domingo, 31 de agosto de 2025

Mijail Bulgakov: "Записки юного врача: Полотенце с петухом" (Notas de un joven médico: La toalla del gallo) (1926). Medicina como Autobiografía literaria. Francisco Huertas Hernández

Mijail Bulgákov: "Записки юного врача: Полотенце с петухом" (Notas de un joven médico: La toalla del gallo) (1926).
Medicina como Autobiografía literaria.
Francisco Huertas Hernández




 La colección de siete relatos agrupados bajo el nombre "Записки юного врача" (Notas de un joven médico) de Mijail Afanasyevich Bulgákov (1891-1940) se publicaron independientemente en las revistas "Медицинский работник" (Trabajador médico) y "Красная панорама" (Panorama rojo) entre 1925 y 1926. Su viuda, Yelena Bulgakova, editó en libro en 1963 seis de ellos, excepto "Звёздная сыпь" (La erupción estrellada). Los lectores españoles encontrarán una edición muy poco fiel (Diario de un joven médico. Ediciones Barataria-Alianza Editorial. Traducción de S. Casanova, revisada por Adriá Edo), que añade como parte del libro dos relatos más: "El asesino" y la famosa novela corta "Morfina", que, en absoluto, pertenecen al ciclo.

 El tono autobiográfico de los siete relatos es muy evidente. Con veinticinco años Bulgakov trabajó como médico en la aldea de Nikolskoye (Smolensk) entre 1916 y 1917. El personaje de "Notas de un joven médico" tiene veintitres en el pequeño hospital rural de Murino (lugar inventado). El modelo en el que se inspira Bulgakov es el libro "Записками врача" (Notas de un médico) (1901) de Vikenty Veresayev (1867-1945), que fue amigo personal, aunque las diferencias entre ambas obras son notables: en Veresayev predomina un tono documental, mientras que en Bulgakov lo dramático, lo irónico, lo poético, o la precisa y breve descripción de clima (nevadas) y estado anímico configuran una literatura de arte mayor de alguien que ha alcanzado la madurez expresiva y narrativa, en una "obra bella, sabia y humana" (труд прекрасный, мудрый, человечный), según Lidiya Yanovskaya.

 La primera narración editada en 1925 fue "Стальное горло" (La garganta de acero) sobre una traqueotomía a una niña, pero parece que " Полотенце с петухом" (Polotentse s petujom) (La toalla con el gallo) -en versión española: "La toalla del gallo rojo bordado"- temáticamente debe ser el comienzo de la historia del doctor, con su llegada a la aldea. 

 El primer párrafo del relato recuerda inevitablemente a Pushkin y Gogol:

 "Quien no ha cabalgado por perdidos caminos rurales no está en condiciones de hacerse cargo de nada de lo que le cuento. de todas formas no lo entendería. Y quien ha viajado así, más vale que no lo recuerde"
 (Если человек не ездил на лошадях по глухим проселочным дорогам, то рассказывать мне об этом нечего: все равно он не поймет. А тому, кто ездил, и напоминать не хочу)

 Puede apreciarse la precisión y brevedad de la lengua rusa. El monólogo del médico es el eje de la narración en primera persona. Su aislamiento no es sólo geográfico (cómo recuerda la añorada Moscú) sino psicológico. Medio congelado, y repasando los síntomas en los libros estudiados en la universidad, llega a su destino:

 "Me estremecí, miré melancólicamente la descascarada casa de dos pisos, las paredes de madera rústica de la casita del enfermero, y mi futura residencia, una casa de dos pisos muy limpia, con misteriosas ventanas en forma de ataúd. Suspiré intensamente. En este momento, en lugar de palabras latinas, atravesó mi mente una dulce frase que, en mi cerebro entumecido por el traqueteo y el frío, cantaba un grueso tenor de muslos azulados:
 -... Te saludo... refugio sagrado.
 Adiós, adiós por mucho tiempo al rojo y dorado teatro Bolshói, a Moscú, a los escaparates... ay, adiós"
 (Я содрогнулся, оглянулся тоскливо на белый облупленный двухэтажный корпус, на небелёные бревенчатые стены фельдшерского домика, на свою будущую резиденцию — двухэтажный очень чистенький дом с гробовыми загадочными окнами, протяжно вздохнул. И тут же мутно мелькнула в голове вместо латинских слов сладкая фраза, которую спел в ошалевших от качки и холода мозгах полный тенор с голубыми ляжками:
«...Привет тебе... при-ют свя-щенный...»
Прощай, прощай надолго, золото-красный Большой театр. Москва, витрины... ах, прощай).

 La cavatina del acto III de "Faust" (1859) de Charles Gounod es lo que canta en adaptación rusa nuestro joven médico melancólico:
 "- Salut, demeure chaste et pure".

 Bulgakov enriquece sus recuerdos autobiográficos con referencias múltiples, literarias y musicales. El Fausto de Goethe fue una constante en su obra, y sobre él construye su magna "Мастер и Маргарита" (El Maestro y Margarita).

 La dialéctica de reflexión ensimismada (monólogo interior) y diálogo con los parcos personajes que van apareciendo en la casa y el hospital, donde destacan los enfermos, es fuente de angustia. El doctor es un recién titulado inseguro e inexperto, frente a una realidad de la Rusia rural, donde en ese mismo momento se está produciendo la Revolución, pero que continúa aferrada a la religiosidad y la superstición. Algo que mortifica al médico es su apariencia: "mi aspecto juvenil me había envenenado la vida al principio. Cuando me presentaba ante alguien, invariablemente tenía que decir:
 - Soy el Doctor tal.
 Y todos , ineludiblemente, arqueaban las cejas y preguntaban:
 - ¿De verdad? Me parecía que usted era todavía un estudiante.
 - No, ya he terminado la carrera -respondía con aire hosco, y pensaba: "Lo que necesito es usar gafas".
 Pero no necesitaba usar lentes, porque mis ojos estaban sanos y su claridad aún no había sido enturbiada por la experiencia de la vida. Como no podía defenderme de las eternas sonrisas condescendientes y afables con ayuda de unas gafas, traté de desarrollar unos hábitos que inspiraran respeto. Procuraba hablar pausadamente y con autoridad, intentaba controlar los movimientos bruscos, trataba de no correr -como corren los estudiantes de veintitres años que acaban de terminar la universidad-, sino de caminar. Pasados muchos años, ahora comprendo que todo aquello se me daba, en realidad, bastante mal"
 (Мой юный вид отравлял мне существование на первых шагах. Каждому приходилось представляться:
— Доктор такой-то.
И каждый обязательно поднимал брови и спрашивал:
— Неужели? А я-то думал, что вы еще студент.
— Нет, я кончил, — хмуро отвечал я и думал: «Очки мне нужно завести, вот что». Но очки было заводить ни к чему, глаза у меня были здоровые, и ясность их еще не была омрачена житейским опытом. Не имея возможности защищаться от всегдашних снисходительных и ласковых улыбок при помощи очков, я старался выработать особую, внушающую уважение повадку. Говорить пытался размеренно и веско, порывистые движения по возможности сдерживать, не бегать, как бегают люди в двадцать три года, окончившие университет, а ходить. Выходило все это, как теперь, по прошествии многих лет, понимаю, очень плохо).

 El anterior médico proyectaba su gigantesca sombra sobre el nuevo. Leopold Leopóldovich operaba de la mañana a la noche, y nuestro protagonista repasaba el instrumental médico escuchando todo lo que hacía su predecesor. Entre los logros del legendario Leopold Leopoldovich, una estantería llena de libros de cirugía, en alemán y ruso. 
 Los terrores se apoderaban del novato: 
 
 ""¿Y si tengo un caso de peritonitis? ¡Ja! ¿Y la difteria que suele cebarse en los niños campesinos? Y... ¿cuándo es necesario hacer una traqueotomía?... ¿Y... y... los partos? ¡Había olvidado los partos! ¡Las posiciones peligrosas! ¿Qué voy a hacer? ¡Ah, qué irresponsable soy! Nuca debí aceptar este distrito. No debí aceptarlo. Hubieran podido conseguir a algún otro Leopold".
 En medio de la tristeza y el crepúsculo, me puse a caminar por el despacho. Cuando llegué a la altura de la lámpara vi cómo, en la infinita oscuridad de los campos, aparecía en la ventana mi pálido rostro junto a las lucecitas de la lámpara.
 "Me parezco al falso Dmitri", pensé de pronto tontamente, y volví a sentarme al escritorio.
 Durante dos horas de soledad me martiricé, y lo hice tanto que mis nervios ya no podían soportar los miedos que yo mismo había creado. Entonces comencé a tranquilizarme e incluso a hacer algunos planes"
 (А гнойный аппендицит? Га! А дифтеритный круп у деревенских ребят? Когда трахеотомия показана? Да и без трахеотомии будет мне не очень хорошо... А... а... роды! Роды-то забыл! Неправильные положения. Что ж я буду делать? А! Какой я легкомысленный человек! Нужно было отказаться от этого участка. Нужно было. Достали бы себе какого-нибудь Леопольда».
В тоске и сумерках я прошелся по кабинету. Когда поравнялся с лампой, увидал, как в безграничной тьме полей мелькнул мой бледный лик рядом с огоньками лампы в окне.
«Я похож на Лжедимитрия», — вдруг глупо подумал я и опять уселся за стол.
 Часа два в одиночестве я мучил себя и домучил до тех пор, что уж больше мои нервы не выдерживали созданных мною страхов. Тут я начал успокаиваться и даже создавать некоторые планы).

 Nuestro médico padece el síndrome del impostor, en el que a pesar de su expediente lleno de sobresalientes, siente que no podrá demostrarlo cuando se presenten los casos reales, y teme ser descubierto como un farsante. Duda de sus habilidades y quiere huir. El falso Dmitri, un referente de Pushkin, en "Boris Godunov" (1825), tomado de la historia rusa, fue el monje sin escrúpulos que se hizo pasar por el hijo del zar asesinado, para usurpar el trono.
 Bulgákov describe todo esto con un realismo sobrecogedor. Su primer éxito, el del novelista, es la verosimilitud psicológica, y, bien que partiera de su propia experiencia, se ha elevado a rango literario por un admirable uso de la lengua. Es un clásico de la literatura rusa... y universal. 

***

 El primer caso se presentó de improviso: una niña caída por accidente en una "agramadera" (мялка) (trituradora) (В мялку попала). Una máquina diseñada para agramar, machacar el tallo del lino o cáñamo para separar la fibra textil, preparando la fibra para su uso en la fabricación de tejidos. El padre, un hombre viudo, estaba desesperado.

 En la mesa de operaciones, rota la falda, se comprobó con horror que la pierna izquierda ya casi no existía. 

 "En ese momento salí de mi inmovilidad y tomé el pulso de la muchacha. No lo sentí en su muñeca helada. Sólo al cabo de unos cuantos segundos logré encontrar un latido irregular y apenas perceptible. Pasó... sobrevino una pausa durante la cual tuve tiempo de mirar las azuladas aletas de su nariz y sis labios blancos... Quise decir: es el fin... pero por fortuna me contuve... La onda pasó nuevamente como un hilillo.
 "Así se apaga una persona despedazada -pensé-, aquí no hay nada que hacer..."
 Pero de pronto dije con severidad, sin reconocer mi propia voz:
 - Alcanfor"
 (Тут я вышел из оцепенения и взялся за ее пульс. В холодной руке его не было. Лишь после нескольких секунд нашел я чуть заметную редкую волну. Она прошла... потом была пауза, во время которой я успел глянуть на синеющие крылья носа и белые губы... Хотел уже сказать: конец... по счастью удержался... Опять прошла ниточкой волна.
«Вот как потухает изорванный человек, — подумал я, — тут уж ничего не сделаешь»...
Но вдруг сурово сказал, не узнавая своего голоса:
— Камфары).

 Ana Nikolayevna, la comadrona, no creía en la posibilidad de salvarle la vida, pero un impulso inesperado del trémulo e inexperto doctor, una confianza nueva, le arrojó a la intervención. 
 "Todo se aclaraba en mi cerebro y de pronto, sin ningún manual, ni consejos, ni ayuda, comprendí -la convicción de que había comprendido era férrea- que, por primera vez en mi vida, tendría que realizar una amputación a una persona moribunda. Y esa persona moriría durante la operación. ¡Sin duda moriría durante la operación! ¡Casi no le quedaba sangre! A lo largo de diez verstas la había perdido toda por las piernas destrozadas. Yo no sabía siquiera si ella sentía algo en ese momento, si nos oía. Estaba silenciosa. Ah, ¿por qué no moría? ¿Qué me diría su padre enloquecido?
 - Prepare todo para una amputación -dije al enfermero con voz que no parecía la mía"
(Все светлело в мозгу, и вдруг без всяких учебников, без советов, без помощи я сообразил — уверенность, что сообразил, была железной, — что сейчас мне придется в первый раз в жизни на угасающем человеке делать ампутацию. И человек этот умрет под ножом. Ах, под ножом умрет. Ведь у нее же нет крови! За 10 верст вытекло все через раздробленные ноги, и неизвестно даже, чувствует ли она что-нибудь сейчас, слышит ли. Она молчит. Ах, почему она не умирает? Что скажет мне безумный отец?
— Готовьте ампутацию, — сказал я фельдшеру чужим голосом)

 El pasaje de la operación es de un realismo y una precisión escalofriantes. La niña sobrevivió ante el asombro del doctor y sus ayudantes:
 " - Vive... -dijo asombrado y con voz ronca el enfermero.
 Luego comenzamos a levantarla y bajo la sábana se vio una gigantesca hendidura: habíamos dejado una tercera parte de su cuerpo en la sala de operaciones"
 (— Живет... — удивленно хрипнул фельдшер.
Затем ее стали подымать, и под простыней был виден гигантский провал — треть ее тела мы оставили в операционной).

***

 Dos meses y medio más tarde, en uno de los primeros días del invierno, el hombre y su hija, con unas muletas, entraron en la consulta. En Moscú, dijo el doctor, le harían una prótesis, una pierna artificial.
 "Entonces ella se apoyó en las muletas y desenrrolló un paquetito de donde salió una larga toalla, blanca como la nieve, con un sencillo gallo rojo bordado...
 Durante muchos años esa toalla estuvo colgada en mi dormitorio en Múrievo. Luego viajó conmigo. Finalmente envejeció, se borró, se llenó de agujeros y, por fin, desapareció, como se borran y desaparecen los recuerdos"
 (Тогда она, обвисая на костылях, развернула сверток, и выпало длинное снежно-белое полотенце с безыскусственным красным вышитым петухом...
 И много лет оно висело у меня в спальне в Мурьине, потом странствовало со мной. Наконец, обветшало, стерлось, продырявилось и наконец исчезло, как стираются и исчезают воспоминания)

 El motivo del gallo rojo es muy frecuente en el bordado popular ruso. La servilleta (toalla) (Полотенце) campesina, larga banda de tela de lino decorada en sus extremos, era un regalo habitual en las ceremonias familiares más importantes. 

 Así concluye esta historia, que fue publicada en la revista "Trabajador médico" el 12 y el 18 de septiembre de 1926.

Журнал «Медицинский работник».
12 и 18 сентября 1926 г

Francisco Huertas Hernández
31 de agosto de 2025

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bulgákov es un genio de las letras
El Maestro y Margarita es un novela compleja e inagotable

Francisco dijo...

Efectivamente amigo lector

MARCELO dijo...

Gracias que notable hace poco releí "Morfina" que notable escritor. Y al ser medico nota detalles que son magníficos, como don Pio Baroja ser medico te da mucho para percibir, o por lo menos en aquellas época era más creíble la profesión, deberíamos preguntarle a Chejov también.