjero en 6 idiomas (húngaro, inglés, alemán, japonés, ruso y polaco) y algunas traducidas al checo, francés, finlandés, italiano y español. Ha sido votada "Cantante del año" en Inglaterra y Alemania.
Participó en un programa de televisión en Hamburgo con Led Zeppelin, y con The Who en Montreux, Suiza. También cantó duetos con Gianni Morandi o Dean Reed. Y sus canciones han sido editadas por artistas de renombre mundial como varios ganadores de premios Grammy: Christina Aguilera o Nicki Minaj.
Decir que Kati Kovács es una de las mejores cantantes del mundo y tanto Estrella como yo la adoramos

Kati Kovács: "Találkozás egy régi szerelemmel" (1975)

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Créditos

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Fotografías de Kati Kovács en primer plano. Todo el film es un homenaje a la cantante que iniciaba su reinado en esos años

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)

La directora del centro (una especie orfanato o internado) pronuncia un discurso vacío

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Chico (Gaspar Jancso)

La protagonista (Isabel Szönyi) es una huérfana, y se ahoga entre sus compañeras. Es una rebelde. Hermoso plano sentada bajo una columna que simboliza el poder institucional. Un chico antisocial la mira 

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Chico (Gaspar Jancso)

La chica se va. Casi toda la película Erzsébet se va de algún sitio. Camina buscando, o espera sentada. El chico de 16 años la ve como algo inalcanzable

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
 Mari (Zsuzsa Pálos) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

La amiga rubia de Erzsi, Mari, solo tiene una idea: estar con su novio. Parece que han nadado en el Danubio. En esta caseta fluvial se desnuda.
Puede haber influencia en esta secuencia de la película "La pointe Courte" (1954) de Agnès Varda.
La contraposición desnuda / vestida de las dos amigas, no solo indica que Kati Kovács se negara a desnudarse, sino más bien la dualidad carácter abierto (Mari) / carácter cerrado/taciturno (Erzsébet)

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
 Mari (Zsuzsa Pálos) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Un desnudo (Zsuzsa Pálos) permite comprobar que la censura en los países socialistas no era tanto erótica como política

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
 Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) &  Mari (Zsuzsa Pálos)

En este plano dorsal de las dos chicas mirando el río Danubio se aprecia la industrialización (puerto contaminante, sin duda) y el uso recreativo, las piraguas, del río Danubio (Duna, en húngaro) a su paso por Budapest.
¿Es cierto que los planos dorsales y los travellings son especialmente queridos por los grandes directores? ¿Por qué?

 El comienzo huye de un cine de corte clásico. La intención de la directora es clara y contundente. Varias chicas puestas en línea tensan la cuerda de un arco apuntando a una diana, mientras son corregidas por una profesora. Excelentes primeros planos de miradas decididas, fuertes y precisas constituyen una acertada alegoría sobre la nueva mujer que quiere exponernos Mészáros: chicas que parecen tener claros sus objetivos y que ya han llegado hasta el límite de la tirantez de la cuerda represiva para efectuar el disparo de la disconformidad. Nos conduce a una de ellas, de mirada felina, muy bella. La coloca en nuestro foco de atención sin poder apartar los ojos de ella. El primer disparo lo falla, pero en el segundo se concentra plenamente y nos regala un plano detalle impresionante de su mirada audaz y segura. A continuación, ya con los títulos de crédito, una sucesión de planos fijos muy bellos y originales desde todos los ángulos de esta misma chica, nos ofrece una narración alejada de lo habitual, acompañada de una canción de Kati Kovács, con una banda sonora de un grupo que volverá a acompañarnos al final de la película con música en directo. Un propósito que nos adelanta que esta mujer va a ser analizada desde distintas ópticas. Su modernidad, sus ganas de independencia, su gusto por las músicas pop que suenan en el film, sus apetencias sexuales, pero también desde lo afectivo y psicológico cuando la vemos salir angustiada y hastiada de una comida institucional en la que se asfixia y es acosada por un chico en la calle.

 La protagonista tiene nexos en cierto modo con su autobiografía, una chica de padre desconocido y dada en adopción por una mujer rural en los años 40. Se ha educado en un orfanato público y trabaja en una fábrica textil cuando recibe la carta de su madre biológica hablándole de su existencia. La necesidad de reencontrarse con su pasado lleva a esta joven de Budapest a reunirse con ella en su pueblo.

 Es Kati Kovács. La célebre cantante pop y actriz se ajusta muy bien a este tipo de papel. La frialdad y melancolía en su actuación expresan muy bien el sentimiento de desarraigo, falta de referencias y carencias afectivas de esta solitaria chica de 24 años. Fruto de las presiones de una sociedad patriarcal y tradicional, su vida estuvo marcada desde el nacimiento debido a la imposibilidad de su madre de afrontar la maternidad soltera en ámbitos rurales por cuestiones económicas o culturales. El viaje de reencuentro con sus orígenes representa un viaje interior hacia la oposición modernidad-tradición. Una chica urbana, independiente económicamente, liberada, con peinado cardado y corto, ropa y maleta actuales que contrasta por esa calle de tierra con montañas al fondo, con la típica mujer rural vestida de negro, pañuelo en la cabeza y cargando una gran cesta en la espalda, en un excelente plano de la directora. Solo esa imagen evidencia sin palabras lo arcaico frente al progreso, el pasado frente a una esperanzadora, aunque débil idea de futuro; lo diametralmente opuesto a esa chica que tensaba el arco minutos antes y que viene pisando fuerte, llamando la atención de todos los hombres que se cruza en el tren, autobús o en el pueblo.

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Chico del tren (Jácint Juhász) &  Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Un desconocido en el tren intenta conquistar a la silenciosa Erzsébet. En el largometraje la chica es perseguida por todos los hombres. Y ella elige con quién estar

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
 Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Segunda parte del film: De la ciudad al campo (Várkút. ¿Eslovaquia?). En busca de la madre perdida.
Más chicos jóvenes rondan a la bella Erzsébet

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Con gafas de sol, una auténtica chica moderna de la capital, llega a la aldea en busca de la madre

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Zsámbokiné (Teri Horváth)

Un plano picado simbólico: hija vestida de blanco y moderna separada por una alta valla de la madre vestida de negro y tradicional.
Teri Horváth (1929-2009) solo tenía 15 años más que Kati Kovács. Podía ser perfectamente su madre, una madre adolescente que abandonó a su hija no deseada

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Zsámbokiné (Teri Horváth)

La hija comprueba que se trata de su madre. No hay afecto entre las dos. La mujer oculta a la familia a la chica haciéndola pasar por una sobrina de la capital. La historia es de una gran sencillez. Una narración lineal, que, sin embargo, está transida por un vacío vital, expresado en los silencios y la mirada ausente de Erzsi

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Zsámbokiné (Teri Horváth)

La anagnórisis (ἀναγνώρισις) (descubrimiento por parte de un personaje de datos esenciales sobre su identidad, sus seres queridos o su entorno, ocultos para él hasta ese momento) del film es fría, sin alma, nadie queda conmovido (ni personajes ni espectadores): una chica de 24 años acaba de descubrir a su madre, y no pasa nada

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács), Zsámbokiné (Teri Horváth) & Zsámboki (Ádám Szirtes)

La comida familiar en casa de los Zsámboki es un engaño. La supuesta sobrina atrae las miradas de los que ven la capital como algo lejano y fascinante

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Zsámbokiné (Teri Horváth), Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Zsámboki (Ádám Szirtes)

Plano general (levemente desequilibrado) de la comida familiar de presentación de la hija oculta

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)

Al terminar de comer el jefe de familia, el patriarca, ejerciendo su poder ordena a toda la familia ver la televisión. Las imágenes del extranjero tienen a la mujer como objeto: concursos de Miss World, esquiadoras en bikini (!!) en la nieve. En este plano un culo femenino de la representante de Reino Unido es inspeccionado por el jurado ¡¡¡masculino!!! (y los televidentes) y elegido ganador.

"Miss Mundo es uno de los cuatro principales concursos de belleza internacionales para mujeres. Este certamen, procedente de Reino Unido e inaugurado en 1951, fue el primero en celebrarse. El concurso se televisó por primera vez en 1959. Para 1970, el programa era visto por 22 millones de espectadores en el Reino Unido, alcanzando una audiencia mundial de 100 millones, lo que lo convertía —también por lo que significaba en términos de cosificación femenina— en el lugar perfecto para una reivindicación política: el Movimiento de Liberación de la Mujeres saboteó la Gala de 1970 en el Royal Albert Hall de Londres"

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Szõnyi Erzsi (Kati Kovács)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács), Zsámbokiné (Teri Horváth) & Zsámboki (Ádám Szirtes)

Zsámboki manda a su "sobrina" sentarse junto a él. Su esposa queda relegada detrás. Todos abosortos ante la televisión.
Márta Mészáros introduce la tensión entre el espíritu de rebeldía femenina (bastante contenida) de Erzsi y el machismo de los medios de comunicación y la tradición patriarcal de Hungría (Zsámboki) y la sumisión de las esposas-madres (Zsámbokiné).
La televisión fue (ya no) el medio de formación ideológica dominante en la segunda mitad del siglo XX. La perpetuación de la ideología patriarcal, el consumismo y la explotación capitalista fueron alimento continuo de sus emisiones en Occidente. Se dice que en los países socialistas la televisión era un medio de adoctrinamiento ideológico de los logros del Estado comunista y una exhibición de los aspectos negativos del imperialismo capitalista (entre ellos el machismo)

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Zsámbokiné (Teri Horváth) & Zsámboki (Ádám Szirtes)

La mujer, Zsámbokiné, relegada por la belleza y juventud de su propia hija -de la que su marido desconoce su filiación- reacciona despertando el deseo de Zsámboki. Zsámbokiné no es vieja, pero socialmente ha cumplido su rol maternal y ha adoptado el atuendo de mujer que ha renunciado a su deseo y a ser deseada (sumisión). En la cama ya no hay atuendo negro ni pañuelo en la cabeza. Su pelo en trenzas y su deshabillé blanco hacen renacer el deseo socialmente proscrito.

En "Las sonámbulas" (1918) el escritor libanés Jalil Yibrán (1883-1931) (جبران خليل جبران) escribió una hermosa historia en clave psicoanalítica sobre la relación ambivalente (odio/amor) entre madre e hija:

Una noche, mientras el silencio envolvía al mundo, una mujer y su hija caminaban dormidas hasta que se reunieron en el jardín envuelto en un velo de niebla. Y la madre habló primero:
-¡Al fin puedo decírtelo, mi enemiga! ¡A ti, que destrozaste mi juventud, y que has vivido edificando tu vida en las ruinas de la mía! ¡Tengo deseos de matarte!
Luego, la hija habló, en estos términos:
- ¡Oh mujer odiosa, egoísta y vieja! ¡Te interpones entre mi libérrimo ego y yo! ¡Quisieras que mi vida fuera un eco de tu propia vida marchita! ¡Desearía que estuvieras muerta!
En aquel instante cantó el gallo, y ambas mujeres despertaron.
-¿Eres tú, tesoro? -dijo la madre amablemente.
-Sí; soy yo, madre querida -respondió la hija con la misma amabilidad

Sigmund Freud (1856-1939) en "Traumdeutung" (Interpretación de los sueños) (Cap: Material y Fuentes de los sueños) (1900) describió esta situación así:

"Las ocasiones de conflicto entre madre e hija surgen cuando ésta última, hecha ya mujer, encuentra en aquélla un obstáculo a su deseada libertad sexual, y le recuerda, a su vez, que para ella ha llegado ya el tiempo de renunciar a toda satisfacción de dicho género"

Con bastante sutileza Mészáros recrea el conflicto sexual entre dos desconocidas (las sonámbulas del sueño de Yibrán, que resultan ser madre e hija) luchando por su deseo que -como explicó Hegel- existe como reconocimiento y deseo del "otro"

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

La iglesia y grupos de varones excitados con la muchacha de la capital

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Erzsébet es constantemente asediada por el deseo insaciable de los hombres

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
El emigrante francés (László Szabó) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

La chica solitaria en mitad de la carretera. Erzsi en su peregrinar como objeto de deseo de los varones da lugar a secuencias pintorescas (influencia de Road Movie) como la del conductor -emigrante en París- que para su auto y comienza a recitar en francés una fábula de Jean de La Fontaine (1621-1695), "Le Corbeau et le Renard" (El cuervo y el zorro).
La desconcertada Erzsébet dice no entender nada, mas el petulante continúa en su intento de impresionarla

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

La chica decide bañarse en el río

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Zsámbokiné (Teri Horváth)

El deseo sigue aumentando en el padre de familia, Zsámboki. Las insinuaciones a su "sobrina" despiertan el pánico y la angustia de Zsámbokiné

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Zsámbokiné (Teri Horváth) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

La madre pide a su hija que no vaya al baile que le ha propuesto el marido

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
 Hijo de Zsámboki y la madre de Erzsi (Gábor Harsányi) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

El "hermanastro" sospecha de la "sobrina", pero también siente deseo por ella

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
 Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Hijo de Zsámboki y la madre de Erzsi (Gábor Harsányi) 

Bailan en la era, en el valle. Parece que en cualquier momento la gran Kati Kovács va a empezar a cantar. Acá canturrea

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Hijo de Zsámboki y la madre de Erzsi (Gábor Harsányi), Zsámbokiné (Teri Horváth), Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Zsámboki (Ádám Szirtes)

La familia en el baile. Una orquestina que quiere ser moderna interpreta un sonido pachanguero en un ambiente verbenero. Fijémonos en el rostro de la madre. Aterrada ante el comportamiento del marido con Erzsi

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)

El baile. Mirada documental de Mészáros: las viejas vestidas de negro y ajenas a los sones pop, sentadas impasibles y olvidadas de la historia

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Zsámboki (Ádám Szirtes)

El baile. El "cortejo" del varón, jefe del clan, a la bella muchacha de la capital, al que no importa que esté prometida (otra mentira más) ni la dignidad de su esposa

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Zsámbokiné (Teri Horváth) llora impotente viendo a su marido con su propia hija

Destacar la contenida interpretación de Teri Horváth, una gran actriz, en su papel de mujer sometida, que ha renunciado a vivir

 La llegada a la casa de la madre biológica es muy sugerente. Si esta película fuera francesa, seguramente el plano de su bello rostro, pelo corto y sus ojos cuando se baja unas modernas gafas de sol, sería un icono de la Nouvelle Vague. Una imagen que es hasta insolente para esa madre vestida de forma tradicional que la recibe fríamente, comentándole que le escribió otra carta para que ya no viniera y que la presentaría a su familia como una casi desconocida sobrina. Situación que deja totalmente vulnerable a Erzsi con un distanciamiento afectivo y generacional que se enfatiza con la valla de madera que las separa visualmente, mientras la Sra. Zsámboki (Teri Horváth) se afana en sacar agua manualmente de un pozo.

 Lo que sigue a continuación es la vida cotidiana de una familia sometida al hombre de la casa, en la que se nos describe que comiendo las mujeres callan, la abuela no existe inmersa en su silencio, pero observadora de todo. Un excelente plano secuencia con un travelling circular resuelve brillantemente la escena de la cena, donde nos permite observar en tiempo real las actitudes y expresiones de cada uno de los comensales y casi podemos adivinar sus pensamientos. El patriarca decide los tiempos, tiene el privilegio de ver la televisión con su hijo dando el sitio de honor a la invitada, que le ha dejado fascinado por su aire de Budapest, mientras la madre y la abuela recogen y limpian la cocina. El programa que espera el padre con expectación muestra un concurso de belleza femenina internacional, con chicas en bañador, así como bailarinas semidesnudas y mujeres esquiando en bikini. Una imagen aparentemente de modernidad de la mujer, pero que la conduce a objeto de deseo sexual.

 Erzsi, mientras camina por el pueblo, es observada y acosada por los chicos en la entrada de la Iglesia y representa lo añorado, las ganas de muchos de ellos de salir de ese ambiente, como le manifiesta su hermanastro. Un plano de ella solitaria por una carretera refleja inequívocamente su desubicación y desarraigo, antes de desnudarse y bañarse en el río, hecho que le recrimina su madre escandalizada.

 La inserción de la escena documental del baile popular es un acierto total. El travelling lento que enfoca a las mujeres mayores sentadas observando a los jóvenes bailar sobrecoge, sientes que es una situación que se ha repetido varias generaciones y que, probablemente, dentro de 30 años los que bailan serán los que permanecen sentados mirando a sus hijos. La protagonista baila con varios hombres que se la rifan por experimentar ese soplo de aire fresco, aunque sea por un momento. Mientras, la madre biológica camina lentamente clavando su mirada en la hija que pudo ser y no fue, en un primer plano sostenido en el que sus pensamientos son transparentes y se capturan sus emociones.

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Chico del tren (Jácint Juhász) 

Inexplicablemente Erzsi "elige" acostarse con el chico del tren, tras escuchar viejas canciones en su apartamento de estudiante

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Chico del tren (Jácint Juhász) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Erzsébet, ajena, se deja poseer por el joven estudiante. La interpretación de Kati Kovács no es deslumbrante, pero sus ojos, su mirada, son el alma del film. Mészáros extrae de allí el vacío, la tristeza de la huérfana, el anhelo de libertad y felicidad
 
"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Mari (Zsuzsa Pálos) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) 

En el hospicio/internado

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) 

La chica en la fábrica de hilo

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
 Chico (Gaspar Jancso) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács)

Un bonito plano sobre un puente y dos solitarios caminando. Dos huérfanos en distinta fase de madurez: el chico de 16 años y la chica de 24

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) 

La muchacha paga la multa del chico por arrojarse al río Danubio. Económicamente Erzsi no depende de nadie

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
El estafador (Gábor Agárdi) & Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) 

Una secuencia quizás innecesaria. Un pobre hombre pretende engañar a la chica. Dice haber conocido a sus padres. Ella, ajena. Es el momento donde la interpretación de Kati Kovács es menos convincente

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Músico (Levente Szörényi) & Músico (János Bródy) 

Levente Szörényi nació el 26 de abril de 1945 en Gmunden, Austria. Es un compositor y actor. Compostor de la banda sonora de esta película

János Kristóf Bródy (Bródy János) nacido el 5 de abril de 1946. Cantautor, guitarrista, compositor y guionista húngaro. Exitoso tanto con las bandas Illés y Fonográf como en su carrera en solitario, escribiendo letras para cantantes como Zsuzsa Koncz o para óperas rock. Fue una figura importante de la escena musical húngara en los años 60-90

Un conjunto pop (ye-yé) imitando a sus modelos británicos (Beatles, Rolling Stones, Who, Yardbirds, Animals)

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Chico (Gaspar Jancso)

El aislado adolescente siempre cerca de la musa Erzsébet, pero ella no le da importancia a un chico de 16 años

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Gábor (András Kozák)

El beso. Impulsivamente Gábor abandona a su pareja y ve hacia la magnética Erzsébet. Se besan

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
 Erzsi (Erzsébet) Szõnyi (Kati Kovács) & Gábor (András Kozák)
Plano final: ¿dónde va Erzsi?

 Erzsi vuelve en tren sin despedirse, con una sensación de vacío que pretende mitigar teniendo relaciones sexuales con un desconocido del vagón. Su mirada perdida y ajena mientras la besa en la habitación del chico con música que parece Marlene Dietrich, nos contagia con su insatisfacción. A los pocos días, se presenta un extraño hombre, aún más desubicado que ella, sin dinero, que le dice que conoció a su padre, lo cual acentúa más su soledad y carencia de vínculos afectivos.

 La escena final nos conduce hacia un club de baile urbano, más moderno, con una actuación de un grupo de estética parecida a los Beatles que canta en directo. Con su amiga se divierte y somos cómplices de nuevo de su desencanto y desafección cuando se le acerca otro chico para seducirla.

 Esta película es en apariencia sencilla, sobria, pero esconde mucho más de lo que parece debajo de sus capas de película de Nueva Ola. Expone su crítica del papel de la mujer oprimida largo tiempo, modelo que se perpetúa según qué ambientes, pero expresa sus dudas sobre la deriva de la nueva que parece conducirse hacia modelos alejados de la subordinación, pero inmersos en la producción y explotación laboral y hacia una liberación sexual mal entendida.

 Márta Mészáros, cineasta longeva, comprometida, que también atrajo a actrices muy conocidas como Isabelle Huppert, Anna Karina y Delphine Seyrig, ha sido una directora muy prolífica, aunque lamenta que en sus películas autobiográficas no pudo tratar el tema tal y como ella hubiera deseado: “Quería mostrar en un drama político lo que les pasó a mis padres a causa de la Unión Soviética: mi padre fue ejecutado y mi madre murió con el corazón roto. No deberían haber muerto de esa manera. Fue la censura lo que me impidió abordar eso directamente”.

 Y en otra entrevista a un medio húngaro en 2017 tras su, por ahora, última película, la directora comenta: 
Mindig is a női és a gyereksorsok érdekeltek, fontos számomra a szenvedés ábrázolása, de a szentimentalizmust nem szeretem” (Siempre me han interesado las líneas de mujeres y niños, es importante para mí retratar el sufrimiento, pero no me gusta el sentimentalismo)

 Y así es su cine, mujeres que son el epicentro de sus relatos, los niños que la representan a ella misma y el drama contenido.

Por muchos años, Sra. Mészáros

"Eltávozott nap" (1968). Márta Mészáros
The Girl (The Sun is Gone)
Original Poster

Eltávozott nap
1968
Hungría
90 minutos
Dirección: Márta Mészáros
Guion: Márta Mészáros
Música: Levente Szörényi
Fotografía: Tamás Somló
Montaje: Zoltán Farkas
Diseño de producción: Tamás Banovich
Decoración: Ferenc Budai
Vestuario: Piroska Katona
Maquillaje: George Ivanicza

Reparto:
Kati Kovács: Erzsi (Erzsébet) Szõnyi 
Teri Horváth: Zsámbokiné
Ádám Szirtes: Zsámboki
Gábor Agárdi: A züllött szabó
Zsuzsa Pálos: Mari
András Kozák: Gábor
Gábor Harsányi: Zsámboki Lajos
Ilona Gurnik: Tanárnõ Fóton
Gaspar Jancso
Jácint Juhász: Fiú a vonatról
Zsolt Körtvélyessy: Mari barátja
Ida Siménfalvy
János Bródy: Músico
László Szabó: Conductor de Francia
Levente Szörényi: Músico