martes, 5 de mayo de 2020

Discapacidad en el cine (2). Estrella Millán Sanjuán. Disability in Films - Cinéma et handicap. Profesora de Actividades físico-deportivas para Personas con Discapacidad

Discapacidad en el cine (2)
Estrella Millán Sanjuán
Disability in Films - Cinéma et handicap
Profesora de Actividades físico-deportivas para Personas con Discapacidad

UN RECORRIDO POR LA DISCAPACIDAD EN EL CINE 

Imágenes: Francisco Huertas Hernández





"Los santos inocentes" (1984). Mario Camus
Azarías (Paco Rabal) y "Milana bonita"

 Siguiendo la estela de la miseria y la discapacidad, hallamos la película dramática “Los santos inocentes” (1984). Basada en la novela homónima de Miguel Delibes, el escenario en que bucea es la Extremadura de los años 60, dictadura tardía, en los latifundios pertenecientes a los terratenientes que explotan a sus trabajadores, gente sin alfabetizar y que vive en condiciones lamentables. Azarías (Francisco Rabal) es el hermano mayor de Régula (Terele Pávez) y cuñado de Paco (Alfredo Landa), los guardeses de un cortijo. Convive con ellos porque no es autónomo, debido a su gran discapacidad intelectual. Es mayor, incapaz de trabajar (lo echaron de otro cortijo) y se dedica a hacer sus necesidades por donde le place y su máxima afición son las aves y cuidar a su sobrina que padece, aparentemente, una parálisis cerebral severa, que la lleva a estar casi en estado vegetal. Es el drama sobre el drama, Azarías es “un niño grande” dependiente de su familia, que es la única que puede atenderlo en un mundo, de nuevo, en que los poderes se desentienden de las clases humildes y más de las personas con deficiencias. 

"Los santos inocentes" (1984). Mario Camus
Señorito Iván (Juan Diego) y Paco, "el Bajo" (Alfredo Landa)

 Por otro lado, Paco “El bajo”, queda con una incapacidad permanente por romperse dos veces la misma pierna por la presión ejercida por el señorito para que le acompañe en sus cacerías, incluso con la escayola. “Se me ha vuelto a tronzar el hueso, señorito Iván. ¡Duele mucho, señorito!” le dice mirando hacia arriba con una impotencia que te revuelve las entrañas. Si escarbas en los ojos de Alfredo Landa, te topas con una generación inerme, desolada, que se rompió literal y metafóricamente, trabajando como animales. Observarlo andando con su muleta de por vida y su pierna retorcida por la degradación a que fue sometido y su mirada de resignación, es una de las imágenes más tristes e indelebles del cine español. Mario Camus supo sacar la esencia de ese gran libro y dirigir perfectamente a estos actores en estado de gracia, que ponen cara, alma y dignidad a los trabajadores de ambiente rural tratados como seres inferiores por sus explotadores, que no tuvieron otra oportunidad y que buscan desesperadamente que sus hijos no pasen las mismas calamidades, propiciando su éxodo a las ciudades. Azarías se encarga de hacer justicia, encontrando en su discapacidad el momento de lucidez que necesitaban, pero que desencadenará una gran tragedia para la familia. Una justicia necesaria que compensara tanta desgracia.

"To Kill a Mockingbird" (1962). Robert Mulligan
Boo Radley (Robert Duvall)
"Matar a un ruiseñor"

 Enlazando con Azarías, nos encontramos con “To Kill a Mockingbird” (1962) (Matar a un ruiseñor), de Robert Mulligan. Aunque aquí la persona que tiene discapacidad no sale hasta los minutos finales de la película, su sombra está presente en su totalidad, representando los prejuicios, miedos y supersticiones de una sociedad americana de los estados sureños de la época anclada en el racismo y la injusticia. Boo Radley (un jovencísimo Robert Duvall) es un chico que vive como un fantasma en una casa cerca de los niños protagonistas y que despierta su curiosidad, mezclada con terror. Después de la resolución de un juicio con tintes racistas en las que el culpable sale indemne, Boo aplica, como Azarías, su particular justicia, hecho que es visto por el sheriff del condado y el abogado (Gregory Peck), padre de los niños, como un acto necesario para una sociedad anclada en valores estrictos y contraria a las minorías raciales. El considerado monstruo equilibra la balanza de una forma benéfica, sin resultar la clásica venganza. Porque denunciarlo sería para este chico indefenso y aturdido como “matar a un ruiseñor”, enseñanza que dio meses atrás a sus hijos en otro caso, y que estos han aprendido, a golpe de historias crueles y amor a partes iguales, de su heroico padre. No está clara la discapacidad que tiene Boo Radley, pero apunta a una enfermedad mental, tal como se nos presenta de forma magistral en escasos minutos, mirando a la niña Scout con amor e inocencia y balanceándose en el porche con la mirada ausente al lado de ella. Y su valor y ayuda son valoradas por estos hombres sabios y adelantados a su tiempo, que encubren el suceso otorgándole otra explicación.

"Mouchette" (1967). Robert Bresson
Mouchette (Nadine Nortier)

 Robert Bresson también habló sobre la enfermedad y la necesidad en la película “Mouchette” (1967). Una adolescente de 14 años, que se desenvuelve en un entorno completamente adverso, lucha por mantener su identidad. Un pueblo poco acogedor, dedicado al estraperlo, la caza, una maestra estricta, un padre alcohólico y maltratador y una madre enferma crónica que se muere lentamente, componen una melodía hiriente y pesimista. Asistimos otra vez en la historia del cine, a un relato en que la enfermedad y la calamidad truncan trayectorias vitales, esta vez de niños, a los que su fragilidad los hace estar más expuestos y vulnerables y les obliga a asumir responsabilidades impropias de la edad.
 Mouchette (Nadine Nortier) va viendo cómo se apaga la llama de una madre postrada en la cama aparentemente con frialdad, carácter forjado a base de golpes de su padre, acoso sexual, desprecio de sus compañeras e ignorancia del hermano mayor. Una película sin apenas diálogos, fundamentada en el lenguaje visual y diferentes tipos de sonidos, uno de los atractivos originales de la sobriedad y ascetismo del director francés. En este caso, el derrotismo y desesperanza desbordan este film, lleno de sugerentes y simbólicas imágenes de diferentes tipos de caza (con cepo, hilo, escopeta…) que ahogan al espectador identificándose con la sensación de privación de libertad y opresión de esta niña-mujer. 

"لاک‌پشت‌ها هم پرواز می‌کنند" 
(2004). بەھمەن قوبادی
"Lâkpošthâ ham parvâz mikonand" (2004). Bahman Ghobadi
"Las tortugas también vuelan". Película kurda producida entre Irán e Irak

 El cine sobre discapacidad y guerra ha aportado muy buenas y tristes historias. Si con la pobreza ha descrito situaciones dramáticas, con la guerra no se queda atrás. Los conflictos bélicos tuvieron y tienen consecuencias sobre la sociedad -mayores y niños- que deben hacernos reflexionar. Describo a continuación tres películas contextualizadas en tres países muy distintos, con el nexo común de los desastrosos efectos físicos y psicológicos sobre los que combatieron y los que los sufrieron in situ.

 En “Lâkpošthâ ham parvâz mikonand”
 (2004) (Las tortugas también vuelan), Bahman Ghobadi cuenta con actores no profesionales para un drama que se desarrolla en el campo de refugiados del Kurdistán iraquí antes del ataque americano inminente contra Irak, tras la caída de Saddam Hussein. Todos los protagonistas tienen algún tipo de discapacidad producto de la manipulación de minas antipersona para venderlas en el mercado negro y poder sobrevivir. Hengov tiene mutilados los brazos por encima del codo y tiene poderes premonitorios. Verlo secarse las lágrimas con los muñones, desactivar bombas con la boca o recoger las zapatillas de su hermana con los dientes, es una imagen que te desarma. Agrin es su hermana y se quedó embarazada tras una violación dando a luz un niño con ceguera del que quiere desprenderse. Su discapacidad podríamos considerarla emocional, pues los traumas sufridos la hacen permanecer ausente y fría, ante todo. Lleva a su hijo ciego a cuestas a modo de caparazón de tortuga, en una alegoría muy poética por esos paisajes áridos e inhóspitos. Pashow perdió la funcionalidad de una pierna por una mina que pisó y ésta le cuelga inservible cuando anda con una muleta que es un palo viejo. Es muy penoso observar cómo juega con ella como si fuera una metralleta.
 Historias como éstas
 hay a miles en esa y otras zonas azotadas por injustas guerras. Niños huérfanos, solitarios, explotados, invisibles ante los tanques y camiones americanos que pasan a su lado para la guerra e invisibles también para el mundo. Hay películas de las que presumimos que vemos en incontables ocasiones y hay otras que, con una sola visión es suficiente, pues son tan veraces, que te rompen en mil pedazos. Necesarias, imprescindibles, reales, tanto como esos miembros y sueños mutilados.

https://youtu.be/5z-fn3oa3lQ

"The Best Years of Our Lives" (1946). William Wyler
Wilma Cameron (Cathy O'Donnell) & Petty Officer 2nd Class Homer Parrish (Harold Russell)
"Los mejores años de nuestra vida"

 En el contexto de la II Guerra Mundial encontramos a la magnífica “The Best Years of Our Lives” (1946) (Los mejores años de nuestra vida), de William Wyler. Película innovadora por tratar las consecuencias físicas, psíquicas y sociales que sufrieron los soldados estadounidenses supervivientes en esta gran contienda que se saldó con muchas bajas y numerosos mutilados de guerra, que volvieron a sus hogares en silla de ruedas, con falta de algún miembro o con cojeras permanentes. Narra la adaptación a su nueva vida de tres hombres y las dificultades por las que atraviesan, cada uno a su forma. Y la añoranza de la época anterior a la guerra. 
 Me centro en el papel de Harold Russell, un veterano de guerra mutilado de verdad que realizó un gran papel que le valió dos Oscar. La importancia de éste radica en la mutilación de las manos que sufrió y que le obliga de por vida a convivir con dos prótesis a modo de garfio que puede manipular como pinza, o para coger un vaso, por ejemplo. Lo presentan como alguien satisfecho en sus tareas cotidianas encendiendo una cerilla para fumar, pero atormentado cuando estas prótesis no le sirven para acariciar a su novia, lo que le aflige. Ni siquiera en el esperado reencuentro tras la guerra se atrevió a abrazarla, manteniéndose inmóvil por el miedo. Una película fundamental sobre los horrores de la guerra, en la que no aparecen tiros, explosiones, ni batallas, ni es necesario. Los obstáculos que sufren para la reincorporación a todos los niveles lo expresa todo y también que regresar con una discapacidad sumaba más inconvenientes a ésta. Ya, por lo menos, observamos que el gobierno daba una prestación, un avance.

"Рабочий посёлок" (1965). Владимир Венгеров
"Rabochin Posiolok" (1965). Vladimir Vengerov
Леонид Плещеев (Олег Борисов) - Leonid Plesheiev (Oleg Borisov)
"Enclave obrero" es una película soviética sobre discapacidad visual

 La tercera película es “Рабочий посёлок" (Rabochin posiolok) (1965) (Enclave obrero), de Vladimir Vengerov. Leonid (Oleg Borisov) es un soldado que vuelve de la guerra ciego. El director narra las dificultades de integración después de este periodo de una forma muy natural, sin grandes dramas, pero muy eficaz en su discurso. Los obstáculos que se encuentra para llevar una vida “normal”, le llevan a no poder trabajar, al alcoholismo y la juerga continua, tocando su guitarra. A pesar de las advertencias de su mujer, éste persiste en su actitud y es abandonado dejándolo con su hijo por mucho tiempo. Lo que viene a continuación es el desencanto por su soledad, la búsqueda de trabajo acorde a su nueva situación en una fábrica metalúrgica y una larga espera. La secuencia en que va por una calle en obras, sorteando los numerosos obstáculos, pérdida de bastón y caída accidental, es muy simbólica de sus sentimientos y circunstancias. Esta película, perteneciente a la “nueva ola” rusa, tiene una fotografía triste, muchos exteriores y partes documentales. Esos planos constantes de una ciudad industrializada, obrera, despersonalizada, con chimeneas echando humo, te introducen en la vida de esas personas hacendosas, en sus trabajos en cadena. A pesar de lo que parecería un final feliz, con ese abrazo simbólico por detrás de su mujer para evitar que  Leonid caiga en un escalón, Vengerov nos remite de nuevo en un plano lánguido, con unas vacas pastando con muchas chimeneas altas de fondo, a la realidad de la vida obrera, con una multitud -hombres y mujeres- que camina como si fueran hormigas, todas en la misma dirección hacia la fábrica.

"Suddenly, Last Summer" (1959). Joseph Leo Mankiewicz
Catherine Holly (Liz Taylor)
"De repente en el verano" / "De repente, el último verano"

 También encontramos cine que habla sobre la enfermedad mental. De entre las muchas películas que existen, he escogido “Suddenly, Last Summer” (1959) (De repente, el último verano), de Joseph L. Mankiewicz. La dolencia de la protagonista (Liz Taylor) es el eje central sobre el que gira esta peculiar película basada en una obra de Tennesee Williams, ambientada en los años 30. Lo reseñable de ésta es la tendencia que había en esa época a tratar diversos tipos de enfermedad mental practicando una lobotomía, como pretenden con esta chica internada en un centro. Práctica que desaconseja un experto cirujano (Montgomery Clift) que trata a la protagonista, pero al que presiona la familia con fines económicos egoístas, para incapacitarla. La lobotomía se empleó largo tiempo como cura mágica para algunas patologías mentales, pero a partir de los años 50, decayó por ser muy invasiva y por la introducción de medicamentos psiquiátricos efectivos. Estas operaciones del cerebro anulaban la voluntad de las personas y las dejaban como seres asociales y, en muchos casos, fueron muy injustas.
 Además, refleja
las diferencias sociales en el tratamiento de las dolencias mentales. La secuencia en que Taylor se asoma a los bajos de un hospital público es tremenda. Esos pacientes amontonados, asalvajados, gritando, pidiendo auxilio e intentando tocarla, es elocuente por sí misma. 

"生きものの記録" (1955). 黒澤 明
"Ikimono no kiroku" (1955). Akira Kurosawa
監督 (黒澤明) - Kiichi Nakajima (Toshirō Mifune)
"Crónica de un ser vivo"

 Otra película que habla sobre la mente es "生きものの記録"(Crónica de un ser vivo) (1955) de Akira Kurosawa. Toshiro Mifune, el actor fetiche del director, interpreta a un anciano empresario japonés obsesionado por las secuelas radiactivas de la bomba atómica y por un posible ataque. Esa gran ansiedad por vivir en un lugar en el mundo alejado del peligro de Japón le lleva a emprender proyectos antiatómicos que comportan grandes gastos. El último le obliga a trasladarse a Brasil, considerándolo el lugar más tranquilo de la tierra.
 Esta idea, descabellada
 para la familia, les conduce, en un acto egoísta, a querer incapacitar por demencia al padre ante un Tribunal de familia, ya que temen que se gaste toda su herencia. Kurosawa denuncia las consecuencias del desastre nuclear en la población, pero también la indiferencia y pasividad ante esta crisis social por las enormes secuelas durante años y por un sistema sanitario deficiente que no estuvo a la altura para buscar alternativas a este hombre mayor que quería una vida digna para su familia, amor y protección. Esta excesiva preocupación por algo, con base real y razonable, como fue la guerra nuclear, le encamina hacia un desequilibrio y un estado paranoico modificando su carácter, volviéndose agresivo y obstinado, negándose a su incapacitación, siendo totalmente consciente de las artimañas de su mujer e hijos.
 La resolución del Tribunal
 lo interna en un centro psiquiátrico en el que, poco tiempo después, su estado psíquico se deteriora a marchas forzadas, convirtiéndose en un ser delirante, demente y envejecido del todo. La contemplación de esa última e impactante escena demuestra la deplorable asistencia pública, la injusta soledad que padeció este hombre y los efectos del egoísmo del entorno, deshumanización de la sociedad y silencio del Estado.

"Lilith" (1964). Robert Rossen
Lilith (Jean Seberg)

 Otra visión de un centro psiquiátrico es “Lilith” (1964). Robert Rossen se adentra en el terreno de la locura, pero en un marco muy distinto a las dos anteriores. Esta vez no se denuncia el estado de los psiquiátricos públicos, en donde se mezclan vergonzosamente almas sin un refugio humanizador que pueda asistirlas dignamente. En esta película se abre la puerta a un centro privado, en el que los pacientes, previo buen pago, se permiten disfrutar de amplios salones, contacto con la naturaleza, ratos de tranquilo ocio, terapias individualizadas, personal médico instruido, etc… “Qué diferencia con un centro estatal” comenta Vincent (Warren Beatty), un terapeuta ocupacional veterano de guerra, que entra a trabajar allí entablando una relación más estrecha con Lilith (Jean Seberg), una paciente con esquizofrenia, absorbente y muy atractiva a todos los niveles.
 El paso de la débil
línea entre lo profesional y lo pasional precipita una historia muy sugerente, con escenas muy perturbadoras del comportamiento de la paciente, que empujan a Vincent a su tela de araña y a bucear en el caudal de agua en esas secuencias en que la turbiedad y presencia del fluido es recurrente. Un buen trabajo del director en el guión, la evolución de la tensión, un retrato de la enfermedad mental cargado de fuerza natural, irresistible belleza, deseo… Todos esos sentimientos son observados por Vincent, quizá amplificados por su mente, algo trastornada por episodios tristes en su vida y que le obligan a abandonarse en el abismo de una relación enfermiza que le hace sentir vivo.
Jean Seberg expresa en su actitud, expresión corporal y mirada, una visión inquietante de la locura, la incomodidad del terreno inabarcable de las patologías mentales. Un trabajo memorable.

Continuará...

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Comentarios de nuestros lectores:

- Francisco Huertas Hernández: "En esta segunda parte del estudio sobre la discapacidad en el cine, la investigadora Estrella Millán continúa explorando películas no tan conocidas (incluso alguna casi inaccesible al público español) buscando el factor humano y estético en el tratamiento de las limitaciones físicas y psíquicas en la vida laboral, afectiva, sexual y creativa de personas que han sufrido discriminación y, en las peores épocas, persecución. ¡Qué miedo a la diferencia! ¡Qué tiranía conceptual y estadística que obliga a los hombres y mujeres a ser "normales", según lo establecido por el canon del poder normativo! No olvidemos cómo me impidieron ser zurdo en mi infancia. ¡Era visto como una desviación patológica y moral! Y eso que no era ninguna discapacidad, pero el poder normativo nos hacía creer que era un mal hábito, una "flaqueza" del espíritu, que debía ser "recto". Hay una diferencia sutil pero esencial entre no resignarte a tus límites y que otros te impongan cómo vivir. Este brillante estudio sobre la discapacidad en algunas películas (y hay que agradecer que no se analice solo el cine yanqui) tiene la virtud de recordarnos que, si bien el humano ha de luchar por superarse, eso no autoriza a poderes castradores exteriores al individuo a someterlo a una disciplina del cuerpo, o a una exclusión social"


domingo, 3 de mayo de 2020

Cine Alameda. Alicante. Lorenzo Guardiola. Cines de Alicante. 12ª parte. Ampliación

Cine Alameda. Alicante
Los cines de Alicante - 12ª parte (Ampliación 2022) 
Lorenzo Guardiola. Diseñador Gráfico, Fotógrafo, Coleccionista



Cine Alameda
Avenida Maisonnave, 26. Alicante
Única fotografía existente. Recorte de prensa. Artículo del periódico Información. La reconversión del Cine Alameda en Discoteca (Discoteca DADA) fue muy criticada por los vecinos del edificio “Maisonnave”. Diario Información de Alicante. 1 de febrero de 1985. Archivo Municipal de Alicante

Cine Alameda
Avenida Maisonnave, 26. Alicante
Sólo se ve el letrero del cine en el extremo derecho de la imagen, en el edificio que actualmente ocupa Massimo Dutti.
Fotografía: CTAA Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante. Publicada Pel Nostre Alacant D´Antany


 El efímero cine Alameda de Alicante, inaugurado en julio de 1978, cerró sus puertas seis años después, en 1984. Estuvo ubicado en la céntrica avenida de Maisonnave

Fotografía donde podemos ver las numerosas naves de empresas que en estos años era una imagen habitual, muy diferente a la de hoy, llamada “Milla de Oro”, y a la derecha un edificio de reciente construcción, donde apenas se ve el luminoso del cine Alameda. Fotografía: CTAA Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante. Publicada Pel Nostre Alacant D´Antany

Calle de Maisonnave. Alicante
El Cine Alameda de la Avenida de Maisonnave, anteriormente llamada Alameda de San Francisco, de ahí el nombre de la sala. Magnífica Postal (editada por Fototipia Thomas Barcelona) de la antigua calle de Maisonnave. Años 20. Colección Lorenzo Guardiola

El Cine Alameda se inauguró en julio de 1978 con la película “Julia” de Fred Zinnemann e interpretada por Jane Fonda, Vanesa Redgrave, Jason Robards y Maximilian Schell. Ganadora de 3 Oscar. “La historia de dos mujeres cuya amistad se convirtió repentinamente en un asunto de vida o muerte

Próxima inauguración del Cine Alameda, con la película “Julia”. 20 semanas en cartel en el cine Avenida de Madrid. (Periódico Información. 14 de julio de 1978. AMA)

El Cine Alameda se inauguró el 15 de julio de 1978 con la película “Julia” de Fred Zinnemann e interpretada por Jane Fonda, Vanesa Redgrave, Jason Robards y Maximilian Schell. Ganadora de 3 Oscar. “La historia de dos mujeres cuya amistad se convirtió repentinamente en un asunto de vida o muerte” (Periódico Información. 15 de julio de 1978. AMA)

Recorte de cartelera: Cine Alameda, con la película “Julia” que tuvo un gran éxito de taquilla. Tercera semana en cartel. (Periódico Información. 29 de julio de 1978. AMA)

Recorte periódico con la crítica del estreno de la película “Julia” por Antonio Dopazo, donde, al final, hace un pequeño comentario del recién estrenado Cine Alameda: 
Con buen pie, pues, se inicia la andadura de un nuevo local cinematográfico de estreno en nuestra ciudad, el Alameda, muy confortable y de bello diseño. Una sola objeción, el ligerísimo desenfoque que se apreció en la parte central de la pantalla –al menos en la primera sesión del lunes- durante casi toda la proyección” (Diario Información. 20 de julio de 1978. AMA)

Recorte de cartelera del Cine Alameda de Alicante. (Diario Información. 15 de julio de 1978. AMA)

 El cine perteneció a la empresa D. José Pérez García, empresario de Villena, de salas cinematográficas muy importante. Llegó a tener 10 cines. En Alicante: el Cine Chapí, Calderón, y el moderno cine Alameda. También tuvo dos cines en Melilla, en Albacete, el cine Salzillo de Murcia, y en su localidad, el cine Avenida (1946) que fue una de sus primeras salas

Entrada Cine Avenida. Villena (Alicante). Fechada el 8 de marzo de 1979. Fue uno de los primeros cines que tuvo D. José Pérez García

Logotipo de la imagen corporativa de la empresa de los cines de D. José Pérez García. Logo extraído de una entrada del cine Chapí de Alicante. Colección Lorenzo Guardiola

 Construido por el arquitecto Miguel López en el año 1975. Claro ejemplo de la generación de arquitectos con vocación moderna. Entre sus numerosas obras en Alicante: el cine Rialto, cine Carlos III, el nuevo Cine Chapí, nuestra querida Concha de la Explanada, o el Instituto Provincial de Higiene en el Paseo de Campoamor de Alicante

La Concha de la Explanada de Alicante, del arquitecto Miguel López. 1954-1959. Un auditorio con una lámina de hormigón armado en forma de concha. Lugar de conciertos de la Banda Municipal de Alicante y otras sociedades musicales. Fotografía Lorenzo Guardiola. Año 2008

 Este cine, junto al nuevo Chapí (1974), Arcadia (1975-77), Navas (1976-80) y el nuevo Monumental (1976) podemos denominarlos como la tercera generación de los cines de Alicante. Combinan usos en el edificio: el destinado a viviendas y el destinado al negocio del cine, a excepción del nuevo Monumental donde el solar se divide para dejar la parte de más valor a uso residencial y el resto a exhibición cinematográfica. Esta generación de cines carece ya de la grandiosidad de los antiguos cinemas y parecen ocultarse en el edificio de viviendas como un local comercial más

Recorte de prensa. Informe favorable para la apertura de la discoteca (Discoteca Dadá) en los locales del Cine Alameda de Alicante. Diario Información de Alicante. 30 de enero de 1985. AMA

Recorte de prensa. La reconversión del Cine Alameda en Discoteca (Discoteca Dadá) fue muy criticada por los vecinos del edificio “Maisonnave”. Diario Información de Alicante. 1 de febrero de 1985. AMA

Imagen del edificio actual donde estuvo el efímero Cine Alameda de Alicante, en la concurrida Avenida de Maisonnave, número 26. Cuando cerró sus puertas se instaló la Discoteca DADA y posteriormente un negocio de hostelería: los Salones Maisonnave. Actualmente es una conocida tienda de Moda. Fotografía Lorenzo Guardiola. 2016



Avenida Maisonnave, 26. Alicante. Edificio del antiguo Cine Alameda
Hoy, Massimo Dutti
3 fotos de Francisco Huertas Hernández. 29 marzo 2015

Entrada del Cine Alameda. Alicante. En color verde con textos en negro y con el logotipo de la empresa de D. José Pérez García. Colección Lorenzo Guardiola

Hoja de periódico del año 1979 con la cartelera de espectáculos. El Teatro Principal, con la película “Empieza el espectáculo”. El Cine Alameda con “Un hombre, una mujer un banco". El Cine Novedades del barrio de San Blas: “Una Mujer llamada Apache”, y en el Cine Arcadia de la calle Pablo Iglesias “Encadenados”

Diario Información. Alicante
Martes 9 de diciembre de 1980
Cartelera de cines. Incluye el Cine Alameda, junto a Avenida, Casablanca, Monumental, Minicines Astoria 1-2, Carlos III, Cines Goya A-B, Chapí, Calderón, Ideal, Navas, Arcadia, Lux, Maracaibo, Novedades, Rialto, Teatro Principal, Auto Cine El Sur
Colección Francisco Huertas Hernández

Diario Información. Alicante
Martes 9 de diciembre de 1980
Cartelera de cines (Detalle). Cine Alameda. Maisonnave, 26. Teléfono 229832 (Climatizado). Desde 5,30 tarde: apasionante estreno en Technicolor. "El adiós de un campeón" (L'ultimo sapore dell'aria) (1978), por Carlo Lupo y Vittoria Galeazzi. Pases: 5,30. 7,15. 9. 10,45. U.P.P. 11. Autorizada mayores 14 años
Colección Francisco Huertas Hernández

El Cine Alameda. Alicante. Estreno 20 noviembre de 1978 “La chica del adiós” (The Goodbye Girl). Herbert Ross – con el oscarizado Richard Dreyfuss y Marsha Mason, con guión de Neil Simon

El Cine Alameda, Alicante, estrenó a finales mes de mayo 1979 la película alemana “Nosferatu” de Werner Herzog con Klaus Kinski y Isabelle Adjani

El Cine Alameda, Alicante, estrenó en octubre de 1982 el remake de “La mujer pantera” (Cat People) dirigida por Paul Schrader, con Nastassia Kinski y Malcolm McDowell. Universal Pictures-RKO Pictures

El Cine Alameda, de Alicante, estrenó a mediados del año 1983 la película italiana “Empezar desde tres” (Ricomincio da tre) (1981), revelación de un nuevo talento: Massimo Troisi, guionista, realizador, actor italiano, no muy conocido en España. Se hizo popular por "El Cartero y Pablo Neruda” (Il Postino)

Recorte de la cartelera. Cine Alameda. Alicante. Sensacional reposición con carácter de estreno: “El prisionero de Zenda” (The Prisoner of Zenda) (1952), dirigida por Richard Thorpe, con Stewart Granger, James Mason y Deborah Kerr. Periódico Información de Alicante. 26 de julio 1980. Archivo Municipal de Alicante

Recorte de la cartelera. Cine Alameda. Alicante. Estreno de la película “Abrázame fuerte papá” (Stringimi forte papà) (1978) de Michele Massimo Tarantini, con Martine Brochard, Craig Hill y Massimiliano Monti. Periódico Información de Alicante. 8 de agosto 1980. Archivo Municipal de Alicante

Recorte de la cartelera. Cine Monumental. Estreno de la película “Viernes, 13”. Clasificada “S” por sus escenas terroríficas. Cine Alameda. Segunda semana. Reposición con carácter de estreno: ”Viaje al Centro de la Tierra” (1976) con Kenneth More, Pep Munné e Ivonne Sentis, dirigida por Juan Piquer Simón. Cine Teatro Principal. Programa doble: “La Cenicienta y el Príncipe” y “Los Pasajeros del Tiempo”. Periódico Información de Alicante. 23 de agosto 1980. Archivo Municipal de Alicante

Recorte cartelera: Cine Alameda de Alicante. Estreno de la película “Fuera de juego” (Fake Out) de Matt Cimber, con Pia Zadora y Telly Savalas. Diario Información de Alicante. 7 de abril 1980. AMA

Recorte de la cartelera. Autocine “El Sur” Muchamiel: “Bajo Sospecha” y “Para no divorciarse… mejor ser pobre”. Cine Avenida. Estreno de “Jóvenes Guerreros”. Cine Casablanca. Estreno: “Nerón y Popea”. Cine Monumental.  2ª semana: “El Misterio de las Doce Sillas”. Cine Carlos III. Estreno de “Inseminación Artificial”. Cine Chapí. Estreno de “Caza en Vietnam”. Cine Alameda. Estreno de la película de ciencia ficción “XTRO”. Cine Calderón. Programa doble: “Cuentos Eroticos” y “Vecinos”. Periódico Información de Alicante. 26 de mayo 1984. Archivo Municipal de Alicante

Recorte de la cartelera. Cine Alameda. Alicante. Reposición con honores de estreno “Cebra en la Cocina” (Zebra in the Kitchen) (1965), dirigida por Ivan Tors, con Jay North, Martin Milner y Andy Devine

Recorte cartelera: Cine Alameda de Alicante, con la reposición “Jesucristo Superstar” (1975). Ésta sería la última película que se proyectó en el efímero Cine Alameda. Diario Información de Alicante. 19 de junio 1984. AMA

Recorte cartelera: Cine Alameda de Alicante. La gran crisis que atravesaban las salas cinematográficas terminó con el cierre de muchos cines en Alicante, siendo una de las primeras la efímera sala Alameda. Diario Información de Alicante. 20 de junio 1984. AMA

Mis recuerdos del Cine Alameda:

 No fue uno de mis cines habituales. Su ubicación -aunque actualmente la avenida Maisonnave es el centro comercial y llamada la “Milla de oro”- a finales de los años 70 más bien estaba alejada de lo que era el centro de ocio de los jóvenes y su programación tampoco coincidía mucho con mis gustos. Lo recuerdo como un cine con una entrada muy lujosa rodeada de espejos, y nada más entrar tenías la sala de butacas y la pantalla de frente, cómodo y buen diseño. La crisis de espectadores a consecuencia de mayor oferta de ocio, como las discotecas, el vídeo -principalmente- y la falta de películas que se conviertan en éxito de taquilla, llevó a la empresa a no poder mantener las salas y cerrar temporalmente por vacaciones, que, desgraciadamente, sería su cierre definitivo 

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Comentarios de nuestros lectores:

- José Agustín Gilabert Ortega: "Recuerdo perfectamente cuando fui a ver Nosferatu, de la cual se habla en el artículo que estamos comentando"

- Antonio Martínez: "Los almacenes de Pillet y Candela, hoy esa empresa sigue existiendo con el nombre de Eurocasa"

- José Apple Remastered: "No me deja comentar en el blog... Bueno, realmente poquísima la información y herencia que tenemos del cine Alameda, por eso se agradece cualquier artículo e información al respecto. Una pena su desaparición, como tantos otros. No era un cine de súper estrenos, o de películas súper carísimas, sino que era una sala que proyectaba algunas joyitas quizás poco llamativas para el gran público. Yo también recuerdo allí Nosferatu, y La calle del adiós. Recuerdo también haber visto en el Alameda la película "El Enjambre", dirigida por Irwin Allen. Película de la época del cine de catástrofes. Otro curioso estreno que recuerdo ver allí fue la versión que se llevó a las salas de cine, de una película que en esa época se hizo para televisión, pero que al mismo tiempo se estrenó con bastante ruido y éxito, en las salas de cine. Era también del género catastrofista, y el título fue "El día después", dirigida por Nicholas Meyer. Por último, recordar que después del cine Alameda, se convirtió en la discoteca Dadá, en cafetería y salón de banquetes. ¡Un saludo!"