sábado, 15 de febrero de 2020

Recuerdos de cine. Años 70. La influencia del cine en mi vida. Gregorio Millán Sanjuán. Úbeda (Jaén)


Recuerdos de cine. Años 70
La influencia del cine en mi vida
Gregorio Millán Sanjuán
Úbeda (Jaén)



"The Omega Man" (1971). Boris Sagal
"El último hombre vivo" / "La última esperanza"
Film post-apocalíptico. Charlton Heston (Neville) es un científico que ha sobrevivido a la desaparición de la humanidad tras una guerra bacteriológica gracias a una vacuna que ha descubierto

La familia Millán Sanjuán 
Úbeda (Jaén). 1975
De izquierda a derecha: delante: Manuela, Pilar, Julia
Detrás: Gregorio, Estrella, Anselmo

Gregorio Millán Sanjuán
En los años 70
Úbeda (Jaén)

 Prosigo, tras el artículo anterior, con las películas que más me gustaron en la década de los 70.
 Dos elementos caracterizaron esta década:

- Uno 
fue el fenómeno sociológico UFO, donde todo el mundo miraba hacia el cielo en busca de algún OVNI con el que contactar. Tuvo su reflejo en el cine con diversas películas relacionadas con dicha temática.

Erich von Däniken: "Return to the Stars. Gods from Outer Space"
Corgi Books. London. 1972
Erich Anton Paul von Däniken (1935) es un escritor suizo que se hizo famoso con sus libros sobre la influencia extraterrestre en la cultura humana primitiva. Ha sido acusado de seudo cientifico

J. J. Benítez: "Ovnis: S.O.S. a la humanidad"
Plaza y Janés Editores. Barcelona. 1976
El ufólogo español más famoso de la década de los 70 fue Juan José Benítez López (1946). Al igual que Däniken ha sido criticado por su nulo rigor científico

- El otro fue el cine catastrofista (Disaster Movies), que debió ser un género con mucho éxito en taquilla, pues dio lugar a un aluvión de películas, contemplando todos los posibles cataclismos que pudieran amenazar al ser humano, como incendios, terremotos, meteoritos, naufragios, accidentes aéreos, depredadores hambrientos, monstruos, etc.

Periodo 1970-1980

"Earthquake" (1974). Mark Robson
"Terremoto". Charlton Heston (Stewart Graff). Un terrible terremoto destruye Los Angeles
¿Por qué el género despegó en los años 70? Varios éxitos iniciales de gran presupuesto, la inquietud general de la década y un aumento en los bombardeos, secuestros y otros incidentes posiblemente proporcionaron el clima perfecto para una cadena interminable de catástrofes cinematográficas

 Entrando en la adolescencia casi una década después, más o menos a finales de los años 70. Próximo a ingresar en el Instituto de Bachillerato y ya con bastantes películas vistas, tanto en el cine, como en la televisión cinco años después, si no podíamos ir al estreno.

"The Omega Man" (1971). Boris Sagal
"El último hombre vivo" / "La última esperanza"
Poster

"The Omega Man" (1971). Boris Sagal
"El último hombre vivo" / "La última esperanza"
Film post-apocalíptico. Charlton Heston (Neville) recorre las calles de Los Angeles en un descapotable

“The Omega Man” (1971)

 Película de la que tengo el recuerdo indeleble de un señor (Charlton Heston) conduciendo un descapotable por una ciudad totalmente desierta, en la que podía disponer de todo lo que contenía, por ser el único habitante que moraba en ella, tras una guerra bacteriológica, en la que un virus liberado aniquila a toda la población mundial.
 Tuve una sensación abismal y vertiginosa imaginando que todo lo que había en el mundo me pertenecía. Yo era muy niño y se abría ante mí un inmenso panorama de bienes materiales a poseer y de absoluta libertad para ejercer a mi antojo. Era algo indescriptible, te creías invulnerable, supremo, hasta que después caí en la cuenta del vacío que me produciría la soledad, de la falta de sentido que tendría el no poder compartir toda esta abundancia con nadie.
 Quizá por esta razón, el guión contemple a otros supervivientes. Unos hostiles y otros que no lo son. Para dar un poco más de juego y tener un algo de argumento con lo que rellenar los 98 minutos de duración.

 Existen otras películas con esa temática post-apocalíptica: “El último hombre sobre la Tierra” (1964) y “Soy leyenda” (2007). En “Náufrago” también de describen los efectos que produce la absoluta soledad en una persona.

 El rodaje se hizo los domingos por la mañana, que es cuando menos actividad había en la ciudad y en este video se puede ver como se detectaron y se eliminaron elementos que pudieran evidenciar la existencia de vida y civilización.



"Duel" (1971). Steven Spielberg
"El diablo sobre ruedas" / "Duelo" / "Reto a la muerte"
Poster

"Duel" (1971). Steven Spielberg
"El diablo sobre ruedas" / "Duelo" / "Reto a la muerte"
Producción televisiva en la que Dennis Weaver (David Mann) se ve perseguido por un camión cisterna en una pesadilla en la carretera solitaria

“El diablo sobre ruedas” (1971)

 La carretera es uno de los escenarios donde más se pone de manifiesto la condición y el comportamiento humano. Muchas veces infantil e incapaz de administrar las pequeñas frustraciones a las que nos somete el tráfico. Dando lugar, en muchos casos, a “demostraciones” que provocan situaciones de riesgo totalmente evitables. El “pique” en carretera es uno de los mayores exponentes de la estupidez humana.
 Desde que vi esta película, no hay camión que adelante sin acordarme de ella, especialmente si se trata de una carretera secundaria y de doble sentido.
 Creo que fue el primer largometraje de Steven Spielberg y quizá el mejor. Resulta encomiable su capacidad para dar protagonismo e identidad a los vehículos en lugar de a las personas. Especialmente al camión, cuyo conductor no aparece en toda la película.
 Éste fue uno de los retos que tuvo que superar también la película “Cars” para captar al espectador, personificando a los protagonistas.
 Película interpretada por el actor Dennis Weaver, conocido también por la serie de televisión “McCloud”, ese policía que recorría New York a caballo y que nos ofrecía TVE semanalmente los domingos por la tarde dentro de un ciclo de series policíacas titulada “Estrenos TV”, donde alternaba con otras como el teniente Colombo, el comisario Mc Millan, Banacek o el teniente Kojak. Series que se hicieron muy populares hasta el punto de dedicarle unas sevillanas el humorista Pepe da Rosa.




"Silent Running" (1972). Douglas Trumbull
"Naves misteriosas"
Poster

"Silent Running" (1972). Douglas Trumbull
"Naves misteriosas"
Bruce Dern (Freeman Lowell). Ciencia intentando salvar la vida vegetal del planeta

 “Naves misteriosas” (1972)

 “Silent Runnig” fue su título en inglés. El que se le dio a la versión en español no fue demasiado afortunado.
 Otra película post-apocalíptica, pero con tintes conservacionistas. El planeta ha perdido la vida vegetal y lo poco que ha quedado de ella se ha puesto a salvo en tres naves espaciales botánicas enviadas a la órbita de Saturno, con la esperanza de poder regenerar la tierra y repoblarla en el futuro. El argumento tiene semejanzas con el largometraje de animación “Wall-e”.
 Estas naves disponen de unas cúpulas a modo de invernaderos donde está alojada la flora y también algo de fauna propia del bosque. Entre la tripulación destaca un botánico que se responsabiliza del cuidado y mantenimiento de la preciosa carga, realizando tales tareas con celo y dedicación (interpretado por el actor Bruce Dern, de actualidad de nuevo por la película “Remember me” de 2019).
 Un día reciben un mensaje de la tierra con la orden de destruirlo todo y regresar. La tripulación responde favorablemente al mandato, dado su deseo de volver a casa y su falta de compromiso ecológico. Todos excepto el botánico, que está dispuesto a hacer lo que sea necesario para salvar la única vida vegetal que queda de nuestro planeta, plenamente consciente de la importancia de la misión, que trasciende a las órdenes recibidas.
 Buenos efectos especiales y elaboradas maquetas de las naves para la época, pues el director Douglas Trumbull fue supervisor de dichos efectos en películas como “2001: “Odisea en el espacio” (1968) y “La amenaza de Andrómeda” (1971).
 Como curiosidad diré que los interiores de la nave se rodaron en un portaaviones que estaba en proceso de desguace y que los robots encargados del mantenimiento contenían dentro a actores sin piernas que andaban moviendo las patas con los brazos.
 A pesar de lo que me gusta el espacio, quizá lo de menos sea el trasfondo de ciencia ficción. Lo más importante de la película, es la sensibilidad conservacionista del protagonista y la tesitura en la que se ve, al recibir la orden de abandonar lo que más quiere y de lo que se siente responsable ante sí mismo y ante la humanidad.




"Everything You Always Wanted To Know About Sex (But Were Afraid To Ask)" (1972). Woody Allen
"Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar"
Poster

"Everything You Always Wanted To Know About Sex (But Were Afraid To Ask)" (1972). Woody Allen
"Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar"
Gene Wilder (Dr. Ross). What Is Sodomy?

"Everything You Always Wanted To Know About Sex (But Were Afraid To Ask)" (1972). Woody Allen
"Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar"
Woody Allen (The Fool). Do Aphrodisiacs Work?

 “Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo, pero nunca se atrevió a preguntar” (1972)

 Película descacharrante y surrealista que pude ver bastante después de su estreno. Dirigida por un joven Woody Allen, parodia a un libro del mismo nombre, del Dr. David Reuben, recreando las siete historias de sus correspondientes capítulos. Toca todos los tabúes del sexo con sorna y con un sentido del humor muy propio del director, sin caer en lo chabacano ni en el mal gusto.
 Largometraje plagado de estrellas. La escena final recrea el interior de un hombre que va a realizar el acto sexual como si fuera una factoría, asemejando los órganos corporales a sus diferentes departamentos. El cerebro parece la sala de control del Centro Espacial de Houston, el pene la sala de máquinas de un mercante y las gónadas una fortaleza volante llena de paracaidistas.
 El propio director interpreta a un espermatozoide al que le asaltan las dudas propias del último momento, a la hora de afrontar la razón final de su existencia.



"The Godfather" (1974). Francis Ford Coppola
"El padrino"
Poster

"The Godfather" (1972). Francis Ford Coppola
"El padrino"
Marlon Brando (Vito Corleone) es el "Padrino" mafioso que protege con la misma firmeza que aniquila a sus enemigos

"The Godfather" (1972). Francis Ford Coppola
"El padrino"
Soundtrack. Música de Nino Rota
EP
Paramount Records - Gamma. México 1972

 "El padrino" (1972)

 Me referiré a ella como obra maestra, junto con sus dos secuelas El padrino II (1974) y El padrino III (1990).
 Cuando se estrenó la película no pude verla pues era un niño. Ni siquiera sabía de su existencia, salvo por su maravillosa banda sonora. Recuerdo de manera entrañable como la tarareaba mi «tata» Ani, que era mucho más que nuestra asistenta pues se convirtió en nuestra segunda madre al vivir en casa y criarnos a todos los hermanos como si fuéramos sus hijos.
 Pude verla allá por los ochenta, ya con una edad suficiente para asimilar las escenas más fuertes de violencia.
 Su comienzo me pareció muy auténtico pero un poco lento, hasta que vi una escena que me sobrecogió. Fue aquella donde el productor de Hollywood encuentra la cabeza de su mejor semental equino introducida entre las sábanas del lecho donde dormía.
 Ésta resultaba impactante dado lo inesperado y macabro de la imagen, además de por los gritos emitidos por el personaje fruto del terror (dicen que algunos directores someten a los actores a situaciones reales semejantes sin avisarles, para que sus reacciones mejoren la calidad de la interpretación), pero lo que realmente me sobrecogió fue el hecho de descubrir la contundente metodología que usaba la mafia para llevar a cabo sus fines.
 La famosa «oferta que no se podía rechazar» me dejó KO y pude comprobar que cuando buscan algo y tú se lo niegas, irán por lo que más quieres, como decía Don Vito.
 La coacción, la extorsión, el chantaje, todo amparado por un telón de fondo que no es otro que el miedo, sirve para doblegar hasta la más férrea de las voluntades.
 Pero es que, además, por la manera en que se desarrolla el desenlace tras las luchas de poder entre el productor de Hollywood y la mafia, le da a esta última un «caché» y una especie de «halo» de magnificencia y me provoca una cierta fascinación que nunca he llegado a comprender. Supongo que me dejé impresionar.
 Quizá fue por este efecto de fascinación y empatía que produce la película sobre el espectador, por lo que la mafia dejó de presionar para que ésta no se estrenara. También quiero destacar la maravillosa banda sonora compuesta por Nino Rota.
 A veces me dan ganas de hacer una maratón cinematográfica y ver las tres partes ininterrumpidamente.
 “El Honor de los Prizzi”, “Érase una vez América”, “Cotton Club”, “Muerte entre las flores”, “Uno de los nuestros”, “Casino” y la reciente “El irlandés”, fueron otras posteriores que tampoco se pueden dejar de ver.




"The Sting" (1973). George Roy Hill
"El golpe"
Poster

"The Sting" (1973). George Roy Hill
"El golpe"
Robert Redford (Johnny Kelly Hooker) & Paul Newman (Henry Shaw Gondorff). Dos simpáticos estafadores en la Gran Depresión de los años 30

“El golpe” (1973)

 Otra película magistral, que no me canso de ver por mucho que la pongan. Su estética es la de un cómic, su desarrollo el de una novela negra, con su división en capítulos y todo. Otra maravilla del cine.
 Trata sobre dos timadores que se hacen con un abultado sobre de dinero, engañando al correo que lo transporta del punto de recogida al de llegada. Como resulta que dicho dinero procede del “hampa”, son perseguidos hasta que uno de ellos es asesinado. El otro va logrando escapar, hasta que decide vengarse con la ayuda del mayor estafador del momento.
 Ambientada en los años 30 con la “Gran Depresión” como telón de fondo. La impunidad ejercida por las mafias del momento, campa a sus anchas.
 Muy buen reparto con Paul Newman y Robert Redford reunidos de nuevo tras la anterior película “Dos hombres y un destino” (1969) y con Robert Shaw interpretando al banquero mafioso objeto del timo. Actor que luego también pude ver en la película “Tiburón” haciendo el papel del cazador de tiburones, incluso lo recuerdo en otra titulada “Estoy con los hipopótamos”, una más de tantas de la saga protagonizadas por Bud Spencer y Terence Hill, donde se repartían mamporros por doquier, pero nunca moría nadie.




"El perro" (1976). Antonio Isasi-Isasmendi
Cartel

"El perro" (1976). Antonio Isasi-Isasmendi
Jason Miller (Arístides) es un preso político que huye perseguido por un perro

“El perro” (1976)

 Un 
sueño muy común, además de pavoroso, es aquel en el que nos persigue un perro fiero y echamos a correr. Cada vez nos cuesta más trabajo avanzar, notando con desesperación como el animal nos alcanza, hasta que nos despertamos de un brinco sobresaltados, justo en el momento en el que lo tenemos encima y se va a dar el ataque.
 Pues bien, con este miedo primario con el que el subconsciente pone de manifiesto nuestra vulnerabilidad, es con lo que el director de la película Antonio Isasi-Isasmendi, nos mantiene en vilo durante toda ella, con una frenética persecución de un perro a un presidiario fugado de la cárcel.
Otra persecución canina aparece en la película “La leyenda del indomable”, donde un pletórico Paul Newman se fuga de la carretera donde los presidiarios realizaban trabajos forzados y es perseguido por unos perros, hasta que los deja extenuados del esfuerzo al que los somete.



"Rocky" (1976). John G. Avildsen
Poster

"Rocky" (1976). John G. Avildsen
Sylvester Stallone (Rocky Balboa) es un boxeador italoamericano con el sueño del triunfo. La música de Bill Conti se hizo más popular que la propia película

“Rocky” (1976)

 Película 
que refleja el sueño americano a través del boxeo. Rocky, un treintañero que ejerce de matón para el capo del barrio, desde que su carrera como boxeador entrara en declive, sin haber llegado a nada por falta de motivación, a pesar de contar con buenas cualidades para dicho deporte.
Un día le llega una inesperada oportunidad, pues el combate del campeón del mundo se ve anulado por una desafortunada lesión del aspirante al título. El campeón se ve obligado a improvisar, al no encontrar otro rival a su altura en tan poco tiempo. Consulta una guía de boxeadores y elige a Rocky porque le gusta su apodo: “el potro italiano”.
La película describe muy bien el contraste entre las capas sociales de cada púgil y el afán de superación que envuelve a Rocky, muy motivado en la búsqueda de una vida mejor.
Una buena película, no pudiendo decir lo mismo de las innumerables partes que le siguieron, tras el éxito de esta primera. El nivel de calidad iba decreciendo según aumentaba el número romano que acompañaba al siguiente título.
 Exactamente lo mismo le ocurrió a otra película titulada “Acorralado” (1982), protagonizada por el mismo actor (Sylvester Stallone), que trataba sobre el abandono al que se veían abocados los excombatientes de la guerra del Vietnam, por parte de una sociedad que se mostraba así de desagradecida, tras haberlo dado todo por su patria. Esta primera parte estuvo bien, pero las siguientes tituladas Rambo 1, 2, 3… fueron abominablemente malas y violentas.
Recuerdo por entonces un combate de boxeo de final para los pesos pesados, disputada por el campeón del mundo de entonces Cassius Clay (Muhammad Ali) y el aspirante Alfredo Evangelista, donde este último intentó emular la historia del protagonista.



"Close Encounters of the Third Kind" (1977). Steven Spielberg
"Encuentros en la tercera fase" / "Encuentros cercanos del tercer tipo"
Poster

"Close Encounters of the Third Kind" (1977). Steven Spielberg
"Encuentros en la tercera fase" / "Encuentros cercanos del tercer tipo"
Los O.V.N.I.s llegaron al cine en la década de la paranoia de los avistamientos. Hoy casi nadie habla de OVNIS

“Encuentros en la tercera fase” (1977)

 Esta 
película representó el culmen del fenómeno UFO, que tanto furor creó en la década de los 70, donde todo el mundo buscaba “ovnis” por doquier.
 Un astrónomo llamado Josef Allen Hynek, clasificó los posibles contactos con seres extraterrestres en tres grados o fases, para así intentar no entrar en pánico ni caer en lo supersticioso si se producía a uno de ellos:
 1ª Fase: aquella en un simple avistamiento de un objeto volador no identificado (OVNI) no humano o de luces con movimientos inexplicables.
 2ª Fase: además de un avistamiento, encontramos pruebas de su existencia, como círculos en cosechas, daños en el terreno, animales asustados y demás evidencias.
 3ª Fase: se trataría de encontrar una nave espacial junto a seres alienígenas a su alrededor.
 Recuerdo salir del cine emocionado y con la agradable sensación de recuperar la esperanza en el ser humano, a causa del contacto con estos seres.
 Una escena que se me quedó grabada fue aquella en la que el protagonista (Richard Dreyfuss) se detiene con su camioneta ante un paso a nivel, para consultar el mapa de carreteras. Mientras lo hacía, aparecen unas luces por detrás que se detienen tras él, éste les indica con el brazo que le pasen y las luces del vehículo, en lugar de desplazarse hacia su izquierda para rebasarlo, tal y como indica la normativa de tráfico, se elevan y se disponen a hacerlo por arriba.
 Así era como el director Steven Spielberg te dejaba patidifuso, más aún con la psicosis alienígena que imperaba en esa década.
 Otro recuerdo indeleble fue esa formación geológica llamada “Torre del Diablo”. Una boca de magma que afloró del interior de la tierra en una zona de materiales blandos sedimentarios. Millones de años de erosión eliminaron los sedimentos, dejando a la vista la dura roca magmática, la cual quedó con esa forma al aguantar mucho mejor el desgaste.





"Alien" (1979). Ridley Scott
"Alien: el octavo pasajero"
Poster

"Alien" (1979). Ridley Scott
"Alien: el octavo pasajero"
Sigourney Weaver (Ellen Ripley), suboficial y piloto de una nave espacial que se enfrentará con criaturas alienígenas

“Alien: el octavo pasajero” (1979)

 La 
Escala de Kardashov (astrofísico ruso) clasifica las civilizaciones en tres niveles de desarrollo tecnológico, cantidad de energía que usa del medio y grado de colonización del espacio alcanzado:
 Tipo 1.- Aquellas que han sido capaces de dominar los recursos de su planeta, Esta sería en la que nos encontramos, o aspiramos a hacerlo.
 Tipo 2.- Las que dominan los recursos de su sistema planetario. Yo creía que la película “Alien”, de la que voy a hablar, se daba en esta etapa, pero indagando más he leído que los acontecimientos ocurren en otro sistema vecino.
 Tipo 3.- Las que dominan los de su galaxia. Este nivel se daría en “La guerra de las galaxias”, película de aventuras donde saltan a “velocidad luz” para desplazarse. Velocidad más que insuficiente dadas las dimensiones de una galaxia. La nuestra, por ejemplo, tiene un diámetro de 100.000 años luz. Habría que utilizar los teóricos “agujeros de gusano” para buscar atajos, tal y como se describe en la reciente “Interestelar”, u otros medios por descubrir.
 Alien es una película de terror, donde la tripulación de una nave que transporta mineral llamada “Nostromo” es despertada de su hibernación por el ordenador central, a raíz de captar una transmisión de origen desconocido, proveniente de un planeta cercano. Todo se hace según el protocolo existente para estos casos. 
 Deben dirigirse al planeta e investigar el origen de la señal. Tras varios sucesos, se da lugar a que un ser desconocido que allí se encontraba, pueda acceder al interior de la nave y siembre el caos.
 Es la primera película que recuerdo en la que la protagonista es una mujer, la teniente Ripley, interpretada por Sigourney Weaver. Su personaje se manifiesta como el único miembro de la tripulación con la suficiente entereza y potencial, como para afrontar una situación sin precedentes. Incluso diría que trasciende a la película y desafía a los roles de género establecidos hasta entonces en el cine y en la sociedad, lo que le da mucho más valor.




 Sobre el cine catastrofista, diré que tuvo un gran auge en esta década de los 70, quizá por el miedo provocado por la amenaza nuclear que venía de la década anterior y que ya se vio reflejada en la película “¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú”, prolongándose hasta bien entrada la de los 80, donde también trató dicha amenaza la de “Juegos de guerra”.

 O quizá fue porque la industria del cine pudo comprobar que el miedo y el morbo tenían audiencia entre el público de entonces, por lo que este género invadió la gran pantalla con cataclismos naturales, accidentes aéreos, monstruos, incendios y demás, a través de superproducciones como “Terremoto”, “El Coloso en llamas”, “Aeropuerto 70”, 75, 77... “King Kong”, “Tiburón”, “Piraña”, “Meteoro”, etc.
 Desde que vi “Tiburón”, ya no me baño en el mar de la misma forma, pues Steven Spielberg puso de manifiesto nuestras aprensiones, mostrándonos en la gran pantalla que una persona en el agua es una “presa” susceptible de ser cazada y devorada por la fauna marina.


 La verdad es que este género nunca se fue del todo, apareciendo otras como “Deep Impact”, “Armagedon”, “Titanic”, llegando al paroxismo catastrofista en “2012” y en “San Andreas”
 El caso es que, en todas ellas, te tienes que tragar un melodrama infumable, morboso y relleno de tópicos, para ver la escena final del cataclismo, que es lo que has ido a ver, en definitiva. Ahí van unos ejemplos:




 Y con esto doy por terminados mis recuerdos cinematográficos de la década de los 70. Quiero mencionar dos maravillosas series de televisión que me gustaban mucho y no dejaba de ver

"El hombre y la Tierra" (1974-1981). Félix Rodríguez de la Fuente
Serie de TVE de naturaleza que tuvo un inmenso éxito

"El hombre y la Tierra" (1974-1981). Félix Rodríguez de la Fuente
"Serie venezolana". "Operación anaconda"
TVE
La anaconda fue famosa por haber puesto en peligro al equipo de producción

 "El hombre y la Tierra". Serie documental sobre naturaleza dirigida por el naturalista y divulgador Félix Rodríguez de la Fuente, que creó una conciencia ecológica en nuestro país sin precedentes, además de un gran reconocimiento internacional.


"The Undersea World of Jacques Cousteau" (1966). Jacques-Yves Cousteau (Creador), Philippe Cousteau, Patrick Watson, Joe Thompson
"Mundo submarino"

 "Mundo submarino". Serie documental del oceanógrafo de Jacques Cousteau, donde recorre el mundo a bordo de su barco “Calypso” y nos muestra las maravillas de la vida en los océanos, esos grandes desconocidos


 Me vienen a la memoria unas impresionantes imágenes de un buque arrojando bidones con residuos nucleares al océano Atlántico, mientras ecologistas en lanchas neumáticas de Greenpeace intentaban impedirlo.

Con esto, doy por concluida la década de los 70. Seguiré más adelante con las siguientes conforme vaya pudiendo elaborar nuevos artículos. Saludos.

Gregorio Millán Sanjuán




7 comentarios:

Unknown dijo...

Yo también soy de esa generación. Describes muy bien esa atmósfera que estaba en el aire, en las películas y en las canciones. Eso es lo que echo en falta. Ha sido un paseo a la adolescencia muy emotivo. Gracias Gregorio

ACORAZADO CINÉFILO dijo...

Gracias Gregorio. Yo me identifico con lo que cuentas, aunque algunas de esas películas no las vi. Era mi época de resistencia al imperialismo yanqui. En todo caso reconstruyes con amor y precisión una época. Son años de formación la adolescencia y la niñez, y las películas que se ven en esos años son simiente de futuras plantas del gusto y el criterio estético. Y esperamos los siguientes capítulos. Un abrazo. FRANCISCO

Lluís Bonet dijo...

Soy de esta generación: crecí con Terremoto (vista en el cine Urgell de Barcelona en soundsourround), La montaña rusa, La aventura de Poseidón, Aeropuerto 1 a infinito, etc. El Diablo sobre ruedas la vi por TVE de niño!!!!! Tiburón la vi por la tele de mayor, no podía entrar al cine por la edad. Actualmente cada año muere 2 personas por ataques de tiburones, pero 3 millones por el mosquito!!! Toma ya. Felicidades por el artículo.

Estrella dijo...

Muy bueno. Yo tengo menos edad, pero recuerdo haber visto varias de esas en la tele, como la de El diablo sobre ruedas y La aventura del Poseidón. Nos recuerdo a los 6 alrededor de la tele Grundig esperando la ola. Y también nos recuerdo viendo El coloso en llamas. Qué cine, madre mía, con esas viejas glorias en esos papeles. Aeropuerto 77 la recuerdo perfectamente en el cine y Encuentros en la tercera fase me impactó muchísimo. La de veces que habré tarareado la melodía para comunicarse con los extraterrestres. El monte ese del Diablo me daba miedo de pequeña. Creo que salía Truffaut en esa película, ¿no?.
Tus recuerdos, Grego, son casi los míos. Qué bonito cómo escribes y qué bien ha quedado con el trabajazo de Francisco Huertas Hernández. Qué rapidez en hacerlo, un apasionado del cine. Un regalo para la familia, de nuevo.

Unknown dijo...

Me ha gustado mucho. Enhorabuena Grego. Yo también recuerdo la Grundig y esas películas. Me quedo con El diablo sobre ruedas y la paranoia que deja cuando adelantamos camiones, jaja. La aventura del Poseidón también me angustió mucho, y eso que entonces no sufría de Claustrofobia como ahora. De Tiburón recuerdo una revista de El Círculo de lectores con las fotos más
terroríficas. Tardé en verla.
Francisco Huertas qué maravilla haces con los artículos. Enhorabuena a ti también
Manuela

jdavdlopezsalas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
jdavdlopezsalas dijo...

Emotivo paseo por una década de la que guardo buen recuerdo. he visto casi todas las películas de las que habláis en él. Quizás me faltaría en esa onda catastrofista-futurista "Soylent Green"protagonizada también por Heston.