sábado, 7 de diciembre de 2019

Recuerdos de cine de infancia. Manuel Gómez Román. "Gojira" (Godzilla) (1954). Cinemateca de Sevilla. Caballero de las Artes y las Letras de la República Francesa


Recuerdos de cine de infancia
Manuel Gómez Román
Cinemateca de Sevilla
Sevilla
"Gojira" (Godzilla) (1954). Ishiro Honda
Caballero de las Artes y las Letras de la República Francesa



Manuel Gómez Román
Programador de La Cinemateca de Sevilla recibe el premio ASFAAN

 Me llamo Manuel. Mi recuerdo más grato del cine en mi infancia -hay otros- es el visionado de "Japón bajo el terror del monstruo", película de la serie B o Z, pero inolvidable. La vimos en dos sesiones: a las 6 y a las 8. Luego, en un cine de verano otras dos veces... Allí empezó mi adicción al (género) Fantástico por esta joya que nunca pude recuperar. Creo que jamás se llego a editar en Digital. Tenía 12 años.

"ゴジラ" (1954). 本多猪四郎
"Gojira"
"Godzilla" (1954). Ishiro Honda
Cartel original japonés
"Las misteriosas destrucciones de barcos en el Pacífico provocan el pánico. Los nativos de una isla afirman que el culpable es una criatura legendaria, Godzilla, un lagarto mutante convertido en un gigantesco monstruo a causa de unas radiaciones atómicas. Godzilla se dispone a atacar las principales ciudades del Japón. (FILMAFFINITY)"

"ゴジラ" (1954). 本多猪四郎
"Gojira"
"Godzilla" (1954). Ishiro Honda
Cartel español. "Japón bajo el terror del monstruo"
Cartel dibujado por Mac. Macario Gómez Quibus (1926-2018)

 Era en el Cine Rocío de Dos Hermanas (Sevilla) y la proyeccion coincidió con la Romería de Valme, día grande por excelencia en el pueblo

Romería de Valme
Dos Hermanas (Sevilla)
Fotografia de los años 40

Cine Rocío
Calle Santiago Apóstol
Dos Hermanas (Sevilla)
Butacas (sillas) y Palco
Foto de Manuel Vargas Bautista

Cine Rocío
Calle Santiago Apóstol
Dos Hermanas (Sevilla)
Butacas (sillas) y Palco
Foto de Manuel Vargas Bautista

Cine Rocío
Calle Santiago Apóstol
Dos Hermanas (Sevilla)
Butacas (sillas) y Pantalla abandonada
Foto de Manuel Vargas Bautista

Cine Rocío
Calle Santiago Apóstol
Dos Hermanas (Sevilla)
Butaca (silla de madera roja) 
Foto de Manuel Vargas Bautista

 De forma excepcional, ese día los pases eran en sesión continua con lo cual podías ver la peli dos o tres veces ¡Una gozada! Más tarde llegarían los Godzillas y demás, pero ninguno con el encanto de estas inolvidables criaturas.

"ゴジラ" (1954). 本多猪四郎
"Gojira"
"Godzilla" (1954). Ishiro Honda
"Japón bajo el terror del monstruo"
El monstruo ataca las ciudades. El engendro maléfico surgido de una "razón técnica" desbocada se vuelve contra la misma civilización que lo ha producido como "efecto no deseado" del "progreso" atómico

"ゴジラ" (1954). 本多猪四郎
"Gojira"
"Godzilla" (1954). Ishiro Honda
"Japón bajo el terror del monstruo"
La "ingenuidad" de aquellas películas de serie barata, aptas para niños -y mayores- de una era en la que todavía el cine, con sus transparencias burdas y efectos de cartón, atrapaba la imaginación de una infancia tan ingenua como las películas que consumía. Hoy el exceso de tecnología (digital) hace que los niños solo vayan a ver efectos al cine y no historias. "Gojira" era aún una historia

 Se aplaudía al final y, durante semanas, jugamos a emular a estos montruos y a intentar a imitar su maldad... En realidad no eran tan malos. A mí me parecieron entrañables

"ゴジラ" (1954). 本多猪四郎
"Gojira"
"Godzilla" (1954). Ishiro Honda
"Japón bajo el terror del monstruo"
Primera maqueta

"ゴジラ" (1954). 本多猪四郎
"Gojira"
"Godzilla" (1954). Ishiro Honda
"Japón bajo el terror del monstruo"
First Suit

 Se proyectó durante tres dias en un local que aún mantiene su "carcasa". Cerca se encontraba el cine Rocío de verano, conocido en el pueblo como el cine de los "espelucao". Allí volvieron en agosto en un inolvidable programa doble: la de los monstruos y "La ciega de Sorrento", a 4 pesetas. Inolvidable.

"La cieca di Sorrento" (1953). Giacomo Gentilomo
"La ciega de Sorrento"
Cartel español de Jano, seudónimo de Francisco Fernández-Zarza Pérez (1922-1992)
Hasta tres películas italianas con el mismo título (Nunzio Malasomma, 1934; Giacomo Gentilomo, 1953; Nick Nostro, 1963)


Manuel Gómez Román
2002
"Ver una buena película puede convertirse a veces en una aventura imposible. Las carteleras parecen tomadas por productos destinados a un masivo público juvenil, la televisión guarda las mejores películas para horarios perdidos en la madrugada, calidad y comercialidad arrastran el peligroso tópico de ser términos antitéticos... En este panorama tan sombrío brillan iniciativas como la de la Cinemateca-Cineclub UGT de Sevilla (Blas Infante, 4). Durante una década larga su director, Manuel Gómez, ha sorteado contra viento y marea todo tipo de escollos para que el público pueda conocer el cine de Dreyer, Bresson, Fritz Lang o los directores más notables de países del Tercer Mundo.
'Creé el cineclub de Dos Hermanas en los años setenta. Se estrenó allí El acorazado PotemkinEl dinero, de Bresson, también se estrenó allí. Y alguna que otra película de Tarkovski', relata. Manuel Gómez también cursó estudios -'hasta tercero'- en la Escuela Oficial de Cine (EOC). 'Estuve allí entre 1974 y 1977. Salí diplomado. Eran cinco años', comenta. La EOC desapareció y se produjo un vacío que nunca se ha llenado.
'Hice prácticas con Pilar Miró y coincidí con Iván Zulueta. Cuando yo estudiaba allí, el director era Borau', dice. Precisamente, en 1992, el cineclub dedicó un ciclo a Iván Zulueta, el autor de la mágica Arrebato y uno de los malditos por excelencia del cine español. 'Proyectamos todo lo que rodó Zulueta. Dedicamos cuatro años a buscar todo lo que hizo. Hubo asimismo una exposición mastodóntica de los carteles, diseños y esbozos de Zulueta', agrega.

Manuel Gómez se licenció en Imagen Pura en la Universidad Sacro Cuore de Milán en 1982. 'Me vine a Sevilla. Me metí en el cine San Vicente. Pero cerró en 1986 por falta de público y por falta de subvenciones. En Sevilla había varias salas de arte y ensayo: la más pureta era el cine San Vicente', asevera. En 1991 inició su andadura en la Cinemateca-Cineclub UGT. A partir de entonces dio curso a una serie ininterrumpida de ciclos, retrospectivas y películas. La nómina de grandes directores que han sido conocidos por el público sevillano es elocuente... Tarkovski, Jean Vigo, Paul Leduc o Gutiérrez Alea son sólo algunos ejemplos espigados al azar. A veces, el público ha acompañado el empeño. 'Por ejemplo el ciclo del 50º aniversario del Festival de Cannes tuvo un gran éxito en 1996. También mereció una gran acogida de público la retrospectiva de Peter Greenaway. Ambas llenaron el salón de actos', recuerda.
El cineclub presenta un promedio de entre 150 y 175 películas anuales. La asistencia media se mueve entre las 70 y 80 personas en una sala acondicionada para 400. 'Se hace un presupuesto trimestral de entre 1,5 y 2 millones', indica. El cineclub funciona de octubre a junio, a lo largo de tres trimestres. 'La financiación corre, fundamentalmente, a cargo de UGT', añade el director. 'Hay una ausencia absoluta de apoyo institucional. Ni la Junta, ni la Diputación ni el Ayuntamiento nos apoyan. Hemos llamado a sus puertas, hemos insistido, pero, hasta ahora, nada', recalca.

Sin embargo, Manuel Gómez no se arredra. Otras instituciones sí le tienen en cuenta. El Gobierno francés le nombró el año pasado Caballero de las Artes y las Letras por su labor de difusión del cine de ese país"


jueves, 5 de diciembre de 2019

Recuerdos de cine de infancia. Lluís Bonet González. "Pedro y el dragón Elliott" (1977). Cine Atenas. Barcelona. Barcelona


Recuerdos de cine de infancia
Lluís Bonet González
"Pedro y el dragón Elliott" (1977). Cine Atenas. Barcelona
Barcelona




Cine Atenas (1960-1985)
Balmes 365
Barcelona
"1969. Adolescents encuriosits miren des de la distància les cues que es formen davant del cine per veure Helga, el milagro de la vida, la pel·lícula de més èxit de la història del Cine Atenas."
"Cinema molt popular al barri de Sant Gervasi, l'Atenas era situat al carrer Balmes abans d'arribar a la cantonada amb la Ronda del General Mitre. Va ser inaugurat el 22 d'abril de 1960 amb l'estrena de "Bajo el sol de medianoche", una curiosa coproducció sueco-alemanya protagonitzada per Erika Remberg i Joachim Hansen sobre una historia d'amor a les gelades terres de Laponia.
A partir del febrer de 1971 l'Atenas va deixar de ser sala d'Art i Assaig i va encetar la seva última etapa amb la reposició d'un film de llarguíssim metratge (160 minuts): La leyenda de la ciudad sin nombre de Joshua Logan, amb Lee Marvin i Clint Eastwood. Fins al seu definitiu tancament, produit l'últim dia d'abril de 1985, va oferir bàsicament pel·lícules de cinema infantil i familiar"

 A los 9 años mi hermano gemelo y yo íbamos a veces solos al cine. Fuimos de punta a punta de Barcelona a pie porque teníamos el dinero contado para ver "Pedro y el dragón Elliot", cine de Disney mezcla de personajes reales y animación, al cine Atenas de Barcelona, también desaparecido

"Pete's Dragon" (1977). Don Chaffey
"Pedro y el dragón Elliott" (España) / "Mi amigo el dragón" (Hispanoamérica)

Lluís Bonet González
De niño
Barcelona

 Cuando llegamos después de hacer cola (antes siempre se hacían colas), la taquillera al ver la calderilla, nos dice: "falta una peseta". Miramos por los bolsillos y no encontrábamos ni una. No quería vendérnoslas. Lloramos desconsoladamente. Como hicimos mucha pena al señor de detrás nos dejó una peseta para poder entrar. ¡Qué ilusión poderla ver! 

 Este cine era curioso porque en vez de hacer bajada, hacía subida las filas a la pantalla. Nos gustó mucho. Luego de mayor la he vuelto a ver y es de las peores de Disney que he visto.

"Pete's Dragon" (1977). Don Chaffey
"Pedro y el dragón Elliott" (España) / "Mi amigo el dragón" (Hispanoamérica)
Cartel español

 Os dejo el cartel y una imagen del cine Atenas


miércoles, 4 de diciembre de 2019

Recuerdos de cine de infancia. Juan Ramón Torregrosa Torregrosa. Poeta. Alicante. "Eva al desnudo" (novela inédita "El viaje de los salmones")


Recuerdos de cine de infancia
Juan Ramón Torregrosa Torregrosa
Poeta
Alicante
"Eva al desnudo" (capítulo de la novela inédita "El viaje de los salmones")
Guardamar del Segura (Alicante)


Eva al desnudo



"All about Eve" (1950). Joseph Leo Mankiewicz
"Eva al desnudo" / "La malvada" / "Hablemos de Eva"

 Me temblaban las manos al hojear el cuaderno Rubio de tapas azules que acababa de encontrar en una vieja maleta de madera que había sido de mi padre. Allí estaban, de nuevo ante mis ojos, los cuadernos de la escuela con su letra infantil, el Parvulito con el que había aprendido a leer, mis diarios, los álbumes de cromos. Perdida la noción del tiempo fui repasando las imágenes en blanco y negro de Marcelino, pan y vino, el álbum de la película protagonizada por Pablito Calvo; los cromos coloreados de Veinte mil leguas de viaje submarino que tantos pataleos y tabletas de chocolate habían costado hasta completarlo; el lujoso álbum Vida y color de cuando estudiaba bachillerato; postales de actrices famosas; programas de mano de películas proyectadas en el cine Nacional o de Arriba, ya desaparecido, y en el Cartago, más moderno y confortable. También mi hermana había depositado allí el catecismo y hasta el misal que me regalaron en mi primera comunión, de tapas nacaradas ahora amarillentas y con el cierre oxidado.

"Marcelino, pan y vino" (1954). Ladislao Vajda
Cartel español original

"Marcelino, pan y vino" (1954). Ladislao Vajda
Pablito Calvo (Marcelino)

"Vida y Color"
Álbum de cromos. 1965
Álbumes Españoles S.A. (Barcelona)
Un hito en el coleccionismo infantil que acercó las Ciencias Naturales a los niños de las escuelas franquistas

Cuadernos Rubio
Ejercicios de trazos. 1962

 Pero lo que más emoción me produjo fue encontrarme con aquel cuaderno Rubio en el que había ido apuntando, según la calificación moral, los títulos de las películas que venían en las revistas Mundo Cristiano y Familia cristiana. Todas las semanas tenía que comprárselas puntualmente a mi hermana en el kiosco Mora, junto a la iglesia. Ella era desde niña la que mandaba en casa, la que dictaba las normas que nuestra madre, en una actitud sumisa y reverencial, acataba.

Revista "Mundo Cristiano"
Noviembre 1963 - Enero 1964

Revista "La Familia Cristiana"
Mayo 1967

Kiosco Mora
Prensa y revistas
Guardamar del Segura (Alicante)
Foto de David Mora Rodríguez

 Ahora que las dos habían muerto, el contenido de aquella vieja maleta me devolvía una infancia que creía definitivamente enterrada. Regresaba al pueblo para vender la casa y desprenderme del pasado y me encontraba con aquello.

 ¿Debía conservarla o deshacerme de ella? ¿No sería una rémora más a la hora de encarar un futuro que no veía con claridad? ¿O tal vez me podría ser útil en mi empeño de escribir sobre mi infancia y adolescencia? Creía poder reconstruirlas sin obviar el más mínimo detalle y descubría que no recordaba la existencia de aquel cuaderno. 

Cine Cartago
Guardamar del Segura (Alicante)

Cine Cartago
Guardamar del Segura (Alicante)

 La primera vez que penetré en el recinto encantado de un cine fue de la mano de mi padre. Vivíamos aún en el campo y debió de ser en uno de los viajes en los que me llevaba con él al pueblo sentado en el cuadro de la bicicleta, entre sus robustos brazos. Recuerdo que era una película de vaqueros porque se me quedó grabada durante mucho tiempo la escena de unos pistoleros disparándoles a unas latas colocadas encima de una valla. Pero la escena que realmente me impresionó hasta provocarme pesadillas fue otra, tal vez el mismo día, pues las sesiones eran dobles. En ella unos egipcios con el cráneo rapado lanzaban sus carros de combate a toda velocidad por una llanura en la que asomaban las cabezas de unos prisioneros enterrados en la arena, cabezas que saltaban por los aires al pasar por encima los carros con sus afiladas cuchillas entre las ruedas. 

 A partir de entonces nada más entrar en la sala oscura de un cine me ponía a temblar, los dientes me rechinaban y un sudor frío empapaba mi cuerpo por más que me repitiese que todo era mentira, solo fotografías en movimiento proyectadas sobre un lienzo blanco. Una vez que mi hermana me obligó a ir con ella a ver Barrabás tuvimos que salirnos a media sesión, con el consiguiente enfado de ella, porque yo no soportaba ver cómo el protagonista, condenado a trabajos forzosos en unas minas de azufre, se iba quedando ciego. Me pasé toda la noche con alucinaciones y vomitando.

"Barabba" (1961). Richard Fleischer
"Barabbas" es una película italiana con tema bíblico
"Barrabás"
Cartel italiano

 Incluso en el cine de verano del pueblo, a pesar de ver el cielo y las estrellas y las copas de los pinos asomando por detrás de la pantalla y a la gente devorando tranquilamente bolsas de pipas, no podía controlar los temblores y las palpitaciones. Solo los Hermanos Marx con su humor absurdo lograron que me reconciliase, entre risas y carcajadas, con el cine. Era Una tarde en el circo.

"At the Circus" (1939). Edward Buzzell
"Una tarde en el circo"
Cartel español
Hermanos Marx

 Pero lo que hizo que perdiese todo temor a la sala oscura de los cines fue ir en pandilla, ese invierno, al cine Nacional, que tenía gallinero y donde podíamos armar gresca. 

 Cuando descubrí que en las revistas que le compraba a mi hermana venía una lista de películas con su calificación moral, se me ocurrió ir apuntándolas en aquel cuaderno Rubio que ahora tenía entre mis manos. Fue también el comienzo de mi afición al cine. Me preguntaba por qué unas películas eran toleradas, las menos, y otras para mayores con reparos, o qué historias contarían algunas para ser gravemente peligrosas. Sentía igualmente curiosidad por ver qué directores y actrices abundaban más en cada apartado, y si las películas que echaban en el pueblo estaban en esas listas.

Informe (Circular) de Censura Cinematográfica en España
"A mí las mujeres ni fu ni fa" (1971). Mariano Ozores
Esta película del cantante Peret sufrió numerosos "tijeretazos" del censor. Calificación: Mayores de 18 años

 La calificación moral se exponía también en la cancela de la iglesia, pero lo que contaba era si en la cartelera que las anunciaba ponía para todos los públicos o solo para adultos. Excepto en algunas películas con fama de escandalosas casi siempre nos dejaban entrar, aunque pronto descubrimos que las calificadas con 3R o 4 eran lentas y aburridas, unos auténticos rollos sobre matrimonios que no se entendían, o seres angustiados que se pasaban la película discutiendo. Las que a nosotros nos gustaban eran las de acción y las de miedo, Drácula, La momia, Fu Manchú; también las cómicas y de espías

"Dracula: Prince of Darkness" (1966). Terence Fisher
"Drácula, príncipe de las tinieblas"
Cartel español

 Mi hermana, sin embargo, no pensaba igual. Quería que solo fuese a las adecuadas moralmente a mi edad, incluso ponía reparos a las calificadas con un 2, aunque ya tenía trece años.
 Es lo que ocurrió con Eva al desnudo. Cuando se enteró de que la había visto le pidió insistentemente a mi madre que me castigase. Había ido a ver una película gravemente peligrosa no solo para los jóvenes sino también para los adultos.

"All about Eve" (1950). Joseph Leo Mankiewicz
"Eva al desnudo" / "La malvada" / "Hablemos de Eva"
Cartel español

 ̶  ¿Eva al desnudo? –preguntaba, azorada, mi madre, que no sabía qué hacer, si obedecer a la hija, siempre tan exigente y moralista, o disculpar al hijo pequeño, que no lo hacía por maldad.

 ̶  Sí, una película prohibida por la Iglesia  ̶ insistía mi hermana ̶ . Tiene un 4, por algo será. 

̶  ¿Y qué es eso de cuatro?

̶  Pues qué va a ser, que el mañaco está en pecado mortal y tendrá que confesarse.

 ¿Qué confesión ni qué porras? Todos mis amigos iban al cine a divertirse, la película era lo de menos, lo importante era estar todos juntos en la misma fila y, sobre todo, poder sentarnos al lado de la chica que nos gustaba. Qué diferente la claustrofobia y angustia que antes padecía a la emoción de sentir en la butaca de al lado la presencia y el aliento de Almudena, la chica que en secreto me tenía trastornado. La oscuridad y la luz densa de humo del proyector, que nos envolvía convirtiéndonos en cuerpos espectrales, tenían ahora un encanto mágico, embriagador.

 Pero nada de eso le dije a mi madre ni a mi hermana, lo que les dije es que era un rollo de película en blanco y negro, aburrida y pesada. “Además –añadí–, no sale ninguna Eva desnuda”. Eso de las calificaciones morales que venía en las revistas, a ver si se enteraban, era una tontería y no iba a dejar de ir al cine con mis amigos por nada del mundo

"All about Eve" (1950). Joseph Leo Mankiewicz
"Eva al desnudo" / "La malvada" / "Hablemos de Eva"

 Sí, aquel cuaderno Rubio de tapas azules descoloridas contenía muchas películas peligrosas que luego dejaron honda huella en mi sensibilidad. Allí estaban, escritos con mi letra infantil, los títulos de películas que entonces no me sonaban de nada y que ahora me resultaban familiares. Algunas las acabé viendo, ya adolescente, en el pueblo, como El graduado. El portero del cine Cartago, que había sido amigo de mi padre desde los años de la mili, dejó que me colase en un descuido del dueño. Otras, las disfrutaría luego en cineclubes universitarios o en salas de Arte y Ensayo.

"The Graduate" (1967). Mike Nichols
"El graduado"
Cartel español

 Conservaría el cuaderno, me traía recuerdos agridulces de un tiempo ido. Fue también la época de los primeros guateques en casas particulares o de jugar a las tinieblas cuando alguien se ponía enfermo y la pandilla iba a visitarlo. Una tarde, a la salida de la escuela, propuse repetir el juego en mi casa. Mi hermana y mi madre habían ido en taxi al médico y tardarían en regresar de Alicante. 

 El juego consistía en encerrarse en un cuarto a oscuras y, con las manos por delante, ir buscando a las chicas, pero sin malicia, con la inocente emoción de lo desconocido. De pronto, alguien a quien le divertía pillar in fraganti a los demás, encendía la luz. Pero quien nos pilló, antes de que yo pudiese tocar a Almudena, fue mi hermana, que abrió de repente la puerta. Sin decir nada, nos fue mirando a todos, paralizados como estábamos, igual que cuando en el cine se atascaba el proyector y la imagen se congelaba o se movía a cámara lenta. Luego nos ordenó que nos fuésemos a la calle a jugar, sin una amonestación, sin un grito. 

 Tampoco por la noche, cuando regresé mohíno a casa, me reprochó lo ocurrido, al contrario, me pidió que le contase con todo detalle lo que hacíamos, quiénes eran los demás, si a mí me gustaba alguna de aquellas niñas. Intenté salir del trance con evasivas, sin dar muchos detalles. Me sentía penetrado por su mirada, al desnudo. A partir de entonces, sin saber por qué, esquivé su presencia, y procuraba no estar a solas con ella.


lunes, 2 de diciembre de 2019

Recuerdos de cine de infancia. Luis Solera Guirau. Granada. "Sword in the Stone" (1963). Recuerdos del barrio de Los Ángeles (Alicante)


Recuerdos de cine de infancia
Luis Solera Guirau
Granada
Recuerdos del barrio de Los Ángeles (Alicante)
"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)




Luis Solera Guirau (a la derecha)
Con su hermano, de niño

 No estoy seguro dónde leí que la infancia es esa época que nos pasamos el resto de nuestra vida intentando superar, pero sí estoy seguro de que lo leí en algún lado, o sea que no debo ser el único que la recuerda como una etapa que afortunadamente pasó, como una condena cumplida o una cuestión zanjada. Me recuerdo de niño principalmente desconcertado, atropellado cada día por la brutalidad, desbordado por el empleo de la fuerza en aquellos que observaba, desarmado de antemano.

Luis Solera Guirau
Foto de niño

 Me recuerdo de niño ajeno a toda esa testosterona que se derramaba a raudales por cualquier causa, me producía la sensación de que yo era diferente, que nunca podría, aunque me fuera la vida en ello, arremeter con esa violencia. Todos esos juegos en los que se pegaban, todas esas peleas por nada, me producían una repugnancia insalvable. Y cuando por obligación, las circunstancias me atrapaban en una de ellas, una especie de parálisis se apoderaba de mí y me resultaba imposible siquiera defenderme.

Luis Solera Guirau
De niño con su familia

 Por lo tanto es fácil imaginar que mis compañeros, los chicos de la calle, los del pueblo, todos, se dieron cuenta de que, pasara lo que pasara, yo era incapaz de pelear y, como es de esperar, me convirtieron en su blanco preferido. Continuamente me agredían con cualquier excusa, fuera como fuera la gran mayoría de las veces para mí era totalmente inexplicable.

 Quiso la fortuna dotarme de un tamaño considerable, que, pasados los dos o tres primeros cursos atroces en el colegio, me permitió blindarme y fabricarme un universo personal, fuera de los intereses de los demás niños, en el cual estaba totalmente excluida la violencia y que irradiaba el suficiente atractivo para atraer a tres o cuatro chicos más a los que permití acceder a mi mundo, y con los cuales satisfacía mis necesidades artísticas y mi tendencia al liderazgo.

 Así, blindado en mi mundo de colores, con mis amigos tan marcianos como yo, logré, logramos, ir sobreviviendo unos cuantos años. Nada de batallas de pedradas ni de partidos de futbol, nunca respondíamos a las provocaciones, no solíamos ir con ellos de excursión, éramos como un grupo segregado, nosotros no nos metíamos con nadie y, cada vez menos, nadie se metía con nosotros, era una especie de armisticio fáctico, aprendimos a camuflarnos en nuestra exclusividad
.

Cine Los Ángeles
Alicante
1964
Con tranvía delante

 Vivía esos años en Los Ángeles, no los de California, sino los de Alicante, un barrio de clase media al que habían llegado gentes de todas partes, en una casa fea que recuerdo de un color tan aburrido que no sabría nombrarlo, un tono que no era ni beige ni gris, con balcones y una azotea, un espacio vacío donde la luz tenía otro carácter. El cielo se desparramaba a raudales, blanca, blanca como una bofetada de cal, como un golpe de sal

Explanada
Alicante
Postal años 70
Colección Francisco Huertas Hernández

 Esa azotea era fantástica, porque desde ella, por la noche, teníamos la suerte de poder ver todas las películas que proyectaban en el cine de verano de al lado, estaba tan cerca que las oíamos y las veíamos como si tuviéramos un exclusivísimo palco. Es cierto que la abuelita no nos dejaba comer pipas, pero a cambio nos hacía unos bocadillos riquísimos de croquetas o de ensaladilla; no teníamos sillas de madera como en el cine, pero sí un sofá un poco viejo pero comodísimo, pegado a la barandilla, en el que nos sentábamos todos y desde el que podíamos ver las películas más felices que las perdices.

Cine de verano junto al Cinema Pla. Alicante. Año 1944. Podemos ver al fondo el Hospital Provincial de Alicante, hoy museo arqueológico (MARQ). Colección fotógrafo Francisco Sánchez (Archivo Municipal de Alicante) 

 Y allí nos sentábamos los cinco: mis hermanos, que eran más pequeños, y mis dos amigos, ninguno de los tres jugábamos al fútbol, ni a tirarnos piedras, éramos un cantón independiente, inventábamos juegos divertidísimos en los que éramos exploradores de África o del espacio, sacábamos buenas notas, y en cuanto tuvimos edad quedábamos para ir al cine en la azotea de mi casa casi todos los sábados.

 De entre todas aquellas películas, aparte de las de romanos, recuerdo una Disney con especial cariño, no es la más brillante de las cintas de la casa, hay muchas reiteraciones y se redunda en lo evidente, pero tiene un encanto indiscutible. Una estupenda transgresión sobre el mito y la leyenda de Arturo que nos encantó, no tanto por Arturo, o “grillo” que es como le llaman en la película, todo eso de la espada y el destino no nos acababa de emocionar, sino por Merlín, Merlín es un mago que ha viajado al futuro, por ello ha visto cosas increíbles… La magia pura y dura es la protagonista. Merlín llegará al rescate de Arturo cuando la bruja, madamme Mim, esté a punto de acabar con él. Para solucionar sus disputas se enfrentarán en un combate de magia que es mi escena preferida donde, una vez más, la transformación será clave. Los dos magos se irán transformando para acabar con su oponente. La idea de la transformación, la adquisición de la sabiduría, del aprendizaje, cuanto más sabes más te conoces, cuanto más sabes más te conviertes en lo que eres realmente, cuanto más aprendes más te transformas, ya no serás el mismo. Esta idea mostrada visualmente, ella de rojo y él de azul, es deliciosa, me cautivó desde que la vi, en nuestro palco de azotea, aquella primera vez
.

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)
Walt Disney Pictures
Cartel español

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)

 Es curioso como hay recuerdos tan nítidos que nos acompañan toda la vida, con mis amigos del colegio jugamos muchas veces a batallas de magia, desde entonces, y ya hace, conservo una especial afición por las películas de animación. Y por la magia.

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)
Poster

MERLÍN, EL ENCANTADOR (THE SWORD IN THE STONE) - Walt Disney Pictures - 1963 - Recuerdo el cine de verano de Los Ángeles -en Alicante, no en California-, el ruido de las pipas, las sillas de madera y los bocadillos con croquetas de mi abuela, aquella pantalla enorme, y el calor. Una película de Disney que no era tan ñoña como las otras, "Merlín el encantador", la historia del niño y la espada en la piedra no me impresionó mucho, la verdad, sin embargo la maravillosa batalla entre Mme Mim y Merlín me maravilló, una roja y el otro azul, me divirtió tanto que aún conservo la afición a dibujar y a las películas de animación.

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)
Walt Disney Pictures
Película



*****

Comentarios de nuestros lectores:


- Alfonso Carralero: "Francisco, seguramente no sabrás porqué en España "The Sword in the Stone" llevó el ridículo título francés de "Merlín, el encantador" en vez de compartir el mismo título que en Hispanoamérica. Todo se debió por el nombre de la actriz que doblaba a la maravillosa Madame Mim. Era española y exiliada política en tiempos de Franco en México. Te sugiero que leas esta historia. Te va a dejar a cuadros
"

Maruja Sen (1915-2002)
Actriz de doblaje barcelonesa exiliada en México por la persecución franquista
"Como dato curioso, tanto en La espada en la piedra como en la Noche de las Narices Frías ocurrió algo inusual. Debido a la censura franquista, se estableció que todo debía presentarse con doblaje al castellano, sin embargo, para ahorrar costos, las cintas de Disney llegaron con el doblaje mexicano a la península ibérica. Debido a la persecución política que sufría la señora Sen, los censores del gobierno español exigieron a Disney que se cambiasen los créditos omitiendo el nombre de Maruja, a lo que Disney se negó rotundamente. Como solución, los censores cambiaron los títulos de las películas a “Merlín, el encantador” y “101 dálmatas” para forzar a Disney a incluir nuevos créditos, cosa que no hicieron, dejando solo los títulos “Walt Disney presenta” en español junto con los nuevos nombres e incluyendo los créditos en inglés. Sería hasta 1970 que la secretaría de turismo española relajaría la censura permitiendo el nombre de Maruja en Los Aristogatos"

- Alfonso Carralero: "Para que no saliera este crédito en España se cambió el título y que salieran las voces de la versión en inglés a pesar que lo que se escuchaba era el doblaje en español"

"The Sword in the Stone" (1963). Wolfgang Reitherman 
"Merlín, el Encantador" (España) / "La espada en la piedra" (Latinoamérica)
Walt Disney Pictures
Títulos de crédito de voces de doblaje