lunes, 20 de abril de 2020

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman. "Los comulgantes" / "Luz de invierno". Francisco Huertas Hernández. El silencio de Dios y la aspereza del alma. "The Communicants" / "Winter Light"


"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
El silencio de Dios y la aspereza del alma
Francisco Huertas Hernández




"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
Märta Lundberg (Ingrid Thulin) & Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand). El amor y la sequedad de espíritu. Si Dios es amor y el amor es Dios, y dejas de amar y pierdes a la persona a la que amas, entonces Dios ya no existe. En esa situación está el pastor Tomas

 "Nattvardsgästerna" era la película favorita de su director. Este drama interior, teológico, es un claroscuro de presencias en penumbra -esa luz de invierno- y ausencias cegadoras -ese silencio de Dios-. En un enclave rural apartado de Suecia un pastor luterano, Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand), oficia misa ante unos pocos feligreses. Todos los personajes están congregados en la eucaristía. De ahí el título español: "Los comulgantes": Märta Lundberg (Ingrid Thulin), una maestra que ama sin esperanza al pastor; el pescador Jonas Persson (Max von Sydow) y su esposa Karin (Gunnel Lindblom); y el organista Fredrik Blom (Olof Thunberg) Märta fue amante de Tomas y le sigue amando, pero éste no. Sigue queriendo a su esposa fallecida. Tomas es un hombre severo y amargado, y, sin embargo, como guía de almas, acuden a él Karin y Jonas. Ella está preocupada por la angustia de su marido. Tomas se ve impotente para consolarlo, porque él mismo no cree. ¿Dónde está Dios ante el dolor y la crueldad del mundo? Aunque el pastor invita a Jonas a que vuelva para seguir hablando, el nuevo encuentro solo sirve para la confesión de fracaso y sin sentido existencial de la vida de Tomas. Jonas se suicida.

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) en la celebración eucarística

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) en la celebración eucarística

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) en la celebración eucarística

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Fredrik Blom (Olof Thunberg) 
Toda la película está compuesta por planos pictóricos de profunda espiritualidad. Aunque en este personaje hay un contrapunto que ya indica que estos ritos son  hipócritas: mientras toca con una mano mira el reloj con la otra

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Märta Lundberg (Ingrid Thulin) en la iglesia. La presentación de los personajes al principio de la película establece la jerarquía entre los fieles y el oficiante. El oficiante realiza el rito mecánicamente y los fieles expresan alguna desazón en su mirada, como en el caso de Märta, una maestra interina

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) en la celebración eucarística.

El problema existencial de la fe (creencia y esperanza en la existencia de Dios) fue planteado dramáticamente por el filósofo danés Søren Kierkegaard (1813-1855) en su libro "Frygt og Bæven" (Temor y Temblor) (1843) -en el que bajo la influencia de Tertuliano (160-220) en "De Carne Christi": "prorsus est credibile, quia ineptum est" (se cree precisamente, porque es absurdo),​ opuso la creencia y la razón- habla del "Caballero de la Fe" como aquel, que superada la resignación, confía por "la fuerza del absurdo" en Dios. El estadio mental del creyente es diferente del moral. La fe nos coloca más allá del deber. Esa es la paradoja del famoso ejemplo propuesto por Kierkegaard: "el sacrificio de Abraham" relatado en la Biblia (Dios ordenó, que en prueba de amor absoluto, Abraham le sacrificará a su único hijo, Isaac) Abraham, desde el punto de vista ético es un asesino (en la intención, ya que no se consumó el sacrificio, porque Dios le detuvo en el último momento), pero desde el punto de vista religioso es un santo. Abraham tiene un amor (pasión) infinito, que le lleva a creer en virtud del absurdo, es decir, tiene fe, y por la fe se pone en contacto con el Absoluto. Y el deber absoluto es el que tiene el individuo frente a lo Absoluto (Dios) Así se produce una "suspensión teleológica de la ética": hay algunos deberes personales del individuo respecto a Dios que le hacen ir contra la norma general de la ética.
En la película Tomas no se ha resignado a la ausencia del amor, y, por ello, ha entrado en un "nihilismo" estéril, en el que la fe ya no se vive como relación de amor incondicional con lo Absoluto. Tomas es un simulador. Sin ese amor, de raíz absurda, el rito es una farsa.
Escribe Kierkegaard en el libro citado:

"El caballero de la fe reafirma plenamente convencido: "Creo, a pesar de todo, que conseguiré a la que amo con toda mi alma; la conseguiré en virtud del absurdo, esto es, en virtud de mi creencia de que para Dios todo es posible""

(Vi ville nu lade Troens Ridder give Møde i det omtalte Tilfælde. Han gjør aldeles det samme, som den anden Ridder, han giver uendeligt Afkald paa den Kjærlighed, der er hans Livs Indhold, han er forsonet i Smerten; men da skeer Vidunderet, han gjør endnu en Bevægelse, forunderligere end Alt, thi han siger: jeg troer dog, at jeg faaer hende, i Kraft nemlig af det Absurde, i Kraft af, at for Gud er Alting muligt)

Søren Kierkegaard: Foreløbig Expectoration. "Frygt og Bæven" (Temor y Temblor)

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) en la celebración eucarística. La eucaristía es un sacramento (acto mediante el cual el creyente manifiesta su relación con Dios) en el que se consagran el pan y el vino (recordando la muerte y resurrección de Jesucristo) y se reparten entre los fieles

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) en la celebración eucarística. Los comulgantes de espaldas y en semicírculo: Märta Lundberg, Karin, Jonas Persson, una mujer y Algot Frövik, el sacristán

 Ingmar Bergman (1918-2007), incluyó esta película en su trilogía "El silencio de Dios" (Guds tystnad), junto a "Såsom i en spegel" (Como en un espejo) (1961) y "Tystnaden" (El silencio) (1963). Tomás fue el apóstol que dudó de la resurrección de Jesús hasta no ver las llagas. Tomas Ericsson también duda y no soporta las manos llagadas de Märta -una María Magdalena, a la que no cura, o, más bien un Cristo que es amor incondicional-. Tomas no acepta el amor que Märta derrama sobre él, sus cuidados -la secuencia de la lectura de la carta de la maestra por parte de Tomas, con Ingrid Thulin mirando a cámara y hablando, es extraordinaria- y la humilla. Es extraño: Märta es amor, pero no cree en Dios ni le preocupa. Recibió una educación laica. Sin embargo, Tomas, creyendo en Dios, no tiene amor. El pastor es un ser estéril, nada puede ofrecer a sus semejantes. No puede acercarse a los otros porque está encerrado en su dolor: la pérdida de su esposa, el mal en el mundo -rememora su estancia en Portugal cuando estalló la guerra en España- Cumple con los ritos de la ceremonia, pero carecen de sentido. Algot Frövik (Allan Edwall), el sacristán, se le acerca para hacerle partícipe de sus dudas en la lectura de los Evangelios: el dolor físico -que él cree haber sufrido en mayor medida que Jesús- no debió ser lo peor en la agonía sino el haberse sentido abandonado: "Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué me has abandonado?" (אלי אלי למה עזבתני רחוק מישועתי דברי שאגתי) (Mateo 27:46. Salmo 22) El abandono del Creador de sus criaturas, que se manifiesta en la tristeza de no poder amar ni esperar, es la constante de todos los espíritus atormentados criados en la dependencia de Dios. Por eso la "muerte de Dios" (Gott ist tot) que Zaratustra anuncia en la obra de Nietzsche es un mensaje liberador. Para vivir en el amor no podemos seguir añorando al Padre ausente y castrador. Hay que ser dueños de nuestras vidas olvidando los "ultramundos" ideales inventados por las religiones, afirmando el sentido de la tierra, nuestra libertad como vacío que tiene ante sí la tarea de construirnos. 

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand), Algot Frövik (Allan Edwall), el sacristán, y Aronsson (Kolbjörn Knudsen)

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand), Jonas Persson (Max von Sydow) & Karin (Gunnel Lindblom)
Jonas es pescador pero ha desarrollado una angustia incontrolable a la catástrofe nuclear. Karin está preocupada y busca el consejo y el consuelo del pastor

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Karin (Gunnel Lindblom), Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) & Jonas Persson (Max von Sydow)

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) & Jonas Persson (Max von Sydow)
Dos hombres "desesperados". Encerrados en su "individualidad" desesperada. 
En "Sygdommen til Døden" (La enfermedad mortal) escribe Kierkegaard:

"Así, “estar mortalmente enfermo” equivale a no poder morirse, ya que la desesperación es la total ausencia de esperanzas, sin que le quede a uno ni siquiera la última esperanza, la esperanza de morir. Pues cuando la muerte es el mayor de todos los peligros, se tienen esperanzas de vida; pero cuando se llega a conocer un peligro todavía más espantoso que la muerte, entonces tiene uno esperanzas de morirse. Y cuando el peligro es tan grande que la muerte misma se convierte en esperanza, entonces tenemos la desesperación como ausencia de todas las esperanzas, incluso la de poder morirse"

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Jonas Persson (Max von Sydow) Aunque el actor tiene un breve papel su presencia es fundamental en el film. Su desesperación le lleva al suicidio. Tomas es incapaz de actuar. Ni ama ni puede ayudar a sus semejantes

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) & Jonas Persson (Max von Sydow) Una escena de profundo silencio: el del que busca consuelo y el del que no puede darlo

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Märta Lundberg (Ingrid Thulin) en la secuencia de la lectura de la carta

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) & Märta Lundberg (Ingrid Thulin) Él no soportaba las llagas de ella. La alegoría "crística" invierte los papeles: ella es la redentora

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Märta Lundberg (Ingrid Thulin) escucha las palabras mortificantes del hombre al que ama. Pero si Dios es amor, ¿por qué este pastor hace sufrir a sus semejantes?

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Märta Lundberg (Ingrid Thulin) Primer plano de perfil

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) & Märta Lundberg (Ingrid Thulin) en el coche

 A esas pocas horas en las que transcurre el film, Bergman da forma de anillo (ring composition), comenzando y acabando con la misa. La película concluye con Tomas recitando las palabras del profeta Isaías, capítulo 6: "Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, toda la tierra está llena de Su gloria" (Helig, helig, helig är Herren Gud allsmäktig, hela jorden är full av hans härlighet) mientras escuchamos los tonos del himno "Alabado sea Dios en la altura del cielo" (Lova Gud i himlens höjd). En el templo solo están Märta, el sacristán Algot, el organista Fredrik y el oficiante.

 La dimensión
 autobiográfica del film nos traslada a la infancia del realizador, hijo del pastor luterano Erik Bergman. "Casi toda nuestra educación estuvo basada en ideas como pecado, confesión, castigo, perdón y misericordia, que condicionaban las relaciones entre padres e hijos y con Dios" escribió el director en sus Memorias. 

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Karin (Gunnel Lindblom) & Tomas Ericsson (Gunnar Björnstrand) La película plantea la imposibilidad del consuelo a través del amor. Karin acepta estoicamente el suicidio de Jonas. Tomas no muestra ninguna empatía más allá de su posición privilegiada

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Fredrik Blom (Olof Thunberg) & Märta Lundberg (Ingrid Thulin). ¿Quién conoce el alma humana?

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Algot Frövik (Allan Edwall), el sacristán, servicial, aunque en esta escena comunica sus incertidumbres respecto a los Evangelios al pastor

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Märta Lundberg (Ingrid Thulin) en la iglesia rezando

 Desde el punto de vista cinematográfico, "Nattvardsgästerna" es una austera sucesión de primeros planos -la secuencia inicial en la iglesia- de rostros ensimismados en la duda y la búsqueda, fotografiados por Sven Nykvist, que la emparenta con "La Passion de Jeanne d'Arc" (1928) de Carl Theodor Dreyer. El rigor compositivo hace que cada encuadre sea una pintura bajo la influencia de maestros del chiaroscuro al modo de un Rembrandt. En el apartado de las interpretaciones, Gunnar Björnstrand tiene un difícil papel que borda en su contención altiva y desesperada. Ingrid Thulin también sobresaliente, transida de amor. Los secundarios, con Max von Sydow, Gunnel Lindblom y Allan Edwall, perfectos. Al ser casi una pieza teatral el número de actores es reducido. La intensidad espiritual se concentra.

 "Nattvardsgästerna"
es una despojada y desgarradora confesión visual y filosófica que reúne las dos grandes angustias existenciales del cine de Bergman: la relación con Dios y la relación de pareja. La dependencia y la protección, el amor y el miedo. Al ser un grito silencioso de temor en mitad de la gélida luz del invierno el temblor de estos personajes queda congelado para siempre en lo más profundo de nuestro ser

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
Poster

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
Poster

Nattvardsgästerna
Sverige
1963
Genre: Drama
Regissör: Ingmar Bergman
Producent: Allan Ekelund
Manus: Ingmar Bergman
Fotograf: Sven Nykvist
Klippning: Ulla Ryghe
Produktionsbolag: Svensk Filmindustri
Premiär: 11 februari 1963
Speltid: 81 minuter
Land:Sverige
Språk: Svenska

Medverkande
Gunnar Björnstrand som Tomas Ericsson, pastor
Ingrid Thulin som Märta Lundberg, lärare
Max von Sydow som Jonas Persson, fiskare
Gunnel Lindblom som Karin Persson, hans hustru
Allan Edwall som Algot Frövik, kyrkvaktmästare
Olof Thunberg som Fredrik Blom, kantor
Elsa Ebbesen som den gamla kvinnan
Kolbjörn Knudsen som Aronsson, kyrkvärd

"Nattvardsgästerna" (1963). Ingmar Bergman
"Los comulgantes" / "Luz de invierno" / "The Communicants" / "Winter Light"
Este es el enlace de la película completa. No creo que dure mucho tiempo. Yo la he visto en DVD de Manga Films




8 comentarios:

Unknown dijo...

Tienes razón. La desesperación mueve a Tomas. Yo me quedo con la maestría de Bergman y Nykvist. Es un prodigio. El que no haya visto esta película no sabe lo que es el cine

ACORAZADO CINÉFILO dijo...

Ahora me doy cuenta que el gran arte revive al acabar la contemplación. En la memoria. Allí están la Novena de Beethoven, la Capilla Sixtina de Michelangelo, y las películas de Bergman. Porque el gran arte nos trae lo Absoluto, como decía Hegel. Pero no es un Absoluto moral sino estético y religioso. Quiero decir que el gran Arte nos hace temer y temblar, nos conmociona. Esa es una experiencia religiosa siempre. El gran Arte nos transporta a un lugar donde habita la belleza. Por ejemplo en esta película, "Nattvardsgästerna", Bergman, Nykvist y sus actores parecen empeñados en encuadrar místicamente los rostros y los cuerpos. No podemos separar el fondo de la forma. Ayer le decía yo a Inma que muchos directores jóvenes españoles o extranjeros abusan de encuadres supuestamente estéticos pero no tienen nada que contar, no saben narrar ni tienen vidas o desesperaciones que transmitir. Bergman tenía de todo ello en abundancia. Su cine es siempre despojado porque es esencial. Habita en la memoria como fuego incandescente de belleza y verdad, verdad que nos hace temblar

Laura dijo...

Interessantíssim escrit, interessantíssima explicació. Tema per a pensar una bona estona. Tema per a analitzar la mala educació, ensenyaments, costums que rebem al llarg de la vida i el pes que ens pot comportar sacsejar-nos-els per complet i que no sempre s'aconsegueix.
Molt bo.
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Interesantísimo escrito, interesantísima explicación. Tema para pensar un buen rato. Tema para analizar la mala educación, enseñanzas, costumbres que recibimos a lo largo de la vida y el peso que nos puede comportar sacudírnoslos por completo y que no siempre se logra.
Muy bueno.

Estrella dijo...

Muy buen artículo, acorde a la estupenda película. Tu aporte filosófico es lo que da la diferencia de uno solo cinematográfico. A mí me la recomendaron y la vi la semana pasada. Como dices tú es un Bergman más Dreyer que nunca, por la temática me recuerda mucho a "Ordet" y hay encuadres que me llevan a "Dies Irae". Todos los actores lo hacen especialmente bien, el pastor egoísta y hueco, que no es capaz de ayudar a los pocos que se acercan a su Iglesia. Max von Sidow expresa el vacío y la desesperación que le lleva a suicidarse de una forma muy real, qué mirada... E Ingrid Thulin está soberbia, sostener ese primer plano leyendo la carta a su amado no es fácil, cómo te atrapa por su dignidad y paciencia, a pesar del desprecio del pastor. La humillación a la que la somete es horrible. Eso sí que es tener fé. Bergman ahonda aquí más en el tema del silencio de Dios, la religión y le quedó una película redonda. Todos los personajes que salen son fundamentales en sus diálogos para lo que quiere transmitir.

Carlos Bermúdez. dijo...

Si alguien nunca ha visto a Bergman, para mí, puede iniciar con esta película. Es el Bergman crudo, sintético, absoluto. Junto con algunos de "sus" actores y el mejor fotógafo del cine, realizó un dramático (en todos sus sentidos) cuadro de lo que la luz en movimiento nos puede llevar a expresar. Ningún director ha llegado más lejos que Bergman. En este film se disecciona uno de los pecados más graves: dudar de la fe. Peor aún, dudar de la fe siendo un intermediario consagrado entre Dios y el Hombre, con la agravante de perder la esperanza por un asunto mundano: la muerte del prójimo (¿acaso no lo llamado Dios a su Reino, acaso no goza ya de la Paz Eterna?). Francisco, con su amplitud cultural, nos permite adentrarnos en un asunto absolutamente humano que el mismo Jesucristo sintió en la cruz: pedir misericordia ante el destino fijado por Dios. Este artículo del profesor Huertas me ha causado gran impresión; no es fácil tratar estos temas, pues se debe tener una base teológica-filosófica que sustente lo que cabe de razón en asuntos tan sensibles. Definitivamente, de lectura obligatoria (sin cometer el pecado/error de no ver la película, antes o después. Maese Pedro.

hector dijo...

El cine de I. Bergman punto de referencia para análisis filosóficos de temas tan trascendentales como el que expones en tu artículo. Justo ahorita leia el post de un amigo acá en México sobre las trilogias y comentamos sobre la trilogía del silencio de Dios, pero lo abordamos desde lo psicológico. El cine de Bergman da para muchos análisis desde el enfoque filosófico existencial ; en especial el tema de la muerte y la angustia que conlleva. Sobre el particular me gusta el filme Gritos y susurros que muestra una realidad desgarradora del final de una joven que busca la cercanía de algo de vida y comprensión que mitigue su miedo y angustia ante el saber que va a mirir y que solo encuentra el "estar con" en su cuidadora y no en su familia. Que realidades tan duras. Saludos.

Anónimo dijo...

De acuerdo absolutamente contigo en todas las claves que señalas. Esencial la paradoja de que el personaje de Märta, no creyente, está llena de amor y comprensión, y el de Tomas, ministro de la Iglesia, está vacío y lleno de altivez e incluso desprecio. Una altivez que deviene de la crisis profunda de fe que vive generada por la muerte de su amada esposa. Quién sabe si Tomas ya era así de serie, pero se deduce de lo que nos cuenta Bergman que ha sido la muerte de la esposa lo que ha provocado la grieta y el comienzo de la duda que lo deja no solo incapacitado para el desarrollo de su misión eclesiástica, sino para la emisión de cualquier gesto de amor para con sus semejantes.
Su sufrimiento deriva en una reclamación que no tiene respuesta, lo que provoca una absoluta falta de empatía que hace imposible el gesto y el sentimiento amoroso.
Maravillosa película y extraordinario análisis.

Trecco dijo...

Los encuadres, la fotografía, lo teatral esto es cine puro.