domingo, 15 de marzo de 2020

Debate sobre la Historia de la Ética. Alumnos de 4º ESO A-C & Francisco Huertas Hernández. Valores Éticos. Debate Mayéutico creado en clase. IES Dr. Balmis. Alicante. 2019-2020


Debate sobre la Historia de la Ética
Alumnos de 4º ESO A-C & Francisco Huertas Hernández
Valores Éticos
Debate Mayéutico creado en clase. IES Dr. Balmis
Alicante. 2019-2020




"12 Angry Men" (1957). Sidney Lumet
"12 hombres sin piedad" es una película norteamericana basada en un guión para TV de Reginald Rose.
"La película trata sobre el juicio de un homicidio en el que 12 hombres tienen que deliberar sobre el futuro de un muchacho, dictaminando si es culpable o inocente del asesinato de su padre. Si hay alguna duda razonable deben emitir un veredicto de "no culpable". Si se le encuentra culpable, será sentenciado a muerte.
Las pruebas apuntan a que es culpable, por lo que 11 de los 12 miembros del jurado así lo dictaminan, pero el miembro número 8 (Henry Fonda) tiene en cuenta diferentes argumentos que se han citado en el juicio, y hace que surja la duda sobre la culpabilidad del muchacho. Poco a poco, el miembro número 8 hace que los demás vayan cambiando de opinión y que éstos se den cuenta de otros factores que no se habían analizado en el juicio" (Wikipedia)
Es una película ideal para entender el método socrático. El diálogo y la argumentación racional de 12 personas que no se conocen y buscan la verdad acerca de un homicidio. La mayoría se conforman con la verosimilitud (apariencia) de las pruebas, pero uno de ellos (Jurado nº 8) hará dudar al resto con sus preguntas. Aunque los componentes del jurado se resisten a la argumentación acabarán uno a uno reconociendo la falta de evidencia de las pruebas, y obteniendo, mal que les pese, un conocimiento que se hallaba escondido en su interior. La dialéctica y la mayéutica socráticas están presentes en el film

 No es mi propósito como profesor este curso explicar a los principales autores de la Historia de la Ética, sino a partir de algunos conceptos relevantes desencadenar un debate en clase, en el que la argumentación de los alumnos sea lo importante. Parece que en el trimestre anterior se consiguió más o menos.

Esquema "Intelectualismo moral. Sócrates" (1)
4º ESO A. 2 marzo 2020
Pizarra escrita por Sabrina Belarbi

 El lunes 2 de marzo de 2020 comenzó el tercer trimestre en 4º ESO A. Mi idea es discutir algunos conceptos importantes de los principales autores de la historia de la ética: Sócrates, Platón, Aristóteles, Epicuro, Utilitarismo, Kant. Empezamos con Sócrates el fundador de la ética, como estudio de la virtud, mediante el método del diálogo.
 Aida Maciá respondió a mi pregunta sobre qué era el intelectualismo moral -teoría ética de Sócrates- diciendo que consiste en que "si conoces el bien no haces el mal". En discusiones posteriores quedó claro que el mal es la ignorancia, según el autor griego. Por tanto el bien es la sabiduría, y el bien es la virtud (ἀρετή, areté). En el debate en el que participaron, que yo recuerde, Nerea Infantes, Nico Rostomashvili, Marcos Alonso, Alí Bouguelmouna, entre otros, hubo poca precisión. La clase acabó con la pregunta de si el bien puede ser egoísta

Esquema "Intelectualismo moral. Sócrates" (1)
4º ESO C. 5 marzo 2020
Pizarra escrita por Paula Gallego

 Fue el jueves 5 de marzo de 2020 cuando iniciamos la tercera evaluación en 4º ESO C. La misma interrogación acerca del intelectualismo moral de Sócrates. Alejandro Navarro respondió que se puede definir como "quien conoce el bien no puede realizar el mal", pero algo pasó en la discusión posterior que Paula Gallego, sin que yo lo advirtiera borró "puede" y puso "debe". Desde el punto de vista socrático no es correcto. Precisamente por la relación entre conocimiento y voluntad. En Sócrates la voluntad queda sometida al conocimiento. Sin embargo se planteó si en esta teoría el que actúa y sabe "depende de (su) voluntad o de (su) conocimiento". Primero sabe, claro. Pero, ¿una persona puede hacer lo contrario de lo que sabe que es bueno? Parece que la experiencia nos dice que sí. Hubo una polémica acalorada sobre esta cuestión. Saril Dahal defendía el punto de vista intelectualista socrático: es el conocimiento lo primero y lo que determina nuestra acción o elección. Pero Roberto Riquelme mantenía la opinión contraria, el punto de vista voluntarista: la voluntad (libertad) decide en última instancia, y nos lo ilustró con la analogía del vehículo: el conocimiento equivale a las ruedas, pero la voluntad es el volante. Yo aplaudí esta semejanza, aunque ahora en el silencio del salón y con los pájaros cantando en el jardín creo que la voluntad sería más bien la gasolina, lo que mueve el vehículo, el impulso.
 Así acabó esta sesión en la que hubo mucha animación.

Sócrates (Σωκράτης) (470 a. C.-399 a. C.). Busto
Filósofo ateniense, maestro de Platón
Sócrates, el maestro de Platón, defendió que era posible alcanzar la virtud (ἀρετή) y el bien (ἀγαθόν), mediante el conocimiento. Esta teoría se llama intelectualismo moral: es bueno quien conoce teóricamente el bien, y malo es el ignorante, que desconoce el bien. Y el conocimiento se obtenía por medio del diálogo oral con otras personas. Esto lo hacía el maestro en las plazas y palestras atenienses. La búsqueda de las definiciones de las virtudes era un proceso de intercambio de preguntas y respuestas en el que se alumbraba en la mente de los interlocutores la verdad. Esto lo denominaba mayéutica (μαιευτικός). Sócrates fue enemigo de la escritura, un maestro de virtud, que fue fiel a su voz interior (δαίμων) y sus principios, pagando con la muerte por una condena injusta su existencia íntegra y austera. No conoció riquezas ni comodidades, y de él cuenta Platón casi todo lo que sabemos del maestro

Esquema "Intelectualismo moral. Sócrates" (1)
4º ESO C. 5 marzo 2020
Kyara Palazón posa junto a la pizarra llevando en la mano las carpetas de clase

Esquema "Intelectualismo moral: el Diálogo. Sócrates" (2)
4º ESO C. 12 marzo 2020
Pizarra

 Puede decirse que la clase del jueves 12 de marzo de 2020 en 4º ESO C fue muy densa en ideas. Siguiendo con Sócrates hoy tocaba reflexionar sobre la dialéctica (debate). La palabra griega διαλεκτική (dialektiké) significa "técnica o arte de la conversación (diálogo)", y es un término, que con distintos significados, recorre la historia de la filosofía desde Heráclito, Sócrates y Platón a Hegel o Marx. Gerson Urbina definió "diálogo" como "intercambio de ideas de forma ordenada, oral o escrita". Roberto Riquelme dio una definición parecida. Hind Hattoum dio una acepción sencilla y acertada: "mantener una conversación con otra/s persona/s". Mohand Abderrahmane escribió en árabe el nombre Hind (هند). Un tercer y alambicado significado fue ofrecido a la limón por Paula Gallego, Gerson Urbina y Alejandro Navarro: "postular una serie de argumentos (entre) dos o más personas"

Chiste: El diálogo socrático
El ἔλεγχος (elenjos) es el elemento central del diálogo socrático. Consiste en que un interlocutor A plantea una tesis, y el interlocutor B lo refuta (contradice), sometiendo a examen (discusión) la alternativa. El interlocutor A añade nuevos argumentos a su tesis teniendo en cuenta la refutación, pero cae en contradicción, con lo que su tesis se demuestra falsa. Sócrates era el interlocutor B, el refutador, aunque solía preguntar primero hasta llevar al interlocutor a la contradicción, con lo que sus compañeros de diálogo (discípulos o rivales sofistas) acababan reconociendo su ignorancia (la misma de la que alardeaba el propio Sócrates -"Solo sé que no sé nada"- con actitud irónica, aunque sí que sabía "acorralar" con su dialéctica a los que con él hablaban) Ese momento del diálogo en que los interlocutores quedaban como imbéciles se producía cuando eran incapaces de dar una definición precisa del tema del que habían partido. 
La εἰρωνεία (ironía) era el disimulo o ignorancia fingida por Sócrates como parte de su método dialéctico. Empezaba encumbrando al interlocutor para darle confianza y que expusiera su tesis, que, luego, como hemos visto, era refutada.
La mayéutica (μαιευτικός) era el paso de sacar de la mente -mediante las preguntas- del interlocutor lo que ignoraba saber. 
Los primeros Diálogos escritos por Platón sobre Sócrates se denominan "socráticos" porque presentan al Maestro buscando definir ciertas virtudes (valentía, piedad, amistad...) pero terminan sin llegar a ninguna definición. Son "aporéticos" (no conclusivos). Una ἀπορία (aporía) es una contradicción o paradoja sin solución

 Ya había bastantes definiciones, así que pasé a preguntar por las ventajas del diálogo. Alejandro Navarro señaló que "aprender de los demás". Gerson Urbina: "analizar desde otro/s punto/s de vista". Aquí el diálogo parecía concebirse como la apertura al otro, como una "alteridad" (descubrimiento que el “yo” hace del “otro”) en la línea de Emmanuel Lévinas. Paula Gallego cambió de tercio y habló de "evitar un conflicto" como ventaja principal del diálogo. Una orientación más práctica, sin duda. Alejandro Ganchala y Paula Gallego añadieron que permite "expresar sentimientos racionalmente". Un enfoque más psicológico. Y Saril (सरिल) Dahal vino a incluir todas las respuestas anteriores como una forma de "comunicación". Una perspectiva semiótica.  

 Las desventajas del diálogo se expusieron a continuación. Alejandro Ganchala comentó la posibilidad de "perder el control del razonamiento". No sabemos si se refería a las falacias o al dominio de un interlocutor sobre otro. Curiosamente Gerson Urbina manifestó que "desencadenar un conflicto (malentendido)" podía ser otro aspecto negativo. La desconfianza en el lenguaje, la ambigüedad y polisemia de las lenguas naturales, y el contexto que modifica el mensaje de mil maneras insospechadas pueden ser la causa. Precisamente Alejandro Navarro introdujo en término "malentendido". Ian Torres advirtió que uno de los peros del diálogo es ser dogmático, "que solo te importa tu opinión".   De repente salió el "perfeccionismo" y expliqué que es una distorsión que ocasiona sufrimiento (en psicología, el perfeccionismo consiste en la creencia de que se puede y se debe alcanzar la perfección. En su modalidad patológica es la convicción de que cualquier cosa por debajo de un ideal de perfección es inaceptable)
 Así concluyó otra sesión mayéutica muy dinámica.

Reginald Rose: "Doce hombres sin piedad"
Dirección: Gustavo Pérez Puig
Estudio 1
TVE. 1973
Un hito en la historia de la televisión en España esta adaptación sublime con interpretaciones magistrales de los más grandes actores. El duelo entre José María Rodero y José Bódalo debería estudiarse en todas las escuelas de arte dramático.
El debate tiene un objetivo: la verdad. A veces la vida depende de las pruebas. Como dijo Friedrich Nietzsche: "No hay hechos, solo interpretaciones". Esas pruebas solo pueden discutirse como argumentos verbales


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Comentarios de nuestros lectores / Complementos:


- Francisco Huertas Hernández: "La Historia de la Ética es la larga búsqueda de una justificación racional (o, incluso, emocional) al comportamiento humano. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿En qué nos basamos? Mejor dicho: ¿en qué nos debemos basar?
 La ἀρετή primero fue en Homero una excelencia heroica, una fuerza o inteligencia. Más tarde Sócrates la identificó con el cuidado del alma para hacernos mejores espiritualmente. El bien pasó a ser algo que medía nuestras acciones. Platón situó el Bien como ideal absoluto al que tiende la educación humana y, por tanto, nuestra alma racional. Si llegamos a conocer ese Bien Absoluto o Idea de Bien podremos ser buenos (exactamente el mismo intelectualismo moral socrático) en nuestra vida particular y pública, es decir, como ciudadanos. Solo los conocedores del Bien pueden impartirlo en el Estado, gobernando. ¡Poder para los filósofos, pues!. Aristóteles trajo un bien más modesto adecuado a la finalidad humana (intelecto) y presidido por la moderación (término medio) en la elección. Epicuro identificó bien y placer, aunque no era un libertino, como sus enemigos pretendieron. El cristianismo identificó Bien y Dios (algo ya intuible en Platón) 
 Y Kant modificó el punto de vista: no es el Bien el objeto de la ética, y el propósito de la vida humama, sino el "deber", que es nuestra encarnación como seres inteligibles puros, y, de esa manera, viene a ser la única manifestacion de nuestra libertad. Solo somos libres en la medida en que nos damos deberes (racionales) que son universales (para todos) y necesarios (no admiten situaciones ni excepciones). Ese deber no es múltiple sino uno solo: se llama "imperativo categórico" y es una fórmula vacía que debemos rellenar. Nos dice que somos fines (tenemos dignidad) y no medios, y que nuestros actos deben poder ser racionalmente queridos por cualquier otra persona. Y si el utilitarismo de Stuart Mill llevó el bien (de nuevo) a la utilidad de la mayoría en un cálculo puramente mercantil, con Nietzsche se acabó la fiesta de los moralistas: todos los valores morales son una forma de dominio, una mentira, una interpretación enferma de decadentes que odian la vida (fuerza, poder, devenir, cuerpo, placer, creación). 
 Y, sin embargo, en la post-verdad aún hay criterios de acción
 Hoy 15 de marzo de 2020, en el cumpleaños de mi padre, digo que la humanidad por primera vez en su historia se ha unido ante un enemigo común (y que no viene del espacio exterior): el coronavirus. Salvar a las personas ha pasado a ser la exigencia moral de médicos, enfermeros, de la policía y el ejército, de los gobiernos. Ya no la puta economía con su exigencia ciega de beneficio (maximización). Por primera vez en la historia de la humanidad somos un solo país frente a la enfermedad invasora. Y tenemos valores aún. Tenemos ética. Sí a la vida"



7 comentarios:

ACORAZADO CINÉFILO dijo...

La Historia de la Ética es la larga búsqueda de una justificación racional (o, incluso, emocional) al comportamiento humano. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿En qué nos basamos? , mejor, dicho: ¿en qué nos debemos basar?. La ἀρετή primero fue en Homero una excelencia heroica, una fuerza o inteligencia. Más tarde Sócrates la identificó con el cuidado del alma para hacernos mejores espiritualmente. El bien pasó a ser algo que medía nuestras acciones. Platón situó el Bien como ideal absoluto al que tiende la educación humana y, por tanto, nuestra alma racional. Si llegamos a conocer ese Bien Absoluto o Idea de Bien podremos ser buenos (exactamente el mismo intelectualismo moral socrático) en nuestra vida particular y pública, es decir, como ciudadanos. Solo los conocedores del Bien pueden impartirlo en el Estado, gobernando. ¡Poder para los filósofos, pues!. Aristóteles trajo un bien más modesto adecuado a la finalidad humana (intelecto) y presidido por la moderación (término medio) en la elección. Epicuro identificó bien y placer, aunque no era un libertino, como sus enemigos pretendieron. El cristianismo identificó Bien y Dios (algo ya intuible en Platón). Y Kant modificó el punto de vista: no es el Bien el objeto de la ética, y el propósito de la vida humama, sino el "deber", que es nuestra encarnación como seres inteligibles puros, y, de esa manera, viene a ser la única manifestacion de nuestra libertad. Solo somos libres en la medida en que nos damos deberes (racionales) que son universales (para todos) y necesarios (no admiten situaciones ni excepciones). Ese deber no es múltiple sino uno solo: se llama "imperativo categórico" y es una fórmula vacía que debemos rellenar. Nos dice que somos fines y no medios, y que nuestros actos deben poder ser racionalmente queridos por cualquier otra persona. Y si el utilitarismo de Stuart Mill llevó el bien (de nuevo) a la utilidad de la mayoría en un cálculo puramente mercantil, con Nietzsche se acabó la fiesta de los moralistas: todos los valores morales son una forma de dominio, una mentira, una interpretación enferma de decadentes que odian la vida (fuerza, poder, devenir, cuerpo, placer, creación). Y, sin embargo, en la post-verdad aún hay criterios de acción. Hoy 15 de marzo de 2020, en el cumpleaños de mi padre, digo que la humanidad por primera vez en su historia se ha unido ante un enemigo común (y que no viene del espacio exterior): el coronavirus. Salvar a las personas ha pasado a ser la exigencia moral de médicos, enfermeros, de la policía y el ejército, de los gobiernos. Ya no la puta economía con su exigencia ciega de beneficio (maximización). Por primera vez en la historia de la humanidad somos un solo país frente a la enfermedad invasora. Y tenemos valores aún. Tenemos ética. Sí a la vida

Unknown dijo...

Alucino. Este hombre y sus alumnos son unos máquinas

Estrella dijo...

Sigues con tu gran labor. Una pena que, con el confinamiento al que estamos sometidos por el virus, ya no puedan disfrutar presencialmente de cómo les "exprimes" sus cerebros. Aunque seguro que por otras vías, les harás un seguimiento como estamos haciendo todos.
Quedan semanas duras, lo haremos lo mejor posible, porque si es por indicaciones de los de arriba, nos podemos quedar esperando... Apelaremos a nuestra profesionalidad, a ver si también nos aplauden cuando vuelvan los niños a las aulas, jeje.
Ah y gracias por poner la película dentro. La veré. Un abrazo.

Estrella dijo...

Francisco. Acabo de ver la versión de Estudio 1 de esta obra. Qué recuerdos cuando de pequeños veíamos este programa, porque estuvo hasta principios de los 80,creo recordar.
Bufff, qué maravilla, todos los actores están en estado de gracia. Es sublime la presentación de cada uno por número de jurado, la expresión que ponen, me encanta. Y el duelo como dices tú entre Rodero y Bódalo es magistral. Pero todos están enormes, ese Sancho Gracia macarrilla es buenísimo, así como los apocados Manuel Alexandre, Pedro Osinaga y demás. Grandes actores, ya fallecidos, que no debemos olvidar y que me retrotraen a mi infancia. Creo que la hornada de jovenzuelos guaperas americanos y españoles sin apenas formación de ahora deberían beber de estos grandes, con método, presencia, actitud, dicción y saber estar.
Y relacionándolo con lo que has escrito sobre Ética en 4o, esta obra es un ejemplo de cómo una persona no se deja llevar por el borreguismo, por apariencias, ni prejuicios y, con el uso de argumentación y razón, como decía Sócrates, va haciendo dudar a los 11 restantes sobre la autoría del asesinato. Y con preguntas (mayéutica, como explicas tú muy bien) va sacando las ideas de sus compañeros.
Película para estudiar, desde luego. Esa evolución de un polo a otro poquito a poco mediante otro tipo de pruebas, es insuperable. Me alegra haberla visto esta noche.

Lluís Bonet dijo...

Eres mi modelo, te admiro. Y tengo ganas de conocerte en persona. Hoy tengo que dejar preparados el material y actividades que deben realizar y enviar a lo largo de la semana confinada: catalán de 4o ESO, catalán de 2o bachillerato y... Medios de comunicación- cine!!!!! Tengo hacer una pequeña historia de la historia del cine (tela marinera), el lenguaje cinematográfico ( otra tela...). La profesora que sustituyo ya colgó material y actividades en Moodle, pero lo ampliaré... con video-grabación. Al menos me divertiré, y seguro que se partirán de risa. Los colgaré en mi canal de Youtube. Y lo compartiré. Los profesores estos días tenemos que tener mucha paciencia, creatividad para realizar las clases confinados. La parte buena es que no me podrán interrumpir. Podrán no verme o leerme. Ellos mismos, tendrán que enviarme trabajos. Un abrazo Francisco, Estrella y compañía.

Estrella dijo...

Lluís. Si quieres, te puede servir mi presentación sobre Cine para adolescentes. No sé si llegaste a verla, la publicó Francisco. Estará en Comunicados, fue a principios de febrero creo.
Yo también utilizando plataformas que están bloqueadas o ralentizadas por la saturación. A seguir... Un abrazo.

Lluís Bonet dijo...

Voy a ver, gracias Estrella.