sábado, 18 de mayo de 2024

"La criatura" (1977). Eloy de la Iglesia. Monstruosidad y transgresión en el matrimonio burgués. Cine político de la Transición española. Francisco Huertas Hernández

"La criatura" (1977). Eloy de la Iglesia
Monstruosidad y transgresión en el matrimonio burgués. Cine político de la Transición española 
Francisco Huertas Hernández

"La criatura" (1977). Eloy de la Iglesia
Marcos (Juan Diego) & Cristina (Ana Belén)



"La criatura" (1977). Eloy de la Iglesia


 "La criatura" fue filmada por Eloy de la Iglesia (1944-2006) en 1977, año y medio después de la muerte de Franco, en un contexto político y social agitado. Vista hoy resulta una cinta tan repugnante moralmente como debió serlo en su estreno. Tratar abiertamente la zoofilia dentro de la institución del matrimonio es insólito. La combinación de escabrosidad, crítica política, "destape" y disección psicológica del matrimonio burgués dan el sello del cine valiente que siempre realizó el autor. 

 La historia es aparentemente sencilla. La pareja formada por el presentador de TV Marcos (Juan Diego) y Cristina (Ana Belén) atraviesan una crisis de comunicación. Él ha ascendido gracias a los contactos de la familia de ella. Buscan un hijo que se les resiste. Cuando por fin queda embarazada, en una gasolinera, un perro pastor alemán negro la ataca y pierde al niño. Sumida en una crisis encuentra en una playa otro perro que le recuerda al agresor. Se lo llevan a casa y ella lo adopta con el nombre que iba a tener su hijo: Bruno. La maternidad de esta mujer joven, guapa e inteligente, pero sin ocupación, se proyecta en su nueva "criatura", desplazando totalmente al marido, al que no parece amar. Él recibe continuas proposiciones de su compañera presentadora Vicky (Claudia Gravy), pero su moral ultraconservadora le impide ser infiel a su esposa. Vicky, inteligentemente, aconseja a Marcos, y éste compra una perra blanca, para alejar a Bruno de su mujer. Tras contemplar con repugnancia el apareamiento de los dos perros, una tarde aparece muerta la perra en la casa de la sierra, al regresar el marido de la TV. Una gran escena presenta las nupcias de Cristina y el can mientras bailan la Marcha Nupcial de Mendelssohn. Marcos ve dormida desnuda a su esposa, junto al perro, y el vestido de novia con marcas del animal. En un montaje paralelo asistimos al baño de Cristina -cantando por encima de Rosa León "Al alba"- y su posterior cópula con la criatura, mientras Marcos, bebido, intenta tener sexo con Vicky en el apartamento de ésta. El hombre fracasa, pero la bestia triunfa. El film entra en el terreno de lo inasumible moralmente. El resquicio que el director y el guionista, Enrique Barreiro, ofrecen es político: Marcos es franquista y ultracatólico, y simpatiza con un nuevo partido político contrario a la democracia, dirigido por el Profesor Casanova (Ramón Reparaz): Alianza Nacional Española (ANE), que recuerda a Alianza Popular (AP), partido franquista creado por Manuel Fraga y otros en octubre de 1976. Marcos acepta presentarse como candidato por la nueva agrupación. Barreiro y de la Iglesia aprovechan para contextualizar políticamente la España de 1977 a través de la TV: imágenes del entierro tras el atentado fascista contra los abogados laboralistas de Atocha, discursos del presidente Adolfo Suárez. 
 El sacerdote Abelardo (Manuel Pereiro) recomienda a Marcos que regale el perro ante la situación insostenible, que le llevó incluso a forzar a su mujer. Una nueva oprtunidad se abre con una confesión de Cristina, de arrepentimiento y clarividencia de la mentira social, que Marcos no entiende. Deciden tener un hijo. Pero las oscuras fuerzas del instinto y la monstruosidad se imponen: Cristina, embarazada, deja a su esposo y se marcha con el perro.

 La música instrumental de Víctor Manuel San José (marido de Ana Belén), la fotografía de Raúl Artigot y el montaje de Julio Peña, contribuyen a dar forma al mal llamado "bizarro" largometraje.

 Es paradójico que Eloy de la Iglesia quisiera ganarse al público -estamos ante cine comercial- provocando su rechazo más absoluto. El "morbo" del bestialismo retrotrae al humano a edades en que la cópula no separaba totalmente a las especies. Quizás sea un mito. Pero marca una tendencia reprimida, como el incesto o el parricidio: el tabú. Las palabras de Cristina, a pesar de su falta de claridad, expresan esto:
 
 "Para entender ciertas cosas hay que saber hundirse poco a poco como yo lo he hecho, porque entonces, desde esa monstruosidad, puedes contemplar todo lo que te rodea de una forma clara, precisa. Así vas descubriendo que tampoco hay tanta diferencia entre lo que tú haces y lo que hacen los demás. Resulta incluso divertido. Es como si, de repente, descubrieses que esa imagen grotesca que se ve en los espejos deformantes de las barracas de feria no está en los espejos, sino en las personas que se reflejan. Cuando estás absolutamente convencida de que eres un monstruo, rodeada de monstruos en un mundo hecho para monstruos, te resulta apasionante la idea de llegar a monstruosidades aún mayores para, al menos, ser un poco distinta. Yo también sé lo que es sentir el horror. Y lo he sentido. No me ha hecho falta tener ni tu moral, ni tus prejuicios para horrorizarme".

 Encajar la diferencia política, moral e intelectual de los dos miembros de la pareja con la fuga zoofílica puede parecer forzado e inverosímil, pero el hecho de que Marcos sea moralista, franquista y poco inteligente, triunfando en el mundo de las apariencias, mientras Cristina es libre (a)moralmente, progresista y bastante lúcida, encerrada como ama de casa sin ocupación ni reconocimiento social, introduce el factor de la maternidad como mediación que resuelve la oposición de tesis y antítesis. Lo perverso es que la criatura sea un animal, y que el amor materno sea una fusión sexual zooedípica y afectiva con la bestia. 

 Eloy de la Iglesia fue un cineasta incómodo. Comunista, homosexual y heroinómano, entre el cine de consumo de destape y la visión política más radical de la España de la transición. No siempre bien integrados estos dos elementos: el entretenimiento y la denuncia. Formalmente su cine no destaca por sus encuadres, y, sin embargo, es un narrador consumado. La presencia en un rol disparatado de Ana Belén en una gran actuación y la réplica del espléndido Juan Diego sostienen la verosimilitud de lo monstruoso. Más allá de la alegoría de la España cainita neofascista que representa Marcos identificada con la fuga del bestialismo, lo cierto es que el director usa el sexo como elemento político. Así lo explica él mismo:

"Creo que, en la sociedad en que vivimos, la perversión sexual es quizá la única forma de rebelión a nuestro alcance contra la sociedad opresiva y establecida en que vivimos. En Una gota de sangre para morir amando describo una sociedad neofascista, en la que la única posibilidad de liberación estriba en la perversión sexual de la protagonista. […] En La semana del asesino, los sucesivos personajes que va matando Vicente Parra encarnan las diversas represiones de las que se va liberando […]. La labor de una revolución es la labor conjunta de una serie de individuos que suman sus esfuerzos, pero que elevan como estandarte su individualidad. Para mí la defensa de la individualidad y [la] de las pequeñas libertades personales son la base de toda revolución, que es la reunión de individuos que en un momento dado sacrifican su individualidad por el bien común; pero el motor inicial para que el hombre salga de la alienación y llegue a la revolución es la toma de conciencia a través de sus propios problemas, de sus propias frustraciones. Por eso es por lo que creo tanto en el sexo como elemento liberalizador y como elemento revolucionario, siendo como es el sexo una razón absolutamente unipersonal. […] Creo que una de las formas más válidas de estudiar la sociedad es a través de sus enfermedades, de sus traumas"

 Quizás los oscuros tabúes del bestialismo y la pulsión de muerte que la película ofrece sin tapujos no estén muy articulados, pero la transgresión sexual de la mujer en este film es un precedente de otras heroínas como Anna (Ornella Muti) y Malvina (Hanna Schygulla) en "Il futuro è donna" (1984) de Marco Ferreri. En Eloy de la Iglesia el final feliz de la familia formada por Cristina, Bruno y el nuevo bebé inicia uno de los nuevos modos de la familia no tradicional, aunque un amargo nihilismocontrario al amor entre humanos y al anclaje social en las costumbres, deja al público una sensación de manifiesto asco y pesar.

Francisco Huertas Hernández
18 de mayo de 2024

La criatura
1977
España
100 minutos
Dirección: Eloy de la Iglesia
Producción: Andrés Santana
Guion: Enrique Barreiro
Música: Víctor Manuel San José
Fotografía: Raul Artigot
Montaje: Julio Peña
Productora: Alborada P.C.

Reparto:

Ana Belén - Cristina
Juan Diego - Marcos
Claudia Gravy - Vicky
Ramón Reparaz - Profesor Casanova
Manuel Pereiro - Sacerdote
Bárbara Lys - Maestra
Francisco Melgares - Médico
Luis Ciges - Luis
Antonio Gamero - Empleado
Felipe Ruiz - Empleado gasolinera
Amparo Climent - Enfermera
Ángel Blanco - Vendedor
Ángela Reyno - Mujer
Alfredo Enrique - Regidor
Mercedes Ariza - Señora Celanova


*****
Comentarios de nuestros lectores:

- Francisco Huertas Hernández: "Sobre "La criatura" quisiera puntualizar lo siguiente:
a) es una película muy interesante, en su fondo, y, menos en su forma, por la audacia en el tratamiento de temas tabú, la valentía de abordar cuestiones políticas del presente más palpitante y por la falta de moralina final, en la que no hay condena de los personajes. En las antípodas de José Luis Garci, por ejemplo, y su enfoque melifluo de la transición española;
b) el perro de la película, Micky III, adiestrado convenientemente, está lejos de ser el "perrhijo" cariñoso y tierno, compañero de la familia, y se acerca más a la bestia de una película de terror, porque es portador del mal, es el pecado -ruptura de las normas morales vigentes-, el ciego impulso de la naturaleza, que, primero mata al bebé humano, y, luego, cubre a la hembra a la que arrebató el hijo. La elección de un pastor alemán negro no es casual;
c) el género de terror produjo en esa época algunos films como "Dogs" (1977) de Burt Brinckerhoff, sobre una jauría de perros asesinos; o "The Pack" (1977) de Robert Clouse, con perros salvajes asesinos en una isla; y la fábula política española "El perro" (1977) de Antonio Isasi-Isasmendi;
d) la perspectiva femenina prevalece: vemos el mundo a través de la soledad y la frustración de Cristina. Ella no lee, pero canta. Ella no trabaja, pero piensa. Su moral -no explícita- está vinculada a la izquierda antifranquista, y, sin embargo, debe aguantar los actos franquistas a los que asiste su marido. Carece de la represión moral religiosa de Marcos y eso la hace prescindir del hombre, para poner en su lugar al nuevo amante: el perro;
e) el "destape" propio de la época hoy nos parece irrelevante. Ana Belén aparece completamente desnuda, también hay desnudos parciales de Claudia Gravy. En este caso las exigencias del guion son evidentes"

- Inés Sánchez Gómez: "¡Francisco Huertas Hernández, fabuloso! Eloy de la Iglesia transgresor como siempre, y tocando temas intocables en la pacata sociedad la época, como el tema del ya no deseo sexual de la mujer hacia su marido (tocando de nuevo el tema de no tener hijos la pareja, otra vez parece ser por no poder él, pero también porque ella tampoco parece desearlos), y los celos de éste ante la posibilidad de una relación de zoofilia de ella. Comprensible que fuera difícil de entender y calar en el gusto del público de la época. Grandes actuaciones de sus protagonistas, Ana Belén y Juan Diego.
 A tener en cuenta la importancia de las gasolineras, como localizaciones y lugares importantes en las vidas de los protagonistas de las películas de este director, cuando toca el tema de la paternidad/infertilidad/infidelidad. ("La otra alcoba" de 1976. Con Amparo Muñoz, Simón Andreu, Patxi Andión y Yolanda Ríos). Y también pensemos, aunque aún no se sabía en este país, pero faltaría poco con la llegada de los años 80, y la muerte del actor Rock Hudson, de cómo pudo saltar el virus del VIH de los animales a los humanos. El turismo sexual que se practicaba y se practica riesgosamente en países tercermundistas de África y Asia por parte de hombres occidentales, inclusive de hombres poderosos, o no tanto, y proxenetas, nativos de los mismos países, no siempre fue únicamente por relaciones con la prostitución de ambos sexos, o con el abuso de menores de edad. Con la sensibilización por la vida de los animales, y el rescate de muchos de ellos en situaciones extremas de encierro y esclavitud, en las últimas dos décadas se han descubierto prácticas aberrantes con ellos que explicarían cosas a las que en su momento la mayoría de la población éramos ajenas. Aunque en el fondo todas sabemos que esas prácticas siempre existieron en nuestros entornos cercanos. Tampoco nos vayamos a escandalizar ahora 🤷‍♀️"

- Francisco Huertas Hernández: "El plano final con Ana Belén vestida de blanco, encinta, y soltando una paloma, se asemeja a la portada de su LP "La paloma de vuelo popular", editado en Philips en 1976, y grabado en Cuba con poemas musicados de Nicolás Guillén, entre ellos "La muralla", con música de Quilapayún. La película se rodó después de que se editará el disco. Una curiosidad. En la tapa del álbum ella tenía el pelo más corto, y lleva el mismo vestido"

Ana Belén: "La paloma de vuelo popular. Nicolás Guillén"
LP. Philips. 1976


"La criatura" (1977). Eloy de la Iglesia
Cristina (Ana Belén) ríe, ladra y moja con una manguera a Bruno

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Es repulsiva esta película eh

Francisco dijo...

No amigo. Merece la pena

Anónimo dijo...

Inteteresante película.

ACORAZADO CINÉFILO dijo...

Juan Dominguez:
Película brutal pero muy reveladora metafóricamente hablando de las monstruosidades a que puede llegar el género humano tanto en lo personal como en las relaciones interpersonales. Además, en la vida real vemos que se producen y reproducen actos tan perversos y retorcidos, que ya casi nada llama la atención, como si lamentablemente el mal se estuviera "normalizando". Pese a todo, nos quedan la esperanza y la fe, que pueden llegar a ser tan poderosos como viento benéfico, como si se tratarán de armas nucleares de infinita potencia

Francisco dijo...

Inés Sánchez Gómez:
Francisco Huertas Hernández fabuloso!!! Eloy de la Iglesia transgresor como siempre, y tocando temas intocables en la pacata sociedad la época, cómo el tema del ya NO deseo sexual de la mujer hacia su marido (tocando de nuevo el tema del hecho de no tener hijos la pareja, otra vez parece ser por no poder él, pero también porque ella tampoco parece desearlos), y los celos de éste ante la posibilidad de una relación de zoofilia de ésta. Comprensible que fuera difícil de entender, y calar en el gusto del público de la época. Grandes actuaciones de sus protagonistas, Ana Belén y Juan Diego.

Francisco dijo...

Mariluz Hernández Melgarejo:
No. Pero has descrito el argumento a la perfección.La película, viene a describirnos, cómo la religión es culpable de los fracasos matrimoniales, que por otro lado no se atrevían a separarse.Y como religión y política iban de la mano.El sexo solo para procrear, no para disfrutarlo ambos, sólo el macho.tenía derecho a ello.

Francisco dijo...

Inés Sánchez Gómez:
A tener en cuenta la importancia de "las gasolineras", como localizaciones y lugares importantes en las vidas de los protagonistas de las películas de este director, cuando toca el tema de la paternidad/infertilidad/infidelidad. ("La otra alcoba" de 1976. Con Amparo Muñoz, Simón Andreu, Patxi Andión y Yolanda Ríos). Y también pensemos, aunque en aquellos años aún no se sabía en este país, pero faltaría poco pare ello con la llegada de los años 80, y la muerte del actor Rock Hudson, de cómo pudo saltar el virus del VIH de los animales a los humanos. El turismo sexual que se practicaba y se practica riesgosamente en países tercermundistas de África y Asia por parte de hombres occidentales, inclusive de hombres poderosos, o no tanto, y proxenetas, nativos de los mismos países, no siempre fue únicamente por relaciones con la prostitución de ambos sexos, o con el abuso de menores de edad. Con la sensibilización por la vida de los animales, y el rescate de muchos de ellos en situaciones extremas de encierro y esclavitud, en las últimas dos décadas o más se han descubierto prácticas aberrantes con ellos que explicarían cosas a las que en su momento la mayoría de la población éramos ajenas. Aunque en el fondo todas sabemos que esas prácticas siempre existieron, y nuestros entornos cercanos. Tampoco nos vayamos a escandalizar ahora 🤷‍♀️

Francisco dijo...

Muchas gracias a Inés Sánchez Gómez por sus excelentes reflexiones de conocedora del cine de Eloy de la Iglesia

Francisco dijo...

Muchas gracias Mariluz

Francisco dijo...

Gracias amigo Juan

Francisco dijo...

Rosa Nadal:
Eloy era muy transgresor siempre , y este tema era …..no se si es ahora también , digamos “ delicado “ , pero existe , a mi es un director que me gusta quizá por eso , se atreve con “ lo prohibido “ y eso , hacerlo bien es un arte sin duda

Francisco dijo...

Gracias Rosa