miércoles, 10 de febrero de 2021

Diario de un profesor de Filosofía (IV). ¿Es posible enseñar?. Francisco Huertas Hernández

Diario de un profesor de Filosofía (IV)
¿Es posible enseñar?
Francisco Huertas Hernández

IES Dr. Balmis. Cerámica, 24. 03010 Alicante
Chimenea. Contrapicado
Lunes 8 de febrero de 2021
Foto: Francisco Huertas Hernández

¿Educar? ¿Enseñar? Palabras demasiado grandes en un mundo demasiado pequeño en sus expectativas.

 ¿Qué es educar? El DRAE dice en su segunda acepción: "Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc". Hay en esta definición varios términos que, o bien son obsoletos (anticuados), o bien son falsos en este momento.

 Perfeccionar es un concepto que admite, no solo una superación personal, sino una meta o fin (telos, τέλος) del individuo. Solo veo en el deporte o en los negocios algo parecido: el fin es la victoria o el enriquecimiento. Y no son, desde luego, ese el τέλος que pensó Aristóteles, que concebía la meta de la vida humana como una felicidad virtuosa.

 En cuanto a las facultades intelectuales sería bueno tener presente el libro de Nicholas Carr, "The Shallows; What The Internet is Doing to Our Brains" (Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes?). Internet es la verdadera mente (Ο ποιητικός νους, Entendimiento Agente, diría Aristóteles) de la humanidad. La que convierte el caos en data. El flujo de nadas en múltiples todos, o "toditos". Aunque la idea de "todo", como la de "ser", carecen de sentido en el mundo de la "post-verdad". Son conceptos metafísicos en una época "desmaterializada".


Information, Time & Knowledge
Internet

 Las facultades intelectuales humanas como la memoria, la imaginación o el entendimiento (razón) han sido fuertemente afectadas por la dependencia de internet. No es necesario recordar, ni imaginar, y, menos razonar, porque la imagen fugaz ha sustituido todo eso. Dice Carr que hemos perdido capacidad de concentración -ya casi nadie puede leer un libro. Desde luego, nuestros alumnos no pueden hacerlo-, aunque hayamos ganado rapidez perceptiva. 

 Quizás lo más grave es la disminución de la capacidad lectora. Cada año vemos los profesores esto con mayor preocupación. El sistema educativo sigue teniendo como base los textos (manuales o libros de texto, obras literarias, prensa...), pero nuestros alumnos no leen. Al dejar de leer el cerebro se modifica. Pero sin leer es imposible desarrollar la oralidad, la capacidad de expresar con claridad y distinción nuestro pensamiento, nuestros deseos y nuestras emociones, en definitiva, de comunicarnos racionalmente.

Comunicado de Cinéfilos del Mundo
Facebook
Fer Petrelli escribió esto en el grupo: "Está estudiado que sólo interactúa el 5 % de seguidores en las redes en promedio. Te doy un caso: Cristiano Ronaldo tiene 10 millones de likes promedio en las publicaciones. Una locura inconcebible. ¿Sabés cuántos seguidores tiene? 260 millones. O sea que interactuó menos del 5%. Y comentarios (que es otra locura) 59000. O sea un 0, 2 % .Todo tiene su techo natural. Y está bien que así sea. Que la formación intelectual y las interrelaciones humanas se den en otro campo. No le den mas trascendencia en la vida a las redes de la que realmente tienen para cada uno de nosotros"
Respondí: "
Fer Petrelli ahora lo entiendo todo. Es todo una farsa. Gentes que están, pero no están. Como los grupos de Filosofía donde no se habla de filosofía. Solo memes. Así va el mundo, hacia la agrafia y la dislexia consumadas"

 Creé un grupo llamado Cinéfilos del Mundo en Facebook para promocionar los artículos de este blog. Aunque hemos llegado a 18000 miembros, solo 4000 están activos, pero lo peor es que prácticamente ninguno de ellos abre los enlaces para leer, aunque sea mirar, las publicaciones. Pero no es mejor en los grupos de filosofía o cualquier otra materia. Conseguir likes es el triunfo. Que te lean, un imprevisto efecto colateral.

 Respecto a las facultades morales no sabría qué decir. El sentido de la justicia es cada vez menos social porque el vínculo con el "bien común" se debilita, y, el proceso de aislamiento social ocasionado por el COVID lo acelera. Nuestros alumnos no parecen tener conciencia social, solo se  mueven por intereses personales a corto plazo. El hedonismo, la abulia, la tecnodependencia, son sus intereses. No sé si se puede construir una moral así, añadiendo la pérdida del valor del conocimiento como fuente esencial de la humanización.

 Educar ahora es una tarea asimétrica: si una de las partes no quiere, no es posible. Nuestros estudiantes rechazan el sistema educativo, a los profesores -las excepciones son aquellos con los que tienen sintonía afectiva, pero no se reconoce ya al buen profesor que ama y trasmite con claridad y pasión los conocimientos-, y, lo peor, es que encuentran inútiles y anticuadas las asignaturas del curriculum. Piden aprender a hacer la declaración de la renta -¡pero si ya se enseña eso!- en lugar de estudiar filosofía o historia. No se salva nada: hasta he oído cómo rechazan la Educación Física o el Inglés. La desmotivación del alumnado en, realidad, es la desconexión social entre las jóvenes generaciones y la nuestra, entre el mundo visual de Instagram y Tik Tok y la cultura general acumulada a lo largo de la historia humana en forma escrita.

martes, 9 de febrero de 2021

Meditación sobre Anaximandro. ALMA. Francisco Huertas Hernández. 2000. Soledad, Amor, Libertad, Felicidad.

Meditación sobre Anaximandro
ALMA
 Soledad, Amor, Libertad, Felicidad
Francisco Huertas Hernández. 2000

Mi bautizo
Paris. 1964

De donde las cosas tienen origen, hacia allí tiene lugar también su perecer, según la necesidad; pues dan justicia y pago unas a otras de la injusticia según el orden del tiempo
Anaximandro

 Hay sentimientos que no caben en el lenguaje y por eso nos  desasosiegan grandemente. Lo que no podemos pronunciar ni escribir es amenazante porque no acaba de ser nuestro, no acaba de ser racional.

 Entre los sentimientos más turbadores están aquellos que asociamos con leyes inexorables del destino, pero que no pueden describirse ni calcularse. De entre ellos, aquellos que mezclan la exaltación, la premonición, la violencia y la desesperanza son los más inquietantes.

 Se sospecha que Anaximandro descubrió la ley que castiga a los individuos por haberse escindido del apeiron, por lo que han de pagar con la muerte, la reintegración.

 Ese sentimiento de desvalimiento tan humano quedaría así explicado. Somos incompletos porque hemos sido desgajados de la unidad, del todo, aunque parece que Anaximandro no consideraba este Todo como Orden.

 La vida individual, el egoísmo en definitiva, siempre será desasosegante y tendrá nostalgia de la unidad rota, del seno indefinido del que se procede.

 La fascinación que siempre han despertado esas pocas palabras de Anaximandro es una muestra de ese desconcierto que agita el alma humana.

 El amor es la desesperada lucha por vencer ese desvalimiento de la separación, del desgajamiento. Es también el descubrimiento de los invisibles hilos que nos unen a los otros y que nos recuerdan que la soledad es condena y culpa, y requiere castigo. Un castigo cósmico, la muerte, la reintegración a un Seno que no podemos recordar si es Orden o Nada. Con la muerte se expía la culpa de la individualidad, del apartamiento del apeiron.

 Todas las pasiones arrebatadas del alma esconden la impotencia de saberse alejado del Origen y el anhelo de volver a Él, aunque no se sepa el camino.

 El vínculo inextinguible que encontramos en el amor es la revelación de que la persona amada es una parte nuestra que alguna vez estuvo integrada en el Origen, al cual también pertenecimos y seguimos perteneciendo: por eso sufrimos.

 La aflicción es la expulsión del apeiron, es la condena de soledad de la individualidad que inventa la razón para consolarse y olvidar el Seno originario.

 Kierkegaard reunió dos verbos terribles que expresan este sentimiento sordo: “temor” y “temblor”. La conciencia de culpa, la culpa de haber nacido, está presente en todas las afecciones del alma.

 El exilio es la condición del alma. El alma sólo quiere amar, reintegrarse al Origen. Por eso el descubrimiento de vínculos inextinguibles es tan turbador. El amor es dependencia. La independencia es culpa, es egoísmo.

 La individualidad dolorida de la razón intentó unir armoniosamente libertad y felicidad, pero no fue posible.

 La felicidad es la dependencia afectiva, la vuelta al Origen, el aniquilamiento en el Todo del que procedemos.

Francisco Huertas Hernández
Jueves 9 de noviembre de 2000

Si amas no escribes. La escritura es repugnante y egoísta

domingo, 7 de febrero de 2021

Filosofía Griega - Mapa conceptual. Francisco Huertas Hernández. Explicación del vocabulario de la filosofía presocrática, aristotélica y platónica


Filosofía Griega - Mapa conceptual
Explicación del vocabulario básico de la filosofía presocrática, aristotélica y platónica
Francisco Huertas Hernández

Mapa Conceptual Filosofía 
Vocabulario básico de la filosofía presocrática, aristotélica y platónica
Francisco Huertas Hernández. 2013

  Un esquema que hice para poner en la pared del aula de Filosofía I en el IES Victoria Kent, de Elx. Un recorrido por la filosofía griega, fundamentalmente aristotélica y platónica.
 
 Una Weltanschauung (en alemán: idea del mundo) es una cosmovisión o concepción del mundo. Fue un concepto introducido por Wilhelm Dilthey (1833-1911) en la filosofía con el significado de "estructura psíquica que, en base a las experiencias religiosas, artísticas y filosóficas, articula la manera de comprender y dar sentido a la vida y al mundo en el seno de una determinada cultura o civilización". 

 El mito (μῦθος) y la filosofía (φιλοσοφία) son concepciones del mundo en las que dominan la creencia (doxa, δόξα) (mito) o la razón (logos, λóγος) (filosofía)



Mapa Conceptual Filosofía 
Vocabulario básico de la filosofía presocrática, aristotélica y platónica
Aula Filosofía I. IES Victoria Kent. Elx
Mural hecho a mano con letras recortadas. Este trabajo lo realizó a partir de una idea mía una alumna de 2º ESO, Cristina María Gaitá, en la asignatura de Atención Educativa durante el curso 2012-2013.
Cristina dibujó, recortó y pegó, letra a letra, el enorme mural en su casa y lo trajo al instituto. Yo le di el modelo. No sé si estará aún. Supongo que lo habrán tirado tras tantos años. 
Esquema y Foto: Francisco Huertas Hernández. 2 de mayo de 2013

 La filosofía empezó en el siglo VI aC en Jonia (Mileto) preguntándose por el origen, principio (arjé, ἀρχή) o causa de la realidad. Este ἀρχή fue entendido como naturaleza (physis, φύσις), un orden (cosmos, κόσμος) de elementos de acuerdo a leyes regulares. Los presocráticos materialistas propusieron cada uno un ἀρχή: el agua, según Thales; el apeiron (άπειρον) -una materia indeterminada de la que todo procede y a la que todo regresa-, según Anaximandro; el aire, según Anaxímenes; o varios elementos, como el agua/tierra/fuego/aire de Empédocles; las semillas (spérmata, σπέρματα) de Anaxágoras; o los átomos (ἄτομος) -partículas materiales indivisibles- de Demócrito.

 Pero hubo otras explicaciones del origen del universo más abstractas, como los números (aritmoí, αριθμοί) según los pitagóricos; o el ser (to on, τὸ ὂν) de Parménides.

 Desde Aristóteles el problema de la filosofía es "el ser en tanto que ser" (to on e on, τὸ ὂν ᾗ ὂν), es decir, ontología (estudio del ser) o metafísica (lo que hay más allá o después de la física, no captable por los sentidos, sino por la razón). 

 El ser se puede "decir de varias maneras". Puede entenderse como sustancia (hypokeimenon, ὑποκείμενον) o como accidente (symbebekós, συμβεβηκός), según sea sujeto permanente o propiedad cambiante. Pero la sustancia primera (protai ousiai, πρῶται οὐσίαι) es el individuo, lo que tiene existencia concreta, compuesta por materia (hyle, ΰλη) y forma (olon, όλον - morphé, μορφή). Esta sustancia primera es un compuesto (synolon, σύνολον) de ΰλη y μορφή, lo que da nombre a la teoría hylemórfica aristotélica. 

 La sustancia segunda (deutera ousía, δευτέρα οὺσία) es el universal, el género o la especie. Se conoce por abstracción al separar las características comunes de los individuos de una misma clase.
 La sustancia o esencia (οὺσία) -essentia, en latín- es existencia en el individuo (sustancia primera) o atributo permanente en el género o especie (sustancia segunda)

 Toda sustancia -persona, animal, planta- tiene una finalidad (telos, τέλος), una meta hacia la cual tiende o se desarrolla, un propósito. El τέλος humano es la felicidad (eudaimonía, εὐδαιμονία), aquello a lo que todo humano tiende, y que se consigue mediante la virtud (areté, ἀρετή)

 Se ha contrapuesto esencia (οὺσία) y apariencia (phainomenon, φαινόμενoν), aunque esto es más una distinción de la filosofía de Immanuel Kant que de los griegos. Lo que aparece a los sentidos, lo empírico (apariencia), frente a lo racional o trascendental (esencia)

 Desde otra perspectiva el ser (τὸ ὂν) es entendido como verdad (aletheia, αλήθεια), que significa lo que no está oculto, el ser que se des-oculta, se des-vela (en esto insiste Martin Heidegger). Parménides opone αλήθεια y δόξα, una oposición del ser conocido por la razón frente al no-ser o apariencia que captan los sentidos en su ambigüedad.

 Platón distingue dos formas de conocimiento
a) la δόξα, opinión cambiante y múltiple, propia de los sentidos (sensación, percepción, αἴσθησῐς), y que puede ser: imaginación (eikasía, εἰκασία) que recae en sombras y reflejos; o percepción (pistis, πίστις) que capta el devenir de los seres físicos;
b) la ciencia (episteme, ἐπιστήμη), conocimiento de lo permanente, propio de la razón, y que puede ser: pensamiento matemático o discursivo (dianoia, διάνοια) de la medida y lo homogéneo; o inteligencia intuitiva (nóesis, νόησις) de la realidades superiores, llamadas ideas (eidos, εἶδος) por Platón.
 La idea o realidad suprema es el Bien (agathón, ἀγαθόν), que es la fuente de todo ser y verdad

 Con esto llegamos al final de esta exposición del vocabulario básico de la filosofía presocrática, aristotélica y platónica, en el orden de la exposición.

 Los amigos de la filosofía -dos veces amigos de la sabiduría, teniendo en cuenta la etimología de φιλοσοφία- estamos en la retaguardia de la sociedad, agazapados por el avance de la artillería de las imágenes y la fugacidad indolente. Pero, de vez en cuando, como guerrilleros idealistas hacemos incursiones en las mentes atrofiadas y gastadas antes de usarse.

Presocráticos, Sofistas y Sócrates. Vídeos. Francisco Huertas Hernández

Presocráticos, Sofistas y Sócrates
Vídeos
Profesor: Francisco Huertas Hernández

 Σωκράτης (Sócrates) (Atenas, 470-399 aC)
Filósofo griego, maestro de Platón. Figura legendaria, porque, aunque no escribió nada, enseñó a pensar por las plazas y gimnasios rodeado de sus discípulos. Usó el diálogo, con la ironía (fingiendo ignorancia: "Solo sé que no sé nada") y la mayéutica (alumbrando ideas en la mente de los interlocutores mediante el diálogo, las preguntas), heredada de su madre. Se consideraba a sí mismo como un tábano (moscardón) que despertaba con sus preguntas a los dormidos ciudadanos atenienses. Su preocupación fue cuidar el alma buscando la "salud" de ésta: la virtud (areté, ἀρετή). Su teoría ética es el Intelectualismo Moral, que considera el bien (virtud) conocimiento. Quien no conoce (sabe definir) el bien, no puede ser bueno. El mal es la ignorancia. Si su vida fue famosa -tal como nos la cuentan Platón y Jenofonte- su muerte lo es más: fue condenado injustamente de dos delitos: introducir nuevos dioses y corromper la moral de la juventud. Cumplió voluntariamente la pena -no quiso escapar como le propusieron sus seguidores- bebiendo una copa de cicuta

Los Filósofos Presocráticos (1ª parte)
Thales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes
Heráclito 

Los Filósofos Presocráticos (2ª parte)
Parménides
Pitagóricos
Empédocles, Anaxágoras
Demócrito

Sofistas

Sócrates

"Socrate" (1971). Roberto Rossellini
Sócrates (Jean Sylvère)
Película italiana para TV. La vida y pensamiento de Sócrates, el filósofo que no escribió libros, a través del testimonio de Platón y Jenofonte
Película dividida en tres partes, en la primera de las cuales se da cuenta de los diálogos y las posturas de Sócrates frente a la ética, la virtud, el conocimiento, justicia y la política. También se aprecia su método, a saber: la mayéutica. En una segunda parte, aparecen las criticas de Anito, Melito y Licón acusando al filósofo de corruptor de la juventud durante el juicio en el que fue condenado a muerte. En la tercera parte, el desenlace, los últimos razonamientos del pensador contenidos en el Critón, Eutifrón y la Apología (todos ellos Diálogos escritos por Platón) antes de beber la cicuta

Jacques-Louis David (1748-1825): "La mort de Socrate" (1787)
Metropolitan Museum of Art. New York
"La muerte de Sócrates" representa el momento en que el filósofo ateniense toma la cicuta en la cárcel donde está preso tras su condena. Continúa la conversación con sus discípulos hasta el final.
Es una pintura al óleo del periodo neoclásico

Filosofía Básica: Sócrates (elemental) pensamiento y vida

La influencia de Kafka en la música y el cómic. Pablo González Tejero

La influencia de Kafka en la música y el cómic
Pablo González Tejero


"The Trial / Le procès" (1962). Orson Welles
Coproducción italo-germano-francesa a partir de la novela "Der Prozeß" (1925) de Franz Kafka (1883-1924) adaptada por Pierre Cholot, y producida por Alexander Salkind. Protagonizada por Anthony Perkins (Josef K.) y un gran plantel (Romy Schneider, Jeanne Moreau, Elsa Martinelli) es una de las mejores películas de Welles

 Este texto es una transcripción adaptada de un vídeo de YouTube de Pablo González dedicado a Kafka en su canal de divulgación de cultura “Música y literatura”. Os invito a que lo veáis en este enlace: (92) Pablo González - YouTube


 La Ciudad (La Ville / Die Stadt) de Frans Masereel (1889-1972) y Vertigo de Lynd Ward (1905-1985) son dos narraciones en imágenes llevadas a cabo mediante la técnica de la xilografía o grabado en madera, y son dos obras muy importantes porque son precursoras del cómic. Thomas Mann decía respecto a los grabados de Frans Masereel que le resultaban extrañamente convincentes, no podía dejar de mirarlos, le parecían al mismo tiempo imágenes tan realistas como imaginativas.


Frans Masereel: "La Ville"
Albert Morancé. Paris. 1925


Lynd Ward: "Vertigo"
Random House Books. New York. 1937

 Son dos obras que se publican en el periodo de entreguerras, La Ciudad en el 25, y Vertigo en el 37, y presentan la vida como un hecho dramático. En concreto, en La Ciudad se nos muestra una sociedad industrializada pero al mismo tiempo enmohecida por el hollín que produce esa modernización. Aquí podemos encontrar el trabajo en masa, la uniformidad alienante o el amontonamiento que asfixia. Al mismo tiempo podemos ver el aislamiento del individuo en la arquitectura, así como su tendencia a la pérdida de empatía. También apreciamos el enfrentamiento entre iguales que inevitablemente empequeñece al ser humano, o las relaciones materiales y vacías. Lo que hará después Lynd Ward en Vertigo es perfeccionar la técnica; su tratamiento de la luz es mucho más complejo, tanto las luces como las sombras expresan sentimientos, y elimina los marcos o bordes, de tal manera que la imagen es mucho más dinámica. Además emplea símbolos como, por ejemplo, el teléfono, que simboliza la comunicación impersonal.

Franz Kafka: "The Castle" (Das Schloß)
Adaptado a novela gráfica por Jaromir 99
Jaromír 99 (1963) es diseñador, cantante y letrista de Priessnitz, grupo rock de Jeseník. Ha adaptado a novela gráfica El castillo de Kafka y ha recibido el Premio Muriel por su cómic Bomber

Franz Kafka: "Dönüşüm" (Die Verwandlung)
Ilustrada por Peter Kuper

 Es interesante comprobar que la obra de Kafka se ha adaptado recientemente a técnicas que recuerdan mucho a las xilografías, como es el caso de la obra de Jaromir 99 o la de Peter Kuper. La obra de Kafka creo que a día de hoy todavía sigue resultando tremendamente original, es muy honda, y se presta a ser interpretada de muchas maneras, tanto a la hora de traducirla como en las tipografías en las que se escribe, en cuanto a las imágenes que pueden ilustrarla, las adaptaciones cinematográficas o también las adaptaciones musicales, quizá el terreno que todavía está más por explorar.

Franz Kafka (1883-1924)
Foto de 1906

Franz Kafka y Felice Bauer, en 1917

 Franz Kafka (1883-1924) fue un escritor que murió muy joven, vivió solo 40 años, y lo hizo siempre en el mismo sitio, en la ciudad de Praga. A pesar de su aparente estabilidad es probable que se sintiera en numerosas ocasiones un tanto advenedizo, primero, porque a pesar de que era un ciudadano checo, su lengua principal era el alemán, y segundo, pertenecía a un grupo minoritario, que era la comunidad judía, pero no practicaba esta religión, aunque sí que estuvo muy influenciado por su cultura, por esa tradición suya tan grande de cuentistas, así como por el teatro de humor absurdo; es un humor muy similar al que podemos encontrar en las películas de Woody Allen. También está influenciado por la tendencia tan característica del Antiguo Testamento a la auto-humillación o al sentimiento de culpabilidad, que son la base de muchos relatos, como por ejemplo de La metamorfosis (Die Verwandlung).

Franz Kafka: "Die Verwandlung"
Kurt Wolff. Leipzig. 1915

Franz Kafka: "Der Prozeß"
Die Schmiede. Berlin. 1925

 La obra de Kafka se ha intentado etiquetar de numerosas maneras: algunos consideran que es prosa existencialista que aborda el problema de la identidad judía en un mundo antisemita, otros dicen que es expresionista por su manera de deformar la realidad, o algunos quieren ver en la mayoría de sus relatos el complejo de Edipo, el problema que tenía Kafka con su padre. Es verdad que la Carta al Padre, esa que Kafka le escribió a modo de libelo acusatorio por el trato desfavorable que este tenía este con él, que, por cierto, no llegó a leer nunca, es una llave maestra que nos puede ayudar a entender ese antagonismo que se da en muchísimas de sus obras, el que ocurre entre un personaje, el que suele ser el protagonista, un personaje vacilante, vulnerable, y el otro, el antagonista, que sería la autoridad distante, despreciativa, incluso una autoridad ilegítima que, lo pero de todo, está aceptada por la comunidad.

 Después de todo lo que se ha escrito sobre Kafka es muy probable que lleguemos a la conclusión de que no se le puede etiquetar de ninguna manera y que por encima de todo es literatura.

 En cuanto a Kafka como escritor profesional, deberíamos tener en cuenta que él no lo hacía por dinero, tenía sus trabajos, sino que la escritura era una actividad que practicaba de una forma ineludible, no podía evitarlo, daba sentido a su existencia. Algunos han querido ver la obsesión que tenía por escribir en ese pasaje de La metamorfosis en el que están desmantelando la habitación de Gregor, y el narrador nos dice que se podían llevar si querían el baúl, pero en cuanto al escritorio, ¡de ninguna manera!

 También es curioso saber que le dijo a su amigo Max Brod (1884-1968), su albacea, el amigo elegido para cumplir su última voluntad, que quemara todo lo que había escrito excepto algunos relatos, y lo que ha dicho Max Brod es que a lo que realmente aspiraba Kafka era a hacer una prosa que fuera verdaderamente convincente, incluso, si no lo conseguía, debía pagar un precio por ello.

 Parece ser que el primer relato que escribió que cumplía sus expectativas fue La Condena (
Das Urteil), que escribió en 1913.

 También ha señalado Gonzalo Hidalgo Bayal, -un escritor español que ha escrito la novela La paradoja del interventor que está muy influenciada por El castillo-, que las obras de Kafka suelen nacer de un impulso original, un impulso, además, que brota en momentos como sus ensoñaciones o en episodios de insomnio, que parece ser que eran bastante habituales en Kafka.

 A veces, cuando ese impulso se debilita esto repercute directamente en su escritura, de tal manera que a veces no llega a escribir los finales, o incluso los finales que hace no le convencen, como parece ser que ocurrió con el final de La metamorfosis. En cualquier caso, cuando leemos los textos de Kafka nos damos cuenta de que hay un gran intento por parte del autor por plasmar sus ideas, su pensamiento, su conciencia, no en un libro que sea de carácter discursivo, como pudiera ser un ensayo, sino en crear un universo propio en estas historias de ficción, y ahí radica gran parte de su mérito. Ese impulso, esa agitación interna que luego se transforma en literatura, se metamorfosea, valga la palabra, en textos que son de una prosa tremendamente fría, distante, como lo son también sus personajes, sujetos que suelen ser incapaces de amar, como por ejemplo lo demuestra la relación que se establece entre Lenny, la enfermera de El Proceso y Josef K, una relación un tanto malsana, o ese encuentro brusco, en el suelo, sobre los charcos de cerveza que ocurre en El castillo entre Frieda y el agrimensor. Son personajes que no son transparentes, sino densos, de la misma manera que la escritura de Kafka también lo es, y eso igualmente lo podéis comprobar en la manera que tiene de introducir los diálogos, que están insertos en la línea del narrador, lo que puede hacer que la lectura sea un poquito más dificultosa.

 Por otro lado, los argumentos de las obras de Kafka son bastante sencillos, se pueden resumir con facilidad, y además acota el campo de conciencia de los personajes, es decir, lo que pone en la mente de los personajes suele ser algo muy concreto, y tiene que ver con lo que les va a ocurrir en el futuro, con su devenir, ellos no se detienen en el pasado, no son nostálgicos. La sensación que tenemos es que lo que van haciendo es similar a un recorrido que llevan a cabo por un espacio un tanto laberíntico, una llanura en la que uno no es capaz de orientarse, como por ejemplo pueden ser esos pasillos del transatlántico donde ocurre el relato El fogonero (
Der Heizer), o esa Praga irreconocible, una ciudad tan monumental y tan maravillosa que no llegamos a identificar en una novela como El Proceso, o ese castillo supuestamente ubicado en lo alto de la aldea que no llega a ser un castillo sino simplemente un cúmulo de casas que nos hace sentirnos desubicados y perdidos a la par que al protagonista.

 A pesar de esa aparente monotonía, las historias de Kafka están pobladas de numerosos personajes secundarios que llevan a cabo mucho lenguaje gestual, el cual es descrito de una manera muy clara, pero su significado queda abierto a nuestra interpretación, lo que aporta mucha riqueza a los relatos. Un buen ejemplo podría ser todo el coro de personajes que rodea y perturba al protagonista de El fogonero, o esa escena final del libro El Proceso en la que los subalternos tienen a Josef y no saben muy bien qué hacer con él cuando se supone que le tendrían que matar.

 La prosa de Kafka no es algo que esté hecho realmente solo para disfrutar, para entretener, sino que lo que busca su autor es arañar, rasgar, quiere despertar nuestras conciencias y hacer que caigamos en la cuenta de las mentiras que rigen el mundo y hacen que nuestra existencia sea nimia o absurda.

 Encontrar una música que corresponda con esta literatura no es algo fácil, y más aún si tenemos en cuenta que Kafka decía que no tenía ningún instinto musical. Su amigo Max Brod además añade que cuando lo llevaba a los conciertos, las impresiones que Kafka recogía no eran tanto de lo que había escuchado sino de lo que había visto.

 Puede que su relato más fácilmente musicable sea La metamorfosis, ayuda ese final dramático de Gregor, pero aún así esta fábula es como una pesadilla contada a la luz del día, narrada como si fuera un informe técnico, aunque lo cierto es que posiblemente sea el único relato en el que vemos que un personaje disfruta con la música, pero un personaje que se ha convertido en un animal, y es entonces cuando recupera un instinto que otros personajes como Josef K, el agrimensor o el médico de Un médico rural (
Ein Landarzt) no tienen.

 Entonces, una música que fuera acorde con estos relatos tendría que ser un poco ambigua. Tendría que ser una música que fuera sombría, pero al mismo tiempo que no inspire tristeza; una música austera, pero que no sea sencilla; una música que sea lírica, pero que no llegue a transmitir dulzura; una música que sea tranquila pero que tampoco nos inspire paz.

   György Kurtág: "Kafka Fragments" (1992-1995)
Adrienne Csengery (Soprano) - András Keller (violin)
Hungaroton

 Precisamente con estos calificativos se ha descrito la obra del compositor húngaro György Kurtág (1926), quien también ha musicalizado textos de Kafka.

György Kurtág (1926)
Gran compositor húngaro

 Para Kurtág el acto compositivo es una tarea que se lleva a cabo con rigor, elimina todo lo superfluo; por otro lado, su música implica desentrañar significados sobre la existencia humana. Cuando vemos a los músicos interpretar sus obras parece que se debaten con el instrumento por querer sacar un sonido, y nos puede venir la imagen de un ser humano renqueante, tambaleante, ante algo que siente que lo amenaza o le produce cierto miedo.

 De lo que compuso, yo hoy me quiero quedar con esa obras que hizo solo para viola, porque la viola es un instrumento muy especial.

 La viola, a diferencia del violín o el violonchelo, es un instrumento que tiene una tara, y es que para la afinación que tiene las cuerdas deberían ser más largas y el cuerpo del instrumento más grande. Al ser de una dimensión más reducida, lo que ocurre es que el sonido se apaga con más facilidad, no vibra. Para hacerla sonar tenemos que llevar a cabo un ataque mucho más preciso.

 Por poner una analogía que a lo mejor os ayuda, es como si tenemos una guitarra eléctrica que no tiene cuerpo de resonancia; si la enchufamos al amplificador y no le ponemos un poco de reverberación, para que suene bien, como os digo, ese ataque tiene que ser mucho más preciso.

 Por eso a veces la viola nos puede producir la sensación de que suena como un gemido o como un quejido. Por otra parte, el rango de notas que tiene es medio, no es tan agudo como el del violín ni tan grave como el del chelo, por eso nos recuerda más a la voz humana. Y si además a este instrumento le aplicamos unas técnicas extendidas como las que utiliza Kurtág, como pizzicatos, que consisten en tocarlas con los dedos, como si fuera una guitarra, en lugar de hacer sonar las cuerdas con el arco; vibratos muy fuertes, glisandos, que se hacen en arrastrando los dedos por el diapasón, armónicos, etc..., realmente podemos llegar a conseguir que la viola casi hable.

Kim Kashkashian: "Performance"

 Os sugiero que escuchéis las grabaciones que llevó a cabo Kim Kashkashian en el sello ECM de todas las composiciones para viola exclusivamente de Kurtág; ella es una alumna célebre del autor, y ha sabido como nadie dar sentido a su música. Quizá al principio cuesta un poco escuchar el disco, pero a medida que entramos ahí, es un campo infinito de significados.

György Kurtág: "Kafka Fragments" 
SHONORITIES 

 Para terminar quería dejaros aquí unas "Resoluciones" de Kafka como consejos a tomar para superar esos momento de abatimiento o agotamiento que se identifican con este tipo de literatura y música, creadas también para el disfrute, por supuesto:

"Recobrarse de un estado de decaimiento tiene que ser fácil [...] Lo mejor que se puede hacer es soportar todo con calma, comportarse como un peso muerto [...] no dejarse llevar a dar un solo paso innecesario; mirar a los otros con mirada animal […] Un movimiento característico de tal estado es recorrer las cejas con el dedo meñique."