miércoles, 3 de abril de 2019

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella. Aún vivo, aún resistiendo... Francisco Huertas Hernández


"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Aún vivo, aún resistiendo...
Francisco Huertas Hernández




"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Román Maldonado (Ricardo Darín), Verónica (Silvia Kutika), Amadeo Grimberg (Eduardo Blanco) brindando por un nuevo futuro

 "Luna de Avellaneda" es una película argentina dirigida por Juan José Campanella. Historia de la lucha de unos hombres y mujeres del Gran Buenos Aires por mantener un club de barrio. Román Maldonado (Ricardo Darín) es socio de este club deportivo y social desde el día de su nacimiento y combate por mantenerlo, a pesar de la reducción de sus miembros, junto a Amadeo (Eduardo Blanco), Graciela (Mercedes Morán), Atilio (Atilio Pozzobon) y Don Aquiles (José Luis López Vázquez)

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Kermés de Carnaval. 1959
Baile

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella 
Kermés de Carnaval. 1959
Cucaña 

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella 
Kermés de Carnaval. 1959 
Presentador 

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella 
Kermés de Carnaval. 1959 
Don Aquiles y los presentadores 

 El filme comienza con una bellísima escena rodada con gran maestría y ambientada en la fiesta de carnaval de 1959, durante la que nace Román, que es inscrito como socio vitalicio del club. Alberto Castillo cantando "Así se baila el tango" anima la kermés y ayuda en el parto del niño. Argentina vivía en 1959 bajo el gobierno de Arturo Frondizi (1958-1962), fuertemente condicionado por los militares, y con una política económica que trajo al país a numerosas multinacionales. Evita había muerto siete años antes

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Kermés de Carnaval. 1959
Nace Román Maldonado, socio del club Avellaneda de por vida

Fidel Castro, comandante revolucionario de Cuba visita la Argentina. Mayo 1959. Con el presidente de la República Arturo Frondizi

 La historia de la decadencia de este club es reflejo de la decadencia del país, que a comienzos de siglo XXI vive una crisis económica atroz. Ya no está la sombra de Evita sino del "cacerolazo", la revuelta popular que originó la dimisión del presidente Fernando de la Rúa tras el "corralito" que restringió la retirada de dinero de los bancos en una de las mayores crisis económicas vividas en el Cono Sur. El neoliberalismo imperante durante el gobierno de Carlos Menem (1989-1999), y, luego, Fernando de la Rúa (1999-2001) afectó económica y socialmente. Aumentó el desempleo, hubo cierres de fabricas, destrucción industrial, aumento de importaciones. Todo ello llevó a la exclusión del sistema de muchas familias.

"Corralito". Restricción de la libre disposición de dinero en efectivo de plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorros impuesta por el gobierno radical de Fernando de la Rúa el 3 de diciembre de 2001, y que se prolongó por casi un año. Argentina vivía una de las mayores crisis económicas de su historia. Pancarta: "Llevé mi plata al banco para que me la cuiden, no para que me la roben", "Jubilado y pequeño ahorrista estafado"

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Román limpiando la abandonada pista del club Avellaneda
Argentina vivía una gran crisis a comienzos del siglo XXI, con el "corralito". Los socios del club habían pasado de 8000 cuando nació Román a 300

 "Luna de Avellaneda" fue filmada en un club real, el "Club Juventud Unida de Lavallol" de la provincia de Buenos Aires. Campanella nos muestra a unos seres humanos que luchan por el amor y la dignidad en mitad de una profunda depresión económica y el paso inexorable del tiempo. Un idealismo que no cae en la autocomplacencia y que tiene en dos personajes su emblema: Don Aquiles (José Luis López Vázquez), un "gallego" que fundó el club en los 40, y Román que nació una década después en el mismo club, y cuya vida ha transcurrido entre sus paredes.

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Don Aquiles (José Luis López Vázquez). Durante una reunión del club

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Graciela (Mercedes Morán) y Román (Ricardo Darín), socios del club Avellaneda

 La base del guión es la historia de tres parejas

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Román (Ricardo Darín) y Verónica (Silvia Kutika). La rutina ha deteriorado la relación

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Verónica (Silvia Kutika) sorprendida por Román en un café cuando, probablemente, ha quedado con su nuevo amor

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Román (Ricardo Darín) y Verónica (Silvia Kutika). En el tejado ella le cuenta que ama a otro. Que busca algo en la vida. Un "bovarismo" que la hace estar insatisfecha con su vida

a) Román Maldonado y Verónica (Silvia Kutika), un matrimonio que tras veinte años ha entrado en crisis, cuando ella, poseída por cierto "bovarismo" ha creído encontrar un nuevo amor. Tienen dos hijos: la niña está en el club bailando, con una amiga que no puede pagar la cuota, Dalma (Micaela Moreno) -ejemplo de la exclusión social producida por la crisis-, y el mayor, Bruno (Ezequiel Merlino), que quiere emigrar a España, como tantos compatriotas. Román sigue enamorado de  Verónica, que es profesora y vive un fracaso profesional y personal en la crisis de la cuarentena.

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Cristina (Valeria Bertuccelli) y Amadeo Grimberg (Eduardo Blanco)

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Cristina (Valeria Bertuccelli) en la reunión del club

b) Amadeo Grimberg (Eduardo Blanco) y Cristina (Valeria Bertuccelli) son el amor que empieza. Él, alcohólico rockero, miembro veterano del club, y ella, recién llegada profesora de danza. A pesar de que ella busca un pibe con laburo, la relación se consolida. El amor les "cagó" a los dos. ¡Esas minas y pibes que hirieron el corazón!

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Graciela (Mercedes Morán) cenando con un tipo, Julio (Horacio Peña). Una de las escenas más humorísticas del filme

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Graciela (Mercedes Morán) con su hijo en la verbena del club

c) Graciela (Mercedes Morán) en trámite de divorcio de Darío (Francisco Fernández de Rosa). Él se fue con una mina joven, Yanina (Sofía Bertolotto), y ella se quedó sin plata. Tienen un hijo medio tonto.

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Alejandro (Daniel Fanego), político insensible a los sentimentalismos

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Alejandro (Daniel Fanego) intentando convencer a los socios del club Avellaneda para que lo vendan a una empresa de juego con la promesa de crear 200 puestos de trabajo

 La película va de más a menos. La historia de las tres parejas está muy bien plasmada, pero el momento de crítica social cuando aparece el encargado de la Municipalidad, Alejandro (Daniel Fanego) -típico político corrupto desaprensivo, que lo mismo coquetea con Verónica delante de Román que intenta convencer a los miembros del club para que lo vendan a un casino- produce cierta sensación de lo "ya visto". Aunque Alejandro es el ejemplo de político al servicio del capital: "solo una nena con su tutú en vez de 200 puestos de trabajo" dice a los socios mostrando el lado más inhumano del neoliberalismo. No importa si la vida -el interés egoísta de unos seres vapuleados por la crisis- te derrota, aún puedes conquistar nuevas metas. Román seguirá luchando en pie. Al fin y al cabo, él es hijo del club y la clase obrera.

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Bruno (Ezequiel Merlino) y su padre, Román (Ricardo Darín). Es momento de conocerse mejor

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Román (Ricardo Darín) en la Municipalidad intentando salvar el club
Plano típico de la película con profundidad de campo. En lugar de filmar plano-contraplano, el interlocutor queda difuminado realzando el vector espacial del campo visual

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Román (Ricardo Darín) y Verónica (Silvia Kutika). Es posible amarse de nuevo

 Campanella rueda con notable profundidad de campo las escenas de parejas, huyendo del plano-contraplano. Usa el color con gran belleza, sobre todo en la linda escena de la kermés de 1959. Y se apoya en unos actores muy convincentes. Todos están a gran altura, con la presencia siempre perfecta de Ricardo Darín, actor cuya naturalidad arrastra al resto. José Luis López Vázquez rodó en la Argentina una de sus últimas películas, y, aunque tiene poco papel, es esencial en la conciencia social y la trama del largometraje. La historia se sostiene en un guión bien construido escrito por Juan José Campanella, Fernando Castets y Juan Pablo Domenech.

 "Luna de Avellaneda" es una hermosa película de lucha y sentimientos, magníficamente dirigida, fotografiada, ambientada e interpretada, que nos recuerda que, incluso, cuando los poderes económicos y políticos nos venden la idea de que no hay más salida que el neoliberalismo queda la lucha por la dignidad y la justicia social.

"Luna de Avellaneda" (2004). Juan José Campanella
Cartel


Luna de Avellaneda
Argentina
2004
140 minutos
Dirección: Juan José Campanella

Juan José Campanella (1959)
Oscar a la mejor película extranjera: "El secreto de sus ojos" (2010)

GuiónJuan José Campanella, Fernando Castets, Juan Pablo Domenech
Música: Ángel Illarramendi
Fotografía: Daniel Shulman

Reparto:
Ricardo Darín (Román Maldonado)
Eduardo Blanco (Amadeo Grimberg)
Mercedes Morán (Graciela)
Valeria Bertuccelli (Cristina)
Silvia Kutika (Verónica)
José Luis López Vázquez (Don Aquiles)
Daniel Fanego (Alejandro)
Atilio Pozzobon (Atilio)
Horacio Peña (Julio)
María Victoria Biscay (Macarena)
Francisco Fernández De Rosa (Darío)
Micaela Moreno (Dalma)
Alan Sabbagh (Ismael)
Sofia Bertolotto (Yanina), novia de Darío
Ezequiel Merlino (Bruno
)

Coproducción Argentina-España
Género: Drama
Web oficial: http://www.lunadeavellaneda.com/

Sinopsis:
 Luna de Avellaneda, un club de barrio que vivió en el pasado una época de esplendor, está atravesando una crisis que pone en peligro su existencia. Al parecer, la única salida posible es que se convierta en un Casino, pero esto se aparta de los ideales y de los fines para los que fue fundado en los años 40: un club social, deportivo y cultural. Los descendientes de los fundadores se debatirán entre la posibilidad de salvarse a cualquier precio o conservar el espíritu original del club. (FILMAFFINITY)

domingo, 31 de marzo de 2019

Entrevistas sobre la libertad. Valores Éticos. 1º ESO C. Pablo Aznar Albares, Nicolás Cuadrado Agrelo. Tema: La persona como ser moral. La libertad. IES Dr. Balmis. Alicante


Entrevistas sobre la libertad
Valores Éticos. 1º ESO C
Alumnos: Pablo Aznar Albares, Nicolás Cuadrado Agrelo
Tema: La persona como ser moral. La libertad
Profesor: Francisco Huertas Hernández
IES Dr. Balmis. Alicante
Curso 2018-2019



Entrevista de Pablo Aznar Albares sobre la libertad
1º ESO C. IES Dr. Balmis. Alicante
Febrero 2019

Entrevistas sobre la libertad
Valores Éticos. 1º ESO C
Pablo Aznar Albares, Nicolás Cuadrado Agrelo
Tema: La persona como ser moral. La libertad
IES Dr. Balmis. Alicante
Curso 2018-2019

 Nuestros alumnos Pablo Aznar Albares y Nicolás Cuadrado Agrelo han realizado un nuevo trabajo videográfico para la 2ª evaluación de la asignatura de Valores Éticos, en 1º ESO C. 
 Han buscado explicar la libertad y sus tipos, han hecho entrevistas a personas con experiencia en la vida sobre este valor sin el cual no seríamos personas, ni, menos aún, seres morales.
 Miguel de Cervantes pone en boca de Don Quijote estas palabras sobre la libertad en el capítulo LVIII de la famosa novela:
 "La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres"

 Cervantes supo bien lo que era el cautiverio, la falta de libertad física, y nos avisa de que la libertad no solo es parte de nuestra naturaleza, sino que ha de conquistarse día a día, aventurando en ella la vida.

 Las personas nos distinguimos de los animales en que tenemos razón (los animales sólo tienen instintos). Gracias a la razón somos libres, porque podemos elegir (libertad positiva). Al elegir somos responsables de lo que hemos decidido y hecho. Pero para elegir tenemos en cuenta lo que nos gusta y nos parece importante, lo que buscamos en la vida. Estos son los valores (son los fines, o finalidad o meta de nuestra conducta y nuestra vida). Pero para alcanzar esos valores necesitamos cumplir con ciertas obligaciones o deberes. Son las normas morales (medios para poder alcanzar los valores). Para juzgar lo que está bien (valores o virtudes) y lo que está mal (defectos) tenemos la conciencia moral, que es una función de la conciencia. La conciencia (en general) nos permite darnos cuenta de lo que nos rodea (percibir, entender), de lo que nos pasa y nos pasó (recordar)

 Disfrutemos del vídeo de nuestros alumnos. Gracias a ellos y a todas las personas que han intervenido en esta grabación por haber hecho más real el contenido teórico de este tema.


jueves, 28 de marzo de 2019

Amar y enseñar cine en un instituto de secundaria. Lluis Bonet González. Profesor de catalán. Barcelona


Amar y enseñar cine en un instituto de secundaria
Lluís Bonet González
Profesor de catalán
Barcelona




"Blackboard Jungle" (1955). Richard Brooks
"Semilla de maldad" es una película estadounidense que inaugura el género de cine de violencia escolar. Richard Dadier (Glenn Ford) es un veterano de guerra que debuta en la enseñanza en un conflictivo centro de formación profesional en el que los alumnos son indisciplinados y delincuentes. Tras sufrir todo tipo de humillaciones y agresiones encuentra en el cine la forma de enseñar valores. La proyección de películas de dibujos animados permite explicar conceptos desde el entretenimiento y la vivencia personal

 Hoy en una guardia, en el gimnasio, con alumnos de 2º de bachillerato, después de jugar al mate a proposición mía, he hablado con ellos. Los que hacen la modalidad social tienen Cultura Audiovisual, o sea, ¡Historia del cine! Entonces me ha dado un vuelco el corazón. ¡Qué suerte tienen ahora los jóvenes! Los de mi edad (del 1968) no tuvimos nada de nada. El problema es que la profe les enseña en tres semanas (sic) la historia del cine, desde el mudo a Dogma. Les explica por corrientes (expresionismo, neorrealismo, Nouvelle Vague, etc.) Han visto entera "El gran dictador" como ejemplo de cine mudo (¡pero si no es muda!), "Los 400 golpes". Les he dicho que el final es de los más bonitos que he visto en mi vida. Entonces les pregunto que si les enseñan grandes directores como Hitchcock, Ford, Coppola, etc, y no. Ostras, si yo fuera el profe, vaya cambios haría. Eso sí, les enseñan cómo es una cámara de cine por dentro.

La actriz mexicana María Félix en un estudio cinematográfico con una cámara. Fondo Casasola, 1958. Foto INAH.SINAFO.FN
Copyright © Cuartoscuro.com 2014

 Trabajé un año en un instituto de Barcelona en el que tenían en la puerta de entrada general el famoso discurso de Chaplin al final de "El Gran Dictador", el alegato anti-bélico, humanista, etc. Y un día pregunte al alumnado si sabían qué era eso. Nadie, pero nadie, sabía qué era eso. La de Déu senyor, como dicen en mi pueblo. Yo en mi clase de catalán me digo: ahora se van enterar del susodicho cartel, que cada día ven y no saben qué es: les pongo en Youtube el fragmento y les sitúo de qué va la película y toda la pesca. Por dios, ¿es que acaso no hay cultura en este país, en el mundo

"The Great Dictator" (1940). Charles Chaplin
Monólogo final

 Hoy les explicado por qué sé tanto de cine y por qué amo tanto este arte a los alumnos de 2º de bachillerato. Es un poco rollo. Lo digo porque el que no quiera deje de leer. Todo empezó cuando tenía uso de razón, o sea, a los 5 años. Teníamos la "desgracia" de no tener coche en casa y los domingos o íbamos a museos, a parques, al Tibidabo, etc. Si teníamos la "mala" suerte de que lloviera o hiciera "mal" tiempo íbamos al... ¡¡¡CINE!!! ¡¡¡Sesión matinal!!! Era fiesta para mi y para mi hermano gemelo (RIP). Bueno, pues lo típico: todas las aptas (Walt Disney, de risa, etc.). Luego, a los 10 años mi hermano y yo leíamos la cartelera de Barcelona y las críticas y le decíamos a nuestros padres qué pelis hacían aptas para nosotros. Entonces, de la listilla que queríamos, mis padres escogían. En los años 70, llegó la moda del cine de catástrofes y las vimos casi todas ("Terremoto", la saga de "Aeropuerto", etc.). Luego, íbamos cogiendo culturilla autodidacta, y en la tele como sólo había en España dos canales: la Primera Cadena (VHF) y la Segunda Cadena (UHF), siempre mirábamos cine, excepto cuando había futbol, claro: el Barça. Entonces, en la tele tuvimos ya más películas de mayores ("El espíritu de la colmena", etc.). A mis padres el cine intelectual no les iba. Por suerte, las noches de los sábados había un extraordinario programa, "La clave", en la que ponían un largometraje muy bueno y después hacian un coloquio con expertos: se habla un poco del film y del tema de éste. Más tarde, ya a los 16 años y siguientes ya éramos cinéfilos e íbamos solos al cine a ver lo que queríamos (Hitchcock, Kubrick, etc.) 

"La clave" (1976-1985). Televisión Española
Programa de debate político presentado por José Luis Balbín, en el que se proyectaba una película y luego se hacía un coloquio con los invitados. Tras la sintonía (una extraordinaria música original compuesta por Carmelo Bernaola) se presentaba a los contertulios, y se emitía el largometraje. Al acabar se realizaba el debate

 En el antiguo COU (equivalente al actual 2º de Bachillerato), yo me organizaba con los compañeros para ir al cine. Un día propuse a ver media clase... "Ran" de Kurosawa. ¡Dios, alucinaron! Y, hala, sin estudiar nada de nada de cine. Sólo la curiosidad, leer críticas. Más adelante, de mayor, leí libros de cine, de lenguaje cinematográfico. Y sin tener estudios de Comunicación Audiovisual, ni naaaaa de naaaaa. Puro placer, pura curiosidad. Y ya está el rollo. Gracias por leerme hasta el final. Buff, ya lo he dicho.

martes, 26 de marzo de 2019

J. ORTEGA Y GASSET - Apuntes Hª Filosofía. 2º Bachillerato - Francisco Huertas Hernández - "2001: A Space Odyssey" y "Meditación de la técnica" de Ortega y Gasset


HISTORIA DE LA FILOSOFÍA
Tema 5: JOSÉ ORTEGA Y GASSET
Raciovitalismo. La técnica
Bloque 4: FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA
2º Bachillerato

Análisis de la película "2001: A Space Odyssey" (1968). Stanley Kubrick, usando los conceptos del libro "Meditación de la técnica" de José Ortega y Gasset

Francisco Huertas Hernández




"2001: A Space Odyssey" (1968). Stanley Kubrick
"2001: Una odisea del espacio" es una superproducción británico-estadounidense de ciencia-ficción basada en un cuento de Arthur C. Clarke, que, de modo muy elíptico y simbólico, narra la evolución tecnológica de la especie humana desde la fabricación de armas con huesos por parte de los homínidos antecesores del homo sapiens hasta la conquista espacial del planeta Júpiter y la entrada en otra dimensión más allá del infinito en la que el superviviente astronauta David Bowman parece convertirse en un "star child", quizás símbolo del Superhombre de Nietzsche en la forma de un feto cósmico.
El eje de la película -y su mayor misterio- es la presencia de un monolito desafiante a lo largo de las distintas secuencias. Podría ser indicador de vida extraterrestre inteligente que hace avanzar a la humanidad


"2001: A Space Odyssey" es una película británica de Stanley Kubrick de 1968. Su trama se centra en un equipo de astronautas, que trata de seguir las señales acústicas emitidas por un extraño monolito hallado en la Luna y que parece ser obra de una civilización extraterrestre. 
 El reparto está integrado por Keir Dullea como Dave Bowman, Gary Lockwood como Frank Poole, Douglas Rain como la voz de HAL 9000 y William Sylvester como el Dr. Heywood Floyd.

 Es una película de ciencia ficción transversal, que aborda temas como la evolución humana, la tecnología, la inteligencia artificial y la vida extraterrestre. Se caracteriza por un notable realismo científico, por sus revolucionarios efectos especiales, por algunas de sus ambiguas y surrealistas imágenes [en realidad lo único «surrealista» quizás se encuentra en las escenas finales cuando Dave Bowman aparece en una sala estilo Luis XVI con cierto estilo daliniano y cuando se le observa como un feto cósmico (¿Puer aeternus?) quizás observando a su planeta natal: la (madre) Tierra


"2001: A Space Odyssey" (1968). Stanley Kubrick

 En cuanto al uso del sonido es revolucionario el mínimo uso del diálogo. La banda sonora incluye música de Richard Strauss (la introducción del poema sinfónico Así habló Zaratustra), Johann Strauss hijo y György Ligeti que acompañan las imágenes del espacio
 La dirección y diseño de los efectos visuales fueron obra de Kubrick, y supervisados por Wally Veevers.

 Este grandioso filme comienza con “El amanecer del hombre” (“The Dawn of Man”) donde vemos grupos de homínidos adaptándose a la naturaleza para satisfacer sus necesidades básicas (comer) y conviviendo en paz, hasta la aparición de un enigmático monolito. A partir de ese momento, esos primates adquieren cierta capacidad técnica (una sobrenaturaleza) usando un hueso como herramienta y arma. La técnica del azar de estos seres desencadena la lucha por el territorio con el uso de las nuevas armas. La técnica queda unida a la agresión. Exultante con su triunfo, el primate vencedor lanza su hueso al aire, produciéndose una enorme elipsis temporal en la narración: el hueso que asciende en el aire, pasa a convertirse en un ingenio espacial que surca el espacio entre la Tierra y la Luna en el año 1999 de nuestra era; se lo ha denominado la «elipsis más larga de la historia del cine» de 4 millones de años.

 En las siguientes partes de la película, el ser humano habita en el espacio, en un alarde de dominio técnico sobre la naturaleza. Es la “edad de la técnica” (finales del s. XX, imaginado por el novelista americano Arthur Clarke). En la estación espacial, la sobrenaturaleza creada por la ciencia y su aplicación técnica, permite vivir a los astronautas al margen de la gravedad. El Doctor Floyd conversa con científicos soviéticos. El proyecto de vida del ser humano ha rebasado los límites del planeta Tierra, iniciando la colonización del espacio exterior. Es un proyecto de dominio del cosmos que choca con fuerzas desconocidas.

 En la escena de la misión a Júpiter, cinco astronautas (tres en hibernación) comparten la nave con el supercomputador HAL 9000, programado heurísticamente con capacidad de percibir (visual y auditivamente), y que gobierna la nave espacial. Es en esta parte de la película donde asistimos a la “rebelión” de HAL 9000. La técnica humana ha dejado de ser controlada por sus creadores. Los astronautas supervivientes deberán “matar” (desconectar) a HAL. Es una escena conmovedora, que alerta del peligro de una técnica que amenaza a la humanidad.


"2001: A Space Odyssey" (1968). Stanley Kubrick

 Fue Martin Heidegger (“La pregunta por la técnica”) quien tuvo una concepción más pesimista de la técnica en este sentido, frente a la visión de Ortega y Gasset. La autoconciencia, la voluntad y la capacidad de interpretar el mundo son rasgos que identifican a la especie humana (homo sapiens) frente a los animales y las máquinas. Pero HAL 9000 experimenta un importante grado de autoconciencia, al temer la “muerte”, la nada. Esa autoconciencia artificial (un espejo de la humana) que se rebela contra su creador es el tema de la mayor parte de la gran ciencia ficción literaria y cinematográfica (“Blade Runner”)
 El astronauta Bowman, superviviente espacial, atraviesa la puerta del tiempo, iniciando un viaje que sobrepasa la velocidad de la luz, y llegando a una habitación donde se ve a sí mismo envejeciendo hasta convertirse en “star child”. La interpretación nietzscheana como paso del homínido al “Übermensch” (superhombre) es, según, Leonard F. Wheat (“Kubrick’s 2001: A Triple Allegory”), muy verosímil: vemos la evolución de los primates –a través de la técnica (imborrable el plano del hueso-instrumento-arma que se convierte en nave espacial, todo un símbolo del paso de la técnica del azar a la técnica del técnico)- pasando por el habitar humano del espacio y la conversión en niño cósmico superhumano. Aquí sobrepasamos cualquier análisis orteguiano de la técnica, y nos situamos en una profecía del futuro de la humanidad.

PDF 1: La filosofía de José Ortega y Gasset: Raciovitalismo. La meditación de la técnica