jueves, 27 de octubre de 2016

Ontología de la imagen: sombra, deseo, sueño. Ojo, pantalla y cine - Francisco Huertas Hernández


Ontología de la imagen: sombra, deseo, sueño
Ojo, pantalla y cine 
Francisco Huertas Hernández





"The Spiral Staircase" (1945). Robert Siodmak
"La escalera de caracol"
Dorothy McGuire (Helen)


 La imagen es la sombra que acompaña al ser, dice Platón. La imagen es la puerta de los deseos, dice el publicista. La imagen es el sueño del espectador, dice el cineasta. Pero si es sombra, deseo y sueño, ¿acaso encierra verdad o es sólo fingimiento y acuosidad?

 Un error es identificar imagen con aspecto visual, pues hay imagen acústica, olfativa, sinestésica. Aunque prima el sentido óptico-visual. ¡Qué error ver sólo con los ojos, porque ni las sombras se ven: se presienten, se temen! Ni los deseos se nombran: se ocultan, se presienten. Ni los sueños se cuentan: se olvidan o se interpretan. Cuánta hermenéutica a cuenta de las imágenes, como si hubiera que traducirlas al lenguaje de la lógica, del ser, del corresponder de la palabra y la cosa. ¿Cómo estar con las imágenes sin la mediación de las palabras? Y, entonces, queremos exigir que esas palabras anuden la correspondencia con la realidad que trasciende la imagen.

 ¿Ver la Imagen o imagínese usted? Los antiguos filósofos atomistas creían que los objetos emitían "efluvios" que actuaban sobre los ojos y producían las sensaciones visuales. Pero la imaginación es la máquina mental que combina sensaciones pasadas y crea nuevas. ¿Vemos la imagen o imaginamos la imagen? ¿Vemos o nos vemos a nosotros mismos reflejados en el espejo de las imágenes? Bella y profunda es la metáfora (imagen) del agua y el cristal en los que nos vemos viendo las imágenes que de nosotros forman esas superficies. 

 ¿Las imágenes mienten? ¿Las imágenes son o parecen? ¿Las imágenes cuentan o reflejan? ¿Las imágenes nos despiertan o nos adormecen? ¿Certeza o sueño?

 Y el cine es un castillo de naipes imaginarios, de sombras móviles, de deseos esquivos, de sueños compartidos. 


*****

 Este escrito breve tiene inspiración platónica. La realidad de la imagen es fundamental en la filosofía de Platón. Sin la imagen no hay anámnesis, es decir, "recuerdo" de la idea de la que la imagen es copia. Hay que entender que para Platón lo cambiante es imagen de lo permanente, o sea, la naturaleza es copia de la idea. Mis alumnos no sé si entienden esto, pero todo el mundo tiene en su mente la idea de lo perfecto, y busca desesperadamente en la realidad física la perfección que nunca se alcanza: ni en el amor, ni en el conocimiento, ni en el deporte, ni en la fabricación de objetos. Eso es precisamente lo que hace de la filosofía platónica algo especial: la perfección es un ideal, pero sin ese ideal no sería posible la existencia de algo imperfecto en el mundo material. Por tanto, lo ideal es lo verdaderamente real, porque sirve de MODELO, de CRITERIO para todo lo imperfecto. A eso lo llama Platón IDEA (εἶδος, ἰδέα)
 La IMAGEN es una HUELLA del ser. Como el tiempo es una imagen móvil de la eternidad. Vivimos entre imágenes muy veloces, un mundo donde la palabra ha ido perdiendo valor, o estabilidad. Sometida al poder de la imagen visual inconstante, fugaz. ¿Cómo vamos a poder entender si han devaluado las palabras para hacernos prisioneros de las ciberimágenes? Ver no es entender. Y, sin embargo, buscamos en las imágenes lo que el dicho: "Una imagen vale más que mil palabras". Pero, ¡oh amigos del conocer!, ¿no es verdad que SIEMPRE explicamos las imágenes con palabras? Si la imagen nos diese conocimiento intuitivo seríamos ya todos sabios, pero no lo somos. Cada vez nos entendemos menos, entendemos menos el mundo. Porque, en definitiva, imaginar no es conocer. Platón está con nosotros. Te rogamos Platón


2 comentarios:

ACORAZADO CINÉFILO dijo...

Este escrito breve tiene inspiración platónica. La realidad de la imagen es fundamental en la filosofía de Platón. Sin la imagen no hay anámnesis, es decir, "recuerdo" de la idea de la que la imagen es copia. Hay que entender que para Platón lo cambiante es imagen de lo permanente, o sea, la naturaleza es copia de la idea. Mis alumnos no sé si entienden esto, pero todo el mundo tiene en su mente la idea de lo perfecto, y busca desesperadamente en la realidad física la perfección que nunca se alcanza: ni en el amor, ni en el conocimiento, ni en el deporte, ni en la fabricación de objetos. Eso es precisamente lo que hace de la filosofía platónica algo especial: la perfección es un ideal, pero sin ese ideal no sería posible la existencia de algo imperfecto en el mundo material. Por tanto, lo ideal es lo verdaderamente real, porque sirve de MODELO, de CRITERIO para todo lo imperfecto. A eso lo llama Platón IDEA (εἶδος, ἰδέα)
La IMAGEN es una HUELLA del ser. Como el tiempo es una imagen móvil de la eternidad. Vivimos entre imágenes muy veloces, un mundo donde la palabra ha ido perdiendo valor, o estabilidad. Sometida al poder de la imagen visual inconstante, fugaz. ¿Cómo vamos a poder entender si han devaluado las palabras para hacernos prisioneros de las ciberimágenes? Ver no es entender. Y, sin embargo, buscamos en las imágenes lo que el dicho: "Una imagen vale más que mil palabras". Pero, ¡oh amigos del conocer!, ¿no es verdad que SIEMPRE explicamos las imágenes con palabras? Si la imagen nos diese conocimiento intuitivo seríamos ya todos sabios, pero no lo somos. Cada vez nos entendemos menos, entendemos menos el mundo. Porque, en definitiva, imaginar no es conocer. Platón está con nosotros. Te rogamos Platón

Lluís Bonet dijo...

Me ha gustado el artículo filosófico. Un ejemplo sería en resumen el cuadro de Magritte, ¿Esto es una pipa? Me hubiera gustado más referencias a la película La escalera de caracol.