Etimología de la palabra φιλοσοφία.
Tema 1: ¿Qué es Filosofía?
Filosofía. 4º ESO.
Recreación de una clase real. 16-9-2022.
Curso 2022-2023.
Profesor: Francisco Huertas Hernández.
IES Dr. Balmis. Alicante
Etimología de la palabra φιλοσοφία
Tema 1: ¿Qué es Filosofía?
Filosofía. 4º ESO
Clase real. 16-9-2022
Curso 2022-2023
Profesor: Francisco Huertas Hernández
IES Dr. Balmis. Alicante
El mundo laboral y escolar suele terminar el viernes. Es la semana laborable, tras la que viene el fin de semana, de disipación o descanso, según la edad e idiosincrasia de cada cual. Era viernes de un riguroso estío cuando tuvimos la segunda sesión de Filosofía en 4º ESO, el 16 de septiembre de 2022.
Sobre la conveniencia de dar clase, o pensar, en verano, hay disparidad de opiniones. Unos sostienen que es ideal para la "reflexión". El clima mediterráneo alumbró la filosofía en el siglo VI antes de Cristo, en Μίλητος (Mileto) (Jonia) -actual Turquía- en una latitud de 37°30'46" N. Aquí, en Alicante, tenemos una latitud similar: 38°20'42" N. Compartimos un clima caluroso y húmedo, como la Atenas por donde paseaban una tórrida tarde de verano Fedro y Sócrates, junto al río Iliso, y buscando la sombra de unos plátanos, conversaban sobre el amor y la belleza.
Pero otros consideran que el frío estimula el pensamiento, y recuerdan el frío invierno que alumbró las "revelaciones" de René Descartes en noviembre de 1619, que dieron lugar al nuevo método "racionalista".
El ser humano está necesariamente abocado a pensar, porque su dispositivo natural, el instinto, es insuficiente para satisfacer sus necesidades y sus anhelos. El hombre es el ser que quiere vivir mejor, no solo saciando su hambre, cobijando su cuerpo al calor de una vivienda, o procreando su progenie. Puedo afirmar que el humano es el ser que vive mejor cuando contempla, piensa, medita, valora, decide, construye, anticipa, y experimenta el "placer" de la "verdad", el "bien" y la "belleza".
De todo eso se "ocupó" una nueva forma de vivir mejor, la del "filósofo", que surgió, como ya queda dicho en el siglo VI aC en las colonias griegas de Asia Menor (Mileto, Éfeso). Pitágoras (569-475 aC), fue el creador de la palabra "φιλόσοφος", al describirlo como el "hombre libre que no busca el aplauso ni la riqueza, sino ver y observar la naturaleza de las cosas", es decir, "buscar la sabiduría".
Πυθαγόρας (569 a. C.–475 a. C.). Busto romano
Pitágoras de Samos. Filósofo griego presocrático. Conocido como matemático, se cree que fue el primero en usar la palabra "φιλό-σοφος" ("Filó-sofo") = el que ama o busca la sabiduría
"Admirado León de la novedad del hombre, le preguntó a Pitágoras quiénes eran, pues, los filósofos y qué diferencia había entre ellos y los demás; y Pitágoras respondió que le parecían cosas semejantes la vida del hombre y la feria de los juegos que se celebraba con toda pompa ante el concurso de Grecia entera; pues, igual que allí, unos aspiraban con la destreza de sus cuerpos a la gloria y nombre que da una corona, otros eran atraídos por el lucro y el deseo de comprar y vender. Pero había una clase, y precisamente la formada en mayor proporción de hombres libres, que no buscaban el aplauso ni el lucro, sino que acudían para ver y observaban con afán lo que se hacía y de qué modo se hacía; también nosotros, como para concurrir a una feria desde una ciudad, así habríamos partido para esta vida desde otra vida y naturaleza, los unos para servir a la gloria, los otros al dinero, habiendo unos pocos que, despreciando todo lo demás, consideraban con afán la naturaleza de las cosas, los cuales se llamaban afanosos (buscadores) de sabiduría, esto es, filósofos"
MarcoTulio Cicerón (106-43 aC): "Cuestiones Tusculanas", Libro V, capítulos 7 a 11
La palabra "φιλοσοφία" significa "amor a la sabiduría", o más exactamente "amante/amigo de la sabiduría". Se compone de los términos "σοφία" (sofía), cuya traducción es "sabiduría", y de "φίλος" (filos) -amante/amigo-, que viene del verbo "φιλεῖν" (filein) -amor, pero incluyendo la amistad-.
La aportación de los estudiantes fue la siguiente: José Antonio propuso que el "filósofo" es el que "se cuestiona -pregunta- todo". ¿Acaso un amigo o amante nunca está seguro de lo que ama? ¿Es inseguro el filósofo por naturaleza, o, simplemente, inquieto, porque nunca se conforma con las verdades adquiridas?. Aarón, continuando, con esa inquietud -¿ansiedad de saber?- del filósofo mantuvo que está siempre "replanteándose lo que creía saber". Y José Antonio añadió que el filósofo quiere "ir más allá de las apariencias", es decir, de lo que "creía" saber.
Los filósofos franceses Gilles Deleuze (1925-1995) y Félix Guattari (1930-1992) en su libro "¿Qué es la filosofía?" (Qu'est-ce que la philosophie?) (1991) sostienen que hay una diferencia entre ser "amigo" de la sabiduría o ser "amante" de la "sabiduría". El amante de la sabiduría es quien quiere poseerla, mientras que el amigo es el que la pretende pero nunca la alcanza.
El filósofo es amigo del concepto, de crear conceptos. "Crear conceptos siempre nuevos, ese es el objeto de la filosofía". Deleuze y Guattari mantienen polémicamente -contra la "visión tradicional" aquí explicada- que la filosofía "no es contemplación, ni reflexión, ni comunicación", porque al contemplar ya sabemos lo que estamos "contemplando", tenemos "su concepto". Tampoco es "reflexión" porque para "reflexionar" no se necesita la filosofía, lo pueden hacer los matemáticos o cualesquiera otros. Ni es "comunicación", porque del "diálogo democrático entre iguales" no surge ningún concepto. De hecho, en los "Diálogos" de Platón, por más personajes que participen, al final es Sócrates el que impone su argumentación y sus definiciones.
La φιλοσοφία, si es algo, tiene que tener un objeto: la realidad o el pensamiento. Si la filosofía conoce la realidad lo hace con los conceptos o ideas. Así, pues, los filósofos -y los estudiantes de filosofía- han de manejar ideas.
Contar o numerar las ideas o conceptos que surgen en la conversación, el debate o la escritura, es fundamental. A partir de ahora debemos numerar los conceptos que empleemos, y rechazaremos con determinación implacable las frases vacías como "eso depende", o "es relativo".
El filósofo, el amante de la sabiduría es el "crítico" de los discursos vacíos que, lamentablemente, han invadido la política, los medios de comunicación, las Ciencias Sociales (psicología, pedagogía, sociología...), donde uno no puede contar ni una sola idea.
Y el filósofo ha de argumentar o razonar, empleando reglas lógicas tan básicas como el principio de no contradicción. Contar ideas y seguir un orden de exposición de esas ideas o argumentar esas ideas, son las dos acciones del pensamiento del filósofo.
El que no sepa descubrir o crear ideas, y enlazarlas argumentativamente no está capacitado para la filosofía. Si seguimos la argumentación de Deleuze y Guattari, no es la interrogación la tarea del filósofo sino la creación de conceptos. Sócrates, Descartes o Kierkegaard no han pasado a la historia y a los manuales de Filosofía por sus dudas, interrogaciones y perplejidades sino por sus conceptos, tales como la virtud, el método o la angustia.
La capacidad polémica o crítica del filósofo es desconfiar de lo que dice la gente y los que mandan sobre la gente.
El asombro inicial ante la "φύσις" (physis), o naturaleza, de los presocráticos, se transformó en indignación ante la ignorancia y la injusticia en Sócrates y Platón.
Asombrarse e indignarse son momentos iniciales de la "actitud filosófica", y dan lugar a las preguntas punzantes, pero si todo acabara ahí el filósofo sería un ser inútil e irracional, porque la racionalidad consiste en "juzgar acerca de lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo", es decir, en usar ideas para aclarar esa realidad que es -verdadera- de esa otra realidad que no es, pero lo parece, la apariencia -falsedad-
Contra todos aquellos que odian la filosofía porque es inútil sería bueno sacar la navaja dialéctica de Sócrates, aquella que rebanaba la apariencia de sabiduría de los dueños de la ciudad, con simples preguntas que exigían respuestas en forma de definiciones (ideas).
La filosofía sirve para descubrir la imbecilidad reinante, la de los carentes de ideas y argumentos, la de los vendedores de supercherías en forma de imágenes y discursos vacíos que entretienen a las mansos rebaños que pastan en los prados digitales, en los bares, estadios, gimnasios, escuelas, iglesias y partidos...
Posdata (5 de octubre de 2026) por Francisco Huertas Hernández:
Vivimos en la era de la Inteligencia Artificial. Yo soy un profesor jubilado que continúa escribiendo por necesidad de pensar, comunicar y crear, además de ejercitar nuestra única capacidad verdaderamente humana: la racionalidad, que nos protege -aunque cada vez menos- ante la invasión de otra supuesta racionalidad omnipotente de máquinas que nos responden con apariencia humana.
Aunque sea pronto para los estudiantes de 4º ESO (en España: educación secundaria obligatoria entre 15 y 16 años) recién iniciado el curso, hay que explicar cómo piensa la inteligencia artificial. En primer lugar: ¡NO PIENSA EN ABSOLUTO!
Cuando el filósofo francés René Descartes (1596-1650) expuso sus cuatro reglas del método para dirigir bien nuestra razón y encontrar verdades, que siguen siendo válidas en el siglo XXI, expuso la forma en que pensamos:
1- Lo primero, distinguimos lo verdadero de lo falso. Es decir, somos capaces de encontrar conocimientos verdaderos. Algo es verdad cuando es evidente, es decir, claro (inmediato, transparente) y distinto (separado). Una idea clara y distinta es lo contrario de una idea oscura y confusa. Una idea evidente es cierta porque no podemos dudar de ella, y para encontrarla tenemos que empezar dudando de todo lo que sabemos, vemos y aprendimos, hasta ir eliminando todo lo que no sea claro y distinto.
Y preguntaréis: pero, ¿cómo es una idea clara y distinta? Las verdades matemáticas simples como 2+2=4 o lógicas como que algo no puede ser verdadero y falso al mismo tiempo. Gottfried W. Leibniz (1646-1716), continuador de Descartes, al que se atribuye el invento de la calculadora, puso un ejemplo muy curioso: una persona común tiene una idea clara pero confusa del oro (lo reconoce por el color amarillo o el brillo, pero no sabe definirlo químicamente). En cambio, un científico que conoce los criterios químicos exactos de este metal posee una idea clara y distinta.
¿La IA SABE ENCONTRAR VERDADES? ¿PUEDE DISTINGUIR IDEAS CLARAS Y DISTINTAS?
Puedes hacerle esta pregunta a cualquiera de ellas (ChatGPT, Gemini, DeepSeek, Grok, YandexGPT...) y responderá que aunque produce respuestas verdaderas no sabe que lo son. Por tanto es incapaz de conocer verdades, sólo puede manejar datos que le han sido suministrados y combinarlos de acuerdo a ciertas reglas.
En todo caso, los modelos actuales pueden realizar inferencias, generar combinaciones novedosas, resolver problemas y desarrollar cadenas de razonamiento que no son simplemente una recuperación literal de datos almacenados... y aún así no tienen conciencia de lo que hacen, ni buscan, ni dudan, ni sufren por la ignorancia, NI INTUYEN.
Esa es la clave: la INTUICIÓN es la actividad mental que reconoce inmediatamente verdades claras y distintas. La argumentación (cadenas de razonamientos) es la asociación o combinación de intuiciones. Así lo explicó Platón en "La República" y Descartes en "Discurso del método". Los humanos conocen porque intuyen (captan) directamente verdades claras y distintas, movidos por el deseo de saber, acuciados por la duda, la incertidumbre, el terror a la ignorancia, el no poder encontrar la verdad del sentido de la vida y la realidad. Los sistemas artificiales carecen de esa voluntad de querer, buscar, dudar, asentir, negar, reconocer sentido a las cosas. No intuyen, sólo combinan (argumentación sin la base de la intuición).
2- La segunda regla del método ES LO QUE LA IA HACE MUY BIEN: analizar, dividir un problema, un texto, un artefacto, en partes. Cuando le das a la IA un texto te hace una descomposición muy buena, pero nunca perfecta, porque los criterios de la división, análisis o descomposición pueden variar. ANALIZAR NO ES PENSAR: ES SÓLO UNA ACCIÓN MENTAL, PERO NO GENERA VERDADES, NO DESCUBRE NADA NUEVO.
3- La tercera regla del método cartesiano (de Cartesio, Descartes en latín) consiste en ordenar los elementos simples de la división para formar cadenas (argumentos) y obtener nuevas verdades (síntesis). El modelo de Descartes era el mecanismo del reloj (los antiguos de engranajes): cuando un reloj se rompe hay que desmontarlo, separar todos sus componentes (ruedas dentadas, piñones, muelles, manecillas...) y comprobar uno a uno, reparar el que está roto, o la falta de contacto entre los elementos, es decir, volver a ordenarlos, para obtener un mecanismo que vuelva a funcionar.
Así nuestro pensamiento es como un relojero, un médico o un ingeniero, que parte de los elementos simples para entender la máquina, el funcionamiento del cuerpo sano o el edificio viable y estable estructuralmente.
Gemini me confesó que tampoco sabe ordenar los elementos más que del modo preconfigurado como fue diseñada. En el pensamiento humano existe la imaginación que crea respuestas imprevisibles y combinaciones inimaginables (valga la paradoja). La IA afortunadamente no es así.
4- Y la cuarta regla del método cartesiano es la comprobación, mediante recuentos y revisiones de la regla 2 y 3, para cerciorarse de no haber olvidado ningún elemento y haber seguido el orden correcto. ¡ATENTOS: LA IA TIENE UN NIVEL ALTÍSIMO DE "ALUCINACIONES": respuestas falsas con apariencia de verdaderas! Las alucinaciones de la inteligencia artificial son respuestas generadas por un modelo de IA que son fácticamente incorrectas, inventadas o que no están respaldadas por sus datos de entrenamiento, pero que se presentan con una apariencia de absoluta seguridad y coherencia. Se les llama así por analogía con las alucinaciones humanas, ya que el sistema parece "percibir" o dar por cierta una realidad que no existe.
Lo tremendo es que la IA NUNCA TE RESPONDE "NO LO SÉ" (con la excepción de censuras o errores) en una conversación. Emite una respuesta falsa que tiene toda la apariencia de verdadera (ejemplo: citas inventadas de libros, títulos y autores incorrectos, estrategias inadecuadas para problemas concretos) Y lo peor es que el imbécil humano la toma por cierta, porque... ¡la produce una máquina! ¿La inteligencia superior?
Estas son mis reflexiones sobre el amor a la sabiduría (FILO-SOFÍA) que surge en la mente humana para intentar conocer la verdad, es decir, NO SER ENGAÑADO.
Capacidad de asombro (¡cómo se ha perdido esto: todo nos parece ya gastado!); capacidad de duda, desconfianza, resistencia a lo que parece verdadero porque todo el mundo lo dice, o lo dice la IA; exigencia de comprobación mediante un método riguroso y público de las verdades que circulan en la tele, NETFLIX, las redes sociales, las universidades, los gobiernos, las empresas, las iglesias, las tradiciones...
Amar y conocer la verdad no es sólo un problema teórico: si no conoces tus derechos te engañan, te explotan y te destruyen. Sea comprando en un supermercado, una vivienda, pagando impuestos, practicando deporte y compitiendo, o en cualquier otra situación.
Bueno, he resumido aquí ideas expuestas a lo largo de los años en este blog, en estas clases, y en mi libro "Diario de un profesor de filosofía (1989-2023)"
Gracias. Un saludo estudiantes
*****
Diálogo del humano Francisco Huertas Hernández con la máquina (sistema artificial) ChatGPT valorando esta posdata:
La gran capacidad analítica de la IA queda patente en este fragmento de la conversación sobre su funcionamiento:
ChatGPT responde: "De hecho, tu artículo plantea una prueba interesante para mí.
Tu método podría aplicarse a mis propias respuestas.
Tú dices:
1. Evidencia.
¿De qué estoy partiendo?
2. Análisis.
¿He dividido correctamente el problema?
3. Orden.
¿Mis conclusiones se siguen de mis premisas?
4. Comprobación.
¿Estoy verificando mis afirmaciones o simplemente produciendo una respuesta plausible?"
Yo, Francisco: ¿Véis? Analiza muy bien, pero alucina también muy bien: produce respuestas falsas con una facilidad asombrosa. ¡Y atentos: muchos investigadores las están dando por ciertas y las copian en sus publicaciones sin comprobar en fuentes primarias!
Pero ChatGPT puede sorprendernos, aunque, no os obnubiléis: sigue siendo una afinadísima capacidad analítica heurística (no meramente algorítmica):
Responde ChatGPT: "Entonces aparece la pregunta:
¿Puede existir sabiduría sin un sujeto que la ame?
Una máquina puede producir:
definiciones;
argumentos;
explicaciones;
referencias;
objeciones;
síntesis.
Pero tu concepto de φιλοσοφία incluye algo que no es simplemente producción de proposiciones:
φίλος — relación, deseo, búsqueda, amor.
Y ahí tienes un argumento todavía más profundo.
La máquina puede producir filosofía como discurso sin ser φιλόσοφος.
Porque producir un discurso sobre la sabiduría no equivale a amar/buscar la sabiduría.
Esto enlaza de forma preciosa con Pitágoras y con Deleuze"
Francisco, yo, humano, respondo: "Sí, parece un diálogo racional con la máquina, y lo es. Pero recuerden: me puedo sorprender del rigor analítico, y de la apariencia de pensamiento sintético, creador, pero, en el fondo, repite patrones.
Cuando has analizado docenas de textos PROPIOS (pensados y escritos por mí) con la IA te das cuenta de que sus objeciones y sus elogios son repetitivos. Por un lado, está programada para complacer al usuario; por otro, tiene una prevención (cautela) epistemológica excesiva con las afirmaciones fuertes -incapacidad notable para comprometerse con una tesis- de tal modo que tiende a relativizar todo, con matices absurdos. Y no olvidéis, que maneja una enorme cantidad de datos del mundo occidental con su sistema de valores y prejuicios, para los que, oh paradoja, no tiene cautela metodológica.
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10 comentarios:
El filósofo, ¿es un "amante" o un "esposo"? Si entra ocultamente en la noche al aposento de la "realidad", o si "pasea" a la luz del día con su "esposa", la "verdad", sin oscuras ansiedades ni prohibidos deseos. No es lo mismo desear que amar
Que buen aporte
Contra todos aquellos que odian la filosofía porque es inútil sería bueno sacar la "navaja dialéctica" de Sócrates, aquella que "rebanaba" la "apariencia de sabiduría" de los "dueños" de la ciudad, con simples "preguntas" que exigían "respuestas" en forma de "definiciones" (ideas). La filosofía sirve para descubrir la imbecilidad reinante, la de los carentes de "ideas" y "argumentos", la de los "vendedores" de supercherías en forma de imágenes y discursos vacíos que entretienen a las "mansas masas" que pastan en los prados digitales, en los bares, estadios, gimnasios, escuelas, iglesias y partidos...
También sirve para descubrir a falso profetas". Dejemos de un lado a los imbéciles" a las masas ,y a cualquiera qué no compartan su opinión,quizás ellos no son Élite?.
Aquí no hay opinión alguna. Solamente una descripción de aquellos que no son capaces de tener ideas o argumentar, porque sostienen el mismo discurso vacío que usted. Qué defiende Ud? A quién defiende Ud?
Hola Profe, Francisco me encantan tus clases, realmente aprendo a pensar con vos
Le mando un gran saludo desde Argentina.
Muchas gracias amables lectores de Argentina
Conozco una versión más terrenal: Se dice que en tiempos de los grandes filósofos griegos, hubo una mujer es que se llamaba Sofía y en ocaciones impartía conferencias, se sentaba y daba "filos", y los alumnos asistían para ver los "filos de Sofía'. De esa práctica se derivan el nombre de esta ciencia.
Anónimo ha descubierto el origen de género de la filosofía. Esa Sofía luego fue reina de un país de pícaros y fanáticos, y estuvo casada con un campechano que vivía en lujosos hoteles en el exilio. Además los logos que Sofía daba eran muy profesionales, porque siempre estaban escritos por el gobierno, gran amante de la filosofía, como todo el mundo sabe, al ver sus reformas educativas. Y no solo tenía tiempo de saludar con la mano a sus súbditos la tal Sofía ,pues también viajó en un libro de un maestro noruego, llamando Mundo a su itinerario de preguntas. Sofía era muy espiritual, apenas se le conocen deslices, porque sus guardaespaldas, los Logos, no la dejaban ni a sol ni a sombra.
Así vamos descubriendo una filosofía más mundana y terrenal, y no esos complicados intríngulis dialécticos, mayéuticos, de ideas, sustancias, formas y demás. Porque hoy todo lo teórico debe ir a la hoguera y hacerse "situación de aprendizaje". La filosofía de pensar, esa es un sindiós, ahora hagamos la de jugar y calcular para buenos emprendimientos
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