jueves, 27 de mayo de 2021

Arquitectura IX. "Le Trou" (1960). Jacques Becker. El hueco (vacío) y la materia en la arquitectura. Francisco Huertas Hernández. 2001

Arquitectura IX
"Le Trou" (1960). Jacques Becker
El hueco (vacío) y la materia en la arquitectura
Francisco Huertas Hernández. 2001

"Le Trou" (1960). Jacques Becker
"La evasión" ("El agujero" en francés) es una película franco-italiana de fugas carcelarias. Claude Gaspard (Marc Michel) es un joven honrado que llega a la prisión de la Santé (París) donde se une a la "evasión", construyendo un túnel, de sus compañeros de celda. La claustrofóbica película da cuenta de la minuciosa excavación y el "tiempo" de la "tarea" de "deconstrucción" de la prisión para "construir" la libertad, la fuga, que es el gran protagonista del film.
José Giovanni (1923-2004) publicó en 1957 su novela homónima, "Le Trou", que adaptaron al cine él mismo junto a Jean Aurel y Jacques Becker. En ésta, su primera novela, relata autobiográficamente su intento de fuga de la cárcel parisiense de La Santé en la que estaba encerrado, tras ser condenado a 11 años y conmutada una pena de muerte por complicidad en un asesinato

"Le Trou" (1960). Jacques Becker
"Escapar", el deber de todo prisionero. La libertad se "construye" en forma de túnel. Que la arquitectura diseñe los lugares donde los hombres son encerrados (Arquitectura VII. "Room" (2015). Lenny Abrahamson. Francisco Huertas Hernández. 2000. Los sótanos del secuestro y el dolor): cárceles, hospitales, reformatorios, manicomios, contrasta con el hecho diáfano de que toda arquitectura es rellenar "huecos". El "vacío" como "materia horadada". Generar "espacios" por sustracción o excavación. Aquí reside uno de los procedimientos de la escultura -y la minería-

"Le Trou" (1960). Jacques Becker
El túnel del preso es el puente entre la reclusión y la libertad. Cada prisionero es un Jorge de Oteiza (1908-2003) en la sustracción de sólidos y la generación de vacíos

"Le Trou" (1960). Jacques Becker
La fisión como perforación de la materia compacta (gruesos muros de la cárcel) es la actividad clandestina -como todo acto de liberación- de los que laboran día y noche en sus celdas. 
Paul Klee (1879-1940) en sus "Cuadernos de notas" distinguió dos maneras de activar partes en las composiciones, y propuso un cubo material "endotópico" (rodeado de vacío) y un cubo espacial "exotópico" (rodeado de materia).

Que la ausencia o "negación" sea constitutiva del ser resulta evidente en la física (materia y antimateria), aunque la bariogénesis hizo que la cantidad de materia del universo superase a la antimateria. Un átomo de helio antiprotónico formado por materia y antimateria llegó a existir 15 millonésimas de segundo.
También en la música, el silencio es el "vacío" generado por pausas en el sonido. Es como una "nota sin ejecución". No existiría la música si no "creciera" sobre el silencio.


"Le Trou" (1960). Jacques Becker
Affiche français

 Oscar Niemeyer (1907-2012) se mostraba interesado por los vacíos entre las estructuras, los huecos de la arquitectura. Decía que éstos tienen tanto valor como la materia construida. La presencia de la ausencia es una gran obsesión de los artistas. En la literatura el silencio es un ideal contradictorio, quizás por eso se ensalza la poesía: por esa búsqueda de la palabra esencial, mínima, que linda con el silencio. En la música la presencia del silencio es fundamental, es la pausa, que se hace más importante cuanto más desnuda está la música, así en las obras de cámara, en el lied. La expresividad del silencio aumenta el valor de los sonidos. En la escultura es el vacío, el espacio despojado de materia que la hace consistente. En pintura, la ausencia de figuración, la abstracción, el color que anula la línea, el fondo y la figura, que se anula a sí mismo. Pero es en la arquitectura donde el vacío se despliega con toda su potencia invisible, su realidad inexistente. Yo, hace unos años, quedaba muy sorprendido ante el hueco de la escalera del Hostal Maya de Madrid, tristemente desaparecido. Aquel hueco no se veía. De tal manera estaba diseñada la escalera, que, la barandilla de madera, ascendía enroscándose en el vacío hasta expulsarlo por completo. Desde ninguna de las plantas podía verse ni hacia arriba ni hacia abajo. La arquitectura había hecho posible aquel misterio desasosegante, por cuanto nada ni nadie podía caer por el inexistente hueco. Las grandes obras arquitectónicas sobrecogen por sus vacíos: las catedrales, como naves de piedra que alojan espacio y silencio; algunos puentes tan ligeros que parecen hechos de ramas y viento. Toda la arquitectura es un arte y una técnica de hacer vacíos habitables, crear espacios entre estructuras, huecos entre pilares. Niemeyer buscó el vacío vestido de hormigón en Brasilia. La arquitectura busca el aire como un ave de alas pesadas, busca el cielo. Rascacielos, edificios de aspecto volátil, como el Auditorio de Tenerife, leves estructuras que envuelven vacíos. Pero el vacío que los arquitectos visten es espacio, existe, es material. No es la nada: su ausencia es presencia.

Francisco Huertas Hernández
Jueves 9 de agosto de 2001

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Complejísima reflexión sobre el vacío en la arquitectura. Bravo

jdavdlopezsalas dijo...

Estupenda reseña de una excepcional película. Está claro que el mensaje versa sobre dos pilares fundamentales ; el vacío y el "tempo"

Wildberry continua dijo...

Muy pertinente la correlación entre la magnífica película de
Jacques Becker y La Brasilia de Niemeyer, cuando la gran ciudad empieza a cobrar vida, aprisionando en hormigón a los urbanitas vapuleados por la sobrenatalidad y los flujos migratorios.

Wildberry continua dijo...

Muy pertinente la correlación entre la magnífica película de
Jacques Becker y La Brasilia de Niemeyer, cuando la gran ciudad empieza a cobrar vida, aprisionando en hormigón a los urbanitas vapuleados por la sobrenatalidad y los flujos migratorios.

ACORAZADO CINÉFILO dijo...

Gracias David e Isabel por vuestros comentarios. La película es un clásico absoluto. Y el vacío (túnel) es el horizonte de libertad de los presos, al igual que la arquitectura de Niemeyer, esa Brasilia de hormigón y espacios vacíos

MARCELO dijo...

Excelente articulo estudio muchas gracias Francisco, da gusto leerte amigo. La profundidad del texto merece pausas y reflexiones que he hecho a lo largo de la lectura.

Francisco dijo...

Gracias Marcelo. La verdad es que hay algunos estudios tuyos en este blog extraordinarios