Diario de un profesor de Filosofía (IV)
¿Es posible enseñar?
Francisco Huertas Hernández
IES Dr. Balmis. Cerámica, 24. 03010 Alicante
Chimenea. Contrapicado
Lunes 8 de febrero de 2021
Foto: Francisco Huertas Hernández
¿Educar? ¿Enseñar? Palabras demasiado grandes en un mundo demasiado pequeño en sus expectativas.
¿Qué es educar? El DRAE dice en su segunda acepción: "Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc". Hay en esta definición varios términos que, o bien son obsoletos (anticuados), o bien son falsos en este momento.
Perfeccionar es un concepto que admite, no solo una superación personal, sino una meta o fin (telos, τέλος) del individuo. Solo veo en el deporte o en los negocios algo parecido: el fin es la victoria o el enriquecimiento. Y no son, desde luego, ese el τέλος que pensó Aristóteles, que concebía la meta de la vida humana como una felicidad virtuosa.
En cuanto a las facultades intelectuales sería bueno tener presente el libro de Nicholas Carr, "The Shallows; What The Internet is Doing to Our Brains" (Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes?). Internet es la verdadera mente (Ο ποιητικός νους, Entendimiento Agente, diría Aristóteles) de la humanidad. La que convierte el caos en data. El flujo de nadas en múltiples todos, o "toditos". Aunque la idea de "todo", como la de "ser", carecen de sentido en el mundo de la "post-verdad". Son conceptos metafísicos en una época "desmaterializada".
Information, Time & Knowledge
Internet
Quizás lo más grave es la disminución de la capacidad lectora. Cada año vemos los profesores esto con mayor preocupación. El sistema educativo sigue teniendo como base los textos (manuales o libros de texto, obras literarias, prensa...), pero nuestros alumnos no leen. Al dejar de leer el cerebro se modifica. Pero sin leer es imposible desarrollar la oralidad, la capacidad de expresar con claridad y distinción nuestro pensamiento, nuestros deseos y nuestras emociones, en definitiva, de comunicarnos racionalmente.
Comunicado de Cinéfilos del Mundo
Facebook
Fer Petrelli escribió esto en el grupo: "Está estudiado que sólo interactúa el 5 % de seguidores en las redes en promedio. Te doy un caso: Cristiano Ronaldo tiene 10 millones de likes promedio en las publicaciones. Una locura inconcebible. ¿Sabés cuántos seguidores tiene? 260 millones. O sea que interactuó menos del 5%. Y comentarios (que es otra locura) 59000. O sea un 0, 2 % .Todo tiene su techo natural. Y está bien que así sea. Que la formación intelectual y las interrelaciones humanas se den en otro campo. No le den mas trascendencia en la vida a las redes de la que realmente tienen para cada uno de nosotros"Respondí: "Fer Petrelli ahora lo entiendo todo. Es todo una farsa. Gentes que están, pero no están. Como los grupos de Filosofía donde no se habla de filosofía. Solo memes. Así va el mundo, hacia la agrafia y la dislexia consumadas"
Creé un grupo llamado Cinéfilos del Mundo en Facebook para promocionar los artículos de este blog. Aunque hemos llegado a 18000 miembros, solo 4000 están activos, pero lo peor es que prácticamente ninguno de ellos abre los enlaces para leer, aunque sea mirar, las publicaciones. Pero no es mejor en los grupos de filosofía o cualquier otra materia. Conseguir likes es el triunfo. Que te lean, un imprevisto efecto colateral.
Respecto a las facultades morales no sabría qué decir. El sentido de la justicia es cada vez menos social porque el vínculo con el "bien común" se debilita, y, el proceso de aislamiento social ocasionado por el COVID lo acelera. Nuestros alumnos no parecen tener conciencia social, solo se mueven por intereses personales a corto plazo. El hedonismo, la abulia, la tecnodependencia, son sus intereses. No sé si se puede construir una moral así, añadiendo la pérdida del valor del conocimiento como fuente esencial de la humanización.
Educar ahora es una tarea asimétrica: si una de las partes no quiere, no es posible. Nuestros estudiantes rechazan el sistema educativo, a los profesores -las excepciones son aquellos con los que tienen sintonía afectiva, pero no se reconoce ya al buen profesor que ama y trasmite con claridad y pasión los conocimientos-, y, lo peor, es que encuentran inútiles y anticuadas las asignaturas del curriculum. Piden aprender a hacer la declaración de la renta -¡pero si ya se enseña eso!- en lugar de estudiar filosofía o historia. No se salva nada: hasta he oído cómo rechazan la Educación Física o el Inglés. La desmotivación del alumnado en, realidad, es la desconexión social entre las jóvenes generaciones y la nuestra, entre el mundo visual de Instagram y Tik Tok y la cultura general acumulada a lo largo de la historia humana en forma escrita.


















