sábado, 13 de julio de 2024

Николай Гумилёв: "Credo" (1905). Nikolai Gumiliov: "Credo" (1905). El poeta, doble víctima de la Historia y de los traductores. Francisco Huertas Hernández

Николай Гумилёв: "Credo" (1905)
Nikolai Gumiliov: "Credo" (1905)
Poesía acmeísta de la Edad de Plata
El poeta, doble víctima de la Historia y de los traductores
Francisco Huertas Hernández

Николай Степанович Гумилёв (1886-1921)
Nikolai Stepanovich Gumiliov (1886-1921)
Poeta ruso de breve vida, víctima de las fuerzas de la Historia


Николай Степанович Гумилёв: Credo

Откуда я пришел, не знаю…
Не знаю я, куда уйду,
Когда победно отблистаю
В моем сверкающем саду.

Когда исполнюсь красотою,
Когда наскучу лаской роз,
Когда запросится к покою
Душа, усталая от грез.

Но я живу, как пляска теней
В предсмертный час большого дня,
Я полон тайною мгновений
И красной чарою огня.

Мне все открыто в этом мире —
И ночи тень, и солнца свет,
И в торжествующем эфире
Мерцанье ласковых планет.

Я не ищу больного знанья
Зачем, откуда я иду.
Я знаю, было там сверканье
Звезды, лобзающей звезду,

Я знаю, там звенело пенье
Перед престолом красоты,
Когда сплетались, как виденья,
Святые белые цветы.

И жарким сердцем веря чуду,
Поняв воздушный небосклон,
В каких пределах я ни буду,
На все наброшу я свой сон.

Всегда живой, всегда могучий,
Влюбленный в чары красоты.
И вспыхнет радуга созвучий
Над царством вечной пустоты.


Nikolai Stepanovich Gumiliov: Credo (Traducción/versión de Luis Gómez de Aranda)

No sé de dónde vengo, ciertamente,
ni sé de mi destino, cuando un día
se apague victoriosa, poco a poco,
mi luz en el jardín entre sus luces.

El día en que me aburra la belleza,
me cansen las caricias de las rosas;
la paz reclame el alma ya cansada
del flujo de los sueños. Pero vivo,

cual danza de las sombras en la hora
que aguarda su final agonizante,
y es parte del gran día; vivo lleno
del rojo, fuerte, encanto de la llama,

y lleno del misterio del instante.
Abiertos para mí, dentro del mundo,
las sombras de la noche, el sol brillante,
el éter en magnífico triunfo,

sus plácidos planetas, luces, brillos.
Certezas enfermizas yo no busco:
saber de dónde vengo, fin y causa.
Más sé del centelleo, en algún lado,

la estrella en fuerte abrazo con la estrella.
Y sé que allí ha entonado dulce un coro
su canto junto a un trono de belleza.
Que allí se entrelazaron flores blancas.

Con todo el corazón creo en milagros,
y entiendo de la bóveda celeste,
yo sé que, dónde esté, mi propio sueño
el todo ha de cubrir. Por siempre vivo

y siempre poderoso, enamorado
de sólitos encantos. La belleza
se inflama en arco iris de harmonías
eternas sobre el reino del vacío


Nikolai Stepanovich Gumiliov: Credo (traducción literal)

De dónde vengo, no lo sé...
No sé adónde iré,
Cuando haya brillado triunfante
En mi jardín resplandeciente

Cuando me llene de belleza
Cuando me aburran las rosas
Cuando mi alma, cansada de sueños.
pida paz.

Pero vivo como una danza de sombras
En la hora agonizante de un gran día,
Estoy lleno del misterio de los momentos
Y el rojo encanto del fuego.

Todo el mundo está abierto para mí
La sombra de la noche y la luz del sol,
Y en el éter triunfante
El resplandor de los gentiles planetas.

No busco un conocimiento enfermo
De dónde vengo.
Sé que hubo un destello
De una estrella lamiendo una estrella,

Sé que hubo una canción
Ante el trono de la belleza,
Cuando se tejieron juntas como visiones,
Las santas flores blancas.

Y con el corazón ferviente, creyendo en un milagro,
Me doy cuenta de los cielos del aire,
Dondequiera que esté,
Pondré mi sueño en todo.

Siempre vivo, siempre poderoso,
Enamorado de los encantos de la belleza.
Y un arco iris de armonías
Sobre el reino del vacío eterno.


Glosa al poema "Credo" de Nikolai Gumiliov
El poeta, doble víctima de la Historia y los traductores
Francisco Huertas Hernández


 Nikolai Stepanovich Gumiliov (1886-1921) ha pasado a la historia de los lectores occidentales -esa demarcación geográfica de coloración imperialista- como el marido de Anna Andreyevna Ajmátova (1889-1966). Por azares o ironías de la Historia, esa corriente impetuosa y ajena a la voluntad de los individuos, que sacrifica a éstos para forjar las grandes transformaciones, los poetas son adorados después de que la sociedad los rechace y persiga. Gumiliov, fusilado en los primeros años de la Revolución Bolchevique, cuando Rusia se desangraba en una cruenta Guerra Civil (1917-1923) instigada por las potencias occidentales contra la Revolución, y en la que Gumiliov debió pertenecer a los blancos, una constelación de zaristas, liberales, conservadores, seguidores de la Iglesia Ortodoxa y socialistas moderados. La Historia engulle a los individuos, incluso a los que, en un momento, parecieron dirigir su impetuoso discurrir ajeno a las vidas personales. 

 La poesía de Gumiliov quedó silenciada en la URSS tras su ejecución en Petrogrado, y solamente circuló en forma clandestina en самиздат (autopublicaciones clandestinas de obras prohibidas). Los "samizdat" eran una suerte de intermedio entre la literatura oral y los libros de las librerías. Ray Bradbury en su novela "Fahrenheit 451" los personificó en los "exiled book-lovers". Si el libro como objeto es suprimido por la censura, la memoria individual guardará la obra y la transmitirá mediante el recitado a las generaciones siguientes. Así llegaron los versos de Gumiliov hasta la Rusia de los años 90, donde, a pesar de su descomposición social y económica, emergían figuras literarias como Ajmátova, Gumiliov, Mandelshtam, o Solzhenitsyn.

 La Historia, en sus volteos y retrocesos, lleva y trae a los poetas, pero, hay algo más dañino para el autor de versos: la traducción a otra lengua. El adagio "traduttore, traditore" siempre se cumple en los poetas cuya obra presenta una métrica musical y un exquisito dominio del ritmo de su lengua. Sin querer molestar al Sr. Luis Gomez de Aranda, hay que observar que una traducción no puede alterar el significado de la obra hasta hacerle decir lo contrario. Tomemos el ejemplo de la estrofa:

Когда исполнюсь красотою,
Когда наскучу лаской роз,
Когда запросится к покою
Душа, усталая от грез

donde su versión nos da:

El día en que me aburra la belleza,
me cansen las caricias de las rosas;
la paz reclame el alma ya cansada
del flujo de los sueños. Pero vivo,

y, literalmente, Gumiliov ha escrito:

Cuando estoy lleno de belleza,
Cuando me aburro de la caricia de las rosas,
Cuando pides paz
Alma cansada de los sueños

el "traditore" une belleza y aburrimiento, por un lado, y, por otro, caricias y rosas, donde el escritor ruso justamente realizó los pares opuestos. El querer "sonar bien" en español (forma) hace sacrificar el contenido (materia). Y esto, jamás, es de recibo.

 La buena traducción es la que sigue la máxima «tan fiel como sea posible, tan libre como sea necesario». Un tópico entre los traductores, pero yo eliminaría por completo la "traducción libre" porque es "infiel" al autor, a su letra, y, probablemente, a su espíritu. Sólo es admisible esa licencia cuando la "libertad" del traductor mantiene con precisión el significado original. Una precisión que puede verse afectada por la inconmesurabilidad de las lenguas en su registro semántico y pragmático, pero nunca en el meramente formal de la métrica o la fonética.


 "Credo" es un poema vitalista, entre un panteísmo natural y un esoterismo mistérico, perteneciente a su libro juvenil "Путь конквистадоров" (El camino de los conquistadores) (1905). Es un texto que tienen que analizar los estudiantes de secundaria de undécimo grado en Rusia. Una cosmovisión acmeísta donde la exaltación de las fuerzas vitales está a expensas del destino. Una oda con una meditación sobre la vida. "Un himno de adoración entusiasta a la belleza de la existencia y el éxtasis devorador de la creatividad de la vida. El tema central es la afirmación de la plenitud de la existencia del héroe lírico, que ha encontrado un propósito superior al servir a la Belleza eterna". Reminiscencias del platonismo, el neoplatonismo, donde la Belleza es eterna y perfecta, al coincidir con el Bien, y aunque se refleje en el mundo visible, no queda reducida a éste. Gómez de Aranda ofrece esta hermosa versión de la última estrofa:

La belleza
se inflama en arco iris de harmonías
eternas sobre el reino del vacío

La armonía y la alegría de la Belleza eterna en el espejo de la naturaleza, con frecuencia caótica y fatal. Incluso hay un eco evidente de la filosofía vitalista de Friedrich Nietzsche. "El propio héroe lírico aparece como un intrépido vagabundo a través de infinitos mundos de belleza. Se eleva sobre el suelo, deleitándose en cada momento lleno de misterio, canto y el centelleo de las estrellas. El héroe se imagina a sí mismo sólo como una partícula de la existencia universal, pero al mismo tiempo es consciente de su capacidad única para transformar creativamente la realidad". El poeta (héroe lírico) es el creador, la "voluntad de poder" de crear valores, formas.

 Los planetas, las estrellas, el sol, la noche, toda la bóveda celeste, con su resplandeciente belleza, impulsan al poeta juvenil, que, románticamente, también entregará su alma cuando el cansancio de tanta rosa y tanto éxtasis consuma su energía.

 La fuerza y musicalidad del poema original en lengua rusa es descomunal, y toda versión en español es un pálido reflejo.

Francisco Huertas Hernández
Sábado, 13 de julio de 2024

domingo, 7 de julio de 2024

Сергей Есенин: "Письмо к женщине" (1924). Serguei Yesyenin: "Carta a una mujer". El poeta, la carta, el amor y la patria. Francisco Huertas Hernández

Сергей Есенин: "Письмо к женщине" (1924)
Serguei Yesyenin: "Carta a una mujer" 
El poeta, la carta, el amor y la patria
Apuntes para una estética de la recepción
Francisco Huertas Hernández



Сергей Александрович Есенин (1895-1925)
Serguei Aleksandrovich Yesyenin (1895-1925)
 



"Письмо к женщине" (1924)


Вы помните,
Вы всё, конечно, помните,
Как я стоял,
Приблизившись к стене,
Взволнованно ходили вы по комнате
И что-то резкое
В лицо бросали мне.


Вы говорили:
Нам пора расстаться,
Что вас измучила
Моя шальная жизнь,
Что вам пора за дело приниматься,
А мой удел —
Катиться дальше, вниз.


Любимая!
Меня вы не любили.
Не знали вы, что в сонмище людском
Я был как лошадь, загнанная в мыле,
Пришпоренная смелым ездоком.


Не знали вы,
Что я в сплошном дыму,
В развороченном бурей быте
С того и мучаюсь, что не пойму —
Куда несет нас рок событий.


Лицом к лицу
Лица не увидать.
Большое видится на расстоянье.
Когда кипит морская гладь —
Корабль в плачевном состоянье.


Земля — корабль!
Но кто-то вдруг
За новой жизнью, новой славой
В прямую гущу бурь и вьюг
Ее направил величаво.


Ну кто ж из нас на палубе большой
Не падал, не блевал и не ругался?
Их мало, с опытной душой,
Кто крепким в качке оставался.


Тогда и я,
Под дикий шум,
Но зрело знающий работу,
Спустился в корабельный трюм,
Чтоб не смотреть людскую рвоту.


Тот трюм был —
Русским кабаком.
И я склонился над стаканом,
Чтоб, не страдая ни о ком,
Себя сгубить
В угаре пьяном.


Любимая!
Я мучил вас,
У вас была тоска
В глазах усталых:
Что я пред вами напоказ
Себя растрачивал в скандалах.


Но вы не знали,
Что в сплошном дыму,
В развороченном бурей быте
С того и мучаюсь,
Что не пойму,
Куда несет нас рок событий…


Теперь года прошли.
Я в возрасте ином.
И чувствую и мыслю по-иному.
И говорю за праздничным вином:
Хвала и слава рулевому!


Сегодня я
В ударе нежных чувств.
Я вспомнил вашу грустную усталость.
И вот теперь
Я сообщить вам мчусь,
Каков я был,
И что со мною сталось!


Любимая!
Сказать приятно мне:
Я избежал паденья с кручи.
Теперь в Советской стороне
Я самый яростный попутчик.


Я стал не тем,
Кем был тогда.
Не мучил бы я вас,
Как это было раньше.
За знамя вольности
И светлого труда
Готов идти хоть до Ла-Манша.


Простите мне…
Я знаю: вы не та —
Живете вы
С серьезным, умным мужем;
Что не нужна вам наша маета,
И сам я вам
Ни капельки не нужен.


Живите так,
Как вас ведет звезда,
Под кущей обновленной сени.
С приветствием,
Вас помнящий всегда
Знакомый ваш


Сергей Александрович Есенин (1895-1925)
1924 г.

 


 «Carta a una mujer» (1924)


Usted se acuerda,
usted, claro, de todo se acuerda,
cuando andaba nerviosa
por la estancia
– yo a la pared pegado –
y me reñía
con acerbas palabras.

Decía usted
que había llegado
la hora de separarnos,
que a causa de mis locuras
sufría mucho,
que iba a dedicarse a sus cosas,
y que yo estaba condenado
a rodar por la pendiente.

Querida:
Usted no me amaba.
Ignoraba que entre el gentío
era yo cual caballo espumeante,
espoleado por audaz jinete.


Ignoraba
que entre aquella humareda,
en la fosca tormenta de la vida
sufría yo, sin comprender
lo que se
avecinaba.

Cara a cara
no se ve el rostro.
Lo grande se ve a distancia.
Cuando el mar se encrespa,
corren riesgo las
naves.

¡Y de pronto
se convirtió la tierra
en una nave!
Alguien
empuñó majestuoso el timón
rumbo a la nueva vida prodigiosa
por entre vendavales y
tormentas.

¿Quién no se cayó en la cubierta?
¿Quién no vomitó y no maldijo?
Pocos hubo que no se mareasen,
que venciesen aquel
torbellino.

Entonces
entre un clamor salvaje,
sabiendo bien lo que me hacía
bajé a la bodega
para no ver vomitar
a la gente.

Aquella bodega
era una taberna rusa.
Yo me entregué al vino
para no padecer por nadie
y hundirme
en la
embriaguez.

Querida:
La hice sufrir, es cierto.
En sus cansados ojos
se asomaba la pena
al ver que yo, ostentosamente,
me consumía en escándalos
diarios.

Pero usted ignoraba
que entre aquella humareda,
en la fosca tormenta de la vida,
sufría yo,
sin comprender
lo que se
avecinaba…

Han pasado los años.
Mi edad es ya otra.
Ahora pienso de distinto modo.
Ahora brindo en los días de fiesta
por el gran
timonel.

Me embargan hoy
amables sentimientos.
Al recordar su angustia
quiero apresurarme
a decirle
lo que fui antes,
lo que soy
ahora.

Querida:
Me complace comunicarle
que no rodé por la pendiente.
Vivo en el Territorio Soviético
como el más entusiasta
adherente.

No soy ya
el de antes.
Ahora no la haría sufrir
como entonces.
Tras la bandera de la libertad
y del trabajo luminoso,
estoy dispuesto a ir
al fin del
mundo.

Perdóneme…
Sé que usted no es la de ayer.
Ahora vive
con un marido serio, inteligente.
A usted no le hacen falta
nuestros duros quehaceres,
y yo tampoco
le hago la menor
falta.

Viva bajo
el signo de su estrella,
bajo su mansión renovada.
La saluda su amigo
que jamás la
olvida.

Serguei Aleksandrovich Yesyenin (1895-1925)
Traducción de José Santacreu, ligeramente modificada por Francisco Huertas Hernández

 

Glosa a "Письмо к женщине" de S. Yesyenin
Una teoría de la recepción estética
Francisco Huertas Hernández


  Interpretar un poema es proyectar en la letra el espíritu de quien interpreta. Sergei Aleksandrovich Yesyenin (1895-1925) fue un poeta ruso de la Edad de Plata. Más allá de su trágico final -suicidio- su obra reúne la naturaleza campesina, la esperanza en la Revolución obrera, y los sentimientos universales que hacen de la poesía el género más elevado y permanente. Otro poeta, Aleksandr Aleksandrovich Blok (1880-1921) lo describió así: "Крестьянин Рязанской губернии, 19 лет. Стихи свежие, чистые, голосистые, многословные. Язык" (Un campesino de la provincia de Riazán. 19 años. Poemas frescos, limpios, vocales, verbales).

 "Carta a una mujer" (Письмо к женщине, Pismó k zhenshchinye) es una obra de 1924, un año antes de su muerte. La primera impresión de esta epístola de arrepentimiento ante su ex esposa,
Zinaida Nikolayevna Reich (1894-1939) -con quien se casó en agosto de 1917 y de la que se divorció en octubre de 1921, aunque continuó siendo amante de su ex mujer, que se había vuelto a casar con el director de teatro Vsevolod Meyerhold (1874-1940)- es la fusión de lo individual y de lo social: el destino del amante y el destino de la patria revolucionaria se enlazan. Los destinos individuales de todos ellos fueron trágicos, víctimas de ese furor represivo que el nuevo Estado desató por doquier, con su culminación en las purgas stalinistas. Yesyenin, se suicidó. Reich, apuñalada por desconocidos. Meyerhold, fusilado.

 Escrito en forma de heterómetro yámbico, usa la metáfora de la patria rusa como un barco, y del poeta como un caballo caído, o marinero ebrio. El vino, fuente de entusiasmo y olvido, anima y aturde al poeta, que confiesa con frecuencia su adicción. La juventud del escritor en su matrimonio con la bella mujer de labios carnosos, fue causa de sus extravíos. Y ella dio el paso de romper: "Вы говорили: / Нам пора расстаться, / Что вас измучила / Моя шальная жизнь" (Decía usted / que había llegado / la hora de separarnos, / que a causa de mis locuras / sufría mucho)
.

  El "entonces" (Тогда) descrito en la primera parte se refiere a 1919, y el "ahora" (Теперь) descrito en la segunda se refiere a 1924. En todo amor hay siempre un "Тогда", de fusión, entrega, unción, conflicto, dolor; y un "Теперь" de fisión, abandono, separación, arrepentimiento, vacío
.

 Hay una necesidad de redención, que no llega por lo individual, sino por lo social: "¡Y de pronto / se convirtió la tierra / en una nave! / Alguien / empuñó majestuoso el timón/ rumbo a la nueva vida prodigiosa / por entre vendavales y tormentas" (Земля — корабль! / Но кто-то вдруг / За новой жизнью, новой славой / В прямую гущу бурь и вьюг / Ее направил величаво)
.

 La poesía es un raro frut
o, amargo para el vulgo prosaico, dulce para el solitario melancólico. En la épica el destino del héroe poético es llevado -exteriormente- por los dioses y los mares. La lírica fue la interiorización de la épica, pero ambas codificaban la experiencia humana musicalmente, a diferencia de la novela que se constituyó como el género moderno desde El Quijote en el siglo XVII. El oído es el órgano físico del alma del lector de poesía. Escuchar el ritmo del verso, que es el mar por el que navega el navío de la experiencia de afectos e ideas del autor. ¿Por qué la poesía en el mundo post moderno ha sido desplazada del oído del pueblo? ¿Acaso por renunciar a la métrica y caer en el vacío verso libre, carente de música? El hueco fue ocupado por el rap y otras formas de canción popular o vulgar. Los poetas -desde Imhotep, Ptahhotep, Homero, Valmiki, Vyasa, Lao Tse, Qu Yuan, Imru' al-Qais, Nezahualcóyotl o Kabir- guiando a los pueblos con su sabiduría oracular, en que la belleza musical sirve a las verdades más profundas. Los poetas transmitían una enseñanza mítica, que reunía al pueblo, escuchando y repitiendo a los más jóvenes el tesoro recibido.

Francisco Huertas Hernández
7 de julio de 2024