viernes, 22 de abril de 2022

Origen y evolución del Polar - Histoire du Polar (Film Policier français). Estrella Millán Sanjuán & Francisco Huertas Hernández

Origen y evolución del Polar - Histoire du Polar (Film Policier français)
Estrella Millán Sanjuán
Imágenes y Comentarios de imágenes: Francisco Huertas Hernández






"Le Samouraï" (1967). Jean-Pierre Melville.
Jef Costello (Alain Delon).
"El silencio de un hombre" es una película policial francesa (Polar) en la que Alain Delon encarna a Jef Costello, un asesino a sueldo, que, a pesar de cumplir el código del silencio, ya ha perdido la confianza de sus jefes, tras ser detenido por la policía. La trama minimalista mezcla los referentes del Noir de Hollywood y el ambiente parisino: la ciudad está omnipresente en la película (gares de Porte d'Ivry, Boulevard Masséna, Télégraphe, Place des Fêtes, Châtelet, del metro de París; Pont Alexandre III...)

Delon, con su gabardina (imperméable) y su borsalino se convirtió en figura icónica del género del Film Policier, más tarde llamado "Polar", mil veces homenajeado

"Le terme "polar" est quant à lui apparu en France dans les années 1970. C'est une expression argotique qui est utilisée au départ pour désigner le genre cinématographique policier, puis par extension un roman policier. La littérature a d'ailleurs repris presque exclusivement à son compte ce terme, puisqu'on parle de moins en moins d'un film policier comme d'un polar"

"Histoire d'un crime" (1901). Ferdinand Zecca.
La película está protagonizada por Jean Liézer como el asesino y se basó en una serie de cuadros contemporáneos titulada "L'histoire d'un crime" en el Musée Grévin. La cinta fue distribuida por Pathé Frères.
Histoire d'un crime se considera la primera película policiaca francesa y una de las primeras en utilizar escenarios sórdidos y realistas. El historiador de cine Don Fairservice ha señalado que Histoire d'un crime fue "muy influyente"

"Les cambrioleurs" (1897). Alice Guy

"Les Incendiaires" (1906). Georges Méliès

  El tema criminal tuvo interés desde los albores del cine entre el público y los primeros creadores franceses. Por poner algunos ejemplos, nos encontramos con “Histoire d’un crime” (1901), de Ferdinand Zecca (1864-1947), en el que ya existe un asesinato, posterior detención por la policía y muerte en guillotina. Considerada la primera historia policial en el cine francés, sin embargo, encontramos unos años antes un corto en clave de comedia de Alice Guy (1873-1968) donde los hechos delictivos de unos ladrones son minimizados por el sentido del humor cuando los gendarmes que los persiguen por los tejados abuhardillados son arrojados al vacío (que no vemos) ganándoles la partida en una sátira contra el sistema en “Les cambrioleurs” (1897). De igual forma, respecto a la pena de muerte, podemos observar en Georges Méliès (1861-1938) que, además de su cine ocurrente y mágico, también acudió al crimen en “Les incendiaires” (1906) con parecida temática delictiva y ajusticiamiento con guillotina, escenas que causaban gran temor y asombro entre las personas que asistían a las salas de la época.


"Fantômas" (1913-1914). Louis Feuillade.
Serie de 5 películas de cine policiaco francés: "Fantômas I: À l'ombre de la guillotine", "Fantômas II: Juve contra Fantômas", "Fantômas III: Le Mort Qui Tue", "Fantômas IV: Fantômas contre Fantômas", "Fantômas V: Le Faux Magistrat".
René Navarre fue el protagonista de esta serie de gran éxito, basada en un serial publicado en la prensa



"Les Vampires" (1915-1916). Louis Feuillade.
Irma Vep (Musidora).
Esta serie de 10 películas policiales protagonizadas por la estrella Musidora incluía:
1. La Tête coupée. 33 min.
2. La Bague qui tue. 15 min.
3. Le Cryptogramme rouge. 42 min.
4. Le Spectre. 32 min.
5. L'Évasion du mort. 37 min.
6. Les Yeux qui fascinent. 58 min.
7. Satanas. 46 min.
8. Le Maître de la foudre. 55 min.
9. L'Homme des poisons. 53 min.
10. Les Noces sanglantes. 60 min.



"Judex" (1916). Luois Feuillade.
Judex (René Créste).
 En esta película francesa se presenta al héroe vigilante ficticio creado por Louis Feuillade y Arthur Bernède. Judex (cuyo nombre en latín significa "juez") es un vengador misterioso que viste de negro y usa un sombrero holgado y una capa. Originalmente fue concebido como una versión heroica del personaje criminal Fantômas. Influyó en héroe pulp estadounidense The Shadow, que anticipó a Batman

 Con su germen en novelas policíacas de folletín muy populares adaptadas al cine, tenemos como ejemplo la serie criminal “Fantômas”, que adaptaría Louis Feuillade (1873-1925) entre 1913-14, posteriormente realizándose también en la década de los 20 en EEUU. Tuvo tal éxito que el mismo director creó el serial “Les Vampires” (1915-16), que lanzaría al estrellato a Musidora (1889-1957) con esas historias en relación con una organización criminal y que tanta influencia tendría en directores sobresalientes, así como completaría la trilogía con “Judex” (1916), otro serial de gran popularidad sobre un héroe que anticiparía la afición a la literatura pulp de escasa calidad. Sin embargo, estas series generaron críticas por glorificar a los criminales y forajidos, sello que más tarde sería una constante en el polar.

"Coeur fidèle" (1923). Jean Epstein.
Marie (Gina Manès).
Melodrama francés de corte experimental con triángulo amoroso con huérfana (Marie), malo (Petit Paul) y héroe desgraciado (Jean). El elemento truculento de las peleas está magistralmente filmado con numerosos recursos técnicos y poéticos dentro del realismo

 Ya inmersos en la vanguardia encontramos la excelente película de Jean Epstein (1897-1953) “Coeur fidèle” (1923) en la que se atisba, debajo de esa experimentación inigualable en la narración visual, un interés en los bajos fondos alrededor del muelle de Marsella, acercando al público un melodrama social, pero de una forma tan poderosa visualmente, que sublimaba la tragedia. Mafia marsellesa, actos delictivos, personajes criminales, asesinato, abusos, amor pasional, se dan cita con un impresionismo virtuoso del que hacía gala Epstein y que asentaba las bases del posterior movimiento, el Realismo poético, sobre todo el de Marcel Carné (1906-1996) y Jean Grémillon (1901-1959), en esos ambientes portuarios que aderezaban la ambigüedad moral de los personajes.

"Ménilmontant" (1926). Dimitri Kirsanoff.
Nadia Sibirskaïa.
Barrio humilde, lucha por la vida, chicas jóvenes, prostitución, asesinato, esos son los temas de estas estampas urbanas parisinas. El barrio fue cantado por Charles Trenet

 Como también es ejemplo precursor de ese movimiento y del neorrealismo la excelsa película “Ménilmontant” (1926) de Dimitri Kirsanoff (1899-1957), en la que encontramos escenas bastante crudas como el asesinato brutal de los padres de dos niñas con que nos sorprende ya al inicio, con esa genial elipsis de un hacha que cae al suelo entre forcejeos. Una historia sórdida que nos introduce posteriormente sin esperanza en el corazón de un barrio de París donde las hermanas son absorbidas por la injusticia social, la miseria, prostitución y diversas penurias. Un magistral y memorable ejercicio estilístico y temático.

"La petite Lise" (1930). Jean Grémillon.
Lise Berthier (Nadia Sibirskaïa).
Melodrama francés con ambientes sórdidos: un hombre sale de prisión (Victor Berthier), y su hija (Lisa) le oculta que es prostituta. La pobre Lisa se ve envuelta en un asesinato, y su padre se sacrifica para salvarla

Antes de entrar de lleno en el Realismo poético, observamos la temática en torno al crimen y personajes desarraigados y carcelarios en “La petite Lise” (1930), de Jean Grémillon (1901-1959), un drama con asesinatos, prostitución, con una parte realista, documental, de la prisión de la Guayana estupenda; una historia marcada por la fatalidad, sello característico del cine que vendrá en la década de los 30 antes de la II Guerra mundial. Interesante, con la misma protagonista que la anterior de Kirsanoff, Nadia Sibirskaïa (1901-1980). También hallamos la primera adaptación de una novela de Simenon por Jean Renoir (1894-1979) en "La Nuit du carrefour" (1932), interpretada por su hermano Pierre haciendo del detective Maigret, que tantas películas aportaría con posterioridad.

"La Nuit du carrefour" (1932). Jean Renoir.
El comisario Maigret (Pierre Renoir) investiga el asesinato de Goldberg, un comerciante de diamantes holandés

 Si este importante e influyente movimiento asienta sus bases en un realismo sublimado por la estilización deudora del expresionismo alemán y direcciones artísticas que recreaban esos ambientes nostálgicos, melancólicos y brumosos, también tenían su principal baluarte en los guiones de autores como Charles Spaak y Jacques Prévert, que actualizaron el cine creando obras naturalistas apoyadas en diálogos intensos que engrandecían las historias, aportando un especial lirismo. Aunque también las adaptaciones de novelas de Émile Zola, Georges de la Fouchardière, Henri La Barthe, Albert Simonin, o Georges Simenon, entre otros, fueron claves para la creación de un noir francés inigualable.

Resulta algo extendido que el cine negro es un género solo americano, en gran medida por el concepto genérico que dieron unos críticos franceses en 1946 atribuyéndolo a ese país, afianzado definitivamente por un libro por el que la prensa y los historiadores norteamericanos desarrollaron la concepción de que se considera un estilo de cine totalmente de allí. Pero diversas fuentes hablan de que el concepto se crea en Europa, cuando el término film noir aparece ya en 1938 por la prensa del momento, catalogando así muchas películas de una forma particular del realismo poético. De hecho, en algún libro de historia antiguo, encuentro que este movimiento es llamado también “Realismo negro”. Incluso el libro del estadounidense James M. Cain, “El cartero siempre llama dos veces” (1934) vio su primera adaptación al noir con la estupenda película francesa de Pierre Chenal “Le dernier tournant” (1939), antes que la de Visconti y la de Tay Garnett (1946). Y Fritz Lang, durante su exilio americano, adaptaría la misma obra de Fouchardière, años después de la versión de Renoir, “La chienne” (1931), creando “Scarlet Street” (1945); así como realizando una nueva versión de la obra de Zola, "La bête humaine" que adaptó también Renoir en 1938 con el mismo título y a la que él llamó "Human desire" en 1954, devolviendo así la mirada a Francia, a la que emigró también anteriormente desde Alemania.


"Le Dernier Tournant" (1939). Pierre Chenal.
Nick Marino (Michel Simon) & Frank Maurice (Fernand Gravey).
Cora Marino (Corinne Luchaire).
Película francesa que adapta la novela negra norteamericana "The postman always rings twice" (1934) de James Cain, posteriormente filmada por Luchino Visconti (1943) y Tay Garnett (1946)


"La Bête humaine" (1938). Jean Renoir.
Película francesa basada libremente en la novela homónima de Émile Zola. Jacques Lantier (Jean Gabin) es un obrero con impulsos criminales -pulsión de muerte freudiana- hacia las mujeres a las que desea -pulsión de vida freudiana-. Su verdadero amor recae en la locomotora que cuida, Lison, pero su nueva amante, Séverine (Simone Simon) le pide que mate al marido -que ya era un asesino él mismo-. Las cosas no salen como se esperaba.
Una pareja protagonista de vértigo para una historia truculenta. Un clásico del cine

 El film noir americano tuvo su origen en el de gánsters de los 20 y 30, un cine genuino de allí, por su idiosincrasia histórica, pero también se vio influenciado estéticamente por directores y técnicos que emigraron o se exiliaron a EEUU desde Europa aportando su sello especial. En ese aspecto sí podemos decir que existe una confluencia entre los dos noir, sobre todo con la mirada de fascinación que dirigieron los franceses a partir de los 50 a EEUU, pero también quisieron añadir y acuñar un término propio: Polar –apócope de “policier” y “noir”– con especiales características, localizaciones y temática, pero con un origen ya en Francia.


"L'assassin habite au 21" (1942). Henri-Georges Clouzot.
Le commissaire Wens (Pierre Fresnay) & el pastor Robert Lester (Pierre Fresnay). Tour de force para el actor.
El comisario Wenceslas Vorobeitchik -a quien todos llaman Wens- debe detener a un asesino en serie que aterroriza París, un tal "Monsieur Durand". Una pensión será el escenario de la investigación. La amante del inspector, Mila Malou (Suzy Delair) colaborará activamente en las pesquisas

De la época de Marcel Carné, Jean Renoir, Julien Duvivier, Jean Grémillon, Jacques Feyder o Pierre Chenal, el polar posterior heredó con gran acierto esos personajes arrancados de las capas más bajas de la sociedad, desertores, presos, asesinos, prostitutas, proxenetas, corruptos, violentos, pertenecientes a mafias, con un deliberado pesimismo negro, pero también existe un romanticismo en esos seres desubicados, en los que existen códigos de honor y tiempo para el amor. Almas con un denominador común lo más parecido a una tragedia griega, proscritos que queman su existencia para encontrar la felicidad en un cine depositario de un atrayente desencanto.


"Pépé le Moko" (1937). Julien Duvivier.
Pépé le Moko (Jean Gabin).
Film policier francés. Un capo se refugia en la Casbah de Argel donde está a salvo de la policía, pero se enamora de la bella Gaby Goul (Mireille Balin)
Una hermosa historia de los bajos fondos, de la que el novelista británico Graham Greene dijo: "One of the most exciting and moving films I can remember seeing", lo que se nota en el parecido con el guion de "The Third Man" (1949) de Carol Reed. La famosa cinta de Hollywood "Casablanca" (1942) de Michael Curtiz tiene un sospechoso parecido con el clásico de Duvivier


"Le Quai des brumes" (1938). Marcel Carné.
El desertor (Jean Gabin) y Nelly (Michèle Morgan).
Un clásico del cine francés con ambiente portuario -Le Havre- y malevo


"Le jour se lève" (1939). Marcel Carné.
François (Jean Gabin) y Clara (Arletty).
Obra maestra del "realismo poético" francés con planos circulares con la cámara girando alrededor de un decorado de cuatro lados, cuenta una hermosa historia en flash-back.
François, atrincherado en su habitación tras matar a un hombre, recuerda su pasado mientras la policía lo asedia

 Si me tengo que quedar con una referencia de esta etapa del cine francés, lo hago con Jean Gabin antes de exiliarse a EEUU, cuya composición de personajes se ajusta a esa idea de fatalidad, de desarraigo, nihilismo y fracaso. Películas como “Pépé le Moko” (1937) de Julien Duvivier, “Le quai des brumes” (1938) o “Le jour se lève” (1939) de Marcel Carné, representan el espíritu del antihéroe, de la vida llevada al límite, del suicidio, de lo derrotista… Historias con tanto desaliento, que no gustaron un ápice y fueron relegadas por ofrecer una imagen pesimista de una Francia que anticipaba y respiraba un ambiente prebélico que se le venía encima.

 Y si me tengo que quedar con una época del polar es con la de los 30-40, con ese afán de complementar argumentos sumergidos en la desesperación, con un espacio profílmico muy cuidado a cargo de direcciones artísticas como la de Alexandre Trauner y dirección de fotografía que recreaban y revestían de una capa negra poética realizada en estudio; con esos ambientes de arrabal, portuarios, inmundos, con una bruma y humos negros de trenes y barcos que no presagiaban nada bueno; con personajes desnudos y vulnerables.



"Quai des Orfèvres" (1947). Henri-Georges Clouzot.
Jenny Lamour (Suzy Delair) & Maurice Martineau (Bernard Blier).
Drama policial experimental francés que narra la historia de la ambiciosa Jenny Lamour, casada con un apacible pero celoso hombre, Blier. Un viejo hombre de negocios con el que Jenny quiere tratar morirá y el inspector Antoine (Louis Jouvet) iniciará una investigación


"Du rififi chez les hommes" (1955). Jules Dassin.
Legendario film policial francés premiado en Cannes. Tony le Stéphanois (Jean Servais) ha salido de la cárcel, pero acepta participar en un nuevo atraco.
Una película coral, con una segunda parte de infarto, con un control del tempo en la narración fílmica sobrecogedor, de la que François Truffaut dijo: "D’un des pires polars que j’ai lus de ma vie, Jules Dassin a fait un des meilleurs films que j’ai vus"


"Le Doulos" (1962). Jean-Pierre Melville.
Silien (Jean-Paul Belmondo).
Un Polar francés de uno de los maestros del género: técnica magistral, la sobriedad, el estilo elíptico y la eficiencia narrativa de Melville dan al film una gran altura. La violencia es un medio para hablar del ser humano

 Posteriormente, en los años 50, influenciados por el noir americano, surgen directores como Jacques Becker, Henri-Georges Clouzot, Georges Franju o Jules Dassin, cuando se exilió en Francia. También otros directores no tan reconocidos como Claude Autant-Lara, Georges Lacombe, Yves Allégret, Jean Delannoy, Henri Decoin, Henri Calef, Gilles Grangier, entre otros, continuaron también con aportaciones al polar, con más o menos acierto, así como la Nouvelle Vague también incursionó en el género con su especial y renovadora narración. Directores como Jean-Luc Godard, François Truffaut, Louis Malle, Claude Chabrol o Claude Sautet se vieron seducidos por este género. Incluso el “independiente” Robert Bresson no pudo escapar a éste con su lenguaje asceta.

 Pero la que parece que es más conocida es su etapa de oro, a partir de finales de los 60, con una evolución más “canaille”, con una iconografía fácil de identificar, apoyada en esas gabardinas, borsalinos, coches de la época, persecuciones trepidantes, miradas hieráticas, personajes solitarios, tramas muy elaboradas con corrupción política, policial, judicial, espionaje, robos sofisticados, sexo, en la que el delincuente se iguala a las fuerzas del orden. Y en las que el fatalismo es llevado al extremo más que nunca. De esa etapa, a pesar de contar con Lino Ventura, Michel Piccoli, Jean-Louis Trintignant, el incombustible Jean Gabin, Jean-Paul Belmondo, Yves Montand, Robert Hossein, Stéphane Audran, Catherine Deneuve, Romy Schneider, Simone Signoret, Marina Vlady o Jeanne Moreau, me quedo con Alain Delon, por la calidad de sus interpretaciones, míticas, su carisma para afrontar determinados personajes en películas inolvidables y excelentes. Además, me gustaría añadir los excelentes actores secundarios que apoyaban y daban solidez a los relatos.


"Dernier Domicile connu" (1970). José Giovanni.
Inspector Marceau Leonetti (Lino Ventura) & Jeanne Dumas (Marlene Jobert).
Un policía, Marceau Leonetti, degradado por detener al hijo de un famoso abogado, se asocia con un compañero y una bella policía para perseguir a unos pervertidos que acosan sexualmente a mujeres.
Una amarga película que da prueba de que no solo ésta es una época miserable. Las palabras finales de Leonetti: "...car la vie est un bien perdu quand on n'a pas vécu comme on l'aurait voulu", de Mihai Eminescu, sobre la música de François de Roubaix, son una profesión de fe en la vida, mas no en la humanidad corrupta


"Max et les ferrailleurs" (1971). Claude Sautet.
Lily Ackerman (Romy Schneider) & Max (Michel Piccoli).
Max es inspector de policía, ex-juez, obsesionado con detener delincuentes, pero el amor se interpondrá en su camino. Sabedor de un delito se introduce con identidad falsa en el círculo de los chatarreros. Las trampas nunca salen como uno espera.
Otro film amargo en el que la búsqueda de la justicia se revela como una compulsión agresiva, que choca con el deseo y el amor. Romy Schneider, en su papel de prostituta, deslumbrante

 Directores como Jean-Pierre Melville, un claro exponente e impulsor del género, Henri Verneuil, Pierre Granier-Deferre, Alain Robbe-Grillet, Jacques Deray, José Giovanni, René Clément, Yves Boisset, Georges Lautner, Roberto Enrico, Alain Cavalier, Alain Corneau, Jean-Pierre Mocky, Robert Hossein, Alain Delon… entre otros, revitalizan el género muchas veces basado en los libros de José Giovanni, también escritor, que vivió de primera mano su paso por la cárcel o con estupendos guiones de Michel Audiard.

El polar vería apagada su llama a principios de los 80 como género tan prolífico, existiendo después algún neo-noir aislado. Un género, sin duda alguna, muy interesante

jueves, 21 de abril de 2022

SOCIOLOGÍA. Presentación: Contenido, Calificación. 2º Bachillerato. 2015-2016. Francisco Huertas Hernández

SOCIOLOGÍA
Presentación: Contenido, Calificación
2º Bachillerato. Curso 2015-2016
Profesor: Francisco Huertas Hernández





"La Haine" (1995). Mathieu Kassovitz
Vinz (Vincent Cassel), Hubert (Hubert Koundé) & Saïd (Saïd Taghmaoui)
"El odio" es una película dramática francesa en blanco y negro que sigue la vida de tres jóvenes de los suburbios de París: un judío (Vinz), un árabe (Saïd) y un negro (Hubert). Son víctimas de la exclusión social y del "odio" de la policía y el poder. Tras una paliza que provocó el coma de un chico detenido en una comisaría, la "banlieu" estalla de ira. Una pistola de la policía cae en manos de Vinz, que provocará una pelea entre los tres y conducirá al desenlace.

El film está basado en hechos reales: "El 6 de abril de 1993, Makome M’Bowole, un chico de 17 años, moría de un disparo en la cabeza mientras estaba esposado en una comisaría de policía en París. La policía alegó legítima defensa para justificar el disparo. Durante una semana se produjeron enfrentamientos entre los jóvenes del barrio y la policía. Estos hechos impulsaron a Kassovitz a rodar El odio, irse a los suburbios y preguntar desde allí cuáles eran las razones de aquella situación"

Que somos "seres sociales" queda más claro en situaciones de exclusión social y económica, discriminación, racismo, desempleo, violencia, como las que narra el largometraje. En esta película, ideal para analizar sociológicamente, encontramos: a) la acción social: normas, rol y sanción social; b) la acción social: variación y desviación social; c) la acción social: agentes de socialización (familia, escuela, pandilla, grupos de edad...); d) el orden social: tipología de las sociedades (industrial), la estructura de la ciudad jerarquizada; e) el orden social: el sistema social; f) el cambio social: acción histórica y proceso social; g) el cambio social: el conflicto social, la desigualdad, la lucha de clases, anomia...






SOCIOLOGÍA
Presentación: Contenido, Calificación
2º Bachillerato. Curso 2015-2016
IES Doctor Balmis. Alicante
Profesor: Francisco Huertas Hernández

 Impartí la asignatura optativa de Sociología en 2º Bachillerato entre 2013 y 2016 en el IES Doctor Balmis de Alicante. No tuve demasiados alumnos, y la metodología fue el cine. El primer año (2013-2014) seleccioné películas clásicas para analizar sociológicamente (ver abajo los enlaces), y los dos siguientes cursos (2014-2015, 2015-2016) fueron largometrajes de la transición a la democracia en España (1973-1982) y la sociedad del siglo XXI. Este blog, Acorazado Cinéfilo, nació en la asignatura de Sociología -gracias Álvaro por abrirlo- en 2014

 Mi experiencia fue tan lábil como arriesgada: el uso del cine para aprender conceptos sociológicos era una excusa, lo importante era despertar el gusto, el amor por el cine como arte desde sus inicios mudos. Analizar films de Eisenstein, Vertov, Griffith, Welles, Renoir (¡¡¡vimos en clase "La règle du jeu"!!!), Bergman, Satyajit Ray, Ozu, De Sica o Fellini fue un reto, no sé si superado. Lo que recuerdo del segundo año es que la actriz Virginia Mataix, protagonista de "7 días de enero" de Juan Antonio Bardem escribió en el blog una felicitación al alumno que había hecho el análisis. Eso es emocionante.

 En esa época organicé conferencias en el instituto. Vinieron personalidades como el crítico Gonzalo Eulogio, o el exhibidor e historiador Paco Huesca.
 Años después el escritor y promotor cultural Francesc Bononad trajo una proyección en 16 mm -Santi Estruch fue el proyeccionista profesional- y con máquina de palomitas. Fue un éxito extraordinario.
 He de decir que todas estas iniciativas no fueron valoradas suficientemente por el instituto, cosa no infrecuente con la cultura en España.

 El cine ha sido la guía de mi paso por la enseñanza. Sé que muchos profesores usan las películas, pero en mi caso, como se puede comprobar aquí, formaron parte de proyectos amplios de contexto sociológico -también en Psicología y Filosofía me ayudé del séptimo arte-. El cine y la enseñanza han quedado unidos desde sus inicios, como podemos ver en el enlace de mi participación en la emisión televisiva "Cine de profesores" en "La noche en corto" de Información TV, y espero que los estudiantes sigan aprendiendo de la vida, de la historia y de la sociedad formando su gusto y su sensibilidad con los clásicos del cine... 
























Luján Locatti, Claudia Barrios, Lucía Romo y Raquel López Santacruz -alumnas de 2º de Bachillerato- posan con el cartel "Última promoción de Sociología. 2015-2016" junto al árbol de Navidad hecho con tablones de madera por los alumnos de FPB 1º
IES Doctor Balmis
Calle de la Cerámica 24
Alicante (España)
Entrada. "¡Feliz Navidad!"
Jueves 17 de diciembre de 2015

miércoles, 20 de abril de 2022

Reflexiones líricas. 20 Abril 2022. Francisco Huertas Hernández. "Судьба человека" (1959). Сергей Бондарчук. "Sudba cheloveka" (1959). S. Bondarchuk. "Fate of a Man". El sufrimiento y la luz. Cuando, a veces, un recuerdo toma la vida por una de sus esquinas, por su borde doblado, y desenreda el dolor, ya plegado, como el pequeño oso que hiberna o el niño que duerme en la fría noche de invierno en Voronezh, donde vive Ольга...

Reflexiones líricas. 20 Abril 2022
"Судьба человека" (1959). Сергей Бондарчук
"Sudba cheloveka" (1959). Sergei Bondarchuk
"Fate of a Man"- "El destino de un hombre"
El sufrimiento y la luz
Francisco Huertas Hernández

Apéndice: análisis del film de Estrella Millán Sanjuán









"Судьба человека" (1959). Сергей Бондарчук
"Sudba cheloveka" (1959). Sergei Bondarchuk
"Fate of a Man"
"El destino de un hombre" es una película soviética basada en un cuento de Mijail Sholojov (1905-1984). "Con el comienzo de la Gran Guerra Patria , el conductor Andrei Sokolov tiene que separarse de su familia. En mayo de 1942 es hecho prisionero por los alemanes. Sokolov soporta el infierno de un campo de concentración nazi, pero gracias a su coraje evita la ejecución y finalmente escapa del cautiverio. En unas breves vacaciones en primera línea en su ciudad, Voronezh, se entera de que su esposa y sus dos hijas han muerto durante el bombardeo de Voronezh. De los cercanos a él, solo quedó su hijo, quien se convirtió en oficial. El último día de la guerra, el 9 de mayo, Andrei recibe la noticia de que su hijo ha muerto.
Después de la guerra, el solitario Sokolov trabaja como camionero lejos de su hogar, en Uryupinsk (Óblast de Stalingrado). Allí conoce a un niño pequeño, Vanya, que quedó huérfano: la madre del niño murió durante el bombardeo y su padre desapareció durante la guerra. Sokolov decide decirle al niño que él es su padre y, al hacerlo, se da a sí mismo y al niño la esperanza de una nueva vida familiar feliz"

Andrei es un hombre que ha sufrido y ha guardado su dolor. Pero todo dolor reprimido retorna -como explican el psicoanálisis, y todas las terapias del duelo-. Por eso el reconocimiento del hombre que ha sufrido: "А мои невыплаканные слезы, видно, на сердце засохли. Может, поэтому оно так и болит?" (Y mis lágrimas no derramadas, aparentemente, se han secado en mi corazón. ¿Quizás por eso duele tanto?)
Este es el tema del que propongo hoy una breve meditación

Когда порой воспоминанье
Грызет мне сердце в тишине,
И отдаленное страданье
Как тень опять бежит ко мне:
Когда, людей вблизи видя
В пустыню скрыться я хочу,
Их слабый глас возненавидя, —
Тогда, забывшись, я лечу
Не в светлый край, где небо блещет
Неизъяснимой синевой,
Где море теплою волной
На пожелтелый мрамор плещет,
И лавр и темный кипарис
На воле пышно разрослись,
Где пел Торквато величавый,
Где и теперь во мгле ночной
Далече звонкою скалой
Повторены пловца октавы.
Стремлюсь привычною мечтою
К студеным северным волнам.
Меж белоглавой их толпою
Открытый остров вижу там.
Печальный остров — берег дикой
Усеян зимнею брусникой,
Увядшей тундрою покрыт
И хладной пеною подмыт.
Сюда порою приплывает
Отважный северный рыбак,
Здесь невод мокрый расстилает
И свой разводит он очаг.
Сюда погода волновая
Заносит утлый мой челнок…

Александр Пушкин (1799-1837): "Когда порой воспоминанье"

  Cuando, a veces, un recuerdo toma la vida por una de sus esquinas, por su borde doblado, y desenreda el dolor, ya plegado, como el pequeño oso que hiberna o el niño que duerme en la fría noche de invierno en Voronezh, donde vive Ольга. El dolor es el alejamiento del niño de su madre, y del hombre de Dios. Ayer, mi amigo Emilio, acertó: mi sufrimiento me acerca a Dios, porque es la "des-gracia" lo que, paradójicamente, incita al hombre a meditar y buscar el sentido de su dolor. Todo sentido está contenido, para el cristiano, no en la fe ni en las "obras", sino en la "gracia" (virtud por la cual Dios puede dar algo sin nada a cambio), esa "gracia", un "don" inexplicable para la razón humana: "acto de amor unilateral e inmerecido por el que Dios llama continuamente las almas hacia sí". Pero para el agnóstico, para el nihilista -que, sin duda, soy, porque quien no es amado ni encuentra paz en el mundo, ni meta más allá de él, es nihilista consumado- no existe tal "gracia". Mi psicoanalista Carlos dijo que la soledad es egoísta y, por tanto, des-gracia, porque aparta de la fraternidad de los hombres. Detrás del solitario está el dolor, de los bordes doblados, sucios, de la vida, con sus traiciones, sus esperanzas truncadas, su fugacidad insoportable... Andrei, un hombre sencillo, de Voronezh (Воронеж) guardó sus lágrimas en la firme apariencia de fuerza, pero la fuerza de un hombre está en desplegar su dulzura, llorar en el regazo de su madre, suplicar en el templo por la ausencia del Padre, extender las palmas de las manos, más allá de la Madre Rusia, al infinito vacío que nos acuna y desteje nuestros instantes míseros de recuerdos amargos y esperanzas amputadas. El hombre ha nacido bajo el signo de la ceguera de la luz, enemiga misteriosa de su limbo amniótico. Toda visión ciega el alma atormentada, porque el tormento es la oscuridad de esos prisioneros encadenados en el pasado. Solo el futuro es luz. Platón quiso proyectar una utopía lumínica fuera del tiempo. El tiempo es oscuro y doliente, porque en él el niño llora porque su madre le ha abandonado, y los sueños se desvanecen en las sombras. No, Emilio, no puede haber una verdad sola y que te haya tocado a ti, en el ancho mundo, que los "otros" hayan nacido en el lado oscuro, en la frontera equivocada. Desplegamos la vida en sus bordes esquivos y anudamos los lienzos para descender de esta prisión de recuerdos lejanos -como canta el poeta máximo de todas las Rusias- que roen nuestro corazón en silencio, sombra amenazante, y queremos huir de las gentes buscando nuestro desierto, y acaso la naturaleza disuelva este sufrir...


"Судьба человека" (1959). Сергей Бондарчук
"Sudba cheloveka" (1959). Sergei Bondarchuk
"Fate of a Man"- "El destino de un hombre"
Estrella Millán Sanjuán

 Me encanta conocer las óperas primas del cine. Sé que muchos cineastas ya cuentan con un bagaje de cortometrajes anteriores, pero dar el paso al largometraje implica un ejercicio más arriesgado, de ida, pero no sabes si de vuelta, de mucho esfuerzo asomándote a un precipicio en el que te juegas todo deseando exponer tu valía y conocimiento para epatar a productores y público. Normalmente a unas edades en las que la juventud te da arrestos para lanzarte, te empuja con una fuerza enorme, aunque también con la inexperiencia de poder estrellarte y no continuar jamás. Difícil misión.
Cuando pensamos en la primera vez, a casi todo cinéfilo-a le viene al momento “Citizen Kane” de Orson Welles, obra maestra, pero tan pluscuamperfecta como fría para mí. Prefiero las óperas primas impactantes en otro sentido, cercanas, con entrañas, con destellos, poesía y emoción. Y aquí entran, entre otros ejemplos, “La infancia de Iván” de Tarkovsky o “Pather Panchali” de Satyajit Ray, con las que disfruto mucho más. Obras maestras de incalculable belleza y hondura.

 Сергей Фёдорович 
Бондарчук  (Sergéi Bondarchuk) (1929-1994) fue actor antes que director y en su primera incursión en el cine protagoniza esta cinta sobre las consecuencias de los conflictos bélicos a lo largo de la historia de Rusia en la primera mitad del siglo XX, basada en la obra homónima de Михаил Александрович Шолохов (Mijail Shólojov) (1905-1984). Una película fundamental en el cine soviético con un gran éxito de público de casi 40 millones de espectadores.
 No es una película como muchas otras de otra nacionalidad en las que te distancias del sufrimiento por cómo son planteadas en cuanto a primar el espectáculo sobre lo intimista. Se trata de ese tipo de cine bélico más sensible y no propagandístico soviético al que pertenecen joyas como “La balada del soldado”, “Cuando pasan las cigüeñas”, “Los amaneceres son aquí más apacibles” o “Los dos Fiódor”, por poner algunos ejemplos. Historias sentimentales, personales, alejadas del patriotismo, ligadas al sufrimiento y devastación del pueblo y soldados. Teniendo como cumbre las excelsas “La ascensión” o cine de verdad que conjuga poesía y crudeza extremas como “Ven y mira”. El cine soviético engendró obras bélicas memorables, no tan conocidas en España como debieran ser, por razones políticas pasadas.
“El destino de un hombre” constituye un periplo de un personaje anónimo, no alaba las hazañas bélicas del ejército ruso durante la Gran Guerra Patria, sino que, a través de este soldado golpeado por los acontecimientos históricos, el pueblo ruso se vio identificado. Un hombre nacido en 1900, que pasó por el ejército rojo en la Guerra civil, pasó la hambruna de 1922 en la que perdió a sus padres y hermanos y fue llamado para la II Guerra Mundial para luchar contra el ejército alemán. Toda una odisea que le llevó a ser arrestado por los nazis, estar en campos de concentración de diferentes zonas con trabajos forzados, ser casi ejecutado y perderlo todo después de ser condecorado al final de la contienda. Solo algunas imágenes del fervor del pueblo a la llegada del ejército ruso los ensalza, con efímeros momentos de patriotismo que se ven apagados por pueblos en ruinas y aniquilados en unos planos melancólicos que desprenden desolación rodada con las vísceras.

 Le encuentro semejanzas con la película de Marlen Jutsiev “Los dos Fiódor”, realizada un año antes, pues posee un espíritu parecido de euforia a la vez que frustración; pero donde hay más vínculos es en la historia del niño huérfano y solitario que encuentra su consuelo en el soldado derrotado, hierático y circunspecto. Escenas como el encuentro y la posterior convivencia me acercan mucho estas grandes películas.
 Bondarchuk se aleja de epopeyas y grandes batallas, la acción que hay está al servicio de la historia anónima del protagonista. Describe instalado en la sensibilidad y delicadeza cuando narra flashbacks o recuerdos oníricos de la mujer y sus hijos. Expresa el horror e injusticia de la guerra con poesía visual dolorosa como esos soldados apresados y hacinados en una Iglesia sin techo, cruces dobladas y lluvia en la que parece que dios ha huido. Escritura punzante en esas filas que caminan hacia el crematorio en la toma aérea, o en el camión volcado entre un paisaje apocalíptico cuando es capturado por los nazis. Aunque también sabe regalar momentos fugaces de libertad cuando el protagonista se escapa y se tumba en un campo de avena en un plano brillante cenital.
 Y posee algo muy común en el cine soviético tan delicado como continuas canciones tradicionales destacando la sublime "Kathyusa" que cantan en coro los soldados a los nazis en un momento memorable.

 Una película con nervio en algunos instantes, abundancia de primeros planos, con una puesta en escena muy destacable, enclaves poderosos visualmente y mucho dolor. El pesar de un pueblo que sufrió las consecuencias de la larga contienda, pero que al final de la película expresa sus ganas de continuar y aferrarse a algo que dé esperanza. Un héroe que padeció lo indecible al que el público adoró deseoso de regeneración