sábado, 29 de agosto de 2026

"Entre la filatelia y la halterofilia. Diario de Oviedo" de Francisco Huertas Hernández. 1995. "Prefacio". 30 años en el Umbral

"Entre la filatelia y la halterofilia. Diario de Oviedo" de Francisco Huertas Hernández. 1995. "Prefacio". 30 años en el Umbral


Cuaderno gris de agosto de 1995 con manuscrito de "Diario de Oviedo", incluido en mi Diario "Entre la filatelia y la halterofilia. Memorias de un hombre de acción. 1985-2023".
 En 1996 se convirtió en mi primera obra publicada, en Madrid. 
También formaría parte de esas extensas memorias mi segundo libro, "Diario de un profesor de filosofía (1989-2023)", editado en Barcelona en 2024. Reúne reflexiones docentes y vitales, entre 2021 y 2023, y páginas anteriores que se remontan a 1989 a una libreta verde que apunta minuciosamente mi debut como profesor en Venta de Baños (esa quijotesca toponimia que tanta gracia hizo a Sebastián Porrini cuando comentó mi libro en "La última página" en agosto de 2026).



"Entre la filatelia y la halterofilia. Diario de Oviedo", fue con su "lirismo hermético y solipsismo elíptico", un libro para lectores lejanos, cuyo corazón y entendimiento latieran al unísono del autor. Pocos fueron los que entendieron, pues pocos fueron los que me amaron. El tema asturiano me hizo entrar en las bibliotecas universitarias de Toronto, Harvard, Pompeu Fabra y la Pública de Nueva York. Quiso el destino que las instituciones fueran más receptivas que los individuos, con excepciones: Inma, Juan Esteve, y aquel profesor de Toro, del que nunca supe el nombre... 



"Entre la filatelia y la halterofilia. Diario de Oviedo". Ediciones Incipit. Madrid. 1996

PREFACIO


"Escribir es respirar tinta". Con este leit-motiv está dicho cuanto decir se pueda del breve libro que ahora les dejo en las manos. No es un texto de ficción ni enhebra episodios biográficos al modo de un diario convencional. Es, en el mejor de los casos, un texto ecléctico en el que la memoria se hace escritura, y, ésta, se pierde en los caminos tortuosos de la autoconfesión. Quizá de los numerosos tallos truncados de la poesía, la narración, el ensayo y el diario, brota esta planta extraña que crece en dirección contraria al sol y que busca "el ocre alimento de la eternidad desdeñosa". Este pequeño libro más se parece a una colección de lieder de Hugo Wolf que a un diario detallado y de amplitud sinfónica. Hay más música de cámara que brillo orquestal en estas páginas. Yo hubiera querido escribir al modo en que se canta un lied de Schubert, pero ni mi Pilot es la voz cristalina de Elisabeth Schwarzkopf ni los periodos sintácticos tienen la textura frágil y bellísima de las canciones citadas

Francisco Huertas Hernández. 1996


*****


  Luisa Castro Legazpi, amiga adolescente conocida a través de Radio 3 hacia 1983, escribió el prólogo de mi primer libro "Entre la filatelia y la halterofilia" en 1996. Allá con sumo tino decía: 

"Con su prosa laberíntica Francisco Huertas (Hernández) nos mete de rondón en el mundo del espejo, en el reflejo. Y lo que allí se ve y lo que allí se vive, todos podríamos compartirlo, todos podríamos ser los protagonistas de una historia que precisamente es universal porque se escribe desde el más absoluto individualismo, desde la patología del yo, casi. Sus temas, sus obsesiones, encontrarán adeptos en quien las lea, porque no se esconden, porque se adueñan de nosotros sin excusas ni falsas presentaciones.

 Este diario es la lucha entre el hombre y la palabra, y es un testimonio de la agonía del lenguaje y de la agonía humana, a la que siempre se le aparejan profundas complicidades con los números, con la ciencia, como si, finalmente, el lenguaje no fuera otra cosa que una cifra, una operación matemática, en absoluto una creación.

 Que en tus manos, lector, arraigue y fructifique esta semilla de números y de sílabas, los ladrillos con los que se construye el mundo, que puedas cobijarte, como yo, bajo el techo amigo de estas palabras de Francisco Huertas, escritas y suscritas por Francisco Huertas, un escritor que es escritor que es escritor.

 Larga vida a su obra y a su nombre"
 

30 años en el Umbral. Entre dos aguas. Glosa: Elementos, Memoria, Escritura, Creación, Lectura, Música. Por Francisco Huertas Hernández


  ¿Cómo glosar el prólogo de Luisa? ¿Cómo dejar que la tinta ya mineralizada del prefacio recupere el fluir líquido y vital que tuvo y que conmemora en la fuga de los años?

 En el verano de 1995 mis divagaciones manuscritas en aquel enorme apartamento de la Avenida de Galicia de la capital asturiana constituían un diario íntimo y un canto cordial lento y triste. Luisa no aparecía en vano en el prólogo. Su magnífico verso de "Baleas e Baleas", abría el libro, tras la misteriosa dedicatoria a Sofia Andreyevna Bers:

 "O meu corazón cóntase entre os animais mais lentos do bosque"

 Y como el destino de la razón humana es unir los fragmentos y encontrar unidad en el desfile de los azares, me permito aventurar que en el bosque humano mi corazón se escondía con su paso quedo, mostrando en sus mismos movimientos ese fluir del agua, que, sin entenderlo, refleja el curso de los astros acá abajo. Ríos y planetas marcan el paso de los animales, claros y oscuros de planicies y florestas. Yo era uno, y mi camino era de tinta...

 "Escribir es respirar tinta", es mi declaración de principios. La líquida tinta deviene sólida huella sin volumen en el papel. Y, no obstante, respirar es mover aire. Agua, tierra y aire, ¿mas falta el fuego?

 La memoria que alimenta la escritura dicen que es líquida porque cambia de forma, nunca fija sus recuerdos con la estabilidad con la que, una vez escritos, quedan en la tipografía del libro. Cuando Platón defendía la oralidad sobre la escritura en "Fedro", argumentaba que lo escrito no puede responder, no puede dialogar. La memoria y la oralidad son fluentes, discurren, mueven, pero la escritura fijada en la hoja es sólida, estática, inmóvil. En esa búsqueda de la unidad de los azares y los fragmentos del pasado y del presente, la palabra aspira a la idea, fija e idéntica a sí misma. El autor muchas veces siente miedo a enfrentarse con lo que ya quedó fijo en el papel y no vuelve a leer su obra. Pero el lector necesita ese cauce permanente. En cada lectura avivará la corriente, mas no modificará el cauce. El misterio que conjuga el aire y el agua de memoria y sensación del autor con la tierra -húmeda en cada lectura- del lector. Lo móvil y lo inmóvil. Sí, yo respiré tinta para que en el curso del tiempo -y tres décadas pasaron- otros interpretaran la esencia de lo escrito, siempre firme y siempre nuevo.

 ¿Y el fuego? El alma incendiada del que escribe, que se abrasa en la palabra ígnea. Y cual Prometeo entregará esa llama de amor vivo al lector. De entre las artes sólo una tiene el poder del fuego: la música. Arte sin espacio, sólo tiempo constructor de sonido y desvelador de silencio. Quise imaginar que mi libro ovetense era reflejo de esa pasión mía por la música, y, con la modestia de quien conoce sus límites, la brevedad y parquedad del volumen asturiano quiso asemejarse a los lieder melancólicos de Schubert y de Wolf. ¿Quién que no tenga hielo en las venas no siente el fuego del lied? Rara divergencia: lo parco es ardiente, ¿y lo profuso?


Francisco Huertas Hernández
29 de agosto de 2026

jueves, 27 de agosto de 2026

Cristina Higueras. Actriz y escritora. Entrevista de Francisco Huertas Hernández. Agosto 2026

Cristina Higueras. Actriz y escritora. Entrevista de Francisco Huertas Hernández. Agosto 2026


"Diez en Ibiza". Serie de TVE. 2004.
Ramón Langa y Cristina Higueras

"Preferiría que no" de Antonia Brancati. 
Dirección: Gerardo Malla.
Estreno en 1999.
Con Julia Gutiérrez Caba y Cristina Higueras

"El baile" de Edgar Neville.
Dirección: Jaime Chávarri.
Estreno en 1993.
Joaquín Hinojosa, Cristina Higueras y Toni Isbert

"La extraña pareja" de Neil Simon.
Dirección: Eusebio Lázaro.
Estreno en 2001.
Fiorella Faltoyano y Cristina Higueras

"Agnes de Dios" de John Pielmeier.
Dirección: Fernando Méndez-Leite.
Estreno en 2007.
Con Cristina Higueras y Fiorella Faltoyano

Cristina Higueras presenta su novela "No me dejes nunca, Wonder"



1. E: - Cristina Higueras, buenas tardes. Hoy queremos repasar tu carrera en cine, teatro, televisión y literatura. Te formaste en la RESAD (Real Escuela Superior de Arte Dramático) de Madrid. Y tus inicios en televisión fueron en el programa infantil “Barrio Sésamo”. ¿Cómo fue este debut y esos primeros tiempos?


1. R: - Como todos los inicios fueron tiempos difíciles pero llenos de ilusiones y de expectativas. Recuerdo que desde que comencé en el mundo del espectáculo me iba poniendo metas y me daba un plazo de tiempo para alcanzarlas. Tenía claro que si no llegaba a ellas dentro de ese plazo me dedicaría a otra cosa. Afortunadamente esos objetivos se fueron cumpliendo.


2. - Fue impresionante tu primera aparición en un programa dramático en TVE. Nada menos que “Estudio 1” y “Un enemigo del pueblo” de Henrik Ibsen, con José Bódalo e Irene Gutiérrez Caba, en 1981. ¿Qué recuerdas de tu personaje Petra, la maestra de escuela, la hija del Dr. Stockmann? ¿Cómo fue trabajar con estas leyendas de la escena española?


-
Fue un auténtico privilegio comenzar mi carrera con dos de los mejores actores que ha tenido nuestro país. Tuve la gran fortuna de empezar con ellos en televisión y en teatro con Nuria Espert ¿qué más se puede pedir?


3. - ¿Qué series de televisión recuerdas con especial cariño?


- “Hermanos de leche”, por el gran éxito que tuvo, y “El secreto”, donde interpretaba un personaje que me encantaba.


4. - ¿Y tu paso por el cine? Has participado en películas internacionales con Christopher Lee, Sam Neill o el mismísimo Stewart Granger. ¿Trabajaste en inglés? ¿Dónde se filmaron esos largometrajes?


-
Se da la curiosa circunstancia de que en cine he trabajado más en inglés que en español. “Story of a Recluse”, la película que rodé junto a Stewart Granger se rodó en Escocia; “Hostage” , titulada en español “El próximo enemigo”, junto a Sam Neill y James Fox, se rodó en Buenos Aires; y “Dark Mission”, junto a Christopher Lee, se rodó en España.


5. - Incluso has incursionado en la radio y las tertulias de televisión. ¿Cómo fue esto?


- He colaborado como tertuliana en el programa “En días como hoy”, presentado por Juan Ramón Lucas, y en Punto Radio, con Ramón García. Me gustaron muchas estas incursiones, ya que siempre había estado en la radio como entrevistada, pero no en esta otra faceta.


6. - Sin embargo, parece que ha sido en el teatro, donde has desarrollado la mayor parte de tu carrera, antes de la literatura. Fundaste tu propia compañía: Nueva Comedia. Has hecho Eurípides. Strindberg, Lope de Vega, Antonio Gala o Federico García Lorca. ¿De qué montajes te acuerdas?


- En efecto, la parte que considero más importante de mi trayectoria como actriz la he desarrollado en teatro. Montar mi propia productora, Nueva Comedia, ha sido decisiva en mi carrera porque me ha permitido poder elegir tanto los textos como directores y actores con los que trabajar. Con Nueva Comedia produje y protagonicé diez montajes. Estoy especialmente satisfecha de “El baile”, de Edgar Neville, dirigida por Jaime Chávarri, que fue la primera de mis producciones; de “Sola en la oscuridad”; de “Magnolias de acero”;  de “La Calumnia”, de Lillian Hellman, dirigida por Fernando Méndez Leite, junto a Fiorella Faltoyano; y de “Preferiría que no”, de Antonia Brancati, junto a Julia Gutiérrez Caba.


7. - Y llegamos a la literatura, tu labor actual. En 2022 recibiste el Premio Aragón Negro por el conjunto de tu obra literaria. Esta actividad te absorbe por completo. ¿Cómo fue el tránsito de la escena a las letras?


- En mis comienzos Espasa me publicó la novela de humor “Consuelito de la Ascensión”. Muchos años después la editorial La Esfera de los Libros me brindó la oportunidad de publicar mi primera novela negra, “El extraño del ayer”. Como tuvo bastante éxito publiqué con esta misma editorial “El error de Clara Ulman” y “Soy tu mirada”.
 Mis dos últimas novelas: “Un asunto ambiguo” y “No me dejes nunca, Wonder” las ha publicado la editorial Al Revés.

 El paso fue de modo natural. Al fin y al cabo, tanto en mi faceta de actriz como de autora, se trata de crear personajes, algo que me apasiona.


8. - Tu reciente novela negra “No me dejes nunca, Wonder” se sitúa en Oporto y Marrakesh, combinando investigación policial, tensión emocional y una atmósfera intensa. Es tu sexta novela, y quinta novela negra consecutiva. ¿Qué puedes decirnos de esta historia protagonizada por el personaje de Mónica? ¿Por qué has elegido este género tras haber empezado con una narración de humor?


- Me gusta mucho la novela negra porque se trata de un género en el que me encuentro muy libre: con la base de una historia de intriga me permite hacer crítica social, elaborar personajes complejos, contar una historia de amor…


9. - ¿Has pensado como actriz al escribir estas novelas? ¿Cómo interactúa el cine y la literatura en tu creación? Has dicho que imaginabas a Malena Alterio para interpretar el papel de Mónica Rojo. ¿Por qué?


- Estoy convencida de que mi estilo literario está muy infuenciado por mi condición de actriz. Parto siempre de imágenes que luego convierto en palabras, seguramente por eso dicen que mis novelas tienen un ritmo y estructura muy cinematográficos.

 Trabajo mucho los personajes porque creo que, por muy potente que sea una historia, esta se derrumba si no está poblada de personajes con aristas, fisuras, y contradicciones, en definitiva, como somos los seres humanos. También les pongo cara cuando los estoy formando. En una entrevista me preguntaron a quién me imaginaba cuando creaba a Mónica Rojo, la protagonista de “Un asunto ambiguo” y de “No me dejes nunca, Wonder”. Dije que a Malena Alterio porque creo que tanto físicamente como su voz y estilo interpretativo cuadrarían muy bien con el personaje.


10. - Te agradecemos tu amabilidad al responder a este cuestionario y si quieres añadir algo para despedirnos


- Me gustaría añadir que “El extraño del ayer”, “El error de Clara Ulman”, “Soy tu mirada”, y “Un asunto ambiguo”, también están disponibles convertidas en audiolibros en la plataforma Storytel y narradas por mi misma. Próximamente, también estará disponible “No me dejes nunca, Wonder”, en esta ocasión se podrá encontrar en la plataforma Audible.



jueves, 20 de agosto de 2026

"Oni" (鬼) (The Demon) (1972). Kihachiro Kawamoto. Şevkiye Şahin. "Şeytan". Türkçe ve İspanyolca analiz

"Oni" (鬼) (The Demon) (1972). Kihachiro Kawamoto.
Un clásico del cine de animación con marionetas japonés.
 Şevkiye Şahin. "Şeytan". Türkçe ve İspanyolca analiz



鬼 (Oni) (1972). 川本喜八郎
"The Demon" (1972). Kihachirō Kawamoto


"El Diablo" (Oni, 鬼). Análisis de Şevkiye Şahin, traducido del original en turco


Producción: Kihachirō Kawamoto.
Japón. 1972.
Dirección: K. Kawamoto. 
Guión: K. Kawamoto. 
Fotografía: animación a cargo de Minoru Tamura y Ken Yoshioka.  
Música: Seiji Tsuruzawa.
Duración: 7 minutos aproximadamente (cortometraje).
Intérpretes: animación con marionetas o “stop-motion”.


 Argumento: Dos hermanos, que viven en situación de pobreza, deben cuidar de su anciana madre enferma. Un día, toman sus arcos y sus flechas, adentrándose en el bosque para cazar ciervos. Mientras buscan un lugar adecuado para cazar, el menor, oye unos ruidos extraños que provienen de los arbustos y divisa unos ojos rojos que brillan en la oscuridad. El mayor lo tranquiliza, verbalizando que los sonidos provienen del viento y las luces rojas de las luciérnagas del bosque. Los hermanos, al intentar de comprender la naturaleza de tan extraño suceso descubrirán que su madre, con un brazo amputado, se ha metamorfoseado en un “oni”. Una entidad sobrenatural de la mitología japonesa.


 Ambientación: El director y guionista K. Kawamoto comenzó su carrera como asistente de diseño de producción para la productora japonesa Tōhō antes de emprender su propio camino. El cineasta, siempre estuvo interesado en el mundo las marionetas y en la animación “stop-motion”. Es por ello que fundó su propio estudio de animación comercial en 1958 y se formó con Tadahito Mochinaga en Japón y con Jiří Trnka en Checoslovaquia. Éste último es un referente indiscutible junto a Jan Švankmajer de la creación cinematográfica checa, de temática principalmente surrealista y del campo de la animación donde mezclando diferentes técnicas han logrado crear obras inquietantes que pueden ser interpretadas de diferentes formas.

 A finales de los años 60, comenzará a realizar sus propios cortometrajes de animación, combinándola con modelos, cortes, “stop-motion” e incorporando, marionetas. En sus primeras películas de marionetas, K. Kawamoto construyó decorados horizontales y los filmó desde arriba. Esta técnica la incorporó a su obra desde que se la vio emplear a Břetislav Pojar durante una visita a Europa del Este en 1963.

 "El Diablo" fue el tercero de una docena de cortometrajes que el japonés realizó antes de su muerte en 2010. Al mismo tiempo, realizó tres largometrajes y, a partir de 1989, y llegó a ocupar el cargo de presidente de la Asociación Japonesa de Animación durante más de veinte años.

 
 Este cortometraje de siete minutos y medio está basado en un cuento popular llamado "Konjaku monogatari" recogido en la "Antología de cuentos del pasado". Dicha antología, está compuesta por una colección de más de 1.000 microrrelatos, en los que cada uno de ellos raramente supera las tres páginas y datan del Japón medieval del siglo XII. Se desconoce el nombre de los autores de estos relatos y el origen de esta colección de 28 volúmenes aunque estos cuentos aún se leen hoy en día e incluso a veces se adaptan al cine, a la televisión o al teatro.

 Dado el tratamiento y la importancia del respeto que propugna la cultura japonesa hacia sus mayores, donde suelen ocupar una posición de privilegio en el imaginario colectivo japonés es necesario recordar ciertas costumbres del antiguo Japón como la del “ubasute” por la que un pariente enfermo o anciano era llevado a una montaña o algún otro lugar remoto o desolado y se le dejaba allí para morir, ya sea por deshidratación, hambre o exposición, como una forma de eutanasia. Dicha práctica de senecticidio, camuflada entre las faldas de las creencias religiosas, era llevada a cabo en las aldeas de alta montaña de Japón, según una antigua costumbre, debido a escasez de alimentos o época de carestía. Los hombres y mujeres mayores de 70 años debían ser llevados a la espalda de uno de los suyos y abandonados en el monte Narayama. Existen dos referentes cinematográficos de gran calidad que tratan este asunto. Ambos basados en la misma novela homónima de Shichirō Fukazawa. Por una parte, "La balada de Narayama" (1958) de Keisuke Kinoshita, por otra, la secuela de Shohei Imamura de 1983. Probablemente, y a modo de hipótesis, el miedo al abandono de la anciana por parte de sus hijos se manifestara de manera anómala, inapropiada o perversa.


 Valoración: En mi opinión, se trata de la primera gran obra maestra de K. Kawamoto de animación con marionetas. La película resulta absolutamente cautivadora con su paleta de colores otoñales sobre un fondo negro. A destacar el toque artístico en los pequeños detalles: como en el bosque de bambú y las luciérnagas brillantes. Los movimientos de las marionetas son muy refinados. De hecho, en algunas escenas, las marionetas casi parecen bailar.

 La historia versa sobre una antigua leyenda que narra cómo las personas al envejecer pueden convertirse en verdaderos demonios capaces de devorar la vida de sus propios hijos. Los “Oni” eran concebidos como espíritus invisibles asociados a desgracias, enfermedades o calamidades naturales. El cuento narrado mediante intertítulos en lugar de por un interlocutor, está acompañada de música tradicional japonesa compuesta por T. Tsurusawa, como música extradiegética. Dicha música está interpretada con shamisen y shakuhachi. El shamisen es una especie de laúd formado por una caja de resonancia cuadrada cubierta superior e inferiormente con piel, un mástil sin trastes con tres cuerdas que se pulsan con plectro. Si la obra procede del repertorio de marionetas, se incorpora un conjunto como el usado en sus teatros, es decir, un recitador y un shamisen que se disponen en una estancia ubicada en el lado izquierdo del tablado. En algunas ocasiones se colocan a la vista del público en una plataforma semejante a la existente en las salas de títeres. La moraleja de este antiguo cuento japonés, que evoca una antigua superstición, bien pudiera ser la siguiente: “las personas, en ocasiones, pueden convertir las cosas más hermosas en algo diabólico que puede acabar con sus vidas.”

 "El diablo" (1972) es un “anime” que destaca por su atmósfera original y oscura para su época, pero su narrativa a veces resulta inconexa. Si bien sus elementos mitológicos y su inquietante mundo visual son muy interesantes, el limitado desarrollo de los personajes disminuye el impacto de la historia. No obstante, es una producción valiosa para quienes sientan curiosidad por la estética del “anime” de la década de 1970 y por los aspectos oscuros del folclore japonés.


Şevkiye Şahin.
Estudió Literatura Comparada en la Universidad Osmangazi (ESOGU), Eskişehir, Turquía.




鬼 (Oni) (1972). 川本喜八郎
"The Demon" (1972). Kihachirō Kawamoto


"Şeytan" (Oni, 鬼). Şevkiye Şahin. Orijinali Türkçedir



 "Oni" (1972), "The Demon" ya da Japonca adıyla 鬼 olarak da bilinen, Kihachirō Kawamoto’nun yönetmenliğini üstlendiği, 7,5 dakika süren bir Japon stop-motion (kukla animasyonu) kısa filmidir.

 Yapım: Kihachirō Kawamoto, Japonya, 1972. Yönetmen: K. Kawamoto. Senaryo: K. Kawamoto. Görüntü Yönetmeni: Minoru Tamura ve Ken Yoshioka tarafından yapılan animasyon. Müzik: Seiji Tsuruzawa. Süre: Yaklaşık 7 dakika (kısa film). Oyuncular: Kukla animasyonu veya“stop-motion”.


 Konu: Yoksulluk içinde yaşayan iki kardeş, hasta ve yaşlı annelerine bakmak zorundadır. Bir gün, yaylarını ve oklarını alıp geyik avlamak için ormana girerler. Avlanmak için uygun bir yer ararken, küçük olan kardeş çalılardan gelen garip sesler duyar ve karanlıkta parlayan kırmızı gözler görür. Ağabeyi, seslerin rüzgardan, kırmızı ışıkların ise ormandaki ateşböceklerinden geldiğini söyleyerek onu sakinleştirir. Kardeşler, bu tuhaf olayın doğasını anlamaya çalışırken, bir kolu kesik olan annelerinin bir “oni”ye dönüştüğünü keşfederler. Oni, Japon mitolojisindeki doğaüstü bir varlıktır.


 Arka Plan: Yönetmen ve senarist K. Kawamoto, kendi yoluna çıkmadan önce Japon yapım şirketi Tōhō’da prodüksiyon tasarım asistanı olarak kariyerine başladı. Sinemacı, her zaman kukla dünyasına ve “stop-motion” animasyona ilgi duymuştu. Bu nedenle 1958’de kendi ticari animasyon stüdyosunu kurdu ve Japonya’da Tadahito Mochinaga’dan, Çekoslovakya’da ise Jiří Trnka’dan eğitim aldı. Trnka, Jan Švankmajer ile birlikte, ağırlıklı olarak sürrealist temalı Çek sinema sanatının ve animasyon alanının tartışmasız öncülerinden biridir; bu iki sanatçı, farklı teknikleri harmanlayarak, çeşitli şekillerde yorumlanabilen tedirgin edici eserler yaratmayı başarmışlardır.


 60’lı yılların sonunda, animasyonu maketler, kesme tekniği, “stop-motion” ve kuklalarla birleştirerek kendi kısa animasyon filmlerini çekmeye başladı. İlk kukla filmlerinde K. Kawamoto, yatay setler kurdu ve bunları yukarıdan çekti. Bu tekniği, 1963’te Doğu Avrupa’ya yaptığı bir ziyaret sırasında Břetislav Pojar’ın kullandığını gördükten sonra eserlerine dahil etti.


 “Şeytan”, Japon yönetmenin 2010'daki vefatından önce çektiği on iki kısa filmden üçüncüsüydü. Aynı dönemde üç uzun metrajlı film çekti ve 1989'dan itibaren yirmi yılı aşkın bir süre boyunca Japon Animasyon Derneği'nin başkanlığını yürüttü.

 Yedi buçuk dakikalık bu kısa film, “Geçmişin Hikâyeleri Antolojisi”nde yer alan “Konjaku monogatari” adlı bir halk hikâyesine dayanmaktadır. Söz konusu antoloji, her biri nadiren üç sayfayı aşan ve 12. yüzyıl Orta Çağ Japonya'sına ait 1.000'den fazla mikro öyküden oluşmaktadır. Bu öykülerin yazarlarının isimleri ve 28 ciltlik bu derlemenin kaynağı bilinmemekle birlikte, bu öyküler günümüzde hâlâ okunmakta ve hatta bazen sinemaya, televizyona veya tiyatroya uyarlanmaktadır.

 Japon kültürünün yaşlılara karşı savunduğu saygı ve onlara tanınan önemi göz önüne alındığında –ki yaşlılar genellikle Japon toplumsal bilincinde ayrıcalıklı bir konuma sahiptir– eski Japonya’daki “ubasute” gibi bazı gelenekleri hatırlamak gerekir. Bu gelenekte, hasta ya da yaşlı bir akraba bir dağa ya da başka bir uzak veya ıssız yere götürülür ve orada ölmesi için bırakılırdı; Bu, bir tür ötenazi olarak, susuzluktan, açlıktan ya da soğuğa maruz kalmaktan dolayı gerçekleşirdi. Dini inançların arkasına saklanan bu yaşlılık cinayeti uygulaması, eski bir gelenek uyarınca, gıda kıtlığı veya kıtlık dönemlerinde Japonya’nın yüksek dağ köylerinde gerçekleştirilirdi. 70 yaşın üzerindeki erkek ve kadınlar, bir akrabalarının sırtında taşınarak Narayama Dağı’nda terk edilmeliydi. Bu konuyu ele alan iki yüksek kaliteli sinema eseri bulunmaktadır. Her ikisi de Shichirō Fukazawa’nın aynı adlı romanından uyarlanmıştır. Bunlardan biri Keisuke Kinoshita’nın “Narayama Baladı” (1958) adlı filmi, diğeri ise Shohei Imamura’nın 1983 tarihli devam filmi.

 Bir hipotez olarak, kısa filmdeki yaşlı kadının çocukları tarafından terk edilme korkusunun, anormal, uygunsuz ya da sapkın bir şekilde ortaya çıktığı söylenebilir.


 Değerlendirme: Bana göre bu, K. Kawamoto’nun kukla animasyonu alanındaki ilk büyük başyapıtıdır. Film, siyah arka plan üzerinde sonbahar renklerinden oluşan paletiyle izleyiciyi tamamen büyülemektedir. Bambu ormanı ve parıldayan ateşböcekleri gibi küçük detaylardaki sanatsal dokunuşlar özellikle dikkat çekicidir. Kuklaların hareketleri son derece zarif. Hatta bazı sahnelerde kuklalar adeta dans ediyor gibi görünüyor.

 Hikaye, insanların yaşlandıkça kendi çocuklarının hayatlarını yutabilecek gerçek iblislere dönüşebileceklerini anlatan eski bir efsaneyi konu alıyor. “Oni”ler, talihsizlikler, hastalıklar veya doğal afetlerle ilişkilendirilen görünmez ruhlar olarak tasavvur ediliyordu. Bir anlatıcı yerine ara başlıklar aracılığıyla aktarılan bu hikâye, T. Tsurusawa tarafından bestelenen geleneksel Japon müziği eşliğinde, öykü dışı müzik olarak sunuluyor. Bu müzik, shamisen ve shakuhachi ile icra ediliyor. Eski bir batıl inancı çağrıştıran bu eski Japon masalının ana fikri şöyledir: “İnsanlar bazen en güzel şeyleri, hayatlarını sona erdirebilecek şeytani bir şeye dönüştürebilirler.”


 “Şeytan” (1972), dönemi için özgün ve karanlık atmosferiyle öne çıkan bir “anime”dir, ancak anlatımı zaman zaman dağınık bir izlenim bırakır. Mitolojik unsurları ve tedirgin edici görsel dünyası oldukça ilgi çekici olsa da, karakterlerin sınırlı gelişimi hikâyenin etkisini azaltmaktadır. Yine de, 1970’lerin “anime” estetiğine ve Japon folklorunun karanlık yönlerine merak duyanlar için değerli bir yapımdır.


Şevkiye Şahin.
Osmangazi Üniversitesi’nde (ESOGU), Eskişehir, Türkiye’de Karşılaştırmalı Edebiyat okudu.

miércoles, 19 de agosto de 2026

"Diario de un profesor de filosofía" de Francisco Huertas Hernández. Canal "La última página". Sebastián Porrini y Diego Ortega. Buenos Aires. Agosto 2026

"Diario de un profesor de filosofía (1989-2023)" de Francisco Huertas Hernández presentado en canal literario "La última página" por los Profesores Sebastián Porrini y Diego Ortega. Buenos Aires. 18 Agosto 2026


"La última página". 18 agosto 2026.
"Rendición de cuentas, seguimos leyendo. Comentamos algunas de las obras que nos han hecho llegar suscriptores de formas muy variadas".
Sebastián Porrini y Diego Ortega.
Presentación del libro "Diario de un profesor de filosofía (1989-2023)" de Francisco Huertas Hernández






 El canal de literatura de Sebastián Porrini y Diego Ortega "La última página" que nos invita siempre "a seguir leyendo", al final de cada emisión, presentó el 18 de agosto de 2026 mi libro "Diario de un profesor de filosofía (1989-2023)", segunda edición, publicado por Edicions Forment en 2025.

 Una breve reseña de los aproximadamente 34 años de docencia y un repaso de algunos de los temas tratados en la obra, desde los inicios titubeantes en el instituto de Venta de Baños hasta la jubilación en Alicante, en España, sin caer en el anecdotario, mostrando la reflexión conjunta en el aula con los estudiantes y un acercamiento crítico y lírico a la vocación, el saber, el placer, el poder, la burocracia educativa, la infancia o los cambios tecnológicos que amenazan la educación. 

 "Esta obra autobiográfica es el testimonio y el testamento docente de un hombre que amó enseñar y sufrió por ello, porque en la vida nada es fácil, y si algo llega, mucho se pierde en el camino" (Prólogo 2ª ed.)

 El libro físico (no en impresión bajo demanda), disponible en BuscaLibre internacionalmente, une el recuerdo, la claridad disidente, la breve melancólica reflexión metafísica, una lista de músicas en Spotify con código QR, múltiples fotografías originales con las que se dialoga, citas de clásicos de la literatura y una muy actual interacción con mis seguidores en las redes sociales. 

 Sigo creyendo que es obra para releer, porque, en primera lectura, oculta bastantes de sus capas. El aforismo, aprendido en Gracián o Bergamín, antes que en Nietzsche o Cioran, es la sustancia de su escritura, más o menos feliz en su intento. 

 Transcurridos ya tres años del final de su redacción y dos de su primera edición, este Diario ha llegado a México, Rusia, Francia, Uruguay o Perú, pero, aún te espera lector. Sé que los mejores lectores han sido aquellos que me quieren, y, por eso, no pierdo la esperanza de que, en vuestras manos, un presentido amor abra el horizonte de la comprension y el disfrute. En la esperanza de llegar a ser "clásico", es decir, un autor al que se ama, y por eso se le entrega el tiempo, el entendimiento y la voluntad que implica todo acto de contemplación o lectura. Leemos a los clásicos porque les amamos, les entregamos la confianza de saber de antemano que no nos defraudarán. No hay otra forma de leer con el corazón y la razón. 

 Gracias a todos, a los Maestros Sebastián y Diego, y a sus seguidores.


Francisco Huertas Hernández
Alicante, España, 19 de agosto de 2026

domingo, 16 de agosto de 2026

Fyodor Dostoyevski: "Белые ночи" (Noches blancas) (1848). El amor, entre el sueño romántico y la incapacidad de vivir. Francisco Huertas Hernández

Fyodor Dostoyevski: "Белые ночи" (Noches blancas) (1848). El amor, entre el sueño romántico y la incapacidad de vivir.
Francisco Huertas Hernández


"Белые ночи" (1959). Иван Пырьев
Настенька (Людмила Марченко)
Мечтатель (Олег Стриженов)
"Byelye nochi" (Noches blancas) (1959). Ivan Pyryev
Nastenka (Lyudmila Marchenko)
Soñador (Oleg Strizhenov)

Титульная страница книги Ф.М. Достоевского "Белые ночи", первое отдельное издание
Primera edición (Sankt Peterburg, 1865) de "Noches blancas" de F. M. Dostoyevski


Инме


 "Белые ночи" (Byelye nochi) (1848) es una novela breve de Fyodor Mijailovich Dostoyevski (1821-1881) en la que el romanticismo aún domina la atmósfera psicológica de los personajes. La visión pesimista del amor es inseparable de su exaltación como ideal que gobierna la vida... del soñador, apartado de la sociedad y recluido en su imaginación. El individualismo del protagonista irradia un mundo de fantasmas en torno a sí: el ideal femenino es la aparición que constituye la historia de encuentros, relatos, búsqueda y decepción de estas noches blancas petersburguesas (entre mayo y julio) en las que reina un resplandor crepuscular incluso en las horas nocturnas, y los insomnes, enamorados o malaventurados, caminan por los canales imbuidos en sus ensoñaciones. El amor, esa luz que nunca se apaga, como las Noches Blancas petersburguesas, es también fuego fatuo que obnubila con su resplandor efímero.

 La obra fue publicada en diciembre de 1848 en la revista "Летопись Отечества" (Los Anales patrióticos), teniendo el autor veintisiete años. En 1859 tras su exilio en Siberia se editó dentro de los dos volúmenes de sus Escritos de Juventud, corregida en su estilo (más sobrio y con una exposición más profunda de los pensamientos y sueños del protagonista).

 Dostoyevski abre esta novela sentimental (Сентиментальный роман) con unos versos del poema "Flor" (Цветок) (1843) de su amigo Ivan Turgueniev (1818-1883):

...Иль был он создан для того,
Чтобы побыть хотя мгновенье.
В соседстве сердца твоего?..

(¿O fue creado
para estar siquiera un momento
en las cercanías de tu corazón?)

 Estamos ante los "Recuerdos de un soñador" (Из воспоминаний мечтателя) narrados en primera persona, un hombre (?) sin nombre, que contempla la ciudad, ajeno a sus gentes, recluido en su subjetividad delirante. Esa ciudad es la capital del Imperio, la magnificente San Petersburgo, fundada por Pedro el Grande en 1703. 

 "Era una noche maravillosa, una de esas noches, amable lector, que quizás solo existen en nuestros años jóvenes. El cielo estaba tan estrellado, tan luminoso, que mirándolo no podía uno menos de preguntarse: ¿pero es posible que bajo un cielo como éste pueda vivir tanta gente atrabiliaria y caprichosa?... Porque hace ya ocho años que vivo en Petersburgo y no he podido trabar conocimiento con nadie. ¿Pero qué falta me hace conocer a gente alguna? Porque aún sin ella, a mí todo Petersburgo me es conocido"

(Была чудная ночь, такая ночь, которая разве только и может быть тогда, когда мы молоды, любезный читатель. Небо было такое звездное, такое светлое небо, что взглянув на него, невольно нужно было спросить себя неужели же могут жить под таким небом разные сердитые и капризные люди?... потому что вот уже восемь лет, как я живу в Петербурге, и почти ни одного знакомства не умел завести Но к чему мне знакомства? Мне и без того знаком весь Петербург)

 Este solitario no es un simple flâneur, porque aunque mira edificios y viandantes, su mundo es puramente interior. El ensimismamiento le aisla del exterior. Los acontecimientos que vivió en cuatro noches fueron nimios, y, sin embargo, fueron toda su vida. No hubo más, ni antes ni después. Una vida presentida y más tarde lamentada, pues nunca llegó a materializarse: ser amado, y, por tanto, feliz. 

 En la primera noche vio a una muchacha apoyada en la barandilla del muelle mirando el agua turbia del canal (В сторонке, прислонившись к перилам канала, стояла женщина; облокотившись на решетку, она, по-видимому, очень внимательно смотрела на мутную воду канала). La aparición que esperó toda su vida. Y ya sabemos como somos los soñadores: impotentes, frustrados, sumisos hasta la humillación, masoquistas ante lo real que se nos opone con una resistencia invencible. Por supuesto, nuestro soñador siguió discretamente a la chica por la calle, sin ninguna mala intención, como el Piskariev de Nikolai Gogol (1809-1852), el pintor, que persiguió a su enamorada encontrada al azar en la Avenida Nievski, descubriendo con horror que vivía en un burdel. Lo que luego hizo Piskariev fue lo mismo que el protagonista de "Noches blancas": soñar, pero, en el caso dramático y límite del personaje gogoliano, éste durmió días y noches, para soñar contra la realidad sórdida. Murió durmiendo. 
 Nuestro soñador dostoyevskiano salva a la joven de un caballero borracho que la persigue con malas intenciones, y surge la conversación. El narrador confiesa tener veintiséis años aunque nunca ha conocido a ninguna mujer: "¿Puede usted creer que nunca he hablado con una mujer, nunca jamás? ¿que no he conocido a ninguna? Ahora bien, todos los días sueño que por fin voy a encontrar a alguien. ¡Si supiera usted cuántas veces he estado enamorado de esa manera!... De nadie, de un ideal, de la mujer con que se sueña. En mis sueños compongo novelas enteras" (Поверите ли, ни одной женщины, никогда, никогда! Никакого знакомства! и только мечтаю каждый день, что наконец-то когда-нибудь я встречу кого-нибудь. Ах, если б вы знали, сколько раз я был влюблен таким образом!... Да ни в кого, в идеал, в ту, которая приснится во сне. Я создаю в мечтах целые романы). La chica comprende el mal psicológico del pobre soñador: "Me río porque es usted su propio enemigo" (я смеюсь тому, что вы сами себе враг). Sigmund Freud estableció la categoría de la melancolía como forma de autoagresión, de pulsión de muerte. El protagonista de "Белые ночи" vive en la alienación creada por un yo ideal que intenta complacer una libido inconsciente fuertemente reprimida atenazando al yo bajo una imaginación castradora. Y la violencia de esa realidad sustitutiva del sueño exige mantener la esperanza de un nuevo encuentro: "Escuche. Perdona que se lo diga otra vez, pero no puedo dejar de venir aquí mañana. Soy un soñador. Hay en mí tan poca vida real, los momentos como éste, como el de ahora, son para mí tan raros que me es imposible no repetirlos en mis sueños. Voy a soñar con usted toda la noche, toda la semana, todo el año. Mañana vendré aquí sin falta, aquí mismo, a este mismo sitio, a esta misma hora, y seré feliz recordando el día de hoy" (Послушайте, послушайте! — прервал я ее. — Простите, если я вам скажу опять что-нибудь такое... Но вот что: я не могу не прийти сюда завтра. Я мечтатель; у меня так мало действительной жизни, что я такие минуты, как эту, как теперь, считаю так редко, что не могу не повторять этих минут в мечтаньях. Я промечтаю об вас целую ночь, целую неделю, весь год. Я непременно приду сюда завтра, именно сюда, на это же место, именно в этот час, и буду счастлив, припоминая вчерашнее). 

 La segunda noche descubre la confesión vital (literaturizada) del muchacho, un tipo soñador (тип мечтатель) y el nombre de ella: Nastenka ( Меня зовут — Настенька). El soñador estrafalario se entrega a la "Diosa Fantasía" (богиня фантазия) -en expresión del primer poeta romántico ruso Vasili Zhukovski (1783-1852)-, al salir del trabajo, en esa hora en que el día declina. Rico de vida. Pero, ¿qué vida? Una descripción perfecta de neurosis y enajenación realiza el autor de este ciudadano anónimo y perturbado, ignorado por todos y anhelante de no se sabe qué. Pero "la aridez y la tristeza se adueñan del alma de nuestro héroe" (está narrando en tercera persona su propia vida) aunque la imaginación desbordante retorna. Enumera una serie desordenada de esas imágenes, asociadas con la literatura o la música, y, algo extrañamente nietzscheano surge en su pensamiento: "Pero hasta que llegue ese momento amenazador nuestro héroe no desea nada, porque está por encima del deseo, porque está saciado, porque es artista de su propia vida y se forja cada hora según su propia voluntad" (Но покамест еще не настало оно, это грозное время, — он ничего не желает, потому что он выше желаний, потому что с ним всё, потому что он пресыщен, потому что он сам художник своей жизни и творит ее себе каждый час по новому произволу). La voluntad de artista creando la propia vida, pero finalmente reconoce que el amor verdadero es inalcanzable en estas quimeras que nada tienen que ver con la verdadera vida, por muy esplendorosas que sean, y que ha malgastado sus años mejores, asintiendo a la afirmación de Nastenka: "Oiga, ¿sabe que no es bueno vivir así en absoluto" (Послушайте, знаете ли, что это вовсе нехорошо так жить?). Y el delirio neurótico se disuelve tras el encuentro con Nastenka: "¿Y ya con qué voy a soñar, cuando he sido tan feliz despierto? ¡Bendita sea usted... por haberme dado la posibilidad de decir que he vivido al menos dos noches de mi vida" (и о чем мечтать будет мне, когда я уже наяву подле вас был так счастлив! О, будьте благословенны, вы, милая девушка, за то, что не отвергли меня с первого раза, за то, что уже я могу сказать, что я жил хоть два вечера в моей жизни!)

 Hasta este momento, el capítulo correspondiente a la segunda noche ha sido el "aria" del Soñador, un tenor ligero, con breves duetos con la "soprano". Sin embargo, Nastenka le pide consejo -fraternal-. Se interrumpe la numeración de las noches, y el lector asiste a la "Historia de Nastenka" (История Настеньки). La muchacha narra acontecimientos vitales, donde antes su interlocutor se limitaba a describir emociones vagas y fantaseadas. Nastenka pertenece al mundo de la acción, a diferencia de su acompañante. El lector descubre que la joven tiene diecisiete años, vive con su abuela, medio ciega, y tras unas travesuras que no conocemos, "la abuela me llamó una mañana y me dijo que como era ciega no podía vigilarme. Tomó, pues, un imperdible y prendió mi vestido al suyo, diciendo que así pasaríamos lo que nos quedara de vida si yo no sentaba cabeza. Trabajar, leer, estudiar, todo lo hacía junto a la abuela" (Вот в это время я и нашалила; уж что я сделала — я вам не скажу; довольно того, что проступок был небольшой. Только бабушка подозвала меня к себе в одно утро и сказала, что так как она слепа, то за мной не усмотрит, взяла булавку и пришпилила мое платье к своему, да тут и сказала, что так мы будем всю жизнь сидеть, если, разумеется, я не сделаюсь лучше. Одним словом, в первое время отойти никак нельзя было: и работай, и читай, и учись). El hecho de la prisión o encierro de la heroína remite a los cuentos de hadas. Cenicienta, la Bella Durmiente o las Siete Princesas Encerradas, son representaciones del arquetipo de la Doncella, la feminidad en espera de rescate, o sea, de la consumación sexual y la madurez emocional. El rescatador llegó en la figura de un inquilino joven del desván que alquilaba la abuela en su casa de madera. La muchacha empezó a turbarse con el recién llegado, y surgió en ella el amor. El inquilino les prestaba libros de Walter Scott y Aleksandr Pushkin que la nieta leía a la abuela. Una tarde las llevó a la ópera a ver "Il Barbiere di Siviglia" de Rossini. Nastenka adelgazaba y se consumía por amor. Y al descubrir que el hombre iba a regresar a Moscú, decidió presentarse en su cuarto, para escapar con él. El inquilino prometió regresar en un año y casarse con ella, cuando tuviera medios de vida para mantener un hogar. Justo se había cumplido el año y Nastenka le esperaba en el mismo muelle en el que se despidieron, y donde ahora ella había encontrado al soñador, al, que con gran burla del destino, la mujer que le había despertado de su ensoñación delirante, la que por fin le hacía regresar a la vida, resulta que ahora le pedía ayuda para localizar a "otro", a su verdadero amor. 
 El soñador propone escribirle una carta al amado ausente y entregarla él mismo en casa de unos familiares de la chica, conocida también por el antiguo inquilino.

 La noche tercera está contada al día siguiente en que ella no acudió a la cita por la lluvia. "Ayer fue nuestra tercera entrevista, nuestra tercera noche blanca.
¡Pero hay que ver cómo la alegría y la felicidad embellecen al hombre! ¡Cómo hierve de amor el corazón! Es como si uno quisiera fundir su propio corazón con el corazón de otro, como si quisiera que todo se regocijara, que todo riera. ¡Y qué contagiosa es esa alegría!" (Вчера было наше третье свиданье, наша третья белая ночь...
Однако, как радость и счастие делают человека прекрасным! как кипит сердце любовью! Кажется, хочешь излить всё свое сердце в другое сердце, хочешь, чтоб всё было весело, всё смеялось. И как заразительна эта радость!)
 Él (maldito nombre sin rostro) no vino, ella (Nastenka) quedó triste, "comprendió al fin que yo la amaba y buscaba cobijo en mi pobre amor. Es que cuando somos desgraciados sentimos más agudamente la desgracia ajena. El sentimiento no se dispersa, sino que se reconcentra" (что, кажется, поняла наконец, что люблю ее, и сжалилась над моей бедной любовью. Так, когда мы несчастны, мы сильнее чувствуем несчастие других; чувство не разбивается, а сосредоточивается...)
 
 ¡Qué azares la vida retuerce para que quienes aman corran en pos de quienes no les corresponden! El soñador, por definición, ama el amor, porque no tiene a nadie. Es un escultor de palabras, imágenes y emociones sin modelo alguno. En el aire desnudo de materia y deseo halla el ensoñador su nido, en las ramas más altas del árbol más frágil. Puedes caminar, correr, volar, en pos de esa estatua de la amada, pero si algún día encuentras la modelo a la que tu obra imitó sin saberlo, sabrás que ama a otro. Que toda línea, volumen, forma de esa escultura es sólo viento que se desvanece. Nastenka busca la consumación sexual de su amor material, pero su enamorado platónico huye de ella. Sospechar alguna malformación, disfunción eréctil, impotencia (coeundi, erigerandi, generandi), homosexualidad, o, simplemente, fealdad, sublimada en el impulso poético de la imaginación alienante, parece verosímil. Mas toda gran literatura es siempre elegantemente elíptica. La elipsis narrativa es una suerte de desplazamiento inconsciente. Dostoyevski protege a su héroe autobiográfico de conjeturas patológicas de su conducta.

 La cuarta noche fue aciaga. Tanta claridad en el cielo no podía ser beneficiosa para un alma melancólica como la del soñador masoquista, tímidamente obsequioso. "¡Dios mío, cómo ha terminado todo esto! ¡Qué fin ha tenido!" (Боже, как всё это кончилось! Чем всё это кончилось!). "Terminar" (кончиться), extraño verbo. En sentido estricto, sólo la muerte es terminación, y acaso no lo sea si Dios nos ama, y nos lleva al otro lado para empezar la nueva vida, mas todo eso es dudoso. Los hombres tienen miedo de morir, de terminar, y por eso no se suicidan, amarrados a una vida de sufrimientos y decepciones, y siempre albergan la esperanza de un nuevo recomenzar. El soñador no pertenece al reino de las terminaciones, sino de las esperanzas, lo contrario de los finales. La esperanza es un inicio que no empieza, un comienzo postergado en ansiedad poética, en desesperación lírica, en ensoñación infantil. Nastenka irrumpe en el reino de los inicios que ya no se esperan, sino que suceden, y ese territorio es el tiempo que concluye con el fracaso de las ilusiones. En el ámbito de lo real la espera tiene límites, aunque en el de la fantasía, la Diosa Fantasía, la esperanza es ilimitada, religiosa, se dirige a otro mundo, que jamás tendrá acá su asiento. Nastenka arrancó al Soñador de la esfera de lo postergado y lo enfrentó al dominio de lo efectivo: si él, el otro, regresa, se acabó la espera, la fantasía, el amor.

 La carta del inquilino amado no llegó. Y Nastenka decide olvidar ese amor de desván, de adolescencia. El Soñador confiesa su amor por la señorita, aunque sea una ilusión: "Esto es quimérico, lo sé, pero la quiero a usted, Nastenka. Eso es lo que pasa. Ahora ya lo sabe usted todo" (Это несбыточно, но я вас люблю, Настенька! вот что! Ну, теперь всё сказано!). La inmadura e inexperta muchacha da esperanzas al solitario: "Yo le quiero a él, pero esto pasará, esto tiene que pasar. Es imposible que no pase, está pasando ya, lo siento... ¿Quién sabe? ¿Quizás termine hoy mismo, porque le odio, porque se ha reído de mí, mientras que usted ha llorado aquí conmigo, porque usted no me hubiera repudiado como él lo ha hecho, porque usted me quiere y él no, porque, en suma, yo le quiero a usted... ¡Sí, le quiero! Le quiero porque es usted mejor que él, porque es usted más noble que él, porque, porque él..." (Я его люблю; но это пройдет, это должно пройти это не может не пройти; уж проходит, я слышу... Почем знать, может быть, сегодня же кончится, потому что я его ненавижу, потому что он надо мной насмеялся, тогда как вы плакали здесь вместе со мною, потому что вы не отвергли бы меня, как он, потому что вы любите, а он не любил меня, потому что я вас, наконец, люблю сама... да, люблю! люблю, как вы меня любите; я же ведь сама еще прежде вам это сказала, вы сами слышали, — потому люблю, что вы лучше его, потому, что вы благороднее его, потому, потому, что он...) ¿Esto es lo máximo a lo que un soñador puede aspirar: a ser segundo plato de una amada rechazada por otro? Los chicos comienzan a hablar de matrimonio. El soñador es pobre, sólo tiene 1200 rublos. Tienen que llevarse a la abuela y a Matriona y a Fiokla (criadas), y Nastenka arrebatada pide al soñador que ocupe el desván de su casa, como nuevo inquilino. Cuando están despidiéndose una sombra de un joven que se acerca, un saludo, y un grito de ella: era él. "Me quedé de pie y les miré como si estuviera muerto" (Я стоял и смотрел на них как убитый). Se alejaron de la mano mientras el joven perdedor les seguía con la vista.

 El último capitulo es "La mañana" (Утро), un epílogo otoñal: "Mis noches terminaron con una mañana. El día estaba feo. Llovía y la lluvia golpeaba tristemente en mis cristales. Mi cuarto estaba oscuro y el patio sombrío. La cabeza me dolía y me daba vueltas. La fiebre se iba adueñando de mi cuerpo" (Мои ночи кончились утром. День был нехороший. Шел дождь и уныло стучал в мои стекла; в комнатке было темно, на дворе пасмурно. Голова у меня болела и кружилась; лихорадка прокрадывалась по моим членам). Matriona anuncia la llegada de una carta (Письмо к тебе, батюшка, по городской почте, почтарь принес, — проговорила надо мною Матрена.
— Письмо! от кого? — закричал я, вскакивая со стула.
— А не ведаю, батюшка, посмотри, может, там и написано от кого). La carta de perdón de Nastenka, dice que quiere al soñador, y que se casa con el inquilino. El protagonista, nuestro protagonista, el que vive los restos de la vida de los otros, llora, y escucha que Matriona ha quitado todas las telarañas del techo, y que aproveche para casarse, e invitar a mucha gente, antes de que el techo se ensucie otra vez (А паутину-то я всю с потолка сняла; теперь хоть женись, гостей созывай, так в ту ж пору...) ¡Oh, nuestra vida, que se va llenando de telas de araña, de hilos que nos sujetan hechos de esperanzas incumplidas, de proyectos frustrados, de personas perdidas, de felicidad desvanecida! La inocente ternura de Matriona y nuestro héroe que la contempla: "Miré a Matriona... Era todavía una vieja joven y vigorosa. Pero no sé por qué, de repente, se me figuró apagada de vista, arrugada de piel, encorvada, decrépita. No sé por qué me pareció de pronto que mi cuarto había envejecido tanto como Matriona" (А паутину-то я всю с потолка сняла; теперь хоть женись, гостей созывай, так в ту ж пору...)

 Quince años pasaron. El soñador yacía en la misma pieza con la misma Matriona, con una vida tan sombría y melancólica, eternamente agradecido a esos instantes de felicidad vividos junto a Nastenka, aunque él no fuera ni siquiera el protagonista de esa historia de amor. El amor existió en la vida del soñador, existió en la realidad, "ese minuto de bienaventuranza que diste a otro corazón solitario y agradecido" (да будешь ты благословенна за минуту блаженства и счастия, которое ты дала другому, одинокому, благодарному сердцу!) ¡Oh, el agradecimiento (благодарность) a la vida, incluso a pesar de que luego nos deja heridos, y nos priva de la dicha, y se nos va...! ¡Cómo la lengua rusa usa la palabra благодарность (blagodarnost), pues el agradecer es el vincular corazones, más allá de las pasiones e intereses, de la separación y el fracaso! 

 ¡Callad, lectores, escuchad las últimas palabras de Dostoyevski, de su soñador, volviendo a los versos introductorios de Turgueniev!:

 "¡Dios mío! ¡Sólo un momento de bienaventuranza! Pero, ¿acaso eso es poco para toda una vida humana?"
 (Боже мой! Целая минута блаженства! Да разве этого мало хоть бы и на всю жизнь человеческую?..)

 Да здравствует Россия!

Francisco Huertas Hernández
23-24 agosto de 2025