domingo, 13 de junio de 2021

"Los atracadores" (1962). Francesc Rovira i Beleta. Cine noir neorrealista barcelonés y Pena de Muerte. Francisco Huertas Hernández

"Los atracadores" (1962). Francesc Rovira i Beleta
Cine noir neorrealista barcelonés y Pena de Muerte
Francisco Huertas Hernández

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos), Vidal Ayuste, "Señorito" (Pierre Brice) y Ramón Orea Bellido, "Chico Ramón" (Manuel Gil). El primer atraco. Una farmacia en el cruce entre las calles Amílcar y el Passeig de Maragall, entre Vilapicina y La Sagrera -el barrio de Ramón, como se explica en la novela-, a más de 2 kms de la Sagrada Familia, donde se reúnen tras el robo.
La presencia de Barcelona, de la ciudad -tanto en la obra literaria como en la cinematográfica- da "realismo", aunque Saló y Rovira Beleta "traicionan" el tono documental un par de veces

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: P. E. Films S. A. (Productores Exhibidores Films S. A.)

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Telegrama Postal del Capitán General de Barcelona al Ilustrísimo Sr. Director de la Prisión Celular de Barcelona: Sentencia de Pena de Muerte mediante Garrote Vil a Carmelo Barrachina Sánchez, por delitos de atraco a mano armada y asesinato. Capitanía General de la 4ª Región. Barcelona 21 de junio de 1961

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Sonia Bruno, la chica de la fábrica, enamorada en silencio del guapo obrero Ramón. No tiene diálogos en la película. Contempla y espera.
Sonia Bruno, de nombre verdadero María Antonia Oyamburu Bruno (Barcelona, 1945) es una actriz catalana que debutó en el cine con este etéreo papel. Hizo pocas películas porque se retiró al casarse en 1969 con el futbolista del Real Madrid, Pirri. Recibió la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos a la mejor actriz en 1966 con "El juego de la oca" (1966) de Manuel Summers, y en 1967 con "Oscuros sueños de agosto" (1967) de Miguel Picazo.
Un personaje silente, que ama platónicamente a Ramón. Obrera, como él, en la fábrica de productos químicos Nevín, en La Sagrera (Esta información procede de la novela). En la imagen vemos la placa de la calle Marqués del Duero, que es la Avenida del Paralelo

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón Orea Bellido, "un muchacho como otro cualquiera" (Manuel Gil)
Manuel Gil Huidobro (1933) es un actor riojano que tuvo como primer éxito el film "Botón de ancla" (1961) de Miguel Lluch (remake de la película de 1948 de Ramón Torrado) junto al Dúo Dinámico. Aunque ha trabajado en Italia y México, "Los atracadores" sigue siendo su mejor film.

La novela de Tomás Salvador comienza así:
"No estaba asustado. Bueno, no mucho... No lo sabía.
No sabía nada. Corría porque le daba la gana. Corría así, de esta manera... Corría, estaba corriendo. No sabía si estaba cansado. No sabía nada. Ni siquiera donde estaba. Había empezado y debería terminar. Todos los músculos de su cuerpo jugaban a ser nervios. Y los nervios jugaban a ser músculos. Y los pies eran como las manos. Y las manos le colgaban a los lados, como racimos"

 "Los atracadores" es una extraordinaria película de cine policiaco (noir) con tintes neorrealistas dirigida por el gran Francisco Rovira Beleta en 1961 y estrenada en 1962. Basada en la novela homónima de Tomás Salvador, publicada en 1955, se divide en 3 partes: "Inquietud", "Violencia" y "Muerte".  
 Segundo film de la trilogía de cine negro, tras "Hay un camino a la derecha" (1953) y "El expreso de Andalucía" (1956)
 
"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: Pierre Brice
Pierre Louis Le Bris (1929-2015), conocido como Pierre Brice, fue un actor y cantante francés conocido por las películas que filmó en la República Federal Alemana sobre las novelas del oeste de Karl May interpretando al indio Winnetou. 
Pero el actor que corre al principio del film es Manuel Gil, es decir, Ramón

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón (Manuel Gil) corre, sin saber por qué, al salir de la fábrica. Un símbolo de libertad y de rebeldía, lo que viene a ser lo mismo, porque toda libertad -al menos en sentido negativo, como decía Isaiah Berlin- es rebelarse contra algo o alguien. La imagen del rebelde corriendo la tenemos en "Les 400 coups" (1959) de François Truffaut, con el famosísimo travelling del niño corriendo hacia el mar. A su vez Truffaut parece que se inspiró en "Rashōmon" (1950) de Akira Kurosawa. Por citar otras dos carreras célebres, tenemos "The Loneliness of the Long Distance Runner" (1962) de Tony Richardson, en la que un joven de un Reformatorio corre larga distancia en competiciones deportivas ensimismándose en sus recuerdos y pensamientos. Y la comercial "Forrest Gump" (1994) de Robert Zemeckis, con Tom Hanks recorriendo Estados Unidos en una mega marathon que dura 3 años. El correr sin fin

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: Julián Mateos
Julián Mateos Pérez (1938-1996) fue un actor y productor extremeño, que comenzó su trayectoria cinematográfica en Barcelona, con títulos como "Juventud a la intemperie" (1961) de Ignacio F. Iquino. Su éxito llegó con "Young Sánchez" (1963) de Mario Camus, "Los Flamencos" (1968) de Jesús Yagüe, y "La Celestina" (1970) de César Fernández Ardavín. Como productor es responsable de varios clásicos del cine español: "Los santos inocentes" (1984) de Mario Camus, o "El viaje a ninguna parte" (1986) de Fernando Fernán Gómez.
Ramón (Manuel Gil) atravesando en su carrera las calles de Barcelona. Aquí vemos a la izquierda la entrada al Funicular de Montjuich en la Estación de Metro de la Avinguda del Paral·lel (Paralelo, en los tiempos de Franco), hoy de la Línea 2 y 3

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: Agnès Spaak
Agnès Spaak (1944) es una actriz francesa, hermana de Catherine e hija de Charles Spaak. Ha intervenido en producciones francesas e italianas y coproducciones con España.
Ramón (Manuel Gil) sigue su carrera por el Paral·lel, la Avenida de los Teatros de Barcelona

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: Con la colaboración de Enrique Guitart y María Asquerino

Enric Guitart i Matas (1909-1999), actor de teatro y cine barcelonés. Su voz está doblada en el film. Rovira Beleta cuenta en la entrevista con Carlos Benpar lo siguiente:
"Guitart es un actor de teatro estupendo y cuando le dije que lo doblaría lo tomó como un insulto. No entendía que cogiera un actor de teatro para luego doblarlo. Le dije que lo sentía mucho, pero que así quería hacerlo porque su físico me gustaba mucho, pero su voz no tanto como la de José María Ovies, que por aquel entonces era el jefe de doblaje de la Metro en España. El rostro y la mirada de Guitart con la voz de Ovies formaban el personaje ideal. Pero Guitart no se quedó contento con mis explicaciones y me puso un pleito, que se arregló compensándole con la publicación de una foto suya a toda plana en Primer Plano. Ahora somos muy buenos amigos. Creo que dio muy bien su personaje de tipo con una extraordinaria fama de honradez y que es un sinvergüenza, que tiene su fulana"

Dulce Nombre de María Urdiaín Muro, conocida como María Asquerino (1925-2013) fue una actriz madrileña. Se dio a conocer con su papel en "Surcos" (1951) de José Antonio Nieves Conde, y trabajó con Luis Buñuel en "Ese oscuro objeto del deseo" (1977) y Fernando Fernán Gómez en "Mambrú se fue a la guerra" (1986), "El mar y el tiempo" (1989), y "Fuera de juego" (1991). Sus últimas películas fueron importantes: "Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto" (1995) de Agustín Díaz Yanes, "Muertos de risa" (1999) y "La comunidad" (2000) de Álex de la Iglesia, y "Tiovivo c. 1950" (2004) de José Luis Garci. Su labor en el teatro fue muy reconocida

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: Adaptación de la novela de Tomás Salvador
Guion y Diálogos de Francisco de A. Rovira Beleta y Manuel María Saló Vilanova
Manuel Maria Saló i Vilanova (1918-1993) fue un ilustrador, cartelista de cine y guionista barcelonés. Asociado a Francesc Rovira i Beleta, con el que escribió muchos guiones: "Luna de sangre" (1950), "Hay un camino a la derecha" (1953), "Once pares de botas" (1954), "Familia provisional" (1955), "Expreso de Andalucía" (1956); "Historias de la Feria" (1957), "Altas variedades" (1960), "Los atracadores" (1961), y "La dama del alba" (1965)

Tomás Salvador Espeso (Villada 1921 - Barcelona 1984)
Novelista y periodista de origen palentino arraigado en Barcelona. Padre de la novela policial (criminal) en España. Participó en la Guerra Civil en el bando republicano -vivía en Madrid- en la las "levas del biberón", con 17 años. Fue hecho prisionero e internado en un campo de concentración en Soria. En 1941 se enroló en la División Azul para combatir contra la URSS con el ejército alemán. Fue Inspector de la Brigada Político-Social (policía secreta) en Barcelona, el cuerpo policial encargado de la represión de la disidencia política y social. Esto le convirtió en uno de los "policías-escritores" de la época (como Tomás Gil Llamas , autor de "Brigada Criminal" (1955)-. Su serie de tres novelas policiacas compuesta por "El charco" (1953), "Los atracadores" (1955), y "El atentado" (1960), que ganó el Premio Planeta, son, según Vázquez de Parga, plasmación del "crimen en sí y la conducta criminal". En estas tres obras Salvador ofrece un conocimiento exhaustivo del hampa barcelonesa -esa "Tierra Negra" de la zona portuaria en la que Ramón conoce al Señorito y a Compare Cachas-.
Hoy este autor está olvidado, y en su momento fue criticado por su descuido formal por críticos como Eugenio de Nora, por su estilo "crudo y directo", cuya espontaneidad merma la calidad del texto. Parece que al Inspector Salvador no le preocupaba tal cosa: "lo que tiene importancia es el fondo, la forma no importa", "el escritor debe ser primitivo, grosero en su impulso", lo cual no impide que personajes como el Señorito tengan un halo filosófico de corte existencialista con reflexiones bien profundas.
Por otra parte, con "La Nave" (1959) introdujo el género de la ciencia ficción en la narrativa española.
Tomás Salvador colaboró en "La Vanguardia", y creó Ediciones Marte, ayudando a jóvenes autores como Javier Tomeo. Sus últimos años de vida los pasó regentando un quiosco de prensa en la Plaza de Cataluña, donde vivía desde los años 40.

Fuente: Tomás Salvador: "Los atracadores". Prólogo de Javier Sánchez Zapatero. Editorial Salto de Página. Primera Edición. Madrid. 2014

Tomás Salvador: "Los atracadores"
Luis de Caralt. Barcelona. 1955
Primera edición
En la famosa cuestión de la relación entre literatura y cine abundan los tópicos: "de una mala novela sale una buena película", "de una buena novela sale una mala película". En este caso tanto la novela, como, sobre todo, el film son espléndidos. Saló y Rovira Beleta "reducen" los personajes y algunas y tramas por necesidades temporales y de lenguaje visual. Incluso observamos en la novela un contenido erótico ("Compare Cachas" viola a la esposa -Matilde- de un amigo suyo de infancia que le acoge en su casa) y violento (los tres amigos apalean vagabundos y homosexuales) ausente en el largometraje. El retrato psicológico del burgués, el obrero y el marginal (golfo) en la obra literaria está perfilado individualmente por capítulos, y adquieren presencia los padres de los tres personajes. Se mantiene la estructura de las 3 secciones: -"Libro de la Inquietud", "Libro de la Violencia" y "Libro de la Muerte"-.
Rovira Beleta y Saló, en la película, dieron más relevancia a la investigación policial, con un tono casi documental, mostrando las pesquisas, con una voz en off que resalta el magnífico trabajo de la policía en los laboratorios, archivos y departamentos de balística, lo que refuerza el tono admonitorio moralizante de la novela

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: Música de Federico Martínez Tudó
Frederic Martínez i Tudó (Barcelona 1907-1975) fue un médico y músico barcelonés, productor musical y compositor de bandas sonoras de películas. Licenciado en medicina, a la vez que ejercía de médico desde 1942 compuso bandas sonoras de películas y dos revistas musicales. Asimismo, en 1962 creó la Cooperativa Cinematográfica Constelación, que produjo algunos films de los que componía las bandas sonoras. Entre 1960 y 1970 colaboró en cortometrajes documentales turísticos de las productoras Herga Films, Teletecnicine Internacional y Apolo Films. Trabajó fundamentalmente por Francisco Rovira Beleta y Josep Maria Forn".

Para "Los atracadores" Martínez Tudó creó una bella partitura inspirada en la incipiente Nouvelle Vague francesa (Jean Constantin), con un melodismo orquestal muy marcado en los créditos. Las instrumentaciones de cada parte del film son éstas: 1- Inquietud (piano) E. Arguedas; 2- Violencia (Solovox) S. Albalat; 3- Muerte (guitarra) M. Cubedo. Todo ello sirve como ilustración sonora de las fechorías, vacíos existenciales y anhelos de los protagonistas

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: Estudios Cinematográficos Orphea Films
Los Estudios Orphea (1932-1962) fueron creados en 1932 por Camille Lemoine y Josep-Maria Guillén-García y Francisco Elías, siendo los primeros sonoros de España. La productora Orphea Films de París, fundada en 1930, con Guillén-García como consejero. En mayo de 1932 tres camiones con material cinematográfico salieron de París con rumbo a Barcelona, al Palau de la Química (en el recinto de la Exposició Universal de Montjuïc), que el Ayuntamiento alquiló a la empresa francesa. 
En los Orphea se rodaron la primera película sonora española -"Carceleras" (1932). José Buchs- y catalana -"El cafè de la Marina" (1933). Domènec "Mingo" Pruna i Ozerans-. 
El 23 de octubre de 1933 se registra Distribución Orphea Films SA con el objetivo de "la distribución, arrendamiento o traspaso de las exclusivas que para la explotación de películas cinematográficas se pudieran obtener", con sucursales en Madrid, Valencia, Bilbao, Sevilla, Las Palmas y Palma de Mallorca. En 1934 se creó la filial Publi-Orphea, destinada al rodaje de cortos y documentales. Un año después, se constituyó formalmente en Madrid la sociedad gestora Estudios Cinematográficos Orphea Films, SA (ECOFSA).
Tras un incendio en febrero de 1936 que destruyó por completo el plató A. En la Guerra Civil (1936-1939) los Estudios Orphea fueron gestionados por el sindicato anarquista CNT/FAI, rodándose películas como "Aurora de Esperanza" (1937) de Antonio Sau, o "Barrios Bajos" (1937) de Pedro Puche.
En 1939 los Estudios Orphea pasan a ser propiedad del Ayuntamiento de Barcelona, aunque gestionados por Cinefoto. El nuevo régimen impone su ideología fascista nacional-católica. Se filma la primera película en color española: "En un rincón de España" (1949) de Jerónimo Mihura, con el sistema Cinefotocolor (inventado por el ingeniero Daniel Aragonés y Puig).
Durante el rodaje de "La bella Lola" -de Alfonso Balcázar, con Sara Montiel- el 28 de junio de 1962, se declaró un incendio en los estudios que acabó con ellos. Durante los 30 años de existencia, los Orphea se grabaron unas 150 películas en total.

El Palau de la Química (Avinguda del Montanyans. Barcelona), obra del arquitecto Antoni Sardà en 1927. Construido para l'Exposició Universal de Barcelona en 1929. Un incendio lo destruyó el 28 de junio de 1962.
Fue sede de los Estudios Cinematográficos Orphea Films.
Sobre lo que hay detrás del incendio -intencionado parece- se han especulado varias hipótesis: a) que el gobierno quería que la producción cinematográfica estuviera centralizada en Madrid; b) que el alcalde -¡casi vitalicio!- de Barcelona (1957-1973), José María de Porcioles Colomer (1903-1994) quería ampliar el recinto del Poble Espanyol de Montjuïc derribando el Palau de la Química.
Sea como fuere, hoy, donde se levantó el espléndido edificio de Antoni Sardà solamente hay un aparcamiento para autobuses

 "Los atracadores" es un dinámico ejercicio de disección de la etiología moral del crimen, es decir, de la enfermedad moral que empuja a ciertos jóvenes a transgredir los límites de las leyes. Rovira Beleta adapta fielmente, junto a Manuel Mª Saló una novela policial de Tomás Salvador del mismo título. Apoyado en una excelente fotografía en blanco y negro de Aurelio G. Larraya que "recorta" la "Tierra Negra" -nocturno reino del hampa barcelonesa en zona portuaria- y la ciudad de Barcelona -con su barrio Chino, Gótico, suburbios como La Sagrera, o el Ensanche-, y una afrancesada partitura de Federico Martínez Tudó, la cámara de Rovira se mueve con fluidez y poesía en angulacionesencuadres audaces y artísticos -zooms, contrapicados violentos, travellings, cámara subjetiva- que no distraen la precisa narración. Lo menos conseguido es el reparto, compuesto por actores guapos pero poco expresivos, a excepción de Julián Mateos, y algunos secundarios -con voces dobladas-.
 El mensaje moralizante -propio del cine franquista- estropea con su voz en off la trama criminal de Tomás Salvador, policía-escritor de la Brigada Social, que bien conoce el mundo sórdido del delito. Barcelona, como en otras películas de Rovira, es el marco neorrealista de muchos episodios reales de estos tres muchachos que, por aburrimiento existencial, deciden formar una Banda de atracadores, que, al disponer de pistolas, terminan matando, y, claro, pagan por ello, porque la censura no permitía el triunfo del mal o el fracaso del férreo régimen de orden militar moral católico. 
 Hay algunos apuntes sorprendentes, como la descripción pormenorizada de un ajusticiamiento militar por garrote vil, un año antes de "El verdugo" (1963) de Luis García Berlanga; referencias a Rafael Alberti (poeta comunista del 27 prohibidísimo por la dictadura), o el anarquismo; el adulterio e hipocresía de la alta burguesía y su doble moral; la prostitución; o la culpa social en el comportamiento criminal de los jóvenes. Aunque desaparecen la violación de "Compare Cachas" de la esposa de un amigo que le aloja en su casa, y las palizas a vagabundos y homosexuales, que sí están en la novela.

 "Los atracadores" es una de las mejores películas de cine negro hechas en España. Solo unos pequeños detalles impiden que sea una obra maestra definitiva del cine español y catalán, quizás cierto embrollo en el guion y la moralina que ensalza a la policía y el orden dictatorial

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Créditos: Director: Rovira-Beleta
Francesc Rovira i Beleta (Barcelona 1912-1999) fue un director de cine catalán. Su película más importante, "Los Tarantos" (1963) -filmada en la playa del Somorrostro de Barcelona con Carmen Amaya- estuvo a punto de ganar el Oscar a la mejor producción en lengua no inglesa. De nuevo, con otro film de temática flamenca, "El amor brujo" (1967) con Antonio Gades, fue nominado al Oscar. "No encontré rosas para mi madre" (1973), coproducción franco-italo-española, con Gina Lollobrigida, Danielle Darrieux, Concha Velasco, Susan Hampshire, Renaud Verley y Maribel Martín, fue su último largometraje destacable.
Fue productor y recibió galardones como la Creu de Sant Jordi en 1999, o la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes en 1994

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón Orea Bellido -"Chico Ramón"- (Manuel Gil), en el suelo de la "Tierra Negra" -zona marginal en el Puerto de Barcelona por la noche-. derribado por Carmelo Barrachina Sánchez -"Compare Cachas"- (Julián Mateos), con camisa de cuadros, y en el fondo, Vidal Ayuste -el "Señorito"-. Las 3 clases sociales: el obrero -Ramón-, el marginal o "golfo" -Cachas-, y el burgués -Señorito-.

Sobre la "Tierra Negra" escribe Tomás Salvador en la novela: "Ramón conocía, de nombre, aquella denominación. La famosa Tierra Negra había surgido muchas veces en las conversaciones juveniles, aunque, en realidad, nadie sabía demasiado acerca de ella. Sabía que era un trozo de anteplaya, en el puerto franco, detrás del Paralelo, refugio de maleantes y de busconas, ladrones de carbón e invertidos. Pero nunca había estado allí"

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Primera Parte de la novela y el film: Inquietud
Ramón (Manuel Gil) y Cachas (Julián Mateos)
La Inquietud es un estado de ánimo (individual o generacional, psicológico o social). Aunque Ramón parece, en principio, el protagonista, el centro de atención se desplaza al "jefe" de la banda, el "Señorito", ese estudiante de Derecho, hijo de prestigioso abogado de Barcelona. 

En la novela describe el estado de inquietud en una conversación -muy notables son los diálogos- entre Ramón y el Señorito: "Tú representas la inquietud -dice el Señorito-. No sabes lo que quieres, del mismo modo que yo no sé para lo que vales. Si yo lo supiera, te lo diría... Mira, Chico, la inquietud es esto: es no saber, no tener confianza, es desear hacer una cosa y empezarla con grandes ánimos para ir decayendo a medida que se avanza; inquietud es tener pocos años y sentirse viejos. Todos nosotros tenemos pocos años y sin embargo somos viejos. Somos una generación de viejos. Somos unos mierdas que antes de pensar en la vida sabíamos lo que era la muerte"

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, Cachas (Julián Mateos) y Señorito Vidal (Pierre Brice) miran al corredor derribado, el advenedizo Ramón

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos), "Chico Ramón" Orea Bellido (Manuel Gil) y "Señorito" Vidal Ayuste (Pierre Brice). O la fuerza, la duda y la inteligencia nihilista.
Vidal es "víctima de un descontento existencial que le conduce al nihilismo más absoluto", pero gracias "a su aspecto de triunfador -en la novela es alto y delgado, con un componente misógino-, a su elevada posición socio-económica y a su intelectual discurso" se impone como jefe de la banda. Una banda de atracadores que no se mueven por dinero sino por la aventura

Fuente: Tomás Salvador: "Los atracadores". Prólogo de Javier Sánchez Zapatero. Editorial Salto de Página. Primera Edición. Madrid. 2014

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos), "Chico Ramón" Orea Bellido (Manuel Gil) y "Señorito" Vidal Ayuste (Pierre Brice)

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Isabel (Agnès Spaak) y su hermano Ramón (Manuel Gil). Cena recalentada. La vida familiar en una vivienda de clase obrera: hacinamiento, falta de ventilación, escasez, falta de ilusiones

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón (Manuel Gil) en la Fábrica Nevín de La Sagrera (esta información procede directamente de la novela).
La "alienación" del trabajador Ramón tiene como compensación (válvula de escape) el fútbol o la aventura de lo "prohibido" (el delito)
La "alienación" (Entfremdete Arbeit, o Trabajo alienado, extrañado) entendida por Karl Marx (1818-1883) como separación del trabajador del objeto que produce. "Es un proceso por el cual el empleado se convierte en algo distinto al producto de su labor, el cual se transforma en una mercancía". La mercancía ha sido "creada" por el obrero y, sin embargo, pertenece y "enriquece" al dueño de la fábrica. Es la "usurpación" de la "plusvalía", ese valor añadido por el trabajo (manual) que el obrero "pone" para transformar la materia en mercancía

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
La chica de la fábrica (Sonia Bruno). Tan pasiva y etérea como un cuadro. Solamente pendiente de Ramón, ese "guapo" que trabaja a su lado

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"Chico Ramón" Orea Bellido (Manuel Gil), "Señorito" Vidal Ayuste (Pierre Brice) y Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos) en la playa de la Barceloneta

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos), "Chico Ramón" Orea Bellido (Manuel Gil) y "Señorito" Vidal Ayuste (Pierre Brice) atacando a las parejas que se "magrean" en las playas. "Chico Ramón" tras pegar al novio -en la novela se llama Juan- descubre sangre en sus manos, y pregunta: "¿Por qué hacemos esto?". Tomás Salvador en el libro concluye: "No quiso contestar (el "Señorito"). Era la inquietud. Se habían emborrachado de poder. Un poder pequeñito, pero suficiente, suficiente por el momento". Aún no han llegado las pistolas.
El nihilismo de los muchachos se expresa en pura destrucción, sin motivo ni razón. No hay ideales

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón (Manuel Gil) y Cachas (Julián Mateos)

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos), "Chico Ramón" Orea Bellido (Manuel Gil) y "Señorito" Vidal Ayuste (Pierre Brice) entran en un cine a ver una película llamada "Atraco Perfecto" con un casting falso. Un error de puesta en escena en un film tan realista como el de Rovira. No es la cinta de Stanley Kubrick, "The Killing" (1956), así traducida en España. Si nos fijamos bien observamos la autoparodia de Rovira: las caras del cartel recuerdan a nuestros protagonistas, anunciando sus inminentes fechorías

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"Señorito" Vidal Ayuste (Pierre Brice) y Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos) charlan (platican) mientras el otro compinche juega al fútbol.
"Pertenecía a la Asociación Deportiva Carranza... Tenían partidos de segunda regional todos los domingos por la mañana" se lee en la novela

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"Chico Ramón" Orea Bellido (Manuel Gil), Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos), y "Señorito" Vidal Ayuste (Pierre Brice) en el campo de fútbol.
Es curiosa la elección de estos cuerpos fuertes para la película frente a los cuerpos más enclenques de la novela. Perspectiva comercial, sin duda

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" (Pierre Brice) sirviendo de "cebo" para el primer golpe. Un sereno será la víctima

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos), "Señorito" (Pierre Brice), y, en retaguardia, "Chico Ramón" (Manuel Gil)
El 2, el 3 y el 1, son los nuevos nombres en clave de los atracadores.
Leemos en la novela: "Ramón, el Uno; Compare, el Dos. Y yo, el Tres. Está bien. Me gusta. Pueden algunos pensar que el número uno es el más importante, que es el primero; pero cuando una relación es definida, es decir, que tiene un número inalterable, el último es el más importante porque es el resumen de todos".

El atraco a la farmacia (de la calle Berlín, en la novela, cerca de unos descampados) es explicado así por Rovira en conversación con Benpar: "Es un travelling de retroceso mezclado con un movimiento de zoom. La cámara está muy elevada sobre la puerta de la farmacia gracias al desnivel de la calle Amílcar con el Passeig Maragall". Dice Benpar que el encuadre es muy bueno porque sitúa la farmacia en su entorno. Luego sigue en el mismo plano la huida de los tres atracadores.
Éste es el primer atraco, ya con dos armas (Ramón, el 1, no tiene aún) que inicia una pendiente peligrosa de autodestrucción social 

Fuente: Carlos Benpar: "Rovira-Beleta. El cine y el cineasta". Editorial Laertes. Barcelona. 2000

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos), "Señorito" (Pierre Brice), y "Chico Ramón" (Manuel Gil)
En la novela, tras el atraco a la farmacia, se reúnen en Les Corts, junto al Estadio de fútbol del Barcelona, pero en el film lo hacen junto a la Sagrada Familia

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Paulita, la madre de Vidal, junto a éste (Pierre Brice), y el padre, Alfredo (Enrique Guitart)
El conflicto familiar, la falta de comunicación, la hipocresía social de la alta burguesía

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" Vidal (Pierre Brice) se caracteriza por su mordacidad en las respuestas insolentes. Viste de blanco en su medio burgués, y de negro en sus incursiones delictivas

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Segunda parte: "Violencia"
Se reparten el botín -escaso- de la farmacia. Plano de billetes y monedas

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"Chico Ramón" (Manuel Gil), "Compare Cachas" (Julián Mateos) y "Señorito" Vidal Ayuste (Pierre Brice)

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Esteban Orea Belmonte. Inflador de globos en Almacenes Jorba. Padre de Ramón (Carlos Ibarzábal) desayuna. Sus hijos, Isabel (Agnès Spaak) y Anselmo (Alejo del Peral)
La familia obrera, contrapunto de la familia burguesa. En la novela está más desarrollada esta cuestión

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón (Manuel Gil), un nuevo delincuente lee la prensa con temor

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" (Pierre Brice) de espaldas, Leandra, y, al fondo, el simple de Cachas (Julián Mateos) en otro plano con gran profundidad de campo y soberbia iluminación

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El atemorizado "Chico Ramón" (Manuel Gil), siempre en retaguardia, y el impulsivo y animal "Compare Cachas" disparando a bocajarro

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
La "abuela" Leandra, la patrona, y el descarriado Carmelo "Cachas" (Julián Mateos). Una relación materno-filial. En la novela aparecen brevemente el duro padre de Carmelo, que lo echa de casa, y su madrastra, más compasiva

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón (Manuel Gil) y "Señorito" (Pierre Brice)
Escrúpulos de conciencia del obrero y amoralidad y falta de empatía psicopática del burgués frente al dolor causado. Observen la puesta en escena, con el cráneo en mitad del plano entre los dos: metáfora simple de la muerte que dan y recibirán

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón (Manuel Gil), de débil conciencia moral, y "Señorito" Vidal (Pierre Brice), amoral por resentimiento contra su padre hablan de las consecuencias de sus actos, los asesinatos

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Isabel y Vidal caminan con la gente y una banda de música militar por las calles de Barcelona en un travelling casi cenital

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Isabel (Agnès Spaak) & Vidal (Pierre Brice) toman una horchata en las Ramblas.
La historia de amor entre la chica de clase trabajadora -tejedora, según la novela- y el Señorito de los barrios altos es poco consistente. Él busca redimirse con una persona pura, aunque acepta un fatalismo de haber llegado demasiado tarde, como confiesa crípticamente en el paseo en Golondrina por el Puerto de Barcelona. Ella, deslumbrada por el porte y la clase del muchacho, amigo improbable de Ramón

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Ramón (Manuel Gil) busca al Señorito en la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona, recién inaugurada en la zona de Pedralbes en 1958

Facultat de Dret (Facultad de Derecho) en Pedralbes - Les Corts
Universidad de Barcelona
Avinguda Diagonal, 684. Barcelona
Edificio inaugurado en 1958 y diseñado en estilo racionalista por los arquitectos Pere López i Iñigo, Xavier Subías i Fagés, y Guillem Giráldez i Dávila   

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Isabel (Agnès Spaak) en el consultorio del Mago Bisbé

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El Mago Bisbé en su tintorería donde engaña a las chicas con sus "artes" drogándolas para que otros las violen. Un ejemplo de profundidad de campo en el encuadre fotografiado con unos matices de chiaroscuro formidables por Larraya.
Benpar en el libro de entrevistas al director afirma: "Agnès Spaak en la escena en la tintorería del Mago Bisbé está magnífica". Rovira aclara: "Toda esa parte del Mago Bisbé está basada en un hecho real. Hasta hace poco si pasabas por esa calle tan estrecha por encima de la Diagonal, la riera de Sant Miquel, todavía  estaba medio borrado el letrero de la tintorería". "¿Y qué hacía ese hombre?" inquiere Benpar. "Pues el Mago Bisbé llevaba chicas a su tintorería para leerles el futuro. Las emborrachaba un poco y se las pasaba a individuos con dinero, que eran presentados a esas chicas como lo que ellas necesitaban para empezar ese futuro que él les había predicho. La escena con Gustavo Re, que es uno de esos tipos, la hice un poco en broma, las chicas se ríen y todo eso porque si no la censura..."

Fuente: Carlos Benpar: "Rovira-Beleta. El cine y el cineasta". Editorial Laertes. Barcelona. 2000

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"Compare Cachas" (Julián Mateos), "Señorito" (Pierre Brice) y "Chico Ramón" (Manuel Gil)
Justicia extralegal o venganza. Un plano-contraplano en travelling con iluminación muy contrastada de luz y sombra (fabuloso trabajo de Aurelio G. Larraya). Una muestra del dominio cinematográfico del gran Rovira Beleta, ese director extraordinario menospreciado por la crítica

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" (Pierre Brice) en profundidad de campo, y detrás, "Cachas" (Julián Mateos) y "Chico Ramón" (Manuel Gil). Encuadre simétrico de preeminencia

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" (Pierre Brice) encañona a los clientes del "Meublé" (convertido en hotel por la censura) mirando a cámara. Son varios los planos frontales del film en los que un personaje mira al espectador -atravesando la cuarta pared-. Una interpelación directa al que mira en el cine

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" (Pierre Brice) que destaca por su apostura entre los estudiantes de Derecho -¡aunque uno lleve en la mano un libro de Geografía!- se muestra arrogante respecto a las noticias de la Banda de los Corteses y sus asesinatos a sangre fría. El "Señorito" podría ser un psicópata (marcado comportamiento antisocial, una empatía y unos remordimientos reducidos, y un carácter más bien desinhibido), pero, luego, sabremos que es "hijo del mal ejemplo", carente de amor paternal. ¿Y eso justifica sus actos? ¿Dejan de ser libres, voluntarios, sabedores de las consecuencias?
Por otro lado hay referencias a los anarquistas -quizás maquis- de los estudiantes

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Tercera Parte del Tríptico: "Muerte"
"Compare Cachas" (Julián Mateos) regresa al estudio borracho. La muerte es la expiación de la culpa. Es el final ejemplarizante del delito y el delincuente

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" (Pierre Brice) toca la guitarra. Un ejemplo de música diegética. La partitura "afrancesada" de Martínez Tudó en manos del actor francés. El "estudio" del Barrio Gótico donde se esconden los atracadores refleja cierto recargamiento: libros antiguos, esculturas...

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"Compare Cachas" (Julián Mateos) y El "Señorito" (Pierre Brice) tomando una barca en el Puerto 

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" (Pierre Brice), asustado, apunta con una pistola a "Compare Cachas" (Julián Mateos)
Eliminando "pruebas". Benpar señala: "el plano que no me gusta nada es otro más de esos planos imposibles... lo protagonizan unas joyas". Rovira responde: "A ti te podrá parecer imposible o estrambótico, pero es también un plano de situación. El Señorito y el Cachas están en la barca. El Señorito tira al agua primero las joyas y luego la pistola de El Cachas. Y gracias a tener la cámara debajo del agua vemos cómo se mueve el agua al caer el arma. Y seguimos viendo al Señorito que saca su pistola y duda en disparar sobre El Cachas, que está abstraído mirando las ondas que ha producido la pistola al caer. Eso produce, o debería producir, una gran inquietud... Todo en el mismo encuadre: ellos dos y la caída de las joyas y las pistolas. Es la única manera de hacerlo evitando el contraplano. No entiendo por qué te ha de molestar tanto que la cámara esté debajo del agua"

Fuente: Carlos Benpar: "Rovira-Beleta. El cine y el cineasta". Editorial Laertes. Barcelona. 2000

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Pasaje, entre la Plaça Reial y el carrer Ferran

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carrer Ferran (Calle Fernando)
"Calle del barrio Gótico de Barcelona, paralelo al mar, que se ha convertido una de las vías más emblemáticas de la ciudad. Desde 1910, enlaza la Rambla con la plaza de San Jaime fruto de un proyecto del Ayuntamiento de Barcelona durante la legislatura de 1820-23 proyectado por el arquitecto Josep Mas i Vila que pretendía unir la Rambla con el parque de la Ciudadela" (Wikipedia)
Barcelona es, tanto en la novela de Tomás Salvador, que sitúa geográficamente los hechos, como en la neorrealista película de Rovira, personaje vivo e histórico. La cámara se complace en mostrar la ciudad real, no un decorado de estudio

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Vidal Ayuste, el "Señorito" confiesa su "tormento" a la amante de su padre, Asunción Montal (María Asquerino)
"Mi padre ocultaba su doble vida bajo ese aire de dignidad que tanto admiré en él" declara trémulo Vidal. "Me sentí defraudado y solo". "Tú me habías hecho odiar a las mujeres" (este aspecto está mejor desarrollado en la novela, y en el film es uno de los puntos débiles del retrato psicológico del "Señorito". La excitación sexual y el temor/temblor y asco que experimenta por todas las mujeres que son siempre Asunción, la "otra madre edípica", que "arrebatar" al padre adúltero)
"Entonces decidí ser fuerte, duro. Emplear esa fuerza para dominar a los demás. Sí, estoy loco, y la culpa es vuestra", añade desesperado Vidal, un chico que en la novela tiene 18 años. El más joven de la Banda, pero el más "viejo" por el dolor, por el abandono de su padre, por la hipócrita clase social burguesa a la que pertenece. 

Este discurso de Vidal que no asume la responsabilidad de sus actos, sino que la transfiere a sus padres, a la sociedad entera -como luego, en fariseo acto de contrición hace el padre durante el juicio- supone la negación de la libertad humana, la misma que podría negar la legitimidad del orden social. Un régimen se perpetúa si quienes tienen que derribarlo no son conscientes de su libertad. Eso pasó con la dictadura militar (1936-1975) en España. 

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
El "Señorito" Vidal acorralado en la escalera de Asunción. Una secuencia magníficamente filmada con planos contrapicados del personaje descendiendo entre policías armados encima (contrapicado) y abajo (picado)

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Gobierno Militar de Barcelona donde se celebra el juicio. En la Plaza del Portal de la Paz, frente al Monumento a Colón se encuentra este edificio neoclásico de principios del S. XX. Construido en el solar del antiguo Convento de San Francisco, demolido en 1837. José Sans Forcadas, ingeniero militar, fue el autor del proyecto de edificio, que se inició en 1927 y se terminó en 1932 durante la Segunda República. 
¿Por qué se celebra el juicio contra la Banda de los Corteses en el Gobierno Militar? Carlos Benpar pregunta. Rovira Beleta dice: "Creo que por aquellos tiempos, al tratarse de un juicio contra una banda armada, se celebraba allí al juzgarse por "lo militar", como se decía entonces"

Fuente: Carlos Benpar: "Rovira-Beleta. El cine y el cineasta". Editorial Laertes. Barcelona. 2000

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Alfredo Ayuste (Enrique Guitart), el abogado que realiza un alegato en defensa de la moralidad durante el juicio militar a los compañeros de su hijo. Una trampa moralizante es culpar a la sociedad en forma abstracta de la conducta antisocial de sus jóvenes elementos. El discurso del orden patriarcal, pero paternalista, no reconoce la falta de libertad política, o la represión sexual, es decir, religiosa de esos jóvenes. No reconoce la explotación económica de esos rebeldes juveniles.

"La culpabilidad nace en la previa educación de los que deben cumplir las leyes" afirma retórico el abogado Ayuste. Luego sostiene que la existencia de las pistolas son una "invitación al crimen que todos nosotros hemos puesto en manos de los procesados". ¿Está cuestionando la industria de armamento? ¿Está cuestionando el monopolio legal de la violencia, descrito por Max Weber (1864-1920) como prerrogativa del Estado? No. "Ensalzando al "rebelde", al "hombre armado" hemos conseguido que en la mente de esos muchachos cualquier agresión se convierta en un acto de rebeldía". ¡Acabáramos: es el cine y las canciones de taberna, las coplas y los tangos, los que "idealizan" al criminal dándole un aire trágico y heroico! No se discute la autoridad de las Fuerzas del Orden para usar armas, matar si es preciso, ni de los jueces para condenar a muerte "legalmente". No se discute la "ilegalidad" del régimen político que juzga tras "rebelarse" militarmente (con armas, o sea, "alzamiento" como acuñaron los sublevados) contra las leyes de la República en un Golpe de Estado el 18 de julio de 1936, que, por resistencia del pueblo y de parte del Ejército, se transformó en cruenta Guerra Civil que duró 3 años.

No reconoce más que errores en el ejemplo de los padres, como él, que fue un adúltero, cuando el adulterio estaba castigado en el Código Penal franquista de 1944 en su Art. 428 así: “El marido que, sorprendiendo en adulterio a su mujer matare en el acto a los adúlteros o a alguno de ellos, o les causare cualquiera de las lesiones graves, será castigado con la pena de destierro. Si les produjere lesiones de otra clase, quedará, exento de pena”. 
Vergüenza de desigualdad machista criminal santificada por la Iglesia Católica y la Justicia Penal. La doble moral que permitía a los señores burgueses mantener un piso con su "querida" durante años sin afectar al núcleo familiar. Tomás Salvador y Rovira Beleta hacen acto de contrición: qué mal ejemplo el de estos provectos padres de la Patria para sus hijos. Pero, curiosamente, los que mueren son los hijos y no ellos

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas" (Julián Mateos). La gran interpretación del actor extremeño contrasta con la inexpresividad de sus colegas, Gil y Brice. 
Un hombre se enfrenta a la muerte. Como dijo el "Señorito" no es lo mismo la "muerte del otro" que la "muerte de uno mismo". El objeto o el sujeto, he ahí la cuestión. 
El materialista Epicuro (341-271 aC) intentó eliminar el miedo a la muerte de uno razonando que nada sentiremos cuando llegue pues no estaremos vivos, y la muerte es el fin de toda sensación y dolor. Así que según el filósofo griego hay que vivir felices porque la muerte no existe: si ella está, nosotros no estamos; y si estamos nosotros (vivos), ella no existe. Pero es el terror a la nada lo que propiamente llamamos "miedo a la muerte". Un terror anticipado, porque todo terror es una anticipación. Morir es "entrar en el no-ser (la nada)". Y, entonces, la vida se revela como "un paréntesis en medio de la nada". ¿Por qué los hombres y las mujeres temen la muerte? Epicuro no nos convence: nadie quiere morir. ¡Queremos vivir! ¡Queremos vivir siempre! Por eso la pena de muerte supone el mayor castigo: destruye el anhelo más profundo del ser humano: ser eterno, creerse eterno, ignorando el instante en que la vida cesará. Vivimos como si nunca fuésemos a morir. Ni el médico en su incierto pronóstico, ni el juez en su fatal sentencia hacen perder al hombre su fe en la eternidad de su mísera vida. El uno confía en la curación, el otro en el indulto

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Petardazos de niños en la calle Hospital en el travelling de alejamiento del furgón que conduce a Ramón. Es la verbena de San Juan. El solsticio de verano trae nueva vida (fuego) y apaga otra, en el devenir continuo de la naturaleza. La chica de la fábrica (Sonia Bruno) sigue mirando tan inmutable como siempre

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"Compare Cachas" (Julián Mateos)
El garrote vil fue un instrumento de ejecución, una máquina para la aplicación de la pena capital, típicamente española. Ilustrativa de la crueldad y la barbarie hispana estuvo en uso desde 1820 hasta 1978 cuando se abolió la pena de muerte en la Constitución de la restauración monárquica. "Las últimas ejecuciones con esta máquina fueron las de Salvador Puig Antich y Heinz Chez en 1974, durante la dictadura de Francisco Franco. También se usó en las provincias de ultramar españolas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas".
Yo digo: ¿por qué un hombre se arroga el derecho a juzgar a otro y quitarle la vida? ¿Por qué un juez frío en nombre de leyes frías mata a un hombre a sangre fría con ayuda de un verdugo con manos frías?

"Los atracadores" fue la primera película española en mostrar la crueldad de la pena de muerte con garrote vil, cuyo solo nombre es tan vil como su mecanismo y su concepción: quebrar el cuello de un ser humano

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Foto

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Cartel original. España
Dibujado por MacMacari Gómez Quibus (1926-2018), cartelista cinematográfico catalán, conocido artísticamente como “Mac". Su cartel de "Los Diez Mandamientos" (1956) impactó a Charlton Heston. Fue admirado por Kirk Douglas, Stanley Kramer, Marlon Brando, Sophia Loren, George Lucas, Sophia Loren, o Salvador Dalí. Con la década de los 80, y el vídeo provocando cierres de salas de cine, Mac terminó diseñando carátulas para vídeos. Fue condecorado con numerosos premios 

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"Les malfaiteurs"
Affiche. France
Cuenta el director en la entrevista con Carlos Benpar que Catherine Spaak dobló en la versión francesa a su hermana Agnès, "que era un poco patosa... (pero) muy dúctil... O sea que no era una maravilla, pero cumplía muy bien". Respecto a la escena del asalto al hotel, que, en realidad, era un "meublé" (hotel de citas sexuales), "el coproductor francés le añadió unos planos eróticos que no he visto nunca y que me consta que son malísimos. Quizás lo hizo para resarcirse de los seis años que la película había estado prohibida en Francia. Por su violencia, según dijeron, y que yo creo que fue una represalia por la actuación de nuestra censura con las películas francesas"

Fuente: Carlos Benpar: "Rovira-Beleta. El cine y el cineasta". Editorial Laertes. Barcelona. 2000 

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Cartel. México
Se puede apreciar en las ilustraciones el intento de dar erotismo al film, recordando la versión francesa arriba comentada por el director

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
"I malfattori"
Poster. Italia

Los atracadores
1962
España (Cataluña)
Dirección: Francisco Rovira Beleta
Guion: Francisco Rovira Beleta, Manuel María Saló Vilanova (Novela: Tomás Salvador)
Música: Federico Martínez Tudó
Fotografía: Aurelio G. Larraya (B&N)
Ayudante de dirección: Francisco Pérez-Dolz
Jefe de producción: Miguel Grau
Decorador: Juan Alberto
Montador: Juan Luis Oliver
Maquillador: Adrián Jaramillo
Estudios Cinematográficos Orphea Films S. A. (Barcelona)
Sistema de sonido: RCA Alta Fidelidad
Ingeniero de sonido: Carlos de la Riva
Laboratorios: Fotofilm S. A. E. (Barcelona)
Productora Productores Exhibidores Films Sociedad Anónima (PEFSA)

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Set: Manuel Gil, Pierre Brice y el director Francisco Rovira Beleta
Cuenta Rovira Beleta en el libro de Carlos Benpar que "Manolo Gil me parecía un pésimo actor, no sabía caminar", "que si lo miras bien es el protagonista, porque es quien empieza y termina la película". Carlos Benpar responde: "en cambio, en todos los planos que está en segundo término, en los atracos, tiene una crispación en las manos que se convierte en el punto de atención del encuadre... sobre todo en el plano que está vigilando la farmacia... (son unos gestos inquietantes) que se parecen mucho a los de Sterling Hayden en "Johnny Guitar"".
Respecto a Pierre Brice, dice Rovira: "desde el principio tenía muy claro que el Señorito debía ser Pierre Brice, a quien había visto en "Il Rosseto""

Fuente: Carlos Benpar: "Rovira-Beleta. El cine y el cineasta". Editorial Laertes. Barcelona. 2000

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Julián Mateos -con pistola-, Manuel Gil y Pierre Brice 

Fuente: Carlos Benpar: "Rovira-Beleta. El cine y el cineasta". Editorial Laertes. Barcelona. 2000

"Los atracadores" (1962). Francisco Rovira Beleta
Agnès Spaak y Francisco Rovira Beleta en el set de rodaje

Fuente: Carlos Benpar: "Rovira-Beleta. El cine y el cineasta". Editorial Laertes. Barcelona. 2000

Intérpretes (los nombres completos de los personajes están extraídos directamente de la novela):

Pierre Brice - Vidal Ayuste, El "Señorito"
Manuel Gil - Ramón Orea Bellido, "Chico Ramón"
Julián Mateos - Carmelo Barrachina Sánchez, "Compare Cachas"
Agnès Spaak - Isabel Orea Bellido, hermana de Ramón
Antonia Oyamburu Bruno (Sonia Bruno) - Chica de la fábrica
Rosa Fuster
Carlos Ibarzábal - Esteban Orea Belmonte. Inflador de globos en Almacenes Jorba. Padre de Ramón
Alejo del Peral - Anselmo Orea Bellido. Hermano de Ramón e Isabel
Mariano Martín - Entrenador de fútbol de Ramón
Carmen Pradillo
Carlos Miguel Solá - César
Camino Delgado - Deseada Bellido Martínez. Madre de Ramón, Isabel y Anselmo
Ana Morera
Gustavo Re - Cómplice del Mago Bisbé que acosa a Isabel
Joaquín Ferré - Sacerdote en la ejecución
Enrique Guitart - Alfredo Ayuste, Abogado. Padre de Vidal, el "Señorito"
María Asquerino - Asunción Montal, amante de Alfredo Ayuste
Florencio Calpe - Invitado de la fiesta
José Lifante - Policía
Isidro Novellas - Juan
José Palomo - Empleado del juzgado
Juan Torres - Taxista

Sinopsis:
Vidal y sus amigos Ramón y Carmelo, son unos pequeños delincuentes que se divierten asaltando farmacias. Al robar la recaudación de un cine cometen su primer asesinato y entonces, ya no podrán detener una carrera criminal que terminará trágicamente

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13 comentarios:

Anónimo dijo...

Fantástico estudio

antonio pardines dijo...

Es un magnífico film. En cuanto a tu estudio, no sé qué decir que no repita lo que ya he dicho en otras ocasiones, salvo que es para estudiar con detenimiento y, sin prisa, adentrarse en las distintas vías que van asomando a lo largo del texto. Volveré a leerlo: tiene mucha miga y un gran trabajo detrás. Tienes toda mi admiración, Francisco.

Francisco dijo...

Gracias Toño. Solo he de decir que tú eres mi referente en sabiduría cinematográfica, elegancia analitica y concisión sintética

Anónimo dijo...

Qué decir de este post. Se puede añadir algo mas? Yo no lo creo. Impresionante

Amante de cine dijo...

Buen post para una película no tan buena simplemente una más del montón , que recibió no mas de un 6.º 7 como critica general

Francisco dijo...

Amigo Domingo
Más vale ver la película que dejarse llevar por los gurus de la crítica. Es una cinta extraordinaria

Wildberry continua dijo...

Magnífico ensayo. Se intuye, una vez más, por la premisa y la minuciosa descripción, el pulso moderno e internacional del director. Hasta se vislumbran destellos de La naranja mecánica.
La novela también se ve muy interesante.
Gracias por traer esta película y por tu minucioso estudio.

Wildberry continua dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Francisco dijo...

Pues no lo había pensado. Pero es evidente que la violencia gratuita de esta banda juvenil es un claro precedente de A Clockwork Orange

Estrella dijo...

Qué trabajo e investigación. Tenía esta película en mente desde hace un tiempo, me interesa el cine de esa época catalán. Me gusta cómo analizas cada actor o el equipo que sale en los créditos, se aprende mucho. Sin duda es meritoria tu capacidad de análisis de las películas, deberían aparecer en revistas cinematográficas. Tengo muchas ganas de verla por lo que cuentas. Enhorabuena.

Estrella.

Francisco dijo...

Gracias Estrella. Esta película quizá sea la mejor del cine negro barcelonés. Y además es neorrealista. Debes verla. Te gustará

MaryHall dijo...

Poco puedo añadir a los comentarios precedentes.Es un magnífico análisis.Enhorabuena Francisco Huertas Hernández . Desmenuzas argumento, actores, acción y técnica con auténtico acierto -yo aun no he aprendido a extraer planos exactos, como haces tú-.La peli y la anterior que comentaste de este director las tengo que ver muy pronto.Además, como casi siempre, este tipo de historias noirs son un ilustrativo retablo de los tipos y clases sociales de una época determinada.Aquí la oscuridad del Franquismo lo ennegrece todi.Y es muy interesante que haya testimonios fílmicos de este calibre.

José Sánchez dijo...

Genial blog y análisis de esta pelicula, con que rigor se trata y se dan detalles poco conocidos, chapó. Una de las mejores peliculas de cine negro español sin dudarlo, con tres actores protagonistas diferentes entre si (como personajes y actores) pero que tenian química. Por cierto ¿Que fue del actor Manuel Gil? Me parece que era una de las figuras más interesantes de aquella época, tanto por sus interpretaciones con cierto carisma elegante como por su gran atractivo.