sábado, 23 de enero de 2021

Diario de un profesor de Filosofía (1). Francisco Huertas Hernández. ¿La única alegría del mundo es comenzar?

Diario de un profesor de Filosofía (1)
¿La única alegría del mundo es comenzar?
Francisco Huertas Hernández

Graffiti (en español, pintada) filosófico en un edificio cerca de casa
"Yo solo sé que no sé NADA" ("Ni yo")
Hay una firma a la derecha: "Dani". No sabemos si es el autor
Alicante
20 de enero de 2021
Fotografía: Francisco Huertas Hernández
 
 Me llamo Francisco y soy profesor de filosofía (sería mejor decir "Filosofía", con mayúsculas, o mejor aún, "Philosophia", pero eso era cuando ésta tenía tanto prestigio que se nombraba en latín). Doy clase en un instituto de Alicante. Y no podré escribir aquí todo lo que me gustaría porque, aunque la voluntad es libre (como dicen los filósofos), las pasiones del miedo y el arrepentimiento no lo son.

 Hoy inauguro esta sección, que no sé yo si durará mucho. Íbamos caminando en dirección a la farmacia de la Avenida cuando me fijé en la pintada de la imagen: "Yo solo sé que no se NADA. Ni yo". Tomé una foto con el teléfono móvil (celular). Por alguna razón desconocida la frase que se atribuye a Sócrates está escrita con una falta de ortografía: el primer "sé" (del verbo saber) está acentuado, pero el segundo no. Será un descuido. "NADA" con mayúsculas. Algo que no existe y, sin embargo, se agranda, porque la nada se "traga" el ser, nos devora.

 Subí esta imagen a mi Instagram. He notado que esta red social permite conectar mejor con los alumnos. Y no digamos si la pones como "historia".

 Hoy quiero recordar la frase con la que comienza el libro del escritor italiano Cesare Pavese (1908-1950), "Il mestiere di vivere: Diario 1935-1950" (El oficio de vivir: Diario 1935-1950)

"L’unica gioia al mondo è cominciare. È bello vivere perché vivere è cominciare, sempre, ad ogni istante. Quando manca questo senso – prigione, malattia, abitudine, stupidità –, si vorrebbe morire"

(La única alegría en el mundo es comenzar. Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante. Cuando falta esa sensación -prisión, enfermedad, hábito, estupidez- uno quisiera morir) 

 ¿Por qué me gusta tanto esta frase y por qué encuentro que es una iniciación a la filosofía, que no es más que la conciencia reflexiva de la (nuestra) vida? Vivir es comenzar, es decir, admirarse, asombrarse de las cosas, de la vida misma, como si el mundo fuera nuevo. Así lo escribió Aristóteles, y René Descartes ("cuando nos sorprende el primer encuentro de un objeto, y lo juzgamos nuevo... paréceme que la admiración es la primera de todas las pasiones"). Y hay, dice Pavese, cuatro situaciones que nos impiden la alegría del vivir, del comenzar, de la admiración, del asombro y la celebración: la prisión, la enfermedad, el hábito y la estupidez. Esos son, pues, los enemigos de la alegría: la pérdida de la libertad, de la razón, la pérdida de nuestra condición de animales que quieren saber y vivir haciendo del mundo una novedad que nos impulse y nos llene.

 ¡Cuánto asombro hay en el comienzo de nuestro pensamiento, cuando admirándonos nos damos cuenta de lo que nos falta: la verdad! Y no nos queda otra que comenzar a pensar con todas nuestras fuerzas. En la ignorancia se puede sobrevivir, pero no vivir.

 Y diréis, ¿pero esto es un Diario? ¿Dónde están los "hechos", los "sucesos"? Y ¿qué queréis que os diga? ¿Que leí la frase de Pavese cuando nos pusieron a dar clase de 2º Bachillerato B en el Gimnasio, pasando frío, pero "comenzando" algo, un nuevo espacio -¿no es la vida el espacio que recorremos en el tiempo que nos queda?-, eso queréis que os diga? Que de alguna manera sentí, mientras miraba a los estudiantes que, juntos, estábamos "comenzando" algo, porque siempre que "viajas" comienzas algo. El pensamiento como un viaje del interior al exterior, de la ignorancia socrática a la verdad, del yo al nosotros, de la conciencia al mundo, o como escribió el poeta Fernando Pessoa (1888-1935): 

"A vida é uma viagem experimental, feita involuntariamente. É uma viagem do espírito através da matéria, e, como é o espírito que viaja, é nele que se vive. Há, por isso, almas contemplativas que têm vivido mais intensa, mais extensa, mais tumultuariamente do que outras que têm vivido externas. O resultado é tudo. O que se sentiu foi o que se viveu"

(La vida es un viaje experimental, realizado de forma involuntaria. Es un viaje del espíritu a través de la materia y, como es el espíritu el que viaja, en él se vive. Por eso, hay almas contemplativas que han vivido más intensamente, más extensamente, más tumultuosamente que otras que han vivido externamente. El resultado es todo. Lo que se sintió fue lo que se vivió)

Una clase de Historia de la Filosofía al aire libre
2º Bachillerato B
Martes 19 de enero de 2021
IES Dr. Balmis. Alicante