domingo, 1 de mayo de 2022

Письмо Татьяны к Онегину (Carta de Tatyana a Onegin). Reflexión: amor, soledad, sufrimiento. "Евгений Онегин" (1959). Роман Тихомиров. "Evgeny Onyegin" (1959). Roman Tijomirov. Adaptación de la ópera de Chaikovsky sobre la novela de Pushkin. Cuando Pushkin escribía, otro mundo luminoso y doliente... Francisco Huertas Hernández

Письмо Татьяны к Онегину (Carta de Tatyana a Onegin)
Reflexión sobre el amor, la soledad y el sufrimiento
"Евгений Онегин" (1959). Роман Тихомиров
"Evgeny Onyegin" (1959). Roman Tijomirov
Adaptación de la ópera de Chaikovsky sobre la novela de Pushkin
Cuando Pushkin escribía, otro mundo luminoso y doliente...
Francisco Huertas Hernández


















"Евгений Онегин" (1959). Роман Тихомиров
"Evgeny Onyegin" (1959). Roman Tijomirov
 Татьяна Ларина (поёт Галина Вишневская) (Ариадна Шенгелая) - Tatyana Larina (canta Galina Vishnevskaya) (Ariadna Shengelaya)
 Ольга Ларина (поёт Лариса Авдеева) (Светлана Немоляева) - Olga Larina (canta Larisa Avdeyeva) (Svetlana Nemolyayeva)
Евгений Онегин (поёт Евгений Кибкало) (Вадим Медведев) - Evgeny Onegin (canta Evgeny Kibkalo) (Vadim Medvedyev)
Владимир Ленский (поёт Антон Григорьев) (Игорь Озеров) - Vladimir Lensky (canta Anton Grigoryev) (Igor Ozerov)

"Eugene Onegin" es una película-ópera soviética sobre la novela (1825-1832) de Aleksandr S. Pushkin (1799-1837) y la ópera (1879) de Pyotr I. Chaikovsky (1840-1893). La música de la ópera se redujo a 108 minutos. Las principales partes solistas son interpretadas por las estrellas del Teatro Bolshoi de Moscú, dirigidos por Boris Jaikin: Galina Vishnevskaya (Tatyana), Larisa Avdeeva (Olga) y Evgeny Kibkalo (Onegin). 

La novela y la ópera nos llevan a la Rusia de principios del siglo XIX. La finca noble de los Larin. El vecino Vladimir Lensky viene a visitar a las hermanas Olga y Tatyana Larina y a su madre, y es aceptado como prometido de Olga. Éste les presenta a los Larin a su amigo, un ciudadano de San Petersburgo, un joven aburrido -"hombre superfluo" (лишний человек)-: Eugene Onegin. Tatyana se siente fatalmente atraída por el invitado. Experimenta nuevos sentimientos. Incapaz de contenerse, le escribe una carta a Onegin con una declaración de amor. En su próxima visita, él es educado pero frío. Onegin no corresponde al amor de Tatyana. Al ocioso Onegin no se le ocurre otra cosa que coquetear con Olga, la prometida de su amigo. Las cosas terminarán de la peor manera para la amistad de los dos jóvenes...

La novela en verso de Pushkin es una cumbre de la literatura rusa, y la adaptación musical de Chaikovsky, una de las dos más grandes óperas rusas (junto con "Boris Godunov" de Musorgsky).
En el XIII IFF de Edimburgo, en 1960, la película obtuvo un diploma. La intérprete del papel de Tatiana Larina, la actriz Ariadna Shengelaya, recibió el primer premio en el Festival de Cine de Moscú en 1959, así como el premio principal en el Festival de Cine de toda la Unión en Kiev.
Filmada en un espléndido color en los Lenfilm Estudios de Leningrado en 1958 fue acogida favorablemente. The Musical Times señaló que "visualmente, tuvo la ventaja de un elenco de actores jóvenes y guapos en los cuatro papeles principales, y en los secundarios también hubo algunos hermosos rostros rusos. Mientras que en el escenario operístico habitualmente nos ofrece una Tatyana razonablemente afable, una larga lista de corpulentos tenores y barítonos, que nos han hecho olvidar que Lensky y Onegin también deberían ser figuras románticas, como lo son aquí en las personas de Igor Ozerov y Vadim Medvedev, mientras que Ariadna Shengelaya [.. .] trajo un encanto eslavo virginal a Tatyana que difícilmente podría esperarse que rivalice con la prima donna más glamurosa"

Я к вам пишу — чего же боле?
Что я могу еще сказать?
Теперь, я знаю, в вашей воле
Меня презреньем наказать.
Но вы, к моей несчастной доле
Хоть каплю жалости храня,
Вы не оставите меня.
Сначала я молчать хотела;
Поверьте: моего стыда
Вы не узнали б никогда,
Когда б надежду я имела
Хоть редко, хоть в неделю раз
В деревне нашей видеть вас,
Чтоб только слышать ваши речи,
Вам слово молвить, и потом
Все думать, думать об одном
И день и ночь до новой встречи.
Но, говорят, вы нелюдим;
В глуши, в деревне всё вам скучно,
А мы… ничем мы не блестим,
Хоть вам и рады простодушно.

Зачем вы посетили нас?
В глуши забытого селенья
Я никогда не знала б вас,
Не знала б горького мученья.
Души неопытной волненья
Смирив со временем (как знать?),
По сердцу я нашла бы друга,
Была бы верная супруга
И добродетельная мать.

Другой!.. Нет, никому на свете
Не отдала бы сердца я!
То в вышнем суждено совете…
То воля неба: я твоя;
Вся жизнь моя была залогом
Свиданья верного с тобой;
Я знаю, ты мне послан богом,
До гроба ты хранитель мой…
Ты в сновиденьях мне являлся,
Незримый, ты мне был уж мил,
Твой чудный взгляд меня томил,
В душе твой голос раздавался
Давно… нет, это был не сон!
Ты чуть вошел, я вмиг узнала,
Вся обомлела, запылала
И в мыслях молвила: вот он!
Не правда ль? Я тебя слыхала:
Ты говорил со мной в тиши,
Когда я бедным помогала
Или молитвой услаждала
Тоску волнуемой души?

И в это самое мгновенье
Не ты ли, милое виденье,
В прозрачной темноте мелькнул,
Приникнул тихо к изголовью?
Не ты ль, с отрадой и любовью,
Слова надежды мне шепнул?
Кто ты, мой ангел ли хранитель,
Или коварный искуситель:
Мои сомненья разреши.
Быть может, это все пустое,
Обман неопытной души!
И суждено совсем иное…
Но так и быть! Судьбу мою
Отныне я тебе вручаю,
Перед тобою слезы лью,
Твоей защиты умоляю…
Вообрази: я здесь одна,
Никто меня не понимает,
Рассудок мой изнемогает,
И молча гибнуть я должна.
Я жду тебя: единым взором
Надежды сердца оживи
Иль сон тяжелый перерви,
Увы, заслуженным укором!

Кончаю! Страшно перечесть…
Стыдом и страхом замираю…
Но мне порукой ваша честь,
И смело ей себя вверяю…

Александр Сергеевич Пушкин (1799-1837): Письмо Татьяны к Онегину"Евгений Онегин" (1825-1832)

Os escribo ¿qué más
puedo deciros todavía?
Tal vez me despreciéis,
mas si sois compasivo
no me abandonaréis
a mi destino infortunado.
Yo quería callar. Creed:
nunca hubierais sabido mi vergüenza
si yo hubiera tenido la esperanza
de veros en la aldea alguna vez,
aun de tarde en tarde,
aunque tan sólo fuera para oíros,
para haber escuchado vuestra voz,
haberos dicho una palabra...
Pensar después, pensar lo mismo siempre;
de día y noche hasta mi nuevo encuentro.
Sois insociable, dicen.
Todo os aburre en nuestra aldea
y nuestra compañía no es brillante,
aunque nos es tan grato recibiros.

¿Para qué habéis venido a visitarnos?
En nuestra aldea solitaria
nunca os hubiera conocido
y no sabría nada
de este amargo tormento.
El tiempo calmaría
la inquietud de mi alma; el corazón
tal vez encontraría un buen amigo,
y hubiera sido entonces
esposa fiel y madre bondadosa.

¡Otro!..., pero no..., ¡no daría
mi corazón a nadie en este mundo!
Así está designado en las alturas,
es voluntad del cielo: yo soy tuya.
Toda mi vida ha sido prenda
de mi encuentro contigo.
Dios te ha enviado a mí, y hasta la tumba
tú serás mi custodio...
Te aparecías en mis sueños,
yo te amaba, invisible,
languidecía ante tus bellos ojos,
tus palabras sonaban en mi alma
desde hace tiempo... ¡No era sueño!
Cuando te vi, te conocí al instante;
pálida y temblorosa
¡es él! —pensé en silencio—.
¿No es verdad? Yo te oía
hablar conmigo en medio del silencio,
mientras daba limosnas a los pobres
o en la oración calmaba la tristeza
del alma atormentada.

Y en aquellos instantes
en una aparición, ¿no eras tú
a quien yo contemplaba reclinado
sobre la cabecera, con dulzura,
entre las sombras transparentes?
¿No eras tú, alegre y amoroso,
el que me susurrabas al oído
palabras de esperanza?
Seas mi ángel de la guarda,
seas malvado tentador,
resuélveme esta duda.
Tal vez es todo vano, es el engaño
de un corazón sin experiencia,
y está de otra manera designado...
¡Pero, aunque fuera así! Mi suerte
desde hoy te confío,
dejo correr mi llanto en tu presencia
y suplico tu amparo...
Ya ves: aquí estoy sola
y nadie me comprende,
mi juicio se consume,
debo morir callando.
Te espero:
que una sola mirada
devuelva la esperanza al corazón
o rompa el vano sueño
con un digno reproche.

Y termino. ¡Terrible
releer otra vez estas palabras;
me muero de temor y de vergüenza...!
Pero tu honor
es para mí una garantía
y a él me entrego confiada.

Аlexandr Sergeyevich Pushkin (1799-1837): Carta de Tatyana a Onegin. "Еugenio Onegin" (1825-1832). Traducción de María Francisca de Castro Gil

Monumento a Aleksandr S. Pushkin en el parque público Pushkin
Ciudad de México
Wikipedia

 Cuando Pushkin escribía, otro mundo luminoso y doliente... tan lejano del nuestro... el amor era un exaltado sentimiento romántico de entrega y fatalidad. Tatyana es uno de los personajes femeninos más profundos y hermosos de la literatura universal, la verdadera protagonista de la novela "Евгений Онегин" (Eugenio Onegin). Provinciana, atractiva, poética, decidida. Menos bella que su hermana Olga, como señala el poeta, es, evidentemente, más profunda. La nobleza espiritual de la joven se expresa en su famosa carta a Onegin, un gesto inconcebible en la época: ¡que una señorita fuese activa en declarar su amor a un hombre! Tatyana fue una niña salvaje, solitaria, introspectiva, que rechazaba el juego con los niños. Una "filósofa" que, no encontrando las "respuestas" en el mundo adulto -padres, niñera-, las busca en los libros -¡cuando los libros "revelaban" los secretos del mundo!-, porque su mundo externo de terratenientes rurales -esas clases ociosas de la época zarista- era vacío. Tatyana comparte con el hidalgo Alonso Quijano la necesidad de "salvar" el mundo de las apariencias, "trascender" la hipocresía, la vaciedad, la injusticia de los contemporáneos. Es una "inadaptada", una "rebelde", sedienta de verdad, o sea, de "amor", porque el amor no existe en la sociedad convencional. Tatyana Larina y Alonso Quijano "descubren" otro "mundo posible" en los libros: las "ideas platónicas" o "valores puros". Entonces vendrá la segunda parte: "vivir" esos "valores" en el mundo de las convenciones, y eso solo podrá hacerse destruyendo esas "convenciones": con la pluma que declara un amor apasionado o con la lanza que derriba "endriagos y gigantes".

 La "aparición" de Onegin, tan distinto -y distante- de los jóvenes acartonados que la chica conocía es una auténtica "επιφάνεια" (epifanía):

И в это самое мгновенье
Не ты ли, милое виденье,
В прозрачной темноте мелькнул,
Приникнул тихо к изголовью?
Не ты ль, с отрадой и любовью,
Слова надежды мне шепнул?
(Y en aquellos instantes
en una aparición, ¿no eras tú
a quien yo contemplaba reclinado
sobre la cabecera, con dulzura,
entre las sombras transparentes?
¿No eras tú, alegre y amoroso,
el que me susurrabas al oído
palabras de esperanza?)

 Onegin, como uno de los héroes de las novelas románticas que ha leído la muchacha, parece representar la libertad y la poesía, lo que impulsa a Tatyana a escribir la carta en la que le declara su amor sin límites, "saltándose" las convenciones que hacen de la mujer un elemento pasivo en el amor -y en la sociedad-: 

Я к вам пишу — чего же боле?
Что я могу еще сказать?
(Os escribo ¿qué más
puedo deciros todavía?)

 Que una mujer le escribiese a un hombre con los sentimientos que el hombre había atesorado para conquistar a las doncellas... eso era una "inmoralidad", una "audacia" inimaginable. Tatyana es una heroína, porque marca sus propias "reglas". El héroe crea su propio camino, desde Odiseo, desde Don Quijote... Su "ideal" es la única "ley". Y es el "amor" ese "ideal" que le "eleva" por encima de la cobardía, la pereza, la rutina, la mentira, la ignorancia de la sociedad. Tatyana es decidida:

Другой!.. Нет, никому на свете
Не отдала бы сердца я!
То в вышнем суждено совете…
То воля неба: я твоя
(¡Otro!..., pero no..., ¡no daría
mi corazón a nadie en este mundo!
Así está designado en las alturas,
es voluntad del cielo: yo soy tuya)

 La heroína está sola, con su corazón, con su ideal. Como Don Quijote en la llanura, como Odiseo en el mar. Mas la soledad es un "recogimiento" del mundo, o un "aislamiento" de él. En el primer caso, la soledad es libertad; en el segundo, prisión. Tatyana, como todo enamorado, no está sola:

Ты в сновиденьях мне являлся,
Незримый, ты мне был уж мил,
Твой чудный взгляд меня томил,
В душе твой голос раздавался
Давно… нет, это был не сон!
Ты чуть вошел, я вмиг узнала,
Вся обомлела, запылала
И в мыслях молвила: вот он!
(Te aparecías en mis sueños,
yo te amaba, invisible,
languidecía ante tus bellos ojos,
tus palabras sonaban en mi alma
desde hace tiempo... ¡No era sueño!
Cuando te vi, te conocí al instante;
pálida y temblorosa
¡es él! —pensé en silencio—)

 Quien ama recorre los espacios del sueño, donde las almas brillan despojadas de artificio. El sueño revela lo esencial, porque lo "amado" es puro. El sueño es la realización del deseo, afirma el psicoanálisis. Tatyana ama un "ideal", y, sin embargo, Onegin es material. Es el "hombre superfluo" -arquetipo de la literatura rusa del siglo XIX- el лишний человек (lishny chelovek), aristócrata, inteligente, sensible, idealista, pero, sobre todo, nihilista. Onegin no cree en nada. No cree en el amor. El amor es un "sueño ideal", una "entrega", una "certeza": el "mundo" está habitado por un "alma gemela". El amor ideal de Tatyana, el nihilismo desidealizado de Evgeny. Un abismo. Una "grieta vital" hecha de soledad y miedo. De sueños y decepciones.

  La "grieta vital" solo se "llena" con el amor -y la acción-, pero el amor es un rumor lejano. El amor como encuentro de dos soledades que desesperadamente se aman para escapar de la muerte y el vacío, destruye a los que aman -con rutina o ruptura-. Toda forma de amor -bien lo reveló Nietzsche- es una forma de egoísmo: amamos la imagen que nos formamos de la otra persona, la idealización "wertheriana" del amor es una proyección de nuestra bondad, ternura, ensoñación e instinto de dominio en otra persona que solo existe en nuestra voluntad. La "grieta vital" de la soledad y el vacío no pueden llenarse. Dios, la acción -incluyendo el sexo, el trabajo y el altruismo- o la cultura -el llamado "espíritu"- son los consuelos que inventamos para escapar del vacío del que provenimos y al que inexorablemente somos atraídos, como diría mi amigo Quirino Zangrilli: "Amiamo per sfuggire al vuoto da cui proveniamo e verso cui siamo inesorabilmente attratti".

 Pushkin no salva a ninguno de sus personajes. El "fatalismo" romántico identifica el amor con el sufrimiento, con la muerte, como consumación o límite del anhelo humano. Lensky muere, Olga queda "fuera de campo", Onegin es rechazado finalmente por Tatyana, cuando ya casada es una señora de San Petersburgo, sin amor, sin sueños, solo con convenciones...


"Евгений Онегин" (1959). Роман Тихомиров
"Evgeny Onyegin" (1959). Roman Tijomirov

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso y necesario

Inma dijo...

Maravilloso texto y, efectivamente, necesarias reflexiones

Laura dijo...


He de felicitarte por este trabajo tan complejo y, a la vez, tan espectacularmente bien explicado, como todos, pero además, he que felicitarte por todo cuanto nos instruyes en tantos sentidos a través de tu blog, con tus explicaciones, ilustraciones, vídeos etc. Me falta una felicitación especial, cargada de admiración, por tus extensos conocimientos y esas ganas de compartirlos.