jueves, 7 de julio de 2022

La ferida lluminosa. La triste luz del atardecer. Recuerdos. Diario imposible. Francisco Huertas Hernández

La ferida lluminosa
La triste luz del atardecer. Recuerdos
Diario imposible
Francisco Huertas Hernández


Puerto Pesquero
Alicante
7 de junio 2020
Fotografías: Francisco Huertas Hernández

 Recordar es vivir dos veces, o morir tres. En una fecha tan lábil como flébil fuimos paseando a través de la ciudad de la luz declinante por la senda del puerto hasta donde los gatos se arremolinan entre las cañas de los pescadores y el graznido de las gaviotas, con el olor salobre y las nubes oscuras del fin de los tiempos que nunca acaban de consumarse








 Los pescadores estaban en el otro espigón, y hube de desplegar el zoom de la cámara hasta límites turbios. El "ruido" de la imagen era menos rechinante que el de mi amor incierto. Las nubes filtraban los rayos de sol en la superficie del mar sosegado















 Entonces una tapia con alambrada encima dibujó mi sombra y la de ella, y un gato que en lo alto la guardaba, porque habéis de saber que las sombras han de ser cuidadas por seres inteligentes pero no hablantes, como los gatos y las aves, las hierbas y los insectos, que, sin extender su mano y ofrecer promesas, están ahí cuando nosotros somos solo una sombra, silueta del ser que añoramos, porque los entes que discurren en el tiempo siempre anhelan el ser que recibimos y no sabemos dónde perdimos en las timbas del otoño entre botellas de whisky y naipes alaveses. La adumbración que el pintor invitó con su técnica a desvelar la luz, que, dormida, el contemplador quiere ver, mas no es el ver lo que el hombre quiere, sino ser, ser como luz, y alumbrar, porque si en algo somos vistos por otros corazones es cuando iluminamos su existencia ¡Alumbrad si queréis ser vistos contumaces amantes del crepúsculo! ¡Umbráticas existencias, vosotras, también queréis brillar, amar, ser eternas en vuestra llama!











 La vida es un tiempo que no vemos deshilando unos afectos que no gobernamos en espacios que pisamos pero no nos acogen. Somos siempre forasteros en los espacios con los que el tiempo nos desovilla. ¡Hiéreme tiempo ido con tus promesas de eternidad despedazada!















 El sueño felino es sopor de ángeles sin deberes que dura dos veces lo que el hombre trabaja en un día. Guardar sombras, como los rebaños del poeta y el pastor del Evangelio, no es tarea fácil. Hay que cerrar los ojos a las sombras para que la luz no las desvaya. Solo la luz de los sueños protege las sombras de la vigilia. Mal creyó el que al despertar recordó haber sentido solo penumbras, opacidades y visiones fugitivas. Una herida luminosa que mana presentimientos y no sangre. Porque las heridas son aberturas del ser vulnerable que somos sin piel. Y echamos el alma ensangrentada con terror hemofílico. Y como el Dios hombre la herida es la huella del dolor que nos purifica, porque sin amor nos desangramos hasta no ser ya nada. Por amor el Dios humano murió por las heridas del ser que era solo mundana existencia. Por amor yo cuidé tu herida para que tú me desangraras para ser solo ya tu ser

























miércoles, 6 de julio de 2022

Diario de un Profesor de Filosofía (XVIII). Abandono, búsqueda y encuentro: la condición humana. Francisco Huertas Hernández

Diario de un Profesor de Filosofía (XVIII)
Abandono, búsqueda y encuentro: la condición humana
Francisco Huertas Hernández

Gran Hotel La Marina 1920
Altea (Alicante)
Viernes 1 de julio 2022
Foto de Francisco Huertas Hernández
Una "ascensión" difícil -con motivos ornamentales grabados en la experiencia de la escalada, en la escalera de la vida- y una puerta iluminada al final. La luz alumbra la escalera, infunde valor como meta preciada, proporciona visión al ojo y verdad a lo que ilumina. Esto nos recuerda la Alegoría de la Caverna de Platón

 Otro curso bien puede acabar, mas no cesa la vida. Una existencia concluye ineluctablemente, mas el fluir del ser sigue discurriendo. No me siento un profesor más, pues las competencias, los ámbitos, las codocencias y las digitalizaciones me resultan lejanas. Supongo que vivir filosóficamente es no quedarse en esas zaradanjas. La extrañeza es la situación del que piensa. En diálogo con una antigua alumna, hoy docente, tuve la intuición de la condición humana como un triple estado de abandono, búsqueda y encuentro. Una constante antropológica de disgregación, experiencia y fusión.

 El "abandono" es el nacer -"generación"-, una "separación" del ser que nos da la vida. La "madre" humana y ontológica, en uno de los primeros fragmentos de la historia de la filosofía: Anaximandro de Mileto (610-546 aC):

τῶν δὲ ἓν καὶ κινούμενον καὶ ἄπειρον λεγόντων Ἀναξίμανδρος μὲν Πραξιάδου Μιλήσιος Θαλοῦ γενόμενος διάδοχος καὶ μαθητὴς ἀρχήν τε καὶ στοιχεῖον εἴρηκε τῶν ὄντων τὸ ἄπειρον, πρῶτος τοῦτο τοὔνομα κομίσας τῆς αρχῆς. λέγει δ᾿αὐτὴν μήτε ὕδωρ ἄλλο τι τῶν καλουμένων εἶναι στοιχείων, ἀλλ᾿ ἑτέραν τινὰ φύσιν ἄπειρον, ἐξ ἧς ἅπαντας γίνεσθαι τοὺς οὐρανοὺς καὶ τοὺς ἐν αὐτοῖς κόσμους·

ἐξ ὧν23 δὲ ἡ γένεσίς ἐστι τοῖς οὖσι, καὶ τὴν
φθορὰν εἰς ταῦτα γίνεσθαι κατὰ τὸ χρεών
διδόναι γὰρ αὐτα δίκην καὶ τίσιν ἀλλήλοις
τῆς ἀδικίας κατᾶ τὴν τοῦ χρόνου τάξιν,
ποιητικωτέροις οὕτως ὀνόμασιν αὐτὰ λέγων

(Fragmento de Anaximandro de Mileto. Simplicio, In phys. 24. 13-21. Teofrasto, Opiniones de los físicos, frg. 2)

De entre los que dicen que [el principio] es uno, en movimiento e infinito, Anaximandro, hijo de Praxíades y sucesor de Tales de Mileto, dijo que el principio y elemento de las cosas existentes es lo ápeiron, siendo el primero en introducir este nombre de ‘principio’. Dice que este no es ni el agua ni ninguno de los llamados elementos, sino una naturaleza distinta e indeterminada de la cual llegan a ser los cielos todos y los mundos dentro.

de ellos; desde los cuales hay generación para las cosas que son y en ellos tienen su destrucción según lo que debe ser (la "deuda"); en efecto, ellas expían y reparan la injusticia recíprocamente según la disposición del tiempo, diciendo así estas cosas con nombres bastante poéticos

(27. 6D 6
LM / 12A 9, 12B 1 DK)

 El "abandono" del seno del ser, del "principio" unificador, es la "generación" de las "cosas que son". ¿Por qué llora el bebé humano al nacer? La expulsión del Paraíso de Adán y Eva. La sensación de haber sido "arrojados" al mundo de las cosas es lo que Jean-Paul Sartre (1905-1980) expresó en su famosa frase: "L'homme est condamné à être libre". La condena de la soledad, del vacío, de la oposición de las otras cosas-cuerpos-conciencias.
 No hay mayor dolor en la vida que el abandono, y se da en tres ocasiones: al nacer, al perder (morir/marchar/ser traicionado) al ser amado, y al temer la propia muerte/partida. El abandono es la "disgregación" de la unidad amorosa y vital que nos mantenía.

 El psicoanalista Otto Rank (1884-1939) sostuvo que "el trauma del nacimiento" (das Trauma der Geburt) es la experiencia más dolorosa de la vida humana. En una conferencia en la Universidad de Minnesota en 1938 dijo:

"La vida en sí misma es una mera sucesión de separaciones. Comienza con el nacimiento, pasa por varios periodos de destete y el desarrollo de la personalidad individual, y finalmente culmina con la muerte, que representa la separación final. Al nacer, el individuo experimenta el primer choque de la separación, que a lo largo de su vida se esfuerza por superar. En el proceso de adaptación, el hombre se separa persistentemente de su antiguo yo, o al menos de aquellos segmentos de su antiguo yo que ya están superados. Como un niño al que se le ha quedado pequeño un juguete, se deshace de las viejas partes de sí mismo para las que ya no tiene uso..."

 El neurótico carece de la capacidad de "separarse" de las capas de su antiguo "yo", añade Rank. El "neurótico", debido al miedo y a la culpa, no puede "desprenderse" del pasado, no acepta el cambio -"separación"-, y "permanece suspendido en algún nivel primitivo de su evolución". Decir "adiós a las cosas, los tiempos y los seres" es lo que ni el neurótico ni el filósofo quieren. Porque si el filósofo investiga el principio, éste no es pasajero.

Michelangelo Buonarroti: "Creazione di Adamo"
Volta della Cappella Sistina
Città del Vaticano. Roma
La búsqueda

 Quien siente el abandono emprende la búsqueda del origen, o la salida del túnel o cueva de nuestra existencia. Extendiendo la mano -el alma- hacia lo "Otro", hacia el "Principio", como el Adán que pintó Michelangelo Buonarroti (1475-1564) en la Capilla Sixtina, emprendemos la "búsqueda" de sentido, de totalidad y verdad. El "prisionero" "liberado" de sus "cadenas" en la caverna de la Alegoría de Platón (427-347 aC) inicia el "ascenso", el camino de la educación que culmina en el conocimiento de la Idea más perfecta: el "Bien", cuyo símbolo es el "Sol". Y, sin embargo, la verdadera búsqueda humana es el amor, o lo que el amor revela: la Belleza, que es el Bien. Para amar hay que necesitar. Para amar hay que haber sido abandonado. Para buscar la verdad, el bien y la belleza, hay que estar carente de ellas. Esa es la situación intermedia del "filósofo" que Platón pone en boca de Sócrates, que, a su vez, cita a la sacerdotisa Diotima, en "Banquete": el filósofo es amante, porque no tiene, pero busca, es "el que ama la sabiduría".

 Anaximandro nos sitúa en el origen del dolor: "el nacimiento" o "disgregación" del ser, el "abandono" del Todo. Platón nos indica un camino de regreso, duro camino, "mortal" porque nos cuesta la vida, en su brevedad, su apariencia, la hostilidad de los "otros" y la "escisión" de ser almas encerradas en cuerpos. Si el cuerpo inicia la búsqueda en el "deseo" de otros cuerpos, que hay que mirar, tocar, oler, oír, degustar, son esos "cuerpos" bellos un simple "reflejo" de lo que de verdad queremos: la totalidad de lo bello, más allá de estos resplandores efímeros de lo físico. La búsqueda del "saber" que trasciende el deseo. La "erfahrung" (experiencia) es un "hacerse" en el movimiento del deseo, de la voluntad, del camino del saber. La búsqueda humana es nuestra experiencia.

 Y el encontrar -azaroso o laborioso- es, sin duda, la más feliz de las condiciones humanas: la meta o el milagro del bien que nos viene. El buscador abandonado es ansioso, pero el que halla es feliz. El amor es encuentro. La verdad es encuentro de pregunta, método y respuesta. Hans-Georg Gadamer (1900-2002) plantea un "acontecer" como "proceso" del "ser" sin una finalidad extramundana o un fundamento racional trascendente. El "encuentro" no es un mero "acontecer" con las cosas, las tradiciones y los significados mundanos. Es una "vivencia" de "fusión", una "restitución" de la "unidad perdida". El acto sexual del amor, la contemplación estética en el sentimiento "oceánico" de lo "sublime", el "descubrimiento" científico de una "verdad", el "logro" deportivo, la "revelación" de un "nexo" de Totalidad del Universo de lo que vemos, sentimos y entendemos en un "instante significativo"...

Pilar Sordo. Ser feliz
La lista de las cosas felices que escribió Jaime, un hombre ciego de 40 años
El encuentro
Vídeo compartido por Rosana Beatriz Ruiz Díaz

 Y como el filósofo, muchas veces, se aleja de las cosas sencillas de la vida, quiero dejar la palabra a la terapeuta Pilar Sordo que contó la historia de un hombre ciego de 40 años llamado Jaime, con depresión, al que le pidió que apuntara todas las cosas buenas que le pasaban en el día. La doctora Pilar Sordo critica a los "discapacitados del alma" que somos todos nosotros, con nuestra falsa "omnipotencia"y que "hacemos lo posible por que no se note", mientras la del "ciego" la "vemos", aquellos, que usando mis términos arriba expuestos, somos incapaces del "encuentro" con las cosas, con los seres. Esta es una parte de la lista de Jaime:

"la temperatura de la ducha en la mañana; la maravilla de secarse el cuerpo con una toalla seca; el poder meterse en una cama con sábanas limpias; poderse acostar con un piyama limpio; el olor a pan tostado; la textura de la salsa de tomate a la hora del almuerzo; el sol pegándome en la cara cuando camino; el olor a jazmín; las chispitas de la Coca Cola pegándome en la nariz; la gentileza de una cajera en el supermercado..."

 La psicóloga se encoleriza con todos nosotros, que vivimos cada día todo esto, "porque estamos más ciegos que Jaime, y no vemos nada". No "encontramos" nada, diría yo. "Por eso -añade la psicóloga- tenemos una generación de niños tremendamente mal agradecidos que son capaces de penquearse una mamá porque se demora 10 minutos en ir a buscarlo al colegio... niños que no han aprendido a valorar nada de lo que tienen, y eso es producto de nosotros... nunca ellos nos han visto decir que la ducha estaba exquisita, que la toalla estaba suave, que gracias a Dios tenemos un pan tostado para comer, que los que tenemos la fortuna de tener nuestras necesidades básicas satisfechas cada vez nos hemos vuelto más insatisfechos, y cada vez esperamos cosas distintas para poder ser felices, sin entender que la felicidad es una decisión... que depende de la capacidad de registrar las cosas que tengo, y no las que me faltan... Ser feliz es un tema de actitud, y yo puedo estar permanentemente feliz, no siempre contento, en la medida en que logre encontrar sentido a lo que hago"

 El "encontrar" es "descubrir" el "sentido". No hay sentido de la realidad sin el encuentro con ella. Ni encuentro con ésta sin que adquiera sentido, un "ver", "sentir" y "entender" que "revela" una "plenitud" "reconquistada", nuestro "retorno" a la "totalidad" rota al nacer, el sentido del encuentro es la fusión con la tostada, con las gotas del agua en la ducha y el calor del sol en el rostro... es el "amor"

Prohibido el acceso a toda persona ajena al ser
Una placa abandonada a la que faltan letras. Humor filosófico
Me encanta el olor a Heidegger por las mañanas...

lunes, 4 de julio de 2022

"Pabellón nº 6" de A. Chejov. Proyecto Fin Curso. Mariana Ballenilla Samper. 3º BUP. Filosofía. IB San Blas. Alicante. 1996-1997. Profesor: Francisco Huertas Hernández

"Pabellón nº 6" de Anton Chejov
Análisis psicológico, sociológico, ético y filosófico
Alumno: Mariana Ballenilla Samper
Proyecto Fin de Curso. Filosofía. 3º BUP C
Profesor: Francisco Huertas Hernández
Instituto de Bachillerato San Blas. Alicante. 1996-1997

"Pabellón nº 6" de Anton Chejov
Análisis psicológico, sociológico, ético y filosófico
Alumno: Mariana Ballenilla Samper
Proyecto Fin de Curso. Filosofía. 3º BUP C
Profesor: Francisco Huertas Hernández
Instituto de Bachillerato San Blas. Alicante. 1996-1997
Página 2
Imagen cedida por la autora en julio de 2022





"Pabellón nº 6" de Anton Chejov
Análisis psicológico, sociológico, ético y filosófico
Alumno: Mariana Ballenilla Samper
Proyecto Fin de Curso. Filosofía. 3º BUP C
Profesor: Francisco Huertas Hernández
Instituto de Bachillerato San Blas. Alicante. 1996-1997
5 páginas
Imagen cedida por la autora en julio de 2022

 La profesora de Biología Mariana Ballenilla Samper fue mi alumna de Filosofía en 3º BUP durante el curso 1996-1997 en el Instituto de Bachillerato de San Blas, en Alicante. Por un feliz azar -o destino- contactó conmigo a través de las redes sociales tras encontrar un trabajo de algún otro alumno en este blog. Más tarde supe que es cuñada de una profesora de mi Instituto actual. Ahora, amablemente, me envía este Proyecto Fin de Curso que escribió a partir de la lectura de la novela corta "El Pabellón nº 6" de Anton Pavlovich Chejov (1860-1904). Aquella monografía que les pedí tenía la ambición de sintetizar en el análisis de una obra literaria clásica los conceptos y teorías de psicología, sociología, ética y metafísica estudiados en todo el curso.

 Una época sin internet y sin teléfonos móviles que aún hacía posible la lectura de libros y la reflexión pausada. Este comentario es brillante y reúne pasión, conocimiento y orden metodológico. Leer a Chejov siempre deja huella. Leer es una actividad neurológica que replica la vida de tal manera que no habrá vivido intensamente quien no haya leído, porque como dice el profesor Antonio Lastra, leer es también vivir. Esta narración transita entre el realismo melancólico de la vieja Rusia zarista, la crítica social y una visión existencial plena de paradojas y anhelos truncados. El doctor que dialoga con uno de sus pacientes del sanatorio mental y que termina siendo devorado por los demonios que habitan en nosotros y en una sociedad hipócrita que margina y destruye lo que no comprende. Y no está de más decir que hoy la sociedad comprende menos que nunca el valor del arte, el conocimiento, la filosofía, la libertad y la justicia. Bien pudiera ser este ensayo un grito como el del Dr. Andrei Efímich. Mariana Ballenilla, la extraordinaria y curiosa estudiante de los tiempos del BUP, regresa hoy con sus reflexiones filosóficas a partir de este clásico de la literatura rusa que ninguna ideología podrá borrar jamás de nuestras almas laceradas en busca de belleza, redención y verdad...

Антон Павлович Чехов: "Палата № 6" (1892)
1893
Anton Pavlovich Chejov: "Paláta nomier shiest" (1892)
En "El Pabellón número 6" se narra la historia de Andrey Yefimich Ragin (Андрей Ефимыч Рагин), un médico de pueblo que busca la conversación de alguien inteligente, y solo lo encuentra en uno de los internos de un pabellón de enfermos psiquiátricosIvan Dmitrich Gromov (Иван Дмитрич Громов), un hombre de 33 años, aunque internado en el manicomio, era uno de los miembros cuerdos de la ciudad, un hombre elocuente capaz de entablar el tipo de conversación intelectual que el médico había estado buscando durante mucho tiempo. Gromov denuncia la injusticia que ve en todas partes, mientras que el Dr. Ragin insiste en ignorar la injusticia y otros males; en parte como resultado de esta forma de pensar, se niega a remediar las malas condiciones del pabellón. Es un hombre sin voluntad.
Ragin se va hundiendo hasta el desenlace final


Антон Павлович Чехов (1860-1904)
Anton Pavlovich Chejov
Dramaturgo, novelista y médico ruso. Uno de los ocho gigantes de la literatura clásica rusa (Pushkin, Lermontov, Gogol, Dostoyevsky, Turgeniev, Goncharov, Chejov, Gorki). Sus obras de teatro naturalista y simbolista (Tío Vanya, La Gaviota, El Jardín de los Cerezos, Las tres hermanas), sus cuentos y novelas cortas son cimas de la literatura universal con su sobria escritura, su humor, su realismo melancólico

"Палата № 6" (2009). Карен Шахназаров - "Pálata nº 6" (2009). Karen Shajnazarov
Андрей Ефимович Рагин, доктор (Владимир Ильин) - Andrey Efimovich Ragin, doctor (Vladimir Ilyn)
Película rusa que adapta la novela corta de Anton Pavlovich Chejov"El Pabellón nº 6" (1892). La historia de un doctor que se ve impotente para mejorar las condiciones de vida del pabellón de enfermos mentales de un pequeño hospital de Rusia. Ragin es uno de esos personajes de voluntad débil que sucumben a la inercia. El final es tan terrorífico como desolador. Cuando puse este trabajo de Ética en 3º BUP estaba yo leyendo sobre la antipsiquiatría de LaingCooper. La antipsiquiatría -ya casi olvidada- es una corriente en la que "se cuestiona que la psiquiatría aplique herramientas y conceptos médicos de manera impropia, «medicalizando» problemas que son de índole social; que trate a los pacientes contra su voluntad, de manera demasiado directiva y dominante, tanto en comparación con otras áreas de la medicina, como con los enfoques psicoterapéuticos; que esté comprometida por nexos económicos con las compañías farmacéuticas; y que utilice catálogos o sistemas de categorías diagnósticas que estigmatizan a las personas, entre ellos el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM), y la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE). Estas «etiquetas» diagnósticas son rechazadas no solo por muchos pacientes, que las ven lesivas para la autoestima e identidad, sino también por profesionales del área de la salud mental, aunque no todos ellos adhieran necesariamente a la antipsiquiatría". Desde el punto de vista ético el debate sobre la libertad, la dignidad y el sometimiento están presentes en esta obra, a partir del enfoque crítico de la antipsiquiatría

"Палата № 6" (2009). Карен Шахназаров - "Pálata nº 6" (2009). Karen Shajnazarov
Poster

"Палата № 6" (2009). Карен Шахназаров - "Pálata nº 6" (2009). Karen Shajnazarov
Андрей Ефимович Рагин, доктор (Владимир Ильин) - Andrey Efimovich Ragin, doctor (Vladimir Ilyn). La impotencia de la ciencia -¿o de sus practicantes?- para aliviar el dolor y la desigualdad

"Палата № 6" (2009). Карен Шахназаров - "Pálata nº 6" (2009). Karen Shajnazarov
Иван Дмитриевич Громов, душевнобольной (Алексей Вертков) & Андрей Ефимович Рагин, доктор (Владимир Ильин) - Ivan Dmitrievich Gromov, enfermo mental (Aleksey Vertkov) & Andrey Efimovich Ragin, doctor (Vladimir Ilyn). Chejov, con una sutileza única, nos hace dudar de la alienación de Gromov. El diálogo entre doctor y enfermo enajenado resulta perturbador. Si el médico, el psiquiatra, clasifica y diagnostica, ¿quién le confiere ese derecho? En la época en que estos enfermos eran privados de libertad, ¿quién ejercía ese poder de castigar y excluir a seres dotados de razón y conciencia moral?

"Палата № 6" (2009). Карен Шахназаров - "Pálata nº 6" (2009). Karen Shajnazarov
Андрей Ефимович Рагин, доктор (Владимир Ильин) - Andrey Efimovich Ragin, doctor (Vladimir Ilyn) en el Pabellón de los alienados


Comentarios de nuestros lectores:

- Mariana Ballenilla Samper: "Cuando un profesor ama su trabajo, creo que no hay nada más que decir. Eso se irradia en la clase y llega a cada alumno a su manera. Porque todos somos diferentes y especiales en capacidad, en interés por la materia, en personalidad.
Y tú Francisco, amas tu trabajo y que un profesor ame su trabajo quiere decir que por encima de todo ama la sabiduría en mayúsculas. Porque cada día es una aventura en la que se establecen una serie de interrelaciones mágicas. Primero con su alumno y luego con el resto del grupo y ellos se dejan embriagar, en el sentido de transportar a alguien a otros mundos, como fue en mi caso contigo. No esperaba que este encuentro virtual fuera tan intenso pero la ha sido. Y en el "humo dormido" de mi ensoñación, no puedo ser más feliz en estos momentos. Gracias por haber permitido compartir estas cartas que tenía guardadas en mi interior con el profesor que marcó mi bachillerato y en definitiva mi vida. Y ser tan generoso de permitir que llegaran a su destinatario.
Un fuerte abrazo,
Mariana"

- Francisco Huertas Hernández: "Hola Mariana. El "encuentro" es la condición humana. O mejor diría aún, el "abandono", la "búsqueda" y el "encuentro", siguiendo las metáforas del Paraíso Perdido y la Alegoría de la Caverna. Fuiste una de mis mejores alumnas en una época en que ser alumno era una condición noble. Recuerdas como yo miraba por la ventana y divagaba anunciando la llegada próxima de un extraño artificio llamado internet. En esos días yo no sabía mucho, creo. Pero tenía esa pasión por el Gran Teatro del Saber. Tú me preguntabas incisivamente, sin descanso. Ya no pasaban trenes bajo la ventana como en Palencia, ni yo cruzaba la fábrica de campanas y el arroyo sonoro bajo los pinos, como en Saldaña, pero, a veces, escuchábamos el barritar de los elefantes del circo que instalaban en el solar contiguo, y, a lo lejos, parecíame ver militares por tierra haciendo ejercicios.

 Raro es el amor al saber, eso que llamaron φιλοσοφία los griegos, pero estando tan agradecido como estoy por haberte encontrado, te diré que un profesor solo encuentra el saber cuando un alumno lo recoge y lo ofrece de nuevo con la pasión y el cuidado que esta Representación nos pide"