domingo, 12 de mayo de 2024

Individuo & Totalidad (XXVII). Vida y Creación. Francisco Huertas Hernández

Individuo & Totalidad (XXVII)
Vida y Creación
Francisco Huertas Hernández

Gran Vía
Madrid
6 enero 2024
Fotografía: Francisco Huertas Hernández


"Die ganze Natur ist eine Melodie, in der eine tiefe Harmonie verborgen ist. Die Natur schafft ewig neue Gestalten; was da ist, war noch nie, was da war – kommt nicht wieder – alles ist neu und dennoch immer das Alte"

(Toda la naturaleza es una melodía en la que se esconde una profunda armonía. La naturaleza siempre está creando nuevas formas; Lo que hay nunca ha existido antes, lo que estaba allí no volverá, todo es nuevo y, sin embargo, siempre es lo mismo)

Atribuido a Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832)


"Ἐοίκασι δὲ γεννῆσαι μὲν
ὅλως τὴν ποιητικὴν αἰτίαι δύο τινὲς καὶ αὗται φυσικαί. τό τε
γὰρ μιμεῖσθαι σύμφυτον τοῖς ἀνθρώποις ἐκ παίδων ἐστὶ καὶ
τούτῳ διαφέρουσι τῶν ἄλλων ζῴων ὅτι μιμητικώτατόν ἐστι
καὶ τὰς μαθήσεις ποιεῖται διὰ μιμήσεως τὰς πρώτας, καὶ τὸ
χαίρειν τοῖς μιμήμασι πάντας. σημεῖον δὲ τούτου τὸ
συμβαῖνον ἐπὶ τῶν ἔργων: ἃ γὰρ αὐτὰ λυπηρῶς ὁρῶμεν,
τούτων τὰς εἰκόνας τὰς μάλιστα ἠκριβωμένας χαίρομεν
θεωροῦντες, οἷον θηρίων τε μορφὰς τῶν ἀτιμοτάτων καὶ
νεκρῶν. αἴτιον δὲ καὶ τούτου, ὅτι μανθάνειν οὐ μόνον τοῖς
φιλοσόφοις ἥδιστον ἀλλὰ καὶ τοῖς ἄλλοις ὁμοίως, ἀλλ᾽ ἐπὶ
βραχὺ κοινωνοῦσιν αὐτοῦ. διὰ γὰρ τοῦτο χαίρουσι τὰς
εἰκόνας ὁρῶντες, ὅτι συμβαίνει θεωροῦντας μανθάνειν καὶ
συλλογίζεσθαι τί ἕκαστον, οἷον ὅτι οὗτος ἐκεῖνος"

(Parece que, en general, fueron dos las causas que originaron la poesía, y ambas naturales. En efecto, el imitar es algo connatural a los hombres desde niños, y en esto se diferencian de los demás animales, en que el hombre es muy proclive a la imitación y adquiere sus primeros conocimientos por imitación; y también le es connatural el complacer a todos con las imitaciones. Y prueba de ello es lo que ocurre en las obras de arte: pues las cosas que vemos en la realidad con desagrado, nos agrada ver sus imágenes logradas de la forma más fiel, así por ejemplo ocurre con las formas más repugnantes de animales o cadáveres. Y una causa de esto es también el hecho de que aprender es algo muy agradable no sólo para los filósofos, sino también para el resto de personas por igual, si bien participan de ello en una pequeña medida)

Aristóteles: "Περὶ Ποιητικῆς" (Poética) s I.4, 1448b



 El ser humano toma la naturaleza como modelo de creación, sea obra de un diseño inteligente, o fruto de un azar regular y cíclico. Cuando el arte humano crea, lo hace bajo el paradigma de la naturaleza: "el arte imita a la naturaleza". Aristóteles defiende esta idea. Los niños imitan a los mayores. Los artistas imitan la naturaleza. Todo ello es placentero. Goethe añade que es la forma armoniosa escondida en la naturaleza la que complace al espectador. Y esas formas (sensibles) son fugaces, aunque permanece su regularidad y su simetría. 

 Los humanos crean para no ser destruidos. La compulsión creadora adquiere muchas manifestaciones: la procreación, la oratoria, la escritura, la pintura, el juego, la edificación, la ciencia, la gastronomía, la organización social, el deporte... En el modelo de renovación de la primavera, sobre todo en las regiones donde el invierno es hielo, encuentra el ser humano la potencia efusiva de la creación: el deshielo, el aumento de la luz, los brotes de las plantas, el despertar de la hibernación y el regreso de las aves migratorias.

 Friedrich Nietzsche, amante de la naturaleza y del arte, entendió la vida humana como potencia creadora. La voluntad de poder es su impulso. 

 Todo cuanto hacemos es creación. Lo que no existía antes de ser hecho es creación. Cabe preguntarse si repetir es crear, por cuanto la imitación parece, en principio, una simple repetición. Pero si observamos el juego y el aprendizaje en los niños nos damos cuenta de que su reinterpretación de lo imitado, su horizonte vital, crea algo nuevo. La combinación pasa a ser el rasgo de la inventiva creadora. Los hijos se parecen a los padres, pero son personas distintas, y los discípulos de los pintores pintan cuadros reconocibles de su escuela, pero no son iguales a los del maestro. Cada primavera es distinta de la anterior aunque la reconozcamos como tal. La diferencia es posible dentro de la repetición, porque, ontológicamente, no es posible la existencia de dos cosas iguales.

 La grafomanía del escritor o la compulsión plástica del pintor no se paralizan por la existencia de modelos anteriores más perfectos. Seguimos escribiendo después de Cervantes y Tolstoi. Seguimos pintando después de Velázquez y Vermeer. Crear es el acto de afirmar que estamos vivos y tenemos algo que expresar y compartir: belleza, verdad, emoción, formas. 

 Toda forma de vida consciente quiere perpetuarse en la creación, independientemente de lo repetitivo que sea el proceso, el modelo o el resultado. A veces estamos hartos de la semejanza de los días soleados, las caras de los adolescentes y su forma de hablar anodina, de los cuadros y canciones de hoy que remedan torpemente a los de ayer, del mismo equipo ganando la enésima competición deportiva que mil veces se disputó, de las mismas mentiras de los políticos que esta vez prometieron cumplir sus promesas, de la misma maldad, ignorancia y negligencia de los hombres en sus labores, y, sin embargo, todos seguimos entregados a la necesidad de levantarnos cada día y hacer, hacer, crear...

Francisco Huertas Hernández
12 de mayo de 2024

sábado, 11 de mayo de 2024

Individuo & Totalidad (XXVI). Problemas filosóficos sin solución & soluciones sin filosofía. Francisco Huertas Hernández

Individuo & Totalidad (XXVI)
Problemas filosóficos sin solución & soluciones sin filosofía
Francisco Huertas Hernández


Esculturas de hierro: reencuentro tras un viaje
Alicante
Mayo 2024
Fotografía: Francisco Huertas Hernández


 La vida inteligente enfrenta desafíos que los humanos llamamos problemas. Desde la infancia escolar asociamos mentalmente problema y algoritmo por la creencia en que cualquier problema debe tener una solución fija. Sin embargo, los problemas que afectan a la vida no presentan aspecto matemático, ni hay una fórmula para resolverlos. En el mundo animal no racional, el instinto y el aprendizaje, que requiere una cierta inteligencia práctica, permiten esa adaptación. Mas en el precario mundo instintivo humano la solución de problemas adquiere una importancia dramática: somos conscientes de la imposibilidad de resolverlos, o, incluso, plantearlos. La evolución de la sociedad tecnológica ofrece una amplia gama de respuestas a problemas que no han sido planteados. Comprar, apostar o votar son actos (¿soluciones?) a preguntas que no se han formulado. 

 La filosofía como arsenal (buena metáfora militar: lugar donde se almacenan armas) conceptual, como ciencia de los conceptos, tiene naturaleza verdaderamente filosófica cuando esos conceptos han sido obtenidos a partir de interrogaciones exhaustivas, en el debate, la meditación o la polémica. La metáfora del concepto como arma no es baladí. Un concepto es una definición que permite "disparar" sobre la realidad, venciéndola en su oscura irracionalidad. 

  Pero, ¿qué es un problema filosófico? Un problema filosófico es una pregunta acerca de la realidad o el conocimiento. Es una pregunta abierta que da lugar a diferentes respuestas en función de variables axiológicas, metodológicas, psicológicas, sociológicas, históricas... 

 Desde Sócrates la pregunta es más importante que la respuesta, pues ella delimita el campo que se va a tratar. La pregunta básica es la definición: "¿qué es X?". En los Diálogos Socráticos de Platón las preguntas ("¿qué es la belleza?" en "Hipias Mayor", o "¿qué es la piedad?" en "Eutrifrón") quedan sin definir con claridad y distinción, porque son diálogos aporéticos que conducen a aporías o contradicciones en los interlocutores. Sócrates era astuto y mediante sus preguntas elevaba la abstracción de la definición entre los ejemplos que sus contertulios mostraban. Mostrar ejemplos o casos concretos no es definir, pues definir exige separar lo individual para alzarse a lo universal. 

 Si la filosofía comienza con el preguntar, no puede acabar en un juego dialéctico de aporías o ingenio. La dificultad -generalidad, abstracción- de los problemas deja sin resolver la mayor parte de las cuestiones éticas y metafísicas.

 La lista de problemas filosóficos sin resolver es también un compendio de conceptos metafísicos. Los planteamientos polares o dualistas se han impuesto en nuestra problematización de la realidad y el conocimiento:

 El Problema de la Mente y el Cuerpo: ¿Cómo se relacionan la mente y el cuerpo? ¿Son dos entidades distintas o una sola?

El Problema del Libre Albedrío: ¿Somos realmente libres para elegir nuestras acciones o estamos determinados por causas anteriores?

El Problema de la Existencia de Dios: ¿Existe Dios? Y en caso afirmativo, ¿cómo podemos conocer su existencia?

El Problema de la Verdad: ¿Qué es la verdad y cómo podemos estar seguros de que algo es verdadero?

El Problema de la Realidad: ¿Qué es la realidad? ¿Es todo lo que percibimos real o hay alguna realidad más profunda?

El Problema del Mal: ¿Cómo podemos reconciliar la existencia del mal en el mundo con la idea de un Dios omnipotente, omnisciente y benevolente?

 Kant intentó disolver estas dualidades problemáticas de la razón en su "Crítica de la Razón Pura". Aceptó la validez de las preguntas, pero no la manera en que la razón respondía. Todo uso de la razón (Vernunft) especulativa más allá de los límites de la experiencia posible, conduce a antinomias o contradicciones aparentes. La existencia de la libertad, del alma, de la infinitud del universo o de Dios exceden los límites de la experiencia posible de la mente humana. Son problemas que requieren de la ética, ese espacio de la libertad y la inmortalidad, vividos como realidades que nos sustentan en nuestra capacidad de obrar moralmente. Kant se vio impulsado a postular la existencia de Dios, la inmortalidad del alma y la libertad moral como presupuestos de la moralidad y la vida ética. No los podemos conocer, pero los admitimos como supuestos nouménicos que fundamentan racionalmente el edificio del deber moral. 

 Estos problemas filosóficos sin solución, o antinomias de la razón pura, han ido quedando desarmados en la ciencia materialista. La creencia en el libre albedrío -supuesto sin el que la Ética, el Derecho o la Democracia dejarían de tener sentido- va siendo cada vez más rechazada por la Neurociencia. Robert Sapolsky, neurocientífico de Stanford y gurú en el estudio del comportamiento humano, en un reciente libro -"Determined: A Science of Life Without Free Will", 2023- defiende que la libertad sólo es una ficción inútil. No sólo la libertad (Free Will, voluntad libre) desaparece, también la creencia en Dios, lo cual es contradictorio. Durante siglos la filosofía del librepensamiento sostuvo la incompatibilidad de un Dios omnisciente y el libre albedrío humano. La genética, el determinismo biológico, van restando espacio a la libertad humana, que es indisociable de la razón. Aunque Kant solamente legitimó un uso práctico de la razón (praktischen Vernunft) vinculado al reconocimiento de una ley moral universal formal (der kategorische Imperativ), lo cierto es que la razón, o facultad de establecer argumentos y llegar a ideas, es el modo de vida social del ser humano. Social, porque la legalidad racional es el sustento de toda norma, incluso, más allá de la existencia individual, que bien puede ser más determinada por impulsos y afectos que por la lógica y la argumentación. En todo caso, cuando hemos de dar cuenta de nuestros actos o pensamientos hemos de emplear el lenguaje intercomunicable del λóγος si queremos ser entendidos y entender a los otros. 

 La maldición kantiana de la "Crítica de la Razón Pura" se mantiene: aspiramos a una racionalidad que explique el mundo en su totalidad, pero nos sentimos impotentes con nuestros sentidos de intuirla. O dicho de otro modo: queremos seguir creyendo en una organización racional del mundo, regida por valores compartidos, pero descubrimos el engaño de unas soluciones impuestas por ese "aparato burocrático-económico". Max Weber lo denominó "legale Herrschaft" (dominación legal). En este sistema no son las personas las que dominan, como en los modos anteriores (tradicional, carismático), sino las leyes, los contratos y las instituciones. Cuando descubrimos que tras la dominación legal no hay razones sino intereses, y cuando la disolución científicista del libre albedrío y la verdad objetiva impide la crítica y disentimiento, entonces las soluciones, lo "political correctness", se imponen sin preguntas previas. Las preguntas han sido abolidas (soluciones sin filosofía). Un mundo de Biden, Soros, Gates, Vanguard, BlackRock, Sillicon Valley, AI, Control algorithms, NATO, CNN y Hollywood, sostenido en la ingeniería y la ciencia, ha sustituido a la filosofía

Francisco Huertas Hernández
11 de mayo de 2024

martes, 7 de mayo de 2024

"La desgracia de ser inteligente" (Горе от ума) de Aleksandr Griboyedov. "Горе от ума" (1825). Александр Грибоедов. Citas de literatura rusa (IV). Francisco Huertas Hernández

"La desgracia de ser inteligente" (Горе от ума) de Aleksandr Griboyedov
"Горе от ума" (1825). Александр Грибоедов
Citas de literatura rusa (IV)
Francisco Huertas Hernández

"Горе от ума" (1825). Александр Сергеевич Грибоедов
Иллюстрация Д. Н. Кардовского. 1912
"La desgracia de ser inteligente" (1825), de Aleksandr Sergueyevich Griboyedov
Ilustración de D. N. Kardovsky. 1912

"Горе от ума". Александр Сергеевич Грибоедов
1839

Aleksandr Sergueyevich Griboyedov
Retrato de I. Kramskoy. 1875

Александр Сергеевич Грибоедов (1795-1829)



Скалозуб

По моему сужденью,
Пожар способствовал ей много к украшенью.

Фамусов

Не поминайте нам, уж мало ли крехтят:
С тех пор дороги, тротуары,
Дома и все на новый лад.

Чацкий

Дома новы́, но предрассудки стары.
Порадуйтесь, не истребят
Ни годы их, ни моды, ни пожары

(...)

А судьи кто? — За древностию лет
К свободной жизни их вражда непримирима,
Сужденья черпают из забытых газет...


(Skalozub. - A mi entender el incendio ayudó mucho a su embellecimiento

Fámusov. - ¡No me lo recuerde, que es mucho lo que se esfuerzan! Desde entonces, los caminos, las aceras, las casas y todo son de otra manera

Chatsky. - Las casas son nuevas, pero los prejuicios son los mismos. Alégrese, que no podrán liquidarlos años, modas ni incendios

(...)

 ¿Y quiénes son los jueces? Su vejez vuelve implacable el odio que sienten hacia la libertad; extraen sus juicios de olvidados periódicos...)

"Горе от ума" (1825). Действие второе. Явление 5. Александр Грибоедов
"La desgracia de ser inteligente" (1825). Segundo Acto. Escena Quinta. Aleksandr Griboyedov


 Ser inteligente significa observar desde una independiente soledad las convenciones humanas. La razón extrae conclusiones de la contemplación distanciada de las cuitas y miserias de nuestros semejantes. La inteligencia aísla porque revela que no somos lo que deberíamos ser. Si en el conocimiento separamos verdad y falsedad, en la moral distinguimos lo bueno y lo malo. El que lo falso sea malo implica que alguien obra sabiendo que lo que hace no se ajusta a la verdad, con la intención de impresionar (elevarse por encima de los demás), por inseguridad y miedo al rechazo, buscando beneficio para intereses personales, manipular, o, más comúnmente, cumplir las expectativas ajenas y evitar conflictos, es decir, someterse a la presión social.

 La comedia satírica es el género teatral que ridiculiza esos comportamientos sometidos a la presión social, donde los individuos son máscaras que actúan mecánicamente. La superficialidad e hipocresía son sus rasgos dominantes. El individuo superficial no es propiamente persona sino eslabón de expectativas sociales. 

 La famosa obra de teatro en verso "La desgracia de ser inteligente" -literalmente "Ay de mí" o "Desgraciado de mí"- de Aleksandr Sergueyevich Gribóyedov (1795-1829) se convirtió en la primera comedia rusa de realismo satírico. La crítica de la nobleza moscovita, vista por un intelectual que ha viajado por Europa, aunque no sea exactamente un occidentalófilo, toma como modelo "Le Misanthrope ou l'Atrabilaire amoureux" (1666) de Molière. Alceste, el personaje principal de "El misántropo" de Molière, es un hombre honesto y recto, pero extremadamente crítico de la sociedad y sus convenciones, al igual que Aleksandr Sergueyevich Chatsky, el protagonista de "Горе от ума" (La desgracia de ser inteligente) de Griboyedov. Alceste y Chatsky son feroces en su disección y condena de la superficialidad y mentira social. 

 La comedia de Griboyedov se enfrentó a la censura, y tuvo un gran valedor en Aleksandr Pushkin, que la cita en "Yevgeny Oneguin" (1833). Pushkin la alabó: "La inmortalidad de la comedia "La desgracia de ser inteligente" se basa en muchos pensamientos inusualmente bien estructurados ​​y bien expresados. No hay otra obra en la literatura rusa cuyas líneas sean recordadas hasta tal punto y se repitan con tanta frecuencia en el habla cotidiana, es decir, ninguna obra contiene tantas fórmulas de brevedad, claridad y precisión insuperables. para caracterizar las diferentes situaciones y relaciones cotidianas o para expresar ironía, indignación o, finalmente, para representar la estupidez, la grosería, la bajeza"
(Бессмертность комедии "Горе от ума" основана на множестве необыкновенно удачно обдуманных мыслей, удачно подумавшихся и удачно сказавшихся. Нет ни одного ещё произведения в русской литературе, строки коего до такой степени запомнились бы и так часто повторялись бы в обиходной речи, т. е. ни в одном произведении нет стольких формул непревосходимой краткости, ясности и точности для характеристики многоразличных житейских положений, отношений или для выражения иронии, негодования, или, наконец, для обрисовки глупости, грубости, низости)

 Desde entonces la presencia de la comedia de Chatsky en la literatura rusa es constante. Goncharov, Leskov, Dostoyevsky, Ostrovsky, Chejov, Turgueniev, Lenin, todos la citan. Esto es debido a que los versos de Griboyedov tienden a una forma aforística y concisa, como explica Pushkin, que los convierte en proverbios y dichos del habla rusa, sin que se recuerde ya su origen. 

 En español solamente disponemos de una traducción de Jorge Saura, editada por Publicaciones de la Asociación de Directores de Escena de España. En italiano e inglés existen ediciones bilingües muy recomendables. 

Francisco Huertas Hernández
7 de mayo de 2024

domingo, 5 de mayo de 2024

Individuo & Totalidad (XXV). Privacidad y Vigilancia. Francisco Huertas Hernández

Individuo & Totalidad (XXV)
Privacidad y Vigilancia
Francisco Huertas Hernández

Nitspy. Defensa i Contraespionatge
Barcelona
Any 2000
Fotografía de Francisco Huertas Hernández


 El mundo del siglo XXI es un sistema de vigilancia omniabarcante gracias a la tecnología. Las cámaras de seguridad, el reconocimiento facial, el seguimiento digital y el análisis de datos (Big Data), unido a la extracción de valiosa información de nuestros gustos, creencias e ideas cuando usamos internet, configuran un sistema jerárquico de control por parte de empresas, instituciones y gobiernos, en el que cuanto más íntimamente nos resguardamos en nuestro espacio privado, más información nuestra cedemos a estas invisibles redes.

 Para que un consumidor se crea ciudadano quienes ejercen el poder sobre él han de hacerle sentir miedo, crear inseguridad en su limitado horizonte vital. Desde los virus informáticos -creados por las propias empresas para vender sus productos- hasta los ataques terroristas, las pandemias, el cambio climático, la invasión alienígena o el terror nuclear, todo el sistema de control se fortalece cuando los propios vigilados piden más seguridad.

 El narcisismo hedonista y exhibicionista de los consumidores en las redes sociales les lleva a mostrar en imágenes y datos todas sus intimidades sin que, aparentemente, nadie se lo pida. Amores, viajes, enfermedades, mascotas, bebés, nietos, comidas y desahogos políticos y vecinales circulan entre desconocidos que pulsan likes y dejan comentarios desde el otro lado del océano. El exponerse de tal modo en internet facilita el trabajo de control a corporaciones y gobiernos. Una extendida creencia dice que los mormones almacenan un "registro de almas" con todos los habitantes de la tierra en Salt Lake City, llamado FamilySearch, una base de datos gigantesca de árboles genealógicos. Con muy alta probabilidad, el estado de nuestra salud, nuestra esperanza de vida, futuro laboral o familiar, es mejor conocido en esas bases de datos de Silicon Valley, o Arlington y Langley, en Virginia, que en el fichero de nuestro médico de familia.

 El "mito" de la libertad individual es la creencia que hace que el vigilado se regocije de sus cadenas. La renuncia a la libertad es otra forma más sutil de la libertad burguesa. Todo empieza con la formación de la conciencia, a partir de la ideología trasmitida por la familia, la TV, la escuela y la publicidad. Se deslizan valores como si fueran leyes naturales e inexorables, aunque con la connotación moral de ser los buenos, frente a otras oscuras regiones del planeta y la sociedad que no los aceptan. El Libre mercado y el emprendimiento que hace creer que la libertad en los negocios es la base de toda libertad individual, y que cualquier persona puede hacerse rica. La libertad del consumidor es otro dogma: cuantos más productos en venta, más libertad y más felicidad. Es el poder de elección del consumidor otro de los fundamentos de la libertad capitalista. La publicidad modela (condiciona) esa necesidad de comprar, de tirar, y volver a comprar. Y en tercer lugar, como envoltorio ético, se hace creer al consumidor que es ciudadano, y se le vende una libertad política y unos derechos individuales, como la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de religión y la libertad de asociación, que son ideales pero chocan con los intereses de empresas y estados. La persecución de la libertad de expresión, por ejemplo, ahora se enmascara en combatir la "desinformación", que coincide con quienes critican a esos estados y sus dueños, los fondos de inversión y multinacionales. Un cuarto pilar de esa creencia en la libertad del progreso es el acceso ilimitado al ocio -placer-, incluso por vías ilegales (drogas, prostitución). 

 Para conservar todo eso -libertad de mercado, libertad de consumo, derechos individuales, libertad de ocio- hemos de debilitar nuestra capacidad de resistencia: el pensamiento racional que sospecha y se rebela, analiza y critica. Si nos venden libertad y placer, han de administrarnos también seguridad y salud, y éstos requieren limitación de libertad y placer. El miedo, la angustia, el estrés aumentan en una sociedad de consumo desmedido gracias a la fuga sin fin de la voluntad, que carece de horizonte racional. Los medios de comunicación generan campañas de aterrorización del consumidor -que se cree ciudadano-: es la "doctrina del shock" (Naomi Klein). La existencia de males que acechan nuestro confort relativo y que nos piden sacrificar derechos, libertades, dignidad, y, lo peor, racionalidad y fraternidad. El maniqueísmo más burdo que divide el mundo en "eje del bien" y "eje del mal", civilización y barbarie, democracia y autoritarismo, jardín y selva, y que los antaño denominados "intelectuales" legitiman, genera un consumidor escindido: su día a día sigue igual, consumiendo y divirtiéndose, trabajando con sueldos y condiciones cada vez más precarias, pero con la paranoia y la angustia de las grandes "plagas" anunciadas por gobiernos y sus periodistas comprados disminuyendo nuestra razón y potenciando nuestra voluntad irracional de obediencia.

Francisco Huertas Hernández
5 de mayo de 2024

sábado, 4 de mayo de 2024

"Mozart y Salieri" (Моцарт и Сальери) de A. Pushkin. Arte y Envidia. Francisco Huertas Hernández. Александр Пушкин: "Моцарт и Сальери" (1832). Искусство и зависть

"Mozart y Salieri" (Моцарт и Сальери) (1832) de Aleksandr Sergueievich Pushkin
Arte y Envidia
Александр Пушкин: "Моцарт и Сальери" (1832). Искусство и зависть
Citas de literatura rusa (III)
Análisis de Francisco Huertas Hernández

Моцарт и Сальери (Mozart y Salieri)
Ilustración de Mijail A. Vrubel (1856-1910) realizada en 1885 sobre la obra de Pushkin. Михаил Врубель fue un pintor ruso de Omsk.
Aleksandr Pushkin escribió una pequeña tragedia sobre la envidia en el arte. Antonio Salieri es el artista trabajador, consciente de su falta de genio, y ve en Wolfgang Amadeus Mozart al vago y estúpido premiado por las Musas. La envidia es un mal que se une al resentimiento y exige al que la padece el mal ajeno como único remedio. Matar al que muerte lenta nos da. Salieri era sutil, y por eso el envenenamiento daría la muerte al asesino de su esperanza

Nikolai Rimsky Korsakov: "Mozart y Salieri"
El bajo ruso, Fyodor Shaliapin (barítono) como Salieri y V. P. Shkafer (tenor) como Mozart en la ópera "Mozart y Salieri"
Ópera privada rusa. Moscú. Estreno el 7 de diciembre de 1898



СЦЕНА I

Комната.

Сальери:

Все говорят: нет правды на земле.
Но правды нет — и выше. Для меня
Так это ясно, как простая гамма.
Родился я с любовию к искусству;
Ребёнком будучи, когда высоко
Звучал орган в старинной церкви нашей,
Я слушал и заслушивался — слёзы
Невольные и сладкие текли.
Отверг я рано праздные забавы;
Науки, чуждые музыке, были
Постылы мне; упрямо и надменно
От них отрекся я и предался
Одной музыке. Труден первый шаг
И скучен первый путь. Преодолел
Я ранние невзгоды. Ремесло
Поставил я подножием искусству;
Я сделался ремесленник: перстам
Придал послушную, сухую беглость
И верность уху. Звуки умертвив,
Музыку я разъял, как труп. Поверил
Я алгеброй гармонию. Тогда
Уже дерзнул, в науке искушенный,
Предаться неге творческой мечты.
Я стал творить; но в тишине, но в тайне,
Не смея помышлять ещё о славе.
Нередко, просидев в безмолвной келье
Два, три дня, позабыв и сон и пищу,
Вкусив восторг и слёзы вдохновенья,
Я жёг мой труд и холодно смотрел,
Как мысль моя и звуки, мной рожденны,
Пылая, с лёгким дымом исчезали.
Что говорю? Когда великий Глюк
Явился и открыл нам новы тайны
(Глубокие, пленительные тайны),
Не бросил ли я всё, что прежде знал,
Что так любил, чему так жарко верил,
И не пошёл ли бодро вслед за ним
Безропотно, как тот, кто заблуждался
И встречным послан в сторону иную?
Усильным, напряжённым постоянством
Я наконец в искусстве безграничном
Достигнул степени высокой. Слава
Мне улыбнулась; я в сердцах людей
Нашёл созвучия своим созданьям.
Я счастлив был: я наслаждался мирно
Своим трудом, успехом, славой; также
Трудами и успехами друзей,
Товарищей моих в искусстве дивном.
Нет! никогда я зависти не знал,
О, никогда! — нижe, когда Пиччини
Пленить умел слух диких парижан,
Ниже, когда услышал в первый раз
Я Ифигении начальны звуки.
Кто скажет, чтоб Сальери гордый был
Когда-нибудь завистником презренным,
Змеёй, людьми растоптанною, вживе
Песок и пыль грызущею бессильно?
Никто!.. А ныне — сам скажу — я ныне
Завистник. Я завидую; глубоко,
Мучительно завидую. — О небо!
Где ж правота, когда священный дар,
Когда бессмертный гений — не в награду
Любви горящей, самоотверженья,
Трудов, усердия, молений послан —
А озаряет голову безумца,
Гуляки праздного?.. О Моцарт, Моцарт!

Входит Моцарт

Александр Пушкин: "Моцарт и Сальери" (1832)


Escena Primera

En una habitación

Salieri:

Todos lo dicen: no hay verdad en este mundo;
pero tampoco existe en el otro.
Para mí eso está tan claro como una sencilla escala.
Yo nací con el amor del arte;
siendo aún niño, cuando la música del órgano
resonaba en nuestra vieja catedral,
escuchaba con delicia, 
e involuntariamente dulces lágrimas caían de mis ojos.
Muy pronto huí de las diversiones
y de todo lo que era extraño a la música.
Tercamente lo rechacé todo
y me entregué exclusivamente a ella.
¡Cuán penosos son los primeros pasos,
y qué aburrido el comienzo del camino!
¡Vencí las desilusiones del principiante
y consideré el propio aprendizaje
como base del arte verdadero!
Me hice artesano,
conseguí que mis dedos
adquirieran una fría y obediente agilidad,
y que mi oído captara la exactitud de los sonidos.
Disequé la música cual cadáver, matando sus sones;
comprobé la armonía 
con la ayuda del álgebra.
Entonces, experto ya en la ciencia,
me atreví a entregarme a la indolencia
de los ensueños creadores.
En silencio y para mí solo, empecé a componer...,
pero sin atreverme todavía a pensar en la gloria.
Después de haber pasado dos o tres días en mi silenciosa celda,
olvidándome del sueño y la comida,
y alimentándome tan solo del éxtasis y de las lágrimas de la inspiración,
muy a menudo me sucedió quemar el fruto de mi trabajo
y mirar con frialdad cómo desaparecían en forma de humo
¡los sonidos creados por mí!...
Mas, ¿qué estoy diciendo? Cuando el gran Glück
apareció y nos reveló nuevos misterios
(profundos y cautivadores secretos),
¿Acaso no renuncié a todo cuanto había conseguido,
en lo que creía con tanto ardor,
y lo que tanto amaba, 
para seguirle dócilmente, 
como aquél que, extraviándose,
emprende una nueva ruta
guiado por un caminante?
Por fin, gracias a mi constancia,
logré alcanzar un escalón elevado
en el arte infinito.
La gloria me sonrió;
mis creaciones encontraron un eco en los corazones de los hombres.
Entonces era feliz: gozaba con mi trabajo,
mis éxitos y mi fama;
también con las creaciones y éxitos de mis amigos,
compañeros míos en el arte divino.
¡No, nunca conocí la envidia!
¡No, jamás! Ni cuando Piccini
supo seducir el oído de los salvajes parisienses,
ni cuando escuché por primera vez los sones de Ifigenia.
¿Quién se atreverá a decir que el orgulloso Salieri
fue algún día un envidioso despreciable?
¿Una víbora pisoteada por la gente,
que mordió el polvo y la arena en su impotencia?
Nadie. 
Pero hoy día, yo mismo lo reconozco,
siento envidia,
y esto me hace padecer terriblemente.
¡Ah, cielo!
¿En dónde está la justicia, si el don sagrado,
si la genialidad inmortal no es el premio concedido
al que, ardiendo de amor y de abnegación,
trabaja con ardor, 
y, en cambio, ilumina la cabeza de un loco, de un juerguista ocioso?
¡Oh, Mozart, Mozart!

(Entra Mozart)

Aleksandr Pushkin: "Mozart y Salieri" (1832)
Traducción de Irene Tchernova
Aguilar. Madrid. 1955. 
Tomada del volumen de la colección Crisol y, ligeramente, modificada por Francisco Huertas Hernández

Mozart y Salieri
Ilustración de Kravchenko sobre el drama de A. Pushkin. 1936


Comentario de Francisco Huertas Hernández


 Pushkin es un faro en la travesía oscura de la vida. "Mozart y Salieri" es una de sus pequeñas tragedias (Маленькие трагедии). El autor las concibió para la lectura. Eran cuatro piezas teatrales: "El caballero avaro" (Скупой рыцарь), "Mozart y Salieri" (Моцарт и Сальери), "El convidado de piedra" (Каменный гость) y "Un banquete en tiempos de la peste" (Пир во время чумы). Anna Ajmátova escribió: "quizás en ninguna otra obra de la poesía mundial las formidables cuestiones de moralidad se plantean con tanta nitidez como en las pequeñas tragedias de Pushkin" (быть может, ни в одном из созданий мировой поэзии грозные вопросы морали не поставлены так резко, как в "Маленьких трагедиях" Пушкина).

 El tema de la envidia es universal y trágico. Pushkin se hizo eco de un rumor que parece que el mismo Mozart esparció. Hay un testimonio de su mujer de un paseo por el Prater de Viena en octubre de 1791, en el que éste -siempre receloso como masón- le dijo que le estaban envenenando con "acqua tofana", un veneno de acción lenta, popular en la época, compuesto por arsénico y óxido de plomo. La leyenda del famoso compositor Antonio Salieri (1750-1825) envidiando y envenenando a Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), no parece creíble. Salieri era tan célebre o más que el mismo Mozart en sus tiempos. Franz Liszt, Franz Schubert, Ludwig van Beethoven, Anton Eberl, Johann Nepomuk Hummel y Franz Xaver Wolfgang Mozart se encuentran entre sus alumnos.

 El acta de defunción oficial dice que el músico de Salzburg murió de "hitziges Frieselfieber" ("fiebre miliar aguda"). La medicina en 1791 no era muy precisa. No hubo autopsia. Hay quien acusa a su médico, el Dr. Thomas Franz Closset, de negligencia. Hoy, descartado el romántico envenenamiento del antagonista lúcido y mefistofélico, se barajan posibles causas del fallecimiento temprano del genio: bronconeumonía, fiebre reumática aguda, triquinosis o insuficiencia renal.

 La creatividad inagotable de otro genio de muerte temprana, Aleksandr Sergueievich Pushkin (1799-1837), reunió a los dos compositores y usó la leyenda vienesa del envenenamiento para reflexionar sobre la envidia y la creación artística. Salieri, confesando en un hospital psiquiátrico, en 1824, un año antes de morir, el crimen, fue noticia que circuló por periódicos alemanes y franceses. Pushkin lo leyó en "Journal des Débats". Mozart no era el dios de la música en el siglo XIX. Ese lugar lo ocupaba sin discusión Ludwig van Beethoven (1770-1827), pero ya empezaban a darse manifestaciones locales del "culto a Mozart". En Rusia, fue el crítico musical Aleksandr D. Ulybyshev el que impulsó este culto frente al admirado Gioachino Rossini: "En el mundo moral hay dos clases de genios: unos nacen para todas las épocas, para todos los pueblos y comprenden la esencia del arte; otros sólo son genios porque aparecen en el tiempo, de acuerdo con su propio espíritu... Mozart pertenece al primer tipo de genios, Rossini al segundo... Además, tal es la diferencia entre estos dos tipos de genios, que las obras de los primeros son eternas, las obras de los segundos son temporales..." (В мире нравственном два рода гениев: одни родятся для всех веков, для всех народов и постигают сущность искусства: другие потому только гении, что являются во время, сообразно с их собственным духом… Моцарт принадлежит к первому роду гениев, Россини ко второму… Сверх того таково различие между сими двумя родами гениев, что первых произведения вечны, вторых временны…).

 Partiendo de un Mozart casi divino, como Ulybyshev lo describe, Pushkin podía acentuar el conflicto entre lo terrenal y lo celestial. El monólogo inicial de Salieri que aquí reproduzco contiene la lucha del músico italiano y su reconocimiento final: la envidia que destruye todo su esfuerzo y su fama. El personaje de Mozart no es consciente de su genio. Y por eso atormenta aún más el alma de Salieri, al que no le queda más remedio que dar muerte silenciosa a su adversario. 

 Nikolai Rimsky Korsakov (1844-1908) en 1898 puso música en una ópera de cámara a la pequeña tragedia de Pushkin. Yo descubrí la pieza teatral de Pushkin por la ópera de Rimsky, de la que existe una grabación discográfica soviética excelsa de 1951 a cargo del tenor Ivan Kozlovsky (Mozart) y el bajo Mark Reizen (Salieri), dirigida por Samuil Samosud. 
 En 1961 se estrenó una película del mismo nombre basada en esta ópera, dirigida por Vladimir Gorikker, con los actores Pyotr Glebov e Innokenty Smoktunovsky, y las voces de Sergei Lemeshev (Mozart) y Aleksandr Pirogov (Salieri), y la orquesta dirigida por Samuil Samosud. 
 Televisión Española realizó un programa dramático (1986), con la obra de Pushkin, en el que Manuel Galiana interpretaba a Mozart y Joaquín Hinojosa a Salieri. 

 Para el gran público no ruso, la obra teatral "Amadeus" del británico Peter Shaffer (1926-2016) de 1979, que Shaffer adaptó para la película de 1984 del mismo nombre dirigida por Miloš Forman (1932-2018), con una histriónica interpretación de Tom Huce, les descubrió la leyenda, que sólo el genio de Pushkin elevó a arte mayor.

 La envidia es un vicio del alma, según los clásicos, o una pasión triste. René Descartes (1596-1650) en "Les passions de l'âme" (1649) la describe así: "Si los juzgamos indignos (a los hombres), el bien (que les suceda) mueve a la envidia" (Mais si nous les en estimons indignes, le bien excite l’envie).
 Baruch Spinoza (1632-1677) en "Ethica ordine geometrico demonstrata" (1677), siguiendo claramente a Descartes, califica la envidia como el odio en cuanto afecta al hombre de tal manera que se entristece con la felicidad de otro, y, por el contrario, se goza en el mal de otro (Invidia est odium quatenus hominem ita afficit ut ex alterius felicitate contristetur et contra ut ex alterius malo gaudeat)
 
 Lo nocivo de la envidia es el daño que causa a la alegría del envidioso. Su alegría depende del mal ajeno. En una proyección inversa desposeemos mentalmente al otro de lo que anhelamos. Si la naturaleza no nos fue propicia, el deseo malévolo la corregirá, arrebatando lo envidiado a quien nos hace sentir inferior (triste). Es un resorte del pensamiento mágico el imaginar que nuestro ardiente deseo del mal ajeno nos liberará de nuestro sentimiento de inferioridad.
 Aunque la envidia puede también ser detonante de emulación y superación tomando a la persona envidiada como modelo.

 En el mundo de la creación artística, el biógrafo de Mozart Aleksandr D. Ulybyshev (1794-1858) estableció la división de los genios: intemporales y efímeros. Aunque su juicio sobre Rossini fuera totalmente equivocado, intuía que el verdadero genio es una luz que no se extingue. Pushkin no quiso iniciar la difamación del sombrío Salieri, pero su caracterización del músico italiano quedó como un arquetipo de envidioso inteligente y vengativo, junto a Caín o Yago.

Francisco Huertas Hernández
4 de mayo de 2024

viernes, 3 de mayo de 2024

Anna Ajmatova. "La soledad". Poema. Анна Ахматова: "Уединение". Citas de literatura rusa (II). Análisis de Francisco Huertas Hernández

Anna Ajmatova: "La soledad". Poema
Анна Ахматова: "Уединение"
Citas de literatura rusa (II)
Análisis de Francisco Huertas Hernández






Анна Андреевна Горенко (Ахматова) (1889-1966)
Anna Andreyevna Gorenko (Ajmátova)
Poeta rusa


Уединение

Так много камней брошено в меня,
Что ни один из них уже не страшен,
И стройной башней стала западня,
Высокою среди высоких башен.
Строителей ее благодарю,
Пусть их забота и печаль минует.
Отсюда раньше вижу я зарю,
Здесь солнца луч последний торжествует.
И часто в окна комнаты моей
Влетают ветры северных морей,
И голубь ест из рук моих пшеницу…
А не дописанную мной страницу —
Божественно спокойна и легка,
Допишет Музы смуглая рука.

6 июня 1914 г., Слепнево


La soledad

Me han llegado a arrojar tantas piedras,
que ya no tengo miedo a ninguna de ellas;
esta esbelta torre se ha vuelto una trampa,
de entre las altas torres es la más alta.
A sus constructores doy las gracias,
que venzan ya su tristeza y su ansia.
Desde aquí el amanecer antes veo
y aquí triunfa el rayo de sol postrero.
En mi alcoba a menudo por los ventanales
entran los vientos de los nórdicos mares,
y la paloma come de mis manos el trigo…
En cuanto a la página que no he concluido:
de forma divina, tranquila y ligera
la escribirá la Musa con su mano morena.

6 de junio 1914. Slepnevo


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Traducción literal

Me han arrojado tantas piedras,
Que ya ni una sola da miedo,
Y una trampa se ha convertido en una esbelta torre,
En lo alto entre las altas torres.
Agradezco a sus constructores,
Que pasen sus cuidados y tristezas.
Desde aquí veo el amanecer más temprano,
Aquí triunfa el último rayo de sol.
Y muchas veces
los vientos de los mares del norte vuelan por las ventanas de mi habitación,
Y una paloma come el trigo de mis manos...
Y la página que no he terminado es
Divinamente tranquila y luminosa,
La mano oscura de la Musa terminará.

 1914


 Comentario de Francisco Huertas Hernández


¿Cómo explicar un poema? La forma más alta que ha conseguido el lenguaje antes de transformarse en música es la poesía. Y aún la perserverante "voluntad de verdad" que anima el alma humana quiere comprender el significado e intención del autor. Esta obra llamada en ruso "Уединение", puede traducirse como "privacidad, recogimiento (уединённость), soledad, aislamiento, reclusión, retiro, retraimiento". La autora lo escribió cuando tenía unos veinticuatro años. El sentimiento de soledad e incomprensión del poeta radica en que ha instaurado una forma de vida opuesta a la prosa de la masa. El vulgo no perdona al poeta, aunque lo necesita. Pushkin y Lermontov murieron en duelo. Pasternak, Mandelstam, Tsvietayeva o Ajmatova sufrieron persecución. Pero ni el poder político ni el ruido de la muchedumbre acallan la palabra de los poetas. El ruido y la murmuración son como piedras arrojadas a los buscadores de la palabra esencial.
 
 En septiembre de 1917, la editorial Hyperborey publicó la tercera colección de Anna Ajmátova, titulada "Белая стая" (El rebaño blanco). Bajo la gigantesca influencia de Pushkin, la joven autora dirige su atención creciente a lo que sucede alrededor. Y es en la ecuación lírica que reúne constantes internas y variables externas donde se resuelve la verdad del arte. 

 El poema "Aislamiento", "Reclusión", "La soledad" o "Privacidad" -elijan un título, o quédense con todos- está fechado en 1914.
 La forma métrica corresponde al soneto, aunque no es riguroso. El poema consta de catorce versos, comienza con dos cuartetas rimadas de forma autónoma. Al mismo tiempo, los tercetos finales se parecen más a pareados. Anna Andreyevna se mantiene fiel al pentámetro yámbico, característico del soneto en la poesía rusa.

 Las imágenes o metáforas del poema contienen temas como la "casa y las torres", la "piedra", "el pájaro", "los vientos de los mares del norte", todos ellos dominados por la Musa, que convierte las variables externas en constantes internas en las que el sentimiento es verdadero porque alcanza su plasmación en el sonido preciso que resuena en las letras de la página que la Musa termina...

 El motivo de las "piedras" (камней
) era característico de la poesía de los acmeístas, a cuyo grupo pertenecía Anna Ajmátova. Hay una referencia al pasaje del Evangelio de Juan, en el cual una mujer acusada de adulterio fue llevada a Cristo. Los escribas y fariseos querían apedrearla, invocando la Ley de Moisés. A esto Jesús respondió: “El que de vosotros esté sin pecado, que sea el primero en arrojarle la piedra”. Ajmátova desarrolla metafóricamente esta historia. Las piedras arrojadas a la heroína lírica se convierten en material para la construcción de una torre. De ahí surge la gratitud hacia las personas que cometieron el mal, que al final resultó ser bueno.

 Quizás las piedras sean los chismes, rumores y murmuraciones de la plebe. Pero los insultos de sus enemigos, sólo sirvieron para fortalecer el espíritu de la autora, que pudo elevarse por encima del bullicio del mundo. La soledad se convirtió en una bendición y contribuyó al crecimiento creativo y a la aparición de la Musa


 Esta glosa ha usado un texto de https://pishi-stihi.ru/uedinenie-ahmatova.html

miércoles, 1 de mayo de 2024

El sabio solitario en Pushkin y la maldad del infeliz en Chejov. Citas de literatura rusa. Francisco Huertas Hernández

El sabio solitario en Pushkin y la maldad del infeliz en Chejov
Citas de literatura rusa
Francisco Huertas Hernández


Aleksandr Sergueievich Pushkin (1799-1837)


Живу в моем уединенье
С разочарованной душой;
И в мире старцу утешенье
Природа, мудрость и покой

Александр Сергеевич Пушкин: "Руслан и Людмила" (Поэма) (1820)

(Vivo en soledad
con el alma desengañada.
Las únicas alegrías del mundo para este anciano
son la naturaleza, la sabiduría y la tranquilidad)

Aleksandr Sergueievich Pushkin: "Ruslan y Lyudmila" (Poema)

Pushkin y Chejov

В обоих сильно сказался эгоизм несчастных. Несчастные эгоистичны, злы, несправедливы, жестоки и менее, чем глупцы, способны понимать друг друга. Не соединяет, а разъединяет людей несчастье, и даже там, где, казалось бы, люди должны быть связаны однородностью горя, проделывается гораздо больше несправедливостей и жестокостей, чем в среде сравнительно довольной.

Антон Павлович Чехов: "Враги"

(A ambos los dominaba el egoísmo del infeliz. La gente infeliz es egoísta, malvada, injusta, cruel, y capaz de entenderse aún menos que un par de idiotas. La infelicidad no une a las personas, sino que las separa, e incluso cuando deberían estar conectadas por un dolor común, cometen muchos más actos injustos y crueles que en cualquier circunstancia comparativamente feliz)

Anton Pavlovich Chejov: "Enemigos"