Tiempo y Acción. Reflexión lírica. Francisco Huertas Hernández
Tiempo que nos deshaces sin que el espacio nos retenga en su seno material de rectas rotas, pues la curva del tiempo dobla todos nuestros proyectos y aleja los consuelos, y asidos a las tareas cotidianas dejamos de sorprendernos de esas señales: unas canas, una mirada cada vez menos clara, unas piernas crecientemente torpes, un cansancio leve que apenas se percibe, mas sin querer llegar a la extenuación -el poeta Eichendorff escribió y Richard Strauss musicó: "O weiter, stiller Friede! / So tief im Abendrot. / Wie sind wir wandermüde- / Ist dies etwa der Tod?" (¡Oh adelante, paz silenciosa! / Tan profundo es el crepúsculo / ¡Qué cansados estamos de caminar! / ¿Acaso esto sea la muerte?)-, un cansancio que repara el sueño, el alimento, la esperanza... el comenzar. Cada acción que emprendemos es un comienzo de un tiempo que está dentro de otro tiempo en el que sólo hay un pasar y acabar. Abocados a vivir, o sea, a hacer, decir y esperar. Y la muerte va deshaciendo en su corto hilo los haceres, decires y esperares. Corre, corre, en la línea que el horizonte siempre corta, allá donde nunca llega el camino...
Francisco Huertas Hernández
7 de junio de 2026
